Dentro de UA había numerosas instalaciones para que los alumnos se sintieran cómodos ahora que vivían allí. Los dormitorios, la piscina, la enorme biblioteca y varios gimnasios donde podían entrenar. Todoroki pasaba bastante tiempo entrenando ya fuese su quirk o su resistencia. No había día que no saliese un rato a correr, le ayudaba a desconectar y a liberar tensiones. Después de su entrenamiento se duchaba y pasaba un agradable rato con su novia. Sin embargo, ese día no iba a entrenar solo. Había quedado con Yaoyorozu para entrenar juntos. No usarían sus quirk, más bien querían entrenar su cuerpo para que este aguantase las duras clases físicas de los profesores de UA.
Y ahí se encontraba, apoyado en una de las paredes del gimnasio donde había quedado con Momo vestido con una camiseta de tirantes blanca y el pantalón de su ropa deportiva de la UA. Era verano, hacía un calor sofocante y agradecía en esos instantes tener la mitad de su quirk de hielo. Llevaba ya un rato esperando, Yaoyorozu se estaba retrasando. La joven le había dicho que había quedado antes con su grupo de estudio para ayudarles a solucionar algunas cuestiones antes de los exámenes, pues aunque estuviesen en verano debían seguir asistiendo a UA, los héroes no tenían descanso. Esa era la razón por la que no habían acudido allí juntos.
Aunque en parte al chico no le molestaba el retraso de la joven, estaba cómodo allí esperando. Y una parte de él no quería encontrarse con su pareja. No era que estuviesen pasando por un mal momento ni nada parecido. Su relación gozaba en esos momentos felicidad y armonía. El problema era lo que había sucedido el día anterior en el dormitorio de la joven. Pasada la media noche, Todoroki había acudido a hurtadillas a la habitación de su novia. Era algo común que algunas noches se colase allí e incluso que durmiese con ella. Pero entre besos y caricias, habían pasado al siguiente nivel, el cual tenía que ver con ellos en la cama y desnudos. Shoto sentía su cara arder al recordar dicho momento. No estaba preparado para volver a ver a su novia. No se sentía preparado de encararla. Por culpa de lo ocurrido se había pasado toda la clase fantaseando con el escultural cuerpo que poseía Momo, eso había ocasionado que no hubiese escuchado ni una sola palabra de las dichas por los profesores. Por suerte, estaba más que acostumbrado a poner su típica expresión neutral y los profesores no solían preguntarle demasiado en clase.
-Joder… Me estoy convirtiendo en un pervertido como Mineta…
Por supuesto, él era un chico y se sentía muy atraído por el femenino cuerpo de su pareja. Siempre la había visto como una mujer muy atractiva, pero la noche anterior había podido tocar, besar y lamer todo de su novia. Sintió un fuerte sonrojo y se llevó la mano derecha a su rostro, intentando que ese fuerte calor que sentía en su cara desapareciese junto a esos pensamientos. Momo estaba haciendo que perdiese todo el control de su cuerpo, ya ni siquiera podía poner su cara seria delante de ella, era verla y su cara ponía automáticamente una sonrisa enamorada.
-¡Shoto!- y ahí estaba, llegando corriendo hasta donde la esperaba Todoroki. Al igual que él traía puesta la ropa deportiva de la UA, pero ella llevaba la chaqueta puesta y abierta, dejando ver una camiseta de tirantes negra. No llevaba su usual coleta, su cabello era libre de danzar al viento. Cuando llegó hasta donde él estaba apoyado volvió a hablar.-Perdón por llegar tarde.
-N-no te preocupes. Sé que estabas ayudando a los demás con sus estudios.
Ante lo que había dicho Shoto no respondió. Le miró curiosa y se acercó un poco más a él.
-¿Te ocurre algo?
-¿Por qué lo dices?
-Porque en el rato que llevó aquí no me has mirado.
Y era cierto, en cuanto vio como se aceraba a él giró disimuladamente su mirada para no mirar directamente a su novia. Se estaba poniendo más nervioso que cuando se declaró y eso ya era decir.
-No sé de qué estás hablando…
Por su tono de voz sabía que Shoto no estaba ni enfadado ni enojado. Se le hacía muy curioso su comportamiento. Tomó su cara entre sus manos y acercó su rostro al suyo para besar sus labios. Por supuesto el beso fue correspondido, pero después de eso cuando los ojos bicolores del joven se abrieron evitó encontrarse con los oscuros de su novia, cosa que le resultó bastante difícil por la cercanía de sus rostros.
-Shoto…Mírame…
Y con eso, Todoroki le dio fugaces miradas a los ojos de Momo, quien sentía en sus manos el rostro de Todoroki arder.
-Dime qué es lo que te ocurre.
-No sé si debería…- aquello sí que mosqueó a Momo. Todoroki sintió como su novia se tensaba y su expresión cambiaba a una un poco más seria. Tomó aire y sintiendo su garganta seca empezó a hablar.-Es que después de lo de anoche… Cada vez que te miró lo recuerdo y no quiero que pienses que soy un pervertido o algo así por pensar así de ti…
Le tomaron solo un par de segundos darse cuenta de lo que quería decir. Soltó rápidamente el rostro de su novio para tapar ahora su cara. Sus mejillas brillaban por la vergüenza, el chico por su parte se encontraba en un estado similar al de ella.
A Momo también se le había hecho difícil encarar al chico esa mañana. Habían compartido un momento muy íntimo y personal. Por su parte, ella había podido acariciar, tocar y besar todo el cuerpo del bicolor, lo cual la hacía sentirse un poco cohibida. Pero con todo lo ajetreada y ocupada que había estado no había tenido ni tiempo de acordarse de ese momento tan especial, pues tuvo que concentrarse en ayudar a sus compañeros y en ese momento estaba enfocada en no hacer esperar demasiado a Todoroki. Ahora con las palabras de Shoto lo había recordado y un nerviosismo se había apoderado de ella.
-¿Te has enfadado?
-¿Eh? P-por supuesto que no, Shoto. – al escucharla dio un largo suspiro a lo que Momo le miró perpleja.
-Pensaba que ibas a pensar que era un pervertido como Mineta.
Una suave risa se escapó de los labios de la joven, lo cual ocasionó que Shoto se relajase y sonriese. Se sentía mucho más relajado, su temor había sido que Momo pensase que era un degenerado como el enano morado y sintiese repulsión y asco. Por ese motivo esquivó mirar el cuerpo y los ojos de Momo.
-¿Entonces no lo soy?
-Estoy completamente segura de que eres un pervertido.- esa palabras salieron de la boca de Yaoyorozu con un tono divertido, ante eso Shoto levantó una ceja mirando curioso y extrañado a su novia.- Pero también sé que eres un pervertido solo conmigo.
Y era verdad, en el tiempo que llevaban siendo pareja, Momo no había visto a su novio tener interés en otra chica. Solo en ella. Incluso cuando fueron hace unos días con la clase al completo a la playa, observó que los ojos del bicolor solo estaban enfocados y concentrados en ella. El chico no se apartó demasiado de su lado, además de que con su presencia había conseguido que ni Mineta ni ningún chico con intenciones lascivas se acercase ni ella ni a las demás chicas, convirtiéndose en algo así como un perro guardián.
Ante lo que dijo Momo solo soltó exhaló un poco de su aliento para después sonreír y acercarse a ella. Sus brazos rodearon su cintura y su cabeza se apoyó en uno de los hombros de la chica.
-Quizás deberíamos irnos a tu habitación para hacer el mismo "entrenamiento" que ayer…- susurró cerca de la oreja de su novia, quien al escuchar eso sintió un escalofrío recorrer toda su espalda. Tras decir eso, Shoto empezó a repartir besos sobre el cuello de Momo.
Yaoyorozu agradeció que justo en ese instante no hubiese nadie viéndoles a causa del calor de verano que hacía. Intentó separarse de Todoroki que se había puesto bastante mimoso en ese momento.
-Suéltame, Shoto.- se intentaba alejar del chico mientras este la tenía bien sujeta de su cintura. Lo decía en tono cariñoso y empujando levemente al joven con el pelo de dos colores.- Y no me des besos en el cuello. He tenido que dejar mi cabello suelto por culpa de las marcas que me dejaste ayer.
Una risa entre dientes salió de la boca de Todoroki, quien lentamente soltó a su novia, dejándola libre. Cuando ella por fin pudo separarse de Shoto miró esos preciosos ojos que la observaban con un enorme cariño, dio un paso para acortar la distancia entre ellos, se puso de puntillas pues Shoto había crecido varios centímetros ese año y su altura estaba ahora más separada, y le dio un sonoro beso en su mejilla. Tras esta muestra de afecto tomó la mano de su novio y le guió hasta dentro del gimnasio con la intención de entrenar.
.
.
.
Y hasta aquí este one-shot. También he subido un capítulo de "La canción de nuestro amor." Estoy bastante ocupada últimamente por lo que tantos los capítulos como los one-shot se retrasaran más que otras veces.
Una pregunta, ¿os gustaría que escribiese un lemon Todomomo?
Hasta la próxima!
