POV ARMIN
Ha pasado tiempo y al fin podría visitarla, aunque no esperaba encontrarla de esa manera.
Tendrá el cuerpo de mujer, pero mentalidad de niña. No puedo con esto.
Ahora me encuentro mediando una discusión entre Historia y Levi a cerca de qué ocurrió con Mikasa, sin comprender qué sucede, cuando interrumpe Hange con una bochornosa entrada.
La saludo colocando la mano al pecho, como a todo superior, ella sin rodeos pregunta por la pelinegra y Levi la guía a la habitación dejando a la rubia con las palabras en la boca. Ahora que es reina tiene menos miedo al capitán, o eso parece.
Antes de que puedan abrir la puerta me pongo al frente diciendo que esperen un momento, y llamo a la reina, le susurro al oído de la situación de Mikasa y apenada va corriendo, creo que en busca de ropa, sobre la marcha avisa:
-Hange, pasa, Levi y Armin, esperan afuera, por favor.
Los minutos se hacen eternos, de pronto pasaba Historia con ropa e ingresaba.
El silencio era incómodo, a lo que termino tratando de hacer conversación con el capitán
-¿Ocurrió algo con Historia?, pregunto
-En lo absoluto, responde cortantemente.
-¿Por qué discutían?, añado
-Me echa la culpa de algunos hallazgos que encontré en Mikasa.
La puerta se abre y no me da tiempo de analizar su respuesta, veo a Historia con una mirada perturbadora.
-Sé que Hange indaga todo, pero sus exámenes exhaustivos son algo incómodos, expresó la rubia.
Minutos después, sale mi amiga de infancia con un rostro perturbado, como si hubiese visto una escena GORE y Hange detrás suyo celebrando.
Mikasa, llevaba puesto una blusa blanca, con un corsé negro encima, y una pollera color terracota, normal de la época, pero raro en ella que siempre acostumbraba a un camisón blanco y holgado que no daba espacio para apreciar su figura.
-La última vez que la examiné, sólo me dejaron hacerlo superficialmente, los médicos de la clínica no me dejaron trabajar, sólo pude evaluarle reflejos y sensibilidad a lo rápido, aquella vez no tenía sensibilidad al tacto desde el tercio distal del muslo, así como la parte interna, ni reflejo alguno, dijo la castaña.
-¿En otras palabras?, cuestionó Levi
-No sentía nada desde un par de dedos antes de la rodilla y en algunas zonas de la entrepierna, y hay zonas donde al golpear sobre los nervios, se deberían mover las rodillas o los tobillos, que serían los reflejos, todo se encontraba abolido, respondió tratando de usar términos más simples
-Ok, pero ella ya tenía sensibilidad esta mañana cuando la evalué antes de que llegaras.
-Sí, ahora tiene sensibilidad hasta los pies, e incluso tiene todos los reflejos, acotó elevando las gafas.
-Pero eso es extraño, yo ayer le toqué la pierna, bueno, en realidad se me cayó un juguete sobre su pierna y no lo sintió, luego la pinché para ver si sentía algo y no lo sentía, no puede ganar sensibilidad de un día para otro, dijo Historia.
-Mira, esto no miente, dijo Hange y golpeó la rodilla de Mikasa, que reaccionó extendiendo la pierna. Si eso no es un reflejo conservado, no sé lo que es.
-Mikasa, cierra los ojos, me voy a acercar a ti, y me dirás qué sucede ¿Sientes esto? Pregunta el rubio, tocando su pie derecho.
-Sí, estas apretando mi tobillo responde con los ojos cerrados.
-¿De qué lado?, dijo mientras ejercía más presión
-El derecho, aprietas fuerte y ahora más.
-¿Desde cuándo sientes?, exalto Historia
-Desde esta mañana, bueno, hace unas horas era sólo un hormigueo, de hecho, hay ocasiones donde siento bien y otras dónde sólo percibo el hormigueo en las piernas.
-¿Fue antes o después del accidente con la harina?, pregunta Levi
-Creo que inmediatamente después, respondió colocando una mano bajo la barbilla, pensando.
-¿Cuándo te lanzaste a salvar a los niños has sentido que te activas?, pregunta el Ackerman.
-Sí, por un momento.
-Me pregunto si el ackerboard tuvo algo que ver en est…
-¡Compañeros!, miren, interrumpe Armin mientras señala el dedo del pie de Mikasa ¡Puede moverlo!, celebró mientras la miraba y se guardaba el impulso de abrazarla.
POV ARMIN
No entendía por qué, pero me hacía tan feliz, de pronto sentí esperanza, aunque sea remota, que pueda recuperarse, ver esto después del desalentador pronóstico de la clínica, fue genial.
Quería abrazarla pero sólo me quedaba mirarla a los ojos, ella un poco atónita y confundida por su pequeño logro que fue inconsciente.
Me encuentro arrodillado a su lado y mirándola, y siento una caricia en mi cabeza, es de ella, no entiendo por qué una muestra tan banal me daba tanta felicidad.
-Espero verle más seguido - soltó sacándome de mi trance y sumando un poco más de alegría –Señor –continuó con su oración rompiéndome el corazón, aún no me recordaba, lo sabía y eso duele.
-Bueno, a toda esta reunión, tenemos tartas para el almuerzo, les espero en el comedor, soltó a rubia.
-Muchas gracias, alteza, abusando de su amabilidad ¿Podría quedarme unos momentos con Mikasa?, dije agachando la cabeza en reverencia
-Oh, no es necesaria tanta formalidad, por favor –dijo un poco avergonzada, somos compañeros, ve con ella, creo que debe relajarse un poco después de todo lo ocurrido.
Paso siguiente estaba sólo con Mikasa, en su habitación, cuánto la extrañé, pasaron muchas cosas pero siento que con ella de algún modo siempre estoy en mi hogar.
Hubo un pequeño silencio, siempre tengo las palabras correctas, pero esta vez, no sabía cómo empezar.
-Creo que te acostaré un rato en tu cama, para que descanses hasta el almuerzo, sentencié y me agaché como para alzarla, ella enlazó sus brazos por mi cuello.
-Espera, déjame tocar el piso con mis pies, así mientras me sujeto de ti, por favor, señor.
-Uhm –como gustes Mikasa- pero, por favor, dime Armin –parecía que tomábamos un pequeño baile, ella con los brazos entrelazados por el cuello y mis manos sujetando su cintura para que no caiga.
-¿Armin? Armin
-Sí –nunca pensé que escuchar mi nombre se sentiría tan placentero
- ¿Sabes? He soñado que llamaba ese nombre, era confuso… -mira atrás- Bueno, ahora suéltame
-Noo, te vas a caer –ni pude analizar lo anterior ante el último pedido.
-Quiero saber qué se siente tener peso en los pies de nuevo
-Bueno –entonces la giré, de modo que su espalda daba a la cama, así no caería en el suelo si algo saliera mal –¿Estás segura?
-No, pero si te pedía auxilio en sueños es porque puedo confiar en ti. Por favor.
-Esto cae bajo tu riesgo –y con mucho miedo solté lentamente mis manos.
Por un segundo y medio pareció equilibrarse, en el cual se refleja una leve sonrisa, pero al siguiente cae, por fortuna sobre la cama, pero para mi desgracia, no soltó su agarre de mi cuello, estirándome así encima de ella, literalmente caí con ella o encima de ella, en un movimiento rápido abrí las piernas procurando no lastimarla, y ahí estábamos, yo en posición de cuatro apoyos y ella debajo, por cierto, ni aún así soltó sus manos de mi nuca.
-¡Eso fue peligroso!, dije totalmente sonrojado por la posición
-Pero por un momento sentí los pies, gracias –dijo mientras con una descomunal fuerza me abrazaba haciendo que caiga sobre ella, esa es la fuerza de la Mikasa que yo conocía.
-Me alegro mucho, pero, me estas asfixiando ¿podrías soltarme un poco? –dije con el aire reducido
-¿Qué pasa si no? Respondió con otra pregunta
-Me vas a obligar a esto –dije empezando a hacerle cosquillas, ella no lo soportó y me soltó entre carcajadas, aprovecho para acostarme a su lado
-¡Eso fue injusto! Me reclamó haciendo el mismo gesto
Y ahí estábamos como dos niños jugando a hacernos cosquillas hasta que se abrió la puerta y una voz interrumpe
-Tch ¿Se supone que ahora debo ser niñero de los dos? El almuerzo ya está listo, lávense las manos –dijo un molesto Levi mientras se iba tan rápido como ingresó.
-N-no, Señor –respondí tarde.
Miro a Mikasa y noto que gran parte de la blusa se había salido del corset, y su cabello se hallaba totalmente despeinado como cuando recién se despierta.
-¿Me ayudas? –me solicita mostrando el nudo del corsé para que lo desabroche.
-¿Q-qué? –respondo anonadado –Llamaré a Historia
