HOLA!
Aqui les dejo el siguiente capitulo... Espero y les guste, gracias por los revieewws, en forma de agradecimiento, les hice un capitulo bastante largo, que espero que lean y les guste, y por ende, esto provoque unos buenos reviews!
Gracias por leer!
Mientras conducían por las calles, sin detenerse, nada marchaba bien para Sasuke. Naruto no dejaba de decir cosas que hacían o reír o enojar a la pelirrosa que llevaba a su lado, pero en vez de cansarlo, en realidad le entretenía ver como Sakura le daba coscorrones y una que otra cosa que soltaba el rubio lo hacía querer reír.
Por primera vez en mucho tiempo sentía que pertenecía a un lugar, como si aquel circulo de "amistad" fuera su verdadero hogar. Ya llevaba manejando treinta minutos y una parte de él quería que así siguiera, pero la otra le decía que debía alejarlos a toda costa, que no debía de mostrar afecto por alguno de ellos.
-¿Cómo nos va a encontrar?-Pregunto Sakura de repente.
Todos se quedaron en silencio por varios segundos, hasta que Naruto se rio nerviosamente.
-No lose-Dijo rascándose la nuca.
Sasuke puso casa de pocos amigos y se detuvo frente a un parque. Estaba anocheciendo. Eso quería decir que Sakura llevaba todo el día en durmiendo en aquel suelo. Sakura volteo el rostro hacía el vidrio polarizado del auto de Sasuke y pudo ver a las familias, a las jóvenes con sus amigas riendo, a parejas de novios tomados de las manos, personas con sus perros… Todo era tan normal para ellos, y ella acababa de ver como una persona de hace millones de años soltó un chorro de agua de la nada en forma de dragón. Se mordía el dedo índice mientras pensaba en lo extraña que se volvería su vida.
De pronto algo inevitable sucedió. El estómago de la pelirrosa rugió como si fuera un monstruo.
Sasuke alzo una ceja y Naruto estallo en carcajadas, mientras que ella se ruborizo.
-¿Tienes hambre?-Pregunto Sasuke, Sakura se sintió avergonzada, pero asintió. No había podido desayunar bien, y tampoco había comido.
-Deberíamos de ir a un McDonalds-Dijo Sasuke encendiendo el auto. Sin embargo Sakura arrugo la nariz.
-¿No te gusta McDonalds?-Pregunto el pelinegro.
Ella lo miro avergonzada y negó con la cabeza.
-Odio McDonalds, Wendy's, Burguer King y Carl's Junior… Su comida me da dolor de estómago.
-¡Deberíamos de ir por Ramen!-Grito Naruto-¿Te gusta el Ramen, Sakura-Chan?
Sakura le dio un golpe por haberla asustado tanto al pegar aquel grito.
-Estamos aquí Naruto.
El rubio se sobo la nuca y se sentó bien en su asiento.
-¿Entonces no te gusta el Ramen?
-Sí, si me gusta el ramen… solo no grites cuando estamos tan cerca.
-Ramen será…-Dijo Sasuke con la voz ronca. Sakura se volvió la vista la ventana.
Que vergüenza.
De pronto recordó a ella misma en aquella banca fría, sola, a media noche. Inevitablemente miro a Sasuke Uchiha mientras manejaba, y frunció el ceño.
La había dejado ahí, sola, a merced de cualquiera. Luego, casi al instante recordó algo que Kakashi había mencionado, él podía elegir otra vez, podía remendar aquel error, podía esta vez, elegirla a ella y a Naruto, podía elegir un camino de bien y no de venganza.
-Sasuke-Kun…
-¿Mmh?
-¿Comenzaras a entrenar con nosotros?-Pregunto Sakura enredando sus dedos entre sí.
Sasuke no había pensado en que ir a rescatarla, junto con el inútil de Naruto y el raro de Kakashi, lo llevarían eventualmente a entrenar y seguir el plan del antiguo ninja.
La verdad cuando vio a Kakashi sacar ese extraño poder con el solo movimiento de las manos lo hizo volver a pensar las cosas. Si él podía enseñarle a hacer cosas como esa… Sería perfecto. De pronto se preguntó que clase de cosas hacía el varios millones de años atrás.
-Yo creo que si… Aun no me da confianza el asunto-Mintió. Kakashi le inspiraba muchísima confianza, la manera tan rápida en la que había actuado al darse cuenta que Sakura estaba secuestrada, la vigilancia, y la mirada que le lanzaba cada vez que hablaba.
-¡Yo si entrenare!-Grito Naruto-Quiero hacer esas cosas asombrosas que hace Kakashi-Sensei.
Sakura sonrió de medio lado, vería a Naruto seguido. Luego esa sonrisa se borró, seguramente lo vería seguido con su linda novia de cabello negro, pensó en Naruto tomado de la mano de la chica, o abrazándola… O besándola, aquello le causo un dolor de estómago y que su ánimo se fuera al caño en cuestión de segundos. Ya debieron de haberse besado… Al igual que ella con Sasuke, tal vez… ellos ya…
Dio un suspiro y recargo su codo en la ventana para así acunar su rostro con su mano. Odiaba esos sentimientos.
¿Por qué eran tan fuertes?
Sabía que era normal sentirse así cuando alguien te gustaba, pero no después de haberlo conocido solo por dos días.
Kakashi había dicho que podían tener vínculos con las mismas personas con las que habían tenido relación en el pasado, que podían tener los mismos intereses y vidas muy parecidas…. ¿Qué era de Naruto en el pasado? ¿Por qué sentía ese escozor en la garganta, cada vez que le sonreía de esa manera que tenía impregnada en su memoria?
Eran solo compañeros de equipos, eso era lo único que sabía, lo único que recordaba.
Era tan frustrante el no saber toda la historia completa. Luego algo le cruzo por la cabeza…
Esa chica… la novia de Naruto. Hinata Hyuga. Hyuga como Neji. Hyuga clan del pasado.
¿Qué eran ellos en el pasado? ¿También serían novios y Sakura enamorada en secreto de Naruto? ¿Sasuke y ella también tenían sexo desenfrenado en el pasado?
Le dieron unas ganas terribles de tomarse el rostro y gruñir de desesperación.
-Este lugar es fantástico, les va a encantar-Dijo Naruto emocionado, mientras Sasuke estacionaba el carro a fuera de un puesto de Ramen. No era para nada elegante y estaban en un barrio bastante bajo, el lujoso carro negro de Sasuke parecía demasiado fuera de lugar en un lugar como aquel.
-Más te vale-Dijo Sasuke mirando con desprecio el lugar.
Al sentarse frente al hombre que hacía el ramen, una chica les puso unas cartas al frente.
-¡Naruto! Hace tiempo que no venias-Dijo el hombre.
-¡Ya extrañaba el ramen!-Grito de emoción.
-Y me has traído nueva clientela, vaya, gracias chico… ¿Quiénes son?-Pregunto el señor volteándose de nuevo para comenzar a preparar la comida.
-Sasuke y Sakura, unos viejos amigos-Dijo dándole pequeños codazos a Sasuke, quien trataba de ignorarlo y miraba hacia al frente sin inmutarse.
Sakura tenía un poco inflamado el labio inferior, el cual Madara había roto sin chistar, estaba un poco morado y su cabello estaba algo enmarañado, así que mientras preparaban los tres bowls de ramen, ella trato de desenredarlo con sus dedos y trataba de fruncir un poco el labio para que no se viera tan grande.
En ese momento deseo tener a Ino con su mágica bolsa Michael Kors llena de maquillaje, cepillo, y cosas que toda chica necesitaba en caso de emergencia, pero antes de que su mente pudiera vagar más, se dio cuenta de que no llevaba bolsa, ni cartera y que por lo tanto no tenía dinero para pagar aquella cena.
Miro de reojo a Sasuke, quien ya tenía el ceño fruncido del enojo ante la situación de tener que soportar a Naruto decir bromas, luego volvió a voltear al frente.
-Demonios-Mascullo.
Naruto la miro de perfil, maldiciendo en silencio. Ya había dejado de tratar de hacer reír a Sasuke, lo cual era una misión imposible, para quedarse mirándola.
Trataba de acomodar su cabello frenéticamente, mientras susurraba cosas que no lograba escuchar claramente.
-¿Estas bien, Sakura-Chan?-Pregunto Naruto sin dejar de mirarla.
Sakura volteo de inmediato y sonrió nerviosamente.
-Sí, es solo que… como Madara me llevo a ese lugar-Dijo alzando ambas cejas y recalcando la última palabra-No he tenido tiempo de tomar mi cartera, así que creo que solo serán dos platos de ramen.
-No seas tonta-Dijo Sasuke-Yo pagare, tú eras la más hambrienta, después de todo.
Naruto frunció el ceño y Sakura miro hacia otro lado mientras se ruborizaba violentamente.
-Gracias Sasuke-Kun. Cuando lleguemos a casa te lo pagare-Dijo Sakura levantándose de la silla.
-¿A dónde vas Sakura-Chan?-Pregunto Naruto ladeando la cabeza.
-Ya vuelvo-Dijo dándoles la espalda y camino sola hasta un lugar alejado del puesto de ramen. La calle estaba solitaria y ya estaba obscuro. Se cruzó de brazos y busco algo para ver su reflejo, a lo que encontró una ventana que la reflejaba un poco bien.
En aquel lugar poso su mano a unos centímetros de su labio y trato de concentrarse. Lo había hecho fácilmente en aquel recuerdo, con Hinata Hyuga, así que cerró los ojos y se imaginó que obligaba al flujo de chakra a concentrarse en la mano. De pronto comenzó a sentir algo en los labios y cuando abrió los ojos se dio cuenta de que había logrado destilar aquel chakra verde fluido, parecía como una pequeña nube de humo del mismo color de sus ojos.
Sonrió.
-Veo que acabas de descubrir algo importante-Dijo una voz detrás de ella.
Ella dejo de destilar chakra y vio a Kakashi Hatake de pie con las manos en los bolsillos.
-Creo que acabo de curar mi labio roto-Dijo Sakura tomándose el labio con los dedos.
Kakashi asintió.
-Ven, vamos con el resto…
Sakura asintió y se acercó a él. Sentía un extraño cariño hacia Kakashi Hatake, la hacía sentir hasta cierto punto protegida y feliz, como si fuera su abuelo o el padre que jamás estuvo ahí para ella.
-¿Cómo me encontraron?-Pregunto de pronto mirándolo de perfil.
-Mis perros ninja siguieron tu rastro, aunque les tomo algo de tiempo porque Madara es bastante escurridizo-Dijo Kakashi normalmente, como si lidiara con aquello todos los días. A ella le parecía fantástico.
-¿Son como los perros policía que huelen las drogas?-Pregunto fascinada.
-Supongo… Mis perros huelen el chakra
Sakura se sorprendió.
-Qué cosa tan más útil. ¿Así fue como nos encontró en este momento también?
Kakashi se rasco la nuca y sonrió. Le agradaba volver a mantener conversaciones con Sakura Haruno, no era no las disfrutara con los demás, pero Sakura era una persona sumamente inteligente, aunque impaciente. Pero le gustaba que nunca dejaba de aprender cosas de él, eso lo hacía sentir menos inútil cuando estaba con ella, ya que sabía que en fuerza lo sobrepasaba en gran manera, además de que en su época… Casi eran iguales.
-¡Kakashi-Sensei!-Grito Naruto cuando lo vio llegar con Sakura al lado.
Los cuatro se sentaron a comer ramen, no había mucho silencio, ya que Naruto hablaba con la boca llena y decía cosas sin sentido, Sakura protestaba de vez en cuando y Sasuke solo rodaba los ojos. Kakashi se sentía en familia de nuevo.
Después de haber perdido a Obito Uchiha, a Rin Nohara y a su sensei Minato Namikaze. Se sentía siempre tan solo y por más que Yamato o Guy estuvieran cerca de él casi todo el tiempo… no se sintió completamente bien hasta que aprobó al viejo equipo siete. De cierta manera le recordaba a él y su viejo equipo, tal vez por eso se sentía mejor.
Al terminar la cena, Naruto dio un eructo y Sakura lo regaño.
-¡Lo siento, Sakura-Chan!-Grito avergonzado.
Sasuke negó con la cabeza y Kakashi solo sonrió de medio lado.
-Tengo una duda-Dijo Sakura.
-Nada raro-Pensó Kakashi.
-Si Madara ya encontró donde vivo… ¿Debería de mudarme?-Pregunto ella.
-¿Todos deberíamos?-Pregunto Naruto.
Sakura negó con la cabeza.
-Madara aún no sabe dónde vives. Trato de torturarme para averiguarlo-Dijo seriamente-Tampoco sabe nada sobre los demás…. Solo sobre mí y Sasuke-Kun.
-¿Te torturo?-Pregunto Naruto dando un golpe a la barra, los nudillos se le habían puesto blancos de la fuerza que había empleado en apretar el puño.
A Sakura le vino la imagen de Naruto siendo atravesado por la katana, a ella cayendo por un abismo negro… Si la había torturado.
-Utilizo el Sharingan.
Kakashi se sorprendió.
-¿Cómo saliste del genjutsu?-Pregunto.
Sakura se puso a pensar, la verdad es que no sabía, solo recordaba haber cerrado los ojos con fuerza, y haber deseado que el la liberara, que la dejara ir.
-En realidad no lo sé.
-Salir de un genjutsu en si es difícil, pero uno de Madara, es casi imposible.
Sasuke volteo a ver a Sakura por primera vez desde que había llegado con Kakashi. Parecía anonadada, y más pálida de lo normal. Él sabía que era un genjustu, lo tenía adherido a su mente, entonces supuso que la había torturado con sus recuerdos o con alguna ilusión óptica. Entonces la verde mirada que se posaba en Kakashi, se posó en él y supo que la habían torturado con algo que tenía que ver consigo.
Pero no quiso preguntar.
De pronto le pareció como si ella fuera a llorar, ya que sus ojos se aguaron un poco y la nariz comenzó a enrojecérsele.
-Es normal tener secuelas, Sakura-Dijo Kakashi tratando de tranquilizarla-Y más siendo un genjutsu tan fuerte, vamos a ir a tu departamento para que duermas, yo me quedare haciendo guardia y mañana pensaremos en un lugar para mudarse ¿Si?
Una sola lagrima rodo por la mejilla de Sakura, pero esta la quito rápidamente con el dorso de su mano. De pronto sentía una ira tan grande contra Sasuke Uchiha, aunque sabía que no podría dejarle de hablar, estaba enfadada con él por dejarla de esa manera, por huir, por abandonarlos a ella y a Naruto.
-Vámonos pues-Dijo Sasuke levantándose de la silla.
Naruto se había quedado ensimismado mirando a la pobre de Sakura derramar una única lágrima, y se preguntó con que la habrían torturado. Pero él tampoco se atrevió a preguntar. Si la hacía sufrir, entonces no había porque volverlo a sacar a luz. Él se levantó rápidamente y le ofreció la mano para ayudarla a levantarse.
-Ven, yo te ayudo, estas sillas son algo altas-Dijo sonriéndole.
Ella acepto la mano. Naruto sintió miles de cosas al sentir la mano de Sakura Haruno sobre la suya, como si millones de recuerdos en los cuales él la había sostenido atravesaran su memoria, las veces que la había salvado, las veces que sin querer rozaban las pieles y se le erizaba el vello de la nuca.
-Gracias-Dijo soltándole la mano. Pero Naruto no quería que se la soltara, quería sostenerla por siempre y sentir aquello que sintió en ese momento, ese sentimiento de estar completo, de haber encontrado lo que había estado buscando, sin embargo, antes de siquiera tratar de tomarla de la mano de nuevo, se apartó para que ella pudiera pasar. Él tenía a Hinata Hyuga…
Tenía a su novia. Además el jamás podría tener a una chica como Sakura Haruno, ni siquiera sabía cómo había sido posible que Hinata estuviera con él.
¿Cómo sería posible que una chica inteligente y bonita estuviera con él?
Sabía que Hinata era inteligente, era muy bonita, provenía de una familia muy grande y tradicional, era amable y se reía de sus chistes. Pero algo le atraía de Sakura, algo que no podía comprender.
Sakura subió al carro con un nudo en la garganta y miro por la ventana como Naruto se despedía de ellos.
-No hay necesidad de llevarme, no vivo muy lejos de aquí, gracias Sasuke-Dijo moviendo la mano a manera de despido. Luego poso su mirada sobre Sakura y esta formo una leve sonrisa y también lo despidió con la mano, él le sonrió de la manera más encantadora para Sakura y también la despidió con la mano, luego se dio media vuelta y se fue caminando con las manos acunando su nuca.
Sakura alzo la mano y trato de tocar el vidrio, pero no le pareció buena idea y mejor se puso el cinturón de seguridad. Kakashi subió al auto y Sasuke también. Este último encendió el auto y arranco a toda velocidad al complejo de departamentos donde ambos vivían.
-¿Cómo nos comunicaremos?-Pregunto Sasuke-No intercambiamos números telefónicos con el bruto aquel.
Sakura dio un respingo y lo miro de reojo.
-El… ya sabe dónde entrenaremos, ahí se lo pediremos.
Sakura se despidió secamente de Sasuke, e invito a pasar a Kakashi a su casa, cuando llegaron a su departamento. El hombre despreocupadamente paseo la mirada por la pequeña salita de Sakura y le llamo la atención un gran librero repleto de libros.
-¿Quiere un vaso de agua o alguna fruta, Kakashi-Sensei?-Pregunto ella entrando a la cocina.
-Un vaso de agua, por favor-Dijo distraído mientras miraba los lomos de los libros.
"Anatomía básica" "Anatomía avanzada" "Embriología clínica" "Japón y la medicina" "Farmacología Vol l" "Farmacología Vol ll" y otros cinco volúmenes más.
Recordó los libros que siempre estaban apilados en la mesita de noche de la antigua casa de Sakura.
"Los puntos del chakra" "Venenos y Antídotos básicos" "El arte de curar ninjas"
No era tan diferente después de todo…
-Aquí tiene-Dijo Sakura a su lado-Gracias por quedarse…
Kakashi acepto el vaso y lo dejo en la mesita de noche, al lado de un reloj.
-No hay problema Sakura… Mañana sabremos qué hacer, hoy solo descansa.
Sakura le sonrió.
-Tengo una habitación de huéspedes…
Kakashi negó con la cabeza.
-Yo estaré afuera, vigilando que nada suceda.
-¿Usted solo? No me parece justo-Dijo Sakura sorprendida.
El negó con la cabeza.
-No, mis perros ninja estarán ahí… No te preocupes-Le dijo tomándola de los hombros-Solo duerme.
Sakura asintió no muy convencida y se fue a su habitación.
Kakashi invoco a los perros y les dio instrucciones de vigilar el edificio. Él se quedó unos momentos más en la sala de Sakura, examinando el color de pared, amarillo paja, los sillones de color beige, la mesita de noche de madera obscura y las margaritas en el centro de esta, había un control de televisor en él, y algunas revistas, luego ese reloj.
Parecía demasiado grande para la pelirrosa, era de marca Gucci y parecía de hombre. Luego volvió la vista los libros de medicina del librero. Eran muchísimos, sin dudar a Sakura seguía atrayéndole la lectura y aún tenía ese amor por memorizar cosas y aprender.
Salió del departamento en silencio y se ocultó.
Sakura en cambio se preparaba para tomar una ducha, sentía la cara seca por las lágrimas que había derramado al ser torturada y se sentía sucia. Así que tomo una ducha corta pero relajante con agua casi hirviendo y se preparaba para dormir cuando escucho a su celular vibrar y sonar frenéticamente con una canción de Florence + The Machine.
Con una toalla en su cabello salió de la habitación y tomo el aparato que se encontraba en el desayunador.
-¿Hola?-Contesto a sabiendas que era Ino que la llamaba.
-¡Donde carajo has estado en todo el condenado día! ¡Me has tenido tan preocupada Sakura!-Grito Ino haciendo que Sakura tuviera que alejar un poco la bocina de su oído, si no quedaría sorda.
-Lo siento cerda… Han pasado cosas fuera de mis manos y no he estado en casa en todo el día. Además se me olvido el celular y el bolso.
-¡Ah pero que si me he dado cuenta de que se te ha olvidado todo! ¡Nada raro en ti! ¡Pero creo que después de lanzar a aquel pobre tipo por unos cinco metros al menos una llamada de "Estoy bien", hubiera funcionado! ¡Pero no! ¡Ni siquiera un desgraciado mensaje!
-Ino, perdóname de verdad… No sabes las clases de cosas que me han pasado-Dijo Sakura volviendo a su habitación.
Ino guardo silencio.
-¿A ti…? ¿También te llamaron a que fueras al parque Konoha?-Pregunto Ino, haciendo que Sakura afirmara sus sospechas.
-Si…
-Mañana tenemos que ir a por un maldito desayuno al parque para que me cuentes todo. Avísame a qué hora te dejan ir a almorzar en tu nuevo trabajo y nos vemos mañana.
Sakura parpadeo varias veces, ya no recordaba que al día siguiente tendría el primer día de trabajo en las empresas Uchiha, con el hermano asesino de Sasuke como jefe.
-Yo te aviso, hasta mañana-Dijo casi sin aliento, luego le colgó. Dejo el celular en su buró al lado de su reloj despertador y se sentó en la cama como autómata.
-Demonios-Mascullo tirándose a la cama.
Se metió entre las cobijas y trato de dormir. Kakashi la cuidaría y todo estaría bien, mañana iría a trabajar con un loco asesino, el cual era su jefe, luego hablaría sobre más locuras con Ino… El día que seguía sí que sería un premio.
Al acomodarse entre las cobijas y cerrar los ojos, escuchaba el tic-tac de su reloj, sin embargo, después de algunos minutos sin poder dormir, escucho su puerta cerrarse lentamente, casi con sigilo.
Se sentó como resorte en la cama y trago duro.
-¿Kakashi-Sensei?-Pregunto levantándose de la cama, lentamente camino hasta su tocador y saco un cepillo de madera que Ino le había regalado, era tan duro como una roca y dejaba el cabello excelente, pero eso no importaba, así que abrió la puerta lentamente y vio una figura de pie en las penumbras.
-Creo que mi reloj de ha olvidado aquí de nuevo.
-¡Sasuke-Kun! ¡Me asustaste!-Grito enfadada encendiendo la luz de su habitación.
-Lo siento-Dijo mientras ella pasaba a su lado y cogía su reloj de la mesa de noche.
-Ten, ahora vete a dormir-Dijo la pequeña mujer.
Pero Sasuke no venía solo por su reloj.
-¿No tienes vino?-Pregunto casi ronroneando.
Sakura se quedó ahí de pie, estudiándolo. Claro que quería sexo.
-No, ve a una vinatería, ahí seguro que tienen.
Sasuke Uchiha sonrió de medio lado y a Sakura se le fue el aire.
-Vamos… una copa de vino después de este horrible día-Dijo acercándose a la cocina, de donde saco dos copas.
Sakura aún seguía de pie donde mismo, mirando como Sasuke sacaba una botella de vino tinto de una alacena y servía las dos copas hasta la mitad.
-Toma, vamos a tu habitación a hablar sobre cosas y durmamos-Dijo Sasuke.
Mientras Sasuke la tomaba de la mano y se la llevaba, se preguntaba que carajo le había sucedido al Sasuke de hace unas horas.
-Sasuke. Me das miedo-Le dijo Sakura cuando entraron a su habitación.
Él se rio.
-¿Por qué?-Pregunto tomando un sorbo de vino y dejándolo en el tocador de Sakura, luego tomo su copa y también la dejo.
-Sasuke-Kun… ¿Qué te sucede?-Pregunto.
Sasuke la tomo de la cintura y la acerco a él. Sakura miro hacia otro lado y puso sus manos en el pecho de Sasuke.
-Suéltame-Dijo autoritariamente. Sasuke negó con la cabeza.
-Hoy eres mía.
Sakura frunció el ceño.
-No soy tuya ningún día-Le dijo enfadada-Así que suéltame.
-¡Vamos! Hay que divertirnos un poco.
-¡Sasuke! ¿Qué demonios te esta pasado? ¿Crees que soy una idiota?-Le pregunto Sakura enfadada-No me puedes tratar como una reina para tener sexo y luego cuando no quieres nada me maltratas y te comportas como si fueras el rey del mundo y yo ¡Una maldita cucaracha!
Sasuke la soltó lentamente.
-Basta, estoy harta, tienes novia, y yo no soy el juego de nadie-Le dijo firmemente-Yo me merezco algo mejor que tu-Le dijo las mismas palabras que Naruto le había dicho un día antes-Así que te voy a pedir que te vayas de mi departamento, te lleves el bendito reloj que dejaste en mi cocina o te juro que lo voy a lanzar por el retrete.
-Sakura ¿Qué te sucede?-Pregunto de nuevo con la voz de antes, con la del verdadero Sasuke.
-¿Qué te sucede a ti?-Le pregunto ella a el-Solo hay que ser amigos, Sasuke-Kun… Yo no puedo soportar el maltrato que tú me estás dando, yo no estoy hecha para ser sobajada de ninguna manera-Le dijo ahora pronunciado las palabras que Ino le había dicho hacía muchísimo tiempo atrás. Cuando la molestaban en clase y gracias a ella, Sakura pudo enfrentarse a su miedo y salir adelante.
Sasuke frunció el ceño, pero luego lo relajo.
-Perdón.
Sakura se quedó en silencio, sorprendida. Sasuke no parecía el tipo de persona que se disculpaba o decía "Gracias", pero luego recordó cuando le había dicho gracias antes de noquearla y dejarla en aquello banca.
-Solo ya no lo vuelvas a hacer-Le dijo Sakura dando un suspiro.
-Perdón por dejarte en esa banca-Dijo Sasuke haciendo que Sakura frunciera el ceño.
-¿Lo has recordado?-Pregunto Sakura.
Haciendo que el asintiera.
-Sasuke-Kun… Por favor esta vez no te vayas… Sé que no llevamos mucho tiempo juntos como compañeros de equipo, pero siento que si te vas Naruto y yo no podremos solos con esto… Hoy me di cuenta que lo que está sucediendo es más grande que nosotros.
Sasuke suspiro.
-Hasta ahorita no he tenido razones para querer irme… Pero no prometo nada-Y dicho aquello se fue de ahí.
Sakura escucho la puerta cerrarse y cerró los ojos, luego se tomó las dos copas de sentón.
-Maldita sea.
En ese momento no tenía nada de ganas de tener "algo" con Sasuke, ni con nadie. Estaba demasiado abrumada y cansada.
Aunque aún sentía algo extraño por Sasuke Uchiha, no sentía deseo de volver acostarse con él.
Al acostarse en su cama de nuevo, se quedó mirando al techo y volvió a preguntarse qué tipo de relación tenía con Naruto en el pasado.
Estaba frente a un grupo de chicos, tenían alrededor de trece años, y entre ellos estaban Neji Hyuga y Naruto Uzumaki.
-Lo siento Sakura, pero no puedo llevarte a esta misión. Tsunade ya me lo ha contado todo.
Ella sentía un horrible sentimiento en su pecho, Sasuke se acababa de ir de la aldea y ella no lo había podido detener.
-Incluso tú no has podido detener a Sasuke ¿No es así?-Pregunto un chico de cabello marrón, parecía ser el líder-Lo haremos entrar en razón por la fuerza, tu trabajo ya termino aquí, Sakura.
Sakura bajo la cabeza, y miro al suelo, sabía que no podía ir con ellos, se sentía demasiado mal como para pelear.
-¡Sakura-Chan! ¿Entonces tú y Sasuke se han vuelto a ver?-Pregunto Naruto asombrado, pero en ese momento ella no podía contener las lágrimas, el recuerdo de la noche anterior y su charla fallida inundo su cabeza y se rompió.
Estaba frente aquel grupo de personas, llorando y temblando, como un gatito asustado. Tenía el corazón roto, y ella sentía que no tenía absolutamente nada que perder.
-Naruto…-Dijo con la voz temblorosa-Te lo ruego, tráelo de vuelta… ¡Trae de vuelta a Sasuke-Kun!-Suplico llorando-Yo no he podido detenerlo-Dijo sintiéndose inútil-Así que ya queda solo una única manera de traer a Sasuke-Kun de vuelta… Eres tu Naruto.
Naruto se quedó en silencio unos momentos, luego sonrió sin mostrar los dientes.
-Te gusta mucho Sasuke, ¿No Sakura-Chan?-Pregunto el rubio, haciendo que Sakura lo mirara rápidamente.
Vio aquella sonrisa, esa pequeña sonrisa de dolor.
-Sé cuánto debes de sufrir… Entiendo tu dolor.
Entonces otro recuerdo vino a su mente, a ella hablando con Sasuke, y al preguntarle él lo que pensaba de Naruto, ella había respondido algo tan frío y tan grosero, que se sintió avergonzada de estarle pidiendo aquello al pobre del rubio Uzumaki.
"Le gusta meterse en los asuntos de los demás, se podría decir que le gusta verme sufrir. Naruto no significa nada para mí, es molesto"
Entonces no pudo más, así que se abrazó a sí misma y comenzó a llorar aún más.
-Naruto… ¡Gracias!
Naruto sonrió ampliamente, y con el pulgar hacia al frente le dijo:
-¡Traeré a de vuelta a Sasuke! ¡Te lo prometo!
Entonces, después de haber dicho aquello, un pensamiento inevitable cruzo por su mente, uno que la hizo darse cuenta de todas las cosas que Naruto había hecho por ella.
"Naruto siempre se ha ocupado de me, siempre me ha salvado…"
-Naruto-Dijo antes de siquiera abrir los ojos, entonces se sentó como resorte en la cama, otra vez, y se tocó los labios. Había dicho su nombre sin pensarlo antes, se le había escapado de la boca.
Al mirar al frente se topó con Kakashi Hatake frente a ella, al pie de la cama leyendo un extraño librito.
Dio un pequeño gritito del susto y se tomó del pecho.
-¡Kakashi-Sensei!-Dijo ruborizada.
-He encontrado a donde puedes mudarte-Dijo aun leyendo el libro.
Sakura se levantó de la cama mirándolo extrañamente, preguntándose qué carajo hacía en su habitación a esa hora y si había estado mirándola mientras dormía.
-¿Ah sí?-Pregunto apagando la alarma de su despertador que había comenzado a sonar.
-Sí, pero nadie puede saberlo, ni siquiera Sasuke Uchiha-Dijo mirando por encima del libro, levantando la ceja del uno ojo que se veía.
Ella asintió.
-¿Pero dónde?
-Por Hanamashi, a unos quince minutos de aquí-Dijo Kakashi.
Sakura asintió pensando en el sitio.
-Bueno, tengo que ir a trabajar, salgo a las cuatro de la tarde-Dijo ella comenzando a sacudir las sabanas-Podemos comenzar a esa hora.
Kakashi cerró el libro.
-¿Cómo estas recordando todo?-Le pregunto analizándola con la mirada. Sakura dejo de estirar las cobijas de su cama y lo miro.
-Es extraño… Es como si ya lo supiera, los nombres de las personas se me salen de los labios sin querer, y las técnicas… cuando me cure el labio… sentí como si ya lo hubiera aprendido hace mucho tiempo, como si lo tuviera en alguna parte de mi cerebro todo este tiempo y jamás lo había recordado hasta hace poco.
Kakashi asintió.
-Y cuando duermo, siempre tengo esos sueños, que ahora creo que son recuerdos…
-¿Soñaste algo con Naruto?
Ella asintió.
-Sasuke-Kun se fue de la aldea y yo le pedí a Naruto que… lo trajera de vuelta-Dijo Sakura mirando al suelo-Creo que Naruto no lo va a traer ¿Verdad?
Kakashi asintió.
-Dejare que lo recuerdes por ti misma.
Y antes de que Sakura preguntara otra cosa, el desapareció en una nube de humo.
Esta suspiro y decidió seguir con su día. Ese día sería su primer día del trabajo, con el asesino del clan Uchiha.
Tomo su cabello en una firme coleta alta, despejando su frente por completo de los mechones rosados de cabello que le hacían cosquillas en el cuello, se puso el suficiente maquillaje para parecer profesional, y un par de zapatillas altas de color negro.
Ese día había optado por una falda de color perla y una camisa de color azul turquesa con un saco del mismo color que la falda. Casi no tenía ropa de ese tipo, así que decidió que en su primera paga se iría de shopping para no ir siempre con los mismos zapatos altos y falda.
La mayoría de ropa era deportiva, jeans y playeras sencillas, así que una vez más recordó a Ino.
"Tu guardarropa es un asco, deberías de tener más faldas y bonitas blusas que resalten el color de tu piel y no lo macho que eres"
Frunció el ceño, hoy la vería y lo único que la animaba era que probablemente no hablarían de ropa y accesorios que a ella para nada le importaban.
En su bolso introdujo su celular, un espejo, cartera y algunas cosas para la higiene personal, como gel antibacterial, labial, y un cepillo de dientes de viaje junto con su pasta.
De pie en su sala con la bolsa en las manos, hecho un último vistazo a su departamento, luego salió de su casa treinta minutos antes de la hora de entrada del trabajo. Subió al taxi al salir del edificio y leyó un poco dentro del automóvil.
A sus trabajos siempre llevaba algo para leer o entretenerse, como el iPod que se había comprado seis meses antes.
Sakura disfrutaba de todo tipo de lectura, pero su favorita era la que trataba sobre medicina. Así que casi todo el camino, memorizaba partes de la anatomía humana.
Mientras memorizaba algunas partes, miraba por la ventana, para no mirar el libro entre sus manos, pero antes de poder pensar en la arteria carótida, su verde mirada atrapo a una joven de cabello negro lacio caminando por la calle con un bolso verde en su brazo izquierdo.
Hinata Hyuga.
Así que la siguió con la mirada. Llevaba un simple vestido blanco, y unas zapatillas doradas.
-Tu competencia es ligeramente más dotada que tú.
Su mirada se posó en los pechos de Hinata. Ella jamás se había sentido mal por el tamaño de su busto, le parecía que cada quien tenía lo que debía tener y no le gustaba la manera en la que Ino hablaba sobre hacerse una cirugía en la nariz para hacerla un poco más respingada, pero en aquel momento, que miro a Hinata caminar, se sintió mal.
No era "ligeramente" más dotada que ella, su exuberante busto era veinte veces más grande que el de ella. Además le ganaba en estatura.
Bravo.
Cuando el automóvil se movió y perdió de vista a Hinata Hyuga, cerró el libro enfadada y se quedó mirando por la ventana, incapaz de seguir estudiando.
Solo podía pensar en hacerse una cirugía.
-Detente-Susurro.
Ella no necesitaba nada, no necesitaba cirugía, claro que no. ¿Para que la necesitaría?
-Impresionar a Naruto.
"No" se dijo mentalmente. No necesitaba impresionar a nadie. Porque desde ese momento ya no le importaba si Naruto tenía novia y se besaban frente a ella, o si se encontraba a Sasuke tomado de la mano con la pelirroja.
Al llegar a su trabajo, y ver a Itachi en la oficina, le dio un escalofrío. Esperaba no ser asesinada ese día.
Y para su buena suerte, no fue asesinada. Itachi parecía un tipo bastante encantador y educado, tenía un buen sentido del humor y era muy inteligente, ese día le dio algunas tareas como redactar varias cartas, revisar algunos documentos y llevarle el café.
Nada del otro mundo.
Se preguntó si Itachi… Era una de las reencarnaciones. No lo había notado diferente, parecía un simple empresario normal, con bastante encanto y demás… Pero nada diferente, además al estar con él no le traía ningún recuerdo, ni tampoco sentía ese sentimiento de familiaridad con él.
Así que si era alguna reencarnación, ella no lo conoció en su vida pasada.
Cuando al fin pudo salir del trabajo le mando un mensaje a Ino Yamanaka, diciéndole que la esperaría en la banca del parque.
Al llegar a la banca, se quedó mirándola un rato. Luego se sentó.
Sentía la memoria fresca en su mente, y el sentimiento de abandono en su pecho como si acabara de dejarla de nuevo. El sentimiento de que Sasuke Uchiha se había ido para siempre de su vida se sentía horrible, como un vacío en el corazón. Pero lo que más le dolía era el porqué se había ido, se había ido de la aldea para buscar venganza, se había alejado para buscar el poder con las personas malas.
-Parece que estas a punto de llorar-Dijo la voz de Ino.
Sakura alzo la mirada y ahí estaba ella de pie. Como siempre llevaba una coleta bastante alta con un largo flequillo contorneando parte de su perfecto rostro, llevaba puesto un labial rosa y las pestañas bastante rizadas, llevaba el uniforme de enfermera de siempre y un bolso de color rojo.
-No-Dijo Sakura dando un suspiro, luego se levantó y sorpresivamente Ino Yamanaka la abrazo, la pelirosada se quedó en shock por unos cuantos segundos, hasta que sintió la cabeza de Ino acurrucarse en su cuello, así que ella también la rodeo con los brazos y rápidamente sus fosas nasales se llenaron del olor del carísimo perfume de Ino.
-Estaba tan, pero tan preocupada por ti-Dijo aun apretándola contra ella.
Sakura le dio algunas palmaditas en la espalda y se soltaron.
-Creo que la que va a derramar unas cuantas lagrimas eres tú, cerda.
Ino se rio y la empujo un poco.
-Claro que no… pero sí que estuve preocupada-Dijo ella mirándola, Sakura le hizo una señal con la cabeza de que fueran por algo de comer y comenzaron a caminar.
Mientras caminaban Sakura le pidió disculpas e Ino las acepto rápidamente, estaba ansiosa por contarle todo. Así que le contó que ella podía entrar en el cuerpo de los demás y podía ver sus pensamientos, le contó que era la reencarnación de una ninja que tenía por equipo a un chico llamado Shikamaru Nara, quien se la pasaba aburrido, y otro llamado Chouji que comía como si la comida del mundo se fuera a acabar pronto. Dijo que entrenaría con otro equipo… Ya que su sensei había muerto mucho antes de que la guerra comenzara y Obito Uchiha no había podido enviar su alma a este mundo.
Sakura la escuchaba mientras comía en silencio, hasta que menciono el nombre de los demás.
-La novia de mi sensei, Kurenai, nos entrenara… Su equipo está conformado por dos chicos bastante raros ¡Y a que no sabes!-Grito de repente Ino, sobresaltando a Sakura.
-¿Qué?-Pregunto Sakura.
-¿Recuerdas a la chica que vimos cuando ocurrió el sismo?-Pregunto Ino, haciendo que Sakura temiera lo peor.
-Mmh… No…-Mintio.
-¡Vamos! La chica a la que el rubio le trajo un ramo de flores.
-Oh…
-¡Sí! ¡Ella está en ese equipo! Se llama Hinata Hyuga ¡Y es un bendito encanto! Cuando llego supe que tenía un buen gusto por la ropa, ¡Es más! Desde que la vi aquel día, llegar con ese par de tacones Moschino me di cuenta… Pero es un poco tímida y tratamudea bastante… ¿Sakura, estas bien?-Pregunto Ino viendo la expresión de Sakura.
La pelirosada miraba al frente, y parecía adolorida, tenía los labios pegados el uno con el otro con fuerza.
-¿Sakura?
Esta sacudió la cabeza y la miro.
-¿Qué sucede?-Pregunto Ino mirándola a los ojos.
-Ella es la novia de uno de los de mi equipo-Dijo suspirando-El rubio aquel que vimos… está en mi equipo.
-Ok… ¿Pero porque te pusiste así? No me cambies de tema.
-Es por él Ino-Dijo Sakura abriendo los ojos más de lo normal.
-¿Qué?
-¿No has tenido sueños extraños? ¿Sueños que te traen los recuerdos del pasado?-Le pregunto Sakura a Ino, quien fruncía el ceño ligeramente y la miraba fijamente a los ojos.
-No… Kurenai-Sensei dijo que cada quien tenía su propia manera de recordar las cosas… Yo las recuerdo así, de repente…
Sakura dio un suspiro y asintió.
-¿Por qué lo dices?
-Porque yo he tenido sueños, todas las noches, sobre mi pasado… Y creo que en el pasado estaba enamorada de Naruto.
-Naruto es… ¿El rubio?
Sakura asintió y se tomó la cara con ambas manos.
-¿Pero y Sasuke?
-No lo sé-Dijo aun con las manos en la cara-Solo sé que es un imbécil, que esta en mi equipo y que en el pasado también rompió mi corazón.
