El pasado regresa
Capitulo 7
- Llegas tarde Terry – Le reprocho el director al actor.
- Lo siento, pero estoy listo. Podemos empezar…
- De acuerdo, comienza a ensayar con Susana debo de arreglar ciertos asuntos de la escenografía.
Terry comenzó a arreglar algunos diálogos con el guionista cuando sintió una mano en su espalda, al darse vuelta vio a su hermosa compañera.
- Buenos días Terry, como pasaste tu día libre?
- Bien, gracias Susana, comenzamos a ensayar?
- Si, pero antes quería preguntarte si después de aquí estas libre?
- No – Terry sabia a donde quería llegar.
- Por favor necesito que me acompañes, quisiera ir a comprar una cosas y me gustaría que fueras conmigo, esta ciudad es realmente desconocida y tengo cierto temor de andar sola.
- Si es por eso no te preocupes.
- En serio, gracias.
- Mira como nos esta observando John, se nota que esta celoso, eso quiere decir que le gustas – una vez mas Terry la había rechazado – estoy seguro que el si quiere ir contigo.
- Pero quiero que tu vayas no John.
- Pero yo no quiero ir – Terry se sentía irritado y la insistencia de Susana agraviaba mas las cosas.
El director se puso en frente de ellos y les dijo.
- Bueno que están esperando para comenzar, faltan solo tres días para el viernes, y no quiero ningún error.
No lejos de la estación de trenes, un joven de cabellos oscuro se acercó a un señor para preguntar una dirección, el joven estaba totalmente perdido.
- Mmm…creo que estas un poco lejos jovencito para ir caminando y mas teniendo en cuenta tu equipaje y esa planta que llevas.
- En serio? Ashhh… y un coche que me lleve.
- Si quieres compartimos uno, yo me dirijo cerca de allí
- Grazie mille signore.
- Ya me parecía que no eras de aquí, italiano verdad?
- Si, pero vivo en Escocia.
- Que hermoso lugar, ven sube, sigamos platicando en el camino.
El coche se detuvo en una hermosa mansión.
- Parece que aquí es, conoces a la familia Andrew?
- No signore, pero tengo un amigo que parece que vive aquí.
- Bueno, joven que tengas un buen día .
G- razie , parimenti signore.
Una vez que se bajo del coche, el joven tomo fuerzas para tocar el timbre.
- Antonio, espero que estés aquí.
De repente sintió a alguien detrás de él, cuando se dio vuelta se quedo boqui abierto cuando vio a la hermosa joven, el bello vestido color durazno, solo se vio opacado por el rostro de ella, perfectamente arreglada, era sin duda una dama de alta sociedad.
La misma reacción tuvo ella, al verlo, quien era el, su piel bronceada, sus ojos grises, quien podía ser aquel que le había robado un suspiro, lo peor fue cuando él le sonrió,
- Debes de controlarte Eliza - se dijo para ella, cuando paso la conmoción tomo fuerza y como era de esperarse su carácter soberbio resurgió – Quien eres, no sabes que estas en el medio, si quieres pedir trabajo ve por la puerta de servicio.
- Perdón, yo no vengo a buscar trabajo, he venido a ver a mi amigo.
- Vamos no mientas, ten – Dijo ella sacando unas monedas de su bolso.
Pietro se sintió humillado, como podía ser que hace apenas unos segundo pensó que había conocido un ángel, cuando resulto ser una mujer realmente altanera
- No me malinterprete señorita, no estoy aquí para pedir limosnas.
- Como quieras, hazte un lado, tengo que pasar.
Casi al instante que dijo eso la puerta principal se abrió, Charles saludó a Eliza y la hizo pasar. Ella lo vio y dándoles ordenes al mayordomo de la familia Andrew, para que se hiciera cargo de el.
- Charles por favor, desaste de él, no queda bien que este parado en la puerta principal.
- Disculpe Charles, es su nombre no? - Pregunto Pietro con un tono de burla.
El mayordomo lo miro extrañado
- Si, es mi nombre que necesita?
- Necesito ver a Antonio Brower.
- Que? A Anthony? – dijo Eliza extrañada - De donde lo conoces?
- Somos amigos signorina.
- Esos es imposible.
- Bueno Charles me va a anunciar si o no? – El tono de Pietro había cambiado, ya estaba molesto con la situación.
- Sucede algo? – Justo en ese momento Anthony iba de salida.
- El joven dice conocerlo – Dijo Charles señalando al italiano.
Anthony salió sin prestar atención que Eliza estaba allí junto a el.
- Pietro! – Anthony lo abrazo.
- Antonio, amigo come sei stato?
- Bien, que bueno es volverte a ver!
- Entonces es cierto, se conocen... – Eliza no lo podía creer.
- Pietro déjame presentarte, ella es Eliza Legan.
- Eliza él es Pietro D'Angelo, un gran amigo.
El joven italiano tomo la mano de la joven y deposito un suave beso, el cual hizo que Eliza se estremeciera. Él se dio cuenta de su reacción , pero no sabia si era por demostrarle que estaba en lo correcto o por el beso. Aun así, noto que Eliza era del tipo de mujeres engreídas que no se cansan de ver a los demás por encima de su hombro.
- La signorina, parece sorprendida?
- Que? estoy perfectamente, permiso voy a entrar a saludar a la tía abuela.
- Charles por favor acompaña a Eliza – pidió Anthony con cortesía al mayordomo.
- Si joven, por favor señorita por aquí.
Anthony hizo entrar de inmediato a su amigo y lo llevo al estudio donde podrían charlar con más comodidad.
- Antonio como has estado?
- Si te contesto eso, me llevarías arrastrando de vuelta a Escocia.
- Me lo imaginaba, igual me sorprendió tu carta.
- Perdón por pedirte que vinieras a pesar de tu desagrado con los barcos.
- Vamos Antonio eres mi amigo no? – Pietro dio unos pequeños golpecitos al rubio en su espalda.
- Si es verdad. Veo que trajiste lo que te pedí.
- Claro, aunque no fue fácil – Le hizo entrega de un pequeño rosal – piensas plantarlo aquí?
- Si mañana, me gustaría que me ayudaras en el jardín, puede ser?
- Claro, ahora cuéntame que lo que ha pasado?
Los dos amigos estuvieron casi dos horas charlando, Anthony le conto con lujo de detalles todo desde que llego a Chicago.
- Como puedes ver las cosas no han salido del todo bien.
- Pazienza amico, todo tiene solución.
- Creo que esto no. Llegue 5 años tarde…
- Estas seguro de lo vas a hacer? Mira que ahí si no creo que haya vuelta atrás.
- Si, ya tome mi decisión, por lo pronto es esa – Anthony miró a su amigo cargado de pesar.
- Pietro trato de levantarle el ánimo y quiso cambiar de tema.
- Bueno amico mio, ahora si, cuéntame de la joven de hace un rato.
- Eliza? Porque lo preguntas? Jaja no me digas que…
- No, no, no, bueno no se, ella es muy hermosa.
- Puede ser, pero ella es algo difícil, Eliza se caracteriza por ser soberbia, engreída, interesada y muy egoísta…quieres que siga?
- Vamos Antonio no puede de ser tan mala, creo que me cautivo, jaja
- No has cambiado nada eh?
- No, lo creo…
- Déjame decirte algo Pietro, la única manera de que Eliza caiga a tus pies es que vuelvas con tu familia y recuperes tu posición de heredero, estas dispuesto a eso?
En la sala se encontraban la señora Elroy y Eliza, charlando de los grandes eventos de sociedad.
- Permiso – Dijo Anthony cortante tratando de no dirigir la mirada a su tía.
- Pasa querido – Contestó con dulzura la señora de la casa.
- Tía quiero presentarte a un amigo, él es Pietro D'Angelo.
- Como esta joven?, asique amigo de mi Anthony.
- Si señora…muy amigos – Pietro hizo una pequeña reverencia y le dedico sus ultimas dos palabras de manera burlona a Eliza. La cual se dio cuenta de inmediato a lo que ella solo respondió con un giro de cara.
- Tía disculpa que te interrumpa pero necesito hablar contigo.
- Claro Anthony, vamos al estudio – La tia abuela se levanto de su asiento y se dirigió hacia la puerta al llegar allí se dio vuelta y dirigiéndole una sonrisa al joven italiano le dijo – Joven siéntase como en su casa, con permiso.
- Muchas gracias, por su amabilidad.
Una vez que la puerta se cerro Pietro tomo asiento, y sin decir una palabra se quedo mirando a Eliza.
Ella ya se estaba sintiendo nerviosa, por mas que hubiera desviado la mirada podía sentir esos ojos grises que la observaban.
- Que?
- Scusa?
- Porque me mira tan fijamente, si piensa que voy a pedirle disculpas por lo de esta tarde esta totalmente equivocado – Eliza fue directa como siempre.
- No esperaba menos de usted signorina, se nota que en su naturaleza un simple perdón no existe.
Eliza se puso de pie sintiéndose ofendida, pero ese sentimiento fue solo una excusa para salir de allí. Había algo en el que le provocaba cierta sensación desconocida para ella.
Se dispuso a salir cuando Pietro se interpuso entre la puerta y ella.
- Que quiere? Hágase a un lado – Eliza estaba desconcertada.
- Signorina, tu sei molto bella per arrabbiarsi – El tono de Pietro era suave y seductor al mismo tiempo. Tomo la mano de Eliza y la beso.
Eliza se sintió embriagada por tan dulces palabras, casi no se reconocía por primera vez se sentía débil, demasiado para su gusto.
- Que le pasa? Por fa… - No podía quitarle la mirada de encima y las palabras parecían no salir de su boca.
- Si? Sucede algo Eliza? - su voz se torno aterciopelada, su aliento parecia acareciar el rostro de la joven
Ella se soltó y tratando de volver en si le dijo
- Primero que nada, para usted soy señorita Leagan, nadie le ha dado confianza para que me tutee y déjeme salir – Pietro se hizo un lado y como todo un caballero abrió la puerta.
- Disculpe señorita Leagan si la hice sentir incomoda – Se sentía victorioso por causar tales sensaciones en ella.
Mientras tanto en el estudio Anthony trataba de buscar las palabras justas.
- Tía, quisiera pedirte disculpas por lo que paso ayer, estaba fuera de mi, pasaron demasiadas cosas últimamente y no pude controlarme.
- Lo se, Anthony lo que realmente me lastimó no fue lo que dijiste ayer, sé que tienes mucha razón por estar disgustado conmigo. Sino por lo que estas pasando, me duele mucho pensar que estas sufriendo y que todo fue por una decisión equivocada de mi parte.
- Puedo pedirte algo tía abuela?
- Claro hijo, lo que quieras.
- Mañana quisiera arreglar el jardín.
- Sucede algo con el, no te gusta?
- No, no se eso sino que quisiera hacerlo, lo necesito, es mas mi amigo Pietro es jardinero, el me va ayudar si tu estas de acuerdo.
- Claro que si, puede hacerlo. Tu amigo se quedara con nosotros verdad?
- De eso también quería hablar, me gustaría que él se quedara aquí, el no conoce la ciudad y solo vino desde Escocia por mi, se lo pedí aun sabiendo que no le agrada viajar en barco.
- Por supuesto, avisare para que le preparen una habitación en seguida.
- Gracias tía
- No tienes porque querido.
Cuando Anthony se volvió a reunir con Pietro en la sala se llevo la sorpresa que no estaba solo sino que sus primos estaban con el, charlando como si se conocieran, lo cual le llamo mucho la atención.
- Parece que se conocen? – pregunto Anthony.
- Anthony, la verdad es que conocimos a Pietro en Escocia, ahora las cosas están del todo clara, es increíble lo cerca que estuvimos de encontrarnos contigo en ese momento.
- Antonio, pudiste arreglar las cosas?
- Si, es mas mañana comenzamos.
- De que hablan? – Archie los interrumpió curioso.
- Mañana Pietro y yo comenzaremos a arreglar el jardín, en realidad haremos unos cuantos cambios.
- Entonces si necesitan ayuda cuenten con nosotros – Stear se ofreció con mucho gusto.
- Gracias pero será mejor que nosotros trabajamos en el jardín y ustedes se ocupan de todos los papeles que trajo William ayer.
- Es verdad, lo mas seguro que tengamos que viajar a Nueva York, podrían venir con nosotros, así te distraerás un poco Anthony y Pietro podrá conocer.
- Ya veremos, aunque suena interesante.
Charles interrumpió la charla para avisarles que en un momento se serviría la cena.
