Bieen, holas a todos! jejejej siento muucho no haber publicado antes u.u pero es que Chile esta de fiesta! Sisisisisi! Felices fiestas patrias a todos los Chilenos! Viva Chile! :DDD a pesar que estuvo lloviendo casi todo el 18 en el sur :( igual lo pase bien ^^ descanse y comi como nunca xD me llene de empanadas jaojaoj es que son tan buenas xD jejej ayer desfile por bomberos :D y me costo tanto hacer el paso regular :S las botas pesan mucho ¬¬ jaoajo

Este cap no me ha gustado para nada :/ siento que se me acaban las ideas o puede que este muy metida en la otra historia que escribo u.u hare mi mejor esfuerzo por no decepcionarlos y continuar escribiendo una buena historia (Y) sigo agradeciendo todo el apoyo que me dan ! Muchas muchas gracias! y tambien a Infinity Infinytum y mikoblue :DD muchas gracias por darme felicidades en mi cumpleaños :DD lo pase medianamente bien joajoaj es que me enferme :S y me llevaron al hospital y me pincharon u.u fue tan doloroso, y ademas, perdio Chile ¬¬ pero no importa, ganaremos en la que viene (Y)

:DD no les continuo aburriendo con mi vida personal xD y lean el cap de hoy ^^

Fairy Tail y sus personajes no me pertenecen, son de propiedad de Hiro Mashima-sama!

Capitulo 7: "Mentiras"


"La mayor declaración de amor es la que no se hace;

el hombre que siente mucho, habla poco"

Platón


Levy espero impacientemente a su amiga, Lucy no solía tardar tanto en buscar a una persona a menos que esta no se encontrara donde ella supuso. Suspiro con cansancio, quizás Lucy y Natsu estaban en un momento íntimo… Nego con rapidez, aquello era casi imposible por parte de la rubia.

Miro impacientemente por el pasillo pero ni rastro de su amiga, de pronto un sudor frio le recorrió el cuerpo imaginándose lo peor, camino a paso rápido por la misma dirección que había ido Lucy pero no alcanzo a doblar cuando la vio caminar arrastrando los pies. Frunció las cejas con confusión, la rubia traía la cabeza gacha y parecía estarse limpiando los ojos, ¿lloraba? Levy reacciono corriendo hacia ella.

-¿Qué sucede Lu…? – No alcanzo a terminar su pregunta cuando se vio presa por los brazos de su amiga. Lucy lloraba desconsoladamente en su hombro y ella no se enteraba de nada. Le acaricio el cabello con ternura en un intento de consolarla, de pronto un nombre se le vino a la mente, Natsu. De seguro algo tenía que haber sucedido nuevamente para que su amiga volviera a encontrarse en aquel estado.

- Vamos con Ruby – Dijo de pronto la rubia soltando el agarre. Levy la miro con preocupación, tenía los ojos hinchados y rojos debido al llanto, y los labios rojos de tanto morderlos.

- Ya – Dijo con simpatía la peli azul – Pero primero arréglate esa cara – Lucy sonrio de pronto con agrado, Levy le devolvió la sonrisa, no haría ninguna pregunta hasta que fuera el momento adecuado.

- ¿Vamos con Gray? – Pregunto Levy tras su amiga quien acababa de entrar nuevamente al baño de su suite. La rubia asintió mientras arreglaba su maquillaje frente al espejo – Yo le marco – Tomo su teléfono celular de la cartera y volvió a salir del cuarto. Lucy miro su rostro frente al espejo, paso con suavidad su mano sobre la mejillas izquierda y observo como la marca roja había desaparecido de allí, sonrio con alivio, por lo menos no había quedado una cicatriz. Inclino la cabeza hacia un costado dudando de que vendría mejor con su cabello, si dejarlo suelto o tomado. Con una sonrisa babilónica tomo su cabello en una cola larga y lo dejo caer con gracia, soltó el aire con fuerza al ver lo esplendida que lucía, giño un ojo con sutileza al ver lo hermosa que era.

Se giro con lentitud apoyándose en el lavabo, no era tan hermosa como pensaba, bajo la cabeza con tristeza, al menos, no era más hermosa que Lisanna ante los ojos de Natsu. Nego con la cabeza alejando esos pensamientos, ella no era ninguna arrastrada y si el policía no la prefería a ella, pues él se lo perdía, Lucy Heartfilia no le rogaba a nadie. Tomo su cartera y salió del baño con la dignidad característica de la mujer elegante que era.


El elegante restaurante les esperaba, Ruby estaba sentada en una de las mesas junto a su secretaria, Cristine. La mujer se puso en pie al ver a Lucy dirigiéndose hacia ella.

-Dios mío – Exclamo la mujer al ver a la rubia – Eres mucho más hermosa en persona – Alago contemplando a Lucy quien fue invadida de pronto por un calor sofocante en su rostro.

- Muchas gracias – Contesto – Pero usted no tiene que envidiarme, está realmente radiante – Añadió con rapidez, la mujer sonrio ante aquello y los invito a sentarse.

- ¿El es? – Pregunto con curiosidad al ver al único hombre en el grupo. Lucy sonrio y acerco a Gray.

- No tienes de que preocuparte Ruby, es un detective amigo, Gray Fullbuster – Ruby sonrio y saludo a Gray con agrado, recordando el difícil momento por el cual pasaba la rubia.

- Es un honor conocer a un mujer tan preciosa como usted – Dijo Gray con cortesia, Ruby sonrio complacida.

- Pero que joven tan audaz – Dijo riendo, Lucy tomo entonces el brazo de su amiga.

- Supongo que conoces a Levy – Dijo la rubia, la mujer sonrio tomando los brazos de la peli azul.

- Por supuesto que sí, es una de las mejores gerentes que he tenido el agrado de conocer – Respondió, Levy sonrio co

La comida transcurrió entre bromas y negociaciones por parte de ambas interesadas, la propuesta de Ruby era un tentación para Lucy quien no se nego a nada. Su negocio iría de maravillas e incluso tenía pensado colocar una casa de modas también en Nueva York, habían discutido de aquello con Levy anteriormente y la peli azul apoyaba del todo el proyecto.

-Eso sería muy buena inversión – Comento Ruby con seriedad – Una casa de modas con tu nombre aquí en Nueva York – Repitió con voz soñadora – Vestirías al noventa y cinco por ciento de las estrellas Hollywoodenses – Añadió, Lucy sonrio, estaba claro que sería así.

- ¿Qué sucede con el otro cinco por ciento? – Pregunto Cristine, Ruby la miro suspirando.

- Pues ese cinco por ciento, es aquel que siempre sale con la primero que pilla y se convierte en comida para la crítica – Levy rio ante aquello, seguida por Lucy. Cristine pareció comprender las palabras de su jefa por lo que sonrio.

- Aunque me encantaría poder vestirlas a todas – Dijo de pronto la rubia siendo observada detenidamente por Ruby – Aunque así no existirá comida para la crítica – Añadió riendo.

- Niña, en este mundo es existan cosas buenas y malas, así como tus vestidos serian una buena elección, los del mercado nacional son la mala elección – Aconsejo con suavidad, Lucy lo comprendía a la perfección, Kei se la pasaba repitiendo lo mismo una y otra vez.

- Comprendo – Dijo Lucy con una sonrisa, Ruby la miro con nostalgia, al parecer la rubia le traía recuerdos de una persona muy querida.

- ¡Dios mío! – Exclamo de pronto atrayendo la atención de las demás en la mesa – ¿Qué le ha sucedido a tu cuello? – Pregunto al ver la gran marca roja que atravesaba la delicada piel de Lucy desde el lóbulo de la oreja hasta la clavícula. Levy la miro con espanto y recordó la pelea con Lisanna aquella mañana.

- Ha sido solo un accidente – Respondió rápidamente Lucy mientras se tapaba aquella parte del cuello con su mano, Ruby la miro con reproche, la mujer no era tonta y conocía a la perfección aquellas marcas.

- Una discusión entre mujeres – Dijo de pronto, Lucy bajo la mirada y la mujer suspiro – Espero poder verte nuevamente Lucy – Dijo de pronto poniéndose en pie seguida por su secretaria – Ha sido un agrado compartir con ustedes – La rubia la miro sorprendida y luego sonrio, ella no quería para nada hablar de tema.

- El gusto ha sido mío Ruby – Dijo Lucy poniéndose también en pie y besando ambas mejillas de la mujer.

- Para la próxima rasgúñala con más fuerza – Le aconsejo en un susurro, Lucy rio.

- Seguiré tu consejo – Respondió, Ruby sonrio, se despidió también de Levy y Gray, quien parecía aburrido con todo aquello.


Lucy camino a paso rápido, tenía que volver lo antes posible al hotel para llevar a cabo la siguiente reunión con Makarov y se estaba retrasando. Por suerte todo había salido bien con Ruby y la negociación ya estaba hecha. Movió su cabello hacia el costado izquierdo, en un intento por tapar la marca roja dejada en la previa pelea con Lisanna.

-Disculpa – Dijo un hombre agachándose a recoger su recién caída cartera. Lucy se sobo el brazo con dolor, acababa de toparse con él y el acto había dolido un montón.

- No te preocupes, ha sido mi culpa, llevaba demasiada prisa – Se disculpo ella inclinando la cabeza. Recibió su cartera con agrado y dirigió su mirada al desconocido para agradecerle por recogerla, pero cuál fue su sorpresa al encontrarse con la mirada verde de quien fue su primer amor – ¿Loke? – Pregunto con asombro, él le devolvió la mirada tan sorprendido como ella. No podía creérselo, después de años volvía a verle en aquel lugar, después de tanto querer olvidarlo.

- Lucy – Dijo él en un suspiro, la rubia tembló al escuchar su nombre salir de los labios de él y se encogió levemente intentando atrapar el momento para siempre – ¿Qué… que haces aquí? – Pregunto intentando salir de su ensueño. Ella desvió la mirada con dolor, había estado a punto de lanzarse a sus brazos olvidando todo lo que había sucedido entre ellos.

- Trabajo – Respondió con hosquedad, Loke sonrio de medio lado y la miro intensamente.

- Estas… - Comenzó sin poder encontrar las palabras adecuadas – Estas muy cambiada – Termino por decir mordiéndose la lengua, aquello no era exactamente lo que quería decir, Lucy lo miro altiva y respondió.

- Por supuesto, han pasado años y las personas cambian – El castaño la miro con tristeza – Puedo ver que tu también has cambiado – Continuo ella observándolo detenidamente, el llevaba un traje de etiqueta oscuro que se ceñía perfectamente a su atlético cuerpo, una camisa blanca y una corbata vino tinto. Sonrio, ella conocía y recordaba solo al Loke vestido casual y que no se quitaba sus tenis para nada.

- Pues, ya uso zapatos – Bromeo el mostrando su brillante calzado, Lucy sonrio de lado, ella jamás logro convencerlo de usar zapatos de vestir y jamás vestirlo formal, aquello era realmente una sorpresa.

- Lu – Dijo la voz de Levy a unos pasos de ellos, Lucy miro en su dirección y la vio junto a Gray – ¿Vamos ya? – La rubia asintió y se despidió torpemente de Loke.

- Espera – Dijo el tomándola del brazo con suavidad – Podríamos conversar mas largamente después de tanto tiempo – Lucy lo miro detenidamente, sonriendo al ver el sonrojo en el rostro del hombre.

- Hotel Fairy Tail ocho en punto – Dijo soltándose de su agarre y caminando hacia su amiga. Loke sonrio como un idiota, ahora que las cosas le iban bien, quizás podría volver a conquistar el corazón de Lucy, su Lucy.


Levy miro con suspicacia a su amiga, la había visto charlar con un hombre desconocido y aquello la intrigaba completamente. Lucy simplemente actuaba normal y eso era más inquietante aun.

El camino de vuelta al hotel pareció más corto de lo normal, en la entrada les esperaba Mira para llevarlas hasta la oficina del dueño, Makarov. Lucy parecía absorta en un mundo muy alejado del real, Levy no dejaba de preocuparse por ella, desde que llegaron a Nueva York su amiga parecía haber cambiado de forma tan radical que había momentos en los cuales la desconocía por completo.

El pequeño hombre se puso en pie en cuanto vio entrar a Lucy junto a Levy. La rubia sonrio con simpatía, había visto al dueño del hotel en fotos y en la televisión pero jamás imagino que fuera tan pequeño como lo veía en esos momentos.

-Pero que agradable visita – Dijo moviendo los brazos – Es un gusto conocerte Lucy – Tomo las manos de la rubia entre las suyas y sonrio – Eres mucho más linda en persona – Alago, Lucy sonrio agradecida, era la segunda persona en el día que le decía aquello.

- Es un agrado para mi conocerlo también, señor Makarov – Dijo Lucy inclinando la cabeza y tomando asiento. El anciano sonrio y se sentó de un salto en su silla.

- No, no – Dijo con el ceño fruncido – Solo Makarov, ahora estamos entre socios – Bromeo, Lucy sonrio con alivio, el anciano parecía ser una persona muy agradable.

Las cosas transcurrieron con rapidez, Lucy se entero de los planes de secretos de Marakov, la construcción de un hotel Fairy Tail en Tokio. La rubia sonrio satisfecha, ahora que el negocio estaba completo, podría ocupar el reluciente y esplendoroso hotel que estaría ubicado en la capital nipona.

Levy salió tras Lucy con una sonrisa, ambas reuniones habían ido de los mas bien y la misión en Nueva York estaba totalmente cumplida. Ahora volverían a Japón para continuar con sus actividades, tenían ya encima el desfile de primavera y no podían retrasarse en ello. Los diseños ya estaban listos y Kei afirmaba que la colección estaba multiplicada en bodega.

-Levy – Dijo Lucy deteniéndose de pronto y sin quitar la vista del frente – A las ocho me reuniré con una persona, por lo tanto no quiero que nadie me moleste – La peli azul frunció el ceño, ¿Qué le pasaba a Lucy que le hablaba así?

- ¿Estás bien? – Pregunto tomándola del brazo, la rubia asintió en la misma posición y giro un poco la cabeza para mirarla.

- No te preocupes – Dijo mostrando una sonrisa, Levy suspiro y le soltó, dejándola avanzar hasta su habitación. Una vez sola en el pasillo sintió la extraña sensación de ser observada, miro hacia todos lados pero no se encontró con nadie, suspiro entrecortadamente y camino a paso rápido hasta su habitación.


El castaño avanzo con cuidado de no ser reconocido, su rostro cubierto no era algo que llamara la atención del gentío a media tarde en Manhattan, todos caminaban a paso acelerado por las calles sin detenerse a observar a nadie. Avisto de pronto el café y entro en el con apuro. La gran mayoría de las mesas estaban llenas y busco con la mirada una cabellera blanca, la encontró en un lugar apartado, en el fondo junto a la ventana.

Lisanna miraba con desgano el ajetreo en la calle, veía los vehículos pasar, taxis que se agolpaban piteando, las personas correr, oficinistas, empresarios, ancianos, jóvenes, estudiantes, e incluso famosos. Llevaba cerca de un año acostumbrada por completo a aquella vida acelerada y para ser exactos no le molestaba en lo absoluto. Sintió una mano en su hombro y giro el rostro hacia la persona a su lado. Sonrio con arrogancia al ver al hombre junto a ella.

-Has llegado tarde – Dijo de brazos cruzados. El tomo asiento frente a ella bajando un poco la tela que cubría su boca.

- Tú has llegado demasiado temprano – Respondió con gracia, Lisanna rio fuertemente agachándose sobre la mesa y acercando su rostro hasta el.

- No es tiempo de bromas – Dijo volviendo a su mirada seria. El saco un sobre de su chaqueta y lo puso sobre la mesa.

- El plan es muy simple – Dijo con calma. Ella tomo el sobre y lo abrió sonriendo al ver su contenido – Mantén alejado al detective peli rosa de Lucy Heartfilia – Lisanna enarco una ceja.

- ¿Acaso es tan bueno que resulta un complejo para ti? – Pregunto con malicia, el castaño apretó el puño sobre la mesa.

- Es solo una piedra en el camino, si quieres que el idiota permanezca con vida apártalo, porque si no, lo pisare – Lisanna lo miro con intensidad.

- ¿Qué hay de los otros? – Pregunto, Shintaro tomo el vaso de la albina y bebió el cappuccino en el.

- No son un estorbo aun, y si llegan a serlo, mi respuesta es muy simple, los elimino – Lisanna sonrio y le tomo la mano que estaba apoyada sobre la mesa.

- Sabia que había algo en ti que me gustaba tanto – Dijo acercándose lentamente y besando sus labios sin premura.

Una vez se hubieron separado Shintaro se puso en pie y acomodo la tela oscura nuevamente sobre su rostro, miro por última vez a Lisanna y salió del lugar con prisa.

La albina sonrio observando el sobre, se había sacado la lotería, no solo volvería a tener a Natsu, sino que también, ganaría millonadas por ello.


Lucy se miro una y otra vez en el espejo, acomodo con paciencia el vestido plateado en su cuerpo y sonrio cuando vio que estaba perfecta. Miro la hora en su teléfono y comprobó que aun faltaban dos horas para su encuentro con Loke. Sonrio con tristeza sentándose en el sofá, Loke había sido su primer y único novio, y le había querido tanto que aun le dolía lo que había sucedido al término de su relación.

Si bien el parecía haber cambiado en ese tiempo, ella sabía perfectamente que no podía confiarse solo por las apariencias. Todo aquello lo hacía para poder quedar en paz con Loke y de paso demostrarle a Natsu que no se arrastraría por él. Se mordió los labios con fuerza ante su ultimo pensamiento, ¿Qué sucedería si a Natsu le daba lo mismo con quien ella saliera? Nego con la cabeza rápidamente, no era ninguna tonta y sabia que él se sentía especialmente atraído por ella, en algo tenía que afectarle al verla con otro hombre. Recostó su cabeza hacia atrás y miro el techo con la mirada perdida, estaba tonta como jamás imagino estarlo, ni siquiera cuando descubrió que moría por Loke se sintió así, tan feliz y a la vez triste. Desvió la mirada con amargura, de alguna u otra manera había recordado su antigua relación con Loke y el día, especialmente el día en que comenzaron a salir.

Habían salido juntos aquel día por el tonto juego de verdad o reto. Lucy sonreía con alegría, sabía perfectamente que Cintia lo había hecho a propósito para que saliera con Loke, puesto que conocía sus sentimientos. El joven no parecía en lo absoluto molesto con la compañía de la rubia a quien no dejaba de mirar en todo el rato.

-¿Dónde quieres ir? – Pregunto parando de pronto y observándola curioso, Lucy se quedo un momento pensativa antes de contestar.

- Quizás al parque Monceau, he oído que está más bello que nunca – Dijo con entusiasmo, Loke sonrio y se acerco a ella tomando su mano con suavidad.

- Entonces vamos haya – Dijo tirándola suavemente en dirección al parque. El ambiente era cálido y se respiraba el suave olor de la primavera. Paris en aquella época era un lugar muy colorido y lleno de vida, era como estar en una película de romance juvenil.

Pasearon por el lugar riendo como una pareja de enamorados, se fotografiaron con una sonrisa en el rostro, teniendo de fondo el bello paisaje de la Naumaquia. Se detuvieron a comprar helados y comieron sentados en una de las bancas.

-¿Crees que resulte? – Pregunto de pronto Loke dirigiendo su vista a Lucy quien lo miro con curiosidad.

- ¿A qué te refieres? – Pregunto ella con inocencia, había estado sumida en sus pensamientos con Loke que no le había estado prestando atención, su rostro se coloreo al pensar en que él le hubiese estado hablando desde hacía rato y ella ni caso le hacía.

- A esto – Respondió el con una sonrisa algo tímida, Lucy sintió que le aire le faltaba, el lucia tan tierno con las mejillas tintadas de rojo.

- ¿A esto? – Volvió a preguntar sin enterarse de nada. El se acerco de pronto tomando su rostro con suavidad.

- Si, a esto – Afirmo cerca de sus labios, Lucy podía sentir el olor a chocolate del aliento de Loke y suspiro con placer. Ambos se besaron con suavidad, el ambiente era perfecto para la escena, Lucy se sintió de pronto volar, jamás, jamás, pero jamás en sus 23 años de vida un chico le había besado en serio y sentía que podía en esos momentos tocar el cielo. Los labios de Loke se movían sin prisa sobre los suyos y de pronto abrió la boca con deseo de más. Lucy saboreo con gusto el chocolate mientras sentía como este se mezclaba con las fresas, se sentía bien, dulce, era tan apacible que creía no poder parar en ningún momento. Se aferro a su espalda sin querer dejarlo ir y cerró sus ojos para sentirse en las nubes.

- Creo que resultaría espectacularmente – Respondió Lucy con los ojos cerrados una vez se hubieron separado, Loke sonrio volviendo a atacar sus labios.

- Eso es lo que quería escuchar – Lucy sonrio abriendo sus ojos. El la miraba con los ojos brillosos – Supongo que ahora es oficial – Dijo sin ser explicito, ella entendía a la perfección sus palabras y asintió contenta. Desde aquel momento ambos salían oficialmente.

Si tan solo las cosas volvieran a ser de esa manera. Lucy suspiro volviendo al presente y percatándose de la hora, se puso en pie con rapidez y tomo su cartera, sabia a la perfección que no tenía porque apresurarse demasiado puesto que Loke nunca había sido una persona puntual, pero albergaba en su corazón aun la esperanza de que él hubiese cambiado ese mal habito.


Loke entro en el restaurante del hotel mirando hacia todos lados, según su reloj eran las ocho y media y Lucy ya debía estar esperándolo, ella jamás se retrasaba a menos que surgiera algo demasiado importante. Uno de los funcionarios se le acerco para preguntarle si tenía reservación o se juntaría con alguien, Loke respondió lo último y le dio el nombre de Lucy. El hombre busco en su planilla y le indico el camino.

En cuanto llego pudo ver a la rubia de espaldas a él, estaba sentada en su puesto con la espalda recta, podía ver la suave piel de su espalda puesto que la llevaba expuesta. Lucy se puso en pie al sentir la mano de Loke en su hombro izquierdo, el sonrio al ver su vestimenta.

-Parece que estamos conectados – Bromeo al ver el vestido plateado de Lucy que combinaba a la perfección con su traje gris platinado.

- Eso parece – Respondió ella con una sonrisa. Quizás el no lo sabía, pero ante los ojos de ella, Loke lucia guapísimo con el traje que le hacía resaltar su natural masculinidad.

- Al parecer eres tan puntual como siempre – Le comento tomando la silla de ella y ayudándola a sentare nuevamente. Lucy le miro cuando avanzo hasta su lugar y tomo asiento frente a ella.

- Algunos hábitos no cambian – Dijo ella refiriéndose a él más que a ella misma. Loke entendió la indirecta y soltó una sonrisita.

- Supongo que has encontrado un hombre lo suficientemente puntual como para quedar satisfecha – Dijo él con malicia comenzando con el tema de conversación más esperado por ambos: si aun seguían solteros. Lucy sonrio recordando a Natsu, a pesar de lo idiota e infantil que podía llegar a ser a veces, el peli rosa era mucho más puntual que ella.

- No he encontrado a ningún hombre adecuado – Respondió mirando de reojo la sonrisa que esbozaba Loke – ¿Y tú? – Pregunto enarcando una ceja – ¿Tienes a alguien? – Loke la miro por sobre la carta que tenía en sus manos, suspirando bajo la libreta y la dejo en la mesa nuevamente.

- Se puede decir que no – Respondió a la vez que le hacía señas a un mesero para que tomara su orden – ¿Que pedirás? – Pregunto a la rubia quien revisaba el menú con rapidez.

- Quiero una ensalada de txangurro al estilo camerunés – Dijo ella mirando al muchacho que estaba junto a ellos, el anoto con rapidez lo que Lucy le indicaba.

- Para mí una supremas de pollo a la suiza – Dijo Loke, el joven tomo ambas cartas y se las llevo, alejándose para traer su cena.

- Supongo que continúas aun con el mismo trabajo – Dijo de pronto Lucy atrayendo toda la atención de su acompañante. Loke sonrio de lado jugando con una servilleta en sus manos.

- Se puede decir que no – Lucy lo miro sorprendida – No te preocupes, he abierto mi propia empresa aquí y me ha estado yendo de maravilla – Añadió con alegría, la rubia también sonrio, hace años Loke le había comentado que tenía el deseo de tener su propia empresa donde poder surgir.

- Me alegro mucho por ti – Dijo ella con una sonrisa – Has conseguido uno de tu sueños – Susurro con tristeza, cerró los ojos con fuerza sintiéndose estúpida, quizás ella ya no era parte de los planes del hombre. Loke suspiro con fuerza, ella le miro.

- El otro sueño era una familia e hijos – Murmuro desviando la mirada y observando el lugar como si aquello fuera más interesante. Lucy se mordió el labio con fuerza.

- Puedes cumplirlo aun – Dijo con la voz algo quebrada – ¿Como sabes si encuentras una mujer lo suficientemente buena para ti? – Pregunto con algo de burla, Loke sonrio ante esto.

- Pues hay algunas mujeres – Respondió sonriendo de forma picara, Lucy rio con ganas sin reprimirse.

- Eres igual que siempre – Comento mientras reía recordando al Loke del pasado. El la observo con detenimiento, deseaba como nunca decirle que la quería y que sentía todo lo que había pasado, pero sabía que ella no le perdonaría y si lo hacía, no quedarían como nada más que conocidos.

La cena transcurrió con risas y bromas por parte de ambos, Lucy se sentía tan bien que jamás pensó que podría estar así nuevamente con Loke. Desde su ruptura se cerró a odiarlo para siempre, había sido tan horrible verlo con otra mujer que sentía que lo odiaba más que nada en el mundo. Ella le había entregado todo a él, su primer y gran amor, y el simplemente había barrido el suelo con sus sentimientos.

Pero el destino había querido juntarlos nuevamente para demostrarle a ella que odiar a una persona no estaba dentro de su vocabulario y que Loke podía ser un gran amigo en su vida.

-Esto me está matando – Susurro Lucy por encima de la mesa, cerca del rostro de Loke.

- ¿Lo dices por el ambiente? – Pregunto él, la rubia asintió lentamente. Hacia unas horas que se sentían observados por los clientes del lugar y les era bastante incomodo poder seguir allí.

- ¿Qué tal si vamos a mi cuarto y pedimos algo de comida al servicio hotelero? – Pregunto ella con una sonrisa, cualquiera hubiese tomado aquellas palabras como una invitación pasional, pero Loke conocía perfectamente a Lucy y sabia que ella no era de esas mujeres que metían a cualquiera en su cuarto y más aun en su cama, incluso, tenía la ligera sospecha que él había sido el primero y último hombre que había pasado una noche con ella.

- Acepto tu invitación – Respondió el con una sonrisa poniéndose en pie y ayudándola con la silla. Ambos caminaron a paso rápido hasta la salida para dirigirse juntos al elevador.


Natsu camino hasta la habitación de Lucy, después de todo, aun dormía allí. Había pasado la mayor parte del día junto a Gray y Erza investigando sobre el caso, y aunque moría en esos momentos de hambre, no sentía que habían sido horas perdidas puesto que habían avanzado cualquier cantidad en el caso. En cuanto abrió la puerta escucho risas en el interior, una indudablemente pertenecía a Lucy y la otra, a un hombre que él no conocía. Su cuerpo se tenso y se adentro mas con el corazón latiéndole a mil por hora.

-Te lo prometo, Giorgio tenía una cara que no te imaginas – Continuo hablando el hombre, Lucy reía sin parar ante él con los ojos cerrados, Natsu observo la escena con mala cara. Detuvo su mirada en el hombre sentado de espaldas a él y la sangre se le helo. Una espalda ancha, una contextura musculosa y atlética, cabello desordenado y claro, iba correctamente vestido con un traje gris. Dejo de respirar pensando en el peor sujeto, Shintaro Millian. Avanzo hasta el con sigilo y lo tomo por la nuca, el hombre se quejo ante el sorpresivo ataque.

- ¿Quién eres? – Pregunto con seriedad, Lucy dejo de reír y los miro con confusión, se puso en pie con molestia y llego hasta Natsu tirándole el brazo haciendo que soltara a su acompañante.

- ¿Qué es lo que te sucede? – Pregunto ella con reproche, el peli rosa la miro con sorpresa y dirigió su vista hacia Loke quien se ponía en pie y lo encaraba.

- ¿Quién es este? – Pregunto el castaño al ver a Natsu. Lucy suspiro masajeándose las sienes con la punta de los dedos y camino de vuelta a su lugar.

- Es el teniente Natsu Dragneel, uno de los detectives que Levy contrato – Respondió Lucy tomando asiento y llevándose a la boca una copa con vino tinto.

- Un gusto teniente – Dijo Loke estirando la mano – Soy Loke León, un antiguo amigo de Lucy – Natsu le miro con desconfianza y acepto el apretón de manos.

- No se incomoden – Dijo de pronto el peli rosa caminando hasta su maletín negro – Solo vengo por unas cosas y vuelvo a mi cuarto – Lucy lo miro con desinterés.

- Se lo agradezco – Dijo Lucy desde su lugar – No me gustaría que estuviera presente en mi cuarto esta noche – Natsu la miro apretando la mandíbula y sin decir absolutamente nada salió rápido del lugar. Loke miro hacia la puerta vacía y desvió lentamente la mirada hacia la fémina que comía el aperitivo sin detenerse a respirar. Suspiro pensativo tomando nuevamente asiento, al parecer había una relación mucho más estrecha entre Lucy y el policía, de aquello no le cavia ni la menor duda.

- Veo que eres muy cercana a él – Dijo de pronto sorprendiendo a Lucy quien se atraganto con un pedazo de maní. Ella se apresuro a tomar un vaso con agua fresca.

- Claro que no – Respondió en un intento por volver a respirar – Es solo demasiado entrometido – Aclaro una vez se sentía mejor, Loke la miro con incredulidad, y bajo la mirada intentando buscar otro tema de conversación.


Natsu entro silenciosamente en el cuarto, había estado algunas horas vigilando la habitación de Lucy y había visto cuando Loke se había ido de allí. Apretó la mandíbula con fuerza, eran las tres de la madrugada y recién Lucy quedaba sola. Un millón de cosas se pasaron por la cabeza de Natsu quien moría de los celos al saber que Lucy había pasado tanto tiempo con su ex novio, un ex novio que podía robarle un centenar de suspiros a cualquier mujer en cosa de segundos. Chasqueo la lengua con molestia, Loke León no le llegaba ni a los talones y eso era lo que le demostraría a Lucy.

Todo estaba a oscuras, pensó que quizás Lucy dormía profundamente en esos momentos, suspiro con cansancio y se dispuso a quitarse la ropa para poder dormir unas cuantas horas. Si bien le había dicho a Lucy que no volvería aquella noche, el no podía ser negligente y dejarla sola, la cuidaría estuviera sola o con compañía. Con o sin Loke pensó con molestia.

El ruido de una puerta abrirse lo dejo tenso, miro hacia el cuarto de baño y para su alivio vio salir de allí a la rubia. Suspiro aliviado pero aquello no duro mucho al notar la pequeña prenda que cubría el cuerpo de la mujer. Apretó los dientes y desvió la mirada lo más rápido que pudo.

-¿Qué haces aquí? – Pregunto Lucy con sorpresa abrazando su propio cuerpo intentando cubrir su pecho. Natsu sonrio, ella se veía tan tierna intentando protegerse.

- Te recuerdo que tengo que protegerte – Dijo el sin apuro, dejo caer su camisa quedando a torso descubierto, Lucy dejo de respirar a la vez que desviaba la mirada con rapidez. Había imaginado en algunas ocasiones como seria Natsu sin ropa pero jamás había tenido el agrado de verle de aquella manera. Él noto el estado de la rubia quien permanecía quieta en su lugar y sonrio, esa era la oportunidad que necesitaba. Se acerco a ella con paso lento siendo notado inmediatamente por ella quien retrocedió unos pasos chocando con la pared. La cercanía de Natsu la estaba matando y dejando su conciencia olvidada se acerco a él con suavidad.

Natsu abrió los ojos con sorpresa, un tierno roce le acariciaba los labios con dulzura, apenas y eran tocados y sentía una corriente eléctrica recorrerle el cuerpo por completo. Deseoso de mas abrazo la estrecha cintura con pasión y la acerco completamente a su cuerpo. La boca de Lucy se abrió dándole cabida en ella, para Natsu los labios de Lucy eran un manjar exquisito que le volvían a cada momento más adictivo. Lucy sentía que un calor sobre humano recorría sus venas, le nublaba la cordura y percibía que estaba a un paso de perder la razón. Se apegó más a Natsu y con inocente postura se rozó contra él, arrebatándole un ronco jadeo.

Dejaron de besarse cuando Natsu optó por recorrer esa piel de porcelana, saborear la exquisita largura de ese cuello y obligarla a emitir aquellos sonidos que le encendían la sangre. Tan sensual que era sorprendente como despertara en él tantos deseos pecaminosos, quería llevarla al límite y estaba decidido a obtenerlo esta noche. Disfrutar de cómo Lucy se retorcía en sus brazos.

La rubia se sintió de pronto elevada del suelo y noto como Natsu la llevaba a cuestas hacia la cama, la depósito suavemente sobre ella suspirando en sus labios. Ella sonrio mirándolo a los ojos intensamente, los labios del peli rosa estaban completamente rojos y sus ojos destellaban un brillo agudo que le hacían parecer mucho más sexy.

-Te quiero – Susurro de pronto Lucy cerrando sus ojos, Natsu le miro con sorpresa, le había dicho que le quería. Ella recapacito en sus palabras y abrió los ojos asustada, Natsu se separo de ella por completo sentándose en el borde de la cama. Lucy se mordió el labio inferior con nerviosismo, ¿había dicho algo malo? – Y-yo – Balbuceo sin saber que decir.

- Dejémoslo hasta ahí – Dijo el poniéndose en pie y avanzando hasta el sofá, Lucy se apresuro hasta el borde y alcanzo a tomarlo del brazo.

- Es enserio – Dijo con seriedad haciendo que él se girara a verla. Natsu se quedo viéndola y de pronto avanzo nuevamente hasta ella abrazándola con fuerza.

- Por favor no me mientas – Susurro con agonía enterrando su rostro en el hombro derecho de la rubia.

- No lo hago – Dijo ella tomando su rostro entre sus manos – Te prometo que no te estoy mintiendo – Susurro volviendo a besar sus labios, Natsu se arrodillo en el acolchado y volvió a acercarla a su cuerpo.

-¿A que le temes? – Pregunto Lucy girando su rostro para encontrarse con el de Natsu en medio de la oscuridad de la noche, él la observo con cuidado.

- No quiero volver a sufrir lo mismo – Respondió el con suavidad, Lucy respiro profundo, aquel hombre a su lado no se parecía para nada al Natsu Dragneel que ella conocía. Se veía mucho más desprotegido como un niño pequeño desamparado, Lucy no tardo el pasar su brazo por sobre el cuerpo masculino acercándose instintivamente a él.

- ¿Se trata de Lisanna? – Se aventuro a preguntar la rubia, Natsu tardo en responder y asintió lentamente – ¿Que fue lo que sucedió entre ustedes? – Pregunto con cierto cuidado, no quería que Natsu volviera a enfadarse y alejarse de ella aquella noche. Sintió como el suspiraba con tristeza y apretó su abrazo dándole apoyo.

- Me engaño con Laxus Dreyar – Respondió con dolor recordando la horrible escena en la oficina del rubio. Lucy contuvo el aliento quedándose helada, ¿Lisanna había engañado a Natsu? ¿Con Laxus? Miro con asombro al peli rosa quien le sonrio con tristeza. Aquella seria una larga noche escuchando la fallida historia de amor entre Natsu y Lisanna.

Terminado! ^^ espero con ansias su comentarios ! y por favor no me lanzen tomatazos u.u
jeejej Natsu abrira su corazon y contara su historia de amor :O como lo tomara Lucy? xD xD

Nos vemos en la proxima!