ENTRE EL JUEGO Y EL AMOR

Por LadyLovelyMoon

Disclaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Mizuki e Igarashi

Esta historia se desarrolla en la actualidad.

Capítulo 7

Acoso y Desconfianza

El reloj marcaba las 6:30 am cuando por tercera vez se oían unos golpes en la puerta del cuarto de Candy.

-Pero quién molesta a estas horas?- dijo Candy, que resignada se levantó tras escuchar esos molestos golpes.

Se asomó por la mirilla de su puerta, y ahí estaba Flammy. –Ah no puede ser, de verdad que esta chica no es normal, pensaba Candy mientras quitaba el seguro de la puerta para abrir.

-Vaya hasta que te caíste de la cama, llevo 15 minutos golpeando tu puerta-

Candy: lo siento mucho pero tengo el sueño profundo.

Flammy: y si a eso le sumas tus ronquidos…. Pero bueno, anoche llegaron los uniformes, no sé porque me dejaron los tuyos.

Terminando un bostezo, Candy se dio cuenta que Flammy ya vestía el uniforme

Oye pero si quedamos de vernos a las 8 en el comedor, ya estas lista Flammy?

-Concéntrate Candy! te estoy trayendo tus uniformes.

-Eh? Si, gracias Flammy, te gustaron los tuyos? Acá entre nos, le pedí a mi amiga Annie que te hiciera unos más conservadores..

Flammy, llevaba puesto un pantalón capri blanco y holgado; una playera tipo polo la cual llevaba una franja vertical azul y roja del lado izquierdo. El logo de la selección se encontraba sobre la franja a la altura del corazón.

Flammy: pues no, pero acaso tengo otra opción? Te dejó y espero que seas puntal, hoy conocerás a varios jugadores así que tienes que poner el ejemplo ok?

Candy: lo sé, no tienes que repetírmelo tan seguido Flammy, no te estreses, relájate.

Mientras Candy decía todo esto, Flammy dio media vuelta y comenzó a dirigirse a la suite de enfrente. Al llegar tocó la puerta, pasaron unos segundos y por fin se abrió.

Lo único que alcanzó a ver Candy, fue a Terry pero de espaldas mientras regresaba por el interior del pasillo, al parecer estaba recién levantado, solo estaba con un pants pero sin camisa.

Flammy, entró y con la misma cerró la puerta tras ella.

Candy no daba crédito a lo que acababa de ver.

-Ahora no me queda duda, Terry y Flammy tienen que ver- pensó mientras entraba de nueva cuenta a su cuarto.

-Dios los hace y ellos se juntan- dijo por fin –Esa Flammy es "mátalas callando", tan seriecilla que se comporta, con sus frases de ser correcta y mírenla nada más, entrado por las mañanas al cuarto de Terry.

Candy se volvió a quedar pensativa un momento – y si pasaron la noche juntos? Tu solo viste cuando Flammy llamó a tu puerta, pero igual venía de la suite. Apretó los puños y la mandíbula.

Rápidamente corrió hacia el espejo del cuarto y se grito:

¿Qué diablos te está pasando Candy? A ti que más te da que esos dos tengan una relación! Tienes que concentrarte en tu trabajo, entendiste? Dándose unos golpecillos en la cabeza.

Se sentó en la cama y abrió la caja que le había mandando Annie, dentro venía una nota:

Querida Candy:

No sabes cómo te extraño! Por favor cuida mucho a Archie! P.D. me tome la libertad de diseñarte estos modelitos un poco más llamativos que los anteriores, vamos Candy, date una oportunidad y dásela a alguien por allá.

Te quiere, Annie

Entonces a Candy le vino un sentimiento de tristeza, al vivir la relación de Archie y Annie tan de cerca, se le habían despertado sentimientos de añoranza por tener alguien con quien compartir sus problemas, sus miedos, sentirse amada por alguien.

-Se que estas por ahí, pero por qué no has llegado todavía a mi vida? dicen que entre más buscas menos encuentras, pero creo que ese no ha sido mi caso- dijo mientras unas lágrimas salían de sus verdes ojos.

Sin más Candy se fue a la regadera, ahí sus lágrimas se perderían con el agua, ni siquiera se quitó el pijama, abrió la llave y se sentó en el mismo piso.

-Anthony- decía entre sollozos- por qué me aferro a algo que ni siquiera comenzó? No más! Se dijo, comenzó a quitarse la ropa para comenzar con su baño. Y mientras lo hacía sus pensamientos volaron hacia la suite de enfrente, qué estará pasando?

Cuando termino, Candy ya había retomado su buen humor y cargado la pila, se puso el uniforme. Escogió un vestido como los que utilizan las tenistas, es decir, la parte de abajo era falda-short, la falda llegaba un poco más arriba de la rodilla mientras que el short era mucho más corto. Todo el conjunto era completamente ajustado y de un material flexible al mismo tiempo. Era negro, en el contorno de todo el vestido había unas diminutas estrellas, como las de la bandera en diferentes tonalidades de azul, rojo y blanco. El logo de la selección estaba en el centro del pecho. Este atuendo resaltaba el buen cuerpo de Candy, por lo ajustado: -Bueno Annie, por lo visto no quieres que me quede a vestir santos- dijo mientras se contemplaba en el espejo.

Candy salió de su habitación justo a tiempo para llegar al auditorio, donde se había convocado la noche anterior para dar inicio a las actividades de la concentración.

-No dejes que nada ni nadie te arruinen este día- dijo mientras salía del elevador en el lobby.

En ese momento alguien la tomó del brazo

-Vaya, vaya mira nada más, muero de ganas de empezar con tus entrenamientos-

Candy enseguida reconoció la voz de Niel –Suéltame- decía la rubia mientras Neil la jalaba hacia a uno de los pasillos.

-Ya te extrañaba, dónde están tus "valientes" defensores? veo que te dejaron sola-. Decía mientras la acorralaba contra la pared y acercando el cuerpo al de ella.

Candy no podía zafarse del agarre de Neil –que me sueltes te digo- decía una y otra vez, pero Neil seguía su ataque, esta vez comenzó a tocar a Candy en las piernas intentando subir la falda.

Ya no podía sopórtalo más, así que Candy se decidió: -Ayudenmeeeee- grito.

Neil en ese momento simplemente calló a Candy plantándole semejante beso, que hizo que Candy se quedará en shock –no puede ser mi primer beso- comenzó a pensar –así no-.

Por fortuna Neil se apartó: -no me gusta sentirme presionado pensando que alguien interrumpa el momento, pero ya se presentará la oportunidad- dijo mientras se alejaba rumbo al auditorio.

Candy simplemente se deslizó hacia el piso, terminando de rodillas, por reflejo se limpio la boca con el brazo mientras las lágrimas comenzaban a salir. Tardo en reaccionar, se sentía sucia al recordar la asquerosa boca de Neil robándole un beso a la mala.

-Tengo que hacer algo para que Neil se aleje de mi, que me deje en paz- pensaba mientras se secaba las lagrimas y se ponía de pie –No debo decir nada, tengo que resolverlo yo sola y no armar un escándalo, se fuerte Candy, se fuerte- se dijo mientras tomaba de nueva cuenta su camino al auditorio.

Al llegar…

-Ahí esta- dijo Stear a Archie

Archie se dirigió hacia Candy seguido por su hermano.

-Hasta que te dejas ver mujer- dijo Stear dándole un abrazo. A Candy le dieron ganas de llorar al recibir ese abrazo, realmente necesitaba que alguien le dijera que todo iba a estar bien, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, pero las contuvo.

Archie: estas bien? Por qué estas a punto de llorar?

Candy: eh? No es nada Archie es solo que me da mucho gusto verlos. Dijo separándose de Stear para saludar a Archie

Stear: te entiendo Candy, por lo general soy de esos hombres a los cuales extrañan demasiado.

Archie: no por favor, hermano ese comentario ni tú te lo crees.

Candy: chicos si me disculpan, tengo que ir a reportarme con el entrenador. Dijo alejandose

Stear: cómo que esta rara no crees?

Archie: tienes razón hermano algo tiene, tendremos que hablar con ella después.

Candy que seguía su camino hacia donde estaba Albert pensó –lo siento chicos pero si me quedaba más tiempo no iba a poder controlarme y no quiero que me hagan preguntas, no puedo contarles-

Albert: Candy! Que puntual! Ya casi comenzamos, Flammy ya tiene el programa completo, enseguida se los presentaremos a los jugadores ok?

Candy: está bien- dijo muy seca

Albert: todo está bien Candy?

Candy: eh? Si, es sólo que me duele un poco la cabeza- después de decir esto, se fue a sentar a la primera butaca de la primera fila del auditorio.

George empezó a exponer el programa que se había preparado para los siguientes días de concentración. Presentó a cada uno de los integrantes del equipo técnico, por lo que Candy tuvo que pasar al frente. Cuando estuvo de cara a todos los jugadores, sus ojos se toparon con el rostro de Niel, quien no dejaba de lanzarle miradas, sonreír y comentar cosas con Paul y René. Candy comenzó a molestarse…

Candy me escuchaste?- preguntó Albert, qué si puedes presentar la primera parte del programa?

Candy aceptó y tomo la palabra

-Buenos días, los horarios quedaron acomodados de la siguiente manera: A los 8 de la mañana será el desayuno, posteriormente se les dará unos minutos para subir y terminar de alistarse. El primer entrenamiento será conmigo, los esperaré a todos en el área de calentamiento, después tendrán una plática con nuestro entrenador y posteriormente iniciaremos de manera conjunta el calentamiento de fuerza y resistencia para aumentar su nivel.

Dio unos pasos hacia atrás y Flammy tomo la palabra quien explico el horario de comida, espacio para entrevistas a los medios, el tiempo libre y el último entrenamiento por la tarde.

Peter: Candy, está todo bien? Te noté algo apagada mientras hablabas.

Candy, estaba molesta y cansada que todo mundo le preguntara, por lo que solo le dijo: si, Peter es solo un dolor de cabeza.

Mientras Albert seguía explicando más a detalle el programa, Candy estaba sumergida en sus pensamientos hasta que algo llamó su atención. En la entrada del auditorio, estaba recargado en un costado Terry. Estaba como nuevo, no parecía que tuviera ningún tipo de resaca por lo que había bebido el día anterior.

-Flammy debió de cuidarte toda la noche y bajarte los estragos de tu borrachera- No sé porque me moleste en ayudarte- pensó Candy mientras que apretaba los puños.

Los chicos comenzaron a levantarse, la reunión había terminado, se dirigían hacia el comedor. Terry seguía en la misma posición, ahora no le quitaba la vista a Candy, que lo notó inmediatamente.

Mike: pues no se ustedes pero a mí, el estómago me está chillando, así que si me disculpan yo me adelanto.

-Vienes Candy?-preguntó George

Candy: Iré a mi habitación, enseguida los alcanzó-.

Todos se dirigieron hacia la salida, Candy notó que Terry ya había salido. Se tomo unos momentos a solas en el auditorio.

-Tienes que ser fuerte- dijo Candy al aire

De pronto, Candy sintió la presencia de alguien detrás de ella, comenzó a tensarse. Pensaba que se encontraba sola, tendría que ser más cuidadosa. –Si es Neil me defenderé como sea- pensó mientras el coraje empezaba a manifestarse en el rostro de la rubia. Sin más dio media vuelta.

Ahí estaban esos ojos zafiro una vez más, estaban muy cerca de ella.

-Tan temprano y ya estás haciendo corajes pecosa? Le dijo

Candy estaba extrañada, que le había pasado, al que, tan solo la noche anterior, le habían molestado tanto sus comentarios?.

-A ti que más te da, si hago corajes o no- dijo alejándose de él.

-Vamos pecosa, no te desquites conmigo.

Candy ya no aguantaba más, no era su día, y no quería seguir soportando que Terry la llamara pecosa. Sin más se acerco desafiante a Terry, logrando que este retrocediera unos cuantos pasos, lo agarro desprevenido sin embargo una sonrisa comenzaba a dibujarse en su boca ante la reacción de Candy.

-Te he repetido hasta el cansancio que no me llames pecosa, entendiste?

-Oye, oye relájate, pensé que tus pecas brincarían hacia mi!

-Basta Terry! Gritó la rubia, y sin más su rostro cambió del coraje a una inmensa tristeza.

Al verla Terry se preocupó, la tomo de los brazos, como la noche anterior, pero esta vez fue con cuidado.

-Candy, qué pasa?

Al escuchar esto Candy se quedó sin habla, por primera vez la había llamado por su nombre, sintió que algo le recorría el cuerpo al ver los ojos de Terry, mirándola, de esa forma que lograba hacerla temblar. Pero en ese mismo momento su mente comenzó a jugarle una mala pasada. Tenía a Terry enfrente pero su mente comenzó a recordarle lo que vivió hace apenas unos momentos, ella ya no distinguía que el que la estaba sujetando era Terry, ella veía a Niel.

-Suéltame- le gritó sin más -no me vuelvas a poner una mano encima, entendiste?

Terry no supo qué hacer, simplemente la soltó sin entender mucho por qué reaccionaba así con él, la mirada de Candy ya no era la misma, le reflejaba mucho coraje.

-¿Qué te puso tan alterada? Preguntó el futbolista

-Estoy perfectamente bien-

Terry: pues no te creo, tus ojos me dicen lo contrario.

Candy: sabes qué? tu quien te crees, para saber lo que mis ojos dicen o no? Creo que sueno igual que tu ayer! No me hagas perder más mí tiempo.

Candy camino hacia la salida dejando a Terry muy confundido y pensativo ¿Qué te está pasando pecosa? ¿Qué cambio? ¿Por qué actúas así?

Terry salió rumbo al comedor, no pensaba dejar por terminada esa plática, no le gustaba quedarse con dudas. Pero ella no estaba ahí.

-Candy- dijo mientras apretaba los puños.

La hora de desayunar había terminado y el tiempo del primer entrenamiento había llegado.

Los jugadores ya estaban en el área de calentamiento, algunos ya se conocían entre si, otros aprovecharon esos minutos para hacerlo. Terry se mantenía aislado de todos ellos. Al único que conocía era a Stear, pero nunca habían iniciado una amistad ni nada por el estilo se veían únicamente como compañeros de equipo y nada más.

En ese momento llegaba Albert, acompañado de Paul y René, los súbditos de Neil.

-Bueno señores al parecer yo iniciaré con el entrenamiento- les dijo Albert

Archie: y Candy?

Paul: pues verás, a Neil se le torció un pie y pues tendrá que atenderlo.

El tono en como lo dijo le pareció sospechoso a Archie y Stear, pero no fueron los únicos, a Terry, que estaba recargado en un árbol le pareció muy raro.

Stear: no debe de tener nada de seguro él..

Albert: bueno ya por favor, ella revisará y dirá si Neil tiene algo o no, ustedes pónganse a calentar.

Terry se escondió -al parecer a los amigos de Candy no les parece que Neil esté cerca de ella, por algo será.

La enfermería quedaba cerca, sin embargo desde el área de calentamiento no se podía ver hacia ese lugar.

No muy lejos de ahí…

-Primer día, y a uno ya se le torció el pie, genial- pensaba Candy mientras caminaba hacia la enfermería.

Albert le había marcado a su habitación para avisarle que fuera a la enfermería y en cuanto terminará se integrará al entrenamiento.

Al entrar a la enfermería, Candy se exalto, Neil estaba sentado sobre la mesa de exploración. Por la mente de Candy jamás paso la idea que el lesionado fuera él, pero poco a poco fue sacando sus conclusiones.

-Tú no estás lesionado- le dijo.

-Desde la fiesta en casa de Archie, te había dicho que tenía un estirón aquí en la entrepierna, te pedí que lo revisarás y no lo hiciste, creo que ha empeorado, necesito que me "eches una mano", si entiendes a lo que me refiero verdad?

Niel se acercaba cada vez más y más a Candy, quien, sin perderlo de vista iba retrocediendo de frente a él hacia la puerta, hasta que de repente topó con algo.

Neil: tú? qué haces aquí? Deberías estar entrenando.

Candy se giró y Terry estaba ahí, fulminando a Neil con la mirada.

Terry: está todo bien Candy? Preguntó sin apartar la mirada de su compañero. Candy no respondió así que Terry se dirigió hacia Neil –por lo visto ya se te compuso el pie, yo veo que caminas sin problemas, así que ya podrás entrenar.

Niel: tu cómo sabes eso?

Terry: bueno si no es el pie, quizás Candy tenga que atender los buenos golpes que te daré. Dijo mientas se lanzaba hacia éll.

Candy se atravesó- Basta por favor- poniendo las manos sobre el pecho de Terry para detenerlo. Sabía que si dejaba que se dieran sus buenos golpes se armaría el escándalo, y quizás lo expulsarían. Neil se lo merecía y ella lo sabía. Pero Terry no tendría por qué pagar los platos rotos.

-Grandschester, Legan vino aquí por una lesión, no tienes por qué agredirlo- le dijo mirándolo directamente a los ojos.

Neil sonreía, al parecer la rubia lo estaba encubriendo. -Será la forma de mostrar el interés que tiene por mi? Se preguntaba el jugador.

Terry se paró en seco al escuchar las palabras de Candy. Mientras ella se dirigió a una estantería de la enfermería, busco algo y dijo:

-Legan, tomate esto tres veces al día, reposa el día de hoy, no veo una torcedura de tobillo, debe ser algo que quedó resentido de alguna lesión pasada, con esa medicina pasará. Le diré al entrenador que mañana mismo te integras a las actividades. Eso es todo.

Neil tomó la medicina y se dirigió hacia la salida. Al pasar junto a Terry dijo: ves? Aquí no ha pasado nada, relájate viejo!

Terry lo ignoró, su mirada estaba clavada en Candy. Una vez que se notó que Neil no seguía por ahí dijo: -Por qué lo hiciste?

Candy resopló –hacer qué?

Terry se acerco nuevamente hacia Candy de manera peligrosa, demasiado cerca pero sus ojos mostraban rabia, algo que no se explicaba ni siquiera el propio joven.

Terry: no contestes con otra pregunta, qué está pasando entre tú y Neil?

Candy se hizo a un lado -no tengo por qué darte explicaciones no crees? O dime, acaso yo te ando preguntando qué está pasando entre Flammy y tú?

Terry alzo una ceja y solo contestó: no cambies el tema además..

Candy: ósea que si hay algo, mira mejor vete no creo que a tu novia le parezca que estés aquí conmigo. Lo que pase entre Legan y yo, no es asunto tuyo, no te conozco como para tenerte la confianza de contarte mis cosas, tu no me conoces así que eso no te da derecho a preguntar.

Terry explotó –bien, si ya pusiste las cartas sobre la mesa, ni hablar- dijo mientras se dirigía a la puerta.

-Y Grandschester- dijo Candy haciendo una pausa mientras el joven se detenía – si llegará a necesitar ayuda, créeme que serías el último a quién se la pediría.

Terry solo apretó los puños y bajo la cabeza, pero no volteó a verla más mientras salía del lugar. Durante el trayecto –eso te pasa por meterte donde no te llaman, por qué diablos te interesa lo que pueda pasarle a esa niña, o con quien llegue a estar? Se decía

Mientras tanto Candy seguía en la enfermería, había cerrado la puerta tras la salida de Terry y estaba recargada en ella llorando.

-Terry- decía entre sollozos mientras pensaba –viniste preocupado por lo que pudiera hacerme Neil, habrás visto algo en la mañana? O escuchaste lo que me dijo Neil del dichoso estirón? Nadie puede saberlo, perdóname Terry por tratarte así, tú querías defenderme, perdóname.

No pudo presentarse al entrenamiento, no en ese estado, se sentía muy mal con todo lo que le había pasado en las primeras horas de la mañana; escribió una nota a Albert disculpándose diciendo que el dolor de cabeza continuaba pero que sin falta, mañana mismo se presentaría a todas las actividades.

Quería estar sola, quería pensar, llegó a su cuarto y sin más se tiro en la cama a llorar, como hace mucho tiempo no lo hacía. Y de nueva cuenta los ojos de Terry llenos de rabia le vinieron a la mente.

-No te entiendo Terry, no puedo descifrarte, me confundes con esas miradas primero de coraje, luego de felicidad, me criticas y luego me defiendes, me confundes tanto y lo peor es que no dejo de pensar en ti. Por qué haces todo esto si estas con Flammy?

Candy se levantó y buscó su bolso, sacó su celular y pulso la tecla que marcaba "Anthony"..

-Lo sentimos, pero el número que usted marcó no está disponible o se cuenta fuera del área de servicio le sugerimos

-Qué estás haciendo Candy? Se dijo mientras aventaba su celular hacia la cama -llamar a Anthony no ayudará a sacarte a Grandschester de la cabeza. Se quedó pensativa un momento- de hecho ni tú misma puedes hacer que se te salga de la cabeza, estas perdida.- Se dijo mientras se acostaba en la cama y el sueño la vencía de tanto llorar.

El enteramiento de la tarde ya había terminado, por lo que los jugadores después de darse un buen baño, aprovecharon esos momentos libres que en la concentración eran pocos.

La mayoría estaba en el comedor. Terry acababa de bajar de su suite, había tomado un baño pero no quiso quedarse encerrado. Al entrar observo a todos, la mayoría lo volteo a ver. Había generado bastante expectativa entre los demás jugadores al tomar por sus pistolas la suite, además que durante el entrenamiento fue sin duda alguna el que había destacado más, era un gran delantero, y hacia buenas jugadas sin demasiado esfuerzo.

Archie: ay viene el alzado ese

Stear: celoso hermano?

Archie: claro que no, pero juega con aires de grandeza.

Stear: pues creo que viene para acá.

Terry los había visto, decidió saludar a su compañero de equipo, para que dejaran de verlo como bicho raro, así que se acerco.

Terry: Se puede? Dijo mirando a Archie.

Stear: adelante Grandschester.

Archie: voy a llamarle a Candy, no la he visto en todo el día- dijo al mismo tiempo que Terry se sentaba. Se alejó rumbo al lobby.

Terry: creo que tu hermano no me traga.

Stear: no te ha tratado, además te cargas una fama que haría desconfiar a cualquiera, yo ya te conozco y sé que es más mito que otra cosa.

Terry: jajaja si tu lo dices. Oye.. Esta de locos esta concentración no?

Stear: pues creo que es cosa de que nos adaptemos, la verdad ni parecemos un equipo cada quien anda por su cuenta. Sobre todo Neil y secuaces.

Terry: son todo un caso verdad? Sobre todo tu primo

Stear: bueno Terry, pero si tu no vendes piñas eh! Dijo riendo

Terry: y tu cómo es que conoces a la preparadora física?

A Stear le sorprendió el cambio de tema tan rápido: eh? Pues por mi hermano, la conocí en una fiesta cuando recién había entrado a trabajar!

Terry: ya veo y de verdad tú crees que sea tan buena?

Stear: por qué la desconfianza? Dudas que pueda con el trabajo?

Terry sonrió: es solo que nunca había sabido de alguna mujer que se dedicará a esto.

Stear: pues siempre hay una primera vez, la conoces? O por qué tanto interés?

Terry: no es interés, y no…. No la conozco. Pero supongo que su novio no ve con buenos ojos que este rodeada de puro hombre o si?

Stear: Novio? Jaja no, a Candy aún no le he conocido novio, por ahí trae algo con mi primo pero…

Terry se tensó, le estaba costando trabajo sacarle información a Stear, a qué primo se refería? A Legan o a Brown? Sin embargo no pudo preguntarle más. Archie acababa de regresar a la mesa.

Archie: me costó trabajo pero la convencí, dijo que enseguida viene, al parecer ya se le bajo un poco el dolor de cabeza.

Stear: pues yo no me trago ese cuento del dolor de cabeza, esa muchachita trae algo.

Archie: pues yo pienso igual pero no creo que nos diga qué le pasa, es más terca que una mula…

Terry que había permanecido callado sin perderse detalle no se pudo contener y se le salió una carcajada, estaba completamente de acuerdo con eso último.

Archie lo miró extrañado: cualquiera diría que ya conoces a Candy.

Terry: lo siento pero no he tenido el gusto.

Stear: pues quizás este sea el momento le dijo - mientras hacía señas con la mano.

Candy acababa de entrar al comedor, pero conforme se acercaba a la mesa en donde le hacían señas, el estómago se le hizo chiquito.

-Terry qué diablos haces sentado con mis amigos?- pensaba.

Archie: qué bueno que te animaste a bajar, pero qué te crees tú? Desde que llegamos no hemos platicado. Annie te manda muchos saludos, al igual que todos en la casa de la Srta. Pony.

Candy: yo también los extraño mucho y lo siento Archie pero de verdad que tenía un fuerte dolor de cabeza.

Terry contesto con el pensamiento: no te creo, quizás tengas razón no te conozco, pero ese cuento no me lo trago.

Stear: mira Candy, te presento a Terruce Grandschester.

Terry se levantó y miró a Candy directamente a los ojos: mucho gusto señorita.

Candy no entendía mucho lo que estaba pasando, acaso les había dicho a los chicos que no se conocían? Si era así, por qué había hecho una cosa así: -igualmente- dijo mientras tomaba asiento.

Archie: segura que te encuentras bien Candy? A mí no me engañas, estuviste llorando, tienes los ojos hinchados.

-Vamos chicos no se preocupen, estoy bien- contestó Candy, que no se sentía muy a gusto con Terry enfrente, sentía sus miradas, no podía negarlo más, había algo en ese chico que la atraía. Se comenzó a sonrojar.

Stear: pues algo me dice que no estás mintiendo.

Terry: quizás tuvo un mal día, igual alguien se lo arruinó.

Candy sabía hacia donde se dirigía Terry con ese tipo de coemtarios, no lo iba a permitir.

-No es el caso, Grandschester, no soy de las que deja que los demás influyan en sus días. Y ya para que me dejen tranquila, es uno de esos días en lo que nosotras las mujeres sufrimos porque nuestras hormonas estallan, espero y entienda a lo que me refiero.

Archie y Stear comenzaron a reír, Terry solo reflejo media sonrisa.

Terry: creo que recibimos demasiada información por estar de curiosos.

Archie: jaja ya lo creo.

De repente Terry cambió de expresión y por supuesto Candy lo notó, estaba apretando demasiado la mandíbula y sus ojos otra vez reflejaban enojo.

Stear: qué se te ofrece Neil?

En ese momento Candy también se tenso, al parecer Neil estaba parado justo detrás de su silla.

Neil: viene agradecerle a Candy, me dio una medicina que me curó al instante.

Candy: no tienes que darme las gracias simplemente cumplo con mi trabajo.

Stear y Archie se sacaron de onda, por lo general Candy no solía ser tan amable con su primo. Terry notó la tensión entre los jóvenes pero decidió no intervenir ya que Neil podría echar por tierra eso de que no conocía a Candy.

Legan se inclino a un lado de Candy, dando la espalda a sus primos y a Terry, le dijo al oído: Falta poco para que seas mía, que no se te olvide.

Los ojos de Candy reflejaban el miedo, quizás paso desapercibido para Stear y para Archie, pero para Terry era claro que ese tipo estaba asustando a la pecosa. Estaba comenzando a armar el rompecabezas. Candy notó que Terry estaba muy al pendiente por lo que se armo de valor y le dijo en voz alta: -claro Neil, así quedamos entonces, que descanses.

Neil se regocijo con las palabras de la rubia. Sin más le hizo señas a sus amigos para que lo siguieron, salieron rumbo a la piscina.

Terry sonreía mientras miraba a Candy; -lo siento pero no me la trago pecosa- pensó -Si me disculpan voy a dar una vuelta por ahí para conocer las instalaciones. Dijo levantándose de la mesa y dirigiéndose al mismo lugar por el que acababa de salir Neil.

-Genial, ay Dios mío, se va armar la de "Dios es Padre". Tengo que impedirlo.- pensó Candy. Chicos si me disculpan tengo que ir hacer una escala técnica.

Stear: aquí te esperamos.

Candy se levantó y fingió ir en dirección hacia los baños, pero apenas notó que los jóvenes no la veían salió a toda prisa rumbo a la piscina. Pero al parecer no estaban ahí, no veía ni a Terry ni a Neil. A lo lejos le pareció ver unas sombras, ya era de noche y el alumbrado no le ayudaba mucho. Se decidió y se dirigió para allá, sin darse cuenta se estaba alejando bastante del comedor.

Llevaba como cinco minutos caminando en línea recta, cada vez más lejos, había llegado a una parte que no conocía del CAR, ya ni siquiera veía las sombras, sino que comenzó a escuchar el sonido del pasto que se quebraba por unos pasos que venían detrás de ella.

-No puede ser, caí en la trampa de Niel- se dijo Candy. Cada vez se escuchaban más cerca los pasos, ella comenzó a correr, el miedo la había controlado, el momento que había pasado con Neil en la mañana le había afectado más de lo que ella pensaba. Mientras corría volteaba a todos lados, pensaba que Niel y sus amigos la estaban acorralando. A lo lejos puedo ver una luz, decidió correr con todas sus fuerzas al claro que se veía delante. Cuando llegó observo un gran árbol, no lo dudo dos veces, se trepó en él, recordando como lo hacía de pequeña. Una vez que llego a una de las gruesas ramas, se sentó y trato de esconderse entre las ramas más delgadas.

Candy no escuchaba más los pasos, con la luz que había en esa explanada podría ver cuando se acercara Neil. Permanecería oculta hasta que se cansará de buscarla y se fuera.

De repente:

-Espero que no se te ocurra ponerme hacer eso en el entrenamiento pecosa- decía Terry que apareció de la nada y se plantó en el centro de la explanada y observaba en dirección hacia donde estaba escondida.

Candy sintió un gran alivio al ver a Terry pero en cinco segundos cambió a enojo.

-Cuándo dejarás de llamarme así Grandschester? Decía mientras salía de su escondite de hojas.

-Pues si bajas, quizás lo medite un poco- le dirigió una de aquellas miradas que ponían a Candy a temblar –vamos puedes hacerte daño-.

Candy comenzaba su descenso: -para tu información, se trepar árboles muy bien, de chica era uno de mis pasatiempos favoritos- dijo orgullosa

Terry se había acercado hacia el tronco del árbol y comenzó a ver mientras Candy venía para abajo. Tenía una magnifica vista, agradecía en el alma al que haya hecho ese uniforme, aunque el short le impidiera ver más allá.

Candy seguía diciendo lo buena que era para escalar árboles, pero por la obscuridad no noto que la rama en la que había puesto el pie estaba podrida y cuanto dejo caer su peso la rama se partió, haciendo que Candy cayera.

Terry la logró cachar pero perdió el equilibrio y cayó al piso con todo y Candy. Ahí estaban tirados en plena explanada, Terry había conseguido por lo menos amortiguar el golpe y Candy se encontraba sobre de él. Sus miradas se encontraron de nueva cuenta.

-Estas bien?- pregunto Terry

Candy que no podía apartar la vista de esos ojos, no quería romper ese momento, así que no dijo nada.

Pero Terry no pudo resistirse así que dijo: ya termine de crearte tu apodo, ahora que descubro esta nueva faceta tuya y que por lo visto te gustan las emociones fuertes, ya lo pensé bien y para mi serás Tarzan Pecosa- la miro y después con una mano le quitó una parte de su cabello que había quedado sobre su rostro con la caída.

Candy salió del trance y de un solo brinco se puso de pie: -no tienes remedio Terry, dijo cruzándose de brazos y volteándose para otro lado.

El futbolista se arrepintió de no haber esperado más para soltar aquel comentario, tener a Candy sobre de él le había fascinado. La verdad le pegó de golpe y sin aviso, ella lo había hechizado y él se lo había permitido. Se incorporó mirándola, tratando de explicarse cómo había sucedido todo. Lo cierto es que, desde que ella se estrelló con él en la federación no había podido sacársela de la cabeza.

-Puedo preguntar qué hacías caminando sola por estos rumbos del CAR?

Candy: pues como que qué? Salí para impedir que se armarán los golpes entre Neil y tu.

Terry: y acaso tendría que agarrarme a golpes con él? Ah ya veo, pensaste que yo me levante a seguirlo verdad? Por qué llegaste a esa conclusión? Dijo esto último con una de sus famosas sonrisas, que reflejaban cierta victoria.

Candy lo miró y comprendió en el instante que efectivamente había caído en una trampa, pero no en una de Neil, si no en la de Terry.

-Lo que pasa es que…. Bueno… yo- Candy no sabía ni que decir.

Terry: esta vez no vas a poder negar que algo está pasando con Legan, vamos Tarzan Pecosa, soy todo oídos.

Candy: lo más seguro es que ya lo sabes, de lo contrario no me hubieras hecho creer que habías salido tras él.

Terry: te preocupaste por lo que pueda pasarle?

Candy ni pensó solo hablo: -por el no, no lo soporto.- en cuanto termino la última palabra, se llevó las dos manos a la boca en señal de arrepentirse de lo que dijo.

Terry volvió a sonreír –caíste de nuevo- pensó.

-Vamos Tarzan Pecosa, dudo mucho que Neil pueda hacerme daño, así que ya dime, por qué te pones tan nerviosa cada vez que ese patán se te acerca? Quizás puedas engañar a todos, incluso a ti misma, pero a mí no.

Candy pensaba muy bien lo que contestaría, no iba a permitir volverse a echar de cabeza con él. Pero no contaba con que Terry se comenzara acercar –estoy perdida- pensó.

-Te está molestando verdad? Y no me digas que es lo contrario, si me acabas de decir que no lo soportas.

Candy sin darse cuenta había quedado de nueva cuenta acorralada por Terry, en su último paso hacia atrás se había topado con el tronco de otro árbol. Y entonces el recuerdo comenzaba a regresar. Tenía a Terry enfrente, pero su mente de nueva cuenta hacia que sintiera que estaba justo enfrente a Niel, pensaba que le pondría de nueva cuenta sus asquerosas manos encima, que la besaría a la fuerza, que no podía zafarse y que entonces Neil cumpliría lo que le había dicho hace apenas unos instantes en el comedor. Terry ni siquiera la había tocado, tenía sus manos hacia el frente apoyadas en el árbol, era cierto, estaba en esa posición pero era para que Candy no se le escapará y le dijera de una vez por todas que era lo que estaba pasando con Legan.

La rubia comenzó a tensarse, su cuerpo se puso rígido, apretó los puños, cerró los ojos de los cuales comenzaban a asomarse unas lágrimas. Ninguna de estas reacciones había pasado desapercibidas para Terry que comenzó a molestarse al sacar la conclusión de que quizás Neil la estuviera acosando sexualmente, que lo que había alcanzado a escuchar cuando se acercó a la enfermería era cierto y que Candy preocupada no dijo nada para evitar que se armarán los golpes.

-Mírame Candy- dijo por fin con voz seca por la rabia que sentía hacia ese patán.

Candy no hizo caso, seguía pensando que estaba atrapada por Niel.

Terry no le puso ni una sola mano encima, pero esta vez su tono de voz, fue un poco más relajado.

-Vamos Tarzan pecosa, abre los ojos, soy yo, Terry-

Al escuchar su voz, Candy comenzó a relajarse, abrió sus ojos y le agrado ver los de Terry, las lágrimas comenzaban a salir.

-Yo nunca te haría daño, puedes confiar en mí- le dijo sin cambiar de posición pero mirándola fijamente a los ojos.

Si alguien hubiera estado por ahí, sin lugar a dudas hubiera notado la tensión y atracción física entre aquellos dos, hablar de algo más era demasiado pronto entre dos completos desconocidos. Pero sin lugar a dudas, se atraían el uno a otro y de tal manera que comenzaba a reflejarse en tensión para contenerse y controlarse ya que no sabían si el otro sentía lo mismo.

-Ya no es necesario que me digas nada, ese estúpido va a pagar por lo que te haya hecho-

Candy ya no pudo más, sin pensarlo se lanzó hacia adelante y abrazó a Terry echándose a llorar. En el mismo instante que ella lo abrazó Terry hizo lo mismo.

-Fue horrible Terry, tengo miedo mucho miedo de que intente algo más, me beso a la fuerza y puso sus asquerosas manos sobre mi-

Terry sentía que le hervía la sangre del coraje al escuchar lo que le había confesado, imaginaba que la molestaba, pero no que hubiera llegado ya tan lejos. Tendría que relajarse, no quería asustar más a Candy, con un arrebato de coraje.

-No lo hará, no tengas miedo. Pero confía en mí por favor, tendrás que comentarlo con Albert para que reciba su merecido y lo echen de aquí.

Candy se exaltó al oír eso, separándose de él: -No Terry, eso nunca, no pienso hablar con Albert y por favor, si quieres que confié en ti, te pido que no comentes esto con nadie, es bastante vergonzoso, además no quiero que se arme el escándalo, su padre ha hecho demasiado por mí como para que yo le pague con esto.

-Pero es que tienes que hablar- dijo Terry sorprendido por la reacción de Candy

-He dicho que no, me oíste, no lo haré y te prohíbo que digas algo- Sin más salió corriendo de ahí dejando a un Terry bastante confundido. De nueva cuenta el encanto se había roto entre los dos.

BUENO HASTA AQUÍ TERMINA ESTE CAPÍTULO…. COMO VAN VIENDO? AL PARECER YA RECONOCIERON LO QUE SIENTEN POR EL OTRO, PERO AÚN DUDAN SI SERÁN CORRESPONDIDOS. AH QUE ODIOSO NEIL VA? YA ESTOY PENSANDO EN SU CASTIGO, ASI QUE NO DEJEN DE LEER….

SIENTO MUCHO NO PODER ACTUALIZARLO ANTES PERO TUVE UN FIN DE SEMANA BASTANTE OCUPADO.

MUCHAS GRACIAS A Galaxylam84 Y A Dayanna POR TOMARSE EL TIEMPO DE LEER MI HISTORIA Y COMENTAR, ESPERO QUE LES SIGA GUSTANDO ESTA HISTORIA FUTBOLERA.

SALUDOS

GRACIAS POR PASAR Y LEER!