Hola chicas hermosas..aqui otro capi de esta alocada historia... espero que les guste este capi y lamento haber tardado en actualizar... a las que les guste "Hunger Games" las invito a que pasen por mi historia "El amor siempre triunfa" es de Annie y Finnick luego de los tres libros... si no se ha leido el tercer libro no lean la historia porque se dañaran el final...

REVIEWWWWSSSS:)

SI ALGUIEN RECUERDA EL NOMBRE DE LA HERMANA PEQUEÑA DE ELENA EN LOS LIBROS SE LO AGRADECERIA QUE ME LO DIJERAN PORQUE SE ME OLVIDO Y MIS DOS PRIMEROS LIBROS LOS TIENE UNA AMIGA :)... MIENTRAS TANTO SE LLAMARÁ MEGAN CUANDO SEPA EL NOMBRE LO CAMBIO JAJAJA..


El misterio de sus sonrisas.


"No es el amor. Es el significado que se le da a la palabra" (Filósofo Griego cuyo nombre no me acuerdo):)

Capítulo 7: Querido Diario.

Querido Diario:

No se que demonios está pasando con la racionalidad de las personas y con la mía propia. ¿Cuándo has visto que las personas conscientes del mundo sobrenatural confíen en vampiros? ¿Cuándo has visto tú que YO sucumba ante un lindo par de ojos verdes?...

No puedo, y no lo hare…Pero tal vez ya lo hice y eso es lo que me preocupa…

¿Yo enamorada de verdad verdad? Imposible….

Nunca admitiré que estoy enamorada.

Aunque creo que lo acabo de hacer…

Elena.

Elena cerró su diario con frustración, pensaba escribir sobre su doble, sobre Katherine y la locura que era que se sintiera a gusto hablando con ella.

Desde la muerte de sus padres en aquél horrible accidente del puente Wickery, ella nunca se había sentido lo suficientemente bien como para entablar una cómoda conversación con nadie, y en estos días es todo lo que había hecho, hablar abiertamente con Bonnie, Caroline, Katherine. Incluso había quedado con Stefan a tomar un café. En ese café bar hablaron de sus vidas, sus gustos, aficiones, ambos descubrieron que tenían mucho en común. Por supuesto Stefan tampoco estaba mejor que Elena en cuanto a sentimientos encontrados, y Damon no se lo hacía más fácil.

El oji negro estaba aturdido todavía con la noticia de que Katherine estaba vivita y coleando por allí, y aunque éste no lo supiera, se sabía toda su vida desde que se separaron hace muchos siglos.

Lástima que Katherine sea tremendamente valiente para unas cosas y terriblemente cobarde con Damon. Es que es chico con una mirada destroza cualquier pensamiento coherente que se haya formado en su mente preclara. Amaba que hiciera eso pero la dejaba en evidencia y no le gustaba mostrarse débil, aunque eso a Damon no le importa.

Elena seguía suspirando, bufando y maldiciendo en voz baja a cualquier persona que haya mandado a vampiros al pueblo.

Parece que sus prejuicios se debían a que se supone que ellos no existen, o estaba enfadada con sus padres por nunca haberles dicho la verdad a Jeremy, Megan y ella. Por Dios son sus hijos ¿Por qué mentirles?. La ignorancia no es felicidad.

Tres suaves toques se escucharon en la puerta de la habitación de Elena.

-Pase- concedió ella. Por muy molesta que estuviera nunca ignoraría a su tía Jenna quien tan bien ha cuidado de todos desde que sus padres murieron hace seis meses.

Por la puerta se asomó una pequeña cabecita castaña con dos tiernas clinejas a los lados.

-¿Todo bien Megan?- Le preguntó Elena a su pequeña hermanita de apenas seis años. Por ella y por su hermano de 16 años ella resistiría lo que sea.

-No podemos dormir.- le dijo ella con un puchero mostrando a su osito de peluche.

Elena adoraba a su hermanita, se divertían mucho y si fuera de su edad o un poco más pequeña le contaría todo lo que sucede, sus pocas ganas de decir en voz alta que esta enamorada de un ser mitológico, la mentira de sus padres y tantas cosas mas.

-Ven aquí pequeña- la llamó dulcemente.

La pequeña Megan se subió a la enrome cama de Elena y se metió bajo las calientitas sábanas de su hermana grande.

Megan siempre seguía lo que hacía Elena, era su ídolo y cuando creciera quería ser como ella. Valiente, luchadora, alegre y sobre todo cariñosa.

Pronto las hermanas Gilbert sucumbieron al sueño y se quedaron dormidas.

Megan dormía plácidamente apoyada en el de Elena mientras la castaña mayor soñaba con un par de ojos verdes.

Lo que ella nunca sabría es que ese par de ojos verdes la visitó esa noche por primera vez. Observarla dormir, sin ninguna barrera, tal cual es ella sin prejuicios.

"es un ángel en realidad" pensó Stefan con fascinación.

Sólo una hora se quedó allí, lo suficiente para quedar convencido de que haría lo que fuera por estar con Elena, sin ella ahora él no es nada.

-Te estas volviendo un cursi hermanito- le dijo Damon de repente cuando llegó a su casa. Estaba sentado en el sillón de la sala con un vaso de wiskey en la mano y cabe decir que en su mente estaba una linda castaña con hermosos risos y un vestido de época. Demonios como extrañaba a Katherine pero parece que Damon también sufría del mal "no lo diré en voz alta"

Para Stefan, Damon, Katherine y Elena pareciera una maldición admitir que estaban enamorados. ¿Qué hay de malo en eso? Es algo natural de la vida ¿No?.

Querido Diario.

¡Tan malo es decir que sin ella no puedo vivir?...

Si la respuesta es NO…Entonces ¿Por qué me cuesta tanto admitirlo?...

Damon no ayuda mucho tampoco, no es que le pidiera ayuda si su mente está siempre en Katherine… En fin…

Stefan.

A la mañana siguiente Elena se levantó y vio que su pequeña hermana no estaba en la cama, se levantó de la cama y salió al pasillo desde donde escuchó las risas de su hermano con Megan, su tía contándoles unas historias.

Sabía que no podía tener más suerte, tenía una familia espectacular a la que adoraba con toda su alma.

Sonriendo se devolvió a su habitación y encontró una rosa con una nota encima de su cama.

Sobresaltada, emocionada, confundida se acercó con cuidado a la rosa y tomó la pequeña nota entre sus manos.

"Te espero en el café Bar a las 3" Stefan.

Elena se permitió sonreír y se hizo la pregunta que ya Stefan se había hecho.

¿Qué tiene de malo que se haya enamorado de Stefan?.

Porque es un demonio bebedor de sangre. Le dijo su conciencia.

Bebedor de sangre si. Demonio, Nunca.

Con una sonrisa se metió a bañar fantaseando con lo que venía de ahora en adelante.

Salió de la ducha envuelta en una toalla, se miró en el espejo mientras desenredaba su húmeda cabellera.

Sus ojos estaban brillando, su sonrisa era deslumbrante y sus mejillas tenían un suave color rosado que nada tenía que ver con el agua caliente.

Se puso su ropa interior y así se quedó delante de su closet pensando que vestir.

Tomó un sencillo vestido verde oscuro con detalles negros, le llegaba un poco más arriba de la rodilla, se calzó unos lindos tacones negros y se colocó una pulcera verde del mismo color que el vestido, y se colocó el collar que Stefan le había regalado el día que tomaron un café por primera vez. El día en que Elena descubrió que estaba enamorada de un Vampiro.

Querido Diario

Debería tener miedo de salir con un vampiro. Como les dije a ellos una vez, un monstruo voluble esclavo de sus instintos.

Pero es demasiado tarde para sentir miedo. Me he enamorado de un ser mitológico…

Elena.

Con ese último pensamiento Elena dejó a su querido diario bajo llave donde siempre lo tenía y bajó a la cocina para encontrarse con su familia.

-Estás preciosa. Pero ¿A dónde vas?- Saludó Jeremy con un poco de celos de hermano sobreprotector.

-Tengo una cita en media hora.-dijo Elena sonriendo despreocupadamente.

Megan había captado en su memoria esa sonrisa.

Era la sonrisa con la que su mamá veía a su papá. La sonrisa que le daba su maestra a un señor guapo que la iba a buscar a la salida de la escuela.

Megan sin saber estaba haciendo conexiones que indicaban que su hermana estaba enamorada.

De verdad verdad y que sería para siempre. Como su mami y papi…