Sentí las manos de mi amigo en mi cintura y como tomaba delicadamente la otra, mientras comenzábamos a bailar, él me apegaba más contra su cuerpo, quedando nuestros rostros a tan escasos centímetros, me seguía perturbando la cercanía nuestra y mas porque sentía las miradas de todos fijas en nosotros, aún así continué. Él seguía bailando mientras me sonreía y acariciaba mi cintura delicadamente, entrelazo sus dedos con los míos, entonces acerco sus labios cerca de mi oído y mi cuello, sintiendo su aliento, me estremecí, no lo negare, era incómodo y a la vez perturbador.
- Hinata... tranquila no te haré nada que tu no quieras...- dijo simplemente susurrándome, me ruborice. Mientras me hacia girar note que la música de repente había cambiado a un tango, entonces él me recostó contra un brazo suyo sosteniéndome. Habia conseguido una rosa no se de donde y la deslizo por mi cuello hasta mi escote mientras bajaba su rostro por el mismo camino sin tocar mi piel. Me sentía mal, me sentía extraña y culpable porque sabía lo que ambos estábamos haciendo, solo nosotros dos, y no los demás, sabían que esto era una venganza, me coloco frente a él y levantó mi pierna contra su cintura mientras me apegaba contra él aún más, sentí sus manos firmes soteniendome de mi muslo, me sonroje, porque no estaba acostumbrada a esa posición y mas a aquellas caricias. Luego seguimos bailando, de repente caí al piso, levante la vista y lo vi, la mas aterradora imagen
-No vuelvas a tocar a mi esposa así, gusano!- rugió Naruto mientras sus ojos se ponían rojos. Luego de haber golpeado a mi amigo y tiradome al piso fijo esos ojos llenos de furia contra mi y sin decir palabra alguna me jalo del brazo, arrastrándome fuera de ahí.
Nos detuvimos lejos de la fiesta lejos de todos, rodeados por los arboles, y nada mas mientras era de noche, él me miro y sin decir palabra alguna, me tomo de la cintura, me atrajo a él y me besó con mucha urgencia con tanta fuerza y pasión. Sentí sus labios contra los míos, sus manos soteniedome firmemente contra su cuerpo, al principio luché contra él porque me lastimaba, luego sin saber cómo, accedí. Me odiaba, no sabia si por lo que hacia o por no poder rechazarle, luego entreabrió mi boca e introdujo su lengua dentro de esta, me ruborice y ahogue un gemido, mientras mis manos se posaban en sus hombros y lo empezaban a despeinar, sentía sus cabellos contra mis dedos, su lengua en mi boca jugueteando con la mía, su cuerpo contra el mio y como una de sus manos comenzaba a acariciar mi cintura y caderas así como también se preparaba para levantar un poco mi vestido y acariciar mi muslo, fue ahí como si un rayo me pegara que me di cuenta de lo que hacía, en el momento que de sus labios salió mi nombre mezclado con excitación y deseo en su tono, ahí aproveché y lo empuje, él se aparto, estaba nervioso, deseoso y agitado, no puedo describir como me sentía, yo... pues, me sentía igual o aún mas que él.
-Detente Naruto...-
-Como me has dicho?- dijo de repente él- me has llamado Naruto. Hinata, Hinata yo...-
-No!... Por favor... Déjame!- entonces salí corriendo de ahí, dejándolo solo en ese lugar.
Han pasado 2 días desde ese momento y no he visto a Naruto, mi buen amigo se ha comportado como caballero, no ha intentado nada, él dice que sólo lo hace para ayudarme y que no piense mal, incluso me pidió disculpas por el espectáculo del baile, yo lo perdone, la verdad eso es lo que menos me importa, ahora comprendí algo... Que deseo a Naruto y que aún así lo amo, lo amo aún con locura...
-Tía... ahí viene Tío Naruto!- gritó mi sobrina y alze la mirada ahí lo vi, pero su mirada parecía sombría y distante, sólo beso mi frente y me dejó ahí sola. No lo seguí... No podía... Porque a pesar de todo aun deseaba lastimarle de alguna forma
-Hinata... creo que ya que pronto me iré es hora del ultimo ataque contra tu esposo- sonrió mi amigo deseaba decirle que ya no quería seguir pero no lo hice, solo asentí sin saber que tipo de ataque seria...
