Bueno, no quería someter a una pobre mujer a vivir sin computadora!! le iba a agarrar un ataque a la semana (dicen "ay, está exagerando" pero si llegaron hasta este punto de mi fic, entonces sin tener por una semana su pc e internet se volverian locos)
Capitulo 7!!!!!!!!
Ana despertó por el sol que se colaba entre las cortinas. Igual tenía que levantarse, quería que ver cómo Fred y George tendrían barbas cuando trataran de poner sus nombres. No importaba cuánto lo intentara Warner, jamás podría lograr lo que la magia lograba.
Ana había dejado a su mente divagar antes de abrir los ojos. Era su cuarto, no había duda. Tendría que acostumbrarse, todavía, pero quedaba bien con todos los pósters. Se sentía más en casa.
Pero tenía un sentimiento que no era nada familiar. Bueno, sí era familiar, y ese era el problema.
Ana movió la cabeza hacia su izquierda. Tirado al lado suyo estaba Snape. Ana tenía miedo. Esto iba a ser su culpa de alguna manera. Tenía que planear algo, rápido.
"Ay, este hijo de puta me va a cagar a palos..."
Snape encima se despertó. Ana decidió hacerse la dormida. Tal vez a Snape le diera lástima matarla mientras dormía. O tal vez lo consideraría que era más fácil. Ana tenía los ojos abiertos muy poco para poder ver más o menos bien, pero que no pareciera que podía ver.
Snape estaba confundido y enojado. Y encima tenía su brazo extendido sobre la panza de Ana. Salió de la cama, asustado, y movió cama y sábanas tanto que Ana no tenía opción más que hacer cómo que se había despertado.
-¿Pro... profesor?-Ana sabía improvisar-¿estoy en su cuarto de nuevo? Disculpe, ya me voy...
-No, no-Snape estaba al borde del pánico. Esta vez él había aparecido en el cuarto de Ana. Eso no podía ser nada bueno. Encima los ojos azules de la chica lo miraban.
-¿Qué hace en mi cuarto?-Ana trató de sonar shockeada, pero no lo logró por la risa interna que sonaba en sus oídos.
-No sé-Ana levantó una ceja.
-Bueno, ¿por qué no se va? Digo, no quiero sonar maleducada, pero está medio fuera de lugar...
-Alguien podría verme-Snape miró su reloj. Las 11. Mucha gente lo vería si viajaba hasta las mazmorras en pijama.
-Bueno, entonces vuélvase como se vino-Snape se enojó.
-Si pudiera, ya lo hubiera hecho.
-Voy a tener que ir a buscarle ropa, ¿verdad?-Ana dijo en un tono cansado, aunque esto le encantaba. Si hacía eso, Snape le debería una.
-Sí-Ana trató de no parecer muy convencida-, por favor
-Bueno, no hace falta que me vaya-Ana se concentró, y el profesor apareció vestido de una.
-Gracias
-De nada-Ana se levantó y se cambió automáticamente a unos pantalones negros y una remera azul. Snape quería preguntarle algo, pero no sabía cómo precisamente.
-¿Por qué no usás ropa... el uniforme del colegio?-Snape se corrigió medio extrañado. La ropa muggle no le gustaba mucho. Resaltaba demasiado el cuerpo, en su opinión. Las túnicas eran más holgadas. Aunque en momentos eran molestas, había que admitir.
-No soy una alumna, no soy una profesora. Soy una muggle, realmente. ¿Por qué usaría ropa de magos?
Snape se daba cuenta de que tenía razón. Snape se dió vuelta y miró a los pósters. No tenían movimiento alguno.
-Tus pósters no funcionan-Ana vió que miraba a uno de Avril Lavigne.
-No se mueven. ¡NO TOQUE ESO!-Snape no sabía que la chica podía gritar asi. Se enteró cuándo trató de tocar la pantalla blanca-gris de la computadora.
Ana no le permitía ni a su hermana de 12 años tocar su computadora. No iba a permitirle tocar su computadora a alguien que tenía más probabilidades de romperla.
-¿Qué es?
-Objeto muggle. Muy frágil. Si tuviera más conocimientos de informática le dejaría usarla, pero no es el caso. Ahora, le agradecería que se fuera de mi cuarto ya que yo voy a hacerlo.
Snape no necesitaba que se lo dijera dos veces. En dos zancadas ya había salido del cuarto y Ana caminó a su computadora. El quinto libro ya había sido downloadeado completamente (en inglés, claro) y la versión doblada al castellano del 4to recién iba por el 23%, mientras que la versión en inglés iba por el 78%. Ana apagó el monitor y se fue de su cuarto. Snape ya había desaparecido de su vista.
Ana empezó a caminar hacia el Hall de Entrada. Lo que vió la dejó helada.
-¡FRAC!-Ana empezó a correr hacia el chico, que estaba dentro del círculo dorado alrededor de la copa y estaba tirando adentro un papel. Frac se asustó un poco al verla, pero el papel ya estaba adentro, y no había nada que se pudiera hacer ya.
-FRAC, ¡QUÉ TE DIJE!
-Ana, calmate, no soy de ninguna de estas escuelas, no me va a elegir. Sólo quería ser candidato-Frac le sonrió tranquilamente y a Ana le surgieron unas ganas tremendas de agarrarlo, flotar unos 50 metros y soltarlo.
-Frac, te voy a matar...-Frac rió unos segundos, y recién ahí reparó en la mirada asesina de Ana y empezó a correr. Ana lo hubiera seguido, pero tenía demasiada hambre. Fue a desayunar, total, podía ir a ver a la enfermería a Fred y a George.
Las decoraciones del Comedor eran increíbles. Halloween se celebraba en grande, y ella lo sabía, pero no podía evitar estar impresionada. Los murciélagos volando por el cielo encantado del Comedor y las calabazas gigantes de Hagrid eran suficiente para impresionar a cualquiera.
Ana comió rápido. Era extraño, pero hasta estaba emocionada. Sabía perfectamente quiénes iban a ser seleccionados, pero igual la interesaba sobremanera. Debía ser contagioso.
A Ana le alegraba el día saber que cada vez podía alejarse más de Snape sin volverse contra su propia voluntad. Definitivamente Snape estaba enojado con ella porque él hubiera aparecido en su cuarto.
"Como si fuera mi culpa. Imbécil..."
Caminó felizmente por los terrenos por un rato antes de mirar hacia el carruaje de Beauxbatons, donde los estudiantes de Madame Maxime estaban entrando de nuevo, y Ana vió a Harry, Ron y Hermione ir hacia la cabaña de Hagrid. Y pudo apreciar, desde lejos y todo, el saco marrón de Hagrid. Y el peinado grasoso.
"¿Cuántas ballenas tuvieron que morir para que se hiciera ese desastre?"
Ana rió un poco para sí misma y se quedó sentada contemplando el paisaje. Era lindo. Ana empezó a a repasar en su mente el libro. Vería dragones, sin duda alguna. 4 de ellos. Eso ya era suficiente para quedarse. Y si era lo suficientemente cuidadosa podría ver cómo Moody sabotearía el Torneo. Ya había perdido la oportunidad de verlo saboteando a la copa, pero no era algo que le interesase ver eso tampoco.
"¿Cuándo se hizo tarde?"
Ana se levantó. Veía a Hagrid y a Madame Maxime entrar al castillo seguidos de toda la delegación de Beauxbatons. Ana entró justo después de ellos, y antes de la delegación de Durmstrangs. Los estudiantes de Hogwarts ya estaban sentados, y Ana se sentó en el mismo lugar donde lo había hecho la noche anterior.
Ana comió tranquila. El resto del Comedor estaba nervioso, pero ella no. Una vez que terminó de comer, vió que los platos se limpiaban.
-Bueno, el cáliz casi está listo para hacer su decisión. Estimo que necesita un minuto más-Ana sabía lo que iba a decir, asique no prestó atención. Recién lo hizo cuándo empezó a llamar nombres.
-El campeón de Durmstrang es Viktor Krum-Krum se levantó y se fue por la puerta detrás de la mesa de profesores. El aplauso no murió hasta que Dumbledore parecía listo para hacer el próximo anuncio.
-La campeona de Beauxbatons es Fleur Delacour-la chica semi Veela se levantó de la mesa de Ravenclaw y se fue por le mismo lado que Viktor.
-El campeón por Hogwarts es...-Dumbledore creó una pausa un tanto dramática, pero no era su intención-Frac McFly.
La mandíbula de Ana se cayó. Miró a Frac que se estaba levantando de la mesa de Slytherin en el silencio casi absoluto, ya que algunas personas de Beauxbatons y Durmstrang aplaudían educadamente. Ana no estaba muy segura de cómo había llegado a dónde estaba, que era frente a Frac, pero había pasado. Y ahora también la miraban a ella.
-¿Te anotaste como un estudiante de Hogwarts?
-Bueno, sí.
-Voy a tomar esto cómo que mi lado masculino es retrasado.
-Decite lo que quieras
-Frac, no podés hacer esto.
-Vamos, Ana, ¿por qué no?-Frac le suplicó.
-Si hacés todo como la persona que se suponía que hacía esto-no hacía falta que explicara que se refería a Diggory-no voy a tener ningún problema.
-¿Hasta lo de...?
-Sí-Frac parecía asustado. Todo el Comedor los miraba, atento.
-¡Yo no voy a hacer eso!
-Entonces no competís, ¿bien?-pero la atención del Comedor de pronto no estaba más en ellos. El Caliz chupó de vuelta el papel con el nombre de Frac. Todos lo miraron asombrados, mientras Dumbledore agarraba otro papel.
-El Caliz cambió de opinión... la campeona será Ana McFly, en vez de Frac McFly.
-Yo sí lo voy a hacer bien-susurró Ana a Frac antes de desaparecer por el cuarto atrás de la mesa. Mientras iba logró hacer contacto visual con Snape. Parecía sorprendido.
"Esto no está bien... Seguro que el imbécil de Frac puso mi nombre"
Ana miró a Fleur y a Krum. Ambos la miraron de vuelta. Pero no pasó mucho tiempo hasta que las miradas pasaron a Harry Potter.
-¿Qué sucede? ¿Quieren que volvamos al Comedor?-Fleur le preguntó al confundido Harry. Él no respondió. Ludo Bagman entró detrás de Harry y le apretó el hombro.
-¡Extraordinario! ¡Absolutamente extraordinario!-Ludo dijo, moviendo a Harry hacia adelante-Caballeros, damas,-
-Ya nos dimos cuenta de que él es el cuarto campeón, muchas gracias-Ana dijo bien fuerte. Ahora que era una campeona (gracias a la idiotez de su otro yo) tenía muchas ganas de lucirse.
-Ah, eh, sí, eso iba a decir-Bagman miró extrañado a Ana pero la pregunta de Fleur lo hizo volver a la realidad. Pero Harry la miraba. Ana ignoró todo hasta que vió entrar a Dumbledore, Crouch, Karkaroff, Maxime, McGonagall y Snape.
-¡Madame Maxime! ¡Está diciendo que este niño va a participar también!
-No es un niño, Fleur, bajá un cambio-todos la miraban a Ana ahora-enfrentó peligro más veces que vos, probablemente.
Eso sólo enojó a Fleur, que empezó a maldecir en francés. Karkaroff y Maxime empezaron a discutir con Dumbledore, y sólo Snape la miraba ya.
Ana no podía creer cuan convincente Moody era cómo impostor. Todo su discurso, no cambió en lo más mínimo. Era increíble cuan enojados estaban todos al terminar la discusión. Snape estaba increíblemente enojado, Madame Maxime y Karkaroff no podían estar de peor humor. Pero ella miraba a Harry.
-La primera de las pruebas tendrá lugar el 24 de Noviembre.
-Ese dia es el cumpleaños de mi hermana-Ana dijo, jovial, pero por suerte no fue muy alto.
-Será frente a el resto de los estudiantes y el panel de jueces-Crouch siguió hablando. Ana no necesitaba escucharlo. Si tenía alguna duda, sólo tenía que buscarlo en la computadora. De pronto se dió cuenta que Dumbledore les hablaba.
-Ana, Harry, sugiero que vayan a dormir. Estoy seguro que Gryffindor está esperando para celebrar contigo, Harry, y sería una lástima privarlos de esta oportunidad de hacer mucho lío y ruido.
Ana y Harry salieron juntos. El Comedor ya se había vaciado y ambos caminaban en silencio.
-Harry, no te preocupes-Harry la miró. Había estado pensando en todo lo que les habían dicho-vas a estar bien.
-¿Tu nombre es Ana, no?-Ana asintió-¿de qué casa sos?
-Ninguna. No soy una estudiante, soy una muggle.
-¿En serio?-Harry obviamente no le creía
-Sí, ni tengo una varita. Supongo que voy a tener que hacer que Snape me lleve a comprar una...
-¿Por qué Snape?
-Es complicado. Bueno, tené cuidado en esa fiesta. Va a ser una locura-Ana le dijo, mientras se iba hacia el otro lado. Harry la miró extrañado y se fue a su Sala Común. Ana se cambió inmediatamente y se durmió en su cama. Este año sería más divertido que lo que Ana esperaba.
Capitulo 7!!!!!!!!
Ana despertó por el sol que se colaba entre las cortinas. Igual tenía que levantarse, quería que ver cómo Fred y George tendrían barbas cuando trataran de poner sus nombres. No importaba cuánto lo intentara Warner, jamás podría lograr lo que la magia lograba.
Ana había dejado a su mente divagar antes de abrir los ojos. Era su cuarto, no había duda. Tendría que acostumbrarse, todavía, pero quedaba bien con todos los pósters. Se sentía más en casa.
Pero tenía un sentimiento que no era nada familiar. Bueno, sí era familiar, y ese era el problema.
Ana movió la cabeza hacia su izquierda. Tirado al lado suyo estaba Snape. Ana tenía miedo. Esto iba a ser su culpa de alguna manera. Tenía que planear algo, rápido.
"Ay, este hijo de puta me va a cagar a palos..."
Snape encima se despertó. Ana decidió hacerse la dormida. Tal vez a Snape le diera lástima matarla mientras dormía. O tal vez lo consideraría que era más fácil. Ana tenía los ojos abiertos muy poco para poder ver más o menos bien, pero que no pareciera que podía ver.
Snape estaba confundido y enojado. Y encima tenía su brazo extendido sobre la panza de Ana. Salió de la cama, asustado, y movió cama y sábanas tanto que Ana no tenía opción más que hacer cómo que se había despertado.
-¿Pro... profesor?-Ana sabía improvisar-¿estoy en su cuarto de nuevo? Disculpe, ya me voy...
-No, no-Snape estaba al borde del pánico. Esta vez él había aparecido en el cuarto de Ana. Eso no podía ser nada bueno. Encima los ojos azules de la chica lo miraban.
-¿Qué hace en mi cuarto?-Ana trató de sonar shockeada, pero no lo logró por la risa interna que sonaba en sus oídos.
-No sé-Ana levantó una ceja.
-Bueno, ¿por qué no se va? Digo, no quiero sonar maleducada, pero está medio fuera de lugar...
-Alguien podría verme-Snape miró su reloj. Las 11. Mucha gente lo vería si viajaba hasta las mazmorras en pijama.
-Bueno, entonces vuélvase como se vino-Snape se enojó.
-Si pudiera, ya lo hubiera hecho.
-Voy a tener que ir a buscarle ropa, ¿verdad?-Ana dijo en un tono cansado, aunque esto le encantaba. Si hacía eso, Snape le debería una.
-Sí-Ana trató de no parecer muy convencida-, por favor
-Bueno, no hace falta que me vaya-Ana se concentró, y el profesor apareció vestido de una.
-Gracias
-De nada-Ana se levantó y se cambió automáticamente a unos pantalones negros y una remera azul. Snape quería preguntarle algo, pero no sabía cómo precisamente.
-¿Por qué no usás ropa... el uniforme del colegio?-Snape se corrigió medio extrañado. La ropa muggle no le gustaba mucho. Resaltaba demasiado el cuerpo, en su opinión. Las túnicas eran más holgadas. Aunque en momentos eran molestas, había que admitir.
-No soy una alumna, no soy una profesora. Soy una muggle, realmente. ¿Por qué usaría ropa de magos?
Snape se daba cuenta de que tenía razón. Snape se dió vuelta y miró a los pósters. No tenían movimiento alguno.
-Tus pósters no funcionan-Ana vió que miraba a uno de Avril Lavigne.
-No se mueven. ¡NO TOQUE ESO!-Snape no sabía que la chica podía gritar asi. Se enteró cuándo trató de tocar la pantalla blanca-gris de la computadora.
Ana no le permitía ni a su hermana de 12 años tocar su computadora. No iba a permitirle tocar su computadora a alguien que tenía más probabilidades de romperla.
-¿Qué es?
-Objeto muggle. Muy frágil. Si tuviera más conocimientos de informática le dejaría usarla, pero no es el caso. Ahora, le agradecería que se fuera de mi cuarto ya que yo voy a hacerlo.
Snape no necesitaba que se lo dijera dos veces. En dos zancadas ya había salido del cuarto y Ana caminó a su computadora. El quinto libro ya había sido downloadeado completamente (en inglés, claro) y la versión doblada al castellano del 4to recién iba por el 23%, mientras que la versión en inglés iba por el 78%. Ana apagó el monitor y se fue de su cuarto. Snape ya había desaparecido de su vista.
Ana empezó a caminar hacia el Hall de Entrada. Lo que vió la dejó helada.
-¡FRAC!-Ana empezó a correr hacia el chico, que estaba dentro del círculo dorado alrededor de la copa y estaba tirando adentro un papel. Frac se asustó un poco al verla, pero el papel ya estaba adentro, y no había nada que se pudiera hacer ya.
-FRAC, ¡QUÉ TE DIJE!
-Ana, calmate, no soy de ninguna de estas escuelas, no me va a elegir. Sólo quería ser candidato-Frac le sonrió tranquilamente y a Ana le surgieron unas ganas tremendas de agarrarlo, flotar unos 50 metros y soltarlo.
-Frac, te voy a matar...-Frac rió unos segundos, y recién ahí reparó en la mirada asesina de Ana y empezó a correr. Ana lo hubiera seguido, pero tenía demasiada hambre. Fue a desayunar, total, podía ir a ver a la enfermería a Fred y a George.
Las decoraciones del Comedor eran increíbles. Halloween se celebraba en grande, y ella lo sabía, pero no podía evitar estar impresionada. Los murciélagos volando por el cielo encantado del Comedor y las calabazas gigantes de Hagrid eran suficiente para impresionar a cualquiera.
Ana comió rápido. Era extraño, pero hasta estaba emocionada. Sabía perfectamente quiénes iban a ser seleccionados, pero igual la interesaba sobremanera. Debía ser contagioso.
A Ana le alegraba el día saber que cada vez podía alejarse más de Snape sin volverse contra su propia voluntad. Definitivamente Snape estaba enojado con ella porque él hubiera aparecido en su cuarto.
"Como si fuera mi culpa. Imbécil..."
Caminó felizmente por los terrenos por un rato antes de mirar hacia el carruaje de Beauxbatons, donde los estudiantes de Madame Maxime estaban entrando de nuevo, y Ana vió a Harry, Ron y Hermione ir hacia la cabaña de Hagrid. Y pudo apreciar, desde lejos y todo, el saco marrón de Hagrid. Y el peinado grasoso.
"¿Cuántas ballenas tuvieron que morir para que se hiciera ese desastre?"
Ana rió un poco para sí misma y se quedó sentada contemplando el paisaje. Era lindo. Ana empezó a a repasar en su mente el libro. Vería dragones, sin duda alguna. 4 de ellos. Eso ya era suficiente para quedarse. Y si era lo suficientemente cuidadosa podría ver cómo Moody sabotearía el Torneo. Ya había perdido la oportunidad de verlo saboteando a la copa, pero no era algo que le interesase ver eso tampoco.
"¿Cuándo se hizo tarde?"
Ana se levantó. Veía a Hagrid y a Madame Maxime entrar al castillo seguidos de toda la delegación de Beauxbatons. Ana entró justo después de ellos, y antes de la delegación de Durmstrangs. Los estudiantes de Hogwarts ya estaban sentados, y Ana se sentó en el mismo lugar donde lo había hecho la noche anterior.
Ana comió tranquila. El resto del Comedor estaba nervioso, pero ella no. Una vez que terminó de comer, vió que los platos se limpiaban.
-Bueno, el cáliz casi está listo para hacer su decisión. Estimo que necesita un minuto más-Ana sabía lo que iba a decir, asique no prestó atención. Recién lo hizo cuándo empezó a llamar nombres.
-El campeón de Durmstrang es Viktor Krum-Krum se levantó y se fue por la puerta detrás de la mesa de profesores. El aplauso no murió hasta que Dumbledore parecía listo para hacer el próximo anuncio.
-La campeona de Beauxbatons es Fleur Delacour-la chica semi Veela se levantó de la mesa de Ravenclaw y se fue por le mismo lado que Viktor.
-El campeón por Hogwarts es...-Dumbledore creó una pausa un tanto dramática, pero no era su intención-Frac McFly.
La mandíbula de Ana se cayó. Miró a Frac que se estaba levantando de la mesa de Slytherin en el silencio casi absoluto, ya que algunas personas de Beauxbatons y Durmstrang aplaudían educadamente. Ana no estaba muy segura de cómo había llegado a dónde estaba, que era frente a Frac, pero había pasado. Y ahora también la miraban a ella.
-¿Te anotaste como un estudiante de Hogwarts?
-Bueno, sí.
-Voy a tomar esto cómo que mi lado masculino es retrasado.
-Decite lo que quieras
-Frac, no podés hacer esto.
-Vamos, Ana, ¿por qué no?-Frac le suplicó.
-Si hacés todo como la persona que se suponía que hacía esto-no hacía falta que explicara que se refería a Diggory-no voy a tener ningún problema.
-¿Hasta lo de...?
-Sí-Frac parecía asustado. Todo el Comedor los miraba, atento.
-¡Yo no voy a hacer eso!
-Entonces no competís, ¿bien?-pero la atención del Comedor de pronto no estaba más en ellos. El Caliz chupó de vuelta el papel con el nombre de Frac. Todos lo miraron asombrados, mientras Dumbledore agarraba otro papel.
-El Caliz cambió de opinión... la campeona será Ana McFly, en vez de Frac McFly.
-Yo sí lo voy a hacer bien-susurró Ana a Frac antes de desaparecer por el cuarto atrás de la mesa. Mientras iba logró hacer contacto visual con Snape. Parecía sorprendido.
"Esto no está bien... Seguro que el imbécil de Frac puso mi nombre"
Ana miró a Fleur y a Krum. Ambos la miraron de vuelta. Pero no pasó mucho tiempo hasta que las miradas pasaron a Harry Potter.
-¿Qué sucede? ¿Quieren que volvamos al Comedor?-Fleur le preguntó al confundido Harry. Él no respondió. Ludo Bagman entró detrás de Harry y le apretó el hombro.
-¡Extraordinario! ¡Absolutamente extraordinario!-Ludo dijo, moviendo a Harry hacia adelante-Caballeros, damas,-
-Ya nos dimos cuenta de que él es el cuarto campeón, muchas gracias-Ana dijo bien fuerte. Ahora que era una campeona (gracias a la idiotez de su otro yo) tenía muchas ganas de lucirse.
-Ah, eh, sí, eso iba a decir-Bagman miró extrañado a Ana pero la pregunta de Fleur lo hizo volver a la realidad. Pero Harry la miraba. Ana ignoró todo hasta que vió entrar a Dumbledore, Crouch, Karkaroff, Maxime, McGonagall y Snape.
-¡Madame Maxime! ¡Está diciendo que este niño va a participar también!
-No es un niño, Fleur, bajá un cambio-todos la miraban a Ana ahora-enfrentó peligro más veces que vos, probablemente.
Eso sólo enojó a Fleur, que empezó a maldecir en francés. Karkaroff y Maxime empezaron a discutir con Dumbledore, y sólo Snape la miraba ya.
Ana no podía creer cuan convincente Moody era cómo impostor. Todo su discurso, no cambió en lo más mínimo. Era increíble cuan enojados estaban todos al terminar la discusión. Snape estaba increíblemente enojado, Madame Maxime y Karkaroff no podían estar de peor humor. Pero ella miraba a Harry.
-La primera de las pruebas tendrá lugar el 24 de Noviembre.
-Ese dia es el cumpleaños de mi hermana-Ana dijo, jovial, pero por suerte no fue muy alto.
-Será frente a el resto de los estudiantes y el panel de jueces-Crouch siguió hablando. Ana no necesitaba escucharlo. Si tenía alguna duda, sólo tenía que buscarlo en la computadora. De pronto se dió cuenta que Dumbledore les hablaba.
-Ana, Harry, sugiero que vayan a dormir. Estoy seguro que Gryffindor está esperando para celebrar contigo, Harry, y sería una lástima privarlos de esta oportunidad de hacer mucho lío y ruido.
Ana y Harry salieron juntos. El Comedor ya se había vaciado y ambos caminaban en silencio.
-Harry, no te preocupes-Harry la miró. Había estado pensando en todo lo que les habían dicho-vas a estar bien.
-¿Tu nombre es Ana, no?-Ana asintió-¿de qué casa sos?
-Ninguna. No soy una estudiante, soy una muggle.
-¿En serio?-Harry obviamente no le creía
-Sí, ni tengo una varita. Supongo que voy a tener que hacer que Snape me lleve a comprar una...
-¿Por qué Snape?
-Es complicado. Bueno, tené cuidado en esa fiesta. Va a ser una locura-Ana le dijo, mientras se iba hacia el otro lado. Harry la miró extrañado y se fue a su Sala Común. Ana se cambió inmediatamente y se durmió en su cama. Este año sería más divertido que lo que Ana esperaba.
