Frank y Alice Longbottom.
Alice mira a su marido de reojo y sonríe. Le gusta como le queda ese estilo en negro y la bufanda blanca destacando alrededor de su cuello. Ella viste igual y su marido la mira de la misma manera, pensando lo mismo. Se agarran de la mano y entran en casa de su hijo.
-Qué silenciosos estáis hoy… -dijo Hannah, sentada al lado de su marido, desayunando como toda su familia.
-No estamos de humor. -dijo Frank. Neville lo miró de reojo.
-A Frankie le rompieron el corazón. -dijo Alice.
-¿Quién? -preguntó preocupada la vieja Alice.
-¿Quién? -preguntó Neville.
-A Alice también. -acusó Frank a su hermana.
-Niños… -los regañó Hannah.
-Fue Potter, papá. -le dijo Alice a Neville.
-Potter tenía que ser… -dijo el viejo Frank, enarcando una ceja.
-A ella también se lo rompió un Potter. -dijo Frank señalando a su hermana, acusándola de nuevo. Hannah rodó los ojos.
-Malditos Potters.
-Hannah…
-Malditos Potters… -dice el viejo matrimonio Longbottom a coro.
Alice se levanta enfadada y Frank la imita. Cada uno se va a su cuarto y Neville suspira. Mataría a Harry y a Ginny si no fueran sus amigos. Pero es que los hijos de estos le estaban dando un año…
Primero que James Sirius le dice a Alice que la quiere y sale con ella. Lily Luna se enfada con Alice y con su hermano. Alice se enamora. James la deja. Lily y Alice se amigan, pero James empieza a salir con Zabini.
Luego los padres de Frank descubren que a éste le gusta Lily desde hace mucho tiempo. Ella lo sigue viendo como el pequeño Frankie. Empieza a salir con un tal Edgar. Edgar fallece. Lily desaparece. Lily aparece. Frank sigue enamorado, pero Lily es lo más parecido a la viuda negra. A él no le importa. A Lily sí.
-¿Vas tú o voy yo? -pregunta Hannah.
-Ve tú, cariño. -le susurra Alice a su hijo, que se levanta y camina hacia la habitación de la niña primero. Golpea en la puerta y entra tras el permiso de la rubia.
-¿Estás bien, Ali?
-Sí, papá. Pero me jode que…
-Ese vocabulario… -se queja Frank.
-Ese vocabulario. -la corrige Neville.
-Molesta que Frankie saque el tema de James todo el rato. Ya lo superé, estoy bien con Lorcan.
-Dile que te alegras. -le dice la vieja Alice a su hijo.
-Me alegro.
-Y que perdone a su hermano porque lo está pasando mal.
-Y perdona a tu hermano. Lo está pasando mal el pobre…
-Ya lo sé. Pero Lily está superando lo de Edgar, algún día le hará caso.
Neville asiente, besa la mejilla de su hija y camina hacia la habitación de Frankie. Golpea la puerta y entra tras escuchar el permiso de su hijo.
-No lo llames "Frankie", ya es mayor y a él le molesta. -le recuerda su padre a Neville mientras todos entran en la habitación de Frankie.
-¿Estás bien, Frank?
-No, papá. Tu ahijada sigue sin hacerme caso. -dice Frankie, molesto, triste.
-Pobre… -dice Alice mirando a su nieto.
-Quién la persigue la consigue, querido tocayo. -le dijo el abuelo al nieto.
-Tienes que tener paciencia, pero no rendirte. No se lo digas a ellas, pero…
-Los Gryffindor no nos rendimos. -dice el matrimonio a coro.
-Los Gryffindor no nos rendimos. -dicen padre e hijo a coro también. Los dos se ríen, Neville despeina a su hijo y sale de su habitación. En el pasillo mira al techo y suspira.
-Lo estás haciendo muy bien, cariño. -dice Alice, desde uno de sus hombros.
-Estamos muy orgullosos de ti. -dice Frank, desde su otro hombro.
-Si estuvierais aquí… -musita Neville.
-Lo estamos.
-Feliz Noche Buena, Longbottom… -dice Neville, echando a caminar hacia la cocina. Sus padres lo miran abrazados y con una sonrisa. Su pequeño ya es todo un hombre.
¡Neville es un tiernito! Me encanta porque es buenísimo el pobre.
Y me causa muchísima gracia esas relaciones Potter-Longbottom.
La siguiente al fin es Astoria Malfoy. Dejadme en comentarios si queréis la intervención de algún personaje en especial.
Un beso!
