Muchas gracias a los que leen y dobles a los que dejan comentarios :D gracias especiales a los que han agregado a las alertas y favoritos.

Gigichiba: Lo bueno es que ahí vamos ^^, gracias por el comentario y por seguir leyendo.

kane-noona: Gracias por tu comentario ^^. Sí, Loki ahora tiene muchas personas a su alrededor. Sí, me parece que Loki tiene más dones y cartas en la manga de lo que dice. Sif es las dos cosas, frustrada por no tener a Thor y perra xD porque puede.

Furanshisu15: Creo que Thor y Odin jamás se tomaron el tiempo de conocer a Loki, por eso hacen lo que según ellos es mejor. Si Frigga estuviera, ya hubiera ido por Loki, golpeado a todos y lo hubiera llevado a Asgard, todo en menos de un día. Gracias por el cometario ^^

Notita: me equivoqué al inició, pensé que lo había reescrito. El final del capítulo anterior terminaba con Loki baticinando un terremoto terrible, pero era muy oscuro, así que decidí quitarlo, para que sólo fueran de vacaciones. Playa!

Estrellas

Tom ve a sus amigos salir, todos menos Miguel y Donald se han ido. Suspira con cansancio, no le agrada tanto jugar a adivinar, las personas tienden a enloquecer. Donald pregunta:

— ¿No irás con ellos? — Tom niega al decir:

— La gente enloquece cuando se trata del futuro. Quieren saber pero les asusta lo que se esconde ahí. —

Donald no hace comentarios. Miguel dice al intentar romper la tención:

— Vamos por mantas, acamparemos en el techo, veremos las estrellas. Vamos Tom. —

Miguel jala a Tom, van por frazadas, para llevarlas al techo. Donald suspira al sentirse impotente, sabe que Tom tiene razón, las personas enloquecen por las cosas que no conocen, se siente algo cansado de la locura del lugar, desearía poder tener algo de normalidad.

Donald sale de la cafetería, ve a la comunidad reunirse en el salón, no le importa. Se pregunta si Tom merece tantos problemas, si cada día lleno de aventuras y caos vale la pena, si cada travesura del chico vale la pena, si cada gesto dulce, sus palabras y su mirada llena de magia lo valen. Sube las escaleras. Recuerda a Jane, cómo ella llenaba su mundo, pero aún sentía un horrible vacío el cual se va cuando Tom está. No puede evitar sonreír, las frazadas están sobre el techo, hay almohadas.

Tom y Miguel se baten en un duelo de almohadas, mientras ríen. Un cojín se rompe al salir una lluvia de plumas, las cuales se elevan en el aire, giran al alejarse con gracia. Los chicos voltean a verlo, ve los luminosos ojos de Tom que parecen brillar en la oscuridad, observa a su hermano adoptivo, las estrellas tras él, las plumas aun danzando a su alrededor, parece una imagen sacada de algún cuento.

Thor salta al techo de un edificio cercano, los observa. Ve a Loki darle la mano a su parte mortal, lo ayuda a subir. Los tres se recuestan en las mantas. Puede escuchar a Loki contarles historias sobre las estrellas, las señala, relata algo al respecto.

Thor recuerda a Jane, cuando veían las estrellas, cuando él le contaba a ella sobre ellas, le decía cosas que Loki le explicó mientras veían las estrellas sobre Bifrost. Siempre pensó que podría disponer de su hermano cuando quisiera, sólo tenía que decir: "Loki, vamos a ver las estrellas." Sin embargo se equivocó, no se dio cuenta cuándo dejó de ordenar, cuando dejó de pasar tiempo con Loki para pasarlo con sus amigos.

Donald escucha atentamente a Tom, en un pequeño silencio pide:

— Promete que no te irás. — Tom voltea a verlo mientras se escuchan los suaves ronquidos de Miguel. — Tom, promete que no me dejarás.

— Donald, ¿qué pasa?

— Yo, tengo esos sueños. Siempre te pierdo, te dejas caer, te vas sin que pueda detenerte. — Tom le dice:

— Si no me abandonas no te abandonaré.

— Juro que no te abandonaré. —

Thor siente que su corazón cae cuando escucha a Loki reír con tristeza y decir:

— Lo veremos. Ahora duerme. — Thor sabe que Loki no cree las palabras del mortal.

El príncipe de Asgard espera a que Donald se duerma, sabe que Loki sigue despierto aunque inmóvil, cualquiera que no lo conociera pensaría que duerme. Usa su martillo para aterrizar con suavidad sobre la azotea donde está su hermano. Dice al pararse frente a los pies de Loki:

— Sé que no duermes. — Tom murmura:

— Me hago el muerto para que te marches y me dejes en paz.

— ¿Por qué?

— No me gustan los abrazos de extraños, tampoco que me mires con esos ojos de cachorro abandonado, ni que me veas como si tuviera un plan malvado o algo. ¿Por qué no te vas con tu chica y tus amigos?

— ¿Lady Sif?

— Mira, no sé sus nombres, no me interesa. Sólo toma a tus amigos, tus cosas y vete.

— Lady Sif y yo no estamos juntos. — Tom canturrea:

— No me importa.

— Tenemos que hablar.

— No.

— Loki, crecimos juntos, jugamos juntos, peleamos juntos, nosotros…

— Algo, no soy Loki. Me llamo Tom, te lo he dicho más de una vez.

— Pero Loki… —

Tom intenta hablar despacio, para que el hombre enorme, rubio y tonto comprenda:

— No… Soy… Loki… Mi… Nombre… Es… Tom.

— Yo lo escuché, no soy tonto.

— Lo pareces. No me dejas en paz. —

Donald abre sus ojos, observa a Thor estar parado amenazadoramente frente a ellos. Mueve la mano de Miguel para que despierte. Siente en su bolsillo la esfera que Tom le dejó sobre su escritorio, al decirle en una nota que era una bomba de humo ninja.

Thor dice con algo de furia:

— ¡Tú eres Loki!

— ¡No! —

Donald lanza la esfera a los pies del dios del trueno. El humo verde comienza a dispersarse por toda la azotea. Siente a alguien agarrarlo, se trata de Tom. Los tres saltan del techo. Tom toma entre sus brazos a Donald, corren adentro. Los vengadores los observan entrar, escuchan a Loki decir:

— Rápido, antes que ese loco intente matarnos. — Miguel salta el mostrador, se agacha. — Miguel, si no tengo que pelear te lo voy agradecer. —

Miguel saca su mano con una señal positiva. Tom corre tras el mostrador al desaparecer tras este. Thor entra abriendo la puerta y rompiendo el cristal, mira a su alrededor, dice con un rugido:

— ¡LOKI! —

Tony observa con diversión a Thor. Peter que se había quedado dormido sobre la mesa despierta ante el jaleo. Los amigos de Thor intentan calmarlo, lo cual no pasa. Finalmente Natasha comenta:

— Se han dado cuenta que nadie ha venido a ver por qué la conmoción. —

Clint mira alrededor, las calles lucen solas, no hay luces encendidas, las lámparas se han apagado. Es como si el pueblo fuera fantasma. Comenta:

— ¿Creen que escaparon? — Tony dice:

— Nadie se va sin tomar sus cosas. — Natasha responde:

— Alguien que está acostumbrado a escapar lo hace. —

Tony finalmente habla:

— Ricitos de Oro, entre más grites él más lejos va a correr. — Thor voltea a ver a Tony, le dice:

— Loki no me teme. — Tony dice:

— Sí, Loki malvado, adoptado y cuernos no te teme. Pero estamos hablando de Tom, un chico mortal, muy divertido, el cual es un maldito genio. Él no te conoce, para él eres un loco que grita y lo quiere abrazar hasta que se muera.

— Yo jamás… — Natasha dice:

— Thor, lamento decir esto, pero Tony tiene razón. —

Tony hace un bailecito de victoria. Thor no está contento, así que comienza a buscar a su hermano, con la ayuda de los tres guerreros y Lady Sif. Bruce comenta algo aburrido del drama:

— ¿Ya vieron la puerta? — Todos voltean a ver la puerta donde el cristal no luce roto.

— Thor lo rompió. — Clint afirma, se acerca, no hay vidrios rotos, tampoco señales de que algo dañara la puerta. Natasha dice:

— Clint, rompe de nuevo el vidrio. —

Clint toma un cuchillo con cacha especial para romper vidrio. Golpea con fuerza pero es lanzado por una descarga de energía verde. Steve logra detener la caída de Ojo de Halcón.

Thor siente la energía de Loki rodearlos, como ocurría cuando él entraba a su habitación y rompía algo. Una neblina verde cubre el piso al comenzar a levantarse, las luces parpadean, el mobiliario comienza temblar, mientras el sonido de cuchillos se escucha en la cocina. Clint dice:

— No me gusta. —

Los tres guerreros y Lady Sif se repliegan, sacan sus armas, ponen sus espaldas juntas. Ella dice:

— Les dije que Loki no iba a cambiar jamás. —

Nani mira a su alrededor, todos están reunidos, menos Tom, Donald y Miguel, quienes se esconden en el bunker debajo de la cafetería. Pregunta a los presentes al ver a todas las agencias que han mandado una invitación a su precioso niño:

— ¿Cómo pasó esto? — Sídney dice:

— Es nuestra culpa. Queríamos que fuera visible para que encontrara su lugar. Hicimos un blog, videos incluso cuando buscamos información. SHIELD tiene varias fugas de información. — Georgia complementa:

— El blog de Tom es muy popular. — Flor dice:

— ¡La última entrada me encantó! —

Nani saca su teléfono para revisar la entrada, pero antes de hacerlo regresa al punto de la junta:

— ¿Qué debemos hacer ahora? Hemos llamado mucho la atención. — El señor Michel responde:

— Vacaciones adelantadas. —

Todos comienzan a gritar lugares a dónde quieren ir. Mientras tanto, en la cafetería, la pesadilla desaparece cuando la puerta se abre, se escucha la risa de Tom, quien le dice a Donald:

— Eres un tonto… —

La luz del día entra por las ventanas y las puertas. Donald se acerca a Tom, observa que los invitados indeseables siguen ahí, dice:

— Podemos ir a tomar algo en la cafetería de la universidad. ¿Qué opinas? —

Tom respira, camina con altives, porque ese es su hogar y unos extraños no lo llevarán lejos, dice:

— Es mi hogar y no me iré para darle gusto a nadie. Ni al rey del universo. —

Tom camina frente a todos, va tras la barra, entra a la cocina para comenzar a preparar todo para el nuevo día. Donald se sienta en la barra, saluda a todos con un débil:

— Hola. — Peter dice casi al borde del colapso:

— ¿DÓNDE ESTÁ LA NIEBLA VERDE? LOS SONIDOS ESPELUZNANTES ¿QUÉ OCURRE? —

Donald se aproxima al adolescente, le toma el pulso, pone su mano sobre la frente de Peter para sentir si tiene fiebre. Tom dice desde la cocina:

— ¡Hay detectores de humo! Si algo raro pasa todas las alarmas se activan. — Donald saca su lámpara, pregunta:

— ¿Han ingerido drogas? —

Peter niega al igual que el resto de los vengadores. Tom sale de la cocina llevando una jarra de café, comenta al servir una taza a Donald:

— Nueva York. — Donald asiente:

— Nueva York. — Clint intenta defender a todos:

— Había niebla verde, las luces parpadeaban y se escuchaban cuchillos. Porque intenté romper el vidrio de la puerta. — Lanza su cuchillo al vidrio, el cual se rompe, espera pero no se reconstruye. — Juro que pasó. — Tom no luce contento, frunce el entrecejo al decir en tono grave:

— Más te vale arreglar eso o te vas arrepentir. —

Clint traga saliva. Tony intenta calmar la situación:

— No hagas un drama reina del drama. — Toma su teléfono para hacer una llamada y pedir que se reponga el cristal. — Todo se arreglará. — Donald sonríe a Tom, le pide:

— Respira, piensa en cosas felices. —

Tom comienza a respirar, sigue forzándose en pensar cosas amables, pero estás personas exacerban sus nervios. Donald regresa a la barra, pregunta:

— Tu padre es un sujeto genial, es muy divertido. — Tom sonríe dejando de lado su ira. — Me sorprendió todo lo que sabe. ¿Vas a hacer lo que te pidió?, eso de buscar debilidades de "Asgard".

— No lo sé. Sigo pensando que es una locura, ese lugar no existe, es un mito. — Donald comenta:

— Él dijo que se trataba de un mundo alterno.

— Tienes razón, supongo que comenzaré a trabajar en eso. Si padre lo quiere, padre lo tiene. — Donald toma un trago de café al decirle:

— Eso es muy tétrico. —

Donald termina el café, le dice a su amigo:

— Suerte Tom. — Donald sale a toda la velocidad que puede, mientras Tom no es muy feliz de quedarse con esa gente.

Peter siente la mirada verde sobre él, no sabe qué pensar, siente la pesadez y como si Tom pudiera ver todos sus secretos. Lo escucha decir:

— Tenemos una hora para trabajar. —

Peter se acerca a la barra, como si fuera a dejar un trabajo mal hecho a un profesor anciano y horrible; pero ahí está aquel chico de ojos verdes que luce muy molesto. Pone el robot sobre la madera, le falta un brazo y está muy dañado.

Tom respira profundo y lento. Prende la televisión, donde sólo se ven franjas de colores. Saca de abajo del mostrador un maletín, lo abre para tomar una computadora portátil. La enciende, conecta el robot de Peter. Comienza a teclear comandos y programación. Saca un frasco con una sustancia oscura, la cual identifica Steve, como aquella que construyó el muro; Tony lo identifica como los robots que recargaron su armadura.

Tom abre el frasco, lo recuesta sobre la madera. Sus pequeños robots se arrastran al robot de Peter, lo rodean para comenzar a reconstruirlo. Minutos después, con el trabajo listo regresan a su frasco. Tom les dice antes de cerrar la tapa:

— Gracias. —

El canal deja de mostrar líneas. Tom va hacia allá, saca de su pantalón una hoja de opalina, la coloca sobre la pantalla. Unos instantes después se vuelven a mostrar líneas de colores. Guarda de nuevo el papel, mira su reloj de muñeca, faltan unos minutos. Mira a su alrededor, ve con beneplácito que el hombre grande y rubio no está, mientras los amigos de Thor lo miran con temor. Su felicidad no dura mucho, cuando es recogido por un abrazo fuerte, se siente asfixiado, intenta luchar pero la montaña de músculos parece más fuerte que él. Grita al exigir:

— ¡Suéltame bárbaro! — Sif murmura:

— ¿Quién va a ayudarte? —

Tom mura a la mujer, le sonríe al mostrarle los dientes, le dice a Thor:

— Me obligas a hacerte daño. — Golpea con su rodilla la entrepierna del rubio, aprovecha que es soltado para comenzar a correr, toma su mochila con premura, antes de dar una patada a la puerta tirándola y seguir con su carrera.

Thor intenta ir tras él, pero requiere unos momentos más para recuperar sus fuerzas. Sif sale tras Loki, intenta agarrarlo, pero él es escurridizo, gira y la hace caer de bruces. Los tres guerreros van a la persecución, pero el embaucador los esquiva al obligarlos a desplomarse en más de una ocasión. Los vengadores ven a los valientes guerreros de Asgard caer pesadamente al suelo.

Peter está por intervenir pero es muy gracioso. Ve al resto de los vengadores luchando por no carcajear, a excepción de Tony quien se dobla de la risa. Tom corre, hace que sobre los Asgard caigan botes de pintura, pelotas, los hace caer en charcos de baba verde, una cubeta de plumas con pegamento cae inexplicablemente de algún lugar.

Thor se detiene ante la vista. Las gloriosas ropas de sus amigos son multicolor, llenas de brillos, plumas, baba y otras cosas que no desea saber qué son, lucen molestos mientras su hermano ríe desde el techo de una casa y les lanza globos con agua. Thor siente las lágrimas agruparse en sus ojos, extraña a Loki, a su hermano. Este hermano de risa fácil, divertidas travesuras llenas de color que pueden devenir en cosas terribles pero divertidas, añora esos tiempos en que jugaban, corrían. Extraña a su pequeño hermano, su pequeño hermano inteligente, el cual no está lleno de ira, odio, locura, dolor y amargura.

Thor quiere ir hacia allá, abrazarlo y arrastrarlo a Asgard de donde jamás debió salir. Da un paso, al sentirse en un instante mágico, el cual es interrumpido por el sonido del motor de una motocicleta. Voltea para ver a su parte humana bajar, luce sonriente, feliz y brillante.

Donald ve la obra de Tom, no puede evitar reír, a pesar de saber que su amigo está más allá de furioso. Le dice:

— Alguien no se levantó con el pie derecho. — Tom acusa:

— No he dormido hoy.

— ¿Por qué estás molesto?

— ¿Por qué estás tan feliz?

— Yo pregunté primero. — Tom cruza los brazos, infla las mejillas antes de decir en tono de berrinche:

— Los amigos del hombre sin batería son molestos, me quieren golpear y me dicen que soy la encarnación del mal. Iba a ser una noche divertida, la aventura de un viaje. Sólo terminé trabajando, haciendo favores. También el idiota de Loki, que se cree mejor que yo.

— ¿Ese chico otra vez?

— ¡Sí! Ahora tú, ya no quiero pensar en eso. — Donald deja escapar una risita.

— Conseguí el trabajo en Nueva York. — Tom salta, se pone frente a Donald, intenta sonreír pero le es imposible. — No te preocupes Tom, hablaremos por teléfono, te visitaré en mis vacaciones, tú podrás visitarme. — Tom niega:

— No tienes que mentirme. Ambos sabemos que es una ciudad grande, no te quedará tiempo.

— Tom, yo… — Tom pone su dedo índice sobre los labios de Donald.

— Está bien. Sabíamos que pasaría. También me iré, ya no es seguro aquí. Cuando regrese te avisaré. — Donald toma la mano de Tom, le asegura con una sonrisa:

— No tenemos que despedirnos ahora. Aún tengo una semana…

— Mentira.

— Tom, esto no es un hasta siempre sino un hasta luego.

— Lo sé. Ahora tienes que irte.

— ¡Tom!

— Detente Donald, no tienes que esforzarte. Está bien. Si te vas ahora, podrás llegar con tiempo. — Las nubes de tormenta comienzan a agruparse alrededor del pueblo. — Cuando regrese, podremos ir a citas rápidas, tal vez encuentres otra novia. ¿Qué te parece?

— ¿Lo juras? — Levanta su dedo meñique. Tom engancha su dedo meñique al jurar:

— Pinky juró. —

Donald vuelve a su motocicleta, mira a Tom, quien le dice:

— Siempre seremos hermanos Donald, aunque no de sangre, siempre seremos hermanos de alma. —

Donald se baja de su vehículo de nuevo, abraza con fuerza a Tom. Quiere quedarse, pero también tiene sueños. Sabe que puede regresar y Tom estará ahí, sonriente, con flores y un dulce olor a su alrededor; no sabe de dónde viene esa seguridad, lo sabe cómo un hecho, como si las estrellas siempre estarán en el cielo y Tom siempre estará ahí. Suelta a su amigo, sube a su moto, arranca y se va sin mirar atrás, porque si lo hace no se irá jamás.

Tom suspira, saca su teléfono, piensa en llamarle a alguien, pero su estado de ánimo es tan agrio. A su ira burbujeante se le ha unido la tristeza. Dice antes de comenzar a caminar a la salida del pueblo:

— Adiós Tony y Peter. —

Tony corre a su lado, le dice:

— Deja de ser la reina del drama. Te llevaré a dónde quieras. — Tom mira severamente a Tony, le dice suavizando su tono:

— Me voy por mis medios. Gracias.

— ¿Piensas caminar al fin del mundo?

— Si es necesario. — Tony insiste:

— Puedo llevarte ahí en jet.

— No me interesa. — Tony toma la muñeca de Tom, la respuesta involuntaria llega. Tom se jala, da un paso atrás al soltarse del agarre:

— No me toques ¡Jamás sin mi consentimiento! —

Tony ve a Tom correr, desaparecer entre las casas sin dejar rastro o sonido alguno. Thor siente la magia de su hermano rodearlos. Mira a su alrededor, para ver las casas desaparecer al ser comidas por la neblina verde. En segundos están en mitad de la nada, sin árboles o casas cerca, sólo el helicóptero en el cual llegaron permanece.

Esperaron una hora, intentaron encontrar las casas u explicaciones, sólo las palabras de Thor prevalecieron como justificación al hecho:

— Es la magia de Loki. —

Regresaron a casa. Los agentes fueron a su reunión informativa, Peter a casa, los amigos de Thor y Thor a su piso, Bruce a tomar un descanso de la locura, Steve fue al gimnasio y Tony al laboratorio.

Natasha es la primera en hablar:

— Efectivamente señor, es un concurso donde no todos entran. — Saca la cámara oculta de entre sus ropas, proyecta las imágenes. — Está lleno de Hackers, desde los más importantes en los bajos fondos hasta analistas novatos. Loki es amigo de dos de nuestros objetivos William Rador alias Hijo de la Luna y Sanoguera Kento alias Mago Oscuro. Hammer, es uno de los patrocinadores y lo usa como una plataforma de reclutamiento. — Fury cuestiona:

— ¿Qué hay del loco de Loki? — Clint responde:

— No recuerda su pasado, nada. No reconoce a Thor, aunque aún parece odiarlo. — Natasha dice:

— Pero lo ignora, se irrita cuando Thor intenta acercarse, pero de no ser así lo trata como parte de la decoración.

— ¿Está confirmado que se trata de Loki? — Los agentes asienten.

— Él no parece recordar que posee magia. Asegura que no existe. — Afirma Natasha. — Pero su magia mantiene seguro el poblado donde vive. —

Clint comienza a contar su aterradora experiencia con la puerta. Fury los escucha, se pregunta si sus chicos han tenido suficientes misiones, si necesitan vacaciones.

Sif sigue bañándose, talla su piel intentando quitar las porquerías que Loki le lanzó. Ahora lo odia un poco más. Thor mira por la ventana, al preguntarse a dónde su hermano ha ido.

Tony comienza a buscar archivos sobre la gente que vive en ese pueblo de locos. Recuerda los nombres claves de los amigos de Cris, comienza tecleando: "Asgard".

La vida de los vengadores parece regresar a la normalidad, con chicos malos, sin noticas de Loki, sin preocuparse por frikis del rol y robobatallas. Hasta que una tarde, mientras Tony está medio ebrio, entra corriendo Peter seguido de los asesinos, quienes le entregan el celular, literalmente se lo lanzan a la cabeza, para que descifre las coordenadas, nota de inmediato que es toda una prueba de cultura pop y general de alto nivel, está por pasar la primera parte, cuando aparece un mensaje:

"Gracias por participar roboguerrero. Has llegado tarde."

Tony dice con una sonrisa:

— Mala suerte. —

Natasha y Clint se le van encima al tildarlo de lento. Ellos comienzan a pelear. Peter toma el celular, ve que llega un mensaje de Tom:

"¿Quieres venir?" Peter responde de inmediato:

"Sí." Tom le manda una carita feliz.

"Te espero fuera de la torre. No traigas a los aburridos y al gigante abrazador."

"Ok"

Peter ve a los adultos seguir peleando. Camina con cuidado y silencio fuera, sube al ascensor. Va a la planta baja, pero unos pisos antes, el Capitán América sube. Ellos comienzan a conversar y en un momento, Peter termina invitando al tesoro nacional a ir con él.

Peter sale junto al capitán. Tom está ahí, la luz de la luna llena hace brillar su piel blanquecina, viste con un traje sastre negro y lleva gafas. Peter dice:

— ¿Estás vestido para ir a una fiesta elegante? — Tom responde con su tono jovial:

— Mi padre, él dijo que debía vestirme como el príncipe que soy. — Steve se siente un poco incómodo. — Tal vez use este disfraz para la noche de brujas. — Los chicos se ríen al comenzar a caminar.

— Tu padre te ama. Quisiera que mi tío este aquí.

— Si lo recuerdas siempre estará contigo. — Peter le da una sonrisa tenue. Tom mete la punta de sus dedos en los bolsillos de su pantalón. — No puedes cambiar el pasado, sólo hacerlo mejor en el presente. — Peter pregunta:

— ¿Cómo estás?

— Bien, supongo. Extraño a Donald. — Tom sonríe. — No hablemos de cosas tristes, vamos a divertirnos. — Mira a Steve quien los sigue. — Veo que trajiste a uno de los aburridos. — Peter está por disculparse. — Veremos cómo se comporta sin su manada. —

Tom se ríe de buena gana. Saca un aerosol verde de entre sus ropas al comenzar a rayar las paredes a su paso. Steve se siente como un vándalo por no detenerlo, pero al mirar atrás se maravilla, las rayas aparentemente al azar forman un mural de un bosque onírico. Pregunta al joven:

— ¿Te gusta el arte? — Tom responde con distracción sin dejar de rociar pintura:

— Sí. —

Ellos siguieron caminando, al compartir sobre el arte y los colores. Peter estaba impresionado por la química del espray, la cual hacia que un campo florido se desenrollara de unas líneas. Subieron al metro. Tom se colgó de los pasamanos en el vagón vacío, hizo algunas acrobacias y contó varios chistes.

Llegaron al lugar del encuentro sin darse cuenta. Tom de nuevo hizo su entrada triunfal, habló con algunos chicos en la fila, los llamó su ejército y exhortó al cadenero a dejarlos pasar. Steve escucha lo que uno de los hombres cuestiona:

— ¿Estás bien Tom?

— Gracias por la preocupación. Estoy bien. Es sólo que extraño a alguien. — Los hombres dan un abrazo al chico al decirle:

— No es para siempre.

— Regresará en algún momento.

— Debo irme.

— Si necesitas algo, cualquier cosa, dilo.

— Gracias. —

Tom se pone a la par con el capitán y Peter. Las batallas están comenzando. Se da el avisó que no se aceptarán nuevos concursantes. Entre la multitud se separan, Steve decide ir con Peter.

Peter derrota con facilidad a sus primeros tres oponentes, hasta que le toca enfrentar al Mago Oscuro. Su robot es fuerte, no tiene problema para soportar los golpes del mago, pero él no es tan hábil con los controles. No sabe cómo o con qué estratagema su oponente ha arrancado la cabeza a su robot.

El mago oscuro pasa junto a Peter, le dice:

— Tom es muy dulce como para que ustedes intenten aprovecharse de él, basura de SHIELD. —

Peter ve irse al amigo de Tom, quien no voltea atrás. Intenta no desanimarse, pues tiene dos oportunidades más. Va a las mesas del fondo, intenta reparar el robot, une los cables que tienen el mismo color, intenta poner todas las piezas en su lugar, pero no conoce a profundidad el dispositivo. Hace lo mejor que puede. Pone a prueba los arreglos, alegremente ve que funciona de nuevo. Va a la batalla de nuevo.

Steve mira asombrado los pequeños robots, a las personas compitiendo, todas muy diferentes, las escucha hablar de cosas que no entiende, pero sabe que Tony y Bruce entenderían.

Los asesinos intentan encontrar a Peter sin éxito, hasta que JARVIS se apiada de ellos, les dice que Tom, Steve y Peter se fueron juntos. Tony es obligado a realizar un seguimiento de sus movimientos, pero los pierden cuando entran al subterráneo. Tony se burla de ellos al decirles:

— La tía May los va a matar. —

Natasha le da un puñetazo antes de salir corriendo para ir a buscar al adolescente, arrastra a Clint con ella. Tony talla su mejilla, le duele pero ver a los asesinos salir corriendo no tiene precio.

El ingeniero regresa a sus labores de investigación. Está acostumbrado a ser el centro de atención, saber dónde está parado la mayor parte de las ocasiones. Cuando entra al pueblo donde Loki vive no es así, sabe que Nani tiene cierto poder sobre el poblado, los amigos de Loki son sus amigos, pero no le ha quedado claro qué hacen las personas ahí.

Bruce llega con una taza de té, observa a Tony seguir tecleando con furor, mientras retratos de personas aparecen. Dice en tono de burla:

— Pareces un acosador. — Tony le dice a su hermano de ciencia:

— Cállate Bruce, sé que también quieres saber. — Bruce da otro trago de té:

— ¿Qué encontraste? — Tony le da una sonrisa al decir:

— Mira esto. —

La pantalla muestras muchos nombres y fotografías unidas con líneas, las cuales se agrupan una sobre otra. Bruce siente que sus ojos van a girar por lo vertiginoso de los datos. Tony se ríe, al comenzar a explicar:

— Sólo sigue el camino amarillo Dorothy. — Presiona sobre el nombre de "PROYECTO ASGARD". — Inicié buscando esto, pero no era la respuesta. — Se abre el video de un niño de piel oscura siendo inyectado por múltiples agujas. — Así que busqué a Nani. — Aparece la foto de una hermosa mujer en blanco y negro. — Nacida en Alemania, como parte de un experimento de mejora de raza. No he encontrado su nombre, pero tiene muchos alias. — Una lista interminable de nombres y motes aparecen. — Fue robada por los rusos a los seis años, entrenada para ser un asesino y espía. — Bruce se queja:

— Jamás me han gustado las intrigas políticas. —

Tony le sonríe, mientras sigue pasando datos y fechas, asesinatos y misiones, hasta que aparece alguien de apellido Hiddleston. Un científico de nombre James Norman Hiddleston, científico y director de una empresa farmacéutica en Londres. La asesina se enamoró de él, se casaron y tuvieron una hija, ahora se llamaba Diana Hiddleston. Su felicidad no duró mucho, porque él murió en un inexplicable accidente automovilístico. Diana tomó a su hija, intentó escapar de Londres, pero fue acorralada y su hija robada.

Ella retomó las armas, mató a más de cien personas (agentes, espías, soplones, maleantes, sicarios) en dos noches, reclamando que su hija fuera devuelta. Ella tomó los bajos fondos, convirtiéndose en una vengadora, asesina de organizaciones de trata de infantes.

Tony toca la pantalla, aparecen nuevas fotografías antiguas, le dice a su hermano de ciencia:

— Se volvió completamente loca; pero no fue la única. Comenzó una persecución de espías. Todos ellos perdieron a alguien, por lo general a sus hijos.

— ¿Por qué? — Tony dice:

— Esperaba que lo preguntaras. — Nuevamente aparece ASGARD. — Quien los robó creía en una eugenesia, estaba seguro que los hijos de ellos serían superiores o alguna basura. Ellos fueron llevados al Ártico. — Nuevamente aparecen imágenes de niños siendo inyectados, entrenando, dentro de una alberca sujetos con cintas. — Buscaban hacer súper soldados. Fueron mandados a misiones y esas mierdas, pero la mayoría murió. Pero… — Aparecen las fotografías de los amigos de Cris. — Georgia, Asgard, Texas y Sídney, parecen haber sobrevivido, están clasificados como perdidos, después de la explosión de las instalaciones. — Bruce observa la pantalla, ve cómo todo comienza a encajar.

— ¿Cómo se conectaron todos ellos? — Tony teclea de nuevo, aparecen las fotografías de dos mujeres idénticas:

— Estas bellezas. Gemelas, espías. Una de ellas tuvo un hijo primero. — La fotografía de Cris aparece. — La otra después. — Aparece la fotografía de Miguel. — Ellas los reunieron, primero reclutaron a Diana Hiddleston, quien comenzó a contactar con los otros que perdieron sus hijos; cuando una de las gemelas perdió a su niño. — La fotografía de Miguel se une a la de los chicos dentro del proyecto ASGARD. — Se lanzaron al Ártico. — La imagen de una gran explosión aparece. — Eliminaron el lugar pero una de las gemelas murió. La otra murió, poco tiempo después por cáncer causado por exposición a altas dosis de radiación. — La imagen de un barco aparece. — Meses después comenzaron a llegar barcos de refugiados políticos, entre los cuales venían ellos. — Las imágenes del pueblo donde vive Loki aparecen. — Compraron toda esa tierra y se establecieron, desde entonces no han dejado de incorporarse habitantes. — Bruce cuestiona casi con temor:

— ¿Crees que ellos creen que Loki?

— Ellos lo dijeron: "Es uno de nosotros." Thor nos dijo que Odin recogió a Loki, que fue dejado para que muriera. — La fotografía de Loki con una sonrisa, abrazando a sus amigos aparece. — Ellos tienen cierta conexión con niños robados, entrenados para matar, alejados de su familia, obligados a odiar a sus orígenes. — Bruce deja la taza sobre la mesa, lleva su mano a su cabello:

— Ellos creen que Loki fue robado, como sus hijos lo fueron.

— Exacto. Por eso lo protegen y miman tanto. Tocar a alguno de los niños de la comunidad, es como querer que un grupo de madres sedientas de sangre te maten.

— Es una organización compleja, donde Loki sólo cayó.

— No fue el único. Donald Blacke, él llegó ahí tres meses antes que Loki. — Tony casi se felicita a sí mismo. La imagen de Donald aparece. — Llegó de África después de apoyar en Médicos Sin Fronteras, se perdió y llegó ahí, para quedarse. Alguien telefoneó a los hospitales en Nueva York, entonces le hablaron para trabajar aquí y separarlo de ese lugar.

— Extraño.

— Lo sé. — Tony comenta. — Todo este entorno es como ruido. — Bruce voltea a verlo. — Como esas fotografías donde tienes que buscar al gato entre mucha gente. El gato no necesariamente está relacionado con los demás elementos, pero los otros elementos sirven para ocultarlo. —

Tony y Bruce siguen discerniendo sobre el asunto. Aprovechan que los asesinos se fueron, Steve no está, Thor y sus amigos se fueron de juerga.

Peter observa a su robot caer por segunda ocasión en la noche, no comprende por qué no responde como debiera, si quiere golpear el robot salta hacia atrás, si le indica que corra se tira al piso. Se siente frustrado. Regresa a la mesa, comienza a pensarlo, recuerda que Thor una vez le contó que Loki es bromista, corta los cables, nota que cambian de color. Sonríe, ahora sólo debe saber cuál es cuál.

Una hora después, Peter se siente satisfecho por haber encontrado el orden correcto, a pesar que los cables cambiaban de color cada ocasión que los separaba. Enfrenta su última batalla de la noche, ganando aplastantemente.

Peter y Steve encuentran a Tom en la salida. Los tres caminan de regreso a la Torre, mientras hablan de la noche. Peter es dejado en la puerta de su casa.

Steve y Tom siguen caminando. El capitán nota que le es fácil hablar con Loki, no hay abuso de referencias pop, tampoco sobre computadoras o términos que no comprenden, hablan de arte. Se siente relajado, aunque hay algo en la parte posterior de su cabeza que le perturba.

Llegan a la torre, donde el padre de Tom espera. El hombre extiende sus manos. Tom corre a él, lo abraza. El Infinito revuelve el cabello de su hijo. Steve lo coloca ahora, el color de los ojos de Tom, además su voz con un tono con un tinte monótono, el tono de los ojos del chico es azul cuando las gafas no los cubren; intenta llegar a ellos, pero desaparecen ante él.