Aquí va otro capitulo, espero que les guste. Estoy corrigiendo los anteriores capítulos poco a poco, voy a intentar en mejorar con esto de escribir fanfiction. Lo siento por tardarme, dentro de poco subiré otros más.

Capitulo 7= Los últimos profesionales…

Abrí lentamente los ojos ya pensando en ver a Daviel en el piso muerto, sin color en la piel, sin vida…pero me sorprendió lo que vi. Daviel estaba parado encima de un cadáver, tenia la espada en una mano, la espada que tenia antes Goel y me di cuenta que el cadáver era Goel, estaba en el piso. Me sorprendió que lo hubiera logrado en poco tiempo en matarlo. Daviel agarro la espada y se la apunto a mi dirección donde estaba Arthur.

-Déjala ir

-¿O si no que?- me di cuenta que Arthur estaba temblando un poco, su voz ya no era burlona como antes.

-O si no te mato como hice con Goel

Arthur agarro mejor el cuchillo y me lo apretó más en mi garganta haciendo que me saliera un poco de sangre y que me doliera. Daviel se acerco un poco mas agarrando fuertemente la espada.

-No ganaras estos juegos- le dijo Daviel.

-Eso crees, ganare yo! Y tu morirás como un animal!

En ese momento Daviel se le acerco, se tiro al suelo y le hirió las piernas haciendo que me soltara. Daviel estuvo detrás de Arthur, se giro y en un segundo Arthur tenía clavada la espada en el pecho. Pude ver como el cuerpo de el que caía y se quedaba sin vida. Lo último que vi de Arthur fue el tatuaje en su cuello sobresaliendo de su piel cada vez más blanca…

Daviel después de unos segundos dejo caer el cuerpo y se escucho el cañonazo.

-¿Estas bien?- me pregunta el viendo como lo veía.

-¿Como aprendiste a hacer eso?- no me reconocí mi voz, era muy débil.

-Mentí- me dijo el mientras se me acercaba y tiraba la espada al piso- a mi me entrenaban como todos del distrito 2 hacen.

Vi como se limpiaba las manos llenas de sangre y me miraba con cara preocupada.

-Te hiciste pasar por débil y me mentiste

-Solamente eso Ania, pero yo te quiero. Lo hice para sobrevivir mas y poder ayudarte.

Me le quede mirando un rato y me aparte un poco de el.

-No te creo- dije yo con miedo.

-Ania, desde que te eligieron me enamore de ti, en verdad mucho antes de eso… yo quiero que tu ganes, te lo mereces.

-¿A cuantos as matado?- le pregunte yo un poco calmada, solo un poco.

-En el primer día mate a dos cuando salimos corriendo hacia la cornucopia…. Escape rápido para que no me vieran los profesionales y me escondí esperando a encontrarte para protegerte. Te salve de Arthur y Goel y a cambio quiero que ganes, mentí para pasar desapercibido…

Se me salio una lagrima y decidí abrasarlo.

-Lo siento- me decía el cada vez. Yo solo estaba en sus brazos perdiéndome entre ellos mientras el tocaba mi pelo y me daba besos.

De la nada se escucha otro cañonazo. Nos apartamos un poco pero sin dejarnos de tocar y nos miramos.

-¿Cuantos quedamos?- me pregunta el.

-Hoy murieron cinco, quedamos en 6.

Nos miramos con cara de miedo los dos.

-Ganaras tu Ania- me dijo el.

-No empecemos otra vez- dije yo

El solo se me quedo mirando haciendo que mi corazón latiera más rápido.

-Esta bien

Yo me le acerque más y nos abrazamos un rato.

-Es mejor irnos, ya se esta haciendo de noche- dije yo apartándome de el.

Mire a los cadáveres de Goel y Arthur en el piso sin vida. Lo único que sentí fue rabia hacia ellos y desprecio.

-Vamonos

Caminamos en el grande bosque por algunas horas buscando un refugio pero no conseguíamos nada. Vi la luna, ya era de noche y me estaba dando mucho sueño por lo cansada que estaba.

-Es mejor trepar este árbol y dormir ahí- le dije yo a Daviel señalando un árbol enfrente de nosotros.

-Esta bien- me dijo el acercándose al árbol y trepando.

Yo me moví rápido pasando a Daviel y llegando de primera a un tronco grueso donde podíamos sentarnos los dos. Me senté en el tronco poniendo mis pies al aire. Este era un buen refugio, no nos podían ver por las ramas que rodeaban el tronco y nos tapaba. Daviel llego después de un rato sentándose en frente de mí en la misma posición mía.

Después de un rato de avernos acomodados nos quedamos viéndonos.

-Que dirá mi familia sobre su hija… lo débil que es- dije yo en voz baja mirando hacia abajo-

-tu no eres débil Ania

-Claro que si- alzo la cara y lo veo a los ojos- mis padres me criaron para ser una asesina en los juegos y los decepcione… - volví a mirar hacia abajo- que dirán de lo que estoy sintiendo, amor, tristeza… son cosas que no saben… en mi distrito yo solo estaba pendiente de los juegos, tengo amigas pero son hipócritas, solo están conmigo por mi familia pero en verdad no les intereso y yo igual- hice un pausa y seguí- después de la muerte del chico del 8 pensé en estos juegos, me di cuenta en lo fácil que es morir y me pregunte porque tenemos que morir por unos juegos…

Daviel se me quedo mirando en silencio.

-Si yo gano mi familia no estará feliz… porque saben que su hija ya no es la maquina de asesinar como antes, sin sentimientos…

-Pero estarás viva

-Eso no les interesa, mas a mi padre y a mi hermano, solo quieren la fama de ser la familia de la chica del 2 que gano los juegos como una profesional, sin mostrar debilidades por los demás, por ser fuerte.

Daviel me agarro suavemente la barbilla haciendo que lo mirara a los ojos.

-Se equivocan- me dijo el- tienen a una hija hermosa, inteligente y fuerte, no deben de estar molestos por que tu muestres tus sentimientos…

Sentí que se me escapaba una lágrima pero no me la limpie.

-Ganaras estos juegos, tendrás tu familia, hijos, mucho hijos- se le hizo una sonrisa en su cara- serás la belleza de Capitol City.

Lo dijo con el acento del Capitolio haciéndome reír. Daviel acerco nuestras bocas y nos besamos por largo rato. Me olvide de mi familia, de Capitol City, de todo… solamente pensaba en Daviel y en ese momento que extrañare mucho en un futuro.

Nos sobresalto el himno de Panem haciendo separarnos a los dos de un salto. Sentía mi corazón salirse de mi pecho del susto. Nos reímos los dos y nos acomodamos mejor. El puso su espalda en el tronco y me acoste en su pecho. Vimos el cielo de la arena mientras ponían los rostros de los muertos de hoy.

Era el tercer día en la arena. Hoy apareció por primero Arthur. Me entro rabia cuando vi su cara otra vez recordándome lo que nos hizo. Después apareció Palia, Goel y un chico del distrito 10.

Quedo todo oscuro cuando se apago la pantalla. Me quede mirando el cielo cayendo cada vez en un sueño profundo. Daviel acariciaba mi pelo lentamente hasta que se quedo dormido y solamente dejo su mano en mi pelo.

Escuche un sonido en frente mió. Abrí los ojos rápidamente y vi a un sinsajo en una rama viéndonos a los dos. Yo solo le dedique una sonrisa triste y cerré mis ojos quedándome dormida.