Capítulo VII
Nueva relación, ¿nuevo hogar?
-Hija, un chico te busca-se escuchó la voz de la señora Yamanaka desde la cocina.
Ino acompañada de Hinata se dirigió a la entrada de su casa, supuso que sería Naruto que venía a buscar a Hinata, pero se sorprendió al ver a Kiba apoyado en la pared que quedaba al frente de su casa.
-¿Ahora si podemos hablar?-le preguntó el castaño mientras se acercaba a las chicas.
-Etto…yo mejor me voy. Nos vemos mañana en la escuela-se despidió la ojiperla-Suerte amiga y no te hagas de rogar-le susurró la chica a Ino.
Un silencio incómodo se hizo presente, Kiba estaba comenzando a sentirse nervioso e Ino no entendía qué hacia él afuera de su casa si le dijo claramente que no lo quería ver.
-¿Podemos ir a conversar a un lugar más cómodo?-le preguntó el Inuzuka- Hay una plaza…-
-Te sigo-le interrumpió Ino.
Kiba la guió hasta una plaza que ella conocía a la perfección, ya que era el lugar en el que acostumbraba a jugar durante su niñez. Se sentaron sobre el césped, bajo la sombra de un cerezo.
-Yo vine a explicarte y espero que entiendas que el beso con Kasumi no significó nada para mí, no sentí nada-
-Te creo y discúlpame por tratarte así, pero me cegó la rabia de verte junto a ella, yo no soportaría perderte por culpa de alguien como ella…-las palabras de Ino se ahogaron en un llanto que luchaba por salir y Kiba tiernamente la atrapó entre sus brazos.
-Tranquila, Ino. Nadie nos va a separar porque yo no lo voy a permitir, no podría alejarme de tu lado ni por un segundo porque yo…yo te… yo te quiero- La chica levantó la vista inmediatamente y notó la sinceridad en las palabras del Inuzuka- Sé que puede sonar un poco apresurado, pero me gusta tu personalidad, en verdad me gusta todo de ti. Siento que algo me falta cuando no estás, es algo complicado de explicar, Ino, pero espero que me entiendas-La chica le sonrió y suavemente tomó sus manos entre las suyas.
-Kiba, me encanta tu compañía y yo también te…quiero…te quiero mucho-le dijo Ino con un notable sonrojo en sus mejillas.
-Entonces, ¿quieres ser mi novia?-Kiba no podía estar más nervioso y ansioso por la respuesta de la Yamanaka, decidió jugársela por la chica que ocupa su corazón ante la situación con Kasumi y la reacción de Ino, pero también sabía que era algo apresurado y que lo más probable es que le pidiera tiempo para conocerse un poco más.
Ino aún no reaccionaba, su cerebro no lograba procesar las últimas palabras del muchacho.
"¿Me pidió que fuera su novia?".
-Ino, yo te entiendo, tal vez es demasiado pronto para tener una relación de este tipo conmigo, no quería presionarte…-
-No, Kiba, no me estás presionando. Yo sí quiero-
-¿Qué?-preguntó dudoso el chico al no creer lo que acababa de oír.
-Sí quiero ser tu novia, Kiba-le respondió la chica mientras lo abrazaba impulsivamente. Kiba delicadamente tomó el mentón de la ojiazul provocando que sus miradas se interceptaran y lentamente sus rostros se fueron acercando, sus labios deseaban probar los del otro y lo consiguieron. Ino abrazó a Kiba por el cuello y Kiba con la mano libre la abrazó por la cintura. Se besaron delicadamente, transmitiéndose todo el amor que se tenían en ese momento hasta que se vieron interrumpidos por la necesidad de respirar que posee el ser humano. Al separar sus labios, se sonrieron. Ellos estaban destinados a estar juntos, ¿para qué esperar?
-Te quiero-dijeron los dos al unísono provocando que una mirada coqueta clamara por otro beso de su novio, quien no se hizo de rogar en complacerla porque al fin y al cabo él también deseaba volver a probar esos labios de un sabor único y que solo él tenía derecho a probar.
En otro lugar de Konoha una pelirosa caminaba hacia la casa de un rubio a paso rápido, pero lamentablemente al doblar en una esquina tropezó con alguien.
-Lo siento mucho, señor. No fue mi intención golpearlo, pero voy un poco apurada-se disculpó la chica.
-Sakura, no te preocupes si solo soy yo-le respondió una voz masculina.
-¡Naruto! ¡Casi me matas!-le regañó Sakura mientras le daba un golpe en el brazo.-Espera, ¿no haz visto a Hinata?-
-No la he visto desde que salimos del colegio-le respondió el rubio mientras de sobaba la zona del brazo en que Sakura le golpeó.- ¿Para qué la buscas?-
-No te lo puedo decir, es sorpresa, pero acompáñame a buscarla-le respondió Sakura mientras lo tomaba del brazo y comenzaba a caminar.
Pasado unos 20 minutos lograron encontrar a la ojiperla que paseaba tranquilamente por un parque.
-Por fin te encontramos, Hinata. Tengo una buena noticia para ti-le comentó Sakura con entusiasmo.
-¿Qué pasa?-pregunto la chica un poco temerosa.
-Sasuke me comentó que no tenías dónde vivir y encontré un departamento que se arrienda-
-¿Enserio? ¡No lo puedo creer! Es una gran noticia, Sakura, pero no quedará muy lejos del colegio, ¿verdad?-
-No te preocupes, queda como a dos o tres cuadras de la casa de Naruto-le respondió la chica provocando que ambos chicos se sonrojaran un poco.
-Vamos a verlos, estoy segura de que te va a encantar-les dijo la ojijade mientras comenzaba a caminar seguida por los chicos.
El edificio tenía unos diez pisos y a la altura del piso cinco se podía observar un letrero con las palabras "se arrienda". Hinata no dudó ni un momento e ingresó al edificio seguida muy de cerca por un rubio y una pelirosa. El departamento era el número 506, Hinata golpeó la puerta y casi inmediatamente apareció un hombre de unos 50 años que observó a los tres jóvenes un poco extrañado.
-Buenas tardes, señor. Nosotros venimos por el aviso que tiene en la ventana-habló Naruto.
-¿Ustedes quieren arrendarlo?-les preguntó un poco desconfiado el señor-Bueno pasen-
Los chicos entraron tranquilamente al departamento, era inmenso o por lo menos eso pensó Hinata. Tenía dos habitaciones, un baño, cocina americana, living y comedor. La peliazul recorrió el departamento como dos veces mientras Sakura y Naruto se quedaban sentados en el living.
-¿De verdad quieren arrendarlo?-les preguntó el dueño, incrédulo.
-Personalmente, preferiría que me lo vendiera. ¿A cuánto me lo vendería, señor?-le preguntó Hinata directamente sorprendiendo a todas las personas que se encontraban en el departamento.
-Naruto, mejor vámonos. Te esperamos afuera Hinata-le dijo Sakura mientras sacaba casi arrastrando al rubio que no quería dejar sola a la chica.
Pasado varios minutos la Hyuuga apareció con una sonrisa que no se podía ocultar.
-¡Tengo nuevo hogar!- exclamó la chica mientras corría y abrazaba a Naruto.
-Eso es genial, amiga, pero ¿y los muebles?-le preguntó la pelirosa.
-Me vendió el departamento con todo, incluido los muebles, pero igual tengo que arreglarlo un poco-le respondió la chica.
-Eso significa que te mudas mañana, no-le comentó el ojiazul un poco triste.
-No, tengo que redecorarlo y pintarlo antes de que me mude-
-Cuenta conmigo para ayudarte en lo que necesites-
-Gracias, Naru-le agradeció la peliazul mientras le acariciaba la mejilla con ternura.
Sakura se despidió de sus amigos, se había olvidado de terminar sus deberes y por otra parte quería dejar a ese par a solas.
Mientras se dirigían a la casa de Naruto, Hinata pensaba en los cambios que le haría a su departamento, pero Naruto interrumpió sus pensamientos cuando le pidió que la esperara afuera de una tienda. La chica se detuvo repentinamente al escuchar la voz del rubio, al parecer caminaban por una calle muy transcurrida porque inmediatamente después de detenerse chocó con alguien.
-¿Hinata, que haces por aquí?-le preguntó una voz masculina que le resultó familiar.
"¡Oh, no!" pensó la chica cuando vio al individuo de cabello pelirrojo.- Kaoru, tanto tiempo-le saludó la chica educadamente, aunque por dentro tenía un gran deseo de salir corriendo de aquel lugar.
