El camino a la felicidad
"Basado en la historia original de Un amor indeseado"
VIII.-"Kaze ga fuite"
'Como el viento al soplar'
Todo fue realmente inesperado. Jamás se imaginó que Hinata le hubiese dado una sorpresa de esa índole… Cómo amaba a aquella mujer. Definitivamente debía interferir en el dichoso compromiso en que su padre la había metido, sin duda su puesto e influencias debería de ayudar. Sino… era capaz de dejar todo atrás con tal de permanecer a su lado.
Su cuerpo yacía sobre la gran cama que compartía con su amada, en la cual, sin darse cuenta, comenzaron a acostumbrarse a dormir desnudos, a pesar de no haber copulado nunca, era extraño, pero cada vez que estaba a punto de hacerla suya siempre pasaba algo que los interrumpía. De verdad era molesto, pero agradable a la vez, lo llenaba y deseaba cada vez con más fuerza, que a veces sentía que moriría del éxtasis en cuanto el acto se concretara. Estaba sumido en sus pensamientos mientras permanecía sobre la cama, sus brazos estaban detrás de su nuca, su fornido torso estaba desnudo, y el resto de su desnudez estaba cubierta por las sábanas y las innumerables mantas sobre ésta, ya que para su desgracia, Hinata era bastante –demasiado- friolenta. Aunque esto también tenía su lado bueno; cuando el frío la atacaba, se aferraba a él, como si tratara de fundirse en él, y eso, a su parecer, era bastante agradable.
El continuaba mirando el techo, mientras su mente divagaba en miles de hechos de felicidad y tristeza, sin notar que su amada se acercaba sigilosamente a él, vestida con una ligera bata de seda traslúcida, que dejaba ver su cuerpo bajo una ligera pijama. Sin que Gaara lo notara, ella ya se había aferrado a su pecho con suma fuerza. Este quedó impresionado ¿ella era tan buena ocultando su presencia… o realmente había bajado tanto la guardia?
-Tengo frío… -Susurró Hinata, mientras se aferraba aún más a su pecho. Gaara sin pensarlo dos veces la abrazó y la cubrió con las mantas. –Gracias por estar siempre a mi lado… Gaara-kun.
-No tienes por qué agradecérmelo… -Dijo Gaara mientras dejaba a Hinata bajo su pecho, y él se encaramaba sobre ella, haciéndole abrir sus piernas para acomodarse. Esto no pasó desapercibido por Hinata, quien se sonrojó al notar la comprometedora posición en la que usualmente le gustaba tomar a Gaara. –Me encanta cunado te sonrojas. –Le susurró en el oído mientras daba pequeñas pero certeras lamidas al lóbulo de su oreja. Esto hizo estremecer a Hinata notoriamente, de modo que lo único a lo que atinó a hacer, fue aferrarse del cuello de Gaara.
-No h-hagas eso… p-por fa-vor, Gaara… k-kun. –La voz de Hinata sonaba suplicante, lo que hizo que Gaara se exaltara de sobremanera, haciendo que comenzara a lamer la extensión de su cuello lentamente. Hinata temblaba cada vez más ante las caricias de su amado, hasta que sin darse cuenta, comenzó a sentir unas débiles, pero significativas punzadas en su entrepierna, que para su desagrado, le gustaban. Sin darse cuenta soltó el cuello de Gaara, y sin que este lo notara, llevó una de sus manos hasta su entre pierna, sorprendiéndose a sí misma de lo húmeda que se encontraba. ¡Estaba hecha un verdadero río! Suplicó internamente que Gaara no lo notase, no soportaría la vergüenza de que él la viera en ese estado. Pero, desafortunadamente, sus muecas cambiantes y expresivamente notorias, no pasaron desapercibidas por el pelirrojo.
-¿Sucede algo, Hinata? –Detuvo su acción en seco, para mirarla fijamente a la cara, ésta sólo desvió su vista hacia un lado, sonrojada, mientras llevaba su mano limpia hacia su boca.
-N-no e-e-es… n-nada… Gaara… kun. –Su significativo tartamudeo no pasó desapercibido por él, ya que últimamente, en su presencia era olvidado. Gaara entrecerró sus ojos, para mirarla con detenimiento, y, desconociendo la humedad de su otra mano, ésta la tomó y la acercó a su mejilla, sorprendiéndose de la humedad que ésta presentaba. Hinata, avergonzada a más no poder, se cubrió la cara rápidamente con sus manos. –L-lo siento… Gaara-kun… no entiendo q-qué me e-está p-p-pasando… -Gaara no sabía bien qué hacer, no sabía qué reacción tomar.
-¡Demonios! ¡¿Ahora qué mierda hago? –Gritó Gaara en su mente.
-No me digas que no sabes por qué tenía su mano así de mojada… -Habló por fin su demonio interno después de un tiempo prolongado de silencio.
-Que no, maldita sea. ¡Si lo supiera no estaría en este dilema interno con un demonio mapache!
-Bien, tienes suerte de que yo, el gran Shukaku sea el demonio encerrado en tu interior.
-Por favor, ve al grano, no tengo todo el tiempo del mundo. –Y así, internamente el Shukaku le comentó sobre la manifestación de la excitación en los hombres y mujeres. El instantáneamente, Gaara abrió sus ojos, sorprendido del motivo por el que Hinata estaba en ese estado. –Hinata… -Ella no le respondió, sólo le contestó apretando aún más sus manos contra su rostro. –Hinata, mírame por favor. –Pero ésta no reaccionó positivamente –para él-, así que, debido a la excitación que comenzó a sentir, producto del saber de la excitación de Hinata, se acercó lentamente a las manos de Hinata, que cubrían la mayor parte de su rostro, y acto seguido, comenzó a lamer lenta, pero sensualmente la mano que aún se encontraba húmeda.
Hinata, anonadada, alejó sus manos rápidamente de Gaara, quien al ver su rostro libre de sus manos, apresó los labios con desenfreno. Se quedó así unos cortos minutos que parecieron eternos para ambos, para que Gaara, posteriormente comenzara a abrir la boca de Hinata con su lengua, haciendo que ella se relajara, dejando la tensión de sus músculos ceder ante el placer que le producía besar al amor de su vida. Volvió a rodear el cuello de Gaara, haciéndolo profundizar aún más el beso; dada la acción de Hinata, Gaara la tomó como una incitación a más, y lentamente, comenzó a descender una de sus manos, mientras hacía que el beso fuese cada vez más intenso y apasionado, hasta que su mano se escabulló bajo la fina tela del pijama que llevaba Hinata. Esto la hizo estremecerse, iba a protestar, pero Gaara proporcionó más presión al beso, haciendo que Hinata quedara prácticamente inmovilizada. Su mano se escabulló entre el suave y fino pijama, topándose con los rizados bellos que cubrían la intimidad de Hinata, comenzó a jugar suavemente con ellos, cosa que al parecer, avergonzaba cada vez más a Hinata, pero, contrariamente, a Gaara parecía excitar cada vez más. Pero no se limitó a esa zona, oh, claro que no lo haría, simplemente, no encontraba las palabras para describir el mar de sensaciones que experimentaba en ese momento. Sus dedos se deslizaron lenta y sensualmente hasta introducirse en la intimidad de Hinata. Ésta sólo un gemido notorio, que Gaara seguía callando entre sus labios.
Los dedos de Gaara comenzaron a moverse lentamente, más que nada, por temor a hacer algo que a ella no le gustase. Y en eso, el beso se comenzó a intensificar aún más, pero esta vez por parte de Hinata. Gaara, con su otra mano libre, comenzó a quitar la parte de arriba del pijama que Hinata llevaba, haciendo que separaran sus bocas. Sus ojos reflejaban el rostro del otro, sus miradas eran intensas y presentaban un brillo inusual: deseo, deseo el uno por el otro, pero no cualquier deseo, sino un deseo amoroso, el deseo de amarse en todas las formas existentes.
Las sensaciones que sintieron en esos precisos momentos fueron extrañas… Jamás en su vida les había tocado sentir algo así. Hinata se levantó lentamente, para quedar sentada frente a Gaara, quien había quedado arrodillado entre sus piernas. Pero sin dejar de mirarse a los ojos en ningún momento. Comenzaron a acercar sus rostros, nuevamente, pero esta vez sólo juntaron sus frentes, como hacía tantos años no hacían, y todo esto, sin dejar de mirarse. Y, de la nada, sólo se abrazaron, dando a entender que ese era el momento más perfecto en toda su vida… El momento en el que realmente demostraron su amor sin decir una sola palabra.
Continuará…
Rashi: ¡Hola! –Grita exaltada.
Gaara: ¿Cómo que "hola"? ¬¬
Rashi: Hola, pues xd
Gaara: Y tienes el descaro de saludar como si nada? Dejaste este fic botado hace casi cinco años! Ò_ó!
Rashi: em… verdad ._. Pues, disculpas a todas las que querían seguir leyendo el fic, pero ya ni recuerdo por qué dejé de escribirlo xD Creo que continuaré mis fis inconclusos hasta que los termine c:
Gaara: Ya era hora -_-
Hinata: ¡Da lo mejor de ti, Cati-san!
Rashi: D:! Que ya no soy Cati! _ Ahora soy la queridisisisisísima Rashi :B
Gaara: ¡Jamás! Tú serás siempre la niña tímida y grosera que nos escribe :D
Rashi: Nooooo! D: Bueno, los dejo, espero me dejen reviews, para darme ánimos de seguir escribiendo esto xd
