Esta historia también la podrán encontrar en Wattpad ( JennVZelaya)y Fanfislandia bajo mi nick que es: Jennzell; bajo el mismo nombre "Una vida diferente".

Los personajes no son míos sino de su autora, J.K. Rowling.

[UA—pero siempre mágico]

N/A: Como un universo alterno hay varios cambios que se darán cuenta cuando vayan leyendo. Y como es fanfiction uno puede jugar con la historia. También un cambio en la edades de algunos personajes.


Sixth Charper


I

Pronto sería el día especial de Pansy y Draco estaba harto de los ensayos para la boda. Quería solo ser él y nada más que él. El maestro de pociones que su padrino destino a ser jefe de Casa. Quería poder estar sentado en su sillón con una copa de whisky de fuego y con algunos dulces de su madre preparaba. También quería estar en la mansión Malfoy ya que esta ya podía ser habitada, su madre estaba fuera de su arresto.

—Habrá una fiesta en tres días.—Potter leyó el párrafo en el quisquilloso donde la matriarca Malfoy anunciaba el regreso de la familia (ella misma) en la sociedad.

—Sí

—¿Crees qué tía Cissy invite a mis padres?

—No creo que se niegue. Ella te quiere mucho.—respondió algo ausente.

—Lo sé. Pero será algo muy importante para ella ya que tu padre estará allí.

—Padre solo estará unas horas—pauso un momento arrugando su ceño— además no le negara nada a mi madre.

—Umm no quiero que se sienta mal en su propia casa.

—El tío también estará.

—Sí, mi padrino ira.

—Madre se sentirá feliz al verle.

—¿Te pasa algo? —Potter no podía más con su curiosidad, mirar a Draco en ese estado le ponía de nervios. No le gustaba verlo así.

—Nada que te interese, Potter.

—Seguro ¿no quieres ayuda en algo?

—No.

—Ok. Pero luego no digas que la ocupas.

—Así será.

Harry no quería sentirse mal con sigo mismo, quería ser alguien importante para Draco, quería que lo viera como algo más que su compañero de colegio, aliado y ami-enemigo, quería ser alguien en cual pudiera apoyarse cuando las cosas salieran mal.

Conocía todo lo que podía conocer de un Malfoy, Draco era un ser cerrado y ausente. Hermético como ninguno pero cuando había confianza mostraba lo valioso que era y el gran aliado que podía ser.

Draco nunca pedía algo a nadie. Todo lo hacía él si podía. Theo y Harry eran los únicos amigos que tubo en el colegio,con un ocasional Zabini.

—¿Iras conmigo y Theo mañana por Luna?

—Ya te había dicho que sí.

—Lo sé pero no quiero que te sientas presionado—Harry miró como Draco cerraba los ojos y suspiraba. Ahora lo miraba fijamente y quería que naciera de Draco acompañarlo.

—Luna Lovegood es tu amiga por eso seré un caballero y te acompañare, solo por eso. Nada de ir al mundo muggle, nada—Harry sonrió.

II

Narcisa Malfoy tenía una larga lista en sus manos, no sabía como presentarse adecuadamente ante la sociedad, su hijo no tenía novia o novio cosa que no le importaba, en la comunidad mágica eso nunca fue mal visto. También por Merlín estaban saliendo de la década de los noventa y entrando a la era del nuevo milenio, ni que fueran el siglo XVIII. Pero volviendo a la lista solo estaban las familias de los veintiocho.

Suspiró.

No podía invitar a todos ellos, algunos eran de ''Luz'' y a ellos no le parecería agradable verla y los demás eran del bando opuesto que ella no quería verlos. Así que su lista en si constituía en tachar los apellidos de las familias.

—Haber los Abbott, hmm no. La hija de ellos fue novia del chico Longbottom así que no.—paso su dedo largo y delgado en el siguiente apellido, Avery, a esos tampoco. El otro que leyó Black, sonrió.

—Sí los Black, Sirius le encantara venir con su amante de turno, mi hermana con su nieto y sus yerno y Nymphadora.—Narcisa sonreía con la familia Black sería todo más fácil. Con ellos también los Potter y Weasley tendrían su invitación, Cissy anotó los apellidos aparte.

—Sigamos... Bulstrode ¿tú que dices Pinky? —el elfo domestico miró a su ama y no contestó de inmediato, medito un poco, así lo único que salto de sus labios fue:El amo estará feliz de ver una cara conocida.

—Tienes razón. A mi Lucios les gustaría ver gente que lo conozca como es.

Tacho varios apellidos más hasta llegar a Flint había uno o dos que aun tenían contacto con ellos y los amigos de su hijo; Theodoro Nott y Harry Potter. También algunos Malfoy de Escocia y Francia.

También los Parkinson ellos tenían que venir. Se dijo a si misma. La familia era de por sí pequeña.

Suspiró de nuevo.

Volvió a leer la lista que tenía en su mano, solo tenía como seis familias, pocas muy pocas pero son las que consideraba amigas a la suya.

III

—James mira—Lily Potter (née Evans) agitó un papel de color plata— ¡aquí una invitación de Narcisa!

—O la Black. ¿Qué quiere?—James leía tranquilo el periódico muggle. Mientras la mesa estaba llena de papeles que levitan en ella, más la tetera le llenaba su taza por quinta vez.

—Que entusiasmo querido. —se burlo la dama—Pero no deberías ser así—Lily tomó el papel y lo leyó con cuidado.

—Así que una fiesta, no lo creo ir querida—James dejo el diario y tomó su taza. Sabía que su hijo con el joven Nott irían pero él no quería comprometerse, sabía por el profeta que se lo traían desde Londres que Lucios Malfoy estaría ahí con un permiso especial ya que era un'preso ejemplar'.

—Y estará Severus, hace mucho no veo a mi amigo, vamos amor.

—El Quejicus ira, no. Con más razón no iré. Él no pierde la oportunidad de decirme que Harry es un Slytherin.

—Pero si es verdad. Por otra parte Harry ya tiene tres años de haber salido de Hogwarts.

—Pero trabaja ahí y Quejicus es su jefe.

Lily bufo y rodó los ojos. No quería afirmar que Malfoy Jr era el jefe inmediato de Harry. Aun no le agradaba ese muchacho.

—Pero James a nuestra hija le encantaría ir a Inglaterra. Podemos ir con ella y así veremos a Harry antes que Violetta se gradué del colegio.

—Pero Lily no quiero ver a Malfoy me da un escalofrío.

—¿Cuál de los dos?

—Los dos. Solo el apellido me revuelve el estomago. Aun no creo que Cissy tenga algo que ver con mi familia—suspiró— y solo por eso tolero que Harry sea amigo de ellos y solo por eso comprendí que Harry haya terminado en Slytherin.

Lily volvió a rodar los ojos pero sonrió su esposo acababa de aceptar ir a Londres, bueno a la mansión Malfoy y solo por eso le escribiría a su mejor amigo y también a Sirius diciéndole que los vería en Wiltshire.

IV

La estación mágica de Londres que servía para llevar a los niños a Hogwarts también tenía otras funciones, tenía más chimeneas conectadas a la red Flu y lo más nuevo casetas telefónicas como trasladares estáticos.

Nott miraba aburrido todo. Para él que Potter estuviera momentáneamente entusiasmado por la llegada de la chica que recordaba como una loca le ponía los pelos de punta. También mirar a Draco con su inconfundible ropa de color negro inclinado en un pilar de la estación le sorprendía.

—Esperaremos mucho más.—escuchó a su mejor amigo quejarse.

—No lo sé—Harry contestó perdido mirando las chimeneas y estaciones telefónicas.

—Que aburrimiento.—Theo estuvo de acuerdo con Draco, la loca de ojos saltones no aparecía tenía las ganas de decirle a Potter si estaba seguro que era el día y la hora acordada.

Paseó su vista por todo el anden hasta que miró en una mujer de cabellera rubia y vestimenta ¿muggle? Levantó una ceja, como una bruja podía andar vestida de esa forma. Era realmente raro.

—Harry no será ella.—Theo miro a Draco señalar a la misma bruja de ropa muggle que ahora parecía perdida y trataba de hablar con otros magos que solo le pasaban de largo.

—Oh ¡Luna!—el grito de Harry molesto a los dos. Theo rodó los ojos y se paro lo más derecho posible, mientras que Draco chasqueo la lengua y a todo aquel que lo miraba raro le lanzaba una mirada envenenada.

—Harry—la voz soñadora de Luna no había cambiado pero ella sí, para Nott ya no parecía un fantasma por lo pálida que era, ahora tenía más color en la piel su cabello seguía igual rubio platinado y sus ojos seguían siendo de un gris pero ahora se podía camuflarjear como un azul eléctrico.

—¡Hola! Me alegra tato que estés aquí—Harry abrazo a Luna la cual correspondió después dio unos saltos de lo entusiasmada que estaba. Quería ver a los Weasley entre otros. Harry la presentó correctamente a sus acompañantes. Nott como un caballero le beso el dorso de su mano y se presentó.

—Theodoro Nott, señorita Lovegood.

Draco no dudo en fruncir su ceño. Y a su mente le llegó la pregunta que estaba cansado de oír ¿Lovegood era un familiar lejano a él? ¡Claro que era! Solo con mirarlos se podía confirmar, ojos grises, cabellos platinados y piel pálida. Suspiró. Pandora era hija de un tío segundo, un Malfoy de origen Francés.

—Lovegood.

—Malfoy—Luna sonrió como una descerebrada para Draco y chasqueo la lengua.

—¿Bueno qué les parece si vamos a comer?

—Oh sí. Harry hay unos restaurantes en el centro de Londres que tienes que conocer.—Luna dijo tan tranquila que los nervios de Draco se alteraron. Cerro los ojos y rezo a Merlín y a Salazar que no aceptaran.

—Claro, señorita Lovegood, estaremos encantados. Permitame—Theo tomo del brazo a Luna y se adelantaron a los otros.

—Yo..

—Cállate Potter.

A Draco no le quedo de otra que ser testigo de lo asquerosamente caballeroso que podía llegar a ser Nott y lo tarado, sobreprotector que Potter sería con su casi nada pariente.


Palabras [+1600]

Hasta la próxima.