Los personajes no me pertenecen, solo la historia que vengo a compartirles sin fines de lucro.
Ojos verdes y azules me observan.
Estoy de nuevo en el cuarto blanco, esta vez no hay un colchón viejo ni mantas delgadas, así que me encuentro sentada en el suelo frío, y muero de sueño.
Llevo horas o días así, y cada vez que intento pegar el ojo, llega alguien y me da una pequeña descarga eléctrica o me arroja un balde de agua completamente helada.
Los efectos del cansancio pesan sobre mi mente, llevándome hasta el punto de percibir cosas que no están aquí.
Al principio eran sonidos y objetos, ahora son personas. Ivy estuvo aquí y me dio un espectáculo con una de sus plantas, también me visitaron Bud y Lou, y se acurrucaron conmigo por horas, creo que incluso sentí el calor de sus cuerpos. Batman vino no hace mucho, y se quedó en una de las esquinas, contrastando completamente con la blanca habitación, y con varios murciélagos pequeños volando a su alrededor.
En estos momentos, mis acompañantes son Harley y el Joker.
Mis otros invitados se limitaban a estar en silencio, completamente mudos, pero con estos dos es diferente: Harley canta una canción de cuna mientras que Mr J da gruñidos y susurra entre dientes.
Comienza a convertirse en algo estresante.
Sólo quiero dormir.
Mi cuerpo aun duele.
Por favor.
-¿Quién eres?.- Mr J me observa sin pestañear. Está tan quieto que dudo que habló. Mi imaginación otra v…
-¿Quién eres?.- vuelve a preguntar con su voz profunda.
-¿Qué?.- pestañeo confundida.- Soy Harleen.
-¿Quién eres?.- pregunta ahora Harley.
-Ya lo he dicho.- replico cansada.- Soy Harleen, Harleen Frances Quinzel.
-No. No lo eres.- bufa Harley.
-Si no soy Harleen ¿Quién soy?
-Averigualo, sólo hasta entonces serás libre.- susurra Joker.
Siento agua fría chocar mi rostro, doy un pequeño brinco por la sorpresa y trato de enfocar mi vista, encontrando a alguien saliendo de la habitación con una cubeta en mano.
Me quedé dormida por unos escasos minutos.
¿Quién soy?
Eso es algo en lo que ya no estoy realmente segura.
En el tiempo en el que volví al mundo real sabía quién era, pero recuerdo que hubo un día en el que titubee y estuve a punto de dar un paso atrás en mi decisión de una vida normal.
"-Lucy, ¿Podrías dejar los documentos sobre el caso amazonas en mi escritorio antes de irte?.- me preguntaba mi jefe: el señor Nelson, desde mi comunicador.
-Por supuesto.- contesté. Tome una carpeta de uno de los cajones de mi escritorio y me levanté con mi bolsa acomodada en mi hombro. Pasé a la oficina que estaba a unos metros de mi cubículo, siendo recibida por un hombre castaño con una atractiva sonrisa.
-Aquí tiene.- le dije extendiendole los papeles.
-Muchas gracias, Lucy.
-De nada, señor Nelson.
-Te he dicho muchas veces que me llames Patrick, "señor Nelson" suena muy viejo, y sólo soy un par de años mayor que tú.- sonrió de lado.
Desde el día en el que llegué a Washington, Patrick Nelson, el amigo de Ivy, tuvo una fijación en mí, e insistía en que saliera con él, yo siempre lo rechazaba. No era porque me desagradara, en realidad era una hombre muy educado y guapo, pero, yo no estaba lista para tener una relación, no podía hacer raíces, sólo había pasado casi un año desde dejé Gotham.
-Y yo le he dicho que me llame por mi apellido, estamos en el trabajo, así son las cosas.- contesté rodando los ojos.
-Me gusta tu nombre, y si no puedo decirlo aquí, entonces salgamos, como al cine, a un restaurante o si quieres, sólo a caminar al parque.
-Señor Nelson…- empecé a prepararme para rechazarlo una vez más, pero él fue más rápido.
-Sé lo que me dirás Lucy, es lo mismo de siempre acerca de ser profesionales, pero yo no lo creo, sé que a veces me observas cuando crees que no lo noto, y que alejas la mirada y te sonrojas cuando volteo a verte. Te atraigo y tú me atraes, lo sabes y aun así me rechazas, y el hecho de que trabajemos juntos no tiene nada que ver, dime entonces ¿Por qué?
-Es complicado.
-Ponme a prueba.- mi corazón dio un salto al escucharlo, era casi la misma frase, pero dicha por una persona completamente diferente.
-Estaba en una relación antes de irme de mi ciudad. Era una relación muy… complicada, él era demasiado temperamental.- bajé la mirada a mi bolso para evitar ver la comprensión en su rostro.- Pero aún así lo amaba, tanto, que no noté que el amor se convirtió en dependencia. Discutiamos constantemente, y un día tuvimos una pelea muy fuerte, terminé lastimada y lo único que se me ocurrió fue irme, y eso hice.
-Entiendo que tal vez tengas miedo de abrir tu corazón, no quieres que vuelvan a pisotearlo y utilizarte.- contestó poniendo sus manos gentilmente en mis hombros.- pero ya ha pasado bastante tiempo, y tal vez lo que necesitas es salir de nuevo con alguien, no todas las personas son iguales.
-Lo siento Patrick, pero… yo… simplemente no puedo.- me alejé de él y corrí fuera de su oficina rápidamente, dejándolo parado en medio de la habitación, solo.
Bajé en un elevador, que para mi suerte estaba vacío, y salí apresuradamente del edificio. Afuera llovía ligeramente y me quedé un momento ahí sintiendo la gotas frías refrescar mi cara, no tenía que preocuparme por que se corriera el maquillaje, ya que este era especial y era imposible ser quitado con agua.
Camine en la lluvia pensando. Yo no estaba temerosa de volver a estar con alguien, eso me tenía sin cuidado, mi problema era mi pasado, sabía que su peso siempre estaría presente, y con él la presencia del Joker.
Me enojaba enormemente darme cuenta que aún estando a una gran distancia, él seguía imponiendo su control sobre mí.
Mis pensamientos se vieron interrumpidos cuando un paraguas se alzó sobre mi cabeza, volví la vista atrás, encontrándome con un muy agitado Patrick que extendía el paraguas hacia mí.
-Escucha, sé que he insistido demasiado, y es porque de verdad me gustas, en el poco tiempo que nos conocemos, he encontrado en ti una mujer fuerte, independiente, inteligente e increíblemente hermosa, y sé que llevas una carga sobre tus hombros, pero creo que es momento de que la dejes atrás… sólo dame una oportunidad.
-Patrick, no lo entiendes, él podría encontrarme y venir, e intentaría…- balbucee
-Entonces yo estaré aquí, a tu lado.- interrumpió.- Y lo enfrentare, no importa qué. Pero sólo déjame mostrarte quién soy de verdad, dejame conocerte, y permíteme mostrarte que no todo el mundo quiere hacerle daño a las personas.
-Pero…
-No, mira.- volvió a interrumpir y señaló un restaurante italiano que estaba cruzando la calle.- Hoy, a las 9 de la noche, te estaré esperando ahí, en la mesa cerca del ventanal, si llegas; significara que estás lista para comenzar de nuevo, y me harás el hombre más feliz del mundo, y si no vas… bueno, supongo que te veré mañana como siempre en la oficina, ¿Hecho?
-Sí.- susurré casi sin pensarlo, él me dio una gran sonrisa y después de insistir que me quedara con el paraguas, se fue en dirección contraria a la mía.
Me quedé un momento ahí, parada, viendo su silueta alejarse, sin saber qué más hacer. La lluvia comenzaba a detenerse y los peatones en la acera aumentaban.
¿Por qué había aceptado? ¿Y si era un error? ¿y si me arrepentía después?
Preguntas así comenzaban a invadir mi cabeza. No sabía cómo sentirme o hacia dónde ir. Estaba confundida. Entonces mi celular sonó, como si percibiera mis problemas, lo saqué de mi bolsillo, y contesté inmediatamente cuando vi el nombre en pantalla.
-¿Cómo está mi pequeña psicópata reformada?.- escuché que saludaba una voz alegre apenas puse la bocina en mi oído. Por más que intentaba hablar, las palabras simplemente se quedaban atascadas en mi garganta.-¿Harl? ¿Estás ahí? ¿Qué ocurre?
-Roja...- jadee, ella sonaba muy preocupada.- Yo.. él acaba.. de-de
-Hey, nena, tranquila, respira profundo y en cuanto te sientas lista me cuentas, ¿De acuerdo? yo seguiré aquí.
Hice lo que me dijo, di varias bocanadas de aire y las solté lentamente, hasta que sentí que volvía a reaccionar,
-¡Ay Ivy! ¿Por qué la vida tiene que ser tan difícil?- me queje al fin comenzando a andar lentamente, escuche cómo ella daba un respingo, exaltada- ¿No podemos simplemente vivir sin ningún problema esperando a la vuelta de la esquina, sin complicaciones ni dudas?
-Cariño.-comenzó con su tono cálido maternal.-Si la vida fuese así entonces no habrían emociones, ni metas, este sería un mundo monótono y gris y nos convertiriamos en unos seres sin un objetivo que pronto se extinguirían ante la falta de motivación, de estimulantes. Nada puede ser perfecto, los problemas, las complicaciones y las dudas que enfrentamos son los que nos ayudan a formar nuestra persona. Ahora dime ¿Qué fue lo que sucedió?
-Patrick me invitó a una cita esta noche.-murmuré apenada.
-Eso es bastante bueno, ¿Cuál es el problema?
-¡Ese es el problema! ¿Acaso no ves que no puedo salir con él?.- inquirí exasperada.
-¿Y por qué no? ¿Te desagrada o algo así?
-No, no es eso, él me agrada, vaya que me agrada, pero…
-Pero…-insistió animándome a que continuara.
-¿Qué pasa si algo sale mal? ¿Si él descubre quién soy? ¿Y si me delata y hace que me encierren de nuevo en Arkham? ¿Y si...
-Detente.- suspiró.- ambas sabemos que eso no es lo que te preocupa realmente. Sólo sácalo.
-No quiero que Patrick termine lastimado por mi culpa. Porque él venga y decida vengarse.
-Eso no sucederá. Ya ha pasado casi un año, si él quisiera hacerte daño lo habría hecho hace meses.
-Él es muchas cosas, pero no predecible, nunca se sabe que hara, podría dejarme tranquila por veinte años, y después regresaría para hacer de mi vida un infierno.
-No puedes pasartela los siguientes años esperando una ataque, pequeña, si lo haces entonces nunca disfrutarás de nada, y él obtendrá lo que desea: a ti teniendo miedo de siquiera salir de tu apartamento. Tienes dos opciones: dejar que ese payaso te siga controlando, o, mandarlo a la mierda y vivir tu vida como a ti te plazca. ¿Qué dices?
-Tienes razón.- contesté después de notar lo estúpida que estaba siendo.
-Lo sé
-Bueno,mi hermosa florecita, tengo que dejarte.- sonreí al verme al fin frente al edificio de mi departamento.- hay una cita para la cual debo arreglarme.
-¡Suerte!- me gritó antes de colgar.
Justo a las 8:50 p.m. me encontraba a solo una cuadra del restaurante, envuelta en un hermoso vestido color vino, con tirantes que iban por debajo de los hombros, dejándolos descubiertos, se ajustaba en la cintura y luego caía en una falta hasta la mitad de mis muslos, acompañado de unos tacones que hacían juego, y con una cartera pequeña con mi celular dentro.
Me sentía feliz, más ligera. Iba a tener una cita con un hombre maravilloso, no había nada que pudiera arruinarlo.
Hasta que noté la camioneta negra que me seguía.
No.
Caminé más rápido, haciendo que mis pasos resonaran, sin embargo, cuando iba a cruzar la calle, el vehículo se adelantó; giró en la esquina y frenó frente a mí.
Di media vuelta y corrí entre la multitud, tratando de perder a quién fuera que me persiguiera, llegué a un callejón oculto y me escondí entre varios contenedores de basura, conteniendo la respiración, alcancé a ver a dos figuras de negro que pasaban de largo y suspire aliviada., más mi tranquilidad no duró mucho, apenas me incorporé y di unos pasos, sentí una mano tapar mi boca y otra rodear mis codos. Por instinto, pisé fuertemente su pie con mi tacón y mordí su mano, haciendo que su agarre sobre mi se debilitara, logre soltar mis brazos, tomé la mano que había mantenido en mi boca y la torcí dispuesta a llevarla a su espalda, más me detuve cuando escuché su voz.
-¡Basta!.- le solté inmediatamente mientras le veía cara a cara
-¿Johnny?.- su rostro mostraba una mueca de dolor, pero sí, era él.- ¿Qué haces aquí?... ¿Acaso é- él tamb…
-No.- interrumpió.- el jefe no vino, estoy solo.
-¿Solo?.- pregunté reponiendo la compostura.- ¿Y qué hay de los dos otros sujetos de la camioneta que me perseguían?
-No sé quiénes sean, creeme, yo llegué aquí sin ningún acompañante.
-Sí, claro… - bufo escéptica entrecerrando los ojos.- ahora vuelvo a preguntarte ¿Qué haces aquí?
-Buscandote… él quiere encontrarte.
Mi corazón se detiene, y siento un escalofrío recorrer mi espalda.
-¿Qué? P-pero ¿Por qué?
-Está furioso.- dice mirándome a los ojos.- en lo que lleva del año, ya he tenido que buscar reemplazo para casi la mitad del equipo. Ha estado buscándote por todo el país, y dudo que pare hasta que te tenga de vuelta.
-Pues puedes ir y decirle que no volveré.- contesté molesta tomando mi cartera del suelo, la había soltado durante el ataque.- lo nuestro ya está terminado.
-Díselo tú misma.- dice observando el celular que sacó segundos antes.- no tardará mucho en llegar.
-¿En llegar?.- de pronto sentí ese tirón, que provocaba que mi mundo se volcara por completo.- Has dicho antes que estas solo.
-Estoy aquí primero para asegurarme que no hayan problemas para que el jefe venga, él desea ser quien te atrape.- explicó.- me prohibió, como a todos los demás, retenerte. Quiere que sea como el maldito juego del gato y el ratón.
-¿Sabe que estoy aquí?
-No, lo sospecha. Por tu nombre.- dice antes de que pregunte.- Lucy Isley sería un buen nombre, de no ser porque tu mejor amiga sea Poison Ivy, de nacimiento Pamela Isley.
-Hay muchas Isley´s en Estados unidos.-mascullo.
-Pero no muchas con nombre Lucy.- contestó frunciendo el ceño.- Es por la niña, ¿cierto?, la hija del abogado, el de la noche en que…
-Suficiente de esto.- interrumpí.- no soy estúpida, estás tratando de distraerme para que no huya y así darle tiempo al maldito.
-Te equivocas, estoy tratando de pedirte que dejes todo esto, y regreses con el Joker, si lo haces a voluntad propia tal vez no…
-¿Tal vez no, qué? ¿tal vez no me golpee hasta matarme? ¿tal vez no intente arrojarme a un gran contenedor de ácido? ¿tal vez no me quite mi piel lentamente parte por parte mientras que yo esté agonizando? Dime, ¿Cuál será mi consuelo si decido abandonar mi libertad para regresar con ese maniático?
-¿No lo entiendes? Él te necesita.- soltó dejándome sin palabras.- Todo este tiempo lo ha hecho, aunque no lo demuestre nunca, eres la única en quien confía completamente, la única en quien busca la aprobación. Aquella noche en casa de Frank me preguntaste cómo estuvo él cuando te atraparon, pues aquí está la respuesta: él se desmoronó, estuvo catatónico cada día hasta que logramos hacer que regresarás. Y ahora no está mucho mejor.
-Ríndete.- exclamé.- Si piensas por un segundo, que por todo ese palabrerío, lograras hacer que yo siento compasión por ese hom… no, por ese monstruo, entonces estás muy equivocado. Ahora no te acerques a mí.- terminé dando media vuelta y saliendo del callejón, le oí suspirar, pero no me siguió.
Estaba ya delante del restaurante italiano cuando reaccione
"¿Qué estás haciendo?" prácticamente gritó mi cabeza cuando estaba a punto de cruzar la calle. ¿Realmente planeaba ir a una cita y actuar como si nada después de lo sucedido?
No, no era algo que podía simplemente ignorar.
Si el Joker me encontraba entonces todo se acabaría, yo estaría atrapada de nuevo. No podía permitirlo, no de nuevo.
Ví el restaurante con pesar, ahi, en la mesa cercana al ventanal, estaba Patrick Nelson, con su atractiva sonrisa y porte educado, hablando con uno de los meseros, completamente ajeno a mi presencia.
Saqué mi celular y puse su contacto, con dolor en mi corazón escribí un mensaje corto, y me retiré entre las personas, incapaz de quedarme para cuando saque su celular para revisar la notificación y luego ver la tristeza cambiar su rostro al leer el mensaje.
"No estoy lista, siempre tendré que cargar con mi pasado, lo siento."
Lo siguiente que hice sucedio tan rapido que apenas lo noté, como en un abrir y cerrar de ojos, fui a mi apartamento, me cambié, puse lo indispensable en una maleta, tomé mi dinero, abrí la llave del gas de la estufa y deje una pequeña bomba con cronómetro, de 10 minutos, activada en la recargadera de la cocina..
Afuera, ya metida en un taxi y a algunas manzanas de distancia, pude ver desde el espejo del retrovisor la pequeña explosión en el último piso de un edificio, justo donde estaba mi departamento. El conductor no lo notó y yo lo ignore.
Fui al aeropuerto, busqué un vuelo que me llevara lejos esa misma noche y compre el boleto a uno que salía en menos de una hora.
Una vez en mi asiento, una cosa no dejaba de rondar por mi cabeza ¿Cuánto tiempo tendría que seguir así?"
Doy un respingo cuando escucho un fuerte gruñido en mi oído, sin darme cuenta había comenzado a cerrar los ojos lentamente, deslizándome ligeramente en el suelo.
Me enderezo apoyando mi espalda en la pared y atrayendo mis rodillas a mi pecho.
Frente a mí está el Joker, con su uniforme de Arkham y una camisa de fuerza. Murmura cosas, pero esta vez lo entiendo. "¿Quien eres? ¿Quien eres? ¿Quien eres? ¿Quien eres?" la misma frase una y otra vez.
-No lo sé.- murmuró con voz rota, él me mira a lo ojos, y logro ver la melancolía en su mirada.
Comienza a murmurar algo nuevo, y no puedo evitar bajar la cabeza mientras una lágrima se desliza lentamente por mi mejilla cuando escucho una sola palabra dicha una y otra vez.
"Rota. Rota. Rota. Rota. Rota."
Bueno, ¡aqui esta al fin otro capítulo!
Disculpen la tardanza, pero simplemente no sabía cómo seguirlo, ya saben, tipico bloqueo en donde tienes la idea pero no sabes cómo plasmarlo.
¿Qué les parece?
Gracias por los comentarios, de verdad los adoro, y son mi motor para seguir.
Ciao!
