Descargo responsabilidades, los personajes no me pertenece, la historia si :)


"¡Esta rubia me va a escuchar!"

-¡Quinn Fabray! ¡Quinn! ¿Qué no hay nadie en esta casa?...

-La Sra. Berry esta con Santana y su amigo Jessie… - escucho como alguien hablaba atrás de ella-

-¿Sra. Berry? –Rachel se giro y con el ceño fruncido le pregunto a la chica de servicio-

-Su amigo Jessie nos dijo, que de ahora en adelante tenemos que llamar a la Srta. Quinn así y a ella pareció gustarle la idea-

-Jessie no puede estar con la boca cerrada ¿Dónde están?...

-En la piscina…

-Ok gracias…

Camino derecho a la piscina, primero pondría en su lugar a Quinn y después se encargaría de botar a Santana y a Jessie.

"Esta rubia no sabe lo que le espera, ¡Ay mi Dios!"…

Unos metros más allá estaba Quinn con un bikini blanco, que resaltaba cada uno de los atributos de su cuerpo, era algo que ya había visto, pero cada vez que lo hacia, Quinn la dejaba impresionada, no entendía porque tenia un cuerpo tan perfecto y por sobre todo, que tenia su hermana en la cabeza.

-Cierra la boca que se te cae la baba – escucho como alguien hablaba a su lado-

-No estoy babeando – se defendió-

-Pues deja de mirarla así, cualquiera diría que te la quieres comer…

-Cierra la boca Santana…

-Ciérrala tú primero y quizás yo cierre la mía – dijo la latina en tono burlón y se fue a sentar al lado de Jessie-

"Latina bocona"…

-Buenas tardes… - saludo Rachel acercándose a Quinn y a sus dos amigos-

-¿Cuántos hijos piensan tener? – Pregunto Jessie ignorando el saludo de la morena-

-¿Qué? – Rachel casi se atora con su propia saliva causando la sonrisa de Santana-

-Supongo que ya han pensado cuantos hijos van a tener ¿Verdad Quinn? – continuo Jessie preguntando y por la sonrisa que tenia en el rostro, Rachel sabia perfectamente que solo estaba molestando-

-No lo hemos pensado aun – respondió Quinn sin mirar a Rachel-

-Pues ya deberían ir pidiéndolos a la cigüeña – dijo Santana con una sonrisa maliciosa, pero la misma se borro apenas vio la mirada asesina que Rachel le estaba dando-

-¿Por qué no los tienen ustedes dos? – Pregunto Rachel con sorna-

-Porque claramente ustedes son las casadas, así que por ley, son quienes tienen que embarazarse, además soy Gay y no podría tener hijos con Santana – le respondió Jessie y Quinn solo miraba silenciosamente la reacción de Rachel-

-¿Por qué mejor no se callan? –Volvió a preguntar Rachel visiblemente enojada-

-Yo siempre he querido tener dos hijos –dijo como si nada ganándose la atención de Rachel –Siempre he soñado con un varoncito bailando a mi alrededor y una mujercita colgada de mi cuello dándome besos…

-Es hermoso – dijo Jessie suspirando-

-Estúpido – murmuro Santana-

-Cállate – le recrimino Rachel a la latina y esta rodo los ojos-

-Pero ya vi que ese sueño esta muy lejano – susurro Quinn bajando la mirada-

-No lo creo Quinn, Rac… Rebecca estará encantada de darte dos y más hijos… - dijo Jessie sonando muy seguro y Rachel quiso golpearlo en ese mismo instante-

-Eso es lo mas seguro – acoto Santana – Ella tienen el sentimiento maternal revolucionado a mil…

-¡Se van! – Soltó Rachel como si nada – ¡Ahora! ¿Qué esperan? – Miraba tanto a su asistente como a su mejor amigo-

-Dios que amargada estas – Santana era la primera en levantarse e irse-

-Nos vemos Quinn – ahora Jessie se levantaba y se despedía dándole un beso en la mejilla a la rubia – Adiós amargada –pasaba al lado de Rachel empujándola levemente y la morena solo rodo los ojos-

-¡No tenías porque votarlos! – dijo Quinn levantándose de la silla-

-Tú no te vas a ningún lado hasta que hablemos – Rachel la detuvo sujetándola de unos de sus brazos-

-¡No quiero hablar! – Quinn intento zafarse del agarre de Rachel, pero le era imposible-

-Pues lo haremos te guste o no, eres mi mujer…

-¿Tu mujer? ¿Ahora si lo soy? Vives ocultándome cosas Rebecca, ya no se con que noticia nueva me saldrás cada día ¿Dónde esta tu hermana? ¿Qué mas de tu vida no se? Ahora solo falta que me digas que ya estabas casada antes de hacerlo conmigo…

-No tengo que darte explicaciones sobre mi vida…

-¡Claro que si!...

-Cuando te casaste conmigo aprovechándote de que estaba borracha, no te quejabas para nada – dijo Rachel con mucho veneno-

-¡Como te atreves a decir eso! – Quinn estaba muy indignada-

-Es la verdad, así que no lo niegues, eres una aprovechada y una loca…

-¡Suéltame! – Quinn logro soltarse de la morena y la empujo fuertemente, logrando tirarla a la piscina-

-¿Estás loca? – Le pregunto Rachel saliendo a la superficie muy enojada-

-Si, creí que ya lo sabías – dijo Quinn guiñándole un ojo y entraba a la casa-

-¡Demonios! – Se quejaba Rachel saliendo del agua – Es una loca muy sexy, eso sí…

Media hora después Rachel ya estaba cambiada, había tenido que ducharse en su propio baño, ya que Quinn se había encerrado en el cuarto de Rebecca, no entendía que hacia allí metida, pero tampoco le importaba o quizás un poco sí, razón por la cual se acercaba a la puerta del cuarto de su hermana, para ver que le pasaba a la rubia.

-Quinn ábreme necesito hablar contigo…

-Vete – se escuchaba al otro lado de la puerta-

-Quinn por favor, si no me abres tiro la puerta…

-No me importa…

-Ok, tú lo has querido así - dijo la morena metiendo la llave en la cerradura y abría la puerta – Voy a dejar pasar que me dejaste botada en el centro comercial y que acabas de tirarme a la piscina y va… ¿Qué te pasa?...

-Nada, déjame sola – dijo Quinn girándose del lado derecho de la cama, para que la morena no le viera el rostro-

-¿Estás llorando?...

-Vete Rebecca…

-Mira ok lo siento ¿Si?, se que no debí decir lo que dije y que no debí ocultarte cosas, pero…

-Pero ya no me quieres, lo sé…

-No claro que no es eso…

"¿Qué te pasa idiota? ¡Dile que si!"...

-¿Entonces qué es? – Quinn se levantaba y se paraba frente a Rachel, que veía nuevamente los ojos tristes y llenos de lágrimas de la esposa de su hermana – Te necesito Rebecca – Quinn no aguanto más y se lanzo sobre los labios de Rachel, que poco o nada pudo hacer para resistirse – Te amo tanto – aprisionaba los labios de la morena con los suyos y agarraba su rostro fuertemente para que no se le soltara-

-Quinn… – Rachel hablaba entre dientes, luchando fuertemente con su conciencia-

"Dios que bien besa, aléjala Rachel, sino la alejas será demasiado tarde, ¡No eres de piedra!"…

-Deseo tanto que me hagas el amor – susurraba Quinn y bajaba una de sus manos, la colaba debajo de la blusa de Rachel y apretaba suavemente uno de sus pechos-

-Dios… - suspiraba Rachel dejándose llevar por la sensación, arrastraba a Quinn con ella hasta la cama y la acostaba posicionándose encima de ella suavemente, la besaba sin piedad y acariciaba cada una de sus piernas con sus manos, Quinn intentaba quitarle la blusa y lo conseguía.

La rubia se sacaba la parte de arriba del bikini y volvía a buscar la boca de Rachel, mientras acariciaba su espalada y rodeaba con sus piernas su cintura.

Rachel empezó a bajar por el cuello de Quinn, lamiendo y chupando lo más que podía, bajo un poco más hasta uno de sus pechos, lo lamio sacándole un gemido a Quinn y en ese preciso instante algo hizo clip en su cabeza, paro en seco y alzo su rostro desencajado encontrándose con esos ojos avellanas muy confundidos.

-No puedo… – susurro Rachel alejándose rápidamente de Quinn y se colocaba la blusa-

-¿Cómo que no puedes? ¿Qué es lo que esta pasando Rebecca? – le preguntoQuinn levantándose sin cubrirse la parte de arriba-

-Yo…

"Inventa algo, Dios… ¡Eres creativa Berry!"…

-¿Tu qué?...

-Tengo un virus… - dijo Rachel no muy convencida-

"Buena Rachel"…

-¿Qué? ¿Un virus? ¿Tienes…? – pregunto la rubia muy asustada-

-¡No! ¿Te acuerdas de esa vez que fui a Hawái?...

"Bueno Rebecca me dijo a mi que estaba allá"…

-Si lo recuerdo… – respondió la rubia acordándose muy bien que un mes antes de casarse, su ahora esposa se había ido a Hawái con unas amigas-

-Pues en ese viaje me pico un insecto muy extraño, me transfirió toxinas muy peligrosas al cuerpo que pueden trasmitirse por medio de relaciones sexuales…

"Rebecca debería pagarme por mentir"…

-¿En serio? – Quinn pasó de asustada a preocupada-

-Si, por esa razón no puedo estar… ya sabes…

-¿Por qué no me lo habías dicho? – Quinn dejo caer la sabana que cubría sus pechos y se acerco a la morena, quien enseguida bajo la mirada y no precisamente a su ombligo-

-Porque… porque no quería que te enojaras conmigo…

-¿Cómo crees que me voy a enojar? – Quinn rodeaba con sus brazos el cuello de Rachel, que podía sentir los pechos desnudos de la rubia rozando los suyos-

-Bueno… yo… yo… - Rachel no entendía que le pasaba, pero la cercanía de Quinn empezaba a ponerla muy nerviosa y eso no le estaba gustando para nada-

-No seas tonti, yo puedo esperar el tiempo que sea necesario, veremos a los mejores especialistas para que empieces un tratamiento lo antes posible…

-Claro… – murmuro Rachel no muy convencida-

-Te amo… - susurro Quinn sonriendo y besando dulcemente los labios de la mujer que creía que era su esposa-

"Ok, nuevamente me lleva la que me trae, Quinn no me puede estar gustando, ¡Por supuesto que no!"…


Un beso linda :*

Disculpen cualquier falla ortográfica :)

Gracias por leer…