Contestando Reviews
Silverd: Sí, los quería hacer sufrir xD Eto es linda c:
KanadeKrishima: Te vas a sorprender de cómo perdió a su madre. ¿Infieles? Jajajaaj xD Me gustan los reviews largos xD
The-Slightly-Chipped-Full-Moon: Es lo bueno de leer y ver Gintama, ha trolear se ha dicho xD yo soy cruel hohoohoh :3 le va a enseñar más cosas e.e
Staga: gracias por leer
Guest: Los buscare gracias c:
GRACIAS POR LEER Y DEJAR SUS REVIEWS, BESOS c:
Parte 1
« Capítulo 7»
Habían terminado de comer y el silencio reinaba en la mesa. Touka no sabía que decir y al parecer Arima no tenía ganas de hablar, pues solo miraba como el mesero retiraba los platos. Se estaba haciendo de noche y tenía que regresar si no quería ser regañada por su padre y por Amón. De pronto se empezó a escuchar música de orquesta en el jardín del restaurante.
—Típico de Tsukiyama —dijo Arima parándose y acercándose a Touka.
—¿Qué tiene que ver Tsukiyama sensei en todo esto? —preguntó mirándolo con extrañeza.
—Tu profesor de Educación física no solo trabaja en eso —dijo como si fuera lo más obvio.
—No entiendo.
—La familia de Tsukiyama es de dinero —Touka abrió los ojos como platos—. Todos lo saben —levantó un ceja pensando "en serio no lo sabias".
—Dejemos mi ignorancia a un lado, tenemos que ir… —fue interrumpida por el inicio de un canción. Cuando reconoció cuál era una gran sonrisa se dibujó en sus labios.
Arima sonrió por sus adentros sabía muy bien que esa canción era la preferida de Touka. En sus tiempos de niñero ella lo hacía bailarla hasta que se dormía.
—Moonlight Serenade —dijo mirándola con una media sonrisa. Le tendió la mano invitándola a bailar.
—No... No no no no no —dijo agitando la mano como negativa—. No, hace tiempo que no bailo.
—Pues déjame enseñarte a bailar otra vez —la cantante aun no comenzaba a cantar esperando que las parejas se acercaran a la pista.
La llevo casi a rastras. Agarrada de la mano de Arima, la pequeña Touka siempre se sentía protegida, pero esta vez sentía que algo dentro de ella explotaría. Una vergüenza fatal recorría todo su cuerpo, era su canción favorita y estaba con la persona que quería tanto. No era un amor de una mujer a un hombre sino algo muy diferente.
Cuando las parejas empezaron a abarrotar la pista la cantante comenzó a cantar con una voz fuerte y melodiosa. Arima la mecía despacio, realmente era un buen bailarín pero la vergüenza la atrapo así que dejo que él hiciera el resto. Vueltas, pasos y risas. Gracias al cielo se había dejado el flequillo tapándole la mitad de la cara de tomate que se cargaba. Podía sentir las miradas de los demás.
"Tal vez piensan que somos pareja" pensó Touka sin percatarse que por su nerviosismo se estaba acercando más a Arima.
My love, do you know
That your eyes are like stars brightly beaming?
—Deberías dejar de ser tan inocente —dijo Arima al sentir la frente de Touka en su estómago—. Solo es un baile no significa nada.
Let us stray 'til break of day
In love's valley of dreams.
La primera vez que había escuchado esa canción fue cuando tenía cuatro años. Su padre estaba en su despacho bebiendo un extraño líquido amarillo, fumando y con lágrimas en los ojos. Cuando se percató de la presencia de su pequeño retoño el señor Kirishima se levantó y se limpió las lágrimas y con una falsa sonrisa tomo a su niña en brazos y empezó a bailar con ella. Después su padre le confesó que esa canción tenía mucho significado pues era la canción que habían bailado él y su difunta esposa en su boda.
Esa canción le traía muchos recuerdos a su padre. Ella no tenía ninguno de su madre pues había muerto después de que haberla dado a luz.
—Para mí sí —dijo Touka con desanimo.
A love song, my darling, a moonlight serenade
»
Esa noche el silencio reinaría en todos lados donde esos dos estuvieran. Desde que habían abordado el automóvil, Touka miraba sus manos y tenía un aura de tristeza a su alrededor.
—¿Qué te sucede? Desde que nos fuimos del restaurante estas rara —dijo mirándola mientras esperaba la luz verde.
Un gran nudo se le formo en la garganta y lo único que pudo hacer fue verlo. Arima se sorprendió al ver la cara de Touka llena de lágrimas que no paraban de salir. Reacciono tarde a la luz verde cuando escucho el claxon del automóvil detrás suyo. Se estaciono en la intersección que quedaba a unas cuantas calles del fraccionamiento donde vivia Touka.
—Sí he hecho algo malo solo dímelo —dijo acariciándole la cabeza mientras se desabrochaba el cinturón de seguridad.
—La… la que hizo algo malo fui yo… —dijo antes de romper en un llanto tan desgarrador que Arima hizo lo impensable para él, abrazarla.
Llevaban tan solo unos minutos en esa posición, ella lloraba en su hombro sentaba sobre sus piernas, él solo le acariciaba la espalda tratando de calmarla.
—Yo... yo... por mi culpa —dijo sollozando y separándose de él. Se sentó en el asiento del copiloto.
—¿De…
—Yo mate a mamá —dijo súbitamente.
—No fue tu culpa —dijo Arima como regaño.
—Sí el parto no se hubiera complicado ella no hubiera muerto —se culpaba de la muerte de su madre y de la tristeza de su padre—. Sí yo no hubiera nacido papá.
—Cállate —dijo en regaño—. No fue tu culpa.
—Pero.
—Vuelvo a escuchar que dices esa estupidez —dijo levantando la voz y asustando a Touka, cuando se percató de la cara de susto de ella miró al frente—. Es muy tarde tu padre debe estar preocupado.
Tendría que hablar seriamente con el señor Kirishima, Amón y Uta.
»
Llevaban toda la noche platicando de la escuela, el trabajo y de su madre. Nishio había sido el primero en cansarse y se puesto a jugar billar con Nico y Yamato. Itori aprovechó el momento para hablar seriamente con su hermano menor.
—Así que…. ¿Ya tienes novia? —dijo mirando a Ken de reojo mientras servía un whisky.
—No —dijo tajantemente.
Ken no era un hablador como su hermana. Desde que Ken había cumplido los dos años y dijo su primera palabra, que para suerte de ella había sido Itori, ella se puso la camisa de hermana mayor y lo protegía de todo. Lo protegía de los chicos que le hacían daño, de Nishio hasta de su tía cuando esta los cuidada y les pegaba por cualquier cosa. Era su apreciado hermano menor. Pero le preocupaba que fuera tan cerrado y no hablara con naturalidad, hasta Nishio hablaba más con ella sobre sus problemas y alegrías con su novia.
La hora de salida llegó más pronto de lo que quería. Tomo sus cosas y su abrigo, realmente era un invierno infernal.
—Sigo diciendo que debiste traer tu abrigo —dijo Itori pasándole el brazo alrededor de los hombros a Ken—. Mi hermoso nene —le daba pequeños besos en la mejilla.
—Oneee-chan —dijo Ken algo avergonzado.
—Itori, deja de hacer esas cosas —dijo asqueado—. Se ve realmente incestuoso.
—Tú tienes a Kimi —le dijo volteando a verlo y sacando la lengua.
—Cállate, mierda —se quejó al sentir el teléfono celular vibrar en su pantalón—. Diga.
Parecía que sus ojos se le iban a salir de sus orbitas cuando colgó inmediatamente.
—Oye Nishi...o —Itori volteo trayendo consigo a Ken—. ¿Nishio?
—Mamá está en el hospital.
Sin decirse nada los tres empezaron a correr.
