Disclaimer: Los personajes de Harry Potter pertenecen a J.K. Rowling, yo simplemente los utilizo con fines de entretenimiento.


Hermione sintió mucha lástima por el pobre muggle que era desmemorizado cada cinco o diez minutos, honestamente tenía que meter su queja al Ministerio para que eso dejara de ocurrir, podrían causarle un daño severo y el hombre tenía una familia, tantos hechizos de memoria le harían factura de un momento a otro. Lo mejor sería que en la siguiente Mundial fuera un mago quién se encargará de la entrada meses antes, no les iba a ser difícil conseguir esa clase de trabajo.

Luna, ajena a todo eso, solamente le señalaba las tiendas, las personas que caminaban a sus alrededores, vestidas de todas maneras, todo mundo sonriente y vestido al estilo muggle, fallando en el intento. La mayoría de todos los magos y brujas que ahí estaban llevaban el rostro pintados de los colores verdes y rojos, que eran los más simbólicos a los Equipos de Bulgaria e Irlanda. Hermione no conocía mucho sobre los equipos participantes, si Luna no le hubiese dicho que quería ir, ella habría pasado por alto el evento.

Pero la alegría era inmensa y sincera, todo el mundo mágico disfrutaba de esta experiencia única, los niños corrían a su alrededor con banderines, gorros, los magos conversaban y reían con cervezas de mantequillas a sus alrededores, había un grupo de seleccionados donde compartían comedores, la magia era muy presente y se realizaban hechizos con chispas para atracción de los más pequeños.

Se encontró con compañeros de todas las casas de Hogwarts y al parecer todos se han olvidado de sus enemistades para disfrutar de ese simbólico partido.

Los Weasley se separaron de ellos, informando que su tienda ya estaba instalada en otros extremos, dónde Percy (quién trabajaba en el Ministerio), había llegado con antelación.

—Han llegado desde hace semanas —Le confió Luna—. No te miento si te digo que incluso desde hace un mes, siempre buscan los mejores lugares.

—¿Y nosotros dónde nos ubicamos?

—Papá por ser editor del Quisquilloso le han mandado un lugar apartado, no muy lejos de dónde se encuentra la prensa, se lo anunciaron tres días antes de venir. ¿No recuerdas que te dije del artículo que hizo de la familia Black? —Hermione asintió—. Pues Sirius Black afirmó que le gustaría que mi padre se encargue de una exclusiva de su ahijado, Harry Potter. Seguro que conoces ese nombre.

—No, ¿quién es?

Luna se llevó las manos a su rostro horrorizada.

—¡Que Ron nunca te escuché decir eso! —Dijo Luna sorprendida—. Harry Potter es el buscador más joven que ha tenido Bulgaría, ingresó hace poco tiempo con la edad de diecisiete años, jamás en la historia del Quidditch había sucedido eso.

—Creí que tú no eras fan del Quidditch, Luna, lo llamaste entretenimiento de vez en cuando.

—Hay cosas de las que uno se entera, sobre todo cuando tienes de vecinos a los Weasley —dijo con una sonrisa—. Fred, George, Ron y Ginny son fanáticos a morir.

—Sí y ellos formaron parte del equipo en Hogwarts —Hermione puso los ojos en blanco—. Es una pena que hayan salido, eran los mejores golpeadores.

—Papá tendrá una entrevista con Harry Potter así que tendré un autógrafo de él.


Pocas ocasiones se usaban el encantamiento de expansión y verlo ahora sobre la tienda de campaña dónde iban a dormir los siguientes dos días era increíble, la manera en que era indetectable, la casa de campaña en la que se quedarían era como una pequeña casita.

¿Cuántos cabrían ahí? ¿Seis u siete personas?

—¡Algo va a ocurrir en Hogwarts! —Chilló Ginny con alegría cuando las tres chicas se reunieron de nuevo, Xenophilius Lovegood había tenido que retirarse antes y le pidió a Arthur Weasley que los llevará a sus lugares, que no era muy lejos de dónde estarían ellos—. Preguntenme que es.

—Estoy segura de que no tienes toda la información —dijo Hermione.

Ginny hizo una mueca.

—El señor Ludo Bagman se acercó a papá para saludarlo así que de un modo u otro surgió una inesperada conversación donde no solo se menciona que Hogwarts será partícipe, también otras escuelas.

—La curiosidad me ha ganado —dijo George.

—Será grande —habló Fred.

—¿Y ustedes ya saben que es? —preguntó la castaña.

—No —respondieron al mismo tiempo con una gran sonrisa sobre sus rostros—, cuando nos enteremos

—Estamos seguros

—Que nos arrepentiremos de haber salido este año —volvieron a repetir los dos al mismo tiempo, causando risas generales.

—Hemos ahorrado todo el verano para esto —dijo Ron—, hay que comprar artículos para el recuerdo. ¡Vamos!

Los puestos de artículos seguían repletos de brujas y magos, que compraban sombreros llamativos, muñecos que movían su cabeza, artículos para cubrirse los ojos, todo en referente a los partidos que se enfrentarían esa noche.

—No sé porque adquiriste tanto —Dijo Ginny a su hermano—, seguramente los dejarás todos aventados en la habitación, es más, estoy segura que para cuando volvamos a casa ni sabrás dónde la dejaste.

—¡Cállate Ginny!

—¡Gracias por los omniculares, Hermione! —Dijo Luna con emoción—. Espero que te guste mi figurita de Harry Potter.

—Ya sé quién es, Luna —Contestó Hermione—. No tienes que continuar repitiéndomelo.

Hermione siguió mirando con desánimo a la figura que tenía entre sus manos, la cabeza de Harry Potter movía la cabeza de un lado a otra, mientras sonreía y fruncía el entrecejo, sus lentes redondos combinaban con respecto a su apariencia.

Pronto los Weasley estaban a su alrededor y no quedaba más de otra que esperar que los famosos colores rojos y verdes se encendieron para marcar el camino que los llevaría hasta el estadio.


Nota: Como los capítulos están siendo cortos, esta semana trataré de actualizar varios días seguidos(: