Amores eróticos

POV Jacob


Acaba de llamar a Bella mientras me encontraba casi al desvarió por la fuerte cantidad de alcohol que mi cuerpo retenía. Había salido de casa sin rumbo en mi auto, quería desaparecer del mundo y del mismo infierno en el que mi propia casa me encerraba. Harto y cansado de callar tantos años un maldito amor mal correspondido ¿pero qué podía hacer? Si no le importaba en lo más mínimo. Me sentí en el cielo cuando por primera vez toque sus labios con los míos y volví a la infernal penumbra cuando me rechazó ¿qué había mal en mí? ¿Acaso era poca cosa? ¿Por qué no podía llegar a amarme?

La tormentosa duda de toda mi vida, el maldito miedo de perderla aun sin ser mía y esa devastadora fuerza de impotencia que me golpeaba al pensar que Bella podría irse en brazos de otro hombre y yo jamás hubiese podido tener una oportunidad de decirle mis verdaderos sentimientos. Pero al igual que cualquier ser humano… Yo era un hombre… Uno desgraciado y nada apartado de la naturaleza del deseo… Quería poseerla como un maldito animal, su endemoniado cuerpo angelical danzaba ante mí como carne ante un lobo hambriento. Aún recordaba la primera noche que dormimos juntos después de su regreso de Seattle.

*Flashback*

Cuando salió del baño con esa endemoniada y diminuta prenda sentí que las manos no las podía controlar y necesitaría mucho autocontrol para poder soportar la noche sin acariciarla. Fui más fuerte de lo que imagine… Bella se veía increíblemente preciosa con esa pequeña bata de dormir ¿Cuántas veces había soñado con tenerla en mi cama y poder amarla con devoción? Mi respiración y mi pulso se elevaban por los cielos al tenerla tan cerca y a la vez tan lejos que al amanecer no pude evitar contemplarla mientras dormía… Tan bella y tan frágil… Fantaseaba algún día poder observarla así pero despertarla con besos mientras ella me desvistiera para que le hiciera el amor. Podía escuchar su voz en mis sueños suplicantes:

"Jacob te amo, hazme el amor, hazme tuya mi vida".

Hubiera hecho y entregado mi vida y más por escucharla decirme eso… Pero solo eran fantasías… Fantasías absurdas que veía imposible. Pero estaba más que cansado porque yo no quería eso, no quería ilusiones que cada noche imaginaba en mi mente y que me destrozaban al despertar. Estaba más que decidido a encararme ante ella para poder confesarle lo que mi corazón gritaba.

Aproveche la mañana en que mis padres no estaban y Bella me dijo que se cambiaría de habitación, evidentemente ella se sentía incómoda por la forma en que me encontró observándola cuando despertó y yo me sentía igual. Sentí un gran dolor cuando dijo que quería su espacio y yo trate de hacerme el duro, aunque sabía que fallaría.

Bella se retiró y yo golpee sordamente el respaldo de las manos del sofá. Me sentía más que molesto y la sensación de su maldita lejanía me estaba matando y me fui en busca de la mujer que amaba.

La vi desprevenida y no pude evitar cerrar la puerta de golpe. Se veía tan sensual de espalda que hasta el maldito reflejo del sol al amanecer le daba aura de Diosa. Me acerque sin pesarlo y comencé a acariciar su bello cuerpo. Me sentí en la gloria al tocarla y Bella se sobresaltó.

-Bella…- dije con la voz ronca mientras mis manos bajaban de su cintura a sus caderas.

-No sabes cuánto tiempo te he deseado Bella- continúe diciendo mientras besaba su cuello lentamente.

-¿Qué haces Jake?- preguntó sobresaltada por mis actos.

-Vamos, dime que no te gusto y que no te atraigo en lo más mínimo. Ya no somos los dos adolescentes que solíamos ser y no tengas miedo de llegar a algo más porque no somos hermanos Bella, mi familia y la tuya solo eran amigos. Te deseo como la mujer que eres y quiero que seas mía- dije decidido.

-Tienes razón Jake pero no puedo…-.

-Sh shh shh- conteste poniéndome un dedo en sus labios y luego los baje rumbo a su garganta- déjate llevar Bella, sé que quieres ser mía-.

Tomé su cabello con una mano y la otra tocó su trasero, ella abrió los ojos de golpe por mis caricias y comencé a besarla sin previo aviso. Mi lengua recorrió lujuriosamente la suya y jugué en su cavidad. Bella me correspondió y eso aumentó mi excitación mientras me jalaba más hacía ella y cuando menos me di cuenta terminamos sobre la cama besándonos. La quise cerca de mí como un hombre a una mujer y la posicione en mi miembro para dejar salir un gemido de su garganta.

-Ahhh- dijo solamente.

-Bella, he estado enamorado de ti desde que éramos niños, quiero que seas mía. Solamente mía- dije mientras acariciaba sus senos.

-Jake…- contestó mientras mordía sus labios.

Mierda esta mujer me estaba enloqueciendo.

-Bella, no dejes de decir mi nombre… Gime mi nombre.- le ordene más que enloquecido por su voz.

-Ahhh Jake…-.

-Te amo Bella- y la recosté sobre la cama para quitarme la camisa.

No me perdió de vista ni un momento mientras mordía excitantemente sus labios.

-Mírame Bella, soy todo tuyo y quiero que seas toda mía- le dije acercándola a mí y tomando su mano hasta bajar a mí miembro.

Me baje hasta ella y comencé a besarla otra vez pasionalmente quitándole la blusa y dejándola en sostén. Decidido besé sus pezones y mi lengua los recorrió sedienta. Su cuerpo estaba envuelto en éxtasis y excitación y se arqueo de puro placer… Me sentí en el cielo al tenerla así.

-Aaahhh Jake- haló mi cabello para acercarme más a sus senos.

-Bella, me fascinas- dije aun besándola y comencé a desabrocharle los pantalones. No pude dejar de admirarla en cuanto quedó en ropa interior, ella estaba solo para mí y me deseo me sobrepaso. Quería hacerla sentir tan bien como yo que toque su húmedo centro con mis gruesos dedos.

-Jake…. Ahhh detente por favor- gimió.

-No puedo Bella, tengo tanta sed de ti- dije excitado.

-Por favor Jacob Black- y sus palabras sonaron frías en su dulce voz

-¿Por qué me dices eso? Creí…-.

-Si Jake pero eres mi hermano… contestó un poco agitada-.

-Maldita sea Isabella…- dije parándome- primero haces que te seduzca y quiero follarte hasta morir y te confiese mis malditos sentimientos y me niegas la oportunidad de estar contigo- y me levante de la cama poniéndome la camiseta.

-Jake es que yo…-.

-No me quieres pero te gusto como hombre y me ves y te llegó a excitar como nadie en el mundo pero ¿eres capaz de querer ser mía?-.

-Yo te quiero y me gustas como hombre. Me encantan tus besos pero eres como mi hermano inconscientemente siento que esto está mal-.

-¡Mierda Bella! ¿Por qué demonios dejaste que esto llegara hasta al punto en que te dijera todo esto?-.

-Lo lamento Jake…. Yo…- dije sollozando-.

-¿Sabes cuánto tiempo estuve esperando poder decirte y demostrarte todo esto? Te largabas por años ¿lo entiende? ¡AÑOS! No te importaba en lo más mínimo como me sintiera después de tu partida y vuelves aquí de la nada trayendo tu estúpido y sensual cuerpo llevándome a las mismas puertas del infierno y querer cada noche hacerte mía pero deteniéndome por miedo a perderte ¿LO ENTIENDES?-.

Y me fui… Me fui de ahí más que molesto… Con el corazón destruido.

Horas más tarde volví arrepentido y noté que no había nadie en la casa. Busque a Bella hasta que encontré esa estúpida nota de que se iba de casa.

-No…- dije apuñando el recado y minutos después el teléfono de la cocina comenzó a sonar.

Después de contestar, Bella me decía que se iba del país ¡Mierda! ¿Acaso era por mi culpa? No hice más que gritarle y reprocharle su lejanía y le dije que se largara.

*Fin flashback*

Y aquí me encontraba a medio morir ahogado en alcohol pero la conciencia aferrada a la realidad. Sentí un gran peso sobre mis hombros y la inmensa necesidad de desquitarme con todos.

-Mesero…-.

-Dígame señor-.

-¿Cuánto es?- pregunté sacando mi billetera.

El encargado dejo la cuenta en un papel y me miró dudoso. Al parecer me creí incapaz de pagar un par de tragos. Lo vi alzando una ceja y puse los billetes sobre la mesa y me giré sin esperar el cambio.

Salí totalmente decidido y fui por mi auto mientras tiraba mi chamarra de cuero negro en el asiento del copiloto. Mi mente estaba inundada de fantasías… Me fui con rumbo a una tienda de damas de la ciudad. Me tomó alrededor de 20 minutos llegar y entré sin aviso casi golpeando las puertas.

-¿Le puedo ayudar señor?- dijo una señorita pecosa de tez blanca y melena pelirroja mientras me veía con un poco de miedo.

-No se preocupe, yo escogeré las cosas- dije seriamente.

-Si necesita ayuda, no dude en decírmelo-.

Me limite a asentir y camine por los grandes pasillos del lugar, una mujer un poco más joven que la anterior se me acercó para hablarme.

-¿Buscaba algo en especial?-.

-¿Dónde puedo encontrar vestidos?- dije dudoso pues no podía decir las palabras exactas para referirme a lo que exactamente buscaba aun después de lo que dije a la primera chica que me atendió.

-¿Es para su novia?- dijo sonriente.

-Algo así-.

-Sígame por aquí- contestó mientras me llevaba a otra parte de la tienda.

Aquello era un lugar completamente plagado de accesorios y esas cosas que usaban las mujeres. Del lado izquierdo había zapatos de todo tipo y tamaño y del lado derecho estaban los estantes de perfumería y joyería toda completamente fina.

-Emmm ¿qué le parece este?- pregunto enseñándome un vestido negro y largo de fiesta.

Hice un puchero pues no era lo que buscaba.

-Busco algo más casual-.

-¿Casual? Emm ok, buscaremos por este lado-.

Caminamos un poco más y llegamos a la sección de vestidos más cortos. Había una variedad de ellos todos divididos en colores y es todo lo que pude notar porque de eso no sabía nada.

La empleada comenzó a bajar varios vestidos dudosa mientras yo comenzaba una búsqueda personal… La chica me mostraba un sinfín de prendas pero ninguno me convencía. Hasta que cansado ya, golpee ligeramente un montón de vestidos y lo vi.

Era de color azul sin mangas con una abertura por la espalda y muchos brillantes en el escote de enfrente. Tenía una pequeña hendidura en la parte de la pierna y era muy corto.

-Este es el indicado- dije tomando la suave tela entre mis manos.

-Oh es precioso- dijo sonriendo- tiene un excelente gusto-.

Yo sonreí porque sabía que era el correcto y la chica seguía admirándolo.

-¿Algo más?- pregunto acomodándose el vestido en el brazo.

-Sí, busco un perfume y un par de tacones- contesté con la mano en los bolsillos.

-Por aquí- contesto sonriendo.

Llegué al estante de zapatos y escogí un par de zapatos de tipo aguja de color negro mientras la chica hablaba con la encargada del departamento de perfumería.

-Ella lo atenderá- dijo extendiendo su mano en dirección a la otra joven.

-Buenas tardes- dijo la encargada- ¿buscaba una esencia en especial?-.

-Sí- le dije mirando los aparadores llenos de finas botellas de cristal-.

-¿Cómo cuál?-.

-Busco un perfume con aroma a fresa y a vainilla, no sé el nombre pero me parece que es francés- contesté inseguro.

-¿De casualidad no es esté?- dijo poniéndome un escasa cantidad en la muñeca y acerqué mi nariz para percibirlo.

En efecto, era ese, era el mismo.

-Es esté- dije cerrando los ojos y disfrutando la sensación del aroma.

-Excelente elección, su nombre es Je t'aime (Te amo) y efectivamente es francés-.

-Me lo llevó- dije sonriendo.

La demostradora me envaso la fragancia y me fui directo a pagar a la caja de la Boutique.

La cajera paso los precios y registro las ventas

-Son $1925.00 (dólares)- dijo envolviendo las cosas en unas bolsas de mediana medida.

Le entregue mi tarjeta de crédito y me entrego el comprobante de recibo.

-Que le vaya bien- dijo sonriéndome y salí sin mirar atrás.

Subí mi auto y acomode las bolsas en el asiento del copiloto. Me sentía un poco mareado por el alcohol pero aún tenía el pensamiento despejado. Maneje dando vueltas por la ciudad alrededor de unos 15 minutos y me detuve enfrente de un local que llamó mi atención. Tenía grandes luces en colores fluorescentes rojas y azules y la noche le daba un toque especial. Tomé las cosas de mi auto y me dispuse a entrar.

-Hola guapo- dijo una mujer mientras me guiñaba un ojo.

Me limite a seguir caminando en busca de la indicada.

-¿Buscas compañía?- preguntó otra tocándose los senos mientras yo pasaba de largo en el lugar.

Esa noche había decidido follarme a una ramera, pero no cualquiera, no una común ni de lo que las que los hombres estaban acostumbrados a buscar. Quería una que se pareciera a Bella.

Camine por el lugar cuando una rubia de ojos azules se me acercó con una copa en la mano.

-Hola- me saludó mordiéndose los labios fuertemente cargados de maquillaje-.

-Hola- contesté- ¿este no es un lugar de mala muerte?-.

-¿Te refieres a que si somos putas baratas?- pregunto bebiendo.

-Si-.

-No querido, si buscas follar barato estás en el lugar equivocado. Aquí solo concurre gente con dinero-.

-El precio no importa, vine a buscar una buena noche- respondí.

-Por ahí hubieras comenzado guapo, estoy a tu disposición- dijo besando la comisura de mis labios.

-Estás buenísima pero no eres lo que busco- dije apartándola de mí.

-¡Bahh!- refunfuño y se largó a buscar a otro cliente.

Pasaron casi media hora en la que me quedé sentado rechazando a todas las zorras que se me acercaban, más de una se molestó y preguntó "Si no vienes a follar conmigo ¿qué mierdas haces aquí?" Honestamente no quise contestarles a ninguna y me limitaba a beber de mi trago. Estaba a punto de retirarme cuando de repente la vi.

Una mujer castaña de aproximadamente 22 años recargada en la barra del bar del lugar. Su estatura era mediana y su piel era blanca de voluptuosas formas y labios prominentes… Semejantes a los de Bella. Me paré decidido a hablarle cuando un imbécil borracho comenzó a manosearla. La chica lo miró sonriendo pero sabía que le incomodaba.

-No cariño, estoy esperando a alguien- dijo con la voz dulce.

-Cállate perra, me has gustado y quiero que estés conmigo hoy-.

-Hola preciosa ¿te deje esperando demasiado?- dije mirándola fijamente mientras el imbécil vejarano me veía tambaleándose de lo ebrio que estaba.

-Un poco, ya le dije al señor que no puedo estar con él- contestó siguiéndome el juego.

-Lárguese de aquí viejo imbécil- le dije amenazante y el sujeto me miró con miedo.

Estaba ebrio más no era idiota.

La chica suspiro mientras nos dejaba solos.

-Gracias- dijo sonriéndome y al acercarme pudo darme cuenta de que esa mujer era semejante a Bella.

Pude haber jurado que eran la misma excepto por una cosa: Sus ojos.

Los de mi acompañante eran de un tono más ocre y los de Bella era más claro y achocolatados. Los suyos eran de belleza extraordinaria y no se comparaban con los de la chica que tenía enfrente.

-De nada, pero sabrás que quiero a cambio- conteste sonriéndole.

-Aaaa entiendo. Claro, estoy a tu disposición. ¿Quieres un trago antes?-.

-No- dije rápidamente.

-Vaya, está bien. Vayamos a un lugar mucho más cómodo- y tomó mi mano para conducirme a un patio trasero de lugar.

El terreno era espacioso y contenía medianas cabañas de madera en donde supuse que brindaban sus servicios. Se veía un lugar digno de magnates infieles que pasaban sus noches en el lugar disfrutando de mujeres bellas a un alto precio.

La delgada mujer introdujo una pequeña llave en la cerradura y encendió la luz a obscuras dándome a entender que conocía perfectamente el lugar.

-Ponte cómodo- dijo sonriéndome y yo me senté en la cama como estúpido adolescente ante la primera vez.

-Dijiste que querías que esto fuera instantáneo. Vayamos al grano- espeto y comenzó a desnudarse.

-Espera…- dije secamente- no te desnudes para mí-.

-¿Ehh?-.

-Toma- dije entregándole las bolsas- ponte esto y por favor no te desnudes en cuanto salgas-.

-Esto es raro, sabes que si gustas alguna fantasía o baile erótico serán honorarios extras-.

-No importa el precio. Solo hazlo-.

Ella tomó el par de bolsas y miró dentro de estás mientras su expresión cambiaba a sorpresa.

-Vaya- dijo asombrada- vuelvo en un rato cariño-.

Asentí y la mujer se metió al baño para cambiarse.

Curioso camine por el lugar buscando y viendo que me encontraba. Había un sinfín de juguetes sexuales de todo tipo así como frutillas exóticas con cubiertos dulces y salados además de bebidas heladas para la noche.

Pasaron alrededor de 15 minutos y mi acompañante por fin salió. Se veía completamente hermosa y jodidamente sensual en ese pequeño vestido. Olía hermosamente, justo como ella. Sonreí al verla así, lo único malo de la situación era que: no era Bella.

-Estás hermosa- contesté.

-Gracias-dijo sonriendo.

-Diablos, ella no se sonrojo como mi Bella. Es mucho más vanidosa y superficial- pensé.

-Esto me sorprende demasiado- dijo mirándose desde los pies hasta la cabeza en uno de los espejos pegados a la cama. Obviamente no usados para verificar el atuendo de una persona.

-¿Eres acaso un fanático mío?- dijo burlonamente.

-Es la primera vez que te veo-.

-Entonces ¿por qué me das esto?-.

-Quiero que cumplas mis fantasías-.

-Te dije que era más costoso, además ¿qué fantasía podría cumplir si visto como una chica refinada?-.

-Eso no te incumbe- dije abruptamente- pero hoy vas a ser otra persona-.

-¿Alguna actriz famosa con la que te masturbas?- dijo burlándose.

-Primero que nada habrá algunas condiciones que quiero que hagas si quieres ser bien remunerada por tus servicios-.

-¿Cuáles?- pregunto oscamente.

-La primera no seas vulgar y tu nombre esta noche será Bella- dije acariciando las palabras lentamente.

-¿Bella? ¿Qué clase de nombre de mierda es ese?-.

-¿En qué quedamos?- dije furioso y ella me miró con miedo.

-Lo lamento- y por un momento pude ver a mi Bella en la mujer que tenía enfrente.

-La segunda es que te referirás a mí como Jake-.

Esta petición tenía que ver mucho con la seguridad que quería sentir en el momento ya que la mujer que más amaba era la única que me llamaba de ese modo. Sentía una calidez en mi pecho en cuanto recordaba su dulce voz al nombrarme.

-Está bien- dijo mirándome recelosa- ¿algo más?-.

-Sí- demande- quiero que te vendes lo ojos-.

-Emmm. Ok, lo que el cliente pida- dijo poniendo su mano en su frente y saludándome de forma militar.

Esta última petición sentía que era más esencial que las anteriores ya que su único defecto era que no tenía la misma tonalidad de ojos que mí Bella. No podía mirarla a la cara sin verme en ellos. No era lo mismo y no valdría la pena en lo absoluto todo lo demás, por lo que decidí vendarla para no toparme con ese par de decepciones.

-¿Queda claro lo que quiero?- le pregunte.

-Sí-.

Le sonreí abiertamente y saqué de un cajón una pequeña gaza de seda negra para taparle lentamente los ojos.

-Déjate llevar Bella- y ella asintió lentamente sabiendo que mi juego había comenzado.

La giré lentamente y cerré los ojos para concentrarme en su hermoso recuerdo.

Y ahí estaba Isabella Swan frente a mí… Sustituida por una prostituta con sus mismas facciones y aroma.

No pude evitar morderme los labios y la tomé suavemente de las manos para guiarla hacía la cama.

-¿Gustas un trago?-.

-Si Jake- contestó suavemente casi como ella lo hubiera dicho.

Camine hacia el frigorífico y saque una botella helada de Champagne, tomé dos copas mientras me quedaba viendo las fresas y el chocolate que había a un lado de las bebidas. Los lleve conmigo y los situé en la mesita de noche que estaba cerca de la cama.

-Traje fresas con chocolate… Tus favoritas- le dije ofreciéndole un bocado como si estuviese hablando con la mujer que anhelaba.

Ella mordió suavemente y sus labios gruesos se embarraron de chocolate. Me excite ante la imagen que tenía enfrente.

-Están deliciosas- contestó para después quitar con su lengua los restos del dulce.

-Toma la copa- dije ofreciéndole la bebida en las manos.

-Gracias- dijo sonriéndome y bebió lentamente como una mujer de clase, al parecer se estaba tomando en serio lo del asunto de la mujer refinada.

-Bella- dije mirándola- está noche te ves hermosa-.

-Gracias Jake- contestó mordiéndose los labios.

-No sabes cuánto tiempo espere para tenerte así- y me acerque más a la chica.

Y sin pensarlo la tomé de los brazos para girarla hacía mí y acaricie su mejilla. Pegué mi cara a su hombro aspirando su olor, su perfume… Fresas y vainilla justo como a ella le gustaba oler… Jamás había cambiado de esencia porque era el único perfume que le gustaba. Podía recordar exactamente sus palabras una tarde que me pidió que la acompañara a comprar otro frasco con la misma fragancia. Estaba molesto porque llevábamos más de una hora buscando la bendita esencia y le pregunte porque no buscaba otra, se giró molesta y me contestó: "Amo ese perfume y no me pondré otro que sea ese ¿No lo entiendes Jake? Es mi esencia y lo que deja huella en mí. Al olerlo solamente se debe pensar en mí".

Y vaya que tenía razón.

Al tener cerca a la prostituta que se hacía pasar por ella, solamente la habitación olía a la hermosa Bella.

Comencé a besarle los hombros aún más concentrado en sus recuerdos. La chica me tocaba lujuriosamente y como esposas detuve sus manos en seco.

-¿Qué ocurre?- dijo asustada.

-No hagas eso- dije seriamente- eres una mujer inexperta y virginal ahora. No sabes lo que haces solo te dejas llevar por la inexperiencia pero tienes un toque de sensualidad nata-.

-Está bien- contestó y yo continúe mi camino de besos por su cuello.

Le acaricie la espalda y ella se estremeció por mi inesperado contacto al tener los ojos vendados. Perpetúe los besos hasta sus manos casi con devoción y suspire por la fragancia que despedían.

-Debo preguntarte esto Bella- dije acariciando su cabello para pasarlo detrás de sus orejas.

-Dime…- dijo con un suspiro.

-Antes que nada… Quiero decirte que me gustas… Mucho-.

-Tú también me gustas… y sus palabras resonaron en mi cabeza casi llevándome a la locura-.

-Oh Bella ¿podría darte un beso?- le imploré.

Ella asintió lentamente mientras mordía sus labios, casi como temerosa a mis reacciones.

Me acerque lentamente besando sus mejillas para después bajar a sus quijadas y depositar un centenar de roces en su cuello.

-Ahhh- dijo solamente.

Tomé su larga cabellera castaña entre mis manos y la aferre a mí como si el mundo dependiera de eso.

-¿Me quieres Bella?- pregunte al fin.

Dudosa la mujer no supo que contestarme y se quedó helada por mi pregunta. Entendía perfectamente que se encontraba pasmada por mis palabras pues al parecer era la primera vez que se la hacían… Al menos como parte de una fantasía sexual.

-Jake… Yo no te quiero- dijo al fin y mi cuerpo se tensó por su frase… Se oía igual que la verdadera pero esta vez mi odio me sobrepasaba casi rozando el límite.

-¿Qué?-.

-Yo te amo- finalizó.

Y así aunque fuese una maldita mentira de mierda, aunque todo esto fuera una farsa y un juego que al final se acabaría… Me sentí en el cielo… Bella me había dicho que me amaba aunque solo fuese una fantasía.

-Te amo… Te amo desde siempre Bella- dije capturándola suavemente entre mis brazos y dejando caer una estúpida lágrima en mi mejilla.

Comencé a buscar sus labios gruesos y rosados. Los besé como si fuera la primera vez que los tocas y a decir verdad era cierto. La mujer que tenía enfrente se empezó a tensar mucho ya que como supuse estaba más que acostumbrada a que la trataran violentamente y sin caricias nobles.

-Jake- dijo jadeando- ¿por qué haces esto?-.

-¿Por qué lo preguntas Bella? Te acabo de decir lo que siento por ti… No te quiero follar como una ramera, quiero hacerte el amor como la hermosa y bendita mujer que eres… Permíteme amarte hoy y siempre- conteste imaginando que la tenía enfrente.

-Tómame ahora amor- dijo acariciando mis mejillas suavemente.

-Lo estás haciendo perfecto- pensé.

La seguí tocando y admirando como una Diosa, la bese desde los pies hasta el tope de su frente y la recosté suavemente sobre la cama con tanta delicadeza como si tomara una flor con miedo de estropear alguno de sus pétalos.

-Bella… Quiero que esta noche… Sea como nuestra noche de bodas- y acaricie su hombro para saborear con los dedos su lisa piel.

-Es lo que estado esperando por tanto tiempo- contesto y busco mi cara a tientas para acercarme a ella lentamente.

Sonreí al verla y la acune entre mis brazos para tocar con la punta de mis dedos sus labios mientras ella desabrochaba mi camisa muy lentamente casi con un miedo a lo desconocido que sentí en realidad que era la misma Isabella quien lo hacía.

-Tócame amor mío… Soy tuyo- dije tomando sus manos para que las deslizara por mi abdomen.

-Eres perfecto-.

Nos centramos en el lecho y pase su cabello hacía atrás para comenzar a besar su cuello suavemente. Mis besos la estremecieron demasiado.

-Ahhh mi amor… Quiero ser tuya… Siempre-.

-Lo serás Bella… Lo serás. Serás mía, mi mujer nada más…-.

Ya estaba bastante excitado, muy deseoso de probarla al completo, de poseerla y hacerla sentir el amor que en mi cuerpo fluía. Baje el Zipper de su vestido lentamente y majestuoso cayó ante mí para mostrarme sus senos y su abdomen plano.

-Eres tan hermosa- dije mordiéndome los labios.

-Ven aquí- y me jaló lentamente de la nuca para besarla.

Quite su vestido azul y lo tiré en el piso para dejarla en una pequeña y muy seductora ropa interior que aunque no era la que Bella hubiera preferido usar… Me sentí satisfecho al poder admirarla así o al menos… Poder imaginarla.

Su cabello castaño a medias ondulado caían danzantes sobre sus senos y ella mordió sus labios.

-Desnúdame amor mío, hazlo tú- dije casi explotando en la excitación

A tientas buscó mi pecho y llegó hasta la hebilla de mi pantalón para desabrochar mi cinturón. Comenzó a desabrochar el botón de mi pantalón y bajo el Zipper lentamente casi con miedo. Sentí una vendida liberación que aprisionaba mi miembro ya erecto cuando ella bajo mi pantalón y me dejó en mis ajustado boxers color gris.

-Ahhh- gruñí al sentir el leve contacto de sus manos.

-Jake…- dijo al fin- te necesito ahora-.

-Te necesito siempre Bella mi amor…-.

La acosté casi con violencia sobre la cama pero con mucha carga de pasión, mientras besaba su cuello y bajaba por su hombro al borde de la locura. Con mis dientes mordí el encaje de sus sostén y lo baje para dejar su torso desnudo.

-Aahhhh-.

-Bella, eres preciosa mi vida- le dije mientras lamía gustoso sus pezones y daba pequeños mordiscos.

-Ohh aahh Jake- dijo jadeando- no te detengas por favor-.

No pensaba hacerlo en lo más mínimo, mi mente y mi cuerpo estaba inundado de: deseo, amor e Isabella Swan.

Comencé a incrementar el ritmo de mis besos y mi erección se incremente increíblemente más.

-Ohh Dios…. Jake amor, despacio- dijo como si fuera una mujer virginal.

Me sonreí casi al poder imaginarla a ella diciendo eso… Claro que lo haría.

-Lo lamento- dije aun sonriente y ella se sonrío también.

Le comencé a bajar las bragas y como pude imaginarlo se encontraba al completo húmeda por la excitación…

-¿Recuerdas que la última vez no pudimos terminar?-.

Claro que ella no sabía a lo que me refería realmente pero mi pregunta se centraba en la ocasión en que estuvimos en mi habitación con Bella y la besé casi a punto de hacerle el amor… La misma ocasión en que le confesé mis sentimientos y me rechazó.

-No esperes más a continuar- dijo insegura- termina lo que comenzaste, pero no tardes Jake, que te necesito más que al aire justo en estos momentos-.

-Te amo Bella-.

-Te amo Jake-.

Y abrí ligeramente sus piernas para poder pasar mi lengua por su centro degustando su esencia.

-Ahhhh- gimió mientras mordía sus labios.

-Eres perfecta mi amor-.

-Sigue Jake, sigue por favor- imploro y yo la obedecí.

-Ammm ummm ahhhh por Dios mi amor ahhhh-.

-Bella… di mi nombre- le pedí mientras me separaba un poco- por favor gime al decir mi nombre-.

Y comencé a jugar en su centro con mi lengua trazando rumbos, buscando el punto máximo de placer en ella… Sin pensar en nada más que Bella. Ahí y en ese instante solo me importaba que se sintiera complacida y completa.

-Jakee-e…. aahh mi amor jakeeee ammm uhmm te amo Jake- jadeaba excitada.

-¡Bella!- gruñí excitado y me separe para quitarme la única prenda que me separa de su cuerpo para posicionar mi miembro en su entrada.

-Ahhh- respingo cuando estaba entrando lentamente y como acto casi de reflejo me quite de ella.

-Lo lamento mi amor, lo lamento tanto-.

-¿Por qué te alejas?- preguntó buscándome con las manos.

-Bella, sé que esta será tu primera vez y no quiero que sufras amor mío. Me importas muchísimo y quiero que lo disfrutes como yo-.

La prostituta que tenía enfrente alzo una ceja incrédula ante mis palabras ya que evidentemente no era virgen y si era el primer hombre habría sido únicamente de ese día. Pero esa noche le haría el amor a la Bella pura que jamás había probado placeres carnales con nadie, lo sabía porque en algún momento cuando ella vivió un tiempo con nosotros las escuche platicar por teléfono con su amiga la rubia Rosalie a quien casi con vergüenza y a duras penas se lo confesó.

Me sentí dichoso al saberlo, porque seguía intacta… Para mí.

La comencé a besar de los labios sin esperar respuesta y me acosté sobre ella evitando que soportara mi peso. Pase mis dedos por sus pliegues y comencé a moverlos lentamente con la finalidad de humedecerla más.

-Ahhh amor… Ahhh Jake… por favor ummm no pares mi vida- lograba decir cuando le daba tiempo de respirar y separar mis labios de los suyos.

-No lo haré- dije excitado.

-AHHH- gritó yéndose a la locura.

-Dime cuando estés lista Bella-.

-Ummju- gimió mientras se mordía los labios.

Acelere el movimientos de sus dedos y su espalda se arqueo de puro placer.

-Jake-ee oh Dios Jakeee ya hazlo ya, estoy lista ahora- imploro mientras mordía mis labios.

Y en ese momento mi mente se desconectó de mi cuerpo, su voz resonaba en las paredes de la habitación del motel y mi cuerpo yacía dentro de ella dándole fuertes estocadas para arremeterla contra mi miembro. Sentí palpitar dentro de su cuerpo y el mío comenzó a sudar más y más…

El ritmo seguía rápidamente mientras la chica se aferraba con las uñas a mi espalda.

-Te amo Bella- fue lo único que logré decir mientras buscaba sus labios para morderlos.

-Jakee… Jake…. Más- imploró.

Y como si la fuerza de su voz fuera el motor de la desenfrenada pasión y deseo que me poseía la tomé del trasero y alce una pierna para colocarla sobre mi hombro y entrar con mayor facilidad y mayor rapidez.

-Agggh- gruñí al sentirme increíblemente más adentro de lo que lograba imaginar.

-Ohhh Dios Jake- jadeo sudada.

-Muévete más Bella- ordene y ella sin pensarlo me obedeció.

Fuertes corrientes de placer me golpearon el cuerpo y como reacción comencé a embestirla más fuerte.

-Ahhh ahhh ahh ahhhhhhhhaaaa- dijimos al mismo tiempo.

-Todo esto es para ti mi Bella… Mi dulce y amada Bella- dije aspirando su hermoso perfume de fresas y vainilla.

-Jake… Te amo… Ahhh ahhhh ahhh… Jake-ee no puedo más amor-.

-Aguanta amor- dije sudando aún más y embistiéndola más fuerte.

-Mi vida… Voy a morirme aquí- contestó mientras su cabeza se movía con cada arremetida que le propinaba.

-¡AHHHHHH JAKEEEE!- gritó entrando en un enorme orgasmo y yo la seguí perdiéndome en su cuerpo. No pude más tenía que verla a los ojos mientras el orgasmo nos arrastraba y arranque la maldita seda de sus ojos y….

.

.

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.

.

.

El error más grande del momento, verla gemir para mí y verla ojos color obscuros. No había chocolate en ellos, recordé que no era Bella, no era la mujer que quería… Era una mentira de mierda.

-Ahhhhh- volvió a gemir y ya no pude continuar dentro de ella.

Me salí inclusive antes de llegar al clímax de mi cuerpo, ya no sentía nada… Toda la magia se había esfumado.

-¿Qué haces?- preguntó la prostituta.

-No puedo- dije poniéndome las manos sobre la cara y sentándome sobre el borde de la cama.

-Ibas perfecto amor…- y se arrodillo sobre la cama cerca de mí.

-No me llames así por favor- espete mientras la separaba.

-¿Qué ocurre?- preguntó tapándose el cuerpo con una colcha.

-Me tengo que ir- contesté vistiéndome.

-Quédate cariño… Olvídate de esa mujer y quédate conmigo… Me has tratado como siempre soñé… Por ti sé que es hacer el amor-.

-No puedo quedarme y no podrás sustituirla nunca- espete mientras sacaba una fuerte cantidad de dinero y lo colocaba en una bandeja plateada sobre la mesa de noche a pago de sus servicios.

Camine abrochando el último botón de mi camisa.

-¿¡POR QUÉ NO ME PUEDES LLEGAR A QUERER COMO A ELLA?!- gritó molesta.

La miré enarcando una ceja y sonreí a medias para verla semidesnuda con sus orbes obscuros fijos en mí.

-Porque simple y sencillamente… No eres Bella- le conteste mientras salía de la habitación dejando atrás a aquel amor erótico…


Hola, primero que nada quiero agradecer por su apoyo en este fic y porque sigan leyéndome y dejando todos sus amables comentarios.

Es grandioso poder leer que les gusta lo que escribo y que esperen a que actualice lo más pronto posible jejeje.

Gracias :)!

En otros temas... Pues ¿cómo ven a Jacob? Tratando de olvidar a Bella con otra mujer y darse cuenta de que hasta ahora no es posible. Yo la verdad me emocione demasiado :P Me encantó escribirlo.

Dejen sus reviews y Favorite/Follow si les gustó el capítulo. Y pues comenten que le gustó :)!

Nos leemos pronto chao!