Hola!!!!!!!!!!!!!!!!
Finalmente aquí el Cap. 7. Espero que les guste tanto como a mi, por que creo que al hacerlo medio depresiva medio eufórica algo debe haber quedado bueno no? Bueno, solo quiero agradecer todo lo que hacéis dejándome esos reviews que me alegran tanto. Tengo 39, no son muchos pero para mi son lo más.
Nota 1: YA ES SLASH, y aunque no mucho, lo es. Así que si no te gusta, si puede herir tu sensibilidad o algo por el estilo hazte un favor a ti mismo y hazme uno a mí y no lo leas si puede representarte un problema. No quiero que nadie critique el fic por eso.
Disclaimer: Todos los personajes utilizados son propiedad de J.K.Rowling y no son usados con ánimo de lucro, así que no me demandéis.
BEA YITAMOONY SNAPE: Bueno, creo que la guerra que van a tener estos dos no va a ser muy normal, aunque Snape se vengará, aún cuando Harry se haya arrepentido de todo lo que haya hecho. Espero que este capítulo te guste, Ya hay algo!!!!
LATIFA: Eres la que va más encaminada en hacer preguntas. Sylvanus es la clave por la que Dumbledore decide que tienen que llevarse bien, aunque en un principio parezca que es porqué se han pegado, aunque para saber que significa todavía falta uno o dos capítulos.
TUUUUUU YUEE: Anda que no viven bien algunas. Siento no haberte notificado la publicación de mi sexto capítulo, pero del séptimo no pasa. El nombre del otro chico ya ha salido en otro capítulo así que técnicamente su nombre lo sabéis pero dudo mucho que hayáis podido relacionarlo. Bueno, tu no te preocupes por tener muchas ideas chica, que lo peor es cuando te quedas sin ellas y no sabes que pensar ni que escribir. Anda chica que te lo has pasado mal en Francia y las demás muriendo de gripe.
AMAZONA VERDE: Finalmente y después de tu pregunta tengo que decir que por fin va a pasar algo entre ellos!!!!!! Pero no pienses que va a ser nada fuerte ni nada, solo el principio del problema o de la solución según se mire. Las fotos van a ser clave, pero no esas que tenía Snape, algo idea de Ron. Que tiernos tendrían que verse allí, en medio del pasillo...
AKHASA: Pues la verdad es que no va a ser ningún problema para él. El problema es que es Snape, no que sea gay, aunque verá como las cosas cambian mucho de parecer óptica, de aceptarlo a serlo, hay un trozo.
MARLA: Gracias por el review, ya lo intento me gusta que te guste, a ver si este te parece bien y ya sabes, aquí pa' lo que sea. Si alguna vez ves algún fallo o lo que sea, espero que me lo digas tal y como me dices que te gusta. No puedo actualizar tan pronto como quisiera, pero lo hago siempre que puedo.
MARYAM: Gracias guapa, me encanta encontrar reviews y más si me dan esos ánimos, así da gusto escribir y publicar de verdad. Este chap es para darle un ataque a Severus, pero al final... ya veremos lo que le parece a Snape
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Sin saber que pensar, o que sentir, o que hacer, Harry se levantó del suelo demasiado perdido como para reaccionar normalmente. Se apresuró a dejar las fotografías en su lugar y salir cuanto antes de allí. Fue hacia donde se había estado escondiendo, a por la capa de invisibilidad que había dejado allí cuando Snape se fue mediante polvos flu. Fue cuando vio la funda de un instrumento de música sobre la cómoda, una funda negra que tenía dos iniciales en el lado, dos S, Harry ni siquiera pensó que podían significar. Estaba claro. Severus Snape tenía, a parte de una colección de fotografías suyas en actitud comprometida con un chico, un violín que guardaba como oro en paño.
Salió de la habitación demasiado nervioso para poder conectar ni una sola idea y a esto no ayudó nada que al salir sus dos amigos no dejaran de preguntarle. No sabía porqué estaba tan nervioso con las fotos, en fin eran sólo fotos y el nunca se había posicionado en ese tema. Si un hombre amaba a otro era normal que quisieran demostrarlo, y aquello estaba bien, pero había algo en aquellas fotos que no le dejaba tranquilo.
Bueno, había encontrado algo para usar contra Snape, aunque nunca podría hacer algo así. La intimidad de los demás no era algo con lo que se pudiera jugar. Eso estaba claro. Pero Snape no sabía que Harry tenía escrúpulos y siempre que el profesor creyese que su estudiante lo contaría, se miraría mucho más antes de hacer las cosas.
-¿Qué ha pasado?- preguntó Ron al ver la cara roja y el estado de nerviosismo de Harry.
-He encontrado algo que puedo hacer servir- explicó Harry sin querer dar más detalles y menos en medio de un pasillo, en el que las paredes tenían oídos.
-Pues debe haber sido traumatizante para salir corriendo así- afirmó Hermione bastante risueña.
-¿Tú no habías dicho que no pensabas ayudar? ¿No habrás venido para irle luego con el cuento a McGonagall?- preguntó Harry con su nuevo tono agrio.
-Ha venido a colaborar y a ayudar. Me ha avisado de que venía Filch- mintió Ron a favor de Hermione, aunque ella le hubiera insultado aquel día.- Además, eso da igual. ¿Qué has descubierto?
-Algo que puedo usar, pero no os puedo contar- dijo con cara de circunstancias Harry, sabiendo que no decírselo a ellos sería casi imposible.
-Eso es injusto. Te hemos ayudado y casi me obligas a decirte lo que Dumbledore nos pidió que calláramos. Nos jugamos la piel para que no mueras en una guerra que exclusivamente te incluye a ti y a Snape ¿Y no nos lo vas a contar?- interpeló Ron a su propio favor.
-Es algo muy suyo, algo personal...
-¿Desde cuando tienes miramientos con Snape? El no los ha tenido nunca contigo. Además, el no los tuvo cuando dijo a todo Slytherin que Remus era un licántropo, sabiendo que Remus no puede encontrar trabajo por su condición.- le hizo algo de chantaje emocional Ron, queriendo saber lo que Harry ocultaba.
-¡Os lo explicare en otro momento! ¡Vamos a la sala común! No creo que Filch vea a través de la capa, pero puede oír perfectamente.
Ya en la sala común, los tres amigos se sentaron en dos sillones. Harry acercó el suyo al que usaban sus dos amigos. Ron sentado en el sillón y Hermione en el brazo del sillón de Ron, de modo que estaban tan cerca que nadie podía oírles.
-Cuando he entrado, Snape estaba preparándose para la ducha... -empezó en susurros Harry.
-¡Ya lo se! ¡Snape sólo tiene un testículo! ¡Lo viste cuando salió!- interrumpió Ron divertido mientras Hermione aguantaba la risa.
-No, no es eso. Supongo, vamos, porque eso no lo he visto ni tengo intención de verlo. Mientras se ha estado duchando he estado buscando pero no he encontrado nada Entonces han llamado por la chimenea y era...
-¡Snape tiene una novia horrorosa!- interrumpió de nuevo Ron.
-¿Quieres callarte? No es eso- empezó a cansarse Harry.
-A ver Ron, piensa un poco. ¿Quién estaría tan loca de liarse con Snape?- dijo "coherentemente" Hermione.- ¿Quién era?
-Era Remus y Snape tuvo que irse. Vi una libreta suya y cuando la cogí cayeron unas fotos- continuó la muy interrumpida explicación Harry y viendo venir la interrupción de Ron- No digas nada todavía. ¿En el mundo mágico se tolera la homosexualidad?
-¿Y eso? ¡No me digas que...!- volvió a sacar conclusiones precipitadas Ron- ¡Lupin y Snape! ¡Eso si que no me lo esperaba! ¡Lupin y Snape!- gritó Ron sin controlar la voz como si aquello fuera el colmo de los colmos y haciendo grandes aspavientos casi tiró a Hermione del sillón.
-¡Calla Ron! ¡¿No ves que no?!- dijo Hermione tapándole la boca a su amigo harta ya de tanta interrupción. Ron la sacaba de quicio algunas veces, o más bien casi siempre.- Más o menos. Hay gente que lo ve bien y quien lo ve mal. Pero el ministerio de magia permite los matrimonios entre homosexuales y la población está más concienciada que los muggles. Aunque todavía luchan para que les permitan la adopción.
-Entonces os diré que si Snape se casara, no podría adoptar niños.
Hubo un momento de conmoción, que se vio claramente reflejado en la cara de Ron. Hermione, sin embargo sólo asimilaba la información y Harry esperaba las reacciones.
-Es extraño- comentó Hermione.- No parece un hombre con sentimientos.
-A juzgar por lo que he visto, como mínimo parece que los tenga.
-¡No me lo puedo creer! ¡Vas a dar el golpe del año con una cosa así!- empezó Ron.- Snape estará en tus manos, aunque es... es...
-Es raro- le siguió la frase Harry- todo eso de que es homosexual y... bueno. No quiero decir que me parezca mal pero...
-No solemos ir hablando por ahí de la vida sexual de ningún profesor. Claro que es raro- intentó justificar su extrañeza Hermione.
-¿Os imagináis a McGonagall por faena?- volvió Ron a las andadas.
-¡Ughhhh! ¡Por Merlín Ron!- le paró los pies de nuevo Hermione a su amigo. Lo que faltaba ahora eran las paranoias del pelirrojo-¿Y con eso que piensas hacer Harry?
-No lo sé. Puedo decirle que lo contaré, pero seguro sabe que no lo haré con Dumbledore intentando que nos llevemos bien.
-¿No pensarás decirle que vas a enviar las fotos?- preguntó Hermione temiendo la respuesta- Eso es algo cruel ¿No las enviarías verdad?
-No, no pienso hacerlo, solo quiero que piense que lo voy a hacer. Además no las he cogido.
-Si Snape es gay, lo deben saber todos los profesores y seguramente muchos de los padres. Venían con él a estudiar aquí.- volvía a atacar Ron.
-¿Me intentas decir que no sirve de nada que haya entrado en la habitación de Snape?
-No, pero mis padres no se quejarían de que un profesor sea homosexual a no ser que se liara con un alumno- afirmó Hermione.
-¡100 puntos Hermione!- exclamó Ron levantándose y señalándola con los brazos eufórico.- ¡Ya sé lo que vamos a hacer!
-Ron, a veces me das miedo- le miró extrañada Hermione.
-Harry, ya sé lo que tienes que hacer. Sólo necesitamos una cámara y...- y sus ánimos bajaron completamente- poción multijugos- susurró desolado desechando lo que le había parecido una idea genial
-¿Y tu idea era...?- preguntó Harry algo perdido.
-Pues si hacíamos que Ginny se tomara la poción multijugos con pelo de Snape, os podríais besar y yo haría una foto. Así si Snape supiera que la tienes se quedaría de piedra y nadie sabría que es Ginny y podrías hacerle la vida imposible con la foto.
-¿Porqué Ginny?- preguntó Harry casi al acto- Ginny tiene novio.
-Bueno, ¿mejor ella que Hermione no? Si te besaras con Hermione vuestra relación ya no sería la misma...- intentó justificarse Ron.
-El caso es que no puedo hacer esa poción hasta dentro de un mes y para entonces habrá llovido un montón.- hizo hincapié Hermione.
-Siempre queda otra alternativa...- sugirió Ron poniendo cara dulce.- si no puedes hacerlo con un Snape de cosecha propia siempre queda él.
-¡Ah no! ¡Eso si que no! ¡A ti las sobredosis de azúcar te han afectado al cerebro! ¡No pienso besar a nadie! ¡Y menos a él!
-Vamos, es un besito de nada, yo hago una foto y santas pascuas. Un besito pequeño Harry. Total, no va a pasar nada.
-¡Entonces dáselo tú!- dijo indignado Harry
-Recuerda que yo no empecé una guerra desigual con Snape. Todo fue idea tuya y además a mi me gustan demasiado las chicas
-Ron, no pienso besar a mi más encarnizado enemigo por una venganza y a mi también me gustan las chicas
-Piensa que en sí sólo el beso será una venganza, darle lo que menos le gustaría del mundo y además, luego tiene incentivos, porqué es una venganza bien planeada.
-¡Me niego en redondo!- continuó Harry
-Bien, me veo recogiendo pedacitos de ti para meterlos en una caja de cerillas cuando él se haya vengado. ¿Has entrado en su habitación y todo para nada? Bueno, yo me voy a dormir- dijo con todas las ganas de molestar a Harry para que hiciera aquello. Soltándolo como si comentara el tiempo que hacía.- Hasta mañana.
-Buenas noches, yo creo que también me voy, mañana tengo que estudiar mucho.- se despidió Hermione sin tomar parte en la pequeña discusión que habían llevado a cabo Ron y Harry.- Harry, no lo hagas si no quieres, es que últimamente Ron está muy revolucionado- excusó al pelirrojo.
Harry se quedó solo en la sala común. Era cierto que no se le ocurría nada más que lo que había dicho Ron, pero era jugar con fuego. No quería jugar con los sentimientos de nadie, pero Snape lo había hecho, aquel día que parecía tan lejano en el que usó el recuerdo de Sirius para hacer daño. Lo cierto era que un solo beso no era nada, él estaba seguro de que las chicas le gustaban, con Cho lo había demostrado y bueno, que Snape fuera un hombre era lo que menos le importaba. Lo peor era eso, que era Snape y probablemente le rompería la crisma en el mismo momento en que le tocara. Luego también estaba la reacción que había tenido al ver el cuerpo de Snape, era tan parecido al suyo, tal vez eran parecidos y... eso no quería ni pensarlo.
Durante toda la noche no pudo dormir bien, soñó todo el tiempo con Snape y aquel chico. Los dos en la cama, haciéndose muestras de cariño, y oía nítidamente las risas de ambos, como se amaban y lo que más le perturbó, los gemidos de placer que él mismo generaba en su mente. No había visto nada, la foto era muy normal, pero su imaginación siempre le había jugado malas pasadas y en ese momento lo hacía. Lo que le había sugerido Ron era bastante maquiavélico, y sería el golpe mortal. Ron era lo que siempre habrían soñado Fred y George, un Weasley con una mente tan prodigiosa como la suya. Lo que le pedía Ron era algo muy fuera de lugar, pero ¿había llegado hasta allí para echarse atrás? Estaba claro que no había esperado una cosa así, pero ahora que se había jugado el tipo entrando en su habitación se quedaría en aquel punto...
Despertó, o más bien se levantó por que no pudo conciliar bien el sueño, con una cara horrorosa, todo eso debido a que no había podido dejar de pensar. Al bajar, el grupo de amigos, un poco más amplio estaba desayunando. Ron, Hermione, Ginny, Dean y Neville estaban comiendo en la zona de la mesa más cercana a la puerta y Luna estaba sentada al lado de Neville. Harry supuso que ya habría comido en su mesa.
-Buenas- saludó sin ganas.
-Buenos días Harry, ¿sabes que...? - empezó a preguntar Hermione
-Si, lo sé. Tengo una cara horrorosa y hoy es salida a Hogsmeade.
-¡Vaya humos!- comentó Ron- Sé de alguien que no ha dormido bien...
Todos fueron a Hogsmeade y Harry no dejó todo el rato de maldecir por lo bajo. Pudo ir al pueblo, pero solo hasta la hora en la que tendría que estar de nuevo con Snape en el castigo. Esto le puso de peor malhumor y fue el detonante. Compraron en Zonko y Honeydukes y la muy famosa cerveza de mantequilla no pudo faltar, pero Harry no llegó a disfrutarlo, le faltaba algo y su rabia fue mucho mayor cuando vio a Snape por la ventana de las tres escobas. Iba bien abrigado y llevaba el estuche del violín. ¡Que pena que su señor no le hubiera impedido volver, si se hubiera quedado con Voldemort...! Pefirió dejar las cosas como estaban, volver al castillo y superar otro castigo con Snape, pero antes de ello Dumbledore truncó su felicidad.
-Un nuevo sistema de seguridad será puesto en marcha esta noche. Unos paneles preparados para ser activados con la varita han sido colocados en cada aula, pasillo y casa del castillo. Servirán para dar el aviso de cualquier cosa que ocurra, desde una inundación a un ataque armado. Confío en el buen uso de este sistema de seguridad, ya que en la actualidad toda protección es poca. El ministerio decretó que sería importante para mejorar las defensas del castillo y todos pensamos que con ello Hogwarts será mucho más seguro. Para entrar en las salas comunes, y gracias a estos paneles será requerida la contraseña además de el reconocimiento de la varita mediante este sistema. - Explicaba Dumbledore a todos que observaban y atendían en silencio sepulcral dentro del comedor- De todos modos el toque de queda volverá a entrar en vigor y en las horas restringidas nadie debería estar fuera de la sala común a no ser que sea acompañado por un profesor. Después de la cena, los pasillos serán inspeccionados y se tendrá el control sobre los movimientos no permitidos. Muchas Gracias.
Snape y Harry volvieron a compartir una muy "dulce" velada a la luz de las velas de la biblioteca en la que estaba desierta. Ni Madame Pince estaba allí en su acostumbrado trabajo de ir colocando mediante magia los libros. Después de millones de comentarios hirientes, Snape tocó uno de los importantes. El Quidditch. Harry cayó en algo que no había caído, a Snape le habían prohibido hacer misiones para la orden y había ido y a él le dejaban sin Quidditch. Y las palabras de Snape dolieron. Dolieron tanto que tuvo que morderse la lengua para no darle un buen derechazo al profesor. Piensa en la venganza, piensa en la venganza y antes de darse cuenta, ya estaba pensando en que haría con la foto, aceptando la proposición de Ron.
Después de una de las tardes más largas de su vida ambos salieron de la biblioteca y Snape acompañó a Harry. Subiendo la escaleras el profesor paró bruscamente y jadeó cogiéndose el antebrazo izquierdo apoyando la espalda en la barandilla y cerrando los ojos.
-¿Profesor? Si quiere puedo ir yo solo desde aquí ¿Se encuentra usted bien? -dijo Harry intentando quitárselo de encima sabiendo de donde provenía ese dolor en el brazo.
-Por supuesto que me encuentro bien. Tengo que dejarle en la puerta de su sala común y eso haré. No es usted el alumno más recomendado para dejar solo en un pasillo a las diez de la noche.- continuó subiendo las escaleras Snape hasta llegar al pasillo.
-Nunca he quemado el castillo- se asqueó Harry del trato que recibía.
-Todavía no ha tenido la oportunidad- contestó más agrio de lo que Harry podría ser jamás.
-La he tenido y también he tenido la oportunidad de hacer muchas cosas, pero el hecho de que no las haya hecho marca la diferencia- contestó sabiamente Harry, aún sin saber toda la razón que tenía al decirlo.
-¿La diferencia con quién Potter?- dijo Snape entrecortadamente en medio del pasillo que llevaba a las salas comunes.
-Lo que hagamos o dejemos de hacer nos diferencia de los demás. Nos hace mejores o peores y ¿sabe? Todo esto marca la diferencia entre usted y yo.
-¿Va a decirme lo gentil y bueno que es? O mejor ¡Nárrame tus aventuras en Hogwarts!
-No, eso no es necesario. Sólo hay que verlo, estoy teniendo la oportunidad de amargarme la vida y a diferencia de usted no lo hago.
La misma tensión volvía al ambiente. Las ganas de hacerse daño, no matarse, solo sentir como el corazón del otro se rompía a pedazos, como el dolor recorría al otro. Esta vez no se tocaron y Harry salió corriendo hasta la entrada de la sala común en la que extrañamente no había nadie.
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-Voy a hacerlo. Lo he decidido- comunicó Harry a sus dos amigos en el desayuno.- Pero si esto sale de aquí os juro que no podréis decir mucho más.
-Harry, has perdido el poco juicio que te quedaba- puntualizó Hermione.
-Si, eso ya lo se. Ahora me esfuerzo por hacer perder el juicio al resto de la humanidad.
-¿Has pensado cuando?- preguntó Ron divertido
-¿Antes de que me arrepienta?- dijo un muy inseguro Harry, que realmente no sabía la razón por la que haría lo que decía Ron.
-¿Esta noche? Yo le puedo conseguir la cámara en un momento, le diré a Colin que tú la necesitas.
-De acuerdo esta noche cuando Snape me lleve a la sala común. No sé como consiento en hacer esto.
-¿Estas seguro?- preguntó Hermione cuando iban a clase
-No estoy seguro de nada, sólo de que esto le molestará sobre manera. Además ya os he explicado todo lo que pasó ayer.
La noche llegó antes de tiempo, o eso le pareció a Harry que conforme se iban acercando las diez de la noche empezaba a sudar y a temblar, además de repugnarse a sí mismo. Había hablado con Hermione, que dijo que no pasaría nada, había escuchado las instrucciones de Ron: ponerse bajo una antorcha para tener luz sin el flash, coger a Snape de la cabeza, tapándole las orejas para que no oyera nada de lo que pasaba alrededor y sobretodo, que se viera bien su cara de asco y de que no quería besarle. Y es que ¡Por Merlín! ¿Cómo iba a querer besarle?
Se había acabado la tutoría y hasta Snape sentía que algo pasaba. Harry estaba nervioso y eso nunca había pasado cuando estaban solos. Solamente se podía notar lo mal que se llevaban y lo a disgusto que estaban compartiendo la misma sala sin que no hubiera nadie más allí. Al llegar al pasillo Harry vio a Hermione detrás de una columna, ella iba a ser la que le dijera cuando. Supuso que Ron estaría en la pared de enfrente tapado con su capa. Bien, si iba a hacerlo tendría que hacerlo ya. Sintió como los nervios ocupaban la totalidad de su estómago y la cena parecía estorbar en él. Las manos le temblaban y se sentía desfallecer.
-¿Profesor?- preguntó poniéndose enfrente de Snape cuando llegaron al cuadro de la Señora Gorda.
-¿Qué quiere ahora? ¿Darme las buenas noches?- preguntó con fastidio Snape. En aquél momento Hermione levantó un brazo. Bien aquél era el momento. Harry cogió todo el aire que pudo y tras soltarlo en una gran bocanada puso sus manos en cada lado de la cabeza de Snape y alzándose de puntillas le besó.
Cerró los ojos y apretó sus labios con asco mientras presionaba los del hombre En esta posición junto al profesor esperó un puñetazo con cara de asco. Pero nada de eso llegó y el joven pensó que no era tan malo. Ese fue el momento en el que Harry y Snape abrieron la boca en un mismo movimiento, compenetrados y aquello fue un beso de verdad. Inconscientemente uno y otro se asieron como si el mundo fuera a caer. Y es que aquello se sentía bien. Para Harry aquellos brazos que ahora le rodeaban eran el hogar que nunca había tenido. Era una sensación parecida a la de volar, era como cuando veía las cosas mucho mejor desde su escoba y es que en cierta manera, podría pensar que estaba en el cielo, ya que no era capaz de tocar con los pies en tierra. Para Severus ese era el amor perdido, el recuerdo de cuando había tenido ganas de vivir, de cuando no había necesitado nada más que ver una sonrisa para ser la persona más feliz del mundo. Sylvanus. Harry ni siquiera oyó el sonido de la cámara ni cuando sus amigos desaparecieron de escena. En movimientos dulces y tranquilos se aferraban, sintiéndose bien desde hacía mucho tiempo. Finalmente, ambos llamaron a la cordura y se separaron, mientras Harry salía corriendo hacia la sala común, acariciándose los labios y Snape se quedaba apoyado en la pared haciendo el mismo gesto.
Aquello marcaría un antes y un después en sus vidas.
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Espero sus reviews y a ver que les ha parecido. En el próximo reacciones y nos enteraremos de que finalmente ser tan cotilla le servirá a Harry de algo. Hasta presente:
MAITE ZAITUT
Finalmente aquí el Cap. 7. Espero que les guste tanto como a mi, por que creo que al hacerlo medio depresiva medio eufórica algo debe haber quedado bueno no? Bueno, solo quiero agradecer todo lo que hacéis dejándome esos reviews que me alegran tanto. Tengo 39, no son muchos pero para mi son lo más.
Nota 1: YA ES SLASH, y aunque no mucho, lo es. Así que si no te gusta, si puede herir tu sensibilidad o algo por el estilo hazte un favor a ti mismo y hazme uno a mí y no lo leas si puede representarte un problema. No quiero que nadie critique el fic por eso.
Disclaimer: Todos los personajes utilizados son propiedad de J.K.Rowling y no son usados con ánimo de lucro, así que no me demandéis.
BEA YITAMOONY SNAPE: Bueno, creo que la guerra que van a tener estos dos no va a ser muy normal, aunque Snape se vengará, aún cuando Harry se haya arrepentido de todo lo que haya hecho. Espero que este capítulo te guste, Ya hay algo!!!!
LATIFA: Eres la que va más encaminada en hacer preguntas. Sylvanus es la clave por la que Dumbledore decide que tienen que llevarse bien, aunque en un principio parezca que es porqué se han pegado, aunque para saber que significa todavía falta uno o dos capítulos.
TUUUUUU YUEE: Anda que no viven bien algunas. Siento no haberte notificado la publicación de mi sexto capítulo, pero del séptimo no pasa. El nombre del otro chico ya ha salido en otro capítulo así que técnicamente su nombre lo sabéis pero dudo mucho que hayáis podido relacionarlo. Bueno, tu no te preocupes por tener muchas ideas chica, que lo peor es cuando te quedas sin ellas y no sabes que pensar ni que escribir. Anda chica que te lo has pasado mal en Francia y las demás muriendo de gripe.
AMAZONA VERDE: Finalmente y después de tu pregunta tengo que decir que por fin va a pasar algo entre ellos!!!!!! Pero no pienses que va a ser nada fuerte ni nada, solo el principio del problema o de la solución según se mire. Las fotos van a ser clave, pero no esas que tenía Snape, algo idea de Ron. Que tiernos tendrían que verse allí, en medio del pasillo...
AKHASA: Pues la verdad es que no va a ser ningún problema para él. El problema es que es Snape, no que sea gay, aunque verá como las cosas cambian mucho de parecer óptica, de aceptarlo a serlo, hay un trozo.
MARLA: Gracias por el review, ya lo intento me gusta que te guste, a ver si este te parece bien y ya sabes, aquí pa' lo que sea. Si alguna vez ves algún fallo o lo que sea, espero que me lo digas tal y como me dices que te gusta. No puedo actualizar tan pronto como quisiera, pero lo hago siempre que puedo.
MARYAM: Gracias guapa, me encanta encontrar reviews y más si me dan esos ánimos, así da gusto escribir y publicar de verdad. Este chap es para darle un ataque a Severus, pero al final... ya veremos lo que le parece a Snape
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Sin saber que pensar, o que sentir, o que hacer, Harry se levantó del suelo demasiado perdido como para reaccionar normalmente. Se apresuró a dejar las fotografías en su lugar y salir cuanto antes de allí. Fue hacia donde se había estado escondiendo, a por la capa de invisibilidad que había dejado allí cuando Snape se fue mediante polvos flu. Fue cuando vio la funda de un instrumento de música sobre la cómoda, una funda negra que tenía dos iniciales en el lado, dos S, Harry ni siquiera pensó que podían significar. Estaba claro. Severus Snape tenía, a parte de una colección de fotografías suyas en actitud comprometida con un chico, un violín que guardaba como oro en paño.
Salió de la habitación demasiado nervioso para poder conectar ni una sola idea y a esto no ayudó nada que al salir sus dos amigos no dejaran de preguntarle. No sabía porqué estaba tan nervioso con las fotos, en fin eran sólo fotos y el nunca se había posicionado en ese tema. Si un hombre amaba a otro era normal que quisieran demostrarlo, y aquello estaba bien, pero había algo en aquellas fotos que no le dejaba tranquilo.
Bueno, había encontrado algo para usar contra Snape, aunque nunca podría hacer algo así. La intimidad de los demás no era algo con lo que se pudiera jugar. Eso estaba claro. Pero Snape no sabía que Harry tenía escrúpulos y siempre que el profesor creyese que su estudiante lo contaría, se miraría mucho más antes de hacer las cosas.
-¿Qué ha pasado?- preguntó Ron al ver la cara roja y el estado de nerviosismo de Harry.
-He encontrado algo que puedo hacer servir- explicó Harry sin querer dar más detalles y menos en medio de un pasillo, en el que las paredes tenían oídos.
-Pues debe haber sido traumatizante para salir corriendo así- afirmó Hermione bastante risueña.
-¿Tú no habías dicho que no pensabas ayudar? ¿No habrás venido para irle luego con el cuento a McGonagall?- preguntó Harry con su nuevo tono agrio.
-Ha venido a colaborar y a ayudar. Me ha avisado de que venía Filch- mintió Ron a favor de Hermione, aunque ella le hubiera insultado aquel día.- Además, eso da igual. ¿Qué has descubierto?
-Algo que puedo usar, pero no os puedo contar- dijo con cara de circunstancias Harry, sabiendo que no decírselo a ellos sería casi imposible.
-Eso es injusto. Te hemos ayudado y casi me obligas a decirte lo que Dumbledore nos pidió que calláramos. Nos jugamos la piel para que no mueras en una guerra que exclusivamente te incluye a ti y a Snape ¿Y no nos lo vas a contar?- interpeló Ron a su propio favor.
-Es algo muy suyo, algo personal...
-¿Desde cuando tienes miramientos con Snape? El no los ha tenido nunca contigo. Además, el no los tuvo cuando dijo a todo Slytherin que Remus era un licántropo, sabiendo que Remus no puede encontrar trabajo por su condición.- le hizo algo de chantaje emocional Ron, queriendo saber lo que Harry ocultaba.
-¡Os lo explicare en otro momento! ¡Vamos a la sala común! No creo que Filch vea a través de la capa, pero puede oír perfectamente.
Ya en la sala común, los tres amigos se sentaron en dos sillones. Harry acercó el suyo al que usaban sus dos amigos. Ron sentado en el sillón y Hermione en el brazo del sillón de Ron, de modo que estaban tan cerca que nadie podía oírles.
-Cuando he entrado, Snape estaba preparándose para la ducha... -empezó en susurros Harry.
-¡Ya lo se! ¡Snape sólo tiene un testículo! ¡Lo viste cuando salió!- interrumpió Ron divertido mientras Hermione aguantaba la risa.
-No, no es eso. Supongo, vamos, porque eso no lo he visto ni tengo intención de verlo. Mientras se ha estado duchando he estado buscando pero no he encontrado nada Entonces han llamado por la chimenea y era...
-¡Snape tiene una novia horrorosa!- interrumpió de nuevo Ron.
-¿Quieres callarte? No es eso- empezó a cansarse Harry.
-A ver Ron, piensa un poco. ¿Quién estaría tan loca de liarse con Snape?- dijo "coherentemente" Hermione.- ¿Quién era?
-Era Remus y Snape tuvo que irse. Vi una libreta suya y cuando la cogí cayeron unas fotos- continuó la muy interrumpida explicación Harry y viendo venir la interrupción de Ron- No digas nada todavía. ¿En el mundo mágico se tolera la homosexualidad?
-¿Y eso? ¡No me digas que...!- volvió a sacar conclusiones precipitadas Ron- ¡Lupin y Snape! ¡Eso si que no me lo esperaba! ¡Lupin y Snape!- gritó Ron sin controlar la voz como si aquello fuera el colmo de los colmos y haciendo grandes aspavientos casi tiró a Hermione del sillón.
-¡Calla Ron! ¡¿No ves que no?!- dijo Hermione tapándole la boca a su amigo harta ya de tanta interrupción. Ron la sacaba de quicio algunas veces, o más bien casi siempre.- Más o menos. Hay gente que lo ve bien y quien lo ve mal. Pero el ministerio de magia permite los matrimonios entre homosexuales y la población está más concienciada que los muggles. Aunque todavía luchan para que les permitan la adopción.
-Entonces os diré que si Snape se casara, no podría adoptar niños.
Hubo un momento de conmoción, que se vio claramente reflejado en la cara de Ron. Hermione, sin embargo sólo asimilaba la información y Harry esperaba las reacciones.
-Es extraño- comentó Hermione.- No parece un hombre con sentimientos.
-A juzgar por lo que he visto, como mínimo parece que los tenga.
-¡No me lo puedo creer! ¡Vas a dar el golpe del año con una cosa así!- empezó Ron.- Snape estará en tus manos, aunque es... es...
-Es raro- le siguió la frase Harry- todo eso de que es homosexual y... bueno. No quiero decir que me parezca mal pero...
-No solemos ir hablando por ahí de la vida sexual de ningún profesor. Claro que es raro- intentó justificar su extrañeza Hermione.
-¿Os imagináis a McGonagall por faena?- volvió Ron a las andadas.
-¡Ughhhh! ¡Por Merlín Ron!- le paró los pies de nuevo Hermione a su amigo. Lo que faltaba ahora eran las paranoias del pelirrojo-¿Y con eso que piensas hacer Harry?
-No lo sé. Puedo decirle que lo contaré, pero seguro sabe que no lo haré con Dumbledore intentando que nos llevemos bien.
-¿No pensarás decirle que vas a enviar las fotos?- preguntó Hermione temiendo la respuesta- Eso es algo cruel ¿No las enviarías verdad?
-No, no pienso hacerlo, solo quiero que piense que lo voy a hacer. Además no las he cogido.
-Si Snape es gay, lo deben saber todos los profesores y seguramente muchos de los padres. Venían con él a estudiar aquí.- volvía a atacar Ron.
-¿Me intentas decir que no sirve de nada que haya entrado en la habitación de Snape?
-No, pero mis padres no se quejarían de que un profesor sea homosexual a no ser que se liara con un alumno- afirmó Hermione.
-¡100 puntos Hermione!- exclamó Ron levantándose y señalándola con los brazos eufórico.- ¡Ya sé lo que vamos a hacer!
-Ron, a veces me das miedo- le miró extrañada Hermione.
-Harry, ya sé lo que tienes que hacer. Sólo necesitamos una cámara y...- y sus ánimos bajaron completamente- poción multijugos- susurró desolado desechando lo que le había parecido una idea genial
-¿Y tu idea era...?- preguntó Harry algo perdido.
-Pues si hacíamos que Ginny se tomara la poción multijugos con pelo de Snape, os podríais besar y yo haría una foto. Así si Snape supiera que la tienes se quedaría de piedra y nadie sabría que es Ginny y podrías hacerle la vida imposible con la foto.
-¿Porqué Ginny?- preguntó Harry casi al acto- Ginny tiene novio.
-Bueno, ¿mejor ella que Hermione no? Si te besaras con Hermione vuestra relación ya no sería la misma...- intentó justificarse Ron.
-El caso es que no puedo hacer esa poción hasta dentro de un mes y para entonces habrá llovido un montón.- hizo hincapié Hermione.
-Siempre queda otra alternativa...- sugirió Ron poniendo cara dulce.- si no puedes hacerlo con un Snape de cosecha propia siempre queda él.
-¡Ah no! ¡Eso si que no! ¡A ti las sobredosis de azúcar te han afectado al cerebro! ¡No pienso besar a nadie! ¡Y menos a él!
-Vamos, es un besito de nada, yo hago una foto y santas pascuas. Un besito pequeño Harry. Total, no va a pasar nada.
-¡Entonces dáselo tú!- dijo indignado Harry
-Recuerda que yo no empecé una guerra desigual con Snape. Todo fue idea tuya y además a mi me gustan demasiado las chicas
-Ron, no pienso besar a mi más encarnizado enemigo por una venganza y a mi también me gustan las chicas
-Piensa que en sí sólo el beso será una venganza, darle lo que menos le gustaría del mundo y además, luego tiene incentivos, porqué es una venganza bien planeada.
-¡Me niego en redondo!- continuó Harry
-Bien, me veo recogiendo pedacitos de ti para meterlos en una caja de cerillas cuando él se haya vengado. ¿Has entrado en su habitación y todo para nada? Bueno, yo me voy a dormir- dijo con todas las ganas de molestar a Harry para que hiciera aquello. Soltándolo como si comentara el tiempo que hacía.- Hasta mañana.
-Buenas noches, yo creo que también me voy, mañana tengo que estudiar mucho.- se despidió Hermione sin tomar parte en la pequeña discusión que habían llevado a cabo Ron y Harry.- Harry, no lo hagas si no quieres, es que últimamente Ron está muy revolucionado- excusó al pelirrojo.
Harry se quedó solo en la sala común. Era cierto que no se le ocurría nada más que lo que había dicho Ron, pero era jugar con fuego. No quería jugar con los sentimientos de nadie, pero Snape lo había hecho, aquel día que parecía tan lejano en el que usó el recuerdo de Sirius para hacer daño. Lo cierto era que un solo beso no era nada, él estaba seguro de que las chicas le gustaban, con Cho lo había demostrado y bueno, que Snape fuera un hombre era lo que menos le importaba. Lo peor era eso, que era Snape y probablemente le rompería la crisma en el mismo momento en que le tocara. Luego también estaba la reacción que había tenido al ver el cuerpo de Snape, era tan parecido al suyo, tal vez eran parecidos y... eso no quería ni pensarlo.
Durante toda la noche no pudo dormir bien, soñó todo el tiempo con Snape y aquel chico. Los dos en la cama, haciéndose muestras de cariño, y oía nítidamente las risas de ambos, como se amaban y lo que más le perturbó, los gemidos de placer que él mismo generaba en su mente. No había visto nada, la foto era muy normal, pero su imaginación siempre le había jugado malas pasadas y en ese momento lo hacía. Lo que le había sugerido Ron era bastante maquiavélico, y sería el golpe mortal. Ron era lo que siempre habrían soñado Fred y George, un Weasley con una mente tan prodigiosa como la suya. Lo que le pedía Ron era algo muy fuera de lugar, pero ¿había llegado hasta allí para echarse atrás? Estaba claro que no había esperado una cosa así, pero ahora que se había jugado el tipo entrando en su habitación se quedaría en aquel punto...
Despertó, o más bien se levantó por que no pudo conciliar bien el sueño, con una cara horrorosa, todo eso debido a que no había podido dejar de pensar. Al bajar, el grupo de amigos, un poco más amplio estaba desayunando. Ron, Hermione, Ginny, Dean y Neville estaban comiendo en la zona de la mesa más cercana a la puerta y Luna estaba sentada al lado de Neville. Harry supuso que ya habría comido en su mesa.
-Buenas- saludó sin ganas.
-Buenos días Harry, ¿sabes que...? - empezó a preguntar Hermione
-Si, lo sé. Tengo una cara horrorosa y hoy es salida a Hogsmeade.
-¡Vaya humos!- comentó Ron- Sé de alguien que no ha dormido bien...
Todos fueron a Hogsmeade y Harry no dejó todo el rato de maldecir por lo bajo. Pudo ir al pueblo, pero solo hasta la hora en la que tendría que estar de nuevo con Snape en el castigo. Esto le puso de peor malhumor y fue el detonante. Compraron en Zonko y Honeydukes y la muy famosa cerveza de mantequilla no pudo faltar, pero Harry no llegó a disfrutarlo, le faltaba algo y su rabia fue mucho mayor cuando vio a Snape por la ventana de las tres escobas. Iba bien abrigado y llevaba el estuche del violín. ¡Que pena que su señor no le hubiera impedido volver, si se hubiera quedado con Voldemort...! Pefirió dejar las cosas como estaban, volver al castillo y superar otro castigo con Snape, pero antes de ello Dumbledore truncó su felicidad.
-Un nuevo sistema de seguridad será puesto en marcha esta noche. Unos paneles preparados para ser activados con la varita han sido colocados en cada aula, pasillo y casa del castillo. Servirán para dar el aviso de cualquier cosa que ocurra, desde una inundación a un ataque armado. Confío en el buen uso de este sistema de seguridad, ya que en la actualidad toda protección es poca. El ministerio decretó que sería importante para mejorar las defensas del castillo y todos pensamos que con ello Hogwarts será mucho más seguro. Para entrar en las salas comunes, y gracias a estos paneles será requerida la contraseña además de el reconocimiento de la varita mediante este sistema. - Explicaba Dumbledore a todos que observaban y atendían en silencio sepulcral dentro del comedor- De todos modos el toque de queda volverá a entrar en vigor y en las horas restringidas nadie debería estar fuera de la sala común a no ser que sea acompañado por un profesor. Después de la cena, los pasillos serán inspeccionados y se tendrá el control sobre los movimientos no permitidos. Muchas Gracias.
Snape y Harry volvieron a compartir una muy "dulce" velada a la luz de las velas de la biblioteca en la que estaba desierta. Ni Madame Pince estaba allí en su acostumbrado trabajo de ir colocando mediante magia los libros. Después de millones de comentarios hirientes, Snape tocó uno de los importantes. El Quidditch. Harry cayó en algo que no había caído, a Snape le habían prohibido hacer misiones para la orden y había ido y a él le dejaban sin Quidditch. Y las palabras de Snape dolieron. Dolieron tanto que tuvo que morderse la lengua para no darle un buen derechazo al profesor. Piensa en la venganza, piensa en la venganza y antes de darse cuenta, ya estaba pensando en que haría con la foto, aceptando la proposición de Ron.
Después de una de las tardes más largas de su vida ambos salieron de la biblioteca y Snape acompañó a Harry. Subiendo la escaleras el profesor paró bruscamente y jadeó cogiéndose el antebrazo izquierdo apoyando la espalda en la barandilla y cerrando los ojos.
-¿Profesor? Si quiere puedo ir yo solo desde aquí ¿Se encuentra usted bien? -dijo Harry intentando quitárselo de encima sabiendo de donde provenía ese dolor en el brazo.
-Por supuesto que me encuentro bien. Tengo que dejarle en la puerta de su sala común y eso haré. No es usted el alumno más recomendado para dejar solo en un pasillo a las diez de la noche.- continuó subiendo las escaleras Snape hasta llegar al pasillo.
-Nunca he quemado el castillo- se asqueó Harry del trato que recibía.
-Todavía no ha tenido la oportunidad- contestó más agrio de lo que Harry podría ser jamás.
-La he tenido y también he tenido la oportunidad de hacer muchas cosas, pero el hecho de que no las haya hecho marca la diferencia- contestó sabiamente Harry, aún sin saber toda la razón que tenía al decirlo.
-¿La diferencia con quién Potter?- dijo Snape entrecortadamente en medio del pasillo que llevaba a las salas comunes.
-Lo que hagamos o dejemos de hacer nos diferencia de los demás. Nos hace mejores o peores y ¿sabe? Todo esto marca la diferencia entre usted y yo.
-¿Va a decirme lo gentil y bueno que es? O mejor ¡Nárrame tus aventuras en Hogwarts!
-No, eso no es necesario. Sólo hay que verlo, estoy teniendo la oportunidad de amargarme la vida y a diferencia de usted no lo hago.
La misma tensión volvía al ambiente. Las ganas de hacerse daño, no matarse, solo sentir como el corazón del otro se rompía a pedazos, como el dolor recorría al otro. Esta vez no se tocaron y Harry salió corriendo hasta la entrada de la sala común en la que extrañamente no había nadie.
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-Voy a hacerlo. Lo he decidido- comunicó Harry a sus dos amigos en el desayuno.- Pero si esto sale de aquí os juro que no podréis decir mucho más.
-Harry, has perdido el poco juicio que te quedaba- puntualizó Hermione.
-Si, eso ya lo se. Ahora me esfuerzo por hacer perder el juicio al resto de la humanidad.
-¿Has pensado cuando?- preguntó Ron divertido
-¿Antes de que me arrepienta?- dijo un muy inseguro Harry, que realmente no sabía la razón por la que haría lo que decía Ron.
-¿Esta noche? Yo le puedo conseguir la cámara en un momento, le diré a Colin que tú la necesitas.
-De acuerdo esta noche cuando Snape me lleve a la sala común. No sé como consiento en hacer esto.
-¿Estas seguro?- preguntó Hermione cuando iban a clase
-No estoy seguro de nada, sólo de que esto le molestará sobre manera. Además ya os he explicado todo lo que pasó ayer.
La noche llegó antes de tiempo, o eso le pareció a Harry que conforme se iban acercando las diez de la noche empezaba a sudar y a temblar, además de repugnarse a sí mismo. Había hablado con Hermione, que dijo que no pasaría nada, había escuchado las instrucciones de Ron: ponerse bajo una antorcha para tener luz sin el flash, coger a Snape de la cabeza, tapándole las orejas para que no oyera nada de lo que pasaba alrededor y sobretodo, que se viera bien su cara de asco y de que no quería besarle. Y es que ¡Por Merlín! ¿Cómo iba a querer besarle?
Se había acabado la tutoría y hasta Snape sentía que algo pasaba. Harry estaba nervioso y eso nunca había pasado cuando estaban solos. Solamente se podía notar lo mal que se llevaban y lo a disgusto que estaban compartiendo la misma sala sin que no hubiera nadie más allí. Al llegar al pasillo Harry vio a Hermione detrás de una columna, ella iba a ser la que le dijera cuando. Supuso que Ron estaría en la pared de enfrente tapado con su capa. Bien, si iba a hacerlo tendría que hacerlo ya. Sintió como los nervios ocupaban la totalidad de su estómago y la cena parecía estorbar en él. Las manos le temblaban y se sentía desfallecer.
-¿Profesor?- preguntó poniéndose enfrente de Snape cuando llegaron al cuadro de la Señora Gorda.
-¿Qué quiere ahora? ¿Darme las buenas noches?- preguntó con fastidio Snape. En aquél momento Hermione levantó un brazo. Bien aquél era el momento. Harry cogió todo el aire que pudo y tras soltarlo en una gran bocanada puso sus manos en cada lado de la cabeza de Snape y alzándose de puntillas le besó.
Cerró los ojos y apretó sus labios con asco mientras presionaba los del hombre En esta posición junto al profesor esperó un puñetazo con cara de asco. Pero nada de eso llegó y el joven pensó que no era tan malo. Ese fue el momento en el que Harry y Snape abrieron la boca en un mismo movimiento, compenetrados y aquello fue un beso de verdad. Inconscientemente uno y otro se asieron como si el mundo fuera a caer. Y es que aquello se sentía bien. Para Harry aquellos brazos que ahora le rodeaban eran el hogar que nunca había tenido. Era una sensación parecida a la de volar, era como cuando veía las cosas mucho mejor desde su escoba y es que en cierta manera, podría pensar que estaba en el cielo, ya que no era capaz de tocar con los pies en tierra. Para Severus ese era el amor perdido, el recuerdo de cuando había tenido ganas de vivir, de cuando no había necesitado nada más que ver una sonrisa para ser la persona más feliz del mundo. Sylvanus. Harry ni siquiera oyó el sonido de la cámara ni cuando sus amigos desaparecieron de escena. En movimientos dulces y tranquilos se aferraban, sintiéndose bien desde hacía mucho tiempo. Finalmente, ambos llamaron a la cordura y se separaron, mientras Harry salía corriendo hacia la sala común, acariciándose los labios y Snape se quedaba apoyado en la pared haciendo el mismo gesto.
Aquello marcaría un antes y un después en sus vidas.
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Espero sus reviews y a ver que les ha parecido. En el próximo reacciones y nos enteraremos de que finalmente ser tan cotilla le servirá a Harry de algo. Hasta presente:
MAITE ZAITUT
