Adios a un amigo
Capitulo 07: Samuel Oak
No encontramos en el cementerio de pueblo Paleta, lugar donde descansan los restos mortales de Ash Ketchum, quien falleciera joven dejando viuda a la ex reina de Kalos Serena Yvonne de Ketchum.
En estos momentos se encuentra un hombre mayor, pasaría los sesenta años de edad, se lo ve vestido con un traje formal que consiste en un ambo más camisa, corbata y pantalón de vestir.
Su cabello es grisaceo por las canas y su rostro reconocible por su estatus en cuanto al mundo pokemon se refiere ademas de sus logros que no son pocos.
El profesor Samuel Oak se encuentra visitando la tumba de quien fuera su pupilo y amigo.
-Vaya, pasan los años pero aun me duele ver que ya no estas en este mundo muchacho- Oak acaricia la lápida como si fuera la cabeza de un niño que felicita por portarse bien.
-Créeme que me la dejaste dificil, no fue fácil consolar a tu madre, eras su unico hijo y que decir de Serena, a pesar de ser una chica fuerte le cuesta aun hoy superar tu muerte muchacho.- Oak se levanta y mira al cielo suspirando.
-a mi tambien me ha dolido tu partida Ash, se suponía que Gary y tu me enterrarían a mi, no que yo deba de enterrar a uno de ustedes, fuiste una gran pérdida para todos nosotros, y pensar que el ultimo año antes de tu partida decias que no eras nadie en comparación a todos nosotros y míranos ahora, aun pasado dos años de tu partida sentimos que nos haces falta.- los ojos del veterano cientifico comienzan a cristalizarse sin llegar a derramar lágrimas pero el dolor es fuerte.
Vuelve a acariciar la tumba de su pupilo.
-no solo me duele ver que una vida tan joven se vaya de esa forma como fue tu caso muchachito, dolió ver como tu madre sufría y aun sigue sufriendo tu pérdida, dolió ver a Serena, Misty, la pequeña Bonnie y a otras chicas llorar desconsoladamente, ver como mi nieto sentía que una gran parte de el se fue contigo y como Brock, Tracey y los demas muchachos trataban de ser fuertes pero luego los veias llorar en los rincones por ti.- el profesor Pokemon siente que es observado y de pronto ve que aparecen Pikachu y todos los pokémon de Ash quienes venían a su visita diaria de cuidar la tumba de su entrenador y amigo.
-Y duele ver como tus queridos pokemon, siendo fieles a ti incluso despues de tu muerte, aún lloran tu pérdida- Pikachu se acerca al profesor Oak y este último acaricia al pequeño roedor amarillo.
-Pikachu ¿Recuerdas cuando te capturé y luego te entregué a Ash?-
Pikachu comienza a recordar como conoció a Ash y lo mal que se llevaban y como luego ambos comienzan una amistad que incluso hoy, ante la muerte del pelinegro, sigue siendo fuerte.
-Yo ahi descubrí que tenia que entregarte a Ash ese día, pues ya los conocía a ambos desde hace tiempo-
Pikachu observa sorprendido al profesor Oak.
- no sé si recuerdas cuando se encontraron con un chico que estaba junto a un celebi que habia viajado desde el pasado.- Pikachu mira extrañado al anciano mientras este saca un cigarro y lo enciende.
-el niño conocido como Samy era yo, mi yo de diez años- Pikachu se sorprende de tal revelación al ver que tanto el como su entrenador conocieron a quien fuera responsable de su unión a una edad mas joven.
-cuando Ash me mostró la pokedex, quede sorprendido de como ese aparato maravilloso recopilaba la información de los pokémon y además quedé sorprendido por las pokebolas modernas. ¿Quien diría que esa paradoja serviría para que creara la pokedex y para crear las pokebolas mas modernas?- el profesor fuma un poco de su cigarro mientras acaricia la cabeza de Pikachu, en eso ven al Incineroar de Ash arrodillandose a la tumba y dejándole una baya Zidra como el le ofrecia cuando era un pequeño Litten que habia perdido a su padre adoptivo por la edad.
-Ash me contó la historia de Incineroar y me imagino lo duro que debe de ser para el perder a otro ser querido- El profesor se acerca al poderoso pokemon tigre y le acaricia la espalda, mientras que este último ronronea ante las caricias del profesor.
-Bien chicos, los dejaré solos, recuerden volver a la noche para que les de la cena- El profesor se retira dejando a los pokémon con la tumba de su querido entrenador.
Ya a la salida del cementerio, el profesor recuerda el día en que Ash nació, cómo el ayudó a Delia a llevarla al hospital para que diera a luz a un varón sano y fuerte, cómo fue el dia que ingresó al campamento que el organizó y cómo comenzo a llevarse bien con la que seria su futura esposa y como nació la rivalidad entre ese niño y su nieto.
Tambien recordó el día que ese niño cumplió los diez años y se dirigió corriendo a su laboratorio en pijama y aunque llegó tarde, el sabía que tenía que entregarle un Pikachu como compañero y no a los iniciales de Kanto.
Samuel solo suspiró y sacó de sus bolsillos una foto donde se encuentran el, Delia, y unos pequeños Ash y Gary.
-iré a visitar a Delia, debe necesitar companía, aunque Serena la ha cuidado muy bien y le ha dado una gran alegría en estos tiempos tristes-
Y asi el viejo profesor termina su visita a su querido pupilo, con el dolor de ver a una joven promesa terminar en los brazos de Arceus pero con la satisfacción que su vida fue vivida al máximo y marcando una leyenda.
Bien ese fue el capitulo de Oak, espero que les haya gustado y perdon la tardanza pero como veran, pase por unos momentos tristes por varias razones.
Sin mas les dare a elegir para el siguiente personaje y sera entre estas tres chicas
Mallow, Bonnie y Dawn.
Por cierto estoy escribiendo un nuevo fic aunque este sera un oneshot del tipo comico y protagonizado por un pokémon.
Espero que lo lean cuando lo suba.
Nos vemos.
