Aquí el capítulo 7. Antes de nada MILLONES de gracias a todos por las reviews y bienvenidos Rumbuss y JannyDorpp , muchas gracias por las reviews, el favorito y el follow, todo un honor para mí. Rumbuss, soy fan de tu historia. (Por cierto, en este capítulo ya todo ha vuelto a la normalidad, y sí, ¡las rastas de Jack están de vuelta!). Disfrutadlo ;)
Capítulo 7: Mi mejor error.
Los barcos ya habían sido organizados con las nuevas tripulaciones. La cosa pintaba bien. Eran marineros eficientes. A cada uno se le asignó un puesto. También hubo que echar a antiguos marineros, Jack se negó a seguir sin Gibbs, Pintel, Ragetti, Marty, Cotton y el resto de su vieja y recientemente encontrada tripulación, por lo que muchos de ellos siguieron a bordo. Al igual que Scrum, en La Venganza. Los nuevos marineros no eran piratas, pero tampoco como los de la marina inglesa, eran aventureros, como bucaneros, como había dicho Lissa. A Barbossa y a Angélica les gustaban, y a Jack no le gustaban simplemente porque a Angélica le gustaban. Ya estaban rumbo a la primera isla del Triángulo, era un viaje largo. Para desgracia de Angélica, que solo quería evitar a Jack, pero estando varios días navegando juntos en un mismo barco, la cosa se complicaba. Jack descubrió esto y estaba esperando el momento oportuno para encararla.
Jack estaba escondido, esperando, observando... detrás de una escalera, entre unos barriles y sentado en una banqueta. Estaba jugueteando con un trozo de madera de una barril roto. Agarraba su puñal y dibujaba rayando ese trozo, dibujaba su barco navegando a la luz de la luna. Le gustaba dibujar, pintar... Aunque pocas veces lo hacía y pocas personas lo sabían. Angélica lo sabía, Jack siempre había dicho que ella tenía unos rasgos perfectos, le encantaba pintarla. A ella también le gustaba, pero le daba algo de vergüenza. Entonces, muchas veces, él la pintaba sin que ella se enterase. Jack tendría unos miles de millones de dibujos de Angélica mientras dormía, dibujos que ni ella misma había visto ni sabía de su existencia...
Hablando de Angélica. Ella escaba en cubierta y, si subías por la escalera detrás de la cual estaba escondido Jack, llegabas a cubierta. Él de vez en cuando alzaba la cabeza y la miraba. Ella llevaba mucho tiempo en cubierta, no tardaría en bajar. Y, efectivamente, en un corto rato, bajó. Jack, ya estaba preparado para sorprenderla. En cuanto oyó pasos, salió de su escondite y fue hacia ella. Cuando Angélica terminó de bajar, él la agarró y la llevó a la fuerza a donde él estaba anteriormente, entre los barriles. Apoyó su espalda en uno de ellos.
"¿Te crees que no sé que llevas todo el día evitándome?" Preguntó Jack poniéndose directamente en frente suya para evitar su huida. Colocando sus dos brazos, cada uno a un lado de ella.
"¿Te crees que no sé que llevas todo el día espiándome?"
"Ajá, ya veo. El viejo truco de contestar con una pregunta parecida para no responder a la otra pregunta previamente planteada. ¿Qué genio te lo enseñó?" Dijo Jack refiriéndose a si mismo. Atribuyéndose el mérito de haberle enseñado ese 'truco'.
"Sparrow... ¿No puedes dirigirte a mí como una caballero y preguntar las cosas educadamente? ¿Siempre tenemos que hablar así?" Dijo refiriéndose a sus continuos acorralamientos.
"Has vuelto a hacerlo. Encanto, déjate de juegos. ¿Qué te pasa?"
"Oh, querido, estoy perfectamente, mi vida no gira entorno a ti. Solo estoy pensando cómo llegar a la piedra lo más rápido posible, que Barbossa me dé el barco y empezar de cero." Dijo Angélica cruzándose de brazos.
"¿Por qué de cero? Angélica... te pasa algo... lo que dijo la bruja en la cueva. ¿Qué paso?"
"¿De verdad quieres saberlo?"
"Sí."
"¿Recuerda lo que sucedió en La Martinica? Lo que tú y yo hicimos..."
"¿Lo de las vueltas, giros, rotaciones, espirales, contorsiones...?"
Ella asintió
"¿Cómo olvidarlo? Eras insaciable, incansable, indomable, increíble..." Siguió él, con aire soñador, hasta que ella no interrumpió.
"Me dejaste embarazada, Jack. Tú te fuiste y yo esperaba un hijo, tuyo. Fue muy difícil para mí criarlo sola, él preguntaba mucho por su padre y yo no sabía qué decir... Ahora ya es todo un jovencito, un hombre hecho y derecho..." Dijo ella con melodrama en su voz, pero sonaba muy sobreactuada.
Jack dudaba de sus palabras, pero de todas formas palideció y se quedó de piedra. No sabía qué decir ni qué hacer. Algo poco normal en Jack Sparrow. Angélica se empezó a reír.
"Tenías que haberte visto la cara." Dijo ella entre risas, confirmando que lo de anterior era una mentira.
"No me lo estaba creyendo, lo haces mal. Te queda mucho por aprender sobre el arte de la mentira."
"Por supuesto que te lo estabas creyendo."
"Mentira."
"Verdad."
"Mentira."
"Verdad."
"Lo que tú digas, pero no me cambies de tema... No me has respondido, solo dime una cosa. ¿Fue por mí ese sufrimiento?"
"Vuelves a creerte el centro del mundo. No. Cuando te fuiste, desapareciste de mi vida y ahora no quieras volver a entrar."
"¿Por qué tanto rencor? ¿Por qué te molesta tanto que te dejara, si según tú, me olvidaste en seguida? Qué paradójico, ¿me guardas rencor por algo que, supuestamente, no te afectó?" Dijo él, diciéndolo nada más pensárselo. Y hasta haciéndose un lio al expresarlo, moviendo las manos y poniendo las miradas que solo él sabe hacer.
Angélica quitó uno de los brazos de Jack que la rodeaban, dispuesta a irse. Pero Jack la agarró de nuevo, de un estirón la puso en la posición anterior y volvió a cerrarle la salida con su brazo.
"Sigues sin haberme respondido a eso, ¿qué pasó que nadie más sabe?"
"No paso nada. Es algo que se inventó una vieja loca."
"¿Intentas engañar al hombre que te enseñó a mentir?"
"Oh, por favor, deja de creerte tan importante, no me enseñaste a mentir. Sé hacerlo muy bien yo solita, no tienes más que verlo ahora mismo."
"O sea, ¿que ahora me has mentido y sí hay algo que pasó en tú pasado? ¿El qué?"
"No te importa."
"No me lo digas. No hace falta. Solo quiero ayudarte, quiero que estés bien..."
"Estoy bien. Eres tú el que debería autocriticarse y dejar de creerse todo lo que dice una vieja bruja."
"Esa bruja dijo que me querías y acertó."
"No te quiero. Y si no recuerdo mal, también dijo que tú me querías a mí... Y ayer me lo confirmaste."
"No aprendes, preciosa. ¿Aún no me conoces? No te creas todo lo que digo. Me dabas pena, sentí... ¡desazón! y solo lo hice como acto de bondad. Eso sí que fue mentir bien. ¿De veras te lo creíste? Soy aún mejor de lo que pensaba."
"¿Por qué no me sorprende? Idiota." Ella empezó a forcejear, intentado irse, de verdad le apenaron oír esas palabras. Pero él la detuvo.
"Espera... Quizá ayer no mentí y te estoy mintiendo ahora, o quizá no..." Hablaba con un aire de misterio y vacilación en su voz.
"Sparrow, déjate de juegos." Dijo ella repitiendo lo que él mismo le había dicho anteriormente.
"En cuanto admitas que sí que me quieres."
"Escúchame bien." Dijo Angélica mientras cambiaba su mirada y lo miraba directamente a los ojos. "No te quiero, no siento nada por ti. Lo siento."
"Ah, bueno, así que..." dijo Jack quedándose en mitad de la frase.
La agarró por la cintura y la atrajo hacia él lo máximo posible.
"Si yo hago esto... tú no sientes nada de nada, ¿no?" Susurró contra su piel.
"Absolutamente nada."
"¿Y si hago esto?"
La acercó más hacía él y empezó a darle besos en el cuello. Bajó un poco su camisa y continuó besando su hombro.
"Mmm... sí, ahora estoy sintiendo algo..." dijo Angélica. "Mmm..." pensativa. "Asco. Odio, incluso." Concluyó. "Has perdido facultades, Sparrow. Déjame a mí."
Lo sentó de golpe, y con un fuerte y firme empujón, en la banqueta en la que él había estado sentado antes. Se puso detrás de él, levantada. Puso sus manos en los hombros de Jack, y de espaldas a él comenzó a darle besos en el cuello. Y siguió haciéndolo mientras le levantó la camisa y metió sus manos por debajo. Fue subiendo y bajando las manos alrededor de su abdomen, recorriendo cada músculo. Acariciando su piel.
La cara de Jack expresaba muy bien lo que él estaba sintiendo en ese momento. Placer.
Angélica se dio media vuelta y se colocó delante de él. Se bajó un poco la camisa, dejando a la vista más escote. Y se sentó encima de Jack, en frente de él, con cada una de sus piernas a cada lado del cuerpo de él.
El escote que ella se había dejado a propósito ahora estaba a la altura de los ojos de Jack.
Angélica le desabrochó un poco la camisa, dejando al descubierto sus pectorales. Le dio un beso que empezó en la mejilla y siguió por el cuello.
Angélica siguió desabrochando botones de su camisa. Y a medida que iba dejando piel al descubierto, la iba acariciando con ambas manos. Hasta que se quedó sin botones. Al bajar rozó un poco y sin querer la entrepierna de Jack, cosa con la que él disfrutó.
Angélica hizo todo el recorrido anterior en sentido contrario y puso sus manos alrededor de su cuello. Acercó mucho su boca a la de él, pero no llego a juntarlas.
"¿Y tú, Jack Sparrow, has sentido algo?" Dijo Angélica, dejando que él sintiera su aliento muy de cerca. Y empezó a acariciarle la mejilla con la parte exterior de sus dedos índice y corazón. Y luego con la parte interior le acarició los labios.
Angélica seguía sentada en su regazo y sus partes íntimas se estaban rozando, separadas por un muro de ropa. Jack estaba notando eso y digamos que Angélica notó como algo endureció por ahí abajo.
"No... Yo he sentido de todo, cariño." Dijo Jack con una voz entrecortada causada por lo que estaba sintiendo.
Angélica sonrió y se levantó de golpe.
"Y así es como se hace." Dijo mirando a Jack.
"¿Cómo? ¿Ya está?"
"¿Qué esperabas?" Dijo Angélica de forma irónica. Se giró para irse.
"Angélica Teach, sabes que odio que me dejen a medias, ven aquí." Se levantó y fue hacia ella.
"Hasta mañana." Dijo mientras se iba.
Jack corrió hacia ella y la cogió por la cintura. La empotró contra la pared, mirándola de frente.
"Tú lo has querido. Vas a acabar lo que comenzaste. Esto te pasa por jugar con fuego." Dijo Jack mientras agarrándola con fuerza comenzó a darle besos en el cuello.
Angélica lo apartó con un fuerte empujón.
"Aparta." Dijo Angélica con una voz firme.
"Ni hablar." Respondió Jack.
La volvió a agarrar, pero esta vez con más fuerza. Puso las manos en su trasero y la atrajo hacía si. Empezó a besarla apasionadamente.
Angélica lo volvió a empujar con más fuerza, y le dio un rodillazo.
"¿Qué haces? ¿Quién te crees que soy? ¿Otra más de Tortuga? Eso es lo que yo siempre he sido para ti, ¿no? No vuelvas a tocarme. Eres repugnante." Dijo Angélica con una auténtica mirada de desprecio. Aunque ella sabía dos cosas. La primera era que esto era culpa suya, puesto que ella lo había incitado y provocado. Y la segunda era que el fondo lo estaba deseando, pero no de esa forma.
"No lo dices en serio. Solo ven aquí, déjate llevar y disfruta. ¿Qué me dices?" Dijo Jack de forma sincera.
"Claro." Dijo Angélica sarcásticamente mientras le dio un guantazo a Jack en la mejilla. Se dio media vuelta y se dispuso para irse.
Jack la agarró de la muñeca, cogió el brazo que ella había usado para el guantazo. La puso justo enfrente suyo, pegada a él, entre sus cuerpos seguía el brazo de Angélica siendo agarrado por la muñeca por la mano de Jack.
Angélica iba a protestar, pero Jack habló antes.
"Este ha sido el tortazo que más ha merecido la pena." Dijo Jack susurrando.
"No me toques. Tú nunca te cansas de equivocarte, de estar con diferentes mujeres que no son nada para ti, son solo piezas de tus juegos, nombres en tu lista, errores... Yo solo fui una más de esas para ti. Lo nuestro nunca debería haber ocurrido, fue un error, un gran error."
"No para mí, yo no me arrepiento. Pero si tú prefieres llamarlo error... en ese caso, Angélica Teach, has sido mi mejor error." Se sinceró Jack, pero no del todo, puesto que él esperaba haberle dijo dos palabras más 'Te quiero', ese era el momento, pero lo desaprovechó.
"Déjame." Pidió ella con voz de súplica
"Oh, cariño... Lo estás deseando. Mira a tu alrededor, tú y yo... el día es perfecto, el cielo está precioso, estamos en la Perla Negra. Y lo más importante, lo estamos deseando. Déjate llevar. Llevamos unos 15 años sin hacerlo. Este es el momento, esta noche es la noche. Podría ser salvaje, incontrolable, imparable..."
"¡Jack!"
"Como en los viejo tiempos..."
"¡Para!"
"¿Qué digo? Podría ser incluso mejor, más ardiente..."
"¡No!"
"Vamos, amor mío."
"¡Nunca!"
"Y si..."
"He dicho que no."
"¿Por qué?"
"Jack, basta ya, déjame."
"No ahora." Él la agarro con fuerza por las muñecas y subió sus brazos, la llevó hasta una pared donde pudiera apoyarla. Mientras tanto ella hacia esfuerzos por liberarte. Finalmente él consiguió acorralarla y empezó a besar su cuello.
Ella soltó un pequeño gemido. No, no... no podía dejarse llevar. Aquello estaba mal. Esta vez lo apartó suavemente, con sus manos elevó su cabeza e hizo que la mirara a los ojos.
"Jack, por favor, déjame." Pidió ella con unos ojos que empezaron a humedecerse. Jack decidió soltarla y dejarla ir. Ella se marchó corriendo. Subió la escalera y fue a su camarote -el cual compartía con Jack-. Cerró la puerta del camarote desde dentro -parecía ser que esa noche Jack no dormiría allí-.
Una vez allí, Angélica sacó de debajo de la cama un objeto que había escondido hace un tiempo. Un muñeco, el muñeco voodoo de Jack. Lo tenía allí escondido desde que llegó al barco, Jack no sabía que lo tenía, que la marea lo había arrastrado hasta esa isla en la que él la abandonó y que ahora estaba en su poder. Ella aún no había hecho nada con el muñeco, salvo observarlo. Pero no dudaría en usarlo si alguna vez lo necesitaba. Esta vez quizá era una de ellas, pero sin embargo no se atrevió, no pudo hacerle daño. Simplemente lo miraba. Pensando. Pensando en que estaba cayendo en sus redes, otra vez. Y en que eso no podía volver a ocurrir, no tenía que volver a ocurrir. Por el bien de ambos.
Jack fue a cubierta, tras un rato mirando la noche, decidió entrar. En la popa del barco había una puerta grande, esa puerta conducía a un cuarto privado para el capitán. Había una mesa y estanterías con libros, mapas y demás objetos. Después, una vez en esa sala, había otra puerta, esta conducía al camarote del capitán. Jack miró a través de la cerradura. Vio a Angélica dormida y vio que una silla atrancaba el pomo de la puerta para que no pudiera ser abierta desde fuera. Esa noche Jack dormiría en aquella sala, se improvisaría algo. Desde luego, él, el capitán Jack Sparrow no dormiría con el resto de la tripulación, su orgullo nunca se lo permitiría. Se sentó en la silla de su escritorio y comentó a observar mapas. A pensar en el objetivo de esa misión, la Piedra de los Deseos. Estuvo un rato buscando en algunos de sus viejos libros y leyendo cosas sobre ellos, después miró unos mapas de la zona. Se acordó del motivo de todo aquello, de por qué él estaba haciendo lo que estaba haciendo, de por qué él estaba embarcado en esa aventura. Por Angélica. Se agachó y metió debajo de la mesa, empezó a dar golpecitos a los maderos que formaban el suelo, a la vez que pegaba su oreja al suelo, escuchando esos golpes. Finalmente golpeó un madero, este sonó hueco, este era, ahí estaba con que él buscaba. Rebuscó entre su cinturón y sacó un puñal. Metió el cuchillo de este entre ese madero y el de al lado. Consiguiendo así levantarlo, pero sin romperlos. Ese sitio era un gran escondido para objetos que no quería que fueran encontrados. Y ahí estaban. Entre algunos objetos más, unos viejos papeles enrollados. ¿Mapas de tesoros? ¿Leyendas? O ¿qué era lo que escondía Jack en esos papeles? Algo mucho más sencillo y a la vez mucho más complicado. Dibujos, dibujos de Angélica que él mismo había hecho años atrás, y algunos no tan antiguos. Todos tenían fecha y firma. ¿A quién iba a engañar? Nunca había podido olvidarla y ahí estaba la prueba, no había dejado de dibujarla. Los de hace muchos años eran retratos, dibujos de poses que ella misma había hecho, dibujos que él había pintado con ella como modelo, sabiéndolo o sin saberlo ella. Los demás era dibujos que Jack había hecho recordando su rostro. Él no sabía cómo a ella le iba afectando el tiempo. No sabía ni qué ropas usaba, ni cómo llevaba el pelo... Simplemente se la imaginaba y después la dibujaba. Pero el tiempo había hecho en ella menos de lo que Jack esperaba. Aún seguía preciosa, tan preciosa como el primer día que la conoció. Jack pensaba todo esto mientras la acariciaba en uno de los dibujos. Tenía que conseguir tenerla en sus brazos de nuevo.
Pues hasta aquí el capítulo 7, el 8 llegará en dos semanas, supongo, tengo las dos semanas que viene muy liadas, pero intentaré que llegue cuanto antes. En realidad, no quería actualizar esta semana, no tenía tiempo. Pero como he visto tantas y tan bonitas reviews (MUCHÍSIMAS GRACIAS), he sacado tiempo, no sé cómo, y aquí está, por vosotros. (Así que cuantas más reviews tenga este, antes subiré el otro, jaja.)
Como habréis podido observar las descripciones no son lo mío. Me intento explicar mejor por aquí:
Primero, el sitio en el que se desarrolla la acción y cuando Jack sorprende a Angélica y la agarra. Eso me lo imaginé como en PDC4, cuando Jack despierta en la Venganza, Angélica baja una escalera, Jack la sorprende, la lleva hasta detrás de una columna y le apunta con un garfio. ¿Me entendéis? Pues algo parecido, un lugar parecido.
El último párrafo... A ver... Os dejo esta foto (es la Perla Negra) /attachments/142445d1296556026-la-perla-negra-bp_ Veis que hay como dos escaleras en cubierta, en la popa (parte trasera del barco) que llevan a otro piso y hay como un balcón. Y debajo de todo eso hay una puerta, ¿no? Pues ahí es donde me imagino yo eso. Que esa puerta conduce a un despacho, un lugar privado para el capitán. (En PDC1: creo que ahí es donde Elizabeth come con Barbossa, en la Perla. Y en PDC4: donde Jack se reúne con Barbanegra que después llega Angélica. Ambas estructuras de barcos son bastante parecidas. Creo. No soy ninguna experta jaja.)
Lo de "algo endureció" creo que se ha entendido bastante bien, jeje. He mencionado un lado artístico de Jack que yo misma me he inventado jaja, pero espero que os guste y también algo del día en el que se conocieron. Como veo que os gustan los flashbacks, ¿os gustaría que incluyera algunos sobre cómo Jack hizo algunos de esos dibujos y uno de cómo ellos dos se conocieron (según mi imaginación, claramente)? Y bueno, el capítulo acaba con ambos reflexionando sobre el otro, pero al parecer con conclusiones muy distintas. Angélica quiere alejarse y Jack acercarse. Chan chan... pero ¿qué queréis vosotros? Respondedme y dejadme reviews con vuestras opiniones, ideas, críticas... ¡todo es y será siempre bienvenido! Gracias de nuevo y hasta el próximo capítulo. Besos. ¡Os quiero a todos! :D
