Respondiendo Reviews anónimos
Black:
Gracias.
Un saludo.
Leo:
Solo diré que todos los malvados aparecerán en el capitulo, no quiero dar muchas mas acotaciones, me gusta que todo sea sorpresa en este fic.
Un saludo
Venganza
Capitulo 7
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— ¿Dónde demonios esta? — preguntaba el niño que vivió enfadado.
Hacia horas que había mandado la carta a Sebastián pero el hombre parecía haber desaparecido de la faz de la tierra.
— ¿Alguna novedad? — escucho a Hermione decirle.
El chico negó con la cabeza.
— Tengo que ir, a ver a Luna— índico la chica.
Harry asintio.
— Bien, yo me voy al ministerio. Lo buscare ahí— indico el chico y se desapareció.
Llego al departamento de Aurores unos minutos después.
— Señor— escucho el chico y giro para ver a la compañera de Sebastián.
— Emma— saludo él.
La mujer cabeceo.
— ¿Has visto a Sebastián?— pregunto él.
La mujer negó con la cabeza.
— No desde ayer— dijo ella.
Harry asintio y se dirigió a su oficina. Emma lo siguió con la mirada hasta que la puerta se cerró y la chica se dio vuelta y se marcho.
Harry entro en el ella y con un movimiento de su varita un expediente salió de un cajón y llego a su mesa. Busco por un tiempo pero finalmente llego hasta lo que quería, la autopsia de Ronald Weasley.
La puerta de su oficina se abrió y el chico miro a un Auror de cuarenta años entrar por ella.
— Hola Harry— saludo el Auror.
Harry miro a Robert Smith, de barba y cabello blanco con unos penetrantes ojos marrones.
— Señor— saludo el chico.
— ¿Qué haces aquí, estas de licencia? — indico el jefe del departamento de Aurores.
Harry suspiro.
— Estoy investigando algo— susurro el chico guardando los papeles en un portafolio.
— Harry, déjanos a nosotros esto, No estás en condición de seguir— indico el Auror.
— Tengo que hacerlo Robert— susurro el chico,
El hombre suspiro al escucharlo.
— Ginny no volverá— indico el viejo.
Harry cerró los ojos.
— Lo sé— indico el chico.
Robert lo miro con tristeza.
— Eres el mejor Auror que eh tenido el placer de entrenar, por favor. Ve a casa y quédate ahí— indico el Auror.
— Robert, tengo que hacer esto— indico Harry.
El viejo negó.
— Tienes que ir a casa y descansar— dijo el Auror dispuesto a marcharse.
— Creo que Ron no se suicido— dijo Potter.
Robert Smith se detuvo y giro a verlo con una ceja alzada.
— ¿Qué te hace pensar eso? — pregunto el hombre.
— Tengo una corazonada, creo que Ginny descubrió algo y por eso la mataron— indico el chico.
Robert Smith negó con la cabeza.
— se que duele, pero Ronald Weasley estaba deprimido, dejo una nota de suicidio y además su autopsia fue hecha tanto por medios mágicos como Muggles— informo el viejo Auror.
— Lo sé, pero solo fue hecho por un médico. Que tenía estudios mágicos y Muggles. Nunca tuvimos una segunda opinión— indico Harry.
El viejo Auror suspiro.
— Harry, solo estas buscando escusas. Solo te traerán dolor— indico el viejo.
— Robert por favor, solo quiero interrogar al médico. Si no consigo nada, te prometo que me alejo del caso— suplico el chico.
El viejo suspiro.
— ¿Te alejaras luego de eso?— pregunto Robert.
Harry asintio.
— Muy bien, conseguiré la orden para que puedas interrogar al médico. ¿Cómo se llama? — pregunto el hombre sonriendo.
— James Sans— informo Harry.
La sonrisa del Auror desapareció de su rostro.
— ¿Estas seguro? — pregunto Robert.
— Si porque— dijo Harry.
El Auror miro indeciso a Harry, luego suspiro.
— Esta muerto—susurro el Auror.
— ¿Muerto? ¿Cuando? — pregunto Harry.
El Auror lo miraba apenado.
— El mismo día que tu prometida— termino el viejo.
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Luna Lovegood miraba a su amiga algo entusiasmada. Al parecer Hermione estaba con mucho mejor humor por alguna razón.
¿Le abra pasado algo bueno?
Eran los pensamientos de la lunática de Ravenclaw.
— ¿Pasa algo? —pregunto Hermione.
Luna alzo una ceja.
— A mí no. ¿Y A ti? — pregunto la rubia.
Hermione la miro confundida.
— O vamos Hermione, desde que volviste no habías sonreído ni una vez. No que te culpe con lo que pasaste. Pero ahora te veo…Diferente— Indico Luna.
Hermione la miro.
— Harry esta descifrando el caso, es todo— dijo incomoda Hermione.
Luna era una experta leyendo a las personas y pudo notar un cambio cuando el nombre del chico fue dicho. Sonrió internamente y la miro con una ceja alzada.
— Es bueno que Harry este ayudándote— indico ella con una sonrisa.
Hermione no era ninguna tonta y entendió perfectamente lo que le quería decir.
— No malentiendas las cosas, el es el mejor Auror del ministerio de magia, como tú me dijiste. Y Esta en el caso, solo eso— indico Hermione.
Luna sonreía abiertamente.
— ¿En serio? — susurro la rubia.
Hermione lanzo un suspiro cansado.
— ¿Qué quieres saber? — dijo derrotada la castaña.
Luna la miro entusiasmada.
— ¿Qué paso realmente? — pregunto la rubia.
— Nos acostamos— susurro la castaña.
Luna lanzo una carcajada.
— ¡LO SABIA! — grito feliz la rubia.
— No paso nada, solo nos acostamos, porque necesitabas aligerar la tensión— índico Hermione.
Luna sonreía tontamente.
— Y esa excusa para quien es, para mí o para ti— pensó la Ravenclaw.
— ¿Por qué me miras así? —pregunto Hermione.
Luna parpadeo con inocencia.
— ¿A qué te refieres?— pregunto la chica.
Hermione lanzo un gruñido.
— Basta, conozco muy bien a Harry para saber que tanto para él como para mí, no significo nada— índica la castaña.
— O estoy segura que lo conoces Muy bien— índico Luna.
Hermione miro al suelo sonrojada.
Luna lanzo una risa divertida.
— ¿Terminaste?—pregunto la castaña.
Luna le sonrió y asintio.
— La señora Malfoy pasó a visitarme cuando tú no estabas— indico Luna más seria.
Hermione no dijo nada, solo la escucho.
— ¿Que quería?— pregunto ella.
— ¿Quería saber cómo murió su hijo?— indico la rubia.
— ¿Y su nieto?— pregunto la castaña.
— solo pregunto por su hijo, ¿sabia de Scorpion?—dijo la rubia.
Hermione encogió de hombros no sabiendo la respuesta. Pensar en su hijo la hizo deprimirse nuevamente.
— No e. Nunca hablamos de ellos con Draco— suspiro la chica— Ellos, Narcissa y Lucius, dudo que hayan estado desacuerdo de que su hijo este con una nacida de Muggles— informo Hermione.
Luna asintio.
— Lo sé— indico la rubia.
— Mira Luna, por ahora únicamente quiero que el responsable de la muerte de mi esposo e hijo pague por lo que hizo— indico Hermione.
Luna cabeceo.
— Estoy desacuerdo— informo Luna— A demás Beatriz podrá calmar a Narcissa, creo que son buenas amigas— indico la chica.
— ¿Beatriz? — pregunto Hermione.
Luna asintio.
— Conoces a Sebastián Margerson, el compañero de Harry— Pregunto la rubia.
La castaña asintio con la cabeza.
— Su esposa— informo Luna.
— ¿La conoces? —pregunto Hermione.
— Es amiga cercana de mi padre, Beatriz es una psicóloga muy conocida en el ministerio de Magia, ayudo mucho después de la guerra— índico Luna.
Hermione asintio. Y luego de recordó la conversación con Harry.
— ¿Fue la psicóloga de Ron? — pregunto ella.
Luna miro al suelo, recordar a Ron le hacía sentir muy mal.
— Si, lo fue. ¿Por qué? — pregunto Luna.
Hermione negó con la cabeza.
— No por nada— susurro la chica.
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Harry Suspiro con pesadez mientras releía todos los expedientes, James Sans era un hombre bastante ocupado.
— trabajos por toda Europa…Recomendaciones por toda Inglaterra…Graduado en Hogwarts en el noventa y tres…¿Por qué alguien así termino trabajando en San Mungo? ¿Por qué no trabajaba en algún hospital privado? — susurro el chico.
Negó con la cabeza y siguió buscando.
Unas horas habían pasado desde que llego a la oficina del hombre, y releyó todo. Pero no había ningún expediente sobre Ronald Weasley.
— El expediente que entrego en el departamento de Aurores debe ser una copia de la original, entonces donde está la original, supuestamente se la quedan los médicos que hicieron la autopsia como prueba que fueron ellos las que la hicieron— susurro el chico.
Entonces Porque no estaba aquí.
Que estaba pasando.
El chico se desespero y comenzó a lanzar todo los papeles por el lugar. Hasta que se le ocurrió algo. Rápidamente fue hasta la chimenea y se comunico con Bill Weasley.
—¿Harry? — Dijo Bill
— Hola Bill— dijo Harry.
— ¿Cómo estas? — pregunto Bill.
— Tratando de sobrevivir, necesito un favor— dijo el chico.
Y Bill escucho todo, cuando termino lo miraba indeciso.
— No creo que acepten— indico él.
— Esta muerto, Bill. Los Aurores tarde o temprano, irán. Diles que les ofrezco que termine todo rápido— indico el chico.
Bill suspiro pero asintio.
Harry espero unos diez minutos para que Bill vuelva a aparecer en la chimenea.
— Ven— informo Bill y el chico se desapareció para aparecerse en el banco de los magos. Bill lo esperaba junto a dos Goblins.
— Art y Jeme. Harry Potter— presenta Bill.
Uno de los duendes se adelanto.
— ¿Cuanto tardaras?— pregunto el Goblin.
— No creo que mucho— informo Harry.
— Y cuando el ministerio venga, harás que todo se haga rápido— indico el otro Goblin.
Harry asintio.
— Tienen mi palabra— indico el chico.
Los Goblins se miraron y asintieron.
Harry caminaba junto a ellos y rápidamente fueron llevados en un carro hasta una bóveda, uno de los Goblins la abrió y Harry entro.
Estaba repleta de oro, tanto que Harry sabía que ni la fortuna de los Black y Potter juntas podían igualarla, incluso los Malfoy la tendrían difícil.
— ¿Como demonios obtuvo tanto dinero?— pensó el chico.
— Era un medico excelente, pero que haya tanto sin que sea de una antigua familia es ridículo— se decía el chico.
El chico suspiro y alzo la varita mágica.
— Accio— susurro el chico imaginándose el documento.
Los dos Goblins vieron como un cuaderno llegar a las manos de Potter.
— Me llevare el cuaderno como evidencia— informo Potter.
Paso toda la tarde en su casa, investigando el cuaderno. Era una autopsia detallada. Y el chico miro con temor las imágenes del cuerpo de su amigo.
Luego se puso a comparar el cuaderno con la copia que saco del departamento de Aurores. Harry cayó de la silla al notar claramente lo que pasaba.
— Son diferentes, nos entrego una copia falsa— susurro el chico.
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El hombre miro donde se encontraba, podía reconocer fácilmente el sótano de su propia casa, encerrado en una jaula, como un animal peligroso.
Sebastián Margerson no entendía como llego ahí, recordaba solamente las sospechas que tenia sobre la responsabilidad de su propia esposa en el caso de asesinato, recordaba ir a pedirle un concejo, o mejor dicho a consolarse con su compañera de trabajo y también amante Emma Rash.
Luego todo era oscuridad, el hombre sabía que no podía escapar. No tenía su varita, ni ningún medio para pedir ayuda.
Si todo habría sido diferente.
¿Por qué luego de graduarse de maestra de encantamientos su mujer no siguió en esa carrera?
¿Por qué luego que la guerra terminara, estuvo tan afectada?
¿Por qué se intereso en la Psicología?
¿Por qué comenzó se convirtió en Psicóloga?
Sebastián sabía que ese era uno de los motivos por el cual su esposa estaba involucrada. Escucho algo de algún paciente. Algo que la rompió. Y él no lo noto.
¿Como no pudo notarlo?
Unos pasos se escucharon. El giro y vio a una mujer entrando por la puerta de cabello castaño y ojos claros, estaba ahí como si nada malo estuviera pasando. Su esposa Beatriz lo miraba desde la puerta con algo de pena.
— Hola querido— saludo ella.
Sebastián la miro no sabiendo que hacer.
— ¿Porqué? — pregunto el Auror.
Ella suspiro.
— ¿A qué te refieres? — pregunto ella.
Sebastián la miro con frialdad.
— ¿Porque los mataste?— pregunto él.
La mujer parecía ofendida.
— Yo no eh matado a nadie, Sebastián— indico ella.
El hombre la miro sin creerle ni una palabra.
— Draco Malfoy, Scorpion Malfoy, Ginny Weasley— indigo Sebastian.
La mujer sonrió con placer por alguna razón. Y luego negó con la cabeza.
— Yo no mate a nadie querido— indico ella.
Sebastián la miro con frialdad.
— Bueno debo admitir que tuve algo que ver con sus muertes, pero no fui la asesina— indico ella.
— Entonces que eres, la líder de un grupo, la estratega— dijo con frialdad el Auror.
La mujer lo miro resignada.
— Me haces ver como la mala de todo este embrollo, No lo soy Sebastián— informo ella.
Sebastián lanzo una carcajada.
— Mataste, o ayudaste a matar a tres personas, una fue un niño de menos de un año. ¿Como puedes considerarte alguien buena?— indico el Auror.
La mujer lo miro enfadada.
— Malfoy era un Mortifago, le hizo tanto daño a cientos de personas, daños que tú no tienes idea. —susurro respirando con dificultad la mujer.
Sebastián dio un gruñido enfadado.
— Somos nosotros los Aurores, entonces quien deberíamos hacer justicia. Azkaban es justicia. La muerte es solamente un crimen— Aclaro Sebastián.
— Tan apasionado como siempre, si tan solo usaras esa misma pación en nuestro matrimonio, no estaríamos tan mal— sonrió ella.
El hombre la miro con furia.
— Nuestro matrimonio no tiene nada que ver con esto. Dijiste que Draco era un Mortifago, bueno quizás lo era. ¿Pero y el niño? — dijo Sebastián.
Emma miro al suelo incomoda.
— El niño no fue mi idea, me entre cuando ya había pasado, aunque ver a Granger sufriendo valió la pena— susurro ella con placer.
Sebastián negó con la cabeza.
— ¿Y Ginny? ¿Ginny era la novia de Harry? — pregunto el Auror.
La mujer suspiro.
— Lamento mucho lo de Ginny, Sebastián. Nunca quise que pase. Pero se estaba acercando a algo que debe permanecer oculto— indico Emma.
— Tú me lo dijiste siempre, Beatriz. Como lo admirabas, como lo respetabas. Aun así, mataste a su novia— informo.
— ¡NO FUI YO!— Grito enfadada la mujer. — No te preocupes por Harry Potter, me encargare que tenga una buena mujer. Alguien capaz de complacerlo, alguien que le apoye, alguien perfecto para el— indico ella.
— Vaya también eres casamentera— dijo con sarcasmo el Auror.
La mujer sonrió divertida.
— Eh elegido a la mejor mujer posible para Harry, Sebastián. Tú deberías conocerla muy bien, después de todo has disfrutado de su compaña por un largo tiempo— susurro ella.
La puerta se volvió a abrir y Sebastián vio a la hermosa mujer de cabello rubio y ojos marrones y una gran figura. Emma Rash.
— ¿Emma? — susurro Sebastián.
— Sebastián— indico Emma.
Entonces el Auror lo entendió todo.
— Es tu cómplice— indico el mirando a su esposa— Sabias que era mi amante, cierto— dijo el hombre.
Beatriz asintio.
— Por supuesto, después de todo yo se lo pedí— indico la mujer.
— ¿Qué? — dijo incrédulo.
— Nuestro matrimonio se estaba viniendo abajo, creí que una aventura era lo que necesitabas. Y por eso le pedí de favor a Emma, Que te entretenga— indico ella.
Emma no dijo nada.
— ¿Cómo? — pregunto el aun sin creérselo.
Beatriz se encogió de hombros.
— ¿Sabes acaso algo de ella, que no sea cual es su trabajo o cuánto tarda en llegar al clímax?— pregunto la mujer.
Sebastián la miro incomodo.
— ¿Nunca te molestaste en averiguar su pasado cierto?— pregunto la mujer— No te parece curioso, porque alguien tan joven esta tan interesada en los casos de Mortifagos y sorbrevivientes de la guerra— indico la mujer.
Sebastián parpadeo.
— Tampoco te molestaste en saber que ella fue también secuestrada por Mortifagos en plena guerra, no sabes las cosas que le hicieron, esos malnacidos—susurro la mujer.
Sebastián las miraba incrédulo.
— ¿Fuiste su psicóloga, cierto? — pregunto él.
— Fue mucho más que eso— interrumpió Emma.
El hombre se quedo callado mientras el hombre recordaba los principios de su investigación, cuando tuvo que ir al manicomio.
— Elizabeth Swon— susurro él.
Beatriz alzo una ceja.
— ¿Era otra de tus cómplices? — pregunto él.
Ella negó.
— Elizabeth nunca pudo superar su miedo, no podía ser curada— indico ella.
— La usaste, como lo haces con Emma. ¿Pero Porque?— pensaba el hombre.
Sebastián se quedo callado, tratando de analizar la conversación.
Es tu cómplice.
No te parece curioso, porque alguien tan joven esta tan interesada en los casos de Mortifagos y sobrevivientes de la guerra.
Tampoco te molestaste en saber que ella fue también secuestrada por Mortifagos en plena guerra, no sabes las cosas que le hicieron, esos malnacidos
Fuiste su psicóloga, cierto.
Las frases se quedaron grabadas en su cabeza, y no había duda alguna para Sebastián.
— Draco Malfoy, no fue el primero— indico el Hombre.
La mujer lo miro con frialdad.
— Eso ya no importa— susurro ella.
— Beatriz, por favor. Debes parar— indico él.
— Falta poco querido, descansa— dijo Beatriz y le lanzo un conjuro de su varita. Sebastián quedo inconsciente en el acto.
Emma miro al hombre inconsciente.
— ¿Qué haremos ahora? — pregunto Emma.
— No se todavía— indico Beatriz.
— ¿Debo comenzar a acercarme a Harry Potter?— pregunto la chica.
La mujer asintio.
— Es hora querida— informo Beatriz acariciando la mejilla de Emma con cariño.
Emma asintio y luego salió del lugar.
— Estas segura de que ella servirá, Beatriz— se escucho a una voz.
— Es útil, y Hermosa. Alejara a Potter de nosotros al menos— indico la mujer.
— ¿Y si no logra seducir a Potter?— pregunto la voz.
— Entonces Harry Potter, encontrara como Sebastián y Emma se mataron el uno al otro. Cuando mi esposo descubrió que Emma era la culpable de los crímenes— indico la mujer.
— ¿Y Potter lo creerá? —pregunto la voz.
Beatriz sonrió con placer.
— Por supuesto, toda la evidencia que tenemos está en contra de Emma— índico la mujer.
— Espero que sea así— susurro la voz.
— ¿Disfrutaste hacerlo?— pregunto Beatriz.
— Disculpa— dijo la voz confundida.
— El niño, Scorpion. Sé muy bien que no fue Emma quien lo mato— índico Beatriz.
Unos pasos se oyeron y Beatriz supo que tenia a sus espaldas a quien se ocultaba.
— No tientes tu suerte, Beatriz— susurro la voz.
Beatriz sonrió.
— No la tientes tu, no estuve en ninguno de los lugares a la hora del homicidio, contrario a ti— finalizo la mujer de Sebastián.
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— Aquí están los resultados, señor Potter— indico el médico.
— Bien, no entiendo muy bien las cosas médicas. Doctor. Por eso recurrí a usted. Tanto usted como James Sans son hijos de Muggles, y tienen carreras médicas en ambos mundos— índico Harry.
EL médico, que parecía tener más de cincuenta, de ojos negros y cabello castaño. Miro con incomodidad al niño que vivió.
— Dígame si mi amigo se suicido o no, Doctor— susurro Harry.
El médico suspiro.
— Según estos informes, Ronald Weasley se corto la muñeca derecha, Eh revisado los informes. Pero sin el cadáver no puedo ser totalmente exacto, Entiende— informo el Médico.
Harry asintio.
El médico lo miro aun mas incomodo.
— El corte que se hizo en la muñeca también corto los tendones de ella, señor— informo el Médico.
— ¿Y eso que significa?— susurro Harry.
El médico volvió a suspirar.
— El informe dice que Ronald se cortó entre las 21.15 a 21.20 y murió antes de las 22.00 horas— índico el Doctor.
Harry asintio.
— Escribió la carta, más o menos entre 21.30 y 21.40— informo el médico.
Harry cabeceo.
— Es imposible— indico el médico.
— Si Ronald Weasley realmente escribió la carta, debió de hacerlo antes de que es cortara, con los tendones cortados como los tenia, le sería imposible escribir nada, a menos que sea surdo— termino el medico
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FIN DEL CAPITULO
