Hola! :D

Si, lo sé, me he tardado mucho en volver a subir un capítulo nuevo, pero he vuelto hace poco a la escuela y tengo menos tiempo, además de que mi inspiración no quería venir. nnU

Bueno, sin más que decir, aquí les dejo el capítulo.


Encerrados

Lentamente, abrió los ojos y vió que aún se encontraba en aquella cueva. Amy se sentó en el suelo, dándose cuenta de que todavía tenía la capa del erizo dorado encima y, pudo ver, que Astro no se encontraba con ella. Le buscó con la mira sin éxito, ya que sin duda él no estaba en esa cueva. En un principió pensó que se había ido dejándola sola pero... ¿por qué había dejado su capa con ella si se iba? Estaba tan sumida en sus pensamientos que no se dio cuenta de que el erizo de púas doradas había entrado en la cueva hasta que su voz la sobresaltó.

- Veo que has despertado.- dijo cargando en sus manos un montón de fruta, por lo visto, recogida de los árboles.

- Si... - dijo algo sorprendida, no esperaba que él se hubiese quedado con ella y mucho menos que trajese comida. Vió como dejaba la fruta sobre su capa, la cual ahora estaba en el suelo.

- Vamos, come que no esta mala, es recién cogida de los árboles.- le respondió, por lo visto, a la pregunta que Amy había tenido en su mente para coger una manzana y comenzar a comer. La eriza rosa hizo lo mismo y comenzó a comer la poca fruta que había traído Astro, pero la suficiente como para llenar sus estómagos. Después de comer, Astro sacudió su capa para quitarle los restos de la fruta y después ponérsela.

En la base de Eggman...

Eggman se encontraba en su laboratorio buscando información sin parar, y esta información era sobre Astro, ya que le parecía muy extraño que no le hubiese mostrado la cara y que por encima, lo hubiese traicionado. Por más que buscaba, no encontraba nada sobre el erizo de púas doradas, y eso le comenzaba a cansar ya que llevaba horas sin obtener resultados hasta que encontró lo que buscaba. Una sonrisa apareció en su rostro y comenzó a leer en voz alta lo que había encontrado ya que, quería que sus ayudantes robots y Sally se enterarán también sobre la información del erizo de púas doradas.

- Astro The Hedgehog, general militar de la Ciudad de la Luz. -comenzó a leer en voz alta el gordo bigotudo.- También conocido como el Portador de la Luz y se le reconoce por ser un chico extremadamente peligroso, capaz de matar a alguien en cuestión de segundos si se lo propone. Posee una gran habilidad para el uso de todo tipo de armas cuerpo a cuerpo y también es bueno creando estrategias prácticamente infalibles. Su poder es la luz y puede crear unas esferas de energía rojas y su mayor debilidad es la oscuridad... - una sonrisa malévola apareció por el rostro del doctor Egmman al terminar de leer esto último y miró a la pantalla una vez más para ver la fotografía de aquel erizo dorado que tanto se parecía a Sonic.- Ya se lo que hacer. - dijo en voz alta para que todos le escuchasen.

- ¿Qué piensa hacer doctor?- preguntó Sally mientras posaba la vista en la fotografía de la pantalla.

- Ya lo verás Sally... ya lo verás...- respondió con una sonrisa malévola Eggman.

En el bosque...

Ambos erizos caminaban hacia la casa de Amy, la cual no estaba muy segura del camino, con lo que estaban perdidos. Astro pensaba que si la eriza rosa le hubiera dejado decirle donde estaba la salida del bosque, seguramente ahora no estarían perdidos, pero lo echo, echo esta. El erizo dorado suspiró pesadamente, sabía que esa eriza rosa de ojos verde jade podía llegar a ser muy peligrosa si se enfadaba, por eso mismo no le llevaba la contraria a menos que estuviese seguro que él tenía razón, ahora estaban perdidos porque la eriza rosa no había querido hacer caso al erizo de púas doradas. Astro sintió un ruido cerca de ellos y, rápidamente, movió a Amy del lugar del que se encontraba evitando así que un láser le diera a la eriza rosa.

- ¿Estas bien?- preguntó mientras la ayudaba a levantarse.

- Si. -respondió para mirar a un lado y ver un robot. Este era alto y grueso, era de un color verde, supuestamente, para camuflarse en el bosque. Astro miraba serio el robot, sabía de quien era ese gigantesco robot ya que en uno de sus enormes brazos, se veía un logotipo, el logotipo que siempre usaba Eggman en sus robots.

El erizo de púas doradas se puso la capucha y, pudo esquivar con algo de dificultad el disparo que el enorme robot había echo.

- Supongo que podré contigo, robot estúpido. - dijo para atacar al robot.

En un momento de la pelea, Astro desvió su mirada hacia Amy y lo que vio lo dejó impactado. La eriza de púas rosadas estaba insconciente y agarrada por la espalda por un robot igualito al que Astro peleaba, a diferencia de que este era naranja. Entonces el erizo dorado lo entendió, Eggman les había tendido una trampa. Estaba tan sumido en sus pensamientos que no se dio cuenta de que el robot verde levantaba uno de sus brazos y le daba un fuerte puñetazo a Astro, el cual no pudo esquivar el ataque, recibiendo así el golpe e impactando contra un árbol cercano con fuerza, provocando que cayera insconciente.

2 horas depués en la base de Eggman...

Amy abrió los ojos y pudo ver que estaba en una especie de celda. Trató de moverse, pero algo le impedía mover las manos, miró hacia arriba y vió sus manos encadenadas con grilletes, escuchó un gemido de dolor a su lado y, al voltear, pudo ver a Astro con las manos encadenadas al igual que ella, pero él tenía la diferencia de que de sus muñecas brotaba algo de sangre, por lo que pensó la eriza rosa, debió de despertar antes que ella y comenzó a forjecear intentando librarse provocándose así esas heridas. También tenía puesta su capucha y, como tenía la cabeza baja, no sabía si se había desmayado o si seguía despuerto.

- Astro... - llamó la eriza de ojos jade con un tono de preocupación.

- Dime... - escuchó decir de parte del erizo de ojos rubí que tenía al lado. Este no había levantado la cabeza, ni siquiera la había mirado.

- ¿Dónde estamos? - preguntó algo asustada, ese sitio estaba oscuro y la luz del día entraba como una tenue luz que salía de una ventana con barrotes. Esperó la respuesta de Astro, pero este no le respondió, parecía no atreverse a decírselo. - ¡¿Dónde estamos?!- volvió a preguntar con un tono de voz más alto.

- No lo sé...- respondió con un hilo de voz para luego mirarla a los ojos.- Lo que sé, es que estamos encerrados... - prosiguió con voz firme.


¡Y acá temina el capítulo 7!

¿Qué pasará con Astro y Amy? Descúbranlo en el siguiente capítulo :3

Se despide: SFL