Siguiente capii...buff esto se está alargando de mala manera, cuando acabe esta historia creo que me pasaré una buena temporada sin escribir xDD...Mis neuronas están sacando humo ya...jijijij...Pues os dejo con esta parte que se centra más en los chicos malos de negro y en Akai, pero en el siguiente me centro en los personajes de siempre :D y por cierto...el pasado de Akai es totalmente inventado. Lo he hecho para que haya relación con el pasado de los otros dos y el resentimiento que tiene o tenía Erik con su hermano ;-)
Gracias por leerme y gracias por el review, Minervana1. ¡Me alegro que te guste la historia! ¡Un saluditoo!
UNA MUERTE FRÍA Y NEGRA COMO LA NOCHE
Mientras Jewels iba de camino a la organización, tuvo un mal presentimiento. Mientras andaba, se le rompió el tacón y se cayó.
-¡Au! Maldición, qué daño...malditos tacones...-Mientras se encontraba mirándose la bota, un disparo resonó en la noche y se escuchó como si alguien hubiera caído al suelo. Ella vio unas siluetas de pie. Seguro que eran los miembros de la organización que ya habían matado a otro más. Pero cuando paró a escuchar la conversación, le vino lo peor a la cabeza...
-¿Y ahora qué? La amiga de este traidor aún anda suelta.
-El jefe dijo que de momento no nos la cargáramos. Por cierto, ¿Te has fijado en el comentario de Anubis antes de morir?
"Podréis matarme a mi, pero no a ella. No voy a permitir que se convierta en una asesina como vosotros..." Cuando le disparé, no quiso confesar nada más para que no matáramos también a su novia. Lo dijo muy convencido y ya ves de que le sirvió.-El hombre de negro se empezó a reír-Ahora está en el otro barrio sin la pequeña Jewels. No creo que pueda hacer nada ya para evitar que nos la carguemos; pienso descubrirla. Es una traidora como él.
-Pero tenemos que seguir las órdenes del jefe, Seth. No debemos matarla aún.
-¿Pero tú sabes la recompensa que obtendríamos si ella misma confiesa que es una traidora y nos la cargamos? El jefe seguro que nos ascendería. Se puede hacer un interrogatorio a la antigua usanza, ¿no crees?
-¿Te refieres a torturarla para que confiese? Ah, no, a Gin no creo que le haga ninguna gracia. No me parece buena idea. No pienso meterme con ese macabro de Gin, te lo aseguro. ¡Está mal de la cabeza, adora matar! No cuentes conmigo, ¡no quiero morir joven!
-Gin me da igual. No le tengo ningún miedo. Además, si se da cuenta de que estaban compinchados los dos para huir, seguro que la devoción que siente hacia ella se le pasaría. Gin aborrece a los traidores.
Y dicho esto, Jewels iba a huir, cuando vio que esas siluetas se le acercaban. Y la vieron.
-¡Ahí está! ¡Vamos a por ella! ¡Vuelve aquí, traidora!
Y Jewels empezó a correr como una loca, descalza por las calles con las botas en la mano, con esos hombres pisándole los talones. No sabía donde iba a ir ni cómo iba a escaparse. Uno no se escapa de la organización porque si. Pero primero tenía que comprobar que "el traidor" no fuera él... No podía ser él...Erik no se dejaría matar tan fácilmente. "Erik, por favor, dime que estás bien...¡por favor...!" Se volteó para ver si aún la perseguían y al instante, recibió un balazo en el brazo izquierdo. Vio a su derecha un edificio abandonado con una persiana que tenía una ranura abierta mientras corria y saltó hacia un lado para entrar por debajo.
A través del hueco vio los pies de esos hombres que pasaban corriendo. ¿Pero qué había sido eso? ¿Qué habían descubierto esos tipos? Cuando pasó un rato, Jewels salió de su escondite y se dirigió al lugar que le había parecido oír el disparo...pero cuando se acercó al lugar, no había nadie tendido en el suelo. Sólo había un resto de sangre bastante grande y al lado, una cadena rota, con el adorno de una placa militar en ella. Cuando Jewels se fijó en la placa...
-¡Erik! No puede ser...no lo entiendo...¿pero dónde estás?- no estaba. El cuerpo no estaba. No podía seguir vivo...La organización no deja a nadie ileso. Empezó a llorar; ese lugar era una azotea...¿Y si esos hombres le habían disparado a propósito en esa azotea para que cayera el cuerpo hacia abajo? ¿Habrían sido capaces de hacer algo tan horrible? Partiendo de la base de que ellos no tenían escrúpulos con "los traidores"...-¡tengo que encontrarle!
Alguien le tocó la espalda y la chica se volteó asustada, saliendo al instante de sus pensamientos.
-¿¡Tú!
-¿Estás bien? Llevo un rato observando a esos tipos y les iba a seguir la pista, pero se me han escapado.
-¿Cómo quieres que esté bien? ¡Acaban de disparar a mi mejor amigo y hermano tuyo!-dijo la chica entre lágrimas.
-¿Estás segura de eso?
-¿Has estado aquí todo el tiempo y no has hecho nada por evitarlo? ¿Cómo puedes estar tan tranquilo?
-¿Y cómo puedes estar tú segura de que era mi hermano? No se ve nada con esta oscuridad y además, podría ser una trampa de esos tíos para pillarte aquí mismo y acabar contigo. Estudié la situación, pero...habían francotiradores en todos los áticos que rodean estas fábricas. Era un gran riesgo investigar yo solo. Si era mi hermano...los mataré a todos. Juro que me los cargaré.
-¿Que los matarás? Ya me explicarás cómo vas a hacerlo, no es tan fácil. Esos tipos no se dejan matar así como así. ¿Y desde cuándo te importa tanto tu hermano? Llevas años sin preocuparte por él. Lo abandonaste aquí junto con vuestros padres y te dio igual.
-No es cierto. Me fui porque quería sacarlos a todos de allí desenmascarando a esos tipos de negro. Me fui para trabajar en el FBI, pero...fue demasiado tarde...y a mi familia posiblemente no los asesinaron porque mi hermano intentara huir, si no porque yo huí...
-¡Tu actitud no es normal, Akai! ¡Los abandonaste a su suerte!-la chica cada vez estaba más conmocionada.- ¡Voy a bajar, seguro que ha caído abajo! ¡Dios, ERIK!
-Slown, ¿estás loca o qué?-dijo Akai agarrándole los brazos-¿Cómo diablos vas a bajar? Esos tipos andarán cerca. ¡Estás muy nerviosa, intenta tranquilizarte! No sabemos si el cuerpo ha caído abajo o qué ha pasado con él, ¿no te das cuenta? ¡Estás demasiado traumatizada con lo que ha pasado esta noche! Te han disparado...ponte esto, te cortará la hemorragia.
-¡Te he dicho que estoy bien! ¡Déjame ir!-dijo la chica rompiendo en llanto.
-¡Ni hablar! No vas a ir a ningún sitio. Te acompaño a casa. No puedes ir por ahí tú sola.
-¡Suéltame!-la chica se deshizo de las manos de Akai y salió corriendo.
-¡Espera! -pero ya había desaparecido.- Tan imprudente como siempre...-Dicho esto, Akai miró fijamente a una azotea por alguna razón, antes de voltearse y marcharse detrás de Slown a su encuentro, pero no hubo suerte. Volvió a casa pensando en todo lo que había pasado esa noche. Slown tampoco encontró nada de lo que buscaba y andó como una loca por las calles, hasta que se desvaneció del cansancio en el primer sitio que encontró.
Al día siguiente, en el instituto, Slown no apareció. Kaito no pudo evitar pensar por qué...siendo miembro de aquella organización no le extrañaba que le hubiera pasado algo por no querer matarle. Estaba convencido de que no era una asesina ni una mala chica. Tenía el presentimiento de que ella era diferente. Si hubiera querido matarle, lo habría hecho esa misma noche. Pero seguía sin confiar en ella porque también le corroía la duda de si realmente no disparó ese arma la noche anterior porque no le salía a cuenta sin saber primero dónde estaba Pandora.
-¡Kaito!
-¿Eh? ¿Qué ocurre, Aoko?
-A mi nada. Qué te ocurre a ti, llevas todo el día en tu mundo. ¿Se puede saber qué te pasa?
-No, nada. ¿No te resulta extraño que la chica nueva no haya venido?
-Mmm...no sé, estará enferma quizás...¿te gusta esa chica?-dijo Aoko sonriendo.
-¡Claro que no idiota! ¿Cómo puedes decirme eso? No te inventes cosas...es solo que me resulta raro. Llega nueva y el segundo día ya no aparece...
-Es cierto...pero es posible que esté enferma, pueden ser mil cosas. Luego la llamaré.
-¿Tienes su numero?
-¡Si! ¡Nos lo dimos ayer!
-¿Y qué haces con ese numero? ¿Cómo le diste el tuyo sin conocerla, Aoko?-Kaito se ponía nervioso por momentos.
-Pues porque me pareció bien que lo tuviéramos las dos por si acaso...¿Tan malo es?
-Ah...¡no, no, claro que no! lo siento Aoko, me he excedido un poco...está bien que lo tengas...pero ves con cuidado con esa chica...no me fío de ella...
-Pues a mi me parece una buena chica...
Kaito no le respondió y se puso a pensar. En realidad era un peligro que Jewels tuviera el numero de Aoko y a la inversa...si esos hombres decidían hacerle chantaje, lo harían con ella. Teniendo ese móvil, la podrían localizar fácilmente.
Cuando Kaito llegó a su casa, después de dejar a Aoko en la suya, se encontró con Jii de frente.
-¿Jii? ¿Qué ocurre?
-Tengo que hablar con usted, señorito.
-¿Sobre...?
-Venga a mi casa y se lo explico.
Los dos fueron a casa de Jii y Kaito se encontró con la sorpresa.
-¡Jii! ¿Pero qué...?
-Déjeme explicarle algo antes de que diga nada, por favor. Anoche cuando se fue, vine a buscarle para informarle de otro golpe...y de madrugada me encontré con esta chica tirada en la puerta de su casa bajo la lluvia, sangrando. Le habían disparado y el agua de la lluvia le estaba haciendo perder más sangre por momentos. La entré a mi casa y cuando recuperó un poco el sentido, lo único que dijo fue "Kuroba..."; poco después, nombró a un tal Anubis...y se desmayó de nuevo. No ha vuelto a abrir los ojos desde anoche. Creo que le buscaba a usted, señorito...
-¿A mi? ¿Para qué?
-No lo sé...
-Jii, ¡esta chica es miembro de la organización que asesinó a mi padre! ¿Por qué la tienes aquí?
-Tengo serias sospechas de que huyó de allí, señorito. Vino con ese disparo y no me extrañaría que la descubrieran intentando huir. Quizás imaginaron que estaba muerta.
-¿Que huyó dices? ¿Y cómo lo sabes?
-No lo sé señorito, tengo esa intuición...oh, parece que ha abierto un poco los ojos...
En los ojos de la chica se pudieron observar unos pequeños reflejos rojizos, mirando fijamente a los dos, espectantes.
-Kuroba, lo siento...
-¿El qué sientes?-dijo con un tono despectivo y desconfiado.
-Siento lo que te dije ayer y haberte amenazado con matar a Aoko...tenía que hacer algo para descubrir si realmente sabías el paradero de Pandora o no...
-¿Y te das cuenta ahora que has huido porque has descubierto cómo son? Creí que tenía un corazón más noble, señorita.
-Siempre supe cómo eran...pero no podía huir. Ayer...me intentaron asesinar a mi también, aunque no les haya traicionado nunca, y aún teniendo una misión entre manos. Tuve que huir de ese horrible lugar antes que me encontraran.
-¿A ti también? ¿Quién más...?
La chica empezó a sollozar, en silencio.
-Señorito...creo que ahora mismo no es el momento de preguntarle tal cosa a la muchacha...aún debe estar cohibida por lo que pudiera pasar ayer...
-Está bien. Creo que lo mejor que puede hacer de momento es quedarse aquí contigo y ocultarse de ellos. Posiblemente no paren hasta encontrarla y matarla...lo mejor es que intente pasar desapercibida. Deberías volver a la escuela...¿o también entraba en tu plan para intentar matarme infiltrarte en el instituto? ¿Ellos saben que viniste?
-No, eso lo hice yo por mi cuenta...en realidad nunca quise matarte...
-De eso ya me di cuenta. Esa tarde que volvimos juntos si hubieras querido hacerlo lo habrías hecho. Pero era tu plan, ¿no es así?
-Lo era aunque no sabía cómo iba a hacerlo...no soy capaz de matar a nadie...yo lo único que quería era largarme de ese sitio lleno de asesinos...pero si me iba, matarían al único que me quedaba ya...el resto han ido cayendo, uno tras otro...y él ha caído también...
-¿Hablas de ese tal Anubis del que hablaste al llegar? ¿Le han matado?
-Aún no es seguro, porque no lo vi, estaba muy oscuro. No encontré nada que me aclarara las cosas, ni estaba el cuerpo en ningún lugar...desapareció...pero por lo que hablaron esos tipos después de disparar, juraría que era él el que recibió ese disparo...él era mi mejor amigo. Era lo único que me quedaba porque mataron a su familia y a la mía. A él sólo le quedaba un hermano que logró escapar y se buscó la vida por otro lado.
-Ya veo...bueno, está bien. Cuando estés más tranquila ya me cuentas más si quieres. Ahora tengo que irme. Yo de ti intentaría llevar una vida normal como una chica de 17 años como hasta ahora...
-De acuerdo...
-Señorito...-dijo Jii-Yo me encargo de todo esto no se preocupe.
-Bien. Me voy a casa Jii. Si hay cualquier cosa no dudes en decírmelo.
Y cogió la puerta y se fue. Kaito estaba muy confuso. No sabía cómo podía perdonar a una persona que pertenecía a la misma panda de asesinos que mataron a su padre. Pero tal como la veía hablar, él no creía que ella se hubiera visto implicada en aquello. Además, ¿qué tendría entonces? ¿12 años, contando que Jewels tuviera unos 20 ahora? Con 12 años nadie mata a nadie. O al menos eso creía él. ¿Y ese Anubis, quién era? ¿Cuál sería la historia de esos dos? Un mar de preguntas y dudas inundaban a Kaito. Jewels, o en este caso Slown...realmente era todo un misterio.
