Mientras tanto, Terry hablaba con Albert sobre su pierna "rota".
-Por favor Albert, llama al doctor-
-Candy dijo que aún no estabas bien, además, sí se entera que llamé al doctor creerá que no confío en ella y me matará-
-por favor, hombre-
-Bueno, pero por lo menos has el favor de no caminar sin muleta-
-Estoy bien, ya puedo caminar. Lo único que me lo impide es este yeso-
-jajaja pareces pingüino-
-¿tienes whisky?-
-sí-
-dame un poco-
-también hay que coméntale a Candy y al doctor tú problemas de alcoholismo-
-No tengo problemas de alcoholismo-
-Sí que los tienes, vienes aquí y lo primero que pides es whisky en lugar de té-
-En realidad lo primero que te pedí fue que llamaras a un doctor… y tampoco es como si bebiera todo el día-
-Ja, llamaré al doctor, mientras quédate aquí… una cosa más, ¿desde cuándo caminas sin muletas?-
-mmm desde hace cuatro días que ya puedo caminar. Trataba de alcanzar un poco de vino y me caí…-
-Jajaja, lo que haces por alcohol… y dices que no tienes problemas-
-si, como sea, me caí, pero no sentí dolor, intenté pararme y descubrí que no me dolían en absoluto- Media hora después el doctor llegó a la mansión y revisaba a Terry.
El médico mojó el yeso y lo retiró. Palpó la pierna por todos lados, también el hueso, para cerciorarse de que ya no estaba roto-Me perece que está en excelentes condiciones, y que ya puede caminar- dijo El doctor- sin Embargo, sería prudente empezar a ejercitar de nuevo los músculos, para des atrofiarlos-
-Sí, doctor- dijo Terry. El médico se retiró y Terry empezó a caminar. Bajó las escaleras junto con Albert y salió al jardín trasero y gracias a la imponente mansión desde la parte delantera de la casa no se veían ellos. En ese momento bajaba Candy bajaba del auto con George y se sorprendió mucho al ver al doctor ahí. Casi al instante se preocupó y se precipitó escaleras arriba. Subió al cuarto de Terry cuando encontró el yeso en la basura y la cama deshecha se alarmó.
-¡Terry!, ¡Terry!- abrió las cortinas y a través de la ventana vio a Albert y a Terry caminando. Volvió a bajar corriendo las escaleras y cuando estuvo frente a ellos dijo:
-¡Terrence Greum Grandchester!, ¡¿qué te dije sobre quitarte el yeso?!- se puso las manos en la cintura y Albert se echó a reír.
-¡Albert, deja de reírte!-
-¿por qué a le no le gritas "¡William Albert Ardley!" como a mí?-
-porque después de todo es mi padre-
-jajajaja, yo diría que soy tu hermano… después de todo aun soy joven y con lo rápido que van ustedes dos… ahora soy abuelo de renombre, y no quiero ser "abuelo de verdad" antes de los treinta… prefiero ser un tío-
-jajajaja, ahí lo tienes-
-¿y qué hacía el doctor aquí?, ¿ha pasado algo malo?-
-en lo absoluto, más bien yo diría al contrario, como ya te habrás dado cuenta, no llevo el yeso puesto-
-Si… me siento celosa…-
-bueno, los dejo, tengo que ir a las oficinas de times Square… los veo a la hora de la cena- dijo Albert, pero en lugar de ir a sus oficinas fue al zoo.
-dime, mona con pecas… ¿por qué te sientes celosa?-
-Jmmm… se supone que yo solita cuidaría de ti…-
-jajaja, lo has hecho bien, incluso excelente, si se toma en cuenta el hecho de que eres la enfermera más atolondrada de por aquí…-
-¡Terry!, tu siempre tomándome el pelo…-
-no te enfades… ¿has encontrado algo?-
-sí, encontré una casa algo descuidada, pero nada que no se pueda arreglar, en ella vive una señora que tiene a su hijo en Francia y decidí ayudarla comprando la casa-
-típico de ti… pero la guerra no acaba… hace casi dos años que empezó y también hay muchas muertes… todos ellos dan la vida por la patria… se habla de que Estados Unidos entrará a la guerra…-
-Terry… no hables más de la guerra…- dijo Candy, que al oírlo hablar así recordó a Stear y su triste final.
-No llores… créeme que no se me ocurriría entrar… al menos ya no más…-
-¿cómo es eso de ya no más?... ¿acaso tu… te lo habías planteado…?-
-pues… si… más o menos dos meses después de nuestra despedida en el hotel… en febrero…-
-pero Terry… febrero fue el mes pasado…-
-de hecho cuando te escribí… la primera carta que redacté quedó muy diferente a la que recibiste… te diría que partía para el frente balcánico… y luego rompí mi compromiso con Susana…-
-No sabes cuánto me alegro de que no lo hicieras…-
-Mejor cambiemos de tema. ¿Has ido al teatro?-
-si…, el director parecía muy emocionado ante la perspectiva de volverte a ver sobre el escenario… también encontré a Susana ahí…-
-¿Susana?-
-Si… iba con su madre… se podría decir que nos saludamos…-
-Espero que no te haya hecho pasar un mal rato-
-No, para nada-
-¿y no viste a Karen?-
-¿Karen Claise?- preguntó… recordó cuando la encontró en Florida.
-Sí…- Candy arqueó una ceja y Terry rio –jajaja, que tarzán más celoso… te lo pregunto porque ella fue… creo que la palabra que más se le acerca es "amiga" durante el tiempo en el que estuve trabajando-
-No… de hecho estaban ensayando-
-Ah… creo que me gustaría invitarla-
-¿A dónde?- preguntó Candy, recelando.
-a nuestra boda- con
-mmm si, ¿por qué no invitas a todo el grupo?-
-no… sólo vendría ella, Robert, tal vez Steve… y nada más- siguieron charlando animadamente, olvidándose de todo.
Susana le pidió a su madre que la dejara un momento a solas con sus antiguos compañeros de teatro.
-Susana… me alegro de verte- le dijeron Steve, Luis y James, con quienes solía llevarse mejor.
-Yo también me alegro mucho de verles a todos- dijo y le guiñó un ojo a James.
-nosotras también nos alegramos de verte- dijeron Eugene, Margarett y Ofelia.
-pues yo no- dijo Karen, que había seguido a sus compañeras.-cuando estabas aquí sólo lograbas incomodarnos y trataste de chantajear a Terry para que se casara contigo, aun sabiendo que él quería a Candy… eres el ser más egoísta que he conocido y he de admitir que estoy muy feliz de que ya no trabajes aquí-
-Karen , querida… ¿por qué me tratas así?, yo quiero ser tu amiga… ven, conversemos-
-Olvídalo…-
-Karen, se buena y ve- le dijo Ofelia. Karen, de mala gana siguió a Susana por el pasillo de vestuarios.
-De una vez te digo que yo no me trago ese cuento de que eres una niña buena y que no mata ni una maldita mosca- dijo Karen.
-Escúchame bien, que sólo te lo repetiré una vez- le dijo Susana a Karen- no espero que te lo tragues… todos me creen y me prefieren a mí… soy mejor actriz que tú… no me llegas ni a los talones… en cuanto a Terry yo sé que tú lo amabas y por eso no soportabas la idea de que él estuviera conmigo… en cuanto a Candy… no te preocupes, que no durarán juntos ni medio año y de eso me aseguro yo-
-Pues estando en una silla de ruedas… creo que no hay mucho que hacer… y no te funcionará una vez que le haya contado a Candy y Terry-
-puedes decirle lo que quieras… a Terry lo engañe todo el tiempo… en cuanto a esa inepta es demasiado ingenua para creer que una persona sea capaz de tanto… y mira que ejemplos no le falta… como su prima Elisa Leagan-
-Terry la prefiere e a ella…-
-¿por ser rica?, ¿por ser más bonita?, por favor, no me hagas reír… y deja de meterte en mis asuntos o te juro que de esta no sales, Karen Claise-
-no te tengo miedo, tus amenazas no causan ningún efecto en mi… imbécil- dijo Karen y la dejó con la palabra en la boca. Susana fue con James, un tipejo pelirrojo y sin una pisca de ingenio, además de ser un gran bebedor. Susana sabía que James haría cualquier cosa por acostarse con ella… lo drogó y tomó ventaja de eso. Ahora la primera parte de su plan para separar a Candy de Terry estaba completa.
LAMENTO LA TARDANZA... yo iba a publicar el lunes, pero no había ni un solo comentario y eso me desanimó... digan si les gusta la historia... si no, creo que la descontonuaré... sin embargo mientras haya una sola persona que quiera leerla la seguiré escribiendo... por favor, diganme si les gusta o no, o si hace falta mejorarla, no sé... las quiero :D
