¡Hola a todos!

Aquí otro capítulo, espero les guste.

¡Gracias por sus comentarios!

Como saben Shingeki No Kyojin no me pertenece.

AsukaHyuga: Traté de que se hicieran novios rápidos porque mucho después viene tragedia. Sí, así son y más viniendo de estos que no saben nada de nada. Sí, pero como aquí nadie sabe aún y ellos están haciendo lo que deben hacer… sí, puede ser. Gracias por leer y tu comentario, ¡Espero te guste este capítulo!

Sereny: Muy dulce los caballitos, sí, puede ser, si bueno, en este capítulo se sabrá el por qué Eren es… respetuoso con la niña. Al principio de la historia y antes de crearla estuve considerando una opción sobre las habilidades de _, quizás lo sepan más adelante o quizás sea un secreto para siempre.

Eli: ¡Bienvenida!, ¡Me encanta que ames este fic!, ¡Lo hago sabiendo que todas ustedes lo van a leer seguro, pero a la mil!, ¿Suicida?, sí, todos estamos claros que eso es verdad y también es todo un tierno, totalmente de acuerdo. Claro, la fachada del ahorita y el después va hacer que todos se conmocionen, también considero que fueron más felices en los muros, ¡Espero te guste el capítulo!

Jade: Claro las primeras relaciones van siendo todas dudosas, sí, también estuve pensando mucho en la maldición de los 13 años, muchas gracias por tú idea, te avisaré anticipadamente si lo usaré, y no creo que seas pésima escribiendo, seguramente serías una muy buena escritora. ¡Me encanta que te vuelva loca la historia!, espero te guste este capítulo.

Anya: ¡Me alegro mucho de que te encante!, Eso me encanta, mi idea original es esa: tratar no de cambiarles las personalidades a los personajes, puede que en el anime no salga a un Eren "tierno", pero es algo que muchas quisiéramos ver y aquí está. Sí, Eren creo sufrió de un trauma, entonces lo que más desea es proteger a los que más quiere y no ser protegido. ¡Espero te guste el capítulo!

NIKKI: Leerás todos los que quieras, ¡Después de todo ando en vacaciones!, trataré de subir los más seguido posible. ¡Sí, puede ser!, ¡Espero te guste el capítulo!


Capítulo 7: Impulsividad

- ¿Q-Qué están haciendo aquí? -Pregunté con los ojos bien abiertos, tenía a un niño entre mis brazos, el pequeño había estado llorando mucho tiempo pidiendo atención.

- ¿No habías pedido ayuda? -Preguntó Connie con una sonrisa, mientras cargaba una caja, tras de él, también estaban, Thomas, Reiner y Bertolt.

- Diría que ayuda más… ¿femenina?

- ¿Qué quieres decir con eso? -Preguntó Thomas de brazos cruzados.

- ¿Saben tratar niños?

- Trajimos también a Annie -Dijo Bertolt, girándose un poco.

- Oh, ¡Annie! -Dije dejando al niño en el piso, fui hasta ella y la abracé- ¡No te había visto!

- Está bien, pero suéltame -Decía ella con el ceño fruncido.

- ¿Sabes cuidar niños, Annie? -Pregunté, ella solo asintió, aún seguía con su cara de "odio a todo el mundo", fue hasta el pecho y le puso la mano en la cabeza, le revolvió los caballos y entró al lugar.

Miré de reojo a los chicos- No sabía que Annie tenía mano con los niños.

- Los secretos ocultos de las mujeres -Comentó Reiner divertido.

- ¿Qué significa?

- O-Olvídalo -Reiner cargó una caja que había en la carreta y entró al lugar.

Estuvimos dándole de comer a los niños, jugando con ellos, haciéndoles dormir.

Una niña con dos colitas se acercó a Bertolt y le jaló la manga de la camisa, el muchacho de cabellos negros se giró y bajó la vista- E-Eres muy alto -Le dijo, él se sonrojó un poco, luego cargó a la pequeña, quien se divertía mientras Bertolt trataba de no hacerla caer al alzarla un poco.

- Alguien más tiene tacto para los niños… ¿No crees, Annie? -Me dirigió una mirada de "cállate", una gotita de sudor recorrió mi cabeza mientras sonreía.

- ¡Ah, oi, oi! -Decía Connie quien tenía a tres niños sobre sí mismo, querían jugar con él, pero al parecer Connie no tenía la suficiente paciencia- ¡T-Tranquilos, tranquilos!

Thomas, por otro lado, tenía parte del uniforme embarrado de comida, tenía el ceño fruncido y parecía un poco molesto- Estoy lleno de porquería -Decía tratando de limpiarse la ropa. Me reí divertida, tenía una a niña en mi espalda, le estaba haciendo de caballito y a ella parecía gustarle bastante. Reiner estaba ayudando al anciano con las cunas que estaban dañadas, también planificando un horario de comidas.

Cuando llegó el atardecer nos despedimos de los niños, ellos trataron de que no nos fuéramos, se habían divertido mucho- Arigato -Dijo el anciano inclinándose.

- Iie -Dije con una sonrisa- Es nuestro deber, señor, ayudar a los demás.

Volvimos a tiempo, nos subimos a las carretas y regresamos al campo de entrenamiento- ¡Eren! -Me bajé rápidamente de la carreta, el castaño estaba de espaldas, al parecer no me había escuchado, salté un poco cuando estaba cerca, y me le lancé a su espalda, Eren dio un brinquito de sorpresa- ¿Me extrañaste?

- N-No hagas eso, _ -Parecía avergonzado, sonreí divertida, Eren después me agarró las piernas para evitar que callera.

- ¿De qué nos perdimos? -Pregunté.

- Nada importante -Dijo Armin con una sonrisa- Algunos instructores nos felicitaron por el buen trabajo que hicimos.

Me abracé a Eren con fuerza, creo que podía escuchar sus latidos, comenzó a caminar, luego paró un poco, me soltó una pierna y se llevó la mano a la boca, empezó a toser- ¿Eren?

- ¿Estás bien, Eren? -Preguntó Mikasa, ¿Cuándo había llegado?

- Estoy bien -Dijo el castaño, seguimos caminando, volvió a toser.

- Llevas así desde el medio día -Comentó Armin.

- ¿Estás enfermo? -Pregunté, fruncí el ceño- ¿Por qué no me dijiste?

- Estoy bien -Apretó el agarré de mis piernas, avanzó y llegamos al comedor, me dejó sentada en una de las mesas libres, para luego irse, a grandes zancadas, a por la comida.

Armin se sentó a mi lado, Mikasa al frente de él- ¿Estuvo así todo el día?

- Algo así, estaba un poco cansado, pero él dijo que no era nada -Respondió Armin- Ya vuelvo, traeré tu comida, Mikasa.

La pelinegra negó con la cabeza- Iré por mi plato -Ambos se volvieron a levantar y se alejaron, suspiré cansinamente, Eren podía ser demasiado terco a veces. Eren llegó con nuestras comidas, se sentó frente a mí, tosió un poco y comió en silencio.

- Eren…

- Estoy bien -Me interrumpió, volvió a toser, tomó un poco de agua.

- D-deberías ir a…

- ¡Qué estoy bien! -Apretó los cubiertos, di un pequeño brinco en mi asiento, ¿Le estaré hostigando?, agarré con fuerza la falda del uniforme, me mordí el labio inferior, Eren siguió comiendo como si nada hubiese pasado, Armin y Mikasa llegaron a la mesa.

- G-Gomenasai -Susurré levantándome y caminé con la vista gacha, salí del comedor y fui hasta el establo, me quité una lágrima de la mejilla- Estúpida -Me dije-No llores, no llores.

- ¡Jódete, Jaeger! -Grité dándole una patada a uno de los postes del establo- ¡Si dices que no te sientes mal, bien!, ¡Jódete, jódete, jódete! -Seguí dándole al poste apretando los puños, los caballos comenzaron a relinchar- ¡Baka, Teme, Baka!

- ¿Por fin te diste cuenta de lo cabrón que es el suicida? -Me giré con el ceño fruncido, vi a Jean recargado en el marco de la entrada del establo.

- ¡Jódete tú también, Kirstein! -Le dije, Jean se rio y eso me cabreó mucho más, agarré una cubeta vacía y se la arrojé, de un rápido movimiento y con cara de susto, Jean logró esquivar el objeto, bufé fastidiada.

- ¿¡Estás loca!? -Gritó con el ceño fruncido, lo miré como si quisiera asesinarlo- Tus problemas con el suicida me importan un bledo -Me dijo poniéndose de brazos cruzados- Pero no es para que te pongas a la defensiva.

- Cállate -Le dije- Tú no sabes nada -Me crucé de brazos- Además, ¿Qué haces aquí?, ¿También te vas a convertir en mi acosador personal?

- Tch -Jean desvió la mirada ofendido- Te quería decir que Armin llevó a Eren a nuestra cabaña, el muy idiota casi se desmaya en mitad…

- ¿¡Qué Eren qué…!? -Chillé y salí corriendo del establo, me importaba poco que Jean me siguiera gritando, apreté las manos en puños y me mordí el labio inferior. "Baka", pensé acelerando el paso, Armin salía de la cabaña con cara de preocupación.

- ¿_-Chan?

- ¿C-Cómo…d-dónde…Eren? -Decía, ya que había pegado una gran carrera y me faltaba el aliento me apoye en mis piernas mientras jadeaba.

- E-Eren está adentro, pero deberías ir a por un poco de agua o descan… ¡_-Chan! -Entré a la cabaña, por suerte, solo estaba Eren recostado en su cama, y Armin que me pisaba los talones- P-Podré cuidar de él, s-solo es una gripa.

Me senté al borde de la cama y llevé mi mano a su frente, la toqué con el revés y después fui a las mejillas, fruncí el ceño- ¡Armin, Eren tiene mucha fiebre! -Lo miré, su cara cambio, ahora se notaba más preocupado- ¡Necesitamos bajarle la fiebre!

- H-Hai… -Dijo él, fue al baño y trajo una cubeta con agua fría y varios paños, le quité la manta que cubría el cuerpo de Eren, Armin agarró los paños, los mojó y los exprimió un poco.

Agarré uno y lo coloqué en su frente, otra en su cuello y pasé uno por sus mejillas- No hay que decirle a Mikasa, se volveré a loca.

- No, no hay que decirle -Concordó el rubio, suspiré mirando al castaño, fruncía el ceño.

- Eres un Baka, Jaeger -Susurré.

- _-Chan… -Susurró Armin, me sonrojé un poco.

- ¿Podrías traer alguna medicina de la enfermería, Armin?

- ¡Hai! -Dijo el chico, se levantó y salió corriendo, me mordí el labio inferior, toqué con mi dedo índice una de las mejillas de Eren, lo pase suavemente hasta llegar a sus labios, Eren gruño un poco, quité mi dedo y remojé el paño, lo volví a pasar por sus mejillas, hasta que Armin llegó con un jarabe.

- La enfermera dice que si sigue mal… hay que llevarlo con ella.

- Arigato, Armin -Dije sonriéndole.

Armin me devolvió la sonrisa- Demo… tenemos una práctica ahora, me puedo quedar con Eren si quieres, _-Chan.

- Iie -Negué con la cabeza, destapé el frasquito y con la ayuda de Armin sentamos un poco a Eren.

- N-No creo que pueda tomar… ¿¡_-Chan!? -Bebí del frasco y mantuve el líquido en mi boca, para luego abrir un poco la boca de Eren y traspasárselo, Armin estaba seguramente con los ojos abiertos como platos.

Me separé de Eren y me limpié los rastros de la medicina que estaban en mi boca con el dorso de mi mano, Eren ya se había tragado la medicina y Armin lo volvía acostar.

- E-Eso fue peligroso, _-Chan.

- Ve a entrenar, Armin -Le dije- Tengo todo controlado, cuidaré de Eren.

- ¿Q-Qué le digo a Mikasa cuando la vea?

- Eren está conmigo, y yo me siento mal o… cualquier otra excusa -Le dije, volví a pasar el paño su rostro, me mordí el labio inferior.

- Está bien -Dijo Armin levantándose- Si necesitas algo, estaré con los demás en el campo…

- Arigato, Armin -Le dije, el rubio cerró la puerta y me quedé nuevamente a solas con Eren.

- ¿No deberíamos despertarla? -Preguntó Bertolt a nada de subirse a su cama.

- Sería un peligro para nosotros y para ella si descubren que se quedó a dormir -Comentó Thomas.

- Ni que fuera la primera vez -Dijo Connie desde su cama- Creo que sería la tercera.

- Pobrecita, estar cuidando a Eren debió cansarla -Dijo Marco acomodándose la camisa para irse a dormir.

- Estúpido el suicida por haberse enfermado, en primer lugar -Dijo Jean con los brazos cruzados y apoyado en el marco de la puerta del baño.

- Jean -Le reprochó su mejor amigo- Uno no elige enfermarse.

- Da igual.

- Mmm… -Murmuró _.

- Shhh… estamos haciendo mucho ruido -Dijo Reiner acercándose a _, a tomó entre brazos procurando no despertarla y la dejó acostada en la cama de Eren, justo al lado del castaño, Armin le agradeció ya que no sabía qué hacer en primer lugar.

_ se acomodó mejor y colocó su cabeza en el torso de Eren, quien ya respiraba normalmente y al parecer la fiebre le había bajado, una de las piernas se entrelazó con las de Eren y una sonrisa pequeña surcó en los labios de la joven.

- Voy a vomitar -Dijo Jean asqueado.

- Jean -Le volvió a reprochar Marco.

P.O.V. Eren

- ¡La llave!

Esa voz, conozco esa voz…

- ¡No olvides la llave, Eren!

Abrí los ojos lentamente, pero no podía ver nada, todo era tan borroso.

- ¿Otto-San?

- ¡No olvides la llave!

- ¡Eren!

Me giré abriendo los ojos como platos, ahí estaba ella otra vez con una sonrisa-Llegas tarde, Eren.

- ¿Oka-San? -Pregunté con lágrimas en los ojos, la podía ver, estaba tan cerca de mí, estiré mi mano para poder tocar la suya, pero al instante se borró.

- Eren

Me giré, Mikasa me miraba- Gomenasai… ¡Gomenasai, Eren! -Cayó de rodillas agarrando con fuerza su bufanda roja, aquella que le había regalado después de salvarla de unos bandidos. Contuve la respiración cuando la vi llorando.

- M-Mikasa… aquí estoy… -Dije, pero traspasé su hombro cuando la quise tocar.

- ¡No pude salvarte, Eren!, ¡Gomenasai!

¿Salvarme?

- ¡Eren! -Me giré sintiendo un escalofrío por mi cuerpo, mi respiración se empezó a contraer, no podía moverme, por más que quisiera no lograba hacerlo- ¡Ayúdame, Eren!

_ iba hacer devorada por un titán.

Mi corazón empieza a latir con fuerza, trató de moverme y comienzo a escuchar las voces de Otto-San, Oka-San, Mikasa y _ en mi cabeza, resonando una y otra vez, me llamaban, me pedían tantas cosas, gritaban por mí.

Llevé mis manos a mi cabeza no pudiendo soportar sus voces, era una tortura, sentí de mis ojos salir muchas lágrimas, apreté los dientes y grite: ¡AHHHH!

Abrí los ojos lentamente, alcé una mano y me la llevé a la frente, tenía un paño húmedo, me miré la mano- ¿Todo había sido un sueño? -Suspiré de alivio, pero recordar sus voces constantemente se volvieron pesadas, tormentosas.

- E-Eren…

¿Mi cabeza me estaba jugando otra vez?, me remuevo un poco incómodo, para darme cuenta de que tenía un peso encima, giro un poco mi cabeza hacia la izquierda y puedo ver una mata de cabello, frunzo el ceño y luego reconozco de quien se trata- _.

Llevó mi mano derecha hasta su cabeza, la toco suavemente, ¿Cuándo había llegado aquí?, ¿Por qué estaba aquí?, ¿Y dónde estaba yo?, lo último que recuerdo es querer ir tras ella para disculparme después de la reprimenda que me había dado Armin, creo que ni siquiera llegué a la entrada del comedor.

Suspiro frustrado, sigo acariciando su cabeza y bajó mi mano hacia su mejilla, acercó mis labios a su coronilla y planto un pequeño beso- ¿Eren? -_ mueve la cabeza, nos miramos, ella lleva una de sus manos a mi rostro, su rostro cansado cambia de expresión- ¿Estás bien? -Lucía preocupada.

- Hai, estoy bien -Le dije un poco avergonzado, no me gustaba que estuvieran tan pendientes de mí, yo era su hombre, debía estar más pendiente de ella, ayudarla y complacerla… o al menos eso era lo que veía cuando estaba con mis padres.

Me fui sentando y ella me imitó- ¿Estás seguro, Eren? -Preguntó, su dulce voz hizo que todos mis sentimientos se vinieran abajo, ¿Tanto me tenía loco?

Tomé ambas manos- Lo siento -Dije, sentí mis mejillas calientes, miré hacia la manta- No debí gritarte.

- Mmm -Ella negó con la cabeza- Olvídalo -Me regaló una sonrisa.

Mi corazón latió con fuerza y fue cuando me di cuenta de la cercanía de nosotros, ¿Hace cuánto que no le daba un beso?, mi corazón volvió a latir rápidamente, llevé una de mis manos a una de sus mejillas, me acerqué un poco temeroso de su reacción, no sabía cómo actuar, esto era puro instinto.

_ cerró los ojos, la imité lentamente y pude sentir sus labios contra los míos.

Por Kami, me gustaba mucho el sabor de sus labios, un sabor dulce, tan dulce que… yo…

- ¿Eren, _-Chan?

¡Mierda, Armin!

P.O.V. _

Tenía las mejillas sonrojadas, los ojos abiertos como platos, el corazón latiendo tan rápido que creí que se me saldría por la garganta en al algún momento, tenía mis brazos alrededor del cuello de Eren mientras que sus manos estaban en mi cintura, un poco por debajo de la camisa, estábamos tan cerca del uno del otro que se podía sentir un poco de calor.

Armin nos miraba.

Mierda, mierda, mierda.

- ¡E-Etto…! -Decía Armin con cara de espantando, me separé de Eren rápidamente, fue tan rápido que casi me caigo de la cama.

- ¡G-Gomenasai, Armin! -Dije inclinándome como mil veces para luego agarrar mis botas que las había dejado al pie de mi cama y salí corriendo.

Fui hasta el lago donde me traté de hacer pequeña, me abracé las piernas, ¡Qué pena!, ¡Muero de la vergüenza!, me restriego un poco los ojos, tengo el corazón acelerado, ¿Y ahora?, no podía ver a Armin con otra cara y seguramente Eren le estaría reclamando o quien sabe qué.

Suspiré y me recosté en la grama, traté de normalizar mi respiración, ¿Debía volver?, ¿Voy a mi cabaña?, tenía práctica dentro de poco y las chicas se despertarían en poco tiempo, aun así, tenía un poco de sueño.

Después de decidir, me levanté y fui hasta mi cabaña, las chicas ya se habían despertado y al verme los susurros comenzaron. Estaba roja tomate y en silencio fui a mi litera donde Mikasa se colocaba las botas.

- ¿Dónde estabas? -Preguntó, ¿Y ahora?

Tomé aire y decidí ser sincera- Estaba con Eren.

- Mmm…

- ¡No me digas! -Intervino Sussan con una sonrisa-¡Lo hicieron!

- ¡¿Ah?!

- ¿De verdad?

- ¿Y… cómo es?

- ¡No, no! -Dije negando con las manos en alto- ¡Yo no hice nada!, ¡S-Solo me quedé a dormir!

- Sí, claro -Dijo Ymir con una sonrisa divertida- Vienes aquí… con la misma ropa de ayer y más roja que la bufanda de ella -Señaló a Mikasa.

Mikasa se ocultó tras su bufanda, miré al suelo avergonzada, no tenías salida, estabas acorralada- Entonces… -Dijo Mina- ¿Si lo hicieron?

- ¡No! -Negué con la cabeza, creo que tenía lágrimas al borde de mis ojos- ¿Por qué creen eso de mí?

Las chicas se miraron- ¿No es lo que las parejas hacen?

- L-La enfermera dijo que esperara a que me casara… -Susurré apretando los puños a cada lado de mí, alcé la vista- Eren me respeta -Les aseguré- ¡Simplemente lo estaba cuidado porque tenía fiebre! -Me tapé la boca al soltar el secreto, Mikasa abrió sus ojos como platos, para luego salir disparada de la cabaña.

- Ah, ah -Dijo Crista con una sonrisa forzada- Tranquila, s-solo te están molestando, _-Chan… -Puso una mano en mi hombro- No les hagas caso…

- Serán tontas molestando a la gente así -Comentó Annie con cara de pocos amigos y salió de la cabaña, me quité una pequeña lágrima.

- Lo siento -Dijo Sussan- No era mi intención molestarte, s-solo era una pequeña broma -Decía ella.

- También lo siento -Dijo Mina-¡A mí me gusta que seas pareja de Eren!, los dos son el uno para el otro.

- Tch -Murmuró Ymir.

Simplemente asentí y salí de la cabaña, que difícil era ser joven, tenía tantos problemas y había que agregarle la milicia, los muros, los titanes, este mundo tan cruel y horroroso.

- ¿Estás bien, _? -Alcé la vista, traté de que no se me viera el rostro así que lo oculté tras algunos mechos de mi cabello.

- S-Sí, Marco -Dije- N-No es nada.

- ¿Estás preocupada por Eren? -Preguntó, sentí sus manos en mis hombros, temblé un poco- Hey, todo está bien -Susurró- Cuidaste muy bien de Eren ayer, tanto así que ya está haciendo un escándalo con Jean -Rio divertido.

- No es eso

- ¿Y qué es?

- No es nada.

- ¿No confías en mí? -Preguntó- Somos amigos, después de todo.

- Claro que confío en ti, Marco -Suspiré, desvié la mirada y me mordí el labio inferior- Problemas de chicas.

- Entiendo -Dijo y puso su mano en mi cabeza revolviendo un poco el cabello- Habla con Mikasa entonces -Alcé un poco la vista- N-No soy bueno con problemas de chicas.

Reí divertida y asentí, seguimos nuestro camino hasta llegar al comedor y desayunar en completo silencio.

- ¡Yaa! -Corté la goma de aquel titán de madera, me paré en una rama de uno de esos grandes árboles, miré mis cuchillas, ¿Cuántos titanes había "matado"?, coloqué las cuchillas rotas dentro del portador, agarré unas nuevas, me quité el cabello de la cara, sentí mi frente sudorosa, hacía mucho calor y aún debía seguir con la práctica.

- ¿Todo bien? -Preguntó Reiner llegando a mi lado, asentí un poco aturdida, suspiré- Es extraño que quisiste hacer equipo con nosotros.

- Es bueno variar un poco -Dije de brazos cruzados mientras veía como Bertolt y Annie atacaba a otros "titanes".

- Tienes razón -Sonrió de lado, continuamos cortando gomas, me sentía un poco inferior a comparación de mis compañeros, ya que ellos… la verdad, eran muy buenos y sentía que les estorbaba o que era una carga.

- ¿Estás cansada, _? -Preguntó Bertolt cuando me senté de sopetón en una rama.

- U-un poco… un p-poco -Decía entre jadeos, llevé mi mano a mi frente y me quité un poco de sudor- Son muy buenos… no les consigo seguir el ritmo… pareciera como si fueran hechos para esto.

Annie me miró fijamente, mientras que Bertolt y Reiner se miraron de reojo- ¿Talento, será? -Comentó el rubio divertido- De todos modos… no somos los mejores, Ackerman nos gana por mucho.

Sonreí al escuchar el apellido de mi amiga- Tienes razón… es muy difícil ganarle a Mika-Chan.

- Debemos seguir -Dijo Annie poniéndose un mechón tras la oreja.

- Es verdad -Me levanté y continuamos con la práctica hasta salir del bosque, agarré una jarra de agua y tomé como si mi vida dependiera de ello, respiré agitadamente y tosí un poco- ¿Qué actividad sigue?

- Otra especial -Dijo Reiner fastidiado- Creo que volveremos hacer primeros auxilios -Gruño por lo bajo- Deberías ir con Eren para hacer está actividad, seguramente estará feliz.

- R-Reiner -Murmuré con las mejillas sonrojadas.

- Vamos -Dijo Annie para después empezar a caminar.

Los seguí hasta el campo de entrenamiento, aquel donde combatíamos cuerpo a cuerpo. A lo lejos pude ver a Eren, Mikasa y Armin. ¿Debería ir?, ¿Qué hago?, seguramente voy a morir de la vergüenza cuando me acerqué.

- Ve -Fue lo único que dijo Annie antes de sentarse en la grama, un poco indecisa me acerqué hasta el trío, abrazando a uno de mis brazos y con la vista baja.

- H-Hola…

Alcé la vista, Eren se volteó y ¿Me regaló una sonrisa?, parecía nervioso, tenía las mejillas sonrojadas, miré de reojo a Armin, quien nos vio sonrojado, miró a otro lado apenado, hice lo mismo y sentí mis mejillas calientes- M-Me dijeron que vamos hacer una… ¿Práctica especial?

- Es verdad -Dijo Mikasa asintiendo, aun cubriendo parte de su rostro tras su bufanda roja.

- ¿Estás bien? -Preguntó Eren.

- ¡C-Claro que estoy bien! -Dije y me crucé de brazos- ¿A qué viene esa pregunta? -Hice un mohín- ¿T-Tú estás bien?, ¿Se te fue la fiebre, verdad? -Acto seguido llevé una de mis manos a su frente, ya no se sentía tan caliente como el día anterior.

Eren, entonces, agarró mi mano con una de las suyas, la miró y la entrelazó, una pequeña gotita de sudor surcó por rostro, se le notaba nervioso, mi corazón comenzó a latir sintiéndome igual o en mayor cantidad.

- Tenemos que comenzar la actividad -Dijo Mikasa interrumpiendo nuestro momento de nervios, iba a soltarme de la mano de Eren, pero él no me dejó, más bien, entrelazó con fuerza mis dedos.

- E-Eren…

- _ y yo seremos los primeros.

Abrí los ojos como platos, si antes estaba roja y avergonzada, ahora lo estaba más- E-Eren… -Volví a murmurar.

- Está bien -Dijo Mikasa sentándose en la grama poniendo sus brazos sobre sus rodillas, Armin la imitó.

Miré dudosa a Eren- ¿Quieres ser la víctima… o…?

- Yo…. -Miré de reojo la grama, miré de nuevo a Eren, suspiré, mientras más rápido hiciéramos esto, más rápido acabaríamos, entonces me alejé de él, me soltó los dedos y me recosté en el grama.

"Solo es un beso, como los otros que nos hemos dado", pensé, "Pero enfrente de todos", pasé mi vista por todos los muchachos que estaban inmersos en sus actividades.

- Tienes que cerrar los ojos -Eren se había arrodillado aun lado mío, lo miré de reojo y asentí un poco, cerré los ojos, aunque con fuerza, entonces fue cuando sentí sus manos sobre mi abdomen, "M-Me está… tocando".

Sentí una presión, luego otra y otra, para después un toqué, un poco brusco y rápido, en mis labios, aire en mis pulmones y el beso que me dio Eren lo deshizo el mismo, volví a sentir presiones en mi pecho y abrí los ojos.

- ¿Estás bien? -Preguntó Eren con el ceño fruncido, asentí y me senté en la grama- ¿Qué toca ahora?

- Debes vendarle las extremidades -Dijo Armin revisando algo en una hoja- Empieza con los brazos, las piernas y la cabeza, los pies, las muñecas y el torso.

- Seré una momia…

- ¿Qué es una momia? -Preguntó Eren curioso buscando una vendas entre sus cosas, al encontrarla, le extendí un brazo.

- Pues… leí en un libro que era como… envolvían a los reyes de Egipto.

- Egipto -Susurró Eren- Creo que Armin me habló de eso… un mar de arena.

- Hai -Dije asintiendo, ya la vergüenza y el sonrojo habían desaparecido, me sentía un poco relajada.

- ¿Está muy apretado? -Preguntó Eren, negué con la cabeza- Entonces, el otro brazos.

- Sabes hacer esto muy bien -Dije con una pequeña sonrisa.

- Mi padre es doctor -Dijo el castaño, asentí.

- Sí, lo sé, Eren -Recuerdo cuando éramos pequeños y me había contado acerca de su madre y su padre, también del día en que Mikasa se volvió su hermana, de igual modo le conté acerque de mi padre, al menos lo que mi madre me decía, como se conocieron, como se convirtió parte de la legión de exploración hasta el día de su muerte, también le conté de mamá y como había muerto.

Eren me estaba remangando el pantalón hasta la rodilla, y comenzó a vendarme, luego fue con la otra, al terminar se arrodilló tras de mí, y tomo mi cabeza con sus manos, para luego empezar a vendarla, volví a mi frente y agarró uno de mis pies poniéndola sobre su pierna, me quitó la bota, volvió mi sonrojo, su mano tocó suavemente mi pie, se sentía tan bien, tan suave, dulce.

- T-Tienes la piel suave -Murmuro.

- A-Arigato -Dije aun abrumada por la caricia, Eren suspiró y envolvió mi pie, para luego ir con el otro.

- A-Armin, ¿Tengo que venderla el abdomen?

- ¡H-Hai!

Miré de reojo la grama, entonces Eren me empezó a quitar la chaqueta, "Hay madre", suspiré muy silenciosamente, luego Eren me comenzó a levantar poco a poco la camisa. Fue conciso y rápido, no abusó de más, subió mi camisa junto al top hasta ponerla encima de mis pechos, tragué duro, creo que Eren también, se veía notablemente nervioso, terminó en pocos minutos, luego volvió a bajar mi camisa.

- C-Creo que ya está -Dijo el chico, solo asentí.

La actividad continuo, Mikasa tuvo que hacer primeros auxilios a Eren y venderlo, la verdad me preocupé un poco, ya que tendría que besarlo, "E-Es un beso de mentira", pensé "Entonces, ¿El beso que medio Eren también es de mentira?, ¡Mierda!, ¡Arg!", de todos modos, Mikasa no lo hizo.

A mi después me toco hacer la práctica con Mikasa y Armin con Eren, luego, Mikasa con Armin y a mi nuevamente con Eren, esta vez le tenía que hacer primeros auxilios y vendarlo.

"Muero, muero, muero…", Decía mientras le subía un poco la camisa, Eren estaba sonrojado y apretaba los ojos con fuerza, "Este chico… están muy…"

- ¿S-Sucede algo? -Preguntó Eren.

- ¡N-Nada, nada! -Dije y comencé a vendarlo rápidamente hasta que terminé y me alejé un poco- ¡L-Listo! -Dije con una sonrisa torcida.

Eren se miró el torso, frunció ligeramente el ceño- Esta bien, ¿Quién sigue?

Miré a Mikasa, ella me miró a mí, sería como siempre, escondiendo parte de rostro tras su bufanda, ¿Cómo podía estar en tanta calma?, puse mis dos manos envueltas en puños frente a mi rostro- ¿L-Lista, Mikasa? -Pregunté, ella solo asintió, permanecía igual, entonces me acerqué a ella a paso veloz, mi puño fue atrás para agarrar impulso, Mikasa lo esquivó fácilmente y recibí un golpe en mi abdomen, contuve las ganas de vomitar y temblé un poco, entonces me agaché y le hice una barrida de piernas, pero la pelinegra saltó por encima de mi haciendo una vuelta hacia delante, dio un vuelta y me propino una patada en la espalda tumbándome al suelo.

Fruncí el ceño, siempre me gana Mikasa, me di vuelta en la grama- Eres muy buena en esto Mikasa, ¿Por qué?

Ella no me respondió, extendió su mano y me ayudó a levantarme- Sigues, Armin.

- ¡¿Ah?! -Preguntó el rubio, él negó con la cabeza, me senté al lado de Eren en la grama, abracé mis piernas, Eren parecía relajado con las piernas estiradas sobre la tierra y apoyado en sus brazos. Tragué un poco, mi corazón latió y suspiré para después cerrar los ojos y apoyar mi cabeza en el hombro de Eren.

- ¿_? -Preguntó.

- ¿Huh?

Eren no dijo nada más, pero sentí como rodeaba mis hombros con su brazos, para luego sentir sus labios en mi cabeza- ¿Mikasa no te lastimó, verdad?

- Mi ego fue el que salió lastimado -Dije, Eren rio.

Lo miré de reojo, esa risa tan hermosa. El momento parecía como si solo estuviésemos él y yo, como si no importara los demás, ni los instructores, ni los muros, ni los titanes ni la venganza que ambos nos habíamos marcado, como una cicatriz.

Eran los momentos más lindo que podía pasar con Eren, y verlo feliz, sonreír de esa manera, era todo lo que necesitaba para yo también sonreír y sentir mi corazón latir rápidamente.

Me gusta tu sonrisa, Eren.

- ¿D-De verdad? -Miré de reojo a Eren.

"¿Lo dije en voz alta?"

- Etto… -Mis mejillas se calentaron- ¡Sí, sí! -Sonreí de lado, Eren también se sonrojo y sentí sus labios sobre mi mejilla.

- T-También… me gusta la tuya -Me susurro.

Me acerqué más a él con la intención de sentir más su cercanía, Eren parecía aun nervioso.

- Deberían practicar -Dijo Mikasa después de vencer a Armin que estaba en el suelo todo sudoroso y lamentando haber peleado con Mikasa.

- Es verdad -Comentó Eren levantándose, lo imité y nos pusimos en posición.

- Recuerda: No seas tan blando -Le dije con una sonrisa socarrona, poniendo mis manos, envueltas en puños, frente a mi cara.

- ¡No soy blando!

- ¡Demuéstralo! -Me acerqué para darle una patada en todo el pecho, pero Eren se movió a un lado, y agarró mi pierna, me jaló un poco y me iba a dar un puñetazo en la cara, pero lo esquive moviendo un poco mi cabeza, fue en ese momento que le di un golpe bajó en su estómago, Eren me soltó la pierna.

- ¡Tch! -Decía un poco adolorido.

- ¿E-Estás bien? -Pregunté preocupada agachándome a su altura, pero entonces Eren me hizo una barrida de pies, caí al suelo.

- Te confiaste -Dijo él.

- Bastardo -Fruncí el ceño, él también lo hizo, sonreí de lado y agarró sus piernas con las mías.

- ¡Oi, _! -Decía viéndose atrapado, entonces agarré una de sus manos y lo jaló directo al piso, aun lado de mí, forceje con su brazo tras su espalda y apreté un poco más mis piernas.

- ¿Te rindes, Jaeger?

- ¡No! -Dijo y se logró arrodillar para mi asombro, entonces comenzó a arrastrarse, y de un momento a otro me tenía bajó su espalda haciendo presión, grité un poco frustrada.

- ¿Te rindes, _?

- ¡Vete al infierno!

- ¡Te vendrás conmigo! -Siguió presionando, entonces le solté el brazo le hice una llave, ubique mis brazos bajó los brazos de Eren y entrelacé mis manos.

- ¡_!

- ¡Ríndete!

- ¡No!

Me anclé a su cintura y Eren trataba de soltar mis brazos, lo escuché gruñir un poco- ¡Esta bien, me rindo! -Gritó y solté mis manos, extendí los brazos y los dejé caer en la grama, afloje el agarré de mis piernas dejándolas sobre la grama, pero Eren no se levantaba.

- ¿Te moriste?

- Graciosa -Dijo Eren sentándose, para luego pararse, yo me quedé unos minutos más en la grama, admirando el cielo- ¿Te quedarás ahí toda la vida? -Asentí- Iré a entrenar con Reiner.

- Te dará una paliza.

- Eso lo veremos -Ambos chicos llegaron hasta donde estaba, un poco apartados para evitar meterme dentro del combate, Reiner atacó a Eren con el cuchillo de madera a la vez lo detenía y le daba la vuelta dejándolo en el suelo.

- Lo siento amigo -Dijo Eren extendiéndole la mano, Reiner la tomó y Eren lo ayudó a levantarse.

- Ahora atacas tú -Dijo extendiéndole el cuchillo- ¿Qué sucede?

- No le veo sentido a esto -Dijo Eren- No es que los soldados luchen contra otros humanos. Además, solo un tonto iría con las manos desnudas contra un oponente armado.

- ¿Un tonto dices? -Me acerque a los chicos con los brazos cruzados- Pelear es algo básico, todos debemos saberlos por el simple hecho de ser un soldado, la maldad no solo está fuera de estos muros, Eren, dentro también hay gente muy mala.

- _ tiene razón -Dijo Reiner- Somos soldados, hay ocasiones en las que no podemos retroceder, sin importar en la situación en la que estemos. No siempre se puede estar seguro de quién o a qué nos enfrentemos, por eso dominamos la artillería y el combate cuerpo a cuerpo. Es nuestra responsabilidad como soldados. Miren eso…

Giramos un poco el rostro y pudimos ver a la rubia, Annie- Los oficiales nunca se dan cuenta cuando ella se va del entrenamiento, Eren, _ -Dijo Reiner, lo miramos- Hay que darle una lección.

- ¿Qué? -Pregunté dudosa- ¿Por qué?

- Hay que enseñarle como se debe comportar un soldado.

Reiner se acercó a la chica y le impidió el paso- ¿Quieres tener problemas con el instructor?, sí no quieres llegar más lejos, entonces recuerda tú primer día aquí y tómalo enserio.

- Oi, ¿De qué estás hablando? -Le preguntó Eren, me acerqué a los tres y me posicione tras el castaño. Tragué en seco al ver la cara de Annie, sabía perfectamente que ella era muy buena luchadora, quizás no tanto como Mikasa, pero esa mirada, parecía como si quisiera matarnos, enterrarnos bajo tierra y dejarnos ahí.

Di un paso atrás cunado Reiner puso sus manos sobre los hombros de Eren- Entonces, habla con ella, Eren -Pidió el rubio.

- Reiner, basta -Le pedí- No tenemos que hacer esto -Traté de que se detuvieran, no quería Annie matará a mi chico, pero el rubio estaba decidido y Eren le seguía el juego.

Annie se puso en posición, ambos brazos cerca de su rostro mirando al cielo, sus pies levemente separados y el derecho un poco más atrás que el izquierdo. Eren tenía el cuchillo y también se puso en posición- Annie -Dijo- Ya sabes que hacer, ¿Verdad? -Preguntó un tanto incrédulo, lo notaba nervioso- ¡Aquí voy! -Dijo avanzando hacia ella y cuando parecía que le iba a dar un codazo, su pie le dio en toda la pantorrilla haciendo que Eren se detuviera y cayó al suelo al instante- ¿Qué?, ¿Me dio una patada en la pierna? -Se levantó, pero al instante cayó al suelo chillando de dolor, fruncí el ceño y me acerqué a Eren.

- ¿Estás bien, Eren? -Pregunté preocupada.

- ¿Ya puedo irme? -Preguntó la rubia a Reiner, los miré de reojo, pero también tenía la vista fija en el castaño.

- No, esto no termina hasta que le quites la daga -Ella suspiró frustrada y luego miró al castaño.

Eren se levantó y me empujó levemente para alejarme de los dos- ¡Espera Annie!, se supone que debamos hacerlo de la manera…

De un momento a otro y en rápidos movimientos, Eren estaba en el suelo con las piernas por sobre su cabeza y el cuchillo se lo había quitado en un santiamén, tragué en seco y ella le tiró el cuchillo de madera a Reiner, el rubio también intentó enfrentarla, pero no lo consiguió y quedó exactamente igual que Eren.

Annie estaba a punto de irse- ¡Espera! -Dijo sentándose Reiner- ¡Aun falta _!

- ¡SHHH!, ¡Reiner! -Le dije, pero Annie me miró- A-Annie… yo… -Sentí como el rubio ponía el cuchillo en mi mano, vi a la rubia ponerse en posición- Me las pagarás, Braun -Susurré a la vez que Annie intenta darme un patada a la cual salto y hago una estrella hacia atrás, me posiciono nuevamente, y Annie va darme un puñetazo en todo el estómago, pero en vez de eso, giro hacia un lado, pero Annie ya lo había previsto y me puso el pie para que cayera, y cuando iba a caer doy una voltereta en la tierra.

Respiró con dificultad mientras estoy agachada, veo a la rubia que me miraba- ¡Vamos, _! -Me grita Eren entusiasmado, creo que tenía estrellitas en los ojos.

Me acercó a la chica con la intensión de "clavarle" la daga en la pierna, pero ella agarra el cuchillo con su mano y mi cabeza con la otra para después alzar la rodilla y darme en el rostro con ella, siento dolor en toda mi frente y después un codazo en la parte de la nuca, caigo al suelo con el codo de Annie apretándome con fuerza.

Tenía una mano libre, así que agarré el tobillo de la rubia y en un movimiento rápido con mi pierna izquierda le barro las piernas haciendo que Annie me soltara para evitar el golpe, tome esa ventaja y en un giro traté de atacar su estómago, pero lo esquivo fácilmente y sentí una patada en toda mi espalda, aquí al suelo con un sonido sordo.

- ¡_! -Sentí la mano de Eren a mi lado- ¡_!, ¿Estás bien?, ¡¿Te duele mucho?! -Su voz sonaba preocupada.

- ¡Annie! -Dijo Reiner- ¡No tenías que pegarle tan duro!

- E-Estoy… viendo… estrellas… ¿Eren? -Decía entre balbuceos- Mi espaldaaaahhh… -Chillé, él me ayudó a sentarme, tenía lágrimas en los ojos, la verdad es que la patada había dolido mucho más de lo que fue el impacto contra el piso- Eh… espera Annie -Dije tratando de no llorar- ¿Quién… quién te enseñó a pelear así?

- Mi padre -Dijo ella.

- ¿Tú padre está…? -Preguntó Eren.

Pero la rubia no lo dejó terminar- ¿A quién le importa?, no tiene sentido hacer esto.

- ¿Ha… hablas del entrenamiento…? -Pregunté mientras me tocaba un poco la espalda, Eren puso una mano tras mi espalda y me ayudo a levantarme, pero sentí un escalofrió pasearme la espina dorsal y volví al suelo.

- Las técnicas antipersonales no se toman en cuenta en nuestras calificaciones -Dijo ella mirando a los demás que no hacía más que… ¡Me duele la espalda!, ¡Ja neee!, ¡Me partió la espalda!

- Eren… -Susurré una vez que Annie se había ido, tenía lágrimas en los ojos, el chico se me acercó más- Si se me rompió la columna me las pagarás, Reiner -Le fulminé con la mirada, pero aun con las lágrimas a nada de salirme.

- Dudo que puedas -Dijo él con una sonrisa- ¿Cómo lo harás si estarás herida?

- ¡Buscaré la manera! -Dije con ojos llorosos e inflando mis cachetes- ¡Ya verás!, ¡Me las vas a pagar!

- ¡Lo que digas, _-Chan! -¡¿Por qué siempre usaban eso para molestarme?! ¡Solo Armin podía llamarme así!

- ¡Eren! -Chille nuevamente, este sonrió de lado a la vez que me agarraba entre sus brazos.

- Eres una niña mimada, _ -Dijo el castaño, fruncí el ceño y miré a otro lado- Te dejaré en la enfermería, seguramente te pondrán un ungüento y vendas -Dijo.

- Mmm -Me crucé de brazos y llevé mi cabeza al cuello de Eren, me oculté ahí, luego empecé a jugar con las cuerditas de su camisa, Eren no decía nada, pero podía escuchar el latir de su corazón, iba rápido, ¿Sería por el cansancio?

Eren me dejó en una de las camillas de la enfermería boca abajo, hice otro mohín fastidiada, el castaño se quedó aún lado mío, esperando a la enfermera- ¿Q-Qué fue lo que le sucedió?

- Luchó contra Annie.

- Ya veo -Dijo la enfermera con una sonrisa y una gotita cruzando por su frente- Eres muy arriesgada, ¿Eh? -Se acercó y levantó la camisa, mis mejillas se sonrojaron, ¡Eren estaba ahí!, volteo la cabeza en dirección al castaño, Eren tenía los ojos bien abiertos.

- ¡N-No veas, Eren!

- ¡Pero si te hizo un golpe horrible! -Comentó, una gota surcó por mi frente mientras hacía una mueca, yo preocupándome de que veía mi piel- ¡E-Enfermera!

- Descuida, chico -Dijo la mujer poniendo una crema fría en mi espalda, sentía un escalofrío pasarme por toda la columna, para luego ayudar a sentarme en la camilla- ¿Podrías ponerle esta venda, Eren? -Preguntó la mujer- D-Debo hacer rápido y vuelvo.

- P-Pero yo…

- ¡Arigato! -Salió corriendo, Eren y yo nos quedamos mirando a la puerta con cara de ¿Qué rayos?, para luego sentir las manos frías de Eren en mi espalda, ¡Está volviéndome a tocar la piel!

Mi corazón comenzó a latir, rápido, muy rápido- Listo -Dijo el chico- A-Al menos fue en la espalda baja.

Silencio incómodo entre los dos, me giro un poco la cabeza- Arigato, Eren -Dije con las mejillas rojas para luego acercarme un poco, solo un poco, pongo una de mis manos en la mejilla de Eren, cierro los ojos, estiro los labios, siento los suyos contra los míos, sentí mariposas revolotear en mi estómago, rodeé su cuello con mis brazos acercándome a él, nos separamos un segundo y volvimos a besarnos desesperadamente, enredó sus brazos en mi cintura acercándome más a él, y fue subiendo.

- ¡AHH! -Gemí de dolor cuando apretó sobre la herida.

- ¡Gomen, Gomen! -Dijo Eren quitando sus brazos- ¿Te apreté muy duro?, ¿Te duele mucho?, ¡D-Deja que llame a la enfermera y…!

- E-estoy bien -Dije con un ojo abierto, para luego suspirar y volví a recostar boca abajo en la camilla, Eren parecía un poco dudoso, pero entonces se sentó al borde de la camilla, mis mejillas se prendieron más que antes al ver como se acostaba a mi lado.

- Esto… es muy grande -Comentó con los brazos tras su cabeza, suspiré y asentí, me apegué a su anatomía y puse mi cabeza en su torso escuchando el latir de su corazón nuevamente. Me moví un poco más enredando una de mis piernas con la suya y colocando mi pecho contra el suyo, me acercó a su rostro y lo vuelvo a besar, Eren coloca una de sus manos en mi nuca profundizando el beso, siento como me pide permiso para ingresar su lengua a mi boca, accedo.

- E-E…

No me deja terminar, me vuelve a besar con más ahínco, se va sentando poco a poco, lo imito, no quería terminar con ese beso, las manos de Eren ahora están en mi nuca, coloco mis piernas a cada lado de su cuerpo, un poco recogidas, siento su cuerpo tan cerca del mío, tan caliente.

Mis mejillas se sienten calientes, me separó un poco para tomar aire, pero Eren no me vuelve a dar tregua.

Esto… se parece a nuestro primer beso.

Las manos de Eren bajaron, ahora recorren toda mi espalda, con delicadeza.

Deshizo el beso, abrí los ojos, los suyos brillaban, me acercó un poco más y ocultó su cabeza en mi cuello.

- T-Te quiero, _.

Sentí algo en mi estómago, mi corazón latió rápidamente, lo abracé con fuerza- Yo también te quiero, Eren.

- Y yo que venía para decirles que el almuerzo estaba listo -Sentí un escalofrío en mi espalda, creo que Eren también- Vamos, no quiero ver esta asquerosa escena más nunca en mi vida.

- ¿Celos, cara de caballo? -Eren sonrió de lado y me abrazó con más fuerza, con posesión a su cuerpo.

- ¿De ti? -Preguntó- No lo creo, yo puedo darle algo mejor a _.

"Oh, oh".

- ¡No te le acerques, imbécil!

- ¡Tch, no me grites! -Dijo Jean de brazos cruzados con el ceño fruncido- Me voy de aquí.

- E-Eren… eres muy impulsivo.

- ¿Impulsivo? -Me miró con el ceño fruncido- ¡Dijo que podía ser mejor pareja que yo!

- N-No le hagas caso -Tenía las mejillas rojas.

Entonces Eren cambio un poco la expresión de su rostro- ¿Eres mía, verdad?

- ¿Eh? -Abrí los ojos como platos.

- No te acerques a cara de caballo -Susurró- Eres mía.

- E-Eren… -Parpadeé un poco, luego sonreí divertida- ¿Estás celoso, no Jaeger?

Eren hizo un mohín- ¡Mía! -Grito abrazándome con fuerza.

- ¡Eren, itteeee!

- ¿Qué te pasó en la cabeza, Eren? -Preguntó Mikasa.

Miré a Eren con cara de asesina serial, vi varias gotas surcar por su cabeza- Nada, nada -Dijo rápidamente. Suspiré, miré mi plato, tenía mucha hambre, la espalda me dolía un poco, la enfermera, después de un rato que estuvo ausente y cuando le propine a Eren un buen golpe, me había dicho que posiblemente se me ponga morado toda la zona.

Suspiré a la vez que me sentaba justo al lado de una tranquila Mikasa, y frente a nosotras estaba un Armin que hablaba acerca de que pocos hombres utilizaron el equipo cuando cayó el muro María, por otro lado, no escuché la voz de mi chico en todo el rato, lo miré… él… miraba a… miré en dirección a donde veía, mi vista se cruzó con la de Jean, que observaba a nada menos que a Mikasa, no era un secreto que a Jean le gustase la pelinegra.

- ¡Sería genial si pudiera entrar! -Dijo Marco- ¡No hay mayor honor que trabajar cerca del rey!

- ¡Vamos, Marco! -Jean le dio un golpe en la cabeza haciendo que su bebida se derramara- Deja de fingir y di la verdad -Se acercó a su rostro- Quieres unirte a la Policía Militar para que puedas vivir una vida sencilla y cómoda dentro del Distrito, ¿Verdad?

- No, en realidad quiero…

- ¿Una vida sencilla y cómoda en el interior? -Miré a Eren- Hace cinco años, este lugar era también parte del interior -Eren tomó un poco de agua.

- ¿Cuál es tú punto, Eren? -Miré a Jean. ¿Por qué ambos siempre peleaban?, ¿No estaban ya cansados?, el día anterior, en la enfermería, ¿Y ahora?, se la pasan en esto.

- Jean, eres tonto, estarías cómodo donde quiera que vayas -Mordí mi lengua para no reír abiertamente y encima tape mí boca por tal comentario, aunque Eren tenía un poco de razón, él era un tonto sin remedio, la verdad… ambos lo eran en estos momentos. ¿Digo algo?, ¿O dejo que mi chico se mate con Jean?- ¿No crees que es una locura? -Pregunto Eren- ¿Aprender a matar titanes y al final huyes de ellos?

- ¿Qué tratas de decir? -Preguntó el otro- Está farsa es lo único que tenemos, esto debe ser continuado por lo menos para mí bien.

Eren frunció el ceño, se enojó y se levantó de la mesa- ¡Maldito, bastardo!

- ¡Vete a la mierda y enfréntate a la realidad! -Dijo Jean, ambos se acercaron.

- ¡Eren, detente! -Pidió Armin.

- Eren… -Dije levantándome un poco de la silla, pero Mikasa se me adelantó y tomó la mano de Eren.

- ¡No me jodas, idiota! -Gritó Jean a la vez que agarraba con fuerza la camisa de Eren.

- ¡Suéltame, imbécil! -Gritó Eren en respuesta.

- ¡Basta los dos!

- ¡¿A quién le importa?!, ¡Estoy celoso!

- ¡¿De qué demonios estás hablando?!

Al instante Jean estaba en el suelo boca arriba, me quedé impresionada, ¿En qué momento Eren había hecho aquel movimiento?

- ¿Qué demonios fue eso? -Preguntó Jean desde el suelo.

- Fue un movimiento que aprendí mientras tú vagabas -Dijo Eren firmemente- Si crees que la realidad es solo vivir cómodamente y seguir tus propios caprichos, ¿En verdad te mereces llamar soldado?

Y todo quedó en silencio hasta que la puerta se abrió dejando ver el rostro de Shardis- Acabo de escuchar un ruido fuerte. Ahora díganme lo que está pasando.

Eren se sentó a mi lado, tuve que arrimarme un poco, mientras que Jean se sentaba al frente del castaño. Mikasa levanto la mano- Sasha sólo se hecho un gran gas estomacal, señor.

Apreté con fuerzas mis labios y mis manos bajo la mesa, mordí me lengua, mis labios y mi mejilla para no reír al igual que todos- ¿Otra vez tú? -Preguntó el instructor, apreté los ojos con fuerza, me moría de la risa por dentro- ¡Aprende un poco de auto-control! -Y cerró la puerta.

Después de que el superior se fuese, no aguante mucho, exploté de la risa al igual que muchos de mis compañeros, había sido muy gracioso, pero no para Sasha que se quejaba con Mikasa por decir eso.

- Nee -Dijo Armin, miré al rubio- Mañana es sábado, ¿Por qué no vamos a Trost?, es nuestro día libre después de todo -Tomó un poco de agua de su vaso.

- ¡Buen idea! -Dije emocionada levantándome un poco para ver unas cuantas estrellas- Esto no se me pasará -Dije con una mueca divertida a la vez que tocaba un poco mi espalda.

Las campanas que anunciaban la hora de dormir sonaron, Eren se levantó y me ayudó a levantarme hasta salir del comedor, no sin antes dejar los platos sucios en la gran ponchera, Mikasa nos siguió de cerca junto con Armin.

- Oi, _ -Me giré un poco ante la voz de Annie, la miré- Lamento por la patada -Desvió la vista, a su lado estaba Reiner y al otro Bertolt.

- D-Descuida, Annie -Sonreí cerrando los ojos, luego la miré- ¡Ya estoy bien!, ¿Ves? -Dije dando una vuelta.

Ella suspiró- Te dije que fue una pérdida de tiempo -Le dijo mirando de reojo a Reiner, me quedé de piedra- Adiós…

- ¡E-Espera, Annie! -Dije antes de que se fuera- Nee, mañana iremos a Trost, ¿Por qué no vienes con nosotros? -Ella volvió a suspirar para después asentir- ¡Sí, Annie! -Sonreí a la vez que me abrazaba.

- ¡Oi! -Dijo ella- ¡Aléjate! -Me dijo dándome un leve empujó, entrelacé mis dedos con los de Eren y los cuatro nos alejamos.

- ¡Nos vemos mañana! -Dije saludándolos a los tres, Annie dormía en otra cabaña con otras chicas.

- A veces, _, eres muy impulsiva -Dijo Mikasa, la fulminé con la mirada, ella tenía razón, cuando entraba en mucha confianza, podía ser como aquella chiquilla de 10 años, era increíble que había pasado ya mucho tiempo, y ahora tenía 15 años, toda una adolescente.

Desperté temprano, Mikasa a mi lado, se estaba peinado su corta cabellera- Hola, Mikasa -Le dije, ella me sonrió, aunque era poco visible la verdad, me baje de la cama y en el baúl, agarré una camisa de botones color azul y una falda blanca que me llegaba un poco por debajo de las rodillas, en conjunto con unas zapatillas, por último, deje mi cabello suelto, me había bañado la noche anterior y lo hacía cada noche, para estar más fresca al día siguiente.

Mikasa me observaba, Sasha no estaba en su cama, debía estar en el comedor ingiriendo todo a su paso. Ymir tampoco, pues la verdad no sabía dónde estaba ella. Crista seguía durmiendo tranquilamente y no la iba a despertar, no quería ser mala con una chica tan buena como ella. Las demás, entre ellas, Sussan, Mina e Issis, estaban caminando, durmiendo o hablando entre ellas.

- Vamos, Mikasa -Le dije con una sonrisa, está asintió a la vez que se colocaba esa bufanda roja. Caminamos lentamente y en silencio hasta el comedor, Armin alzó la mano y ambas fuimos hasta ellos- ¡Buenos días! -Dije con una sonrisa.

- ¡Buenos días! -Dijo Armin.

- ¿Estás muy feliz, eh? -Preguntó Eren, asentí, me acerqué y le di un pequeño beso en la mejilla, se sonrojó- Oi, tienes el cabello extremadamente largo, _.

- ¿Eh? -Preguntó girándome un poco, la espalda ya no me dolía, solo sentía unas cuantas punzadas- ¿Otra vez con lo de mi cabello? -Dije dándole un pique en su pecho -Está perfectamente bien, ¿Me veo mal acaso?

Eren desvía la mirada y el rubor de antes incrementó- No… no… Etto… -Parecía nervioso- Te… te ves bien…

- Te queda bien el cabello largo, _-Chan -Dijo Armin con una sonrisa.

- Gracias, chicos -Sonreí de lado, Mikasa fue rápidamente a por nuestra avena, tomé entre mis manos el bol y lo dejé en la mesa, me senté en el banco a lado de Armin y empecé a comer tranquilamente.

- Oi -Alcé un poco la vista, Jean venía con una sonrisa y se paró al lado de Mikasa, la cual lo ignoró- Escuché que van a salir a Trost.

- Hai -Dijo Armin- Vamos a comprar unas cuantas cosas y después volveremos.

- También me enlistaré.

- ¿A ti quien te invitó? -Miré a Eren de reojo.

- Basta, chicos -Dije tratando de calmarlos- Claro, Jean, podrás venir, pero sin peleas.

- Desde luego -Preguntó con una sonrisa socarrona, bufé, Jean se fue y se sentó al lado de Marco.

Después de comer, junto a Mikasa, fuimos de nuevo a la cabaña para buscar el dinero y unos bolsos, pero justo antes de entrar, veo a Crista con una sonrisa, ella nos saluda y salé tarareando una canción.

Caminamos lentamente por las calles de Trost, era la tarde y ya habíamos comprado un poco de ropa y otros objetos. Estábamos caminando directo a los establos cuando paro a ver una tienda de reojo, era de dulces y casualmente, mostrando por la ventana, estaba aquella caja de chocolates que había guardado bajo llave para que Sasha no se los tragara.

- ¿No son chocolates? -Pregunté, el grupo paró, Armin dio un paso y se acercó.

- ¡Sí, sí lo son! -Dijo con una sonrisa, me acerqué hasta él y toqué la puerta, una mujer rechoncha salió.

- ¿Sí?, ¿En qué puedo ayudarlos?

- Etto… -Dije un tanto nerviosa- ¿Los chocolates?, ¿Cuánto cuestan?

- Mmm… 50 monedas de oro.

- ¿¡50!? -Exclamamos todos los presentes, era mucho dinero, miro la pequeña bolsita, apenas y tenía la mitad.

- ¿Tendrá algo de 25 mone…? -Me jalan un poco y me alejó de la tienda, Armin se disculpa con la vendedora, me giro un poco viendo que el que me jalaba no era otro que Eren.

- ¿Por qué quieres comprar chocolates? -Preguntó mirándome de reojo, pude ver una gotita surcar por el lado izquierdo de su rostro, cerca de su oreja.

- Yo… -Seguíamos caminando alejándonos de los demás- Los necesito, eso es todo.

- Debiste decirme que los querías -Dijo él parándose, me paré también.

- Son cosas mías -Dije tratando de restarle importancia.

- Eres mi compañera -Dijo Eren y esta vez me miró, un poco serio- Si tú necesitas algo… mi deber es dártelo a como dé lugar.

- Eren… -Murmuré abriendo un poco los ojos, me relajé un poco, sonreí de lado y me mordí el labio.

Eren frunció el ceño y llevé mi mano a su mejilla, le acaricie en completo silencio, mi chico cerró los ojos, dio un suspiro- Eres impulsiva.

- El burro hablando de orejas -Dije incrédula bajando la mano y cruzándome de brazos, Eren volvió a fruncir el ceño, suspiré y comencé a caminar de regreso, Eren me pisaba los talones.

- ¿A dónde vas?

- ¿Qué no es obvio?, debo comprar aunque sea unos pocos chocolates -Dije, Eren entonces entrelazó nuestros dedos y tomados de la mano llegamos hasta la señora- Disculpe la molestia -Nuestros amigos estaban un poco apartados admirando la escena- ¿Tendrá algo de 25 monedas?

- ¿Huh? -Ella alzó una ceja, abrió los ojos y sonrió- C-Creo que sí, espera aquí.

- Arigato -Me incliné, codeé a Eren y este hizo lo mismo.

Estaba admirando el cielo nocturno entre los brazos de Eren, quien estaba recargado contra un árbol; suspiré cuando sentí un pequeño beso en mi cuello- Es… increíble que falte un año para graduarnos.

Eren no dijo nada, se limitó a besarme.

- Eren…

El castaño abrazo mi cintura, sus besos fueron a mi otro lado del cuello, me gire un poco, subió más hasta posarse en mis labios, me giré completamente, sentándome encima de las piernas de Eren y con mis manos en su pecho mientras nos besamos.

Bajo nuevamente a mi cuello, gemí excitada y dejé que Eren me siguiera tocando.

Me gustaba.

Sus manos fueron al borde mi camisa y las adentro, sentí un escalofrío en espina dorsal por sus manos frías que ahora tocaban mi espalda, de un movimiento a otro me quito la camisa dejando a la vista el top beis, Eren bajo sus labios al inicio de mis pechos, me puse roja tomate y volví a dejar escapar un gemido, mordí mi labio inferior cuando dio unos besitos y sus tocaban parte de mi barriga y espalda.

El escalofrío que sentía comenzó a descender hasta llegar a mi parte intima, comenzó a dolerme, a sentir un urgencia, necesitaba más de Eren.

Quite su camiseta dejándome ver su bien formado torso, me mordí el labio ante el tacto de su piel bajo mi mano, besé su cuello y él puso sus manos sobre mis pechos por sobre el top.

Mis mejillas se calentaron, tuve que bajar la vista para no sentirme intimidada, Eren buscó mis labios, apretó un poco sus manos y gemí asustada.

- ¿¡Estás bien!? -Preguntó preocupado- ¿Te hice daño?, ¡Puto, cara de caballo!, sabía que esto no saldría bien…

- ¿Q-Qué tiene que ver Jean con todo esto? -Pregunté nerviosa.

Eren desvió la mirada, dejo de tocarme los pechos y apoyó sus manos sobre la grama recargándose- N-No es nada.

- Eren -Insistí.

Él suspiró.

P.O.V. Eren

Miré sus ojos, pedían a gritos que le contara, suspiré cansinamente, me revolví un poco el caballo y agarré su camisa- Alza los brazos.

- ¿No vas a contarme? -Preguntó, asentí.

- Alza los brazos -Repetí, ella obedeció y le coloqué la camisa, luego agarré la mía y me la puse, aún tenía a _ sobre mis piernas y la excitación de los dos creo que no había disminuido del todo, pero seguramente pasará- Fue cuando estaba enfermo… después de que te fuiste… -Ella parpadeó varias veces- Cara de caballo estaba sentado al borde de su litera con una sonrisa, esas en las que parece más un caballo…

- Eren…

- Sabes que es cierto -Dije- Entonces comenzó a molestarme, eso es todo.

- ¿Molestarte?

- Creo… que no deberías saber más -Dije removiéndome incómodo y recordando la escena.

- ¿No hicieron nada? -Preguntó el idiota cara de caballo, fruncí el ceño.

- ¿A qué te refieres?

- Vamos, Eren -Dijo él- _ es una chica muy hermosa, ¿No me digas que no quieres tener sexo con ella?

Mi cara adquirió todos los colores del mundo, fruncí el ceño, me sentía furioso, que él hablara así de mi chica, no, nunca. Sabía de cómo iba el mundo, no era ignorante, simplemente no quería que _ se asustara y se alejara de mí.

Entonces los demás chicos se nos acercaron, Armin salió del hueco de la cama y arregló sus cosas, parecía querer estar distante y se lo agradecía- No creo que hayan hecho algo -Dijo Reiner.

- D-Deberíamos alistarnos -Dijo Armin.

- Creo que Eren va muy lento -Dijo cara de caballo, lo miré mal- Digo la verdad, ¿Apoco eres virgen, Eren?

- ¿A qué viene esa pregunta?

- Sí, lo eres -Dijo con una sonrisa burlona- ¿Al menos sabes lo que tienes que hacer?

- Sé lo que debo hacer.

- ¿Y por qué esperar tanto tiempo?, ya tienen como un año…

- Jean, deja de molestar a Eren -Dijo Marco calzándose las botas.

- Solo le estoy enseñando -Dijo Jean bajándose de la litera.

- No necesito tus consejos.

- Basta los dos -Dijo Reiner- Esto es cosa de Eren y _, nosotros no tenemos nada que ver.

- Son solo consejos -Dijo Jean- ¿Ustedes no tienen consejos para Eren?

Todos los chicos se miraron- Esto es absurdo -Murmuro Marco saliendo de la cabaña seguido de Armin y Connie.

- Bien, suicida -Dijo cara de caballo le fulminé con la mirada- Lo primero que debes hacer es…

Aprieto los ojos ante el recuerdo, y vengo justo ahora con _ y hago lo que dice, está claro que ella se asustó- Siento haberte tocado… de esa manera… -Susurré- No fue mi intención.

- E-Esta bien… -Desvió la mirada- S-Solo me tomó por sorpresa -Se iba a levantar, pero la tomé de la cintura, la abracé con fuerza, no quería separarme de ella.

¿Así se sentía Otto-San con Oka-San?, recordaba darse besos y abrazos, cuando era chico me daba tanto asco, pero ahora con _ siento que es tan necesario.

- E-Eren… -Me gustaba cuando decía mi nombre.

- No te vayas de mi lado.

Ella se retorció entre mis brazos y me miro- Nunca te dejaré, Eren -Su mano tocó suavemente mi mejilla- Te quiero.

- Yo también -Susurré contra su mano, tomó iniciativa y sentí sus labios contra los míos, tan suaves y dulces, lamió mi labio inferior y seguimos besándonos, me apoyé en el tronco del árbol, la seguí abrazando cuando ella apoyó su cabeza en mi pecho y hacía circulitos sobre mi camisa.

- Dentro de un par de días es tu cumpleaños y ya tengo tú regalo.

¿Tan sumergido estaba que no sabía nada de las fechas?- No es necesario que me des nada.

- Claro que si -Dijo ella alzando un poco la cabeza- Somos pareja, es obvio que debo darte algo.

- Es deber del hombre darle algo a su mujer -Arqué una ceja, luego negué con la cabeza.

- Nos vemos, Eren.

- ¿Q-Qué…?

- ¿Estás segura que esto funcionara, Sasha?

- ¡Desde luego que sí! -Dijo ella con una sonrisa y un poco de baba saliendo por su boca- ¡Un enorme pastel de chocolate!, ¿¡Verdad que me vas a dar!? ¡Es chocolate!

- D-Después de cantarle cumpleaños a Eren -Dije con una gotita cayendo por mi frente, traté de sonreírle, pero me salió una mueca.

- Aun no entiendo porque estoy aquí -Recargado del marco de la puerta de la cocina estaba Jean un poco cabreado.

- Por meterle cosas a Eren en la cabeza -Me puse el delantal, pude ver como Jean frunció el ceño y se puso rojo tomate- Además… sabes cocinar igual que Sasha…

- No quiero hacerlo un pastel al suicida -Dijo él- No tengo porqué…

- No seas malo, Jean -Dije agarrando lo necesario- Quiero hacerle algo a Eren, ¿Por fis?, ¿Por fis?

Jean dejó caer sus brazos y me miró con un ligero rubor, desvió la mirada y se mordió el labio inferior- ¡Bien!, ¡Pero yo quiero un gran pedazo de ese pastel!

- ¡Trato!

- ¡Yo también quiero!

- ¡Vamos a cocinar!

Fue un poco desastroso, ya que yo tenía una idea, Jean tenía otra idea y Sasha solo quería comerse la pasta cruda y los chocolates que tenía guardados. Resultó a la final un pastel con cubierta de chocolate derretido, además de que los tres estábamos cubiertos de harina y huevos.

- Esto… es horrible -Dije tocando un mechón de cabello que tenía un poco de clara, me vino escalofrío.

- Deberíamos cambiarnos… esto es asqueroso -Dijo Jean tratando de quitarse la harina.

- ¿Cuándo comeremos el pastel?

- Más tarde -Dije sujetando a Sasha de un brazo y llevándola conmigo a darnos un baño, no sin antes guardar el pastel dentro del horno.