27 de Marzo del 2008

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Varelia Ashtray Girl

Nota de Autora:

Aquí les presento el (creo) penúltimo capítulo de la serie. El nombre del capítulo significa Almas Gemelas, en inglés, también es una canción de Placebo que si quieren escuchan, la pueden encontrar con el nombre Soulmates, o Sleeping With Ghosts. La canción recomendada es otra pero los invito a escuchar un poco de mi grupo favorito de igual manera.

Siento no haberlo subido ayer pero tengo justificaciones por mi salud, no estaba bien. Resumiendo ayer tuve un colapso total, por un cuadro de stress que aún no supero del todo. ¿Se preguntarán como me afecta eso?, para mí cuadro de stress significa mareos y nauseas constantes, en ocasiones con vómito y otros asuntos relativos. Mi apetito desaparece por completo, de hecho recién estoy volviendo a comer de a poco. Creo ya bajé dos kilos en poco más de 24 horas, xD. ¿Qué me provocó esto?, no lo sé con exactitud pero tengo una idea bastante acertada, es un tema delicado así que no lo pondré aquí. Por otro lado también me presionaba el colegio y otros compromisos, algunos de los que ya me desligué como el preuniversitario. Recibí el apoyo de mis padres por completo, quedamos en que buscaremos un psicólogo para que me ayude una persona con una visión más acertada de lo que me sucede, aunque he tenido tiempo para pensarlo y creo estoy llegando a una conclusión bastante válida.

Bueno, ya saben un poco de mi vida, les dejo el cap y la canción recomendada.


7.- Soulmates

Canción recomendada: Far Away de Nickelback (Es una bella canción, espero que les guste)

Acabas de terminar de leer la carta y las saladas lágrimas ya han comenzado a salir desde mis ojos, te miro y veo preocupación en los tuyos, seguro porque lloro nuevamente, pero el sentimiento que veo más claro en ellos es amor.

Al escuchar tus palabras escritas hace meses y recordadas hace tan sólo un rato atrás, no resisto un minuto más. Me acerco lentamente a ti y te beso, puedo sentir el sabor de mis lágrimas en mi boca, te beso lentamente para grabar en mi memoria este momento, nuestros labios se rozan con ternura y sumo cuidado, es un beso completamente diferente al de la noche en que concebimos a nuestra hija. Pronto siento tu silenciosa petición de profundizar el beso y acepto sin rodeos, acomodas tu rostro para unir nuestras lenguas cómodamente, recorrer tu boca es único e incomparable. Sentir tu lengua jugar con la mía tiene efectos fantásticos en mi cuerpo, es como si una electricidad recorriera desde ese remoto punto de contacto hasta la última célula de mi cuerpo.

Luego y para nuestra desgracia nos quedamos sin aire, debemos romper el beso y separarnos un poco.

- Te amo.-dices mirándome intensamente y poniendo una mano en mi vientre.

- Yo también te amo Harry, nunca he dejado de amarte.-te digo sinceramente para tomar nuevamente tu rostro y besarte, esta vez es más apasionado y rápido el roce, pero tan intenso y dulce como el anterior. Y cuando volvemos a separarnos me dices:

- ¡Merlín eres tan bella!- dices mirándome con ternura.

Callo tus admiraciones para besarte y tomar tu lata de gaseosa para dejarla en la mesa de centro junto a la mía, me acerco a ti nuevamente para besarte, lentamente y mientras sigo besándote me siento en tus piernas. Despacio y con cuidado meto mis manos bajo tu sweater y camisa, puedo sentir el calor que emana tu cuerpo, subo lentamente las manos hasta llegar donde siento claramente que está tu corazón, late rápida y sonoramente al igual que el mío.

Bajo las manos para tomar tu sweater y sacártelo, antes te quitas los lentes y levantas los brazos.

Comienzo a desabrochar tu camisa mientras te sigo besando, tú solo acaricias mi espalda por sobre la ropa.

A pesar de tus tímidas caricias puedo sentir lo excitado que estás y eso opaca cualquier pensamiento que diga que no estás a gusto con lo que hago.

Sigo desabrochando lentamente tu camisa sin dejar de besarte, cuando termino la abro para recorrer con libertad tu pecho, el que alberga ese corazón que desee por tanto tiempo y ahora dice ser mío.

Pero dejas de besarme de un momento a otro, me alejas de ti y me siento nuevamente en el sillón a tu lado. Te pones de pie y me das la espalda, comienzas a vestirte.

- No te gusto ¿verdad?- pregunto llena de dolor y una inseguridad total que me invade repentinamente, tengo lágrimas contenidas, en cualquier segundo me pondré a llorar.

- ¿Qué dices?-preguntas como sorprendido pero sin mirarme a la cara.

- No te gusto, es eso, tienes razón si hasta yo me siento fea.-digo rompiendo en llanto, te volteas rápidamente al escuchar mis palabras acompañadas de un sollozo.

- No, mi vida, cómo puedes pensar eso.-te acercas a mí y me tomas el rostro con cuidado para que te mire a los ojos.- Yo…es que si no me detenía perdería el control… como la última vez.-dices bajando la vista.

- ¿Perder el control?-pregunto confundida.

- Sí, Herms, yo no quiero que sea como la otra vez, no quiero presionarte, necesitas tiempo para asimilar todo esto… quiero hacer las cosas bien esta vez ¿De acuerdo?-preguntas con la mirada más sincera que he visto en tus bellos ojos.

- Bien, pero ¿Estás seguro que no es por mi cuerpo?-pregunto con vergüenza y temor.

- Sí, es tu cuerpo…-respondes y me alejo un poco evitando tu contacto pero continúas.- Ese es el problema, tu cuerpo me excita demasiado, más ahora que estás embarazada y no quiero cometer errores.-dices buscando mi mirada.

- Harry yo quiero hacer el amor contigo.-te digo al encontrar tu mirada, me sorprendo de mis palabras, mis mejillas se encienden de vergüenza ante mi declaración.

- Yo también, mi amor, pero quiero que vayamos lento y con cuidado, no quiero cometer más errores contigo, ya te he hecho demasiado daño.- dices acariciando mi mejilla.

- Abrázame.-te digo y obedeces de inmediato.

- No quiero perderte nunca más Hermione, eres todo para mí.-dice a mi oído, no puedo evitar sonreír.

- No voy a irme, sería masoquismo.-respondo recordando una frase dicha anteriormente bajo otra situación.

- A estas alturas ya parece que nos gustara el dolor.-dice con un dejo de diversión en tu comentario.

- Sí, pero ya me cansé de ese juego.-digo con sinceridad cerrando los ojos en tu hombro.

- Haré todo lo que esté a mi alcancé para que no vuelva a ocurrir.-dices tomándome el rostro.

Al rato te fuiste, fue una noche bastante más tranquila para mí, supongo para ti también.

Seguimos trabajando normalmente, me ibas a ver a la oficina a la hora de almuerzo y a la salida me llevabas a casa, adicional a las veces que te arrancabas del cuartel cuando tenías tiempo. Habíamos empezado a comprar cosas, de hecho recuerdo que estabas muy ansioso de comprar todo lo que nuestra hija pudiera necesitar. Incluso armaste la cuna sin magia.

Pasábamos mucho tiempo juntos, nos besábamos con frecuencia pero siempre en privado. No querías presionarme y dijiste que iríamos a mi ritmo. De hecho no hemos dormido juntos y menos hemos hecho el amor.

Recuerdo que un día, casi dos semanas después de que aclaráramos todo, estábamos en mi oficina, era la hora de almuerzo y habías traído algo de comer para almorzar juntos.

- Herms…-dices mientras comemos, puedo detectar la preocupación en tu voz.

- ¿Sucede algo, Harry?-te pregunto con un poco de temor.

- Más o menos, lo que pasa es que ayer Ron me estuvo interrogando sobre nosotros.-respondes un poco asustado.

- ¿Y qué le dijiste?-pregunto un poco más relajada pero aún con preocupación.

- No supe que responderle, preguntó porque pasábamos tanto tiempo juntos y preguntó por el padre de tu bebé, sólo le dije que estábamos recuperando el tiempo perdido por la pelea.-dices con tristeza.

- ¿Qué le dijiste de la bebé?-pregunté preocupada, no sé si sea adecuado que todos se enteren tan rápidamente de que es tuya.

- Que es un tema que no te agrada mencionar pero que es una niña, intenté ocultarle mi felicidad pero creo que considera extraña mi reacción ante eso, además no sabría como explicarle todo.-respondes complicado.

- ¿Harry, qué somos?-pregunté saliéndome completamente del tema de conversación, pero era una pregunta que debía hacer.

- ¿A qué te refieres?- preguntas confundido.

- A si somos conocidos, compañeros de trabajo, amigos o algo más.-cuestiono ya que no hemos formalizado nada.

- Por supuesto que somos algo más que amigos, Hermione, pensé que lo tenías claro.-dices un poco molesto.

- ¿Pero entonces qué somos exactamente?-preguntó también molesta al ver lo obvia que parece la situación para ti, cuando para mi es un completo misterio.

- No lo sé, no hemos formalizado.-respondes ausente al percatarte de lo incierto de la relación.

- ¿Y qué haremos al respecto? No quiero que todos empiecen hablar que estoy saliendo contigo para asegurarle estabilidad a mi bebé.-respondo al pensar en la reacción de la gente.

- No debería importarte lo que ellos piensen, yo quiero estar contigo…. Si me lo permites me encantaría que fueras mi novia, pero tómate tu tiempo para contestarme.-dices nervioso pero sonrío.

- Harry me encantaría que fuéramos novios, pero por ahora preferiría ser lo más discreta posible.-respondo tomándote la mano.

Te pones de pie, rodeas el escritorio hasta ponerte a mi lado, te miro a los ojos y veo que brillan de felicidad. No esperas más y me besas, es extraño sentir el sabor de lo que comemos pero no es importante porque me estás besando, pero nos interrumpen. Alguien toca la puerta.

Maldices por lo bajo y emito una pequeña risa al ver tu rostro de frustración. Te diriges a la puerta con intenciones de matar al que nos interrumpió.

Abres la puerta de golpe y de muy mal humor.

Era Ron.

- Harry te estaba buscando, pensé que Hermione podría saber donde estabas pero ya veo que no tuve que seguir buscando.-dice un poco sorprendido por encontrarte allí.

- ¿Qué necesitas?- preguntas de mala gana dejándolo pasar.

- Hola Herms… necesito que firmes estos informes para que Hermione los pueda autorizar, son para la misión de la próxima semana.-dice entregándote unas carpetas.

- Bien ¿Necesitas algo más?-cuestionas claramente molesto esperando que nos deje solos.

- Harry relájate, Ron ¿Te quedas a comer algo de lo que tenemos aquí?- digo mostrándole nuestro almuerzo y me miras incrédulo.

- Bueno, tengo hambre y no sé a que hora pueda comer algo de nuevo.-respondió acercando otra silla a mi escritorio.

- Hermione…-dices molesto.

- Harry siéntate para que sigamos almorzando.-digo con calma para que Ron deje de sospechar.

- Herms ¿Puedo preguntarte algo que me tiene dando vueltas hace tiempo?-pregunta Ron luego de un par de minutos de silencio, donde clavas la comida con furia mientras comemos, estoy segura que si no fuera Ron el que interrumpió lo hubieses golpeado.

- Dime.-accedo aparentando estar despreocupada pero sé que preguntará.

- ¿Quién es el padre de tu bebé?-pregunta mirándome a los ojos.

- Ya te dije Ron que no es un buen tema, Hermione no tienes por qué contestarle.-dices evitando que hable.

- ¿Tú lo sabes?- pregunta mirándote.

- Por supuesto que lo sé.-dices altanero y orgulloso.

- Entonces ¿Por qué yo no puedo saberlo si también soy tu amigo?-dice ahora dirigiéndose a mí.

- No lo sabe mucha gente Ron, sólo la familia.-respondo segura de que le diré la verdad luego.

- Insisto ¿Por qué Harry puede saberlo? Él no es tu familia como tus padres.-pregunta ya un poco molesto.

- Porque Harry tiene derecho a saberlo.- digo pero me invade el pánico de decirle la verdad.

- Perfecto si no quieren decírmelo es problema suyo, el tipo tendrá que aparecer en algún momento a ver su hija ¿Por qué sabe que estás embarazada verdad?-cuestiona pensando que lo mantengo en reserva.

- Sí lo sabe, Ron, y está feliz de saber que la mujer que ama va a tener una hija de él.-respondes y me emociono mostrando una sonrisa en mi rostro.

- Gracias.-digo sin darme cuenta que Ron sospechará más.

- Todo el ministerio quiere saber quien es el misterioso hombre español que te embarazó, Hermione, y están hablando de que Harry quiere destruir tu relación con ese hombre porque ahora se les ve mucho tiempo juntos.- dice preocupado.

- Sería estúpido pensar que Harry quiere destruir mi relación con el padre de mi hija.- digo molesta por lo que piensa la gente.

- Ellos dicen eso, además Harry pareciera que quiere ser el padre, últimamente te trae de comer y más de algún regalo para tu hija, el otro día con Luna lo vimos comprando una cuna supongo para ti.-dice Ron y trago saliva.

- Harry me ha querido ayudar.-respondo aterrada por las conclusiones que ha sacado la gente, y jugando con la comida.

- A esa gente no debería importarle lo que yo haga, además tengo todo el derecho del mundo a atender a Hermione como me plazca.-respondes enojado por lo que la gente supone.

- ¿Y eso no le molesta al padre de tu bebé, Herms?-pregunta mirándome fijo.

- Por supuesto que no, sería estúpido molestarme conmigo mismo por comprarle cosas a mi hija.-respondes exasperado poniéndote de pie, busco tu mirada asustada.

- ¿Cómo has dicho?-pregunta sorprendido.

- Sí, Ron, yo soy el padre de la bebé que Hermione lleva en su vientre y estoy absolutamente orgulloso de serlo.-dices con una extraña combinación de sentimientos entre molesto y feliz.

- Wow ¿Desde cuándo están juntos?-pregunta muy sorprendido.

- Una media hora más o menos.-respondo con tranquilidad.

- ¿Qué? ¿Pero cómo?-pregunta absolutamente confundido.

- Lo que quiere decir Herms es que estamos oficialmente juntos hace una media hora justo cuando llegaste.-dices más tranquilo.

- ¿Por eso estabas tan molesto? Lo siento, no quise interrumpir.-dice tan rojo como su cabello.

- Sí, pero ya no tiene relevancia que nos hayas interrumpido.-respondes tomando asiento nuevamente.

- Siguen sin decirme desde cuando duermen juntos, ya que "no estaban juntos".- acota Ron esperando que le expliquemos como sucedió.

- Sólo lo hemos hecho una vez.-respondo casi en un susurro y bajando la vista.

- Ron te dije que no era un buen tema, deberías conformarte con saber que yo soy el padre.- dices nuevamente molesto a ver mi reacción, te acercas y te arrodillas frente a mí para tomarme las manos.- Herms, no tenemos por qué explicarle a nadie lo que pasó.-dices con ternura.

No me contengo y tomo tu rostro, te beso suave y dulcemente.

- Ron es nuestro mejor amigo, podemos contarle lo que pasó, eso quizás nos ayude a sanar.-te respondo al terminar el beso.

- Está bien.-dices haciéndome cariño en la mejilla.

- Saben yo mejor los dejo solos.- dice Ron poniéndose de pie.

- No Ron, no te vayas, es mejor que te contemos lo que pasó pero prométeme que no le dirás a nadie.-digo poniéndome de pie con un poco de esfuerzo.

-Lo prometo.-dijo y comenzamos a relatarle todo lo que sucedió sin mayores detalles de los necesarios. Al terminar Ron volvió hablar.

- Herms, no te ofendas, pero ¿Cómo estás segura de que Harry es el padre si terminaste con Claude ese mismo día?-preguntó dudando ya que no le dijimos que fue mi primera y única vez hasta ese entonces.

- Antes de eso yo era virgen.-respondo sin mirarlo.

- Ah…-dice ausente.

- Saben ya pasó la hora de almuerzo, Ron mejor nos vamos.-dices poniéndote de pie.

- Sí, nos vemos Herms ¿Vienes Harry?-dice parándose para irse.

- Ve tú Ron, yo firmo estos papeles para dejárselos a Herms y bajo al cuartel.- dices pero sé que no es la única razón por la que te quedas.

- Bien, Adiós.-dice cerrando la puerta.

- ¿Estás bien?-preguntaste acercándote a mí.

- Sí, no te preocupes, de hecho me siento mejor después de habérselo contado.-respondo haciéndote cariño en el cabello porque estás arrodillado frente a mí.

- Tengo que irme, princesa.-dices para luego besarme.

- Sí, mejor vete o tendrás problemas.-te respondo.

- ¿Puedes irte a casa sola?-preguntas rodeando el escritorio.

- Sí, no te preocupes seguro tienes algo que hacer.-respondo sin percatarme que mis palabras tuvieron un efecto inesperado en ti.

- No es que tenga algo mejor que hacer Herms, no hay otra cosa que me agrade más que estar contigo, sólo que quiero que tengas privacidad para ponerte más bella de lo que eres, iré a buscarte a las ocho y treinta ¿De acuerdo?-dices sonriéndome mientras firmas los dichosos informes.

- ¿A dónde me llevarás?-pregunto haciéndome la inocente, seguro me llevarás a cenar.

- No puedo decírtelo pero ponte el vestido azul que está en el fondo del armario.-dices y me sorprendo.

- ¿Desde cuándo revisas mi armario?-pregunto entre molesta y sorprendida.

- Fue sólo una vez, no te enfades. Estoy seguro que te verás hermosa con ese vestido.-dices y olvido mi enojo.

- Está bien, ahora vete Potter o llamaré a tu jefe porque no me dejas trabajar.-digo divertida para que te vayas.

- Sí, señora y aunque se enfade la amo igual.-dices cerrando la puerta con una gran sonrisa en tus labios.

Esa cena fue genial, recuerdo que fue la primera vez en público que sentí que estaba sólo contigo, sin importar nadie más. De hecho fue la primera vez que nos besamos en público ante la vista de varios magos, ya que era un restaurante en un sector de magos al sur de Londres.

Ahora si que la gente tenía porque sospechar que quisieras destruir mi relación con el padre de mi hija, nos besábamos en público en el trabajo y llegábamos de la mano al igual a como nos íbamos al final de la jornada.

Había dejado de trabajar por el fuero maternal y salíamos todos lo viernes a cenar. No hemos tenido relaciones en todo este tiempo, estoy segura de que esperas para luego del parto, por mi comodidad principalmente.

Pronto se acercó la fecha del parto. Tuviste que viajar a unas reuniones en Francia.

Yo estaba sola en mi departamento, eran cerca de las tres de la tarde y había tenido una que otra molestia pero no les tomé importancia porque dudaba de que no fuera una falsa alarma como tantas otras en la última semana. Por lo tanto no quise llamarte al número de contacto que diste en caso de cualquier cosa, como dijiste.

Las molestias persistía y empecé a sospechar que no era una falsa alarma, comencé a controlar el tiempo entre cada leve contracción.

Me contacté con Ron para pedirle que me llevara al hospital, porque prefería ir a revisarme. No tardó más de dos minutos en aparecerse.

- ¿Estás bien?-fue lo primero que me preguntó al llegar.

- Sí, Ron, sólo quiero ir a revisarme no te asustes, puede ser una falsa alarma.-le digo para tranquilizarlo.

- Ve a buscar el auto de Harry, no puedo aparecerme ¿Te dejó llaves verdad?-le digo a Ron para que reaccione.

- Sí, sí… espera aquí no te muevas.-dice antes de desaparecer.

- Claro, como si fuera a mover con estas contracciones.-digo sarcásticamente cuando desaparece.

Tomo el teléfono mientras llega Ron para contactarme contigo, ya no tengo dudas de que es el momento. Marco el número y espero.

-"Por Merlín Harry contesta".-digo en mi mente porque tardas en contestar. Se corta la llamada porque no contestaste nunca. Aparece el mensaje del buzón de voz.

- Hola soy Harry Potter, luego del tono háblame, intentaré devolverte la llamada cuanto antes.-dice la grabación.

- Harry contéstame el teléfono por favor.-digo educadamente.

Vuelvo a llamar y al rato me sale el mensaje nuevamente.

-…la llamada cuanto antes.-suena el tono.

- Harry contesta, es la bebé.-es lo único que digo antes de que me ataque la contracción más dolorosa que había tenido hasta el momento.

Vuelvo a marcar mientras sigue la contracción. No contestas, la contracción me ha dejado. Sale nuevamente la grabación y te repito que me contestes o me llames.

Marco nuevamente y me sale el buzón de voz, en ese momento tengo otra contracción tan fuerte como la anterior. Creo que he tenido ruptura de membrana pero aún tengo el teléfono en la mano.

- ¡Merlín! ¡Potter contéstame… la madre que te parió… vente de inmediato a Londres o te juro que no entrarás al parto! ¡Auror de mierda, te prometo, como que me llamo Hermione, que si no llegas te mato!-digo en el mensaje mientras la contracción me deja lentamente.

Cuelgo y aún no llega Ron, me estoy empezando a desesperar porque definitivamente se ha roto la fuente.

Ron vuelve acompañado de Luna, le pido a ella que busque un bolso que tengo con ropa y otras cosas. Bajo con ayuda de los dos hasta el auto de Harry, Ron está nervioso pero gracias a Circe llegamos sanos y salvos al hospital.

Pronto estoy en una habitación y me tiene absolutamente monitoreada con magia, pido a Ron que le avise a mis padres y llegan en un par de minutos acompañados de Luna que los esperaba afuera ya que son muggles.

- ¿Estás bien?-pregunta mi madre.

- Sí, dentro de lo que puedo.-respondo resignada.

- ¿Donde está el imbécil?-pregunta mi padre refiriéndose a ti.

- No ha llegado, está en Francia y te voy a pedir que no le digas así, por favor.- respondo molesta.

- Lo siento, pero si es un irresponsable, te dejó meses sola y justo ahora que sabe que tendrás el bebé se va a Francia.-dice mi padre muy enojado.

- Se fue por trabajo, papá, y deja de tratarlo así.- tratando de contenerme para no gritarle a mi papá.

- ¿Lo llamaste?-preguntó mucho más calmada mi madre.

- Sí, pero no me contesta, debe estar en alguna reunión.-respondo pensando en otra forma de informarte. Gracias mi bloqueo mental por las contracciones había olvidado los patronus.

Tomo mi varita y lo conjuro.

- Harry, va a nacer la bebé, estoy en el hospital.-es el mensaje que lleva mi nutria.

Esa era casi mi última esperanza, esperaba que con eso llegaras a tiempo. Ya estaba desesperada pero no quería demostrarlo.

Nota de la Autora:

Como siempre espero que les haya gustado el cap.

Quiero que me respondan en un REVIEW si creen que Harry llegará a tiempo o no?

Advierto desde ya que no aseguro subir el próximo Miercoles el probablemente último capítulo porque tengo pruebas la próxima semana y no quiero presionarme más. Entenderán que quiero relajarme para no volver a colapsar.

Se cuidan y nos leemos en prox. cap.

Bye,

Varelia Ashtray Girl