Frozen no me pertenece, de ser así hubiera habido Helsa de principio a fin y muchos chistes nada apropiados para niños
Advertencias/Aclaraciones: Genderbend, Modern AU
Mavis Drácula-Marvin Draculea
Y hay otro personaje que tiene genderbend, pero no cambia de nombre ;)
Jugando a la conquista
Bruja Maldita
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Elliot no se sentía para nada bien, en primer lugar no había dormido bien desde hace un par de días atrás. Luego todo el cuerpo le dolía debido a la pelea que había tenido con su hermano. Finalmente tenía una enorme resaca, ya que después de la confesión de la pelirroja, ambos Rendell habían optado por ir a l bar más cercano, uno a desahogar su amarga y muy esporádica experiencia amorosa y el otro de celebrar el hecho de tener la razón. Así también había tenido que arrastrar a Andy a casa después de los tragos, ya que estaba a punto de ser embaucado por un par de mujeres de la vida alegre.
Y para la cereza del pastel Weselton el amargado profesor que impartía la materia más importante del semestre gritaba y gruñía como si no hubiera mañana.
—¡Y por supuesto que en mis tiempos jamás habrían contratado a personas con su aspecto joven Draculea! ¡Toda esa moda juvenil que incluye que vista como un satánico está muy mal vista!
El joven pelinegro de piel tan blanca y transparente como la de Elliot desviaba la mirada avergonzado, por lo general cuando no insultaba la mediocridad del grupo con argumentos banales, agredía a los estudiantes sin compasión. Esta vez era el turno de Marvin Draculea, un joven bastante alegre y amigable a pesar de su aspecto algo agresivo gracias a la vestimenta gótica que acostumbraba.
—Profesor—Intervino Hicca lo más prudente que pudo–, disculpe pero considero incorrecto que trate de esa manera a Marvin. Es una manera muy injusta el hecho de que usted insulte a alguien solo por su apariencia.
—Señorita Haddock, el hecho de que usted sea la hija del alcalde de la ciudad no le da derecho a cuestionar mi clase.
La castaña frunció el ceño confundida y ofendida.
—¿Cómo?
—Y usted señorita Bjorgman, sepa de una vez que esa no es la forma de sentarse de una señorita
Kristine solamente miró fastidiada al anciano de peluquín.
—En cuanto a usted joven Rendell ¡¿Podría hacerme el favor de quitarse las gafas de sol por favor?!
El rubio frunció el ceño irritado por el agudo tono del catedrático, estaba a punto de levantarse y retirarse de su clase cuando de repente el propio hombrecillo miro su reloj, y sus ojos se abrieron ligeramente sorprendidos.
—Bueno, la clase ha terminado ¡largo de aquí!—Gruñó Weselton antes de tomar su termo y portafolio y escapar del pequeño auditorio.
Los alumnos se vieron entre ellos ligeramente extrañados pero solo se encogieron de hombros. El hombre se volvía senil y más anticuado cada vez. El rubio suspiró aliviado al ponerle fin a la tortura, recogió la carpeta y el bolígrafo y los echó a la mochila oscura de la cual colgaba un llavero en forma de un simpático muñeco de nieve, un pequeño regalo de su hermana menor de la navidad pasada, estaba a punto de alcanzar a Hicca y a Kristine que se habían adelantado para ir al sanitario, costumbre rara de chicas, cuando alguien lo interrumpió.
—Hey Elliot—El ligero acento rumano delató al interlocutor y miró al chico de aspecto gótico y oscuros ojos azules.
—Ah, hola Marvin—No mantenía mucha comunicación con el pelinegro como para llamarlo amigo, pero eran más que meros conocidos, en parte su aversión se debía al aspecto intimidante del joven.
—¿Sabes? No sé si tengas tiempo porque abandonaste todo eso de la música pero recientemente en la casa cultural entró un chico con mucho potencial musical—Ah claro, la ironía de la vida, el chico con el aspecto de drogadicto en realidad tenía una conducta aún más recta que la de él, siendo voluntario en el orfanato, formando parte del coro, siendo concejero del grupo juvenil altruista de Drammen y fungiendo de tutor para los más chicos—. Pensé que tal vez deberías de oírlo y darle algunos consejos
–Seguro, ¿por qué no?—El rubio se encogió de hombros, hace algunos años el mismo se había vuelto un Net Idol musical, todo por culpa de Andy que lo grabó y resulta que se convirtió en la sensación de la red, aun así, su carácter introvertido y el siempre haber visto la música como un hobby y un escape a sus responsabilidades hicieron que rechazara todas las ofertas para convertirlo en súper estrella. Gracias al cielo, y a lo efímero de la fama en internet, la mayoría olvidó su único hit público, Let it go.
—¡Genial!–El gótico curvó sus labios oscurecidos—¿Habría algún problema si fuera ahora?
—¿Ahora?—El rubio lo miró a través de las gafas oscuras, la cabeza le dolía como los mil demonios, pero aun así, si se quedaba con las chicas era probable que Kristine recalcara lo mucho que le desagradaba Hannah e Hicca tratara de razonar por qué debía de ser tan horrible persona. Suspiró–Supongo que está bien.
—Perfecto, ¿me sigues en el auto?
Elliot asintió ligeramente
El camino no fue tan largo como pensaba, en unos veinte mi8nutos llegó a la casa cultural de la zona, otro lugar donde Draculea hacía voluntariado, había visitado el lugar un par de veces y sin pensarlo siguió al chico, conforme avanzaban reconoció la melodía de Cello Suite de Bach, interpretada con una gran maestría. Al adentrase a la habitación de la cual era el origen de tan espléndido sonido, en cuanto ingresaron pudo ver a un chico de no más de quince o dieciséis años tocando con gran concentración el instrumento de cuerdas, sus dedos de la mano izquierda se deslizaban con una fluidez natural sobre la parte superior, mientras que su otra mano sostenía el arco moviéndolo con una elegancia tal que era hipnotizante, el joven terminó y la sala en la que practicaba quedo en completo silencio. Solo entonces el adolescente abrió los ojos y miró sorprendido a los dos universitarios que le miraban auténticamente admirados.
—¡Marvin!–Exclamó alegre se levantó y chocó los puños con el de cabello oscuro, solo entonces Elliot pudo ver el mechón amarillo y verde en el flequillo de su cabello castaño y los ojos azules casi violáceos que resaltaban en el contraste con la piel tostada del muchacho.
—Tooth, sabía que estarías practicando. ¿Cómo vas?
—Bien, supongo que él es de quién me hablabas. Soy Tooth—Se presentó el chico esbozando una sonrisa que esponia los perfectos dientes blancos
—¿Tooth?—Preguntó Elliot divertido
—Mi nombre es Torcuato, como te imaginarás prefiero el apodo jejejeje—Sonrió el jovencito encogiéndose de hombros
—Sí así lo quieres así te diré, puedes llamarme Elliot.
—Lo sé, Marvin me comentó un par de cosas y créeme estoy emocionado por conocerte, inclusive quitando lo del vídeo de hace unos años.
—Sería genial que no lo mencionaras, no queremos curiosos–Bromeó el albino—, Marvin, me dijo que sería bueno que te diera unos consejos, aunque tengo que decírtelo mi fuerte no es el Cello.
–Lo sé, pero también hay un piano por ahí–Señaló el más joven.
El platinado miró al rincón de la habitación un hermoso piano de cola estaba ahí, Elliot sonrió nostálgico, un piano que su madre había donado unos años atrás cuando el aún era un niño pero recordaba perfectamente.
—Sería bueno que le enseñaras un poco de lo que haces—Comentó Marvin.
—Eso sería genial—Exclamó el castaño.
El albo suspiró, no podía negarse así que tomo asiento frente al instrumento.
–Tiempo sin verte—Murmuró bajo y tocó un par de teclas para verificar el estado, complacido se dio cuenta de que estaba afinado y en perfectas condiciones. Entonces, sus dedos comenzaron a pasar decididamente sobre el piano.
El castaño se quedó boquiabierto al escuchar Fur Elise de Beethoven. Mientras que al pelinegro se le aguaron los ojos provocando que el delineador de corriera.
Elliot Rendell no había perdido ni un poco el toque. Después de todo era un genio musical.
El sonido del timbre sonó por segunda vez, decidió que sería la siguiente cuando decidiera irse, estaba a punto de presionarlo por tercera vez cuando una anciana le avió la puerta.
—Joven DunBroch—Exclamó Joan, el ama de llaves de los Westgaard—, buen día adelante. La señorita Hannah le está esperando.
—Gracias, ¿no está su madre?—Preguntó casual.
—No, la señora se encuentra comprando toda clase de cosas que le pudieran ayudar en su resfriado, pero creo que se debió haber entretenido con algo porque salió desde temprano—La sirvienta se encogió de hombros—Así es ella.
El pelirrojo sonrió, muy a diferencia de su propia madre, la madre de Hannah era muy divertida, a veces podría ser considerada como una simple rubia tonta pero había demostrado tanto cariño a sus hijas e inclusive e hijastras que era querida por todos.
—Joan ¿has visto mi pincel de cerdas de …—Una rubia salió de una de las habitaciones sobre el que transitaban, era muy parecida a Hannah, sin tantas pecas y con sus ojos ligeramente más pequeños, la nariz menos respingada y un poco más alta—Hola Meraud—Saludó suavemente–¿Tienes los pendientes de Hannah?
El pelirrojo se tuvo que recordar hablar, le gustaba la rubia desde que las chicas llamaron su atención. Pero para Lara, la doceava Westgaard solo era el amigo de su hermanita menor.
—Ehm si, hola.
–Genial, esperemos que con esto deje de estar de llorona en su cuarto–Toco ligeramente su hombro—. Hasta luego chico.
—Adiós–Meraud sonó tajante como siempre actuaba con ella, no era muy elegante y caballeroso y el ver a la rubia hacía olvidar las pocas lecciones de etiqueta que ponía en práctica.
Una de las puertas sobre el mismo pasillo se abrió.
—Deja de babear y entra maldito pervertido—Gruño Hannah con la nariz enrojecida.
Meraud la asesinó con la mirada, sin embargo hizo lo que pidió, dentro estaban unos cuantos pañuelos desechables en el buró junto a la cama, las cortinas estaban entreabierta y Hannah le miraba con el ceño fruncido, se veía ligeramente pálida y de mal humor.
—Toma—Dijo él extendiéndole una carpeta con anotaciones–Todo lo de hoy está apuntado, ahora ¿podrías decirme porque no me dijiste que te enfermaste porque Andrew Rendell te lanzó a una fuente?
La pelirroja abrió los ojos sorprendida y ofendida.
—Eso no es cierto—Exclamó al instante la chica.
–Vamos, Eunice y el tarado de Raymond no son capaces de manipular una foto así—Dijo divertido mientras sacaba su teléfono para mostrarle una fotografía donde se veía claramente como caía a la fuente por obra de Andy.
—Ese par de imbéciles—Hannah se levantó de un salto de su sillón puff y luego se encorvó ligeramente.
Meraud se le acercó.
—No estás muy bien Hannah, ahora, ¿cuál es tu plan para arruinarle la vida esos dos—Preguntó interesado.
La pelirroja suspiró cansadamente.
—No hay plan, solo, no quiero volver a tener que verlos—Musitó entristecida—Quise hacerlo sentir celoso, que viera lo genial que puedo tratar a un chico y resulta que su hermanito es un romántico empedernido. No podía pretender que le correspondía si en realidad me gustaba Elliot, ¿sabes lo mal que se vería? Inclusive yo tengo mis principios
El jugador de lacrosse le miró sorprendido.
—Vaya ese Elliot si te debe de tener loca.
La pelirroja volteó a verlo incrédula.
—Eso no es cierto.
—Vamos Hannah, te humillaron y eso no se queda impune, al menos no desde que te conozco, por lo general te vuelves la perra vengativa más maldita que en mi vida haya conocido y las personas terminan llorando.
La joven sonrió arrogante.
—No sé de qué me estás hablando.
—Espera, ¿estás hablando en serio? ¿Te rendirás tan fácil?
La Westgaard se encogió de hombros.
—No hay nada que hacer fui la chica más dulce y perfecta, si eso no le interesa, me rindo.
—Ok, no le gusto la falsa tú—Meraud se le acercó—. Pero, ¿Qué hay de la verdadera tú?
—¿Te refieres a la bruja maldita que soy?—Preguntó la joven. Eso es justamente lo que quise evitar
—Hannah estás hablando de un chico del que según muchas suspiran por estar con él, todas tratan de hacerlo sentir como un rey. Quizás por eso no le interesaste ni un poquito. Pero, creo que la única forma que has conseguido de llamar su atención es gritarte con él—Su amigo se encogió de hombros—. No te cuesta mucho ser una patada en el trasero ¿sabes?
Hannah se le quedó mirando, pero después se incorporó.
—Por eso no tienes novia–Musitó—, corrijo quizás por eso Lara no te hace el mínimo de caso. Por idiota.
—Piensa lo que quieras, pero cuando decidas dejar de ser la niña mimada de papá que eres, espero que salgas, te pongas todas las estupideces que te pones en la cara y salgas a ser una maldita perra que yo sé que eres. Sal con él y deja de parecer que menstruas para la eternidad.—Dicho esto, el atleta tomó sus cosas y se marchó
—Espera—Meraud la miró de soslayo—, gracias—Sonrió ella.
—Para eso están los amigos, Regina George—Bromeó él.
La pelirroja se rio suavemente.
—Ella es una chica exploradora comparada conmigo—Dijo arrogantemente.
Su amigo se despidió y ella se quedó ahí frente al espejo, la pijama de franela le encantaba, a pesar del diseño infantil rosa con estampado de limones, su cabello pelirrojo estaba hecho un desastre y aun así, la confianza en sí misma había regresado.
Era hora de probar una nueva jugada.
Un dulce acorde de guitarra estaba presente desde que entró a la casa de cultura, caminó apresurado al salón de música, llegaba tarde y supuso que Tooth comenzó sin él, entonces a medio camino escuchó una dulce voz acompañar la melodía.
—Well I heard there was a secret chord. That David played and it pleased the Lord. But you don't really care for music, do you?—Comenzó la voz femenina, no conocía a la chica pero debía de ser otra conocida de Marvin—Well it goes like this: the fourth, the fifth. The minor fall and the major lif.t The baffled king composing Hallelujah.
Tranquilo y esperando a ver la dueña de tan Hermosa voz abrió la puerta. Sin embargó abrió los ojos consternados. Tranquilamente junto a Tooth que tocaba concentrado la guitarra, se encontraba el diablo en persona, Hannah Westgaard.
—Hallelujah, Hallelujah, Hallelu…—Tooth y Hannah pararon cuando Elliot dejó caer pesadamente su mochila.
—Elliot ¡qué bueno que has llegado!—Exclamó Marvin que estaba al otro extremo del salón.
—¿Qué hace ella aquí?—Preguntó molesto
Marvin miró como no queriendo la cosa a la pelirroja y luego esbozó una ligera sonrisa.
—Ella es Hannah Westgaard, es una compañera del coro, le pedí que viniera porque necesitaba un acompañamiento vocal femenino y ¿quién mejor que alguien que canta como los ángeles?
—Sé perfectamente quien es ella—Gruñó Elliot—. No pienso estar aquí si ella lo está.
—¡Oh vamos! Tooth tiene que practicar lo más que pueda para la audición de la escuela filarmónica y tiene que vencer primero el pánico escénico. Hable con la señoa DunBroch, aceptó hacernos un espacio en la cena de caridad de final de año como una banda, necesitábamos una vocalista. ¿Podrías hacer un lado cualquier diferencia que tengan y cooperar?
—Es cierto–Intervinó la pelirroja—.A mi no me molesta, y eso que a mí tu hermano me arrojó a una fuente.
—Tu solo jugabas con él, agradece que no te dio un puñetazo en la nariz–Respondió el blondo.
—¿Disculpa? ¡Enfermé por tres días!—Hannah se acercó buscando pelea.
—¿Y por qué no te moriste?—Elliot acercó su r
ostro a la pelirroja.
–Ehm, ¿deberíamos de separarlos?—Preguntó Tooth al gótico.
—Déjalos, me dijeron que era posible que esto pasaría. Por cierto…—Sacó de su bolsillo su teléfono y paso sobre el con rapidez sus dedos con las uñas perfectamente pintadas en esmalte negro.
—¿Qué haces?
—No mucho, aviso a algunos amigos.
En su teléfono ingresó aun grupo de WhatsApp titulado "The Snow King and The Mirror Princess"
Marvin: Picó
Frieda: ¡Perfecto! Ahora a preparar una fiesta de Halloween :D
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Notas de la autora:
¡Hellooo bunnies! ¿Cómo andan? Yo viendo cuando oy a ir al centro de acopio a dejar mi granito de arena.
Estab el jueves en la noche escribiendo bien feliz cuando empezó a tembla, estuvo feo, gracias al cielo en la Ciudad de México no paso mucho a excepcion del susto. Esa es la explicación del retraso del capítulo.
Ahora estoy mas coherente que otros días que he dejado mi nota de autor :v
Al principio, yep Andy y Elliot estuvieron a punto de contratar prostitutas pero meh. Weselton es demasiado senil, y Marvin es un amor que forma parte del ejército de Frieda :D
La plática de Meraud y Hannah está inspirada en una imagen de Vintage Pop una página de facebook llena de sarcasmo y comentarios políticamente incorrectos: "Ahora seca tus lágrimas, aprieta tus pantalones y sal a ser esa perra sin corazón que yo sé que eres"
En cuanto al final, siempre he concebido este fic como un musical, así que esperen temas super pop y algunos super anticuados XD
¡Habemus Halloween! Y no sé de que disfrazar a Elliot :) *muere internamente*. Así que si alguien se compadece de mí sería buena idea que comente ahora. Serán como tres capitulos así que olviden lo de shortfic :v
Bye! Bye! Nos vemos hasta el viernes, trataré de contestar los reviews a la brevedad posible.
P.D.:No me pegues Frozencilla, pégale a mi novio él me quita el tiempo T.T
