Hola! aqui esta el esperado capitulo de Belle y Ruby, antes que nada perdon por la tardanza, pero como dije antes, ya regrese a la universidad, asi que mi idea de ahora en adelante, sera actualizar los fines de semana, esta y la otra historia, pero bueno, pasemos a lo importante, este fue el capitulo que mi loca mente y manos decidieron escribir, la pregunta aqui es ¿Es lo que ustedes esperaban? ¿Les gustara?, eso solo lo sabre con sus review (siendo siencera espero les guste), por cierto salio mas larga de lo que pense, ¿Les gusta que sean capitulos largos?.

Bueno, gracias a Candy: si a mi tambien me cae bien Cruella, y ambas hemos sido marcadas por Perros jajaja. A kykyo-chan: jajajaja la sinceridad de emma, le puede traer algunos problemas o mas bien quemadas de parte de Regina. A Love Girl: me alegra que de gustara la pelea, eso me emociona mucho y claro que iba a aceptar tu propuesta, para eso son los review, para saber lo que el lector quiere, y ya que tu fuistes la primera en pedirme un capitlo de Belle y Ruby, te dedico este capitulo a ti, esperando no decepcionarte. Y a JessRizzles: es un placer tenerte en la lista de review jajajaja, pude leer que te emociona la idea de estas dos juntas, ojala haya logrado cumplir con tus expectativas con el capitulo. Y a todos los que leen esta historia, gracias por seguirla y disfruten el capitulo. De antemano pido perdon por los errores que encuentren en la historia (espero que no sean muchos)

Lo hice de ambas perspectivas, queria que se conociera lo que pensaba Belle y lo que pensaba Ruby, ya se daran cuenta que la primera prefiere guiarse por su mente y la segunda por sus instintos, y que aunque no peleen como lo hace Emma y Regina, no significa que la tengan facil jajajaja, mas Belle XD.

Ni OUAT, ni sus personajes me pertenecen, solo esta historia.


Capitulo 5

Pov Belle

Ha pasado una semana desde que el concejo nos dio la misión de proteger a los concejales Aurora y Felipe y las cosas en este tiempo han sido bastante interesantes. Mi compañera para esta misión resulto ser, la cambiante y nieta de la Concejal Granny, Ruby Lucas.

Tengo que admitir que siempre he sido muy buena analizando y observando a las personas y con solo unas horas puedo tener una idea bastante cercana de como son, además de algunos de sus gestos característicos, esto me ayudó mucho a entender a Regina cuando nos conocimos, pero con Ruby… no he podido lograrlo. Ya llevamos una semana como compañeras y tengo que admitir que cuando, al fin pienso que he logrado acertar un poco con respecto a ella, la Cambiante hace o dice algo y termina por mostrarme inconscientemente que mi idea sobre ella es errónea, eso no significa que tuviera un mal concepto de ella.

Pero siendo "Eres hermosa" las primeras palabras que me dijo a penas nos presentamos, han provocado en mí una gran curiosidad, más de la acostumbrada, es decir una persona común lo primero que diría al presentarse seria su nombre, pero no, esta chica lo primero que me dijo fue eso, de solo recordad el calor que se instauro en mis mejillas, su gran sonrisa, que tengo que admitir era encantadora aunque algo lobuna y la pequeña risa de Aurora, hace me mi vergüenza regrese. Nunca pensé que me encontraría con una persona tan… sincera y directa como Ruby, así como hace años, nunca pensé que conocería a persona tan sarcástica como Regina.

La apariencia algo ruda y rebelde que tiene la de mechas rojas, indicaría que sería una persona, algo violenta, solitaria e impulsiva… aunque, pensándola bien, si es muy impulsiva y un poco violenta, esto último me lo demostró al tercer día de conocernos, pero se podría decir que fue por una buena razón. Ese día, sin querer, encontramos unos simpatizantes de los rebeldes, eran tres, estos estaban golpeando a unos niños, que eran cambiantes, antes incluso de que diera un paso en su dirección para detenerlos, Ruby en menos de un segundo, había desaparecido de mi lado y se encontraba encima de uno de ellos, con su mano sobre la cabeza del simpatizante y presionándola contra el piso. Su rostro, tenía una expresión muy distinta, que no pensé podría llegar a tener… era la expresión de una bestia muy enojada y sus ojos… sus ojos eran completamente amarillos y que resaltaban más con esa bufanda roja que casi nunca se quita, hecho que me sorprendió, anteriormente había conocido algunos Cambiantes, pero la presencia y el aura de ellos, ninguna, se comparaba con las de Ruby, era como los fuertes vientos de un tornado, siempre avanzando a su propio ritmo y dirección, que sin importar cuanto se tratara, nunca se podría llegar a controlarlos, esa fue la sensación, que me dio Ruby, en ese instante y eso solo provoco un latir más rápido de mi corazón, solo pude sentir la emoción de conocer y saber más de esa cambiante de mechas color rojo.

Cuando me di cuenta, después de salir de mis pensamientos, Ruby, ya había acabado con el resto del trio, dejando que huyera al que antes había tumbado y tengo que admitir, nunca he sido una persona que apoye la violencia, para ser más exacta, todo mi pueblo prefiere resolver las cosas de forma pacífica que con la violencia, pero ese día, al ver como esos niños, aun con el dolor en sus pequeños cuerpos, se abrazaban a Ruby y lloraban, no pude evitar pensar que esos hombres merecían más que unos golpes. Después de que curara a los pequeños, que por suerte solo tenían varios raspones, un pómulo algo inflamado y una pequeña cortada en la ceja y no huesos rotos ni nada más grave, los ojos de Ruby ya habían vuelto a su color normal e intentaba animar a los pequeños, al verla hacer eso, pude entender un poco de la Cambiante y es que aun cuando ni su apariencia, ni su actitud no lo mostraran, el amor y orgullo que siente hacia su gente y familia, es grande.

Bien dice el dicho, "Nunca juzgues un libro por su portada", y mi compañera, era el mejor ejemplo de ese dicho. La morena de mechas rojas, era como las estaciones, siempre variante, cuando pienso que no puede ser más impulsiva, hace algo y me demuestra lo contrario, cuando pienso que no puede será más directa y sin vergüenza, soltando sus comentarios o piropos que me sacan un sonrojo, haciendo pensar que no conoce la pena, va y se sonroja por una simple pregunta que le hago, sin importar que, siempre que creo que ya nada me sorprenderá viniendo de ella, hace algo y me demuestra lo contrario, aunque sea solo una semana que tengo de conocerle, mi curiosidad por ella solo aumenta cada día, al igual las ganas por conocer todo lo que esconde detrás de esa sonrisa coqueta y apariencia rebelde.

- Perdón por la tardanza, – apareciendo la causa de mi curiosidad y cabe señalar de mis constantes sonrojos – pero es que no había en la cafetería, así que tuve que ir un poco más lejos – levantando una taza con azúcar.

Su amabilidad, era otra cosa que me sorprendió, sin duda su aspecto no deja a relucir esa parte de ella.

- Gracias, en verdad no debiste – tome la taza que me ofrecía, mientras se sentaba frente mí.

- Naaa, no hay problema, - subiendo sus hombros, restándole importancia, ya algo común en ella – además si voy a beber esa cosa, necesitare mucha azúcar para que pueda pasar por mi garganta sin que lo quiera vomitar. – Cómo olvidar la primera vez que Ruby decidió acompañarme a la hora del té, la cara y los gestos que hizo cuando lo probo, es algo que muy difícilmente olvidare y que siempre que recuerdo me saca una sonrisa.

- Jajajajaja, aun no comprendo porque te sigues empeñando en beber té, si este no es de tu "muy" agrado – capaz su terquedad tenga que ver con su orgullo, según los textos que he leído, sobre los Cambiantes, afirman que estos poseen un gran orgullo que muy pocas cosas son capaces de hacer que un cambiante lo deje de lado, y no creo que una taza de té sea una de esas pocas cosas. – además de que te dará diabetes si sigues poniéndole mucha azúcar al té.

- Jajajajaja no te preocupes por eso, tengo un muy buen metabolismo como te habrás dado cuenta en esta semana – en eso si tiene razón, la he visto comer tanto, como si fuese un pelotón de las Fuerzas especiales, que me empiezo a preguntar como le alcanza tanta comida – y un poquito de azúcar no me hará ningún daño, juntándolo con mi orgullo y terquedad que evita que me deje vencer por una bebida, horriblemente amarga – lo sabía – te podrás dar una idea de porque me empeño en beber tu tan querido té – escuchar eso me causa una pequeña risa, veo que no solo Regina es la única que no aprecia lo bueno del té – además y más importante, la compañía que tengo y el pequeño juego que comenzamos es un muy buen incentivo, para seguir llenando mis venas de tanta azúcar.

Eso es a lo que me refería, cuando creo que hace algo por una razón, en este caso su orgullo y terquedad, viene y me sale con esto, con su sonrisa coqueta y lobuna, junto a su tono juguetón que solo hace que me sonroje.

- Ruby, ¿Qué te dije, sobre tus comentarios coquetos? – le pregunte aun con un pequeño sonrojo en mi rostro, que claramente es notorio, por mi color de piel, que empiezo a odiar por eso y con una voz que denotaba un poco de pena.

- Pues, mmm, – veo que hace un gesto pensativo, que por supuesto no me trago, sé que recuerda muy bien lo que le dije, esa sonrisa que tiene me lo dice – me dijiste que evitara hacerlos, porque hacía que te sonrojaras y porque normalmente soy una exagerada cuando te alago, perooo – dijo alargando la o, y tengo el presentimiento que lo que diga hará que me sonroje más – así como tú no puedes evitar el beber té como una adicta a la cocaína – como que adicta a la cocaína – yo no puedo evitar el soltar comentarios halagadores y coquetos hacia tu persona, porque me encanta verte sonrojada, además que pienso que en ningún momento e exagerado ya que eres linda, hermosa y por muchas otras razones, que si sigo nunca acabare – sí, lo dije, sabía que me sonrojaría más.

- … y me imagino que una de esas otras razones es porque, esa actitud coqueta es algo muy característico tuyo ¿verdad? – al fin pude hablar una vez superado mi sonrojo y no pude evitar decirlo con un poco de enojo, aunque esto último no sé porque.

- Si, puede ser que sea algo coqueta por naturaleza, literalmente – lo supuse después de toda esta semana - pero eso no quita el hecho de que lo que dije antes fue completamente verdad… me encanta verte sonrojada y pienso que eres una de las mujeres más hermosa, por no decir que eres la que ocupa el primer puesto, que he visto en mi vida y tu actitud y forma de ser le agrega un toque de dulzura, que solo aumenta mis ganas por alagarte, sumándole mi actitud coqueta y para dejar claro, es la primera vez que alago y coqueteo con una mujer cada cinco minutos, normalmente solo hago un comentario y ya, pero contigo es algo que me sale constantemente… así que no te sientas celosa – ¿celosa?, yo no estoy celosa… definitivamente no, aunque eso no evita que todo lo que dijo acelerara mi corazón y aumentara mi sonrojo.

Por dios, sinceramente, no creo que sea bueno para mi salud el sonrojarme tanto cada cinco minutos, esta morena terminara por matarme provocándome tantos sonrojos y acelerando mi corazón, nunca me había pasado esto, y no sé porque sea… o puede que sí, pero eso es algo que me niego a aceptar por el momento, es decir es solo una semana de conocerla, mi cerebro me dice que es imposible que eso pase en tan poco tiempo, y como la mayoría del tiempo, prefiero guiarme por el sentido común y pensar que mis sonrojos son provocados por la actitud coqueta, directa y sin vergüenza de Ruby, ya que no es una actitud normal en mi pueblo, los maestros aire, somos más conocidos por nuestra sabiduría, paciencia, técnica y porque no somos tan sinceros y directos como lo es la Cambiante, en lo que respecta a sentimientos, en otras palabras somos algo penosos con grandes muestras de afecto, creo que eso es debido al mayor tiempo que compartimos con los libros y yo no soy la excepción a ello y tener a Ruby, cada cinco minutos alagándome y coqueteándome, me pone en peligro de muerte por tantos sonrojos que me provoca. Esto es algo, que hace darme cuenta cuan diferente somos nosotras dos y nuestras pueblos.

- …dame una tregua por favor Ruby – le suplique, tapándome la cara con una mano - si sigues diciendo todo eso, harás que muera por tanto sonrojo que me provocas con tus comentarios sin pena.

- Jajajajajajajaja, está bien, lo intentare, te daré tiempo para que te recuperes jajaja – al fin me concedió algo de calma – por ahora, después no prometo nada, – bueno, algo es algo – así que, qué te parece que continuemos con la hora del té y nuestro pequeño juego, mientras seguimos esperando por Aurora. – dijo señalando la mesa, donde se encontraban cuatro tazas, una de ellas con el azúcar, una tetera, un jarrón con flores, que Ruby había traído y unas galletas, que se, la mayoría serán devoradas por la Cambiante.

- Bien, tienes razón, hay que beber él te antes que se enfrié, sino, no dudo que esta vez sí lo vomites – dije mientras servía el té un poco más rápido de lo normal, sé por experiencia cuan amargo se ponía este una vez que esta frio, tuve la desdicha de probarlo, por culpa de uno de los tantos argumentos de Regina en contra del té.

- Ok, no quiero que eso pase – rio un poco al ver su cara de asco y la cantidad exagerada de azúcar que le agrega al te, es increíble cómo puede, de estar provocándome sonrojos graves a hacerme reír por su actitud y expresiones algo infantiles – bien, ahora que atiborre mi té con tanta azúcar, podemos seguir con nuestro juego o mejor dicho encuesta – en verdad que no exagera con eso de atiborrar, tanta azúcar hizo que el té cambiara de color.

- Bien, entonces creo que es mi turno ¿verdad? – le pregunte, obteniendo un "así es" como respuesta, poniendo mi mano derecha en la barbilla, como un gesto común en mi cuando estoy pensando.

Esta semana, con todo lo que ha pasado, que cabe señalar, ha provocado una semana más movida de lo que esperaba, ya que después del ataque que sufrió la Concejal Cruella y que gracias al rápido actuar de Regina y de su compañera Emma pudieron evitar y capturar a los responsables de dicho ataque, el Concejo decidió aumentar la seguridad en las empresas, además de realizar investigaciones sobre la mayoría de empleados, ya que los rebeldes se lograron infiltrar tan fácilmente y eso es algo que no podían aceptar, al igual que nosotras, que nuestra misión al ser, el proteger a Aurora y Felipe, de cualquier ataque, debíamos esforzarnos el doble y estar más atentas, en donde los sentidos súper desarrollados de Ruby, jugaron un papel importante, ya que nos habían ayudado a adelantarnos y atrapar a algunos rebeldes que estaban infiltrados como trabajadores en la empresa y que al verse acorralados trataban de huir o atacar, algo que con un poco de viento y un gruñido, se pudo solucionar.

La primera vez, que los instintos y sentidos súper desarrollados de Ruby nos ayudaron a descubrir a uno de los rebeldes, me causo curiosidad y no pude evitar el preguntar como supo que era un rebelde, la morena de mechas rojas me explico, que era capaz de sentir los pequeños cambios que la ansiedad, el enojo y los nervios causaban, que eran el sudor, la rápida respiración, el rápido palpitar, además de que su nariz al ser tan sensible, podía percibir el olor del hierro, pólvora y otros olores característicos de un arma. Eso facilito nuestra tarea, así que basándonos en eso, realizábamos rondas por todo el edificio para poder asegurar el área, más cuando Aurora y Felipe tenían alguna reunión. Que ese era el caso del día de hoy, una vez terminamos la ronda de vigilancia y solamente Aurora seguía en su reunión, ya que Felipe está en el Concilium, decidimos o más bien decidí, aprovechar el tiempo y adelantar la hora del té, como se había hecho costumbre Ruby me acompañaba.

Y así en esos momentos de té y espera, donde Ruby se aburría como niña pequeña, mientras yo leía algún libro, el día anterior, se le ocurrió a la morena de mechas rojas, producto del aburrimiento, el que jugáramos un pequeño juego que era uno de preguntas y respuestas, el cual consistía el hacernos preguntas una a la otra, para así pasar el tiempo y conocernos un poco más, al no ver nada malo en tal juego, decidí aceptar, además de que tenía muchas preguntas con respecto a los Cambiantes, por todos los libros que había leído sobre ellos, que decidí aprovechar y salir de mis dudas.

Ayer, que comenzamos el juego, hicimos preguntas superficiales, como, que te gusta hacer, lo que más odiaba, cosas así, para entrar en calor como dijo Ruby, pero hoy, mi curiosidad era más grande que ayer, así que decidí no dudar por mis preguntas, después de todo Ruby, al ser ella, no creo que se enoje o se sienta insultada.

- …Bien, ya tengo mi pregunta – antes de preguntar, tome un poco de té para refrescar mi garganta – Según he leído en algunos libros, dicen que los Cambiantes, más específicas, las mujeres, cuando tienen relaciones sexuales con otra mujer, pueden llegar a embarazarlas ¿es eso cierto? Si es así, ¿es solo entre mujeres de su propio pueblo o con otras ya sea maestro o no maestro? – cuando termine mi pregunta, solo puedo ver como Ruby escupe su té y empieza a toser.


Pov Ruby

¡¿Es en serio esa pregunta?! No me esperaba eso, no pude evitar escupir mi té y ahogarme por ello, pero es que, en verdad, cuando pensé que me preguntaría algo, pensé que sería, no se algo superficial, sobre mi gente o que se yo, pero nunca me paso por la mente que haría una pregunta respecto a ese tema y más con tanta emoción, si no fuese por mi instinto que me dice que, esa pregunta fue hecha sin nada de malicia, diría que era una pequeña venganza por tanto sonrojo que le he provocado, porque el que me provoco a mí, por dios hace que me queme la cara y también me hace preguntarme qué clase de libros lee.

Aunque, sinceramente no debería sorprenderme, es decir, después de mis tantos comentarios, halagos y demás, le he demostrado que soy una persona que puede hablar de cualquier cosa sin demostrar pena, haciéndole pensar que podría preguntar sin ningún problema, sin que yo me sintiera apenada o insultada y ese sería el caso, pero con esta castaña ojiazul, no sé por qué, pero cuando habla de esos temas con tanta emoción, claro que siendo una emoción puramente curiosa provocada por sus ganas de saber más, hace que experimente pena, algo poco común en mí.

Desde que la vi, supe que era alguien especial, mi lobo me lo dijo, con eso ojos tan azules como el cielo, su pelo castaño claro, como el color de los arboles más hermosos que hay en el bosque de nuestras tierras, su sonrisa deslumbrante y sincera, su piel clara y ese olor a primavera combinado con el olor de las paginas de cientos de libros, que lo más seguro han pasado por sus bellas manos, me cautivaron y me hicieron pensar que era la mujer más hermosa que había conocido en mi corta edad, haciéndoselo saber en el mismo instante en que la tuve enfrente y que en el transcurso de la semana lo he seguido diciendo, provocándole varios sonrojos, los cuales como dije me encantaba ser la causa de ellos.

Con todo esto que he dicho, no puede evitar quedar más que claro, que siento una "ligera" para decirlo de forma amable, atracción por ella, no quiere decir que me haya enamorado, pero creo que a cómo van las cosas, no se podrá evitar que me pongan la correa, así como dice la rubia idiota de Emma, y que estoy segura, si escuchara estos pensamientos, se burlaría de mí de por vida. Pero siendo mi naturaleza y la de todo mi pueblo, el dejarnos llevar por nuestros instintos en la mayor parte de nuestra vida, y que estos instintos me digan que esa maestra Aire, ojiazul, que me ha provocado que escupa el té, formara parte importante de mi vida, es algo con lo que no puedo luchar y tampoco es que quiera, además de que me advierte que no la haga enojar, porque sufriré si llego a hacerlo.

- ¿Estas bien? – mientras sentía unas palmadas suaves en mi espalda, la escuchaba preguntar con clara preocupación – perdón, no debí hacer tal pregunta, debí saber que aun con todo y tus comentarios, no te gustaría que preguntara tal cosa.

- Cof No… Cof, no te preocupes, no fue nada de eso, es solo que al parecer mucha azúcar me provoco toz – no es una muy buena excusa, pero es lo primero que se me ocurrió – así que no hay problema, no tiene nada que ver con tu pregunta – me miraba con duda, no creyéndose la excusa del azúcar, pero bueno fue la mejor excusa que me vino a la mente.

- ¿Segura? – volvió a sentarse frente a mí, pasándome un pañuelo para que me limpiara la boca.

- Sip, segura, - ahora que ya pude recuperarme de la toz, de la sorpresa y de la vergüenza, puedo contestar su pregunta – ahora bien, con respecto a tu pregunta – al ver que iba a decir algo, decidí adelantarme – en serio, no te preocupes, la toz no tuvo nada que ver con tu pregunta, además, recuerda que yo propuse el juego, así que déjame contestarte.

- ok, si es así, está bien.

- Bien, como respuesta a tu pregunta, pues mmm como decirlo, se puede y no se puede, – ver su cara de confusión es divertido y no la culpo, es algo confuso, solo espero poder explicarme bien – a lo que me refiero es que en la actualidad, no ha sido algo que se dé con mucha frecuencia, pero si ha ocurrido, pero solo en parejas de Cambiantes, con maestros y no maestros, es algo que no sabría decirte ya que no hay registro alguno que eso pasara, - su cara se ilumino al saber algo nuevo, en verdad que si es curiosa - pero aun en parejas Cambiantes, según mi abuela, no cualquiera puede hacer que eso ocurra, se necesita algunos mmm requisitos para que se dé. – me puedo imaginar su mente como una esponja, absorbiendo todo lo que acabo de decir.

- ¿Qué requisitos son esos? – ja, sabía que preguntaría eso.

- No lo sé – alce mis hombros – mi abuela nunca me lo dijo y tampoco es algo que preguntara, pero mejor dime, porque tanta curiosidad… ¿acaso quieres tener un hijo conmigo? – juro que lo intente, pero no pude evitarlo, ella se puso en bandeja de plata, sé que le prometí que evitaría este tipo de comentarios, pero no pude y el ver su sonrojo, acepto gustosa mi culpa.

- ¡Ruby! – ups, ahora sí que parece un tomate con ojos azules – dijiste que me darías tregua y evitarías esos comentarios. – no sabía que las galletas dolieran, por suerte no me tiro la tasa de té.

- Dije que lo intentaría – me defendí, dando mi pobre y única excusa, aguantando la risa, porque tengo el presentimiento de que si me rio, la tetera será la próxima cosa que se estampe en mi cara o alguna ráfaga de viento, cosa que prefiero no pase – pero no pude evitarlo.

- En serio que no tienes remedio, no sé cómo no te han cacheteado por andar diciendo tales cosas así como si nada – puede que no me hayan cacheteado, pero si me han perseguido con una ballesta y eso que fue mi abuela por no saber callarme, pero prefiero guardarme ese recuerdo para mí – si eso me dices a mí, que me conoces de una semana, no puedo imaginar qué clase de comentario les dirás a tus amigos. – Belle, Belle, si supieras que esto es por la "ligera" atracción que siento por ti, además cuando menciona amigos, la primera que se me viene a la mente es Emma y no puedo evitar reírme al pensar lo que me haría si le dijera algo como eso.

- Jajajajajajajaja, créeme jamás le he dicho y le diré algo así a ninguno de mis amigos, menos a la rubia idiota jajaja – me duele el estómago por la risa, veo como Belle, sonríe un poco, al parecer ha desaparecido un poco el enojo.

- Cuando te refieres a rubia idiota, te refieres a Emma Charming ¿verdad? – eso me tomo por sorpresa, no sabía que Belle la conociera, porque para que supiera que me refería a ella al llamarla rubia idiota, es que la conoce ¿no?

- ¿La conoces? – si me dice que sí, juro que torturo a la rubia, por no presentarme antes a Belle.

- Se podría decir que algo así – debo tener cara de "qué demonios significa eso" porque veo como Belle se ríe y decide explicarse – bueno de tanto escuchar cosas de ella como, "Maldita la hora en que me cruce con esa rubia idiota" ,"Además de rubia e idiota es una pervertida" o "Acaso no puede detenerse a pensar esa idiota" y otra que es la más divertida "Le lanzare una bola de fuego a la cara a esa rubia idiota si me sigue viendo el trasero", puedo llegar a saber que cuando te refieres a rubia idiota te refieres a ella – ok, esa si no me la esperaba, juro que cuando la vea, me burlare de ella como nunca.

- Jajajajajajajajajajajaja, - mi estómago me duele, hasta ya me salieron lagrimas – Jajajaja, dios jajaja, sin duda no importa quién sea, siempre termina siendo llamada rubia idiota jajaja, y cómo es eso de verle el trasero – mira que se ha vuelto pervertida, eso es algo poco común en ella.

- Empiezo a preguntarme porque le llaman rubia idiota, tú y Regina solo le llaman así - ¿Regina? Ese el nombre de la compañera de Emma, ahora que recuerdo ella y Belle son amigas – esta semana que hable con ella, no paraba de llamarla "Rubia idiota" y creo que te puedes dar una idea de lo que hablaba de ella con lo que te acabo de contar.

- Emma es así, siempre dice o hace algo que te hace decir o pensar, "esta rubia es idiota" pero aun con eso, tiene un gran corazón, ayudando al que lo necesite, no soportando las injusticia, es fuerte y aun cuando le llame idiota, la respeto y la quiero como una hermana – hemos pasado por mucho ambas y nos conocemos desde pequeñas, me es imposible negar el gran cariño que le tengo – y no te preocupes ella tampoco se queda atrás con respecto a tu amiga, "Que amargada es esa morena", "Es una exagerada, claro que pienso a la hora de una pelea", "Maldita creída y orgullosa morena" y creo que al fin entiendo este último "No le quedo viendo mucho el trasero, no soy una pervertida", pero aun a pesar de estos comentarios, no dudo que a Emma le agrade Regina.

- ¿Porque estas tan segura de ello? – aun con tanta quejadera, esa rubia no me engaña

- Años de conocerla, mi querida Belle, además de que no engaña a mis instintos – digo orgullosa de ello, el día que me llegue a engañar la rubia idiota, será el día en que mi abuela acepte que ya esta vieja, cosa casi imposible.

- Bueno eso mismo podría decir de Regina, sé que aunque, se esconda tras ese ceño fruncido y los ataques hacia Emma, le agrada, sino fuese así, la única reacción que vendría de ella seria indiferencia – que hacer con este par, no logran engañar a nadie – pero dejando eso de lado, tengo una pregunta – ok, sé que sería mi turno de preguntar, pero bueno, no importa.

- Claro, ¿cuál pregunta? – qué asco, el té ya se enfrió y aun con tanta azúcar se siente amargo, como demonios le puede gustar a Belle, ¿será cosa de maestros aire?

- Dijiste que jamás les has dicho o les dirás comentarios como las que me dices a mí a tus amigos… ¿Por qué? –… ok, tenía que haber sabido que ella no pasaría por alto mi desliz y que no se quedaría con la duda.

-… Ya te dije, me es algo inevitable – la mirada que me da es la de "aja, que más", porque tenía que ser tan curiosa esta castaña ojiazul, no le voy a decir de mi "ligera" atracción hacia ella, pensara que es una broma o algo así. – Deja de verme así, ya te dije que…

- Hola chicas – juro que en estos momentos soy capaz de abrazar fuertemente a Aurora, por llegar en tan oportuno momento – sabía que las encontraría aquí – si bueno es el lugar más fresco y relajante de aquí – ya he terminado las reuniones por hoy, así que ya podemos irnos al Concilium.

- ¿Al Concilium? Pensé que no era necesaria tu presencia en el concejo – igual pensé lo mismo, al igual que según recuerdo, mi abuela no iba a asistir hoy.

- Así es, pero recibí una llamada de Felipe, al parecer se hablara sobre los rebeldes capturados a inicios de esta semana, quien sabe tal vez han logrado sacarles algo de información - será que lograron hacerlos cantar.

Eso sería una verdadera sorpresa, ya que los rebeldes que antes habían sido capturados, nunca han hablado y se me hace extraño que esta vez sea lo contrario, no es que no me alegre, pero solo me parece raro, y veo que a Belle también le parece raro, pero bueno será mejor que nos concentremos en el camino, vamos escoltando a Aurora, cada una a la par de ella, alertas por cualquier cosa, a cada paso que damos, muchos se despiden con una sonrisa de nuestra protegida, en verdad que la quieren y pues no los culpo, su apariencia es la de alguien dulce e inteligente, sabe cómo manejarse ante cualquier tipo de persona y aprende rápidamente, por algo ella y Felipe su marido, que es igual de inteligente que ella y que sabe usar la espada perfectamente son parte del concejo y eso que solo son cinco años mayor que nosotras.

- Ahora que recuerdo, que hay de la pequeña, ¿sigue con la nana? – esa niña sin duda es hija de esos dos, en toda esta semana no la he escuchado llorar, ni nada por el estilo, debe ser igual de calma que sus padres.

- Si así es, llame antes avisando que llegaríamos más tarde – de pronto se escucha el tono de un teléfono, que era el de Aurora – y mira, hablando de ello – por lo que oigo es la Nana, avisándole que la pequeña ya había caído dormida y otras cosas que deje de prestarles atención al saber que no era nada grave, volteo a ver a Belle, que está un poco alejada y por lo que indica su ceño un poco fruncido, algo le preocupa.

- ¿Qué pasa? ¿Te preocupa algo, Belle? – su ceño se frunce más y eso solo hace que mis sentidos se pongan alerta.

- El viento en esa dirección se siente extraño – no veo más que algunas hojas moverse con el viento, pero eso no evita que quede observando en la dirección que Belle señalo, puede que no pueda sentir alguna diferencia en las corrientes de aire, pero mis instintos me decían que no despegara mi vista de ahí.

Ambas observamos hacia la misma dirección, en silencio, pongo mi sentido auditivo a trabajar, puedo captar que Aurora sigue al teléfono, el cantar de los pájaros cerca, la respiración de Belle, mi propia respiración, el ruido provocado por los empleados de la fábrica… y fue ahí cuando capte el sonido de unas llantas rechinar y el trabajar de un motor, cada vez más cerca de nosotros, fue cuando me puse alerta y mire de reojo a Belle, que había tomado una pose de defensa, lista para cualquier cosa que venga.

Pasados unos segundo, pudimos ver una camioneta que venía a gran velocidad hacia nosotras, en la parte trasera venían como cinco hombres, armados, con armas sencillas y todos de aspecto rudo, a su parecer, porque para mí de rudos no tenían nada, adelante iban solo dos el conductor y otro que portaba una simple escopeta y que no miraba bien, en total eran siete y por la forma en que agitaban las armas como si quisiesen pegarle a una piñata, los hacia parecer niños emocionado por haber logrado pegarle a un perro sin ser mordidos*, eso solo me hacía dudar si en verdad ese grupo pertenecía a los rebeldes, pero no importándome eso, doy un paso adelante, preparándome para lanzarme a ellos apenas estuvieran a una distancia adecuada, algo o más bien alguien.

- Espera Ruby, déjalos que se acerquen, ve por Aurora y ponla en un lugar seguro, yo me encargare de ellos, yo te indicare hasta que momento intervengas – no me quería quedar sin hacer nada y de brazos cruzados, no está en mi naturaleza, pero el ver la mirada que me dirigió la pelo castaño, no tuve de otra que aceptar, así que solo me queda estar de acuerdo con ella, porque cuando se trata de una pelea, Belle, cambia, pasa de ser una amante del té a una amenaza de viento, puede que no le gustara las peleas, pero eso no significaba que no supiera pelear, lo cual es otra cosa que me gusta de ella y reafirma mi pensamiento de nunca hacerla enojar.

Me acerco a Aurora con prisa, que ya se había percatado de lo que pasaba o iba a pasar, así que con un "lo siento" rápido la agarre de la cintura y la levante, cargándola en dirección de la entrada del edificio, que por lo que se las puertas principales eran a prueba de balas así que mejor dejarla adentro, junto con la seguridad del lugar, mientras nos hacemos cargo de ese grupito.

Dejándola adentro, y dirigiéndole una mirada de advertencia a los guardias por si le pasaba algo a nuestra protegida, vuelvo a salir y veo que ya los cinco tipos habían bajado de la camioneta y empezaron a disparar a Belle, que hay que señalar, parecía que no tocaba el piso cada que daba esquivaba las balas, ella no perdía ningún movimiento hecho por el enemigo, parecía que estaba calculando hasta las respiraciones aceleradas de los hombres armado, yo solo podía observar, ya que acepte esperar hasta que ella me lo indicara. En un segundo, sentí un leve cambio en la postura de Belle y al mismo tiempo observe como los cinco tipos, habían dejado de disparar, por lo que me hace pensar que Belle, había estado esperando ese momento y ya dado, empezó a atacar. Mando una ráfaga de viento al suelo que se dispersó alrededor de ella, haciendo desestabilizar a todos ahí por la fuerza de dicha ráfaga, aprovechando eso se posiciono enfrente de su primera víctima, lanzando un golpe de aire con su palma abierta, directo al estómago, mandándolo a volar, después girando sobre su mismo eje, mando una ráfaga provocada por el movimiento de su pierna derecha, noqueo al segundo y tercero, el cuarto tuvo una forma poco digna de caer, ya que al ver que Belle iba tras él, salió corriendo sin dirección alguna y sin fijarse que frente a el había un poste de tendido eléctrico, el sonido que provoco su cabeza al chocar con el poste me hizo pensar que no despertara en buen rato, el último en pie, no dudo y subió a la camioneta e indico que arrancara y los sacaran de ahí.

- Ruby, es todo tuyo – al fin, las palabras mágicas que estaba esperando, creo que Belle ya había sospechado que esto pasaría, pero eso no importa, ahora me toca divertirme.

Ya que me quiero divertir un poco, acosta de ellos, les doy algo de tiempo para que se alejen unos metros más, cuando creo que es suficiente, me agacho un poco y libero una pequeña parte de mi lobo, como única prueba de esto, mis ojos cambian de color a un intenso amarillo, y mis colmillos crecen un poco, ahora si es tiempo de cazar.

Corro a una gran velocidad detrás de ellos, pero al darse cuenta de mi presencia, el sujeto en la parte trasera empieza a dispararme, así que cambiando de dirección, dando un gran salto al lado izquierdo, me sostengo de una de las ramas de un gran árbol y empiezo a impulsarme de ellas, saltando de una en una, haciéndole imposible el darme y dándoles un rápido alcance, cuando estoy cerca de ellos, me impulso con un poco más de fuerza dando un gran salto, en medio de este, lanzo una bellota que tome de uno de los árboles y con una fuerza controlada la lanzo directo al estómago del tipo en la parte trasera de la camioneta, sacándole el aire y dejándole imposibilitado. Caigo sobre el capote de la camioneta, asustando a los dos que se encontraban ahí y grande fue mi sorpresa al ver que el que estaba de copiloto, era el tipo que había golpeado a dos niños cambiantes esta semana y que lo había dejado huir pensando que eso le serviría de lección, veo que me equivoque, así que ya para terminar con este pobre intento de ataque, lance un golpe directo al conductor, quebrando el vidrio del parabrisas y noqueando al instante al conductor, haciendo que perdiera el control, salte antes de que la camioneta chocara con un árbol, dando por terminada mi caza.

Cuando dirijo mi mano derecha a mi cuello, para tocar la bufanda roja, que fue el último regalo de mis padres y que nunca me quito, me doy cuenta que no la tenía, lo mas seguro que se había caído en la persecución de tanto salto, empecé a ver alrededor, buscándola con algo de desesperación, lo que provoco que no escuchara el sonido de una pistola al cargar hasta muy tarde, al darme vuelta puedo ver el que era copiloto y al que había hecho besar el suelo hace unos días apuntándome con una pistola, pero antes de que pusiera su dedo el gatillo, una ráfaga de viento impacto en el, haciendo que se golpeara la cabeza y que callera desmayado.

- Ten – no es necesario que me voltee para saber quién es, pero de pronto siento como algo cae suavemente sobre mi cabeza, dándome cuenta que era mi amada bufanda roja – se te callo cuando distes el primer salto – si no te doy un beso, es porque no quiero terminar noqueada por una ráfaga de viento como los otros tipos.

- ¿Te puedo dar un beso? – nunca dije que no preguntaría y de nuevo puedo apreciar ese adorable sonrojo, si, sin duda nunca me cansare de eso.

- Dios, en serio Ruby, tú no tienes remedio – no, en verdad que no – en que situación será que te pongas seria y dejes de decir comentarios vergonzosos.

- Pero si no dije nada malo, me refería a un beso en la mejilla – no me refería a un beso en la mejilla pero bueno – Mmmm que clase de beso, pensaba usted Señorita French, a mí no me importaría dárselo en otro lugar además de la mejilla - no me importaría para nada, eso fue lo último que pensé antes de sentir un golpe en mi costillas y sí que dolió, sí que tiene fuerzas y no pareciera.

- Y alégrate que te pegue suavemente – en serio, no quiero saber, que pasaría si me pegara de manera fuerte, capaz y me quiebra las costillas y eso es decir mucho, aún sigo sobándome mientras veo como se aleja de mí.

- Belle – se voltea y recibo una mirada de "te pegare más fuerte si dices un comentario vergonzoso" – gracias – eso la dejo sorprendida y le causo un lindo sonrojo, esta vez lo provoque sin querer, en verdad solo quería darle las gracias por recoger mi preciada bufanda – esto es importante para mí – la bufanda siempre ha estado conmigo desde que mis padres fallecieron, es lo único que me queda de ellos.

-… en verdad que cuando creo que no me sorprenderás más, lo haces - ¿Qué? A que se refiere con eso, solo la veo negar con una sonrisa, algo resignada, mmm no entiendo a qué se refiere.

- ¿A qué te refieres? – Me está ignorando – Belle, hey dime a que te referías, Belle.


*Con respecto a esta comparacion, no se jajajaja, es Ruby, algo asi tenia que decir a mi parecer jajajaja.

Asi que, ¿que les parecio?, y antes que lo olviden, el proximo capitulo, sera uno de mis favoritos y que tengo desde hace mucho en mi cabeza, al fin Regina y Emma, daran una pequeña muestra de sus verdaderos poderes.

A aquel que lea mi otra historia, El ladron de novias, les aviso que mañana o mas bien hoy porque ya son las 12, lo publicare. Hasta mas tarde!