Había caído la noche, Integra estaba mirándose en el espejo del tocador, seguía atónita por lo que había pasado. Se había encerrado toda la tarde en su habitación y seguía inexpresiva. Sentía que estaba cayendo en un pozo sin fondo.
Estaba sentada frente al tocador mirándose en el espejo y cepillándose el cabello
–no puedes estar así para siempre… y no es normal que una novia esté así en su noche de bodas –dijo una voz detrás de ella
–Basta, en primer lugar no estoy de humor y en segundo lugar nosotros ya tuvimos noche de bodas y terminó mal –replicó ella mientras Alucard se materializaba detrás de ella
–Te traigo un regalo –le dijo él con una sonrisa maliciosa, ella lo miró fijamente
Alucard metió una mano a su gabardina y sacó un pequeña caja negra, la abrió, contenía un discreto anillo de oro, tomó la mano de Integra, le quitó el guante
– ¿Qué haces? –le preguntó ella cuando él deslizó el anillo por su dedo suavemente
–Nada extraño, se ha hecho desde hace varios siglos –respondió él
–Eso se entrega en una ceremonia religiosa –replicó ella
–No me interesa dónde no cómo se entregue, quiero dártelo –le dijo él
–Integra, no deberías estar así… yo puedo alegrarte un poco –le dijo él acariciando sus hombros sugestivamente
–Sigo siendo tu amo –le dijo ella fríamente
–Y ahora eres mi esposa –replicó él besando su mano
–No frente a Dios –le dijo ella alejándose
–Eso no te importó antes –le dijo él al oído
–No te importó esa noche, de hecho creo que lo disfrutaste bastante, admítelo te gustó sentirme sobre ti, clavado entre tus piernas –continuó Alucard enredando sus dedos en el cabello de Integra
–ya te dije que no estoy de humor para tus tonterías –le dijo ella con una fría indiferencia
–perdón, no debería presionarte –le dijo él
–no te disculpes, es que… es todo, yo no quería esto, no me lo esperaba –le dijo ella,
–Tal vez hay algo que yo pueda hacer para ayudar a adaptarte a todo esto –le Alucard
–Ya hiciste más que suficiente, gracias –le dijo Integra fríamente, Alucard la miró herido y se desvaneció en una pared.
"ya se le pasará" pensó ella mirándose al espejo, se levantó y caminó hasta el espejo de cuerpo completo, miró su perfil.
–Esto no puede estar pasándome –suspiró con una mano sobre su vientre "apenas es el primer mes, no se va a notar" se dijo mentalmente. Sin saber bien por qué, tomó un cojín de la cama y se lo metió a la camisa.
Se miró largamente en el espejo pensando en cómo se vería en algunos meses, serían los siete meses más largos de su vida… su vida… la idea le hizo gracia
–Mi vida ya no es mía, ahora es tuya, chiquitín –le dijo al bebé, comenzó a llorar en silencio, aventó el cojín a una esquina y se tumbó en la cama
Tenía miedo, tenía mucho miedo, no sabía qué esperar de su bebé. Alucard ya estaba muerto y eso podría tener muy graves consecuencias. El bebé podría venir deforme o tener alguna enfermedad mental, tal vez algo peor.
No conocía casos de dhampirs que vivieran mucho tiempo, o que fueran niños normales.
"ya es difícil que se den estos casos… sólo a mí me podía tocar a la primera" pensó levantándose, comenzó a cambiarse y a prepararse para dormir
"lo mejor será no darle muchas alas a Alucard, si algo sale mal, no quiero ni pensar en como se pondría" pensó deprimida mientras se metía en la cama.
Se quedó girando en la cama un par de horas antes de quedarse dormida.
Era un sueño intranquilo, no dejaba de ver niños muertos y deformes, su corazón latía a mil por hora.
Se vio a si misma en un enorme cuarto blanco, estaba acostada en una camilla alta, con los pies empotrados en estribos, estaba cubierta de sudor, con el cabello alborotado. Alucard estaba junto a ella y sujetaba su mano
–Ya vi la cabeza, un poco más –le dijo un doctor que estaba sentado frente a ella
–Puja –le ordenó una enfermera que estaba junto a ella, Integra respiró profundamente empujó con todas su fuerzas hacia la parte baja de su vientre
–viene, no te detengas –le indicó el médico
Dos minutos más el médico sacó a una criatura negruzca y deforme de su interior.
Un ghoul
El médico lo aventó al piso asustado y todos salieron corriendo.
Integra comenzó a gritar horrorizada mirando a la criatura que se retorcía en el piso mientras Alucard le disparaba con una sonrisa perversa
– ¡NO POR FAVOR, ESO NO! –gritó Integra sentándose de golpe en la cama, miró a su alrededor mientras se le pasaba el susto inicial. Comenzó a llorar y puso una mano sobre su vientre
–ah… con que eso era –dijo una voz cerca de ella y los brazos de Alucard la rodearon protectoramente
–tengo miedo ¡maldita sea! Tengo muchísimo miedo, como nunca antes –le dijo ella entre sollozos, entregándose a su abrazo
–Eso no va a pasar –le dijo él besando su cabello
–eso ni tú lo sabes, podría ser lo que sea, desde prematuro hasta un ghoul… podría incluso nacer perfectamente normal y deformarse con el paso del tiempo –le dijo ella
–O podría ser un bebé perfectamente normal, crecer sano y hacerte muy orgullosa en algunos años –la tranquilizó él
–Ya sabes que yo no voy a respirar tranquila hasta confirmar que es normal y eso no será hasta el día en que sea abuela y tenga nietos normales –replicó Integra
– ¿y, además, qué va a ser de mi niña? Si el bebé no está bien ¿Qué clase de infancia va a tener Maggie? –preguntó ella
–Tranquila, todo va a estar bien –le dijo Alucard, Integra se levantó sin decirle nada, se puso una bata y salió del cuarto.
Caminó hasta el final del pasillo y entró al cuarto de la bebé, la niña dormía tranquilamente en su cuna, la tomó en sus brazos con cuidado de no despertarla y se sentó en un mecedora
Integra suspiró mientras enredaba sus dedos en los rizos pelirrojos de la niña, podía permitir que le quitaran a la niña por ningún motivo.
Faltaban un par de meses para que concluyera el periodo de prueba y pudiera adoptarla formalmente, no podía creer lo rápido que se había pasado un año "¿y si todo sale bien? ¿Si Alucard tiene razón?" pensó
–Mamá –dijo una vocecita, Integra miró a la niña, que se había despertado y la miraba con sus enormes ojos verdes
–shhh, no pasa nada, Maggie –murmuró Integra acunando a la niña en sus brazos y meciéndose
"tengo que hacer un investigación muy intensa, empezando mañana" pensó Integra "lo que tienes que hacerte es conseguir un aborto y un acta de divorcio, pero a la voz de ¡ya!" dijo una voz en su cabeza
Integra suspiró, sentía un hueco en el estómago que no la dejaba tranquila.
–al demonio con mañana ¡voy a la biblioteca! –murmuró levantándose, dejó a la niña en su cuna y prendió un móvil que colgaba sobre la cuna.
Salió del cuarto y se dirigió a la biblioteca con paso apresurado. Prendió la computadora y se sentó frente a ella, se conectó a la web y escribió "dhampirs" en el buscador.
De inmediato le aparecieron un sin número de links del tipo "Dhampirita bonita dice" "Sugarppy Darky Sweet" y otras cosas por el estilo
Continuó buscando hasta que uno le llamó la atención "Colegio Westham"
"¿Qué es esto?" se preguntó mirando la página del colegio
"El Colegio Westham atiende numerosos y diferentes casos de jóvenes dhampirs y wolfids, con el máximo prestigio internacional…" comenzó a leer
– ¿Qué demonios son wolfids? –se preguntó Integra
"excelentes instalaciones en las que residen casi quinientos alumnos… servicios médicos para monitorear embarazos mixtos… profesores de altísimo nivel académico… programa de becas e intercambio estudiantil" leyó Integra, cada vez más interesada en ese lugar
Encontró la galería de fotos del colegio, comenzó a revisar, en casi todas aparecían desde niños pequeños que apenas comenzaban a estudiar, hasta muchachos de preparatoria que salían a la universidad.
Todos usaban el mismo uniforme negro, que consistía en un saco ajustado, una camisa blanca, corbata, una boina militar y falda, a la altura de la rodilla, o pantalón dependiendo del género. Todo iba marcado con el escudo del colegio y el nombre bordado en blanco debajo del escudo.
El escudo consistía en un rombo dividido en cuatro, rojo y negro, con un marco y las iniciales del colegio en blanco.
Había una foto panorámica del colegio, era un lugar muy grande, con campo de golf y una enorme alberca, aparte de varios edificios que lo rodeaban.
–Se ve muy bien –murmuró Integra y fijó sus ojos en un botón que decía "contacte a nuestros directivos", lo seleccionó y se abrió una ventana en blanco, con el escudo del colegio.
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Un hombre en una amplia y elegante oficina, muy iluminada, miraba su reloj "las once… ya van a empezar" pensó con un suspiro, dos segundos más tarde sonó un timbre y dos segundos más tarde el sonido de risas y gritos llegó a sus oídos.
–bueno, están chavos ¿Qué se puede esperar? –murmuró, levantó el teléfono y apretó un botón
–Alice, tráigame un café, por favor –pidió el hombre
–sí, Mr. Patrick ¿otra cosa? –preguntó una voz de mujer
–no, nada –contestó el hombre, miró su computadora y notó que se había abierto una ventana blanca, con el escudo de un rombo dividido en cuatro, rojo y negro, con un marco y las iniciales "C" Y "W" en blanco.
–ah, mira –murmuró y puso sus manos sobre el teclado
"Buenos días, Colegio Westham, dirección general" escribió
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Integra sonrió al leer eso y respondió
–buenas noches, me gustaría tener más informes de su escuela –
–ah, por supuesto –respondió Mr. Patrick – ¿Cómo puedo ayudarle…?
–Señori… –comenzó ella, pero luego miró su anillo, estaba agradecida de no conocer directamente a la primera persona con la que tendría que presentarse como "la Señora de…" borró lo que había escrito y comenzó de nuevo
–Señora –suspiró –Dracul Hellsing
–Mucho gusto, Patrick Heyworth, director general
– ¿Dónde está el colegio?
–en las afueras de Calgary, en Alberta
"¿esto queda hasta Canadá?" pensó Integra poniéndose una mano en la frente
–yo estoy en Londres
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Mr. Patrick miró su computadora un segundo "está en Europa, podría ser difícil" pensó con un suspiro
– ¿Cuál es su interés en nuestro colegio?
Integra suspiró
–estoy embarazada y estoy esperando un dhampir
–ah, ya veo. Si usted nos lo permite, nos gustaría hacerle una visita
– ¿Quiénes vendrían?
–el profesor Fabricio Malariaga, la profesora Josephine Delacroix, el doctor Westham, fundador del colegio, y su servidor
– ¿Cuándo vendrían?
–cuando usted prefiera
–lo antes posible, la siguiente semana
–gracias, estaremos ahí el lunes en la mañana ¿le parece bien?
–sí, los espero el lunes
– ¿su dirección?
Integra suspiró y escribió la dirección de la casa, estaba desesperada por conseguir ayuda
–gracias, espero verla pronto
–sí, hasta luego
Cerró la ventana y apagó la computadora "el Colegio Westham… un colegio para dhampirs" pensó pasando sus manos por su frente "más de quinientos estudiantes… es una buena posibilidad" pensó con una sonrisa.
Miró el anillo que Alucard le había dado, se lo quitó y lo revisó, notó un grabado dentro del anillo "Integra – Valdimir" leyó, junto a sus nombres venía una fecha, pero no era la fecha de su boda
– ¡qué detalles tienes, Alucard! –rió al notar que era la fecha en que habían tenido relaciones, cuando habían encargado a su bebé
–Sólo contigo –dijo una voz detrás de ella mientras se ponía el anillo
–Alucard –murmuró ella y puso su mano en su hombro, el vampiro puso su mano sobre la de Integra
–Voy a la cama –le dijo ella, se levantó y caminó hasta la puerta de la biblioteca, lo miró algunos segundos antes de salir
– ¿vienes? –le preguntó ella y él la siguió.
Integra regresó a su cuarto y se metió en la cama, Alucard se quitó los zapatos, la gabardina y el saco, y se metió junto a ella, Integra se acurrucó en el pecho del vampiro y se quedó dormida entre sus brazos
