Nueva historia de la serie Miraculous Ladybug. Ya la estoy subiendo también en wattpad pero pensé en compartirla también por aqui ::DDD
Espero que os guste
Pareja: Chat noir x Marinette
Soy muy fan del MARICHAT
7. Rutina y Celos
Un pitido horripilante, salido del mismísimo demonio despertó a nuestra heroína de Paris, haciendo que estirase sus extremidades y bostezara sonoramente.
Marinette se talló un ojo, somnolienta y se enderezó en la cama, dándose cuenta de que estaba completamente sola en la cama. Chat noir ya no estaba junto con ella.
Se sintió un poco triste al no notar el cuerpo cálido del chico junto a ella, como sus brazos la rodeaban y le acariciaban el cabello suavemente.
Suspiró.
¿Por que de repente no podía dejar de pensar en aquel gato?
Se levantó y se preparó para el día de colegio. Buscó en su armario algo que ponerse; por una vez quería ir distinta, algo más bonita quizá.
Sacó su ropa interior y un conjunto, para luego ir al baño a darse una ducha rápida, saliendo al poco rato rodeada de vapor.
Se miró en el espejo de cuerpo entero y sonrió.
Llevaba una falda roja algo corta, por encima llevaba una blusa blanca con unas pequeñas puntillas en el cuello y algo entallada en el pecho, resaltando sus curvas. Se ataba al cuello con un lazo rojo. Se puso unas medias blancas hasta las rodillas y las combinó con unos pequeños zapatos negros.
-¿Que hago con el cabello?
Tikki voló por encima de ella, sonriendo por lo feliz que se sentía Marinette. Como su kwami sentía más energía de las emociones positivas de su portador; cuando Marinette era feliz, ella sentía mayor poder y a su vez, cuando ella estaba triste, ella se sentía débil.
-Te ves muy linda Marinette-Le dijo-¿Por que no lo dejas suelto? Te verías hermosa
Marinette la miro e hizo lo que le dijo su kwami, se deshizo de las cintas y dejó su cabello caer por sus hombros. Con un cepillo le dio forma, arreglando los mechones rebeldes de su flequillo y para adornar, se colocó una pequeña cinta a modo de diadema.
Al bajar, ya con su bolsa y mochila preparadas, sus padres la elogiaron por su nuevo aspecto, que por supuesto intentaron sonsacar a la chica el porque de su cambio a lo que ella no quiso decir nada al respecto. Ni ella misma sabía porque lo había hecho.
Se despidió de sus padres, saliendo algo más temprano de lo que solía hacer, ya que siempre iba con prisa a todos lados. Marinette se permitió caminar despacio, disfrutando del día, del sol en la cara y de un sentimiento cálido que se había adueñado de su interior.
Por el camino se encontró con Alya, quien al igual que sus padres, quiso descubrir el porque de su cambio de look, al que por supuesto le dijo que le quedaba hermoso.
-Venga Marinette suéltalo...¿Esto es por Adrien?
Al escuchar el nombre del rubio, la chica se sonrojó pero negó con la cabeza, puesto que lo que estaba sintiendo por una vez no tenía nada que ver con los Agreste; si que tenía que ver con un rubio pero no de un modelo.
-No..en realidad creo que ya no voy a seguir acosando a Adrien-Contestó, alarmando a la periodista, la cual detuvo a la de ojos azules al principio de la escalera de la escuela.
-¿Que te sucedió? ¿Quien eres y que le has hecho a mi amiga?-Preguntó seria, alzando las gafas.
-Tranquila Alya, solo es que me he cansado...yo, no puedo seguir así
Alya quedó callada, mirando algo que había detrás de su amiga pero finalmente asintió y le dio unos golpecitos en el hombro.
-Esta bien amiga, puedes contar con mi apoyo
-Gracias Alya, por favor, no le digas a nadie sobre esto
-Prometido-Sonrió ella y chocaron los puños-Pero ya me dirás quien te gusta eh?
-Alya...
Las dos amigas subieron las escaleras entre golpecitos amistosos y risas que llegaron a cierto rubio que se había quedado en lo bajo de las escaleras, perplejo al ver a su amiga de cabello azabache.
-Marinette...
Adrien sentía las mejillas al rojo vivo. Al bajar de su limusina se sentía con fuerzas de intentar hablar con su linda compañera de clases pero al ver llegar a Alya y a Marinette se le escapó todo el aire. Ella se veía preciosa, aquella falda permitía ver la infinidad de sus piernas suaves, el color rojo en verdad le favorecía y al ver su cabello suelto creyó sentir sus piernas de gelatina.
¿Como podía ser tan hermosa?
Se acercó a ellas, pues a pesar de su timidez debía saludarlas pero se frenó cuando escuchó la conversación de las chicas. ¿Marinette se había rendido? ¿Con que? ¿Por que Alya mencionó un chico que el gustaba? ¿Quien era?
Todas esas preguntas se atoraban en su cabeza, dándole mil vueltas a cada una, sobretodo a la mas importante, que era quien era el enamorado de Marinette. ¿Quien osaba estar con su princesa?
Cuando entró en la clase fue directamente a su sitio, que gracias a alguna entidad divina, se encontraba lo suficientemente cerca para entablar conversación con Marinette pero sorpresa, cuando se volteó para saludarla, se encontró con el sitio vacío.
Sus ojos revolotearon por el aula, en busca de aquel cabello azabache, el cual encontró al final de la clase, junto a un chico pelirojo.
Sus dientes crujieron al descubrir aquello, como el chico pelirojo de nombre Nathaniel recibía las sonrisas de Marinette, sentados juntos al fondo de la clase rodeados de papeles y lapices.
La chica parecía estar señalando algo en la libreta del chico, haciendo pequeños trazos con un lapiz, a lo que el chico, con las mejillas rojas asentía y acercaba su rostro al de la chica para ver mejor.
Adrien apretó los puños, sintiendo la ira correr por sus venas.
-¿Acaso el príncipe esta sintiendo celos?-Preguntó Alya, sonriente desde el piso superior, viendo el rostro del muchacho rubio. Aquello parecía estarla divirtiendo mucho.
-¿Que? No..solo me estaba preguntando algo. No es nada Alya-Musitó, volteando la mirada, centrándola en la madera de su escritorio.
-Ya claro, Marinette solo esta ayudando a Nathaniel con un proyecto. Vendrá enseguida.
Adrien escuchó lo que dijo pero su mente no podía dejar de pensar incoherencias. Acaso el pelirrojo era el enamorado de Marinette? Por eso ella le hablaba tan dulcemente y le regalaba aquellas dulces sonrisas?
Ella tenía un poder extraño, a pesar de que con él siempre tartamudeaba y no podía decir una frase lógica, con sus otros compañeros varones no sucedía lo mismo, véase el caso de Nathaniel. Marinette estaba sentada a su lado, bastante cerca y no tartamudeaba ni se sonrojaba. Podía entablar una buena conversación con el ilustrador sin temor alguno.
Lo mismo sucedía con su mejor amigo Nino, el cual tuvo un pequeño enamoramiento con Marinette. Con el DJ, Marinette era abierta y muchas veces Adrien los encontraba conversando de manera agradable junto a la reportera cuando él llegaba a clases.
Incluso personajes extraños como el loco de Kim o el gamer Max habían caído en la inocencia de Marinette. Kim a veces le pedía consejo sobre algo o incluso le pedía para competir en carreras con ella y había observado que Max compartía algunos videojuegos con la azabache, mostrándole algunas técnicas especiales con el mando que asegurarían su victoria.
Todos en la clase, exceptuando a dos personas, adoraban a Marinette, la tenían en buena estima y la apoyaban cuando era necesario, saliendo en su ayuda cuando era burlada por Chloe, una de las primeras amigas de Adrien.
Él sabía que en el fondo la rubia no era mala persona pero no iba a seguir permitiendo que insultara de alguna manera a su princesa.
Después de debatirse mucho consigo mismo y darse cuenta de que la clase iba a comenzar, decidió escribirle una nota a la azabache, proponiéndole una cita después de clases. Se sentía nervioso pero esperaba tener el suficiente valor de pasar el papel doblado. No era tan complicado, no?
Marinette dibujaba orejas negras en el borde de su libreta mientras pensaba en su gatito. Una parte de ella aún se sentía mal por como lo trató siendo Ladybug, ver aquella tristeza en sus ojos felinos, su intento de búsqueda de cariño...
Chat noir le parecía realmente tierno.
Casi pega el grito de su vida cuando un pequeño papel doblado fue a parar a su mesa, cerca de donde ella dibujaba. Levantó la mirada para encontrar a un Adrien que le señalaba la nota y le hacía un gesto tierno con un pequeño sonrojo.
Adrien me ha escrito algo?
Marinette desdobló el papel con cuidado, son que su profesora o Alya se dieran cuenta. Luego los colores regresaron a su rostro.
"Acaso Adrien,que no le daba ni la hora y que había decidido olvidar, le estaba proponiendo una cita?
