Hello! *asoma la cabecita por detrás del árbol* ¡Lamento la tardanza! *se vuelve a esconder para no recibir tomatazos y derivados* He estado muy ocupada y no he podido escribir demasiado T_T
Además... Naruto ha terminado... Tengo un gran vacío existencial T_T El jodido final... ESE jodido final... LO AMÉ *_*Aún no me lo creo...
¡FUCK YOU BITCHES! ¡SASUSAKU, NARUHINA, SHIKATEMA Y SAINO ARE CANNON! *salta emocionada y llora de felicidad*
Naruto y sus personajes no me pertenecen a mí, sino al maestro Kishimoto-sama. Pero esta historia y algunos de sus personajes sí son MÍOS. Si alguien encuentra este fic publicado en otra página NO he sido YO.
¡DI NO AL PLAGIO!
Ahora sí, os dejo leer :)
BUENOS COMIENZOS (parte I)
Son las nueve de la mañana. En uno de los campos de entrenamiento de la villa se encuentran Aiko, Shinji y Haruto. Los tres están agitados y tienen el cuerpo lleno de tierra y polvo, sus ropas están algo quemadas y varios rascazos y heridas superficiales cubren su piel. El cansancio es palpable en sus rostros.
― No puedo más― Aiko se desploma en el suelo, cayendo de rodillas, sin poder con su alma.
― Yo tampoco― dijo Haruto imitando a su compañera.
Shinji sólo se sentó, disimulando su estado, aunque estaba tan o más agotado que ellos.
― Vamos panda de vagos, aún no he acabado con vosotros― Sakura también lucía cansada, no por agotamiento físico, sino más bien por haber dormido muy poco. Sus marcadas ojeras lo demostraban.
― Pero Sakura-sensei... Déjenos descansar al menos un poco...― lloriqueaba el rubio.
― Estamos muy cansados sensei― apoyó Aiko.
Una vena salió en la frente de la pelirrosa al igual que un tic en un ojo y frunció el ceño.
― ¿Cansados? ¡¿Cansados?!― explotó―. ¡Os voy a decir yo lo que es estar cansados!
Pegó un puñetazo en el suelo provocando una gran grieta, haciendo que los genin saltaran hacia los árboles para no salir lastimados. Sakura rápidamente los atacó, dando poderosas patadas y puñetazos hacia los chicos, que hacían hasta lo imposible por esquivarlos. Un golpe de esos los mandaría directos al hospital.
·
Tsunade está en su despacho, mirando por la ventana hacia los campos de entrenamiento. Al oír la tierra temblar ―eso sólo podía ser obra de Sakura― soltó un suspiro. Por su mente pasaban los recuerdos de cuando comenzó a entrenar a Sakura. Recordaba esas tardes enteras golpeándola sin cesar para que aprendiera a esquivar cualquier ataque. O esas mañanas en las que la ayudaba en el hospital. Soltó otro suspiro. Sin duda su alumna la había superado, y estaba muy orgullosa de ella.
― Adelante― dijo con voz calmada tras oír como golpeaban a la puerta.
― Tsunade-sama― saludó una joven pelinegra.― Han llegado nuevas misiones que debe clasificar― explicó dejando una montaña de papeles en el escritorio―. Y estos son los documentos que debe firmar para la organización de los exámenes de ascenso a chunin de este año― le entregó una carpeta azul.
Tsunade cogió la carpeta y comenzó a revisarlos tranquilamente, bajo la atenta mirada de su ayudante. Firmó varias de las hojas después de leer todo y le devolvió la carpeta a Shizune.
― Puedes retirarte― con una pequeña inclinación la pelinegra salió del despacho, dejando sola de nuevo a la hokage.
"Los exámenes chunin, ¿eh?" cogió el periódico de uno de sus cajones y lo observó. "Tal y como yo pensaba" miró de nuevo la página donde estaba el boleto ganador de la lotería.
― He ganado de nuevo― murmuró para sí al confirmar sus sospechas.
·
― Podéis descansar.
Nada más Sakura dijo esa frase, los tres genin se desplomaron en el suelo, acostándose y disfrutándolo desde el primer segundo.
― Oficialmente... he muerto― decía Haruto mientras se acomodaba y cerraba los ojos.
― No exageres Haruto-chan― se rió la pelirrosa, sentándose cerca de ellos.
A Aiko y Shinji les salieron unas gotitas de sudor en la nuca al ver lo bipolar que era su maestra. Hace apenas unos minutos los quería moler a golpes. Y ahora hablaba con ese tono dulce y se reía.
Suspiraron. Así era casi todos los días.
― ¡No exagero sensei!― exclamó sin fuerzas―. No tengo energía ni para sostenerme en pie, mucho menos para esquivar más de sus golpes.
Sakura soltó otra risilla.― Habéis mejorado mucho chicos― dijo revolviendo los cabellos de Haruto y Shinji mientras una gran sonrisa se formaba en su rostro, haciendo que ambos se sonrojaran levemente―. Estoy muy orgullosa.
En la cara de los tres pequeños se formó una sonrisa de orgullo y alegría.
― Por cierto... ¿Cómo vais con eso de subiros a los árboles con chakra?― preguntó curiosa.
Haruto se tensó ante la pregunta. Hacía ya una semana que su sensei les había explicado cómo subir a los árboles sin necesidad de las manos. Pero él no lo había practicado lo suficiente y aún no lo había conseguido.
― Yo lo he logrado sensei― dijo Aiko en tono orgulloso.
― Yo también― añadió Shinji con el mismo tono.
― ¿Y tú Haruto-chan?― preguntó viendo curiosa al rubio, ya que no había respondido.
― Yo... etto... bueno...― las manos le sudaban, estaba nervioso.
― Seguro que el idiota no lo ha conseguido― comentó el pelinegro en tono burlón.
― ¿Qué dices imbécil?
― Además de idiota, sordo― su sonrisa altanera se amplió, consiguiendo molestar a Haruto.
― ¡Pues claro que lo he conseguido imbécil!― exclamó molesto―. ¡Seguro que subo más alto que tú!― lo retó, mandándole rayitos con la mirada. Shinji no se quedó atrás e imitó a su compañero.
― Me alegro que lo hayáis hecho todos― dijo Sakura con una sonrisa, después de haberles pegado una colleja a ambos chicos.― Mañana me lo enseñaréis, ahora me tengo que ir― se despidió con la mano y se esfumó en una nube de humo.
Haruto se quedó helado.
Mañana me lo enseñaréis...
"¡Maldición! ¿Ahora que hago?" el rubio se mordía las uñas mientras intentaba encontrar una posible solución. "Debo entrenar duro hoy. Como no lo logre, sensei me matará y Shinji-baka se burlará de mí".
― ¡No lo permitiré!― gritó y echó a correr como un loco, dejando una nube de humo detrás suya.
Shinji y Aiko tosieron por el polvo y vieron a su compañero correr como un loco hacia sabe dios dónde. Tenían una gotitas de sudor en la nuca y un tic en el ojo.
"Yo a este no lo conozco de nada" pensaban ambos mientras se dirigían a sus respectivas casas.
·
Naruto va caminando por una de las calles de la villa. A su lado va Hinata, a quien agarra de la mano. Ambos están dando un paseo mientras disfrutan de los helados que acaban de comprar.
― Hinata-chan― llamó el rubio con tono algo cantarín―. Quiero probar tu helado.
Ante la petición de su novio, la Hyūga extiende el brazo, acercando su helado de vainilla a la cara de Naruto. Un sonrojo se posa en sus mejillas al verlo lamer su helado con cierta sensualidad. Esa escena hace que recuerde otras cosas que puede hacer su novio con la lengua. Su sonrojo aumenta.
― Hinata-chan, ¿estás bien?― pregunta el rubio preocupado de ver a la chica más roja que un tomate.― Hinata-chan― llama más preocupado.
La Hyūga sale de sus ensoñaciones y se tapa el rostro con la mano, totalmente avergonzada, haciendo que Naruto se ría levemente. Adora esa faceta tímida y sensible de su novia, se le hace muy adorable ―a la vez que violable―. Conociéndola, seguro que ha imaginado algo o ha recordado alguna de sus muchas noches juntos.
― Na...Naruto-kun y...yo...
La chica se vio interrumpida por unos labios que atraparon los suyos con rapidez. Ella correspondió el beso al instante, moviendo los labios al ritmo de los de Naruto, disfrutando del beso.
― Eres adorable― dijo el rubio pegando su frente con la de ella, nada más terminar el beso.― Por eso te quiero― le dio un beso de pico y luego sonrió.
Hinata se sonrojó, aunque Naruto muchas veces le dijera esas palabras, aún no se hacía a la idea de que su sueño desde que tenía memoria, se había hecho realidad.
Naruto era un buen novio; cariñoso, atento, amable... Siempre la complacía y le decía lo mucho que la quería. Y ella estaba loca y perdidamente enamorada de él. Cada día lo amaba más y estaba segura de que él es el único al que amará por siempre. Es el chico perfecto para ella, no hay duda alguna, y en estos años que llevan de relación, jamás la ha decepcionado. Siempre sorprendiéndola, siempre atento a ella, siempre preocupado por ella. Incluso en el ámbito sexual, prácticamente siempre era él el que empezaba y el que más hacía. Y sentía que no era justo, que ella debía dejar de un lado la timidez con él y tomar alguna vez la iniciativa.
"Sí, eso es. Le daré una sorpresa a Naruto-kun" pensó decidida. Ya tenía una idea para el aniversario en el que cumplían tres años como novios. El cual, por cierto, era ese mismo día. "Tendré que pedirle consejo a Sakura-chan, Ino-chan y Tenten-chan".
― ¿Te encuentras bien?― preguntó Naruto posando una mano en la frente de Hinata.
La chica salió de sus pensamientos y asintió, demasiado exagerado. Naruto la miró fijamente con los ojos entornados unos segundos, poniendo nerviosa a la Hyūga, pero se encogió de hombros restándole importancia y le sonrió.
Siguieron caminando tomados de las manos hasta que un borrón rubio se tiró ―literalmente― encima del Uzumaki.
― ¡Naruto-kun!― llamó preocupada.― ¿Estás bien?
El mencionado se sobó el golpe que se había dado en la cabeza y asintió.
― ¿Quién fue?― miró a todos lados e intentó levantarse, pero sentía un peso extra en la espalda.
― ¡Naruto-san! ¡Tiene que ayudarme!
Naruto reconoció esa voz.
― ¿Haruto-chan?
― ¡Tiene que ayudarme por favor!― exclamó con más ímpetu.
― Está bien― accedió causando una gran sonrisa en el pequeño rubio―. Pero si sigues encima de mí, será difícil ayudarte― se rió.
Haruto se dio cuenta de que estaba en la espalda del Uzumaki, así que rápidamente se levantó y pidió disculpas.
― ¿Y en qué te puedo ayudar?― le preguntó sonriente.
El pequeño genin se puso serio.― Pues verá... Sakura-sensei nos dijo hace una semana que aprenderíamos a subir a los árboles sin las manos. Y me dije... ¿Cómo es posible? Y ya nos explicó lo del manejo de chakra. Pero claro, yo no soy paciente, y no soy bueno manejando chakra. Así que me caía siempre, casi ni tres pasos podía dar― puso cara triste―. Aunque Shinji-baka también se caía― sonrió malévolamente―. ¡Pero ese no es el punto!― exclamó alterado―. Ahora Aiko-chan y Shinji-baka lo han conseguido y mañana sensei quiere que se lo demostremos. Pero yo no he practicado y no puedo hacerlo― comenzó a lloriquear―. Y cuando sensei se entere de que no entrené y le mentí, se enfadará y me molerá a golpes como cada vez que se enfada.
Hinata y Naruto se quedaron un poco sorprendidos, con una gota de sudor en la nuca. Algunas cosas no las habían entendido del todo, puesto que el pequeño lo contó todo de carrerilla. Malamente e hizo pausas para respirar.
Naruto soltó una carcajada al recordar que él también lo había pasado mal con esa prueba. Así que con su enorme sonrisa característica, abrazó a Haruto por los hombros atrayéndolo hacia sí.
― No te preocupes Haruto-chan. Lo conseguirás― pasó una mano por el pelo, revolviéndoselo cariñosamente.
Hinata miraba la escena conmovida. Adoraba esa faceta que tenía el Uzumaki con los más pequeños. Esa confianza que les infundía, el cómo los ayudaba, el cómo los quería...
"Hoy debo decirle a Naruto-kun" pensó decidida. No podía atrasarlo más. Y el ver esa escena, sus dudas se disiparon. Ya no tenía miedo.
― Lo siento Hinata-chan― se disculpó el rubio con una sonrisa y rascándose la nuca―. ¿No te importa si le ayudo, no?
― No te preocupes Naruto-kun― le sonrió cálidamente―. Haruto-chan necesita tu ayuda. Y además tengo que ir con Ino-chan y Tenten-chan.
― Gracias Hinata-chan― se acercó a ella y le dio un beso de pico―. Nos vemos esta noche― la volvió a besar y se fue con Haruto.
― ¡Gracias Hinata-san!― exclamó Haruto saludándole con la mano mientras se alejaba. Ella rápidamente correspondió el gesto.
Hinata los observó alejarse, con una sonrisa pintada en el rostro.
·
―... Tienes que concentrar el chakra justo en tus pies para no caerte― repitió Naruto por décima vez en la tarde.
Haruto se levantó y frunció el ceño. Esa caída había sido la más dura hasta el momento. Toda la tarde había estado practicando con el Uzumaki y sólo había conseguido llegar ―a muy duras penas― hasta la mitad del dichoso árbol. No podía creer cómo era que su sensei lo hiciera tan fácil, incluso Naruto. Tampoco entendía cómo era posible que sus compañeros lo hubiesen logrado.
"Porque ellos practicarían toda la semana, no como yo" se recordó a sí mismo. Suspiró con cansancio.
― ¡Ya lo sé!― exclamó harto. Se sabía la teoría de memoria.― Pero ya sabe que no soy bueno en control de chakra― frunció aún más el ceño mirando molesto al mayor.
Naruto soltó una risilla. Él también lo había pasado fatal con eso.
― Te diré el truco que yo usé para lograrlo― dijo calmado. Haruto se acercó para escuchar mejor.― No te obsesiones con llegar cuanto antes arriba. Vete con calma, con pasos tranquilos y relajados― sonrió al recordar que Sakura le había dado un consejo similar―. ¡Ah! Y en vez de añadir poco a poco chakra al pie, hazlo al revés. Yo lo sigo haciendo así.
― ¿Cómo? No entiendo― comentó confuso.
― En vez de controlar lo que añades, pon chakra de más en los pies y luego vete quitando poco a poco. Empieza a subir al árbol y vete disminuyendo el chakra, llegará un momento en el que tendrás la cantidad justa y sólo necesitarás mantenerla más o menos constante.
Haruto quedó pensando. Sonaba un poco rebuscado, pero igual funcionaba. Desde luego no se iba a rendir sin conseguirlo.
― Lo intentaré entonces― dijo con ánimos levantando el dedo pulgar hacia Naruto. El mayor respondió de igual forma este gesto.
Se acercó al árbol y concentró una gran cantidad de chakra en sus pies. Al apoyar su pie derecho al inicio del tronco, éste se rompió, haciendo que su pie quedase algo encajado. Rápidamente ―siguiendo el consejo de Naruto― disminuyó el chakra y volvió a dar otro paso. Esa vez la madera sólo se astilló y él perdió el equilibrio, cayendo al suelo de pompas ―otra vez―.
Los minutos pasaban y Haruto no cesaba de intentarlo como le había dicho Naruto, ya que avanzaba más rápido y le era más sencillo. Se descubrió a sí mismo avanzando con rapidez por el árbol, casi dominando la técnica.
― ¡Haruto-chan! ¡Lo siento, pero me tengo que ir!― exclamó Naruto para que el genin lo oyera.
El mencionado se dio la vuelta, levantándose del suelo tras caerse de nuevo, y asintió.
― ¡Muchas gracias por ayudarme Naruto-sensei!― se despidió alzando el brazo y una sonrisa enorme en la cara. Sabía que había sido buena idea pedirle a él consejo.
Naruto se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia su casa, con una sonrisa de oreja a oreja.
"Naruto-sensei... Que bien suena" pensaba el rubio con un ligero rubor en sus mejillas.
― ¡Mucha suerte mañana! ¡Lo lograrás, dattebayo!― giró la mitad de su cuerpo y le alzó el pulgar, obteniendo la misma respuesta del pequeño rubio.
Haruto se quedó un rato más practicando, quería que le saliera perfecto. No podía fallar. Mañana le mostraría a su sensei y a los demás que no se quedaría atrás.
·
Cuando Naruto entró en su casa, pudo captar un exquisito olor que provenía, al parecer, de la cocina. Al llegar, abrió los ojos sorprendido. Frente a él estaba la mesa puesta para cenar dos, con algunas velas perfumadas ―para dar un toque romántico―. La comida olía deliciosamente y por la pinta debía saber mejor de lo que olía. Buscó con la mirada a su novia, sin encontrarla.
― ¡Hinata-chan, he llegado!― exclamó para que supiese que estaba ahí.
― ¡Un momento Naruto-kun!― se oyó en otra habitación.
El rubio se encogió de hombros y se sentó frente a uno de los platos, esperando.
― Bienvenido.
Alzó la vista hacia la entrada de la cocina y abrió los ojos con asombro. Hinata se había arreglado para la ocasión, vistiendo un kimono de seda color marfil con flores de distintos tonos azulados y violetas, el obi de color azul marino y un lazo azul celeste*. El pelo estaba recogido en un moño alto dejando el flequillo recto y dos mechones enmarcando su rostro. El maquillaje era muy simple y natural, prácticamente ni se notaba. Un ligero rubor cubría sus mejillas, haciéndola ver mucho más adorable.
Naruto abrió la boca del asombro, estaba espectacular. Ya la había visto varias veces arreglada y con kimono, pero esta vez se había lucido. No podía apartar los ojos de ella, causando que la Hyūga se sonrojara más.
― E...Estás pr...pre...preciosa― tartamudeó saliendo de sus ensoñaciones. Sus mejillas se sonrojaron y apartó la vista.
― Gra...Gracias Naruto-kun― contestó tímida.
El rubio se levantó y caminó hasta la silla de enfrente apartándola ―como un caballero― para que Hinata se sentase. Estando ambos sentados procedieron a servir la cena, la cual cada dos por tres era elogiada por el Uzumaki.
Los minutos pasaron y la cena ya había terminado.
― Naruto-kun― llamó la chica―. Tengo un regalo para ti― le sonrió cálidamente.
― ¡Oh, es verdad!― exclamó levantándose de pronto―. Aguarda un momento.
Tras decir eso se perdió por el pasillo, volviendo unos minutos después con una caja roja con un lazo blanco.
Ambos intercambiaron los regalos. Curiosos por saber qué habría dentro.
― Hinata-chan, antes de abrir mi regalo, quiero que abras el tuyo― le dijo con una gran sonrisa.
La Hyūga se sorprendió y la curiosidad la invadió. Pero recordó lo que le estaba regalando a Naruto y lo que debía decirle, así que negó con la cabeza.― Ábrelo tú primero por favor.
― Por favor Hinata-chan― suplicó el rubio―. He estado preparando esto toda la semana, incluso tuve que pedirle ayuda al hermano mayor del teme, a Kakashi-sensei e incluso al teme― al último lo nombró con una mueca de desagrado.
Hinata miró la caja y a su novio con curiosidad. Se preguntaba qué era lo que había en ella para que Naruto tuviese que tardar tanto en prepararlo e incluso pedir ayuda.
Soltó un suspiro. Esto no era lo que ella tenía planeado, pero decidió complacer a su novio, así que cogió la caja roja y comenzó a quitar el lazo.
"Perfecto, todo va según lo planeado" una gran sonrisa se extendió por el rostro del Uzumaki. "Espero que Itachi, Kakashi-sensei y el teme tengan razón."
Por un lado, estaba entusiasmado y expectante, pero por el otro, estaba muy nervioso.
― Al abrirla verás dos cajas más pequeñas y un sobre. Quiero que abras primero la caja más grande.
Hinata siguió sus instrucciones, abriendo una caja alargada de color azul. En su interior había un collar de plata cuyo colgante tenía la forma del remolino característico del clan Uzumaki. La chica se quedó mirando el collar con alegría e ilusión.
"Es precioso" lo sacó de la cajita y lo cogió entre sus dedos, mirándolo con más atención. "Pe... Pero si es..." abrió la boca con asombro y lágrimas amenazaban con salir de sus ojos.
― Si te fijas, por detrás del colgante están gravadas nuestras iniciales y la fecha en la que comenzamos a salir― explicó con una sonrisa de satisfacción al ver que le había gustado el regalo.
Hinata asintió, ya se había fijado.
― Muchas gracias, Naruto-kun― le sonrió dulcemente―. ¿Me lo pones?― preguntó extendiéndole el collar.
Naruto se levantó y rodeó la mesa hasta ponerse detrás de su novia. Desabrochó el cierre y rodeó el níveo cuello con el colgante, abrochándoselo y depositando un beso en una de las ruborizadas mejillas de ella.
― Te queda perfecto― ambos se sonrieron―. Ahora abre el sobre y lee lo que hay dentro, pero no lo hagas en voz alta― sus mejillas se tiñeron de rojo al recordar lo que ponía.
La chica abrió el sobre y sacó de su interior una carta ―escrita a mano por el rubio― y comenzó a leer para sí. Los ojos vagaban por las palabras allí escritas, haciéndola sonreír de felicidad por lo que decía. Recuerdos de sus primeros meses saliendo, las citas por la aldea, las cenas con su familia, las quedadas con sus amigos... Todo. Absolutamente todos los detalles de su relación y los sentimientos de Naruto quedaban expresados en esa carta. Una lágrima cayó de uno de los ojos aperlados al leer las últimas frases:
"En algún libro que leyó Sai dice que 'la locura es el estado en el que la felicidad deja de ser inalcanzable'. Si esto es verdad, y juraría que lo es, déjame decirte que soy el tonto cabeza hueca impulsivo amante del ramen más loco de todos. Tras estar estos años a tu lado y pensar en todo lo que hemos vivido juntos (nada que ver lo que me dijeran Kakashi-sensei, Itachi y el teme), me he dado cuenta de que eres la persona con la que mejor estoy, la que mejor me comprende, la que más me quiere y la que más me apoya.
Te amo Hinata."
Naruto limpió esa lágrima rebelde que había bajado por el rostro de Hinata.
― ¿No te ha gustado?― preguntó preocupado.
Hinata negó levemente con la cabeza―. Me ha encantado Naruto-kun― le sonrió―. Era una lágrima de felicidad.
El Uzumaki suspiró aliviado y le sonrió alegre.
― Ahora falta el último de mis regalos― dijo mientras le tendió la pequeña caja cuadrada de color rojo oscuro.
Hinata asintió y cogió la caja y la miró con curiosidad. ¿Qué podría haber en esa cajita tan pequeña? La abrió lentamente y se asombró con lo que vio.
"Esto... Esto es..." pensaba en shock "... un anillo..."
― Hinata Hyūga― la nombrada volvió su mirada hacia su izquierda, viendo al rubio postrarse ante ella con una rodilla apoyada en el suelo―. ¿Te casarías con este tonto cabeza hueca impulsivo amante del ramen que está loco por ti?
La chica seguía en shock. ¿Naruto estaba... pidiéndole que se casara con ella?
"¿Esto es un sueño...?" se preguntaba aún con los ojos abiertos de la impresión. Cuando su cuerpo decidió volver a obedecer su órdenes se pellizcó en el brazo, sintiendo dolor. "No, no es un sueño. Pero..." lágrimas comenzaron a caer por su rostro al recordar lo que debía decirle. "Tengo... Tengo que decirle ahora" se armó de valor.
― Naruto-kun yo...― dudó al ver como su novio estaba a la espera de su contestación―. Yo... no puedo― bajó el rostro triste―. No puedo hacerte esto... No a ti.
― ¿Qué pasa Hinata-chan? ¿Aún no estás lista? Puedo esperar lo que neces...
― N...No es eso― lo interrumpió―. Yo...― dudó―. Tengo algo importante que decirte Naruto-kun― cogió aire y se armó de valor―. Yo... Es...Estoy em...embarazada.
Silencio.
Naruto no reaccionaba, se quedó con la misma expresión de shock durante unos quince minutos. Algo parecido sucedía con Hinata, la cual estaba con el rostro bajado ―tapando los ojos con el flequillo― porque no quería ver al Uzumaki. Su miedo había regresado, pero ya estaba dicho, sólo quedaba esperar.
― ¿E...Es...Estás se...segura?― preguntó al salir del shock, aún con la mirada perdida.
La Hyuga sólo asintió, sin querer mirarlo aún y sin que su voz pudiera salir con normalidad.
― Vaya...― susurró con entendimiento―. Voy a ser papá...
Hinata escuchó ese susurro y levantó el rostro para mirarlo, aún con miedo y lo que vio la sorprendió. Naruto se había puesto de pie de repente y una gran sonrisa se había formado en su boca.
― ¡Voy a ser papá!― exclamó con más fuerza―. ¡Voy a ser papá!
En un rápido movimiento hizo que Hinata se levantase de su silla y comenzó a girar con ella, danzando alegre por la cocina. La pelinegra estaba sorprendida por su reacción, pero ese miedo irracional ya se había esfumado. En el fondo sabía que Naruto no la abandonaría por el simple hecho de quedarse embarazada sin planearlo, y así se lo había demostrado él, con su alegría e hiperactividad características.
― ¡Voy a ser papá!― exclamó otra vez cogiéndola en el aire y girando con ella, causando las risas divertidas y emocionadas de la chica―. ¿De cuántas semanas estás?― le preguntó una vez la dejó en el suelo y ambos dejaron de reír.
― Tengo siete semanas Naruto-kun.
― Es la mejor noticia que me has dado Hinata-chan― exclamó sonriente. Pero pronto se puso serio―. ¿Y entonces por qué no quieres casarte conmigo?
― Yo...Yo sí quiero casarme con...contigo Naruto-kun― contestó nerviosa y algo sonrojada―, pero quería decirte primero esto, para que no me lo pidieses por obligación― una lágrima salió de su ojo, pero su camino fue interrumpido por la mano del Uzumaki, el cual estaba acunando el fino rostro de la Hyūga con ambas manos.
― Jamás me casaría con nadie por obligación― sus ojos demostraban que sus palabras eran serias―. Y, de todas formas, te lo he pedido antes de que me dijeses nada, así que...― sonrió y se volvió a hincar, cogió la caja roja con el anillo y se lo mostró―. Hinata Hyūga, ¿quieres casar...?
No pudo terminar la frase puesto que la chica se abalanzó a él y lo abrazó con fuerza.
― Sí― contestó en un susurro―. ¡Sí quiero!― dijo con más fuerza, mientras apretaba el abrazo con el rubio y lágrimas surcaban su rostro sin control alguno.
Naruto la envolvió fuertemente entre sus brazos. No dejaría que la apartaran de su lado.
Amaba a esa mujer.
A esa mujer que lo había aceptado pese a tener el Kyūbi en su interior.
A esa mujer que se sonrojaba y se desmayaba con sólo una mirada suya.
A esa mujer que lo había amado desde niños.
A esa mujer que aceptó casarse con él.
A esa mujer que sería la madre de su hijo.
Continuará...
¿Qué os ha parecido? Espero que haya merecido la pena la espera y que no os haya decepcionado ^_^"
Este capítulo tuve que dividirlo en dos partes, puesto que sino me quedaría demasiado largo, y eso se hace muy pesado de leer. En esta parte quise mostrar algo de NaruHina, ya que casi nunca me centro en ellos ^.^" Un regalillo especial para los amantes de esta pareja XD
En el siguiente me centraré más en SasuSaku y pondré alguna escena sobre Shinji y Aiko (tan lindos *-*)
PD: el kimono que describo (*) es este: www . asian-culture-shop bookpic / 20102 / 201022553553 . jpg (juntad los espacios ;D)
¡Gracias a todos los que me escribís reviews! ¡Os amo! Me hacen muy feliz jajaja Y también muchas gracias a los que favoritean y siguen el fic. ¡Besotes para todos! ^.^ Nunca me cansaré de agradeceros el apoyo.
· Msdupree22: Muchas gracias por tu review y lamento muchísimo la tardanza... La uni me tiene atareada úlimamente U.u Espero que te haya gustado este cap :) ¡Un beso!
· Warrior Girl In Flames: ¡Muchas gracias por el review! Espero que te haya gustado este cap, aunque no haya salido Itachi ^.^" ¡Lamento mucho la tardanza! Intentaré que no vuelva a ocurrir T_T Gracias otra vez, ¡un beso!
· lunitha bathory: ¡Muchas gracias por tu review! Espero que este cap te haya gustado también :) Yo también amo el SasuSaku, es mi pareja favorita de Naruto por excelencia. ¡Siempre lo fue y siempre lo será! Y amo a Kishimoto por hacerla una pareja cannon... En mi vida había estado tan emocionada *.* Gracias de nuevo y... lamento la tardanza U.u ¡Un beso!
· ViriH: ¡Muchas gracias por tu review! Discúlpame a mí por tardar tanto en acualizar... La uni tiene la culpa de todo ò.ó Me alegra que te guste tanto el fic, me emociona :) Nunca me ha gustado esa imagen de débil que da Sakura, por ello quería hacerla algo más fuerte tanto física como psicológicamente (tengo pensado una forma de contar cómo ocurrió el cambio, pero aun no decido exactamente cuándo -.-'). Espero no decepcionarte y que te guste este cap también ^.^ ¡Un beso!
· taran taran: Muchas gracias por tu review y... lamento mucho la tardanza U.u Espero que te haya gustado este cap, ¡un beso! :)
Bueno... Creo que no me he olvidado de nadie XD No tengo nada más que añadir así que... ¡Me despido!
¡Un abrazo y un beso enorme a todos/as! Nos vemos en el siguiente cap.
Arya U.
