Capítulo 7
*En la mansión del emperador de la Tierra…
-Te dije Bulma, que tus padres jamás permitirían que te cases con un hombre que no es nuestra clase – Le decía Launch a su amiga.
- Es que me parece una completa estupidez – La joven de ojos y cabellos azules se notaba irritada – Además estoy segura que en cuánto mi papá pueda hablar con Yamcha, cambiará de opinión –
- Pues ojalá amiga – La rubia que tenía a su bebé en brazos dormido, en verdad se sentía preocupada por la situación de la peli azul. Sin embargo no quería desanimarla – Por cierto… - cambio de tema – Tengo que contarte algo… - Bulma le miró atenta – Fíjate que hace poco llegó el príncipe de los Saiyayins, aunque bueno debido a la muerte de su padre ya es rey… -
-¿Príncipe? Creí que el rey no tenía hijos – dijo sorprendida
- Pues eso es debido a que su padre ermitaño y amargado, jamás salía de su planeta y no socializaba con nadie… Yo creo por eso mismo nadie se enteró de su muerte – hizo una pausa – Bueno en realidad eso no importa, el punto aquí amiga es que el nuevo rey es joven, fuerte y muy guapo… -Bulma no comprendía – Ah! Y claro es soltero… - Launch guiñó el ojo.
Sin embargo la expresión de la joven Briefs no denotaba nada más que indiferencia – Pues que bien, a ver si Roxana y Marissa aprovechan la oportunidad y lo amarran como esposo – dijo sin interés.
-Ash, Bulma esas solteronas quedadas no tienen ni la más mínima esperanza contigo cerca –
- Launch, no me interesa, yo ya tengo a mi Yamcha – le dijo en tono molesto. Sin embargo al ver la cara de arrepentimiento de su amiga se tranquilizó – Comprende, yo estoy enamorada, y ese sentimiento es único, jamás podría casarme con otro hombre.
- Ya lo sé, Bulma, pero debes entender que tu familia no lo permitirá –
*En la casa de la familia Briefs…
-¿Cómo que te vas?- decía molesta la rubia dueña de la mansión - ¿Y la fiesta de este viernes? –
- Lo siento mujer, tengo que ir – le respondía su esposo.
-No, tú vas porque quieres… - continuó – Ya no eres el presidente de Capsula Corp., déjale eso al hombre que ahora tiene ese puesto –
- ¿Y?, Aunque ya no sea un ejecutivo de mi empresa, sigo siendo su fundador y dueño; y me interesa conocer la situación en la que se encuentra. Además te recuerdo que estamos en crisis y es importante que yo conozca las estrategias que se van a implementar para tratar de sacar adelante esto –
-¿Y tienes que viajar miles de kilómetros? ¿Acaso no sabes que existen los teléfonos? – insistía la Sra. Briefs.
- Basta mujer, es mi empresa, es mi vida y es mi decisión – le gritó.
La Sra. Briefs se quedó perpleja ante esa actitud y agacho la mirada. Su esposo inmediatamente se dio cuenta que tal vez fue demasiado brusco en sus palabras.
-Mira no te puedo asegurar nada – le dijo tiernamente –Pero haré todo lo posible para volver el viernes y poder asistir a la fiesta ¿de acuerdo? –
- Este bien –
- Ah por cierto, quiero que vigiles a nuestra hija – La rubia le miró sorprendida ante tal petición.
- ¿Por qué? – preguntó.
- Mmm… pues porque sí –
- Cariño si me estas pidiendo esto es por algo, por favor dímelo – insistió - ¿Acaso pasa algo malo? Por favor no me asustes… -
- Cálmate mujer, no tienes porque alarmarte, Bulma es una buena hija… - trató de calmar a su esposa – Pero creo que es prudente que le pongamos más atención –
- Pero eso es lo que siempre te he dicho yo, si esta consentida es por tu culpa – Dicho eso la rubia tomó uno de los pastelitos que estaban en el escritorio de su marido y empezó a comerlo.
- Sólo vigílala. Ahora por favor déjame sólo que tengo cosas que arreglar –
La Sra. Briefs se retiró del estudio de su esposo y se dirigió a la terraza donde su hermana tomaba el té.
-Necesito que sigas a Bulma a todas partes hermana… - le dijo – Por ningún motivo la vayas a dejar sola, además tenemos que vigilar que hace, a donde va, con quién habla y si recibe algún recado ¿Comprendes? –
Sara se puso de pie asustada -¿Qué pasa? ¿Por qué me pides esto? –
-Tranquila hermana, no pasa nada… espero… pero debemos ser cuidados y no permitir que algún hombre insolente la esté frecuentando –
- Ash Andy ¿enserio crees que eso sea posible? – La robusta hermana volvió a tomar asiento.
- Mi marido me lo pidió –
La mirada sorprendida de Sara era inconfundible – Por kami… - murmuró - ¿Se habrá dado cuenta de algo? –
-No lo sé, no quiso decirme nada –
- Si quieres le puedo preguntar a la Sra. Davis –propuso.
-¿Para que toda la ciudad se entere? – le dijo molesta – Claro que no, esa mujer es una chismosa, así que ni se te ocurra decirle nada – amenazó – Le voy a decir a Goku que investigue y tú por lo pronto no te le despegues –
*Ya en la noche de ese día en un bar elegante de la ciudad…
-Vamos Vegeta, no te hará mal salir de tu cueva y conocer un poco este planeta – Radditz había prácticamente arrastrado y obligado a su amigo para salir a tomar unas copas.
-Mmmpf…- El rey no estaba muy conforme pero debía admitir que ya no podía sobrellevar su aburrimiento.
En ese mismo lugar unas mesas al fondo se encontraba Goku, quién había observado como los dos Saiyas entraron y no pudo evitar recordar haberlo visto antes en las oficinas de Yotsuba "Insolente" pensó.
Camino cerca de la barra donde se encontraba Vegeta y un alto tono de voz dijo – Vaya creí que este bar tenía más clase, no sabía que ya dejan entrar a cualquier mugroso –
Pero Vegeta ni lo notó tomo su copa y se dispuso a sentarse en una mesa – Tú – le gritó el joven Briefs, señalándolo directamente – Sabes que hablo de ti –
Rápidamente uno de los meseros se acercó a Goku – Mi señor, le pido que por favor guarde silencio, él es el Rey Vegeta emperador del planeta Vegetasei – La sonrisa del heredero Briefs desapareció "Demonios".
De inmediato se puso de pie y se acercó a la mesa donde los Saiyas observaban atentamente. –Perdón… - Comenzó a decirle a Vegeta a medida que se acercaba – Discúlpeme mi lord, fui un idiota – se sentó en la silla frente al rey – Por favor perdone mi ignorancia, no recordé que a su fina raza le gustaba portar ropa más acorde a las batallas, en lugar de estos trajes… - dijo señalando su vestuario –… tan incómodos –
Vegeta y Radditz intercambiaron miradas "Imbécil" pensaron al mismo tiempo.
-Por favor, permítame presentarme, mi nombre es Goku Briefs, heredero de Capsula Corp. y… -
- Lo sé – interrumpió el saiya de menos estatura – Yotsuba me dijo muchas cosas sobre ti – sonrió orgulloso.
- Y dígame mi rey… ¿Qué puedo hacer para obtener su perdón? – Sin duda Goku estaba nervioso – Ya lo sé permítame invitarle las copas que usted y su amigo beban esta noche –
Vegeta soltó una carcajada - ¿Y de verdad tienes dinero para pagar, insecto? –
Goku trago saliva – Pues… - Se limpió el sudor de su frente – Depende de que tanto consuman – rio nerviosamente. – De verdad estoy muy apenado por este mal entendido mi rey, y en verdad espero que mi torpeza no sea motivo para que usted deje de asistir a la fiesta que celebra mi familia este viernes. Mis padres y, por supuesto, mi hermana tienen mucho interés en conocerlo…-
Radditz no pudo evitar mirar a su amigo con picardía. – Vamos Vegeta tenemos otros lugares que conocer le dijo –
Ambos Saiyas salieron del lugar y se dispusieron a ir a otro bar. Una vez pasada una calle Radditz soltó carcajadas – Vaya vaya, el humano hizo todo lo posible por caerte bien –
-Mmmpf… -
-¿Ya sabrá que tienes las escrituras de su casa? – volvió a reír.
- No me importa –
- Yo creo que esta fiesta es sólo para enredarte con la bonita de pelo azul… - le dijo – Pero bueno Vegeta no puedes quejarte que ejemplar de hembra más hermoso para ser reina de nuestro planeta, deberías aprovechar esta oportunidad –
-Mmmpf… - Vegeta jamás lo reconocería pero la idea no le era del todo desagradable.
- Además imagínate a tus hijos, de cabellos azules ¿No sería interesante? –
- Ya cállate – Pero Radditz seguía riendo.
- Oye Vegeta ¿te puedo dar un consejo de amigos? – A lo que Vegeta sólo lo observo dándole a entender que hablara – Deberías pensar seriamente en casarte, las mujeres siempre son un apoyo – continuó – Pero si te interesas por esta hembra en particular deberías evitar decirle que nuestra raza es famosa por sanguinaria y asesina –
*Al día siguiente en la terraza de la Corporación Cápsula…
-¿En dónde lo viste? – Le pregunto Andy Briefs a su hijo.
- En un bar… - Contestó Goku – Hasta me senté a tomar una copa con él –
- Que bien hijo – se emocionó – Pero cuéntame ¿cómo es?-
- Joven, alrededor de los 30 años, de aspecto imponente pero con muy mal gusto para vestirse- finalizó.
- ¿Mal gusto? – Se sorprendió la mujer – No lo creo, un rey jamás puede tener mal gusto –
- Pues se viste como un guerrero, con ropa ajustada al cuerpo, así como la fuerza especial Ginyu – decía asqueado el joven – En fin, además me esforcé mucho por tener una conversación con él, pero es imposible lo único que hace es "Mmmpf…" es desesperante mamá –
-Bueno, tal vez no es muy inteligente… Pero no importa, mejor para tu hermana y para nosotros – concluyó – Bueno cambiando de tema necesito que discretamente investigues si tu hermana se está viendo con algún hombre –
Goku se sorprendió ante la petición de su madre -¿Qué clase de hombre? –
-Pues no sé, algún sin vergüenza que le esté llenando la cabeza de tonterías a Bulma – Goku divago recordando la plática con su hermana y esto claro no pasó desapercibido por la Sra. Briefs -¿Acaso sabes algo? –
-No – mintió.
*Transcurrieron los días y finalmente llegó el viernes, noche en que la familia Briefs organizaba una pequeña fiesta en su mansión.
A la fiesta acudieron personas sólo de la alta sociedad, entre ellos Milk, Launch y Zarbon, y otros militares y políticos importantes.
-Andy, Launch y lord Zarbon acaban de llegar, apúrate – decía la robusta tía.
- ¿Y Bulma? ¿Ya esta lista? – preguntó.
- Ya casi – Sara camino hacia donde su hermana se encontraba – Y no creo que ella sea capaz de tener una aventurilla con algún cualquiera… Además en estos días sólo salió de compras con su amiga Milk –
- Pues que bueno, me alegro – se puso sus finos aretes de diamantes – Por cierto, ¿Ya llegó el rey Vegeta? –
- No lo sé –
- Bien, pues ahora ve a presionar a esa niña, tiene que estar lista para cuándo él llegue –
- De acuerdo – Pero antes de retirarse Sara observó el vestido de su hermana – Ese vestido es demasiado atrevido para tu edad hermanita – Pero la Sra. Briefs ni la escuchó.
Mientras tanto en la sala principal donde se llevaba a cabo el evento…
-Escuche que tu padre viajo a otro de los edificios principales de su empresa para conocer la situación y los problemas que tienen – Decía Zarbon mientras tomaba de su whisky y disfrutaba de la velada.
- Así es, pero le prometió a mi madre volver hoy para poder acompañarnos en la fiesta – contestó Goku.
- ¿Y a qué se debe la velada?- preguntó Launch que estaba sentada al lado de su esposo.
- Ah bella Launch… - respondió – Pues sólo es para poder disfrutar la poca paz que queda antes de que estalle la guerra –
La Sra. Briefs entraba al salón recibiendo agradecimientos por la invitación a la velada, así como piropos por su bien conservado cuerpo a pesar de los hijos y los años.
-¿Y en donde está Bulma? – preguntaba una invitada.
-Es… - no pudo responder ya que su hermana Sara le interrumpió.
-Está a punto de bajar, sólo están dándole algunos toques a su maquillaje – sonrió.
Unos minutos más tarde por fin llegaba el invitado estrella. El rey Vegeta quién elegantemente portaba un traje real de color azul marino que denotaba el perfecto cuerpo del saiya, así como la distintiva medalla de la realeza que sólo el emperador podía portar hasta su lecho de muerte. Su amigo aunque no tan llamativo también llevaba su traje de gala que sin duda le hacía ver muy atractivo.
Ambos caminaron hacia el salón principal donde robaban suspiros a las mujeres que ahí se encontraban y provocaban los comentarios de los hombres también presentes. Sin embargo al tiempo que ellos pasaban por las escaleras, la bella Bulma bajaba lentamente, con su bello vestido color tinto, que por supuesto lucía increíblemente gracias a su figura, sin duda alguna robo la atención de los hombres recién llegados.
Vegeta al notar que la gente dejaba de mirarlos para cambiar la dirección de sus ojos hacia otro punto, no pudo evitar seguir la corriente y encontrarse con la mujer más hermosa que jamás había visto.
A pesar de su orgullo, no podía negar que esa mujer le traía, le gustaba, le provocaba algo que ninguna otra hembra en el universo pudo despertar en él. ¿Qué sería? Atracción, deseo, pasión… ¿Amor?... ¿Acaso era posible impregnarse de una mujer con sólo a verla visto en dos ocasiones?. "Imposible" pensó, pero no podía despegar la mirada de aquella mujer de ojos embriagantes, de piel de seda y de finos cabellos de un particular tono azul.
Tenía que ser suya, ese bello ejemplar de mujer, debía tenerla. No habría reina más digna que una fémina única en su especie. Y fue ahí. En ese preciso instante, en ese preciso lugar, que Vegeta se propuso un solo objetivo "Tener a esa mujer".
