Capítulo 6- Un giro de acontecimientos
A la familia de ninjas le faltó tiempo para ponerse delante de los Castillo, a modo de escudo. No estaban dispuestos a permitir que les hicieran nada. Cada uno de ellos sacó sus armas y adoptó posturas defensivas, preparándose para el ataque inminente.
"Vaya, vaya ¡qué maravillosa sorpresa! Las tortugas y la rata seréis un premio añadido a mi captura" una voz aceitosa sonó entre los soldados, una voz que produjo escalofríos que recorrieron las espaldas de los asediados. Casi al instante, Bishop salió de entre los soldados, altivo y orgulloso. El hombre iba vestido con su armadura y miraba a todos los que tenía delante con una sonrisa helada en el rostro. Raph dio un paso adelante y apuntó al agente del gobierno con su sai mientras decía:
"¿Qué te hace pensar que ya nos tienes Bishop? Nunca permitiremos que nos cojas ni a nosotros ni a ellos"
Bishop simplemente dejo escapar una leve risita antes de volver a hablar:
"Tú siempre luchador hasta el final Raphael, pero en realidad, si estamos aquí, es todo gracias al chico matemorfo aquí presente, ya que si no le hubiera reconocido, nunca os hubiera encontrado"
Los ojos de todos se abrieron como platos, en especial los de Lucas, cuya respiración se aceleró y su corazón latía tan fuerte que pensaba que iba a salírsele del pecho. El pobre muchacho apenas logró articular:
"¿Qué?"
El adolescente no sabía que pensar, un sentimiento de culpabilidad le invadió por completo y se sentía miserable al saber que era culpa suya que les hubieran encontrado. Bishop sin dejar de sonreír, prosiguió su diatriba:
"Sí, verás muchacho, cuando te cruzaste conmigo y te reconocí, rápidamente enganché un rastreador en tu ropa, ni siquiera pudiste darte cuenta, así que siento decirlo… no en realidad no lo siento, pero tú nos has conducido directamente hasta aquí, además… veo que hay aún más niños de los que esperaba, estoy impaciente por descubrir qué pueden hacer"
"El que hayas utilizado a mi hijo para llegar hasta nosotros, no significa que vaya a permitir que te lleves a ninguno de ellos, de ninguna manera voy a consentirlo" y dicho Mario dio un paso adelante para ponerse delante de sus hijos a modo de protección, pero uno de los hombres de Bishop que había logrado acercarse por detrás mientras todos mantenían su atención en el agente del gobierno, agarró al hombre barbudo y le puso el brazo detrás de la espalda.
Mario soltó un pequeño gritó de dolor al verse obligado a ponerse de rodillas. Carlos, vio lo que le hacían a su padre y avanzó hacia él, pero Julia le cogió del brazo antes de que cualquier solado le agarrara.
"¡Papá!" Carlitos frunció el ceño y miró al hombre que tenía cogido a su padre, levantó el brazo apuntando hacia él y dijo:
"¡Deja ir a mi padre!"
"Carlos, Carlos hijo no lo hagas…" dijo Mario desesperado sabiendo lo que iba a hacer su hijo, afortunadamente, el desastre nunca se produjo porqué Mikey saltó y le dio una patada al soldado que retenía al padre de los Castillo, haciéndole volar hacia atrás y liberando al hombre barbudo en el proceso.
"Vaya es una lástima Michelangelo, no me has permitido ver qué poderes posee el más pequeño de los varones, aunque si tengo que apostar por alguna habilidad, intuyo que será telequinesia, ¿me equivoco? Por vuestras expresiones puedo ver que he acertado, ahora sólo me quedan las chicas"
Sandra y Lucía retrocedieron asustadas, Lucía podía escuchar lo que ese hombre estaba pensando hacerles, todas las pruebas, experimentos, todo lo que pasaba por la cabeza de ese hombre y no le gustaba en absoluto.
Por su parte Sandra empezó a ponerse nerviosa, y eso provocó que las luces del garaje empezaran a parpadear, como sucedió durante el tiempo en el que no fue capaz de controlar sus poderes.
Bishop pareció darse cuenta de que el parpadeo era fruto de una de las dos así que preguntó
"Vaya, vaya, intuyo que estas fluctuaciones eléctricas no son naturales, y menos cuando tenemos entre nosotros a un genio de la electrónica como tú Donatello, así que ¿cuál de las dos tiene capacidades eléctricas?"
Mario se había puesto nuevamente de pie y cerrando sus manos en puños, miró directamente a Bishop y con voz airada le dijo:
"Oiga ya está bien, le he dicho que no permitiré que se lleve a mis hijos"
"Y nosotros tampoco" añadió Leonardo
Nada más decir esto, las cuatro tortugas y Maestro Splinter, cerraron ligeramente el cerco que habían generado alrededor de la familia Castillo para protegerla.
Bishop al ver esa patética actuación, simplemente levantó una mano mientras decía:
"Por favor, no me hagáis perder más tiempo, ¡adelante!"
Ante este comando, unos guardias se adelantaron y apuntaron sus armas hacia los presentes, dispuestos a disparar.
"¡NO!" de repente una burbuja de electricidad rodeó a las familias Hamato y Castillo. Sandra con los brazos extendidos avanzó hacia delante de todo.
"No pienso permitir que te lleves a ninguno de nosotros ni a nuestros nuevos amigos"
Lejos de parecer furioso por el escudo que acababa de ser levantado entre sus soldados y sus objetivos, el agente Bishop dijo con voz alegre:
"Realmente cada vez estoy más asombrado con vuestros poderes, es sencillamente fascinante, pero ¿cómo esperas poder salir de aquí? Con el tiempo te cansarás y en el mismo momento en el que esto suceda y deshagas esta burbuja, mis hombres os dispararán dejándoos a todos inconscientes. Es una situación en la que yo gano, nadie vendrá en vuestra ayuda-"
"¡GOONGALA!"
Como si eso fuera una señal, el grito característico de Casey Jones resonó por todo el recinto y el jugador de hockey apreció de la nada atacando a los soldados del gobierno de improviso, con esa distracción y gracias a que Sandra deshizo la burbuja de electricidad, los ninjas saltaron al ataque, noqueando primero a los que llevaban las armas aturdidoras.
"Sé que no es el momento pero… ¿quién es éste?" Preguntó Mario
"Un amigo, luego os lo contamos" Respondió Leo
Cuando los Castillo se recuperaron del shock de ver a otro humano de parte de las tortugas, Sandra y Culebra ayudaron con sus poderes a tumbar a algunos guardias, y Julia que sabía algo de artes marciales, también ayudó a eso. Mientras tanto, Mario se quedó a parte con los tres pequeños dispuesto a enfrentarse a cualquiera que se acercara a ellos.
Cuando todos los guardias cayeron, Leonardo entonces se fue corriendo hasta el Battle shell, encendió el motor y ordenó a todos que subieran, inmediatamente todos corrieron hacia el vehículo, pero a una velocidad asombrosa, y sin saber desde dónde, Bishop apareció y cogió a Lucía sin que nadie se diera cuenta. La levantó del suelo y le tapó la boca. Después salió del garaje con ella.
"Bien si no puedo cogeros a todos, al menos me llevaré a uno de vosotros para realizar mis investigaciones, y dado que aun desconozco cuáles son tus poderes, pequeña, el hecho de que seas tú quien venga conmigo lo hará más interesante, nos vamos a divertir mucho tú y yo juntos" le dijo el agente a la pequeña con voz siniestra.
Lucía tenía una cara de completo terror mientras miraba al hombre que la sostenía en brazos, sabiendo todo lo que había oído antes que iba a hacer, el pánico tomó el control sobre ella y empezó a retorcerse aterrorizada, no quería ir con ese hombre, quería volver con su familia.
"Culebra… Sandra… Mario… Julia… por favor… ayudadme"
Cuando Mario oyó la voz asustada de Lucía en su mente, rápidamente miró a su alrededor solo para descubrir que la niña no estaba.
Culebra por su parte, nada más oír la voz de Lucía, inmediatamente saltó del vehículo y corrió fuera del garaje. Al salir vio que Bishop tenía a Lucía y la estaba metiendo dentro de una camioneta negra. Nada más terminar, el hombre subió y cerró la puerta, casi al instante, la camioneta arrancó.
Culebra vio entonces una moto que por fortuna estaba encendida, se subió a ella y se fue persiguiendo al hombre que se había llevado a Lucía.
Casey jones contempló sorprendido las acciones del muchacho, y cuando vio que corría hasta su moto y sin decir una palabra se subía y arrancaba, gritó:
"¡Eh que esa es mi moto!"
"Tranquilo Casey la recuperarás, pero antes tenemos que ir tras ese chico, antes de que haga algo peligroso" dijo Leo.
"Guau ese chaval parece ser un verdadero imprudente, un cabeza caliente y es mucho viniendo de mi " mencionó Raph.
"Culebra no es un mal chico, es verdad que no le gustan las normas y que prefiere ir a la suya, pero esto se debe a que la mayor parte de su vida ha vivido en la calle. Eso sí, tal y como me dijo una vez el siempre defiende a los suyos y si Lucía está en peligro, no dudará ni un segundo en ir a por ella" aclaró Mario.
"Además hay otra cosa, Culebra y Lucía siempre han tenido una conexión especial, él haría cualquier cosa con tal de que Lucía esté bien, adora a esa pequeña" terminó Sandra.
"Entonces con más razón tenemos que salvarles si Bishop descubre esto no dudará en utilizarla para conseguir todo lo que quiera del chico" dijo Donnie más con expresión pensativa
"Lo mejor entonces será que nos pongamos en marcha" dijo Splinter con voz tranquila.
"¿Puedo hacer una pregunta?" dijo de repente Carlitos agarrando a su padre por el brazo. Mario sonrió a su hijo y le contestó:
"Claro que sí hijo"
Carlitos miró entonces a Casey y preguntó:
"¿Quién es este señor?"
Casey se quedó mirando al pequeño niño con gafas y después dirigió su mirada a los demás.
"Emmm… mi nombre es Casey Jones, soy un amigo de las tortugas y por lo que veo vosotros también, seáis quienes seáis"
"Mr. Jones eso lo podemos aclarar más tarde, ahora nuestro deber es ayudar a esa pequeña y al joven que ha ido tras ella"
"Tienes razón Sensei, venga todos arriba"
Y dicho esto todos se subieron al Battle shell. Afortunadamente, Donnie había puesto un sistema de seguimiento a la moto de Casey por lo que fácilmente sabían hacia dónde tenían que ir, la idea de que su moto tuviera un transmisor no fue muy bienvenida para Casey, pero dándose cuenta de que no era el momento para discutir, se guardó unas cuantas réplicas para la tortuga genio, para cuando pudieran hablar con tranquilidad.
Mientras iban de camino, pusieron a Casey al corriente de la situación y le agradecieron su don de la oportunidad. Por otra parte Casey les contó a los Castillo cómo conoció a las tortugas, en concreto a Raphael, y que ellos le ayudaron con sus problemas de ira contra los Dragones Púrpura. Naturalmente, el jugador de hockey también les habló acerca de April, y de cómo las tortugas hace un tiempo salvaron la vida de la que hoy era su novia, lo que les llevo a tener a su primera amiga humana en ella. Cuando ambas partes acabaron de contar sus respectivas historias, Julia preguntó:
"Ahora si no os importa puedo hacer una pregunta… el hombre que nos persigue desde que llegamos aquí… ¿Quién es? Y ¿de qué le conocéis?"
"Bueno… supongo que lo justo es que os lo contemos" dijo Leo. Sus hermanos asintieron y entonces Donnie empezó a hablar
"Veréis, ¿os acordáis de la invasión extraterrestre que hubo hace unos meses?"
Todos asintieron.
De este modo, las tortugas les contaron a sus nuevos amigos, las aventuras que habían vivido con el agente del gobierno, y de cómo ese hombre maníaco había intentado diseccionarles ya que según él, su mutación era algo fascinante. Les contaron también como Maestro Splinter junto con Casey y April les habían rescatado y hasta les contaron que Bishop secuestro a Splinter en otra ocasión y que con la ayuda de Letherhead consiguieron rescatar a su Sensei. Hubo algunos detalles de las historias que omitieron por consideración a los más jóvenes.
"Es por eso que tenemos que darnos prisa, si esa niña sigue bajo las manos de Bishop, quién sabe lo que podría hacerle" dijo Donnie con voz preocupada, la parte científica en él no podía parar de proporcionarle imágenes horribles de las pruebas que el agente del gobierno habría podido considerar realizar en esa pequeña e inocente niña, a veces ser tan listo y sentir una curiosidad insaciable en algunos ámbitos era más una carga que una bendición.
"Espero que Culebra pueda llegar a tiempo" dijo Sandra en voz baja.
"Yo lo que espero es que no lo coja a él también, la verdad me cae bien ese chico" añadió Raph.
"Es por eso que debemos darnos prisa" Concluyó Leo.
Culebra siguió la camioneta en el que estaba Lucía, pero para que no le vieran se hizo invisible junto con la moto. Afortunadamente no había mucha circulación en ese momento por lo que el riesgo de que tuviera un accidente era bastante bajo. Estuvo siguiendo la camioneta, hasta llegar a una zona de almacenes. Vio como el vehículo se introducía en un almacén aparentemente abandonado. Aparcó la moto en un callejón para que nadie la viera y permaneciendo invisible, se metió en el almacén, pero para su sorpresa, se encontró un gran espacio vacío. Ante esta visión Culebra se hizo visible de nuevo, sólo que no se percató que había cámaras de vigilancia grabándole.
"No… Lucía ¿dónde estás?" llamó desesperadamente el joven con su mente. No tardó en recibir respuestas de la pequeña Lucía.
"No lo sé, creo que bajo tierra, al menos eso he oído que dicen los que me han traído aquí… Culebra, tengo miedo… esta gente me ha atado a una mesa y piensa hacerme cosas malas"
Culebra pudo notar fácilmente el miedo en la voz de Lucía, así que trató de tranquilizarla.
"No te preocupes Ratona te sacaré de aquí ya lo verás"
Hubo unos momentos de silencio en los que Culebra no podía escuchar la voz de Lucía, estaba empezando a preocuparse cuando:
"Culebra, saben que has venido a por mí, tienes que irte enseguida"
"Ni hablar, no pienso abandonarte, encontraré el modo de salvarte Lucía" respondió el muchacho. No iba a abandonar a esa pequeña, ni hablar.
"No Culebra, quieren tenderte una trampa, tienes que escapar"
"No sin ti, que vengan si se atreven, no se lo pondré nada fácil"
Bishop había ordenado que llevaran a la pequeña que había conseguido secuestrar al laboratorio, estaba impaciente por iniciar las pruebas con ella, pero sobretodo ansiaba descubrir cuáles eran sus poderes. Cuando le avisaron que la niña había sido atada a la mesa de examen, se encaminó al laboratorio, vestido otra vez con su típica ropa negra y sus gafas de sol.
Pero antes de llegar al laboratorio dónde le esperaba su "huésped", recibió un comunicado urgente de la sala de seguridad, cambiando el rumbo, entró en dicha sala y observó con alegría que otro de sus objetivos estaba en la parte superior del almacén en lo que sin duda debía ser un patético intento de rescate.
El agente del gobierno ordenó a sus hombres que discretamente tomaran posiciones rodeando al chico de forma que no le fuera posible escapar. Después de dar dichas órdenes, se encaminó de nuevo al laboratorio.
Al entrar encontró a la pequeña atada a la mesa y mirando todo lo que había a su alrededor con una expresión de horror.
"Bueno, me alegro de que estés aquí pequeña, verás cuanto nos vamos a divertir"
Mientras decía esto, Bishop se fue acercando lentamente hasta la mesa en la que estaba atada Lucía. La pequeña le miró, y aunque sus ojos reflejaban miedo, dijo con la voz más valiente que pudo poner:
"Usted no quiere divertirse, quiere hacerme pruebas y descubrir porqué soy especial"
La sonrisa de Bishop desapareció de su rostro mientras decía:
"¿Cómo lo has…? En fin da igual, tienes toda la razón pero tengo una buena noticia para ti. Dentro de poco ya no estarás sola en este lugar"
"No podrás atrapar a Culebra" dijo la pequeña con un toque de orgullo en su voz. Se notaba que tenía a ese chico en muy buena consideración.
"¿Lo dices porqué puede hacerse invisible?" preguntó el agente del gobierno divertido. Entonces la pequeña Lucía respondió:
"Y también porqué los malos nunca ganan"
Bishop ladeó la cabeza ante esas palabras, ¿cómo se atrevía esa mocosa a decirle que él era malo? Si todo lo que hacía era para proteger a la Tierra, así se lo expuso a la pequeña:
"Ya, pero veras pequeña, lo que yo hago es por el bien de la Tierra"
Pero Lucía no pareció aceptar esa explicación, y con el ceño fruncido exclamó:
"Aunque sea por el bien de la Tierra, secuestrar gente es malo, por lo tanto, usted es malo"
Bishop estaba a punto de contestar a la "insolencia" de la Lucía, pero en ese momento, su teléfono empezó a sonar y él lo cogió
"Aquí Bishop, informe… ¿QUÉ?"
Hola a todos, siento no haber actualizado en tanto tiempo, ha llegado un poco más tarde de lo que esperaba. En fin, al menos no ha sido tan tarde como el anterior… creo. Dicho esto, agradezco a aquellos de que han leído mi historia, los que la siguen y/o la han añadido a sus favoritos.
También quisiera agradecer a Loser93 y Glazier Blue sus comentario. Muchísimas gracias y os animo a todos a dejar vuestros comentarios, eso siempre anima a seguir escribiendo.
