TORTURAME
BPOV
Ya lo habíamos echo en la bañera unas tres veces y aún así las ganas de Edward no cesaban...se empeñaba en hacerlo sobre la mesa de billar de su sala de juegos. Así que al final, exhausta, me dirigió hacia allí en brazos mientras succionaba mis pezones y me sujetaba con una mano porque con la otra se entretenía acariciando mi cintura, dirigiéndose hacía mis pliegues ya mojados de excitación tremenda que me hacía ver a Edward desudo, caminando por la casa conmigo en brazos y con su erección notoria casi en mi espalda.
-¿En serio es necesario hacerlo sobre la mesa?
-Por supuesto- Respondió con una sonrisa pícara en sus labios- Si no fuese estrictamente necesario no te haría hacerlo.
-Ya, seguro.
-Bueno, ¿podemos dejar de hablar?
-Me gusta que me hables-Ronroneé cerca de su lóbulo lamiendo suavemente de él.
-Dejame jugar contigo, preciosa- Dijo Edward depositándose sobre la mesa mientras se dirigía detrás de la barra del bar.
-¿A dónde vas?
Edward dejó ver su cabeza por encima de la barra, me dedicó una sonrisa malvada y se volvió a esconder detrás de esta. Me estremecí, esa sonrisa...tramaba algo. Esperé paciente sobre la mesa mientras observaba la sala, era bonita y muy lujosa, como toda la casa. Me cansé de observar y de esperar a Edward así que decidí pasar a la acción yo solita...Deslicé mi mano derecha hacía mi sexo y mi mano izquierda hacia mi pecho derecho. Acaricié lentamente mis pliegues suspirando mientras empezaba con suaves roces en mi pezón, seguí dándole placer a mi cuerpo, más rápido hasta que me mojé. Introduje un dedo en mi interior emitiendo un gemido agudo y seguí bombeando mientras la otra mano daba placer a mi clítoris haciéndome gemir aún más alto.
Sentí el rugido de su interior cuando asomó la cabeza de nuevo. Le miré ligeramente intentando concentrarme en excitarme aún más para él. Porque cuanto más me excitaba yo, más lo hacia él. Así que seguí bombeando rápidamente en mi interior gimiendo cada vez más alto. Hasta que Edward se acercó lo suficientemente encendido a mi como para notar su calor. Me agarró la mano, y me quedé mirando su mirada lujuriosa mientras él sacaba mis dedos de mi interior y los llevaba hacía sus labios. Introdujo un dedo en su boca y lo lamió excitando aún más mientras con la otra mano, dejaba una caja a un lado, empezaba a succionar mis pezones con urgencia.
-¿Qué hay dentro de la caja?
-Ábrelo tu misma.
-Edward...
-Vamos, sera divertido. Al final te va a gustar más que mi propio pene
-Eso es imposible.
Me besó salvajemente y con urgencia mordió mi cuello mientras me corría entre sus dedos. Acto seguido y sin dejar respirar ni un segundo agarró el pene de plástico y lo introdujo en mi sin piedad alguna.
-Ahh!
-¿Te he echo daño?-Preguntó dulcemente mientras me enternecía y casi me corría allí mismo, de nuevo.
-Sigue, porfavoor...-Gemí mientras me restregaba contra el consolador.
-Como me gusta observar tu coño, Bella...ohh!-Susurró en mi oído chupando mi cuello, después.
-Edward...-Gemí ante su manera de hablar.
-¿Te excita que te hable sucio, nena?-Preguntó divertido con un tono de lujuria relajado en sus ojos.
-Oh! Sí, Edward!- Gemí aún más alto. Pero cuando estaba a punto de llegar a la cumbre Edward paró y yo fruncí el ceño de inmediato.
-Espera cariño, quiero que te corras conmigo- Oh! En serio me iba a derretir.
-Oh, vamos Edd!
-¿Te hace uno rudo y salvaje?
-¡Edward! Tu sólo hazlo.
Me cogió por las caderas y embistió contra mi con fuerza robándome fuerte gemidos interminables mientras acariciaba mi clítoris con urgencia. Oh Dios mío,que bien se sentía eso. Solo quería más y más de él, más profundo, más fuerte. El placer era tan increíble que ni me preocupe por romper la mesa de billar de Edward en la que estábamos subidos.
-Ohhhh"! Dios! Ahhhhhhh!
-¿Te gusta así?
-Ohh! Sí,Edward...más fuerte, por favor.
-Ahora mismo.
Embistió aún más fuerte si eso era posible y succionó mi cuello...eso dejaría marca. Hasta que llegamos los dos a la cumbre victoriosos de nuestro placer descansamos unos en brazos del otro. (N/T: Lo sé, demasiado cursi al final x) )
Edward se sentó apoyando su hermoso trasero desnudo en la esquina de la mesa y yo me colgué de su cuello provocando que él me mirara y me sonriera en el acto. Bebió un trago de whisky y se giró rodeando mi cintura con sus manos.
EPOV
¿De verdad estaba haciendo lo correcto? No había pensado, nunca, demasiado en ello. Pero, esta vez...joder! No lo sé, era Bella. Supongo que debería hablarlo con ella...Maldita conciencia! Estás arruinando toda mi diversión.
-¿Cuál es el problema?-Preguntó besando mi pecho.
-No hay problema, eres mejor de lo que pensé, eso es todo.
-¿Mejor?
-Increíblemente mejor.-Susurré soplando en sus pechos, haciendo que sus pezones se irguieran.
-Edward...y, ¿qué con eso?
-Sólo, no he estado con alguien antes.
-¡¿Qué? Intentas tomarme el pelo, y no tiene gracia te lo digo desde ya!
-NO, sí que he estado con otras mujeres...sólo, em nada serio-Dije mirando fijo a sus ojos achocolatados
-¿En serio?
-Ya sabes, nunca me ha interesado nadie como para querer estar con esa persona más de unas noches.
-Oh! Ya entiendo. No estas en compromiso de empezar nada conmigo, no te veas obligado- Y con ello desapareció de la habitación dejándome atónito.
Ahora si la había jodido. Bella creía que hablaba de ella como otra cualquiera! Bien conciencia, ¿y ahora qué?...Vamos a terminarnos el vaso de whisky que sostenemos y luego a ¿arrepentirnos y aclarar? Las cosas con culo lindo...¿Culo lindo?...Sí, es el nuevo apodo de Bella...Estúpida conciencia.
N/T: Se cuanto me tardé! I'm sorry, como a todos, el trabajo no espira el tiempo. En fin, estoy aquí y espero este fin de semana poder subirles el siguiente que ya empecé ;)
Amo cada uno de los reviews que me llegan...¿Merezco uno? :/ Mia's
