Capítulo VII: Conflagración en las Estrellas.

Hala: Comando Central de la Armada Kree.

Los rumores generaban preocupación entre los Comandantes del Imperio, con una intensidad más elevada de lo que estos consideraban tolerable. La sucesión de extrañas emanaciones de energía que parecieron salir disparadas de la nada y golpearon los vehículos de guerra de sus "socios" extra-dimensionales, haciéndolos pedazos como si fueran juguetes inservibles e inoperantes, había sido detectada por todas las sondas de espionaje de cada Imperio que poseyera algo de valía en el juego de potencias galácticas e intergalácticas del Universo. Pero ninguna de las potencias interestelares había sido capaz de ubicar la nave o las naves que poseían un poder de fuego tan brutal que había desintegrado como si nada a unos vehículos, artillados y blindados tan poderosamente, que las mejores armas de destrucción masiva de los arsenales Kree, Spartoi, Shi'ar, Insectoide, Badoon, y Skrull no les habían generado ni una ligera fisura. Pero sus sondas apenas lograron detectar la explosión que asolo las maquinas de guerra y no el momento en que fueron disparadas ni el lugar del que se emitieron. Era una doble preocupación: ¿Quién poseía una tecnología tan avanzada como para destruir unas maquinarias tan potentes y a la vez, enmascarar su ataque tan bien que este no fue detectado hasta que los vehículos blindados habían estallado en miles de fragmentos a través del campo de batalla terrícola?

Pero existía otra preocupación entre los integrantes del Comando Supremo Kree: ¿Por qué una potencia de una magnitud científica, tecnológica y militar tan amplia y que aterrorizo a todos los poderes que merecían consideración en el Universo (según los reportes de inteligencia, hasta los Celestiales y los Todopoderosos se alarmaron por la inesperada demostración de poder de los alienígenos interdimensionales), tomaría la determinación de lanzar una agresión militar de vasta envergadura contra unas maquinas que desarrollaban una legítima operación de contrainsurgencia en apoyo del legítimo Gobierno de uno de los más poderosos países de la Tierra, demostrando así poseer simpatías por una banda de forajidos que parecían luchar por los principios que en Hala habían defendido los partidarios de la Herejía del Traidor Kral-Vel?

¿Qué clase de potencia interestelar interfería en los conflictos que estremecían a un planeta inferior, protegiendo en el proceso a las bandas revoltosas que intentaban socavar la voluntad de poder del Estado existente? ¿Desde cuándo un poder capaz de proyectar poderío a través del cosmos y posiblemente entre Universos no utilizaba esta capacidad para conquistar los mundos incapaces de protegerse a sí mismos, tal cual era la práctica común entre los Skrull, los Shi'ar, los Kree y el resto de las potencias con capacidad intergaláctica y en cambio se comportaba como un factor revolucionario qué socavaba las estructuras de los Estados existentes en beneficio de organizaciones y clases sociales contrarias al Orden Natural de las cosas y partidarias de proyectos sociopolíticos perturbadoramente subversivos?

Desde la llegada del poderoso caudillo extra-dimensional con la evidente marca del vencido, muchos rumores habían circulado a lo largo y a lo ancho del cosmos sobre las características de los poderes que habían resultado ser capaces de aplastar a un líder de tan evidente prestancia y categoría. Se afirmaba que las guerras habían degenerado a un nivel tan bestial que la realidad de la que provenía el jerarca había colapsado. Se decía que los mundos de nacimiento del potentado no eran otra cosa que paramos desolados e insalvables. Se llegaba a suponer que las criaturas zombis de la realidad 2149 en su campaña para saciar su hambre indetenible invadieron y devastaron la realidad del exiliado. Pero entre las múltiples versiones presentadas, la que más preocupación generaba entre los poderes universales, se encontraba en la loca teoría, expresada por algunos integrantes del Consejo Universal, que afirmaba poseer fuentes de incuestionable fidelidad y aducía que sin genero alguno de dudas lo que aconteció en la realidad del refugiado extra-dimensional fue un Levantamiento Radical en contra de las estructuras económicas, sociales, políticas y militares imperantes, que llego a ostentar características extremistas y fue liderada por las capas más explotadas y oprimidas de la sociedad; una Insurrección acaudillada por las clases sociales encargadas de sostener el funcionamiento de los engranajes productivos de la sociedad, bien fuera de modo libre o encadenados en esclavitud, con la clara intencionalidad de aniquilar toda la estructura de poder socioeconómica y político-militar y construir una realidad social que beneficiara a las clases sociales trabajadoras y destruyera las clases sociales que detentaban él poder.

Lo demencial de semejante teoría no era la probable existencia de fuerzas que pretendieran subvertir todo el Orden Natural en provecho de los más execrables elementos sociales. En el propio Imperio Kree se localizaban facciones de bandoleros que eran portavoces de estas patrañas alucinantes. Lo ridículo se encontraba en la tesis, sostenida por estos integrantes del Consejo, que afirmaba la concreción victoriosa de los intentos revolucionarios en aquel Universo y la creciente potencia y acelerada expansión de los terroristas a lo largo y ancho de las estructuras políticas galácticas e intergalácticas de la realidad subvertida. Una oleada de victorias revolucionarias que alcanzo los territorios del caudillo exiliado y lo forzaron, después de una guerra salvaje que se prolongo por décadas a levantar el vuelo y huir desesperadamente para no perder la vida junto con sus vastos dominios.

Ninguna subversión revolucionaria emprendida por las Clases obreras y esclavas podría alcanzar la relevancia suficiente como para destrozar todo el aparato de poder existente y en el proceso reconstruir la sociedad sobre bases completamente nuevas. Por lo menos no en sociedades tan complejas como las que dominaban el viaje interestelar, intergaláctico e interdimensional. Menos aun se encontraría poseedora de construir una sociedad tan bien estructurada y poderosa que ya se prolongaba su existencia desde hacía seis mil años terrícolas y controlaba más de 125 mil galaxias y proseguía su imparable expansión. La sola creencia que semejante idea tuviera bases reales resultaba cuando menos risible y eso cuando no merecedora de la internación en una cárcel psiquiátrica de máxima seguridad.

Aunque algunos elementos dentro del Comando Supremo Estelar Kree no podían olvidar los informes confidenciales que habían sido almacenados en el interior de los Archivos Secretos Inescrutables; y a los que solo poseían acceso la Inteligencia Suprema, Ronan y algunos integrantes escogidos del poderío civil y militar del Imperio. Informes que habían sido mantenidos bajo estricto secreto, incluso de los ojos y oídos de los miembros de la Dinastía Imperial Inhumana. Informes que se encontraban divididos por época analizada y que abarcaban los años 3.500-3000 A.C y 1800-1900 D.C del calendario terrícola.

Informes en los que los Comandantes de sendas Flotas Expedicionarias Interdimensionales ofrecían datos contradictorios y no completamente verificados y definitivos sobre galaxias ubicadas en una realidad diferente a la nuestra y en la cual se observaban características que la diferenciaban radicalmente del Universo "Primario": Para comenzar se observo y constato que el planeta Tierra no representaba nada en esa realidad. No era más que un yermo completamente desolado, auto aniquilado durante una sucesión de salvajes guerras civiles en las que fueron utilizadas gigantescas cantidades de armamento de exterminio masivo, sin las adecuadas medidas de defensa. Pese a lo cual la Raza Humana jugaba un papel clave en el devenir de las principales civilizaciones estelares, debido a una proliferación acrecentada de la Humanidad por vastas regiones del Universo estudiado, con absoluta independencia y autonomía de lo que aconteciera en la Tierra; de hecho, como pudo constatarse, muchas civilizaciones de aquella realidad hasta desconocían que en su Universo hubiese existido una Tierra.

Como segundo punto analizado y sorpresivo se encontró que las mayores civilizaciones del Universo alterno eran conglomerados gigantescos que abarcaban miles, decenas de miles y hasta centenas de miles de galaxias, férreamente unidas por un vasto poder central capaz de mantener el control de sus inmensos Estados y evitar durante espacios de tiempo de millones de años su disolución y desaparición. También se comprobó que estas uniones monumentales no constituían un modelo homogéneo y que las formas mediante las cuales los potentados investigados mantenían su cohesión variaba notablemente de una potencia a la otra: Se encontraban Imperios centralizados bajo un puño de hierro y con un hambre expansionista que aumentaba con el devenir de su desarrollo civilizatorio, Confederaciones de civilizaciones que se sostenían mutuamente para enfrentar amenazas comunes, y Repúblicas Federales Intergalácticas de con modelos productivos de características colectivistas y estructuras estatales revolucionarias que pretendían socavar a las otras potencias y expandir por todo su cosmos sus subversivas estructuras.

Una tercera característica radicalmente diferente a la del Universo "Primario" estribaba en las cualidades que poseían los Humanos. No solo se presentaba el hecho, ya de por si sorprendente, de encontrarse expandidos los seres humanos por prácticamente toda la Realidad. También poseían las habilidades, poderes y capacidades de las que solo disfrutaban entre los hombres de la Tierra los seres denominados superhéroes o supervillanos o la cada vez más numerosa comunidad mutante. En el Universo Alternativo estas capacidades constituían una característica natural de cada macho o hembra perteneciente a la especie humana que habitara en cualquier rincón del cosmos.

Según las investigaciones de los expertos de las Flotas Expedicionarias semejante explosión demográfica de los súper-humanos había sido conseguida tanto por medio de una masiva evolución natural como de una gigantesca manipulación genética realizada por los científicos de los mundos más civilizados. Y no había sido lograda la evolución generalizada de toda la especie sino después de terribles traumas sociales que enfrentaron a los nuevos integrantes de la sociedad contra los Humanos "normales": guerras, plagas, campos de exterminio, leyes represivas, experimentos espantosos, dictaduras brutales. Solo cuando las brutalidades mutuas habían puesto a la Humanidad al borde de la extinción como especie y empezaron sus integrantes a ser perseguidos como presas para la esclavitud por las otras razas del cosmos, y cuando las mujeres de los "normales" empezaron a dar a luz en masa y por razones completamente naturales (como mecanismo instintivo de preservación de la especie al dotar a la nueva generación de capacidades sumamente aumentadas) a humanos mutantes; se comprendió que la "Nueva Especie" no era otra cosa que el proceso natural de la evolución humana.

El crecimiento acelerado de la población "mutante" doto a la Humanidad de las capacidades para entrar en el juego de la supervivencia del más apto y enfrentarse a los poderosos Imperios estelares no Humanos. A lo largo de eones de expansión espacial y millones de años de guerras, comercio y cruzamientos raciales, los Humanos lograron equipararse y, en no pocas ocasiones, superar a sus competidores y convertirse de una raza en vías de extinción en una de las especies más importantes y prominentes de todo el Universo. De hecho, en las cuatro civilizaciones intergalácticas consideradas primordiales, por su magnitud geográfica, su capacidad económica, su volumen poblacional, su poderío industrial, su desarrollo científico y tecnológico y su maquinaria militar, la Humanidad constituía no menos del 50 % del total poblacional y sus genes estaban incorporados en por lo menos la mitad del otro 50 % de habitantes. Y no solo constituían como mínimo la mitad del total poblacional, sino que constituían en las cuatro superpotencias una parte fundamental de la Clase Dirigente y así era también en por lo menos las otras diez millones de grandes civilizaciones que les seguían a estas cuatro en poderío, extensión, población y desarrollo científico-técnico-cultural.

Pero no eran la extensión y poderío de las civilizaciones de esta realidad, la existencia de una vasta Raza Humana pese a no existir una Tierra, y las cualidades físicas y mentales "mutantes" de estos humanos en cada una de las civilizaciones conocidas lo que más impacto a los analistas de las Flotas Expedicionarias. Lo más impresionante consistía en las características sociales e ideológicas de millares de estas galaxias, que según los investigadores se encontraban aferradas con mucho éxito a las tesis más radicales del extremismo colectivista revolucionario y tenían por Clase Hegemónica a lo que los sociólogos terrícolas denominaban Clase Obrera o Clase Trabajadora. Lo más increíble se basaba en que dicha realidad social se encontraba funcionando desde hacía seis mil años terrícolas y parecía poseer niveles de funcionalidad mayores a los previstos. Cuando la primera Flota Kree llego hasta las fronteras de esta potencia, apenas habían transcurrido unos quinientos años terrícolas del triunfo de su Revolución y se encontraban en plena expansión, conquistando o incorporando cientos y/o miles de galaxias envueltas en trances revolucionarios. Los analistas de la Flota afirmaron que no creían que la avalancha plebeya pudiera mantenerse mucho tiempo y que la cantidad de enemigos que los líderes de la potencia que servía de bastión de la Insurrección tenían que confrontar los haría colapsar tarde o temprano.

Llevados por esta creencia los Almirantes de la Flota llegaron a involucrarse en una sangrienta campaña en la galaxia denominada Klarxton 9 para detener los efectivos de la Armada Revolucionaria. Era el año 3.350 A.C del calendario terrícola y habían transcurrido ciento cincuenta años de la presentación del informe que afirmaba la ruina de la Revolución. Una década después, el millón de naves lanzado por el Imperio Kree, en alianza con Skrull y Shi'ar, como operación quirúrgica preventiva para purgar amenazas sociales interdimensionales regresaban al Universo "Primario" reducidas a la cuarta parte y con relatos de armas poderosísimas, razas impresionantes y civilizaciones indomeñables y de temple acerado.

No sería sino miles de años más tarde, que los Altos Mandos aceptarían mandar una nueva exploración hacia la realidad subvertida por los ejércitos terroristas, con órdenes de entablar relaciones diplomáticas con cualquier potentado que hubiera logrado soportar la avalancha colectivista y averiguar si los análisis de los especialistas habían sido acertados y los revolucionarios se habían desplomado por su propio peso y ante la abrumadora cantidad de enemigos internos y externos. Para su pesadumbre lo encontrado dejaba mucho que desear con respecto a los intereses de los Amos de Hala. La extrañamente exitosa Civilización Obrera se encontraba más poblada, extensa, rica, desarrollada, evolucionada y poderosa de lo que las mentes más afiebradas hubieran llegado a imaginarse. Decenas de miles de galaxias se habían incorporado a la República Federal desde la primera visita Kree y en los momentos de esta nueva visita (1800-1900 D.C del calendario Terrícola) miles más estaban envueltas en sangrientas convulsiones desencadenadas por vastos conglomerados sociales con intenciones de incorporarse al seno de la potencia subversiva y acrecentar así el poderío e influencia del mensaje terrorista.

La Inteligencia Suprema determino que era una idea correcta involucrarse en una aventura militar para determinar las nuevas capacidades que hubiera desarrollado la Federación Intergaláctica controlada por los subversivos. Completamente solos y sin informar al Consejo Universal, los Kree lanzaron medio millón de naves de gran, mediano y pequeño calado contra las potencias revolucionarias, interviniendo en varias galaxias que se encontraban en medio de la Guerra Civil.

Incluso utilizaron miles de Centinelas de la más moderna tecnología para lanzar un ataque directo contra los planetas que parecían ser los Mundos Núcleo de la Federación Intergaláctica.

Los años terrícolas 1830-1850 pasaron sin ofrecer información sobre la suerte corrida por las fuerzas expedicionarias.

Para 1851 la respuesta llegaría en la forma de miles de navíos de guerra intergaláctica de enorme calado y aparentemente terrible poder de fuego que se concentraron en torno a la órbita de Hala y miles más concentradas en torno a Kree-Lar. Su poderío se demostró cuando la arremetida de las naves y Centinelas Kree para limpiar los cielos de las Capitales del Imperio termino después de tan solo veinticuatro horas de un intercambio salvaje de disparos. La cantidad de naves invasoras daba un total de diez mil acorazados y destructores. Los Kree atacaron con cien mil naves y doscientos mil centinelas. Ninguna nave alienígena fue destruida. Todas las fuerzas del Imperio desaparecieron, arrolladas y desintegradas. Dispuestos a prolongar el castigo contra los vencidos Kree, los extraños invasores desencadenaron una tormenta de energía utilizando sus baterías artilladas y demoliendo los edificios más emblemáticos del Imperio; cuarteles generales de los ejércitos de tierra, mar y espacio exterior; Palacio Imperial y centros de administración política; bases militares y de inteligencia secretos y en fase de construcción de nuevas armas y nuevos equipos de combate; todo ello fue destruido sin misericordia por medio de un bombardeo salvaje que se prolongo por cuarenta y ocho horas y contra el cual los Kree no pudieron hacer nada. La siguiente acción de los intrusos fue abrir las compuertas de desperdicio de sus naves y permitir que cayeran sobre la superficie de los planetas sitiados grandes cantidades de basura. Inmediatamente después abandonaron las fronteras del imperio y del Universo. Cuando los equipos de limpieza y emergencia llegaron a los lugares de caída se encontraron con que los restos eran las piezas de las naves y armas de la Flota Expedicionaria, completamente destruida por la potencia de fuego de los nativos del Universo Alterno.

También se encontraron videos, dejados intactos adrede, en los que se observaba el transcurrir de las batallas entre los Kree y los ejércitos de la Federación y las terribles derrotas padecidas a manos de estos y el tremendo poderío destructor de sus armas. También había un mensaje dejado por los líderes de los subversivos en los que dejaban claro que la próxima intervención en sus asuntos traería el fin del Imperio Kree y la integración forzada de sus territorios a los de la Federación Intergaláctica, que a su vez se encontraba liderada por una poderosa República Galáctica cuyo nombre se volvió tabú para los jerarcas del Imperio.

Apartando la terrible destrucción de la columna vertebral de su Armada y la determinación de no volver a enviar fuerzas expedicionarias masivas al Universo de los Federados y limitar las exploraciones a pequeños grupos de civiles desarmados y pacíficos con fines e intenciones completamente investigativos y diplomáticos y la aparición de una terrible paranoia entre los Jerarcas del Imperio con respecto a las intenciones a largo plazo de los incursores interdimensionales; la catástrofe no trajo aparejada consecuencias fatales para la integridad del Imperio. Gracias al secreto extremo con que los Kree habían manejado la expedición contra los habitantes de la Federación Intergaláctica y a la alta militarización de los mundos principales del Imperio, las noticias de la catástrofe no llegaron a oídos de los Skrull o de los Shi'ar o de los Spartoi o a las de cualquier integrante del Consejo Universal hasta una veintena de años después de acontecidos los sucesos y para entonces, las fuerzas del Imperio habían logrado recuperar en gran medida los fundamentos de su poderío.

Además, las salvajes campañas contra los Skrull, la Guerra contra los Shi'ar, los conflictos con los héroes de la Tierra, la Ola de Aniquilación, la Campaña de Conquista de los Phalanx, las luchas contra Thanos, los Golpes y contragolpes de los militares, las Casas Nobiliarias y la Inteligencia Suprema por el control del poder interno y como joya de la Corona la arremetida de la Casa Real Inhumana, su ascenso al poder y la salvaje Guerra de Reyes contra el maniaco de Vulcano y los feroces conflictos intergalácticos posteriores para intentar mantener la estabilidad Universal después de los horrores de la masacre; habían ayudado a alejar de las mentes de los Kree hasta el recuerdo de los sucesos en el Universo Alternativo y permitir clasificar estos eventos como secretos inescrutables y solo aptos para ojos privilegiados. De allí la incredulidad de la inmensa mayoría de los Jerarcas Kree para con los informes presentados por los delegados del Consejo sobre la existencia de este poder colectivista abrumador y de su posible participación en los temibles acontecimientos terrícolas; simplemente no conocían o no recordaban los conflictos antiguos de los poderes imperiales contra los barbaros poderes colectivistas del Universo Alternativo.

Y la verdad no era momento para estar recordando eventos terroríficos pero lejanos y casi legendarios, ya existían suficientes problemas en esta realidad como para involucrase en las guerras y problemas de las demás realidades existentes:

-Estamos en estos momentos involucrados en una serie de eventos que fácilmente podrían conducirnos al estallido de una Guerra Generalizada que envolverá de una u otra forma a todas las potencias importantes del Universo conocido y que inevitablemente arrastrara a los Kree en medio mismo de la Vorágine, suponiendo que estos pretendan conservar su lugar en las estrellas como potencia rectora de los destinos universales-las palabras claramente expresadas por el Asesor Militar de la Familia Imperial Inhumana estremecieron a todos-. Hace exactamente dos semanas atrás, una Fuerza Expedicionaria de 1800 naves capitales y 4000 naves de apoyo partió con rumbo al Planeta Desierto de Akrum-rely, que se encuentra ubicado justo en el centro del Sistema Estelar Hunk-Ralk. Se habían estado recibiendo desde hacía no menos de dos meses informaciones preocupantes sobre concentraciones masivas de naves, tropas, y armas de diversas razas en este Sistema; aprovechando que desde los días de la Ola de Aniquilación y por culpa de la Conquista Phalanx y la Guerra de Reyes este sistema estaba desolado y abandonado por todas las potencias del Universo y solo llegaban exiliados civiles hartos de las guerras y deseosos de encontrar santuario. Por ironías del destino cruel, esta característica lo hizo apetecible para un conjunto de caudillos de la guerra que pensaron poder implementar en estos mundos asolados sus cuarteles operativos y desencadenar sus campañas corsarias y terroristas. Cuarenta y ocho horas después de la salida de la expedición, esta llego a las inmediaciones de la órbita de Akrum-rely. Cinco minutos después estaba involucrada en una batalla feroz contra tropas pertenecientes a los Restauradores del Imperio Skrull, los Legitimistas del Trono Shi'ar y los Lugartenientes de Annihilus y Blastaar. Las fuerzas combinadas de estos enemigos resultaron formidables: 2500 naves capitales y 3850 de apoyo. Tuvo que combatirse durante 72 horas en el espacio y una semana de batallas terrestres incesantes para erradicar la plaga de esa malévola alianza y limpiar de su presencia Hunk-Ralk. Se encontraron documentos holográficos y hasta impresos en papel que demuestran la unión de los Negativos de Kree-Lar y los Caudillos de la Zona Negativa con los piratas de Akrum-rely. No resultaba casual la presencia de los lugartenientes de los dos más poderosos tiranos de la Zona Negativa entre los corsarios. Eran de hecho sus organizadores y comandantes. Solo la utilización masiva de la tecnología Eco en la artillería pesada de los buques capitales y en los Centinelas de última generación (empleados por decenas de millares) nos permitió obtener la victoria en la Batalla de Hunk-Ralk.

Para todos está más que claro que una alianza activa y con la iniciativa en las manos, entre los traicioneros Amos de la Zona Negativa, los fanáticos Skrull y las huestes Shi'ar que se encuentran al parecer comandadas o por lo menos manipuladas por la restaurada Fraternidad de las Aves Rapaces-un gemido de sorpresa y quizá de miedo se extendió entre los presentes-representaría una amenaza quizá indetenible para nuestro poderoso pero inestable imperio. Como resultado de ello, Black Bolt y la Familia Imperial en pleno y con respaldo absoluto de Ronan el Acusador, han determinado tomar la iniciativa antes que sea demasiado tarde y nos encontremos sitiados por la maquinaria de guerra enemiga. Esta mañana las Flotas 8°, 15°, 23°, 56°, 89°, 2°, y 7° han partido de sus muelles y bases con rumbo a Kree-Lar y con órdenes de no retornar al Imperio hasta la completa expulsión de los Negativos. Las Flotas 6°, 98°, 54°, 37°, 1°, 66° y 45° han partido como fuerza de cobertura para respaldar la fuerza de vanguardia y asaltar los frentes cercanos a Kree-Lar y asegurar el triunfo del asedio sobre nuestra antigua capital. Las flotas 16°, 67°, 38°, 9°, 21°, 234°, 890°, y 67° han sido lanzadas sobre los Mundos de Ghulipar a treinta sistemas de distancia de Chandilar y que según los reportes de la Inteligencia constituyen los Cuarteles Generales de la Fraternidad de las Aves Rapaces y las huestes independentistas Shi'ar. Y por último y en alianza con Rigel y Spartax se han movilizado masivas cantidades de tropas y material de guerra para campañas de largo aliento dentro de las fronteras del extinto Imperio Skrull y en torno a las fronteras del poderoso Imperio Badoon. Podemos afirmar sin género de dudas que estamos en Guerra contra la Zona Negativa, en campaña contra los rebeldes y separatistas Shi'ar y Skrull y al borde del conflicto contra los Badoon. Y podemos contar con la garantía de alianzas solidas con Spartax, Rigel, y Alpha Centauri.

-Soy el General Kurg-Narv y exijo tener respuestas aceptables de por qué los Inhumanos se creyeron con derecho de comenzar a escalar hostilidades contra las potencias más importantes del Universo conocido, después de los Kree, sin contar con la aprobación del Alto Mando del Imperio y por qué se les antojo transmitirnos la información hasta después de comenzar a emprender las operaciones bélicas. Semejantes acciones representan una vulneración clara de siglos de tradición, respeto y acatamiento de la línea de mando del Imperio y representa además el emprendimiento de arriesgadas políticas intergalácticas que podrían destruirnos a todos.

-Creo que olvidas tu posición dentro de la escala social Kurg-Narv-la ferocidad en el tono de voz de Ronan hizo estremecer, muy a su pesar, al aludido-los integrantes de la Familia Imperial no tienen porque dedicarse a informar de sus acciones a los miembros del Poder Militar o a las Casas Nobiliarias o a nadie. Si no escuchaste el informe transmitido por el representante de la Familia, déjame refrescarte lo que dice: los Skrull, los Shi'ar y los Negativos y quizá los Badoon se están movilizando para asestar un asalto generalizado contra los poderes que sostienen el actual Status Quo. Desde hacía meses estaban concentrando fuerzas tan grandes que estarían en condiciones de arremeter contra las propias capitales principales del Imperio Kree y de no haber sido por la operación quirúrgica ordenada por los Inhumanos quizá a estas horas en vez de estar manteniendo discusiones ridículas estaríamos intentando defender Hala del ataque enemigo. Los Inhumanos son nuestra Casa Gobernante y tienen por principal responsabilidad defender y fortalecer el Imperio frente a cualquier amenaza que se presente y el deber del Alto Mando es acatar esta voluntad y hacer su mejor esfuerzo para que las directrices de los Emperadores sean concluidas satisfactoriamente. Y cualquiera que se atreva a desacatar estas realidades responderá ante mí y mi Arma Universal.

Garantizado el silencio y la momentánea obediencia de los arrogantes y levantiscos Generales y Almirantes del Imperio, llevados por su miedo ante la poderosa furia de Ronan, el enviado de los Inhumanos decidió proseguir con su informe:

-Además General, si su preocupación es quedar fuera del rango de las operaciones más importantes contra los enemigos del Imperio debo informarles a todos ustedes que no deben de perder el sueño. Nuestra Familia Imperial tiene en amplia consideración los deseos de nuestros militares de más alto rango de proteger y engrandecer las fronteras del Imperio, por lo cual, todos y cada uno de los aquí presentes poseerá poderes y participación operativa en las campañas guerreras que se están acometiendo.

Los Generales Kurg-Narv, Nah-Vorr, Tran-Serr y Kree-Straks partirán hoy mismo para colocarse al frente de las fuerzas que tienen la función de liberar Kree-Lar de la plaga Insectoide y Negativa que la infesta. Poseen plenas facultades para planificar las tácticas y la estrategia que permitan expulsar y contener a las Hordas de Annihilus y Blastaar, con el sobreentendido de informar regularmente a los miembros de la Familia Imperial y/o a sus asesores y enviados del progreso de estos planes y de los cambios y variantes que sean requeridos en cuanto al volumen de material, tropas, armas, logística y vías de penetración, así como queda explicado de antemano que cualquier variación al respecto ordenada por los Inhumanos deberá ser acatada y puesta en ejecución en el acto.

Bajo las mismas premisas, los Almirantes Nerr-Vah, Krant-Rull, Asterin-Markrr y Lasret-Vuol partirán inmediatamente a los Sistemas Estelares Akran, Lumerya y Ashpur en el interior del Imperio Shi'ar, dirigiendo al Grupo de Flotas Gloria del Imperio, con la intención de suprimir las actividades de la Fraternidad de las Aves Rapaces y evitar tanto la expansión de la Insurrección de sus seguidores como la posibilidad de la concreción de su funesto Gran Propósito. Los datos aportados por los agentes de campo indican claramente que los esfuerzos logísticos y estratégicos de los Rapaces y los Legitimistas del Trono Shi'ar encuentran en estos Sistemas una movilidad mayor que en sus propios Cuarteles Generales de los Mundos de Ghulipar y que representan la Columna Vertebral de todo su esfuerzo bélico. Si la información aportada resulta verídica y no tenemos motivaciones para colocar esta realidad en duda, los terroristas cuentan en estos Sistemas hasta de 28 Flotas completas; es decir poseen la increíble cantidad de 140 mil navíos capitales y de apoyo, con toda su tripulación y todo su armamento y logística al pleno de su capacidad.

-Representa una completa falta de juicio enviar algo tan ridículo como el Grupo de Flotas Gloria del Imperio para confrontar semejante maquinaria asesina. Un solo Grupo de Flotas apenas abarcaría la cuarta parte de las naves y personal de combate de lo que disponen los Shi'ar en los Sistemas a ser asaltados. Sin mencionar que los enemigos estarían gozando de la ventaja de combatir en territorio nativo y conocerlo mejor que nosotros y posiblemente contar con la aprobación y el apoyo irrestricto de las poblaciones del sector. Sin mencionar la siniestra fama de asesinos implacables y perfectos con la que cuentan los integrantes de la Fraternidad de Aves Rapaces. Representan una fuerza formidable a tener en cuenta, incluso por miembros de la Familia Imperial en un combate mano a mano.

-Y es por ello Almirante Nerr-Vah que el Grupo de Flotas Gloria del Imperio va a ser solo uno de los siete Grupos de Flota que enviaremos al Imperio Shi'ar para sofocar la Rebelión y hacerle un favor al Universo cuando suprimamos a las Aves Rapaces. Los Grupos de Flota Imperio Sagrado, Gran Kree, Exterminadores de Imperios, Asesinos de Pájaros, Inhumanidad y Attilan partirán conjuntamente con ustedes para servir como apoyo a las operaciones de su Grupo y asegurar la liquidación definitiva del enemigo. Para que las acciones resulten eficientes y no puedan los enemigos aislar nuestras comunicaciones y dejarnos sin retaguardia, los Grupos Imperio Sagrado y Gran Kree permanecerán en Chandilar y los Sistemas cercanos como servicio de guarnición y fuerza de cobertura. Exterminadores, Asesinos, Inhumanidad y Attilan participaran junto a Gloria del Imperio en el asalto a los Sistemas Estelares Akran, Lumerya y Ashpur y aseguraran el triunfo de la inmensa campaña. Los máximos Comandantes del Frente Shi'ar serán Karnak y Gorgon y a ellos deberán entregarles los partes e informes que registren el avance y los logros de las actividades militares contra los Rapaces y sus secuaces.

Para las actividades dentro de las fronteras del extinto Imperio Skrull, las tropas de los Grupos de Flota Gran Imperio y Extirpadora de Plagas serán más que suficientes para propinarles la zurra adecuada a los alborotadores y piratas Skrull y contaran con la guía y liderazgo de Tritón y la Comandancia de los Generales Allter-Kark, Minyr-Borth y del Almirante Jhanusk. La vigilancia de las fronteras del Imperio Badoon será realizado por los momentos por un solo Grupo de Flotas: el Conquistador de Imperios y su único líder será Maximus, hermano de nuestro Emperador. Los Badoon se han limitado por los momentos a movilizar fuerzas a los extremos de su Imperio y realizar conversaciones diplomáticas con cada poder del Consejo, incluyéndonos a nosotros. No confiamos en ellos, pero no seremos los iniciadores de las hostilidades contra una potencia más peligrosa de lo que la mayoría de los observadores pensaría. Las fuerzas al mando de Maximus serán disuasivo suficiente para contener cualquier movida agresiva por parte de los Badoon y si no es así tendremos tres Grupos de Flota desplegados a tan solo quince sistemas de la frontera Badoon y capaces de actuar con rapidez inmediata.

Black Bolt, Medusa, Crystalia Amaquelin y Ronan el Acusador permanecerán en Hala como Comandantes máximos del esfuerzo de guerra y Estrategas y Organizadores de todos los Frentes. En el seno del Imperio y bajo la Comandancia de estos permanecerán 50 Grupos de Flota, es decir un millón setecientas cincuenta mil naves capitales y de apoyo con instrucciones de proteger al Imperio de cualquier agresión extranjera o de movilizarse contra cualquier poder demasiado grande como para ser domeñado por los recursos desplegados más allá de los límites del Imperio Kree.

Para culminar los informes de los planes desplegados por la Familia Imperial y sus Asesores debo insistir en que los miedos de los integrantes de las Casas Nobiliarias y de los Mandos Militares acerca de la intervención permanente de la Armada Federada en los asuntos de nuestro Universo no poseen ningún punto de validez. Black Bolt ha mantenido serias conversaciones con sus embajadores sobre los eventos acontecidos en el Sistema Solar Terráqueo de la Vía Láctea y sobre las desgraciadas circunstancias en que nuestros pueblos se han relacionado con anterioridad.

La Federación a través de sus representantes nos ha asegurado que su violenta participación en los combates terrícolas se debieron única y exclusivamente a la intervención del Exiliado. Que este es un criminal de guerra de la peor catadura y que huyo de su Realidad después de ser aniquilado como potentado en las Guerras de Liberación de las Cuatro Mil Galaxias. Que no toleraran, bajo ninguna circunstancia, apoyo de ninguna de nuestras civilizaciones a las ambiciones de este bandolero interdimensional y que a cambio de nuestra neutralidad en este conflicto ellos no se entrometerán en los nuestros. Confesaron que ellos mismos se encuentran envueltos en una Conflagración de magnitudes nunca antes vistas y no cuentan con el tiempo ni el interés de verse involucrados en batallas ajenas; aunque afirmaron contar con la capacidad para responder decisivamente intromisiones no deseadas. Que lo sucedido en 3350 A.C y 1830 y 1851 D.C no tiene porque acontecer nuevamente.

Nuestro Soberano contesto que desde luego no tenía intenciones de involucrarse en asuntos que no le concernían y que por su parte, por lo que había llegado a averiguar por sus propios medios también creía al Exiliado como un vulgar matón con vasta y poderosa tecnología. Invito a los pobladores de la Federación a visitarnos más a menudo y anuncio el establecimiento formal de relaciones diplomáticas y comerciales con la Federación Intergaláctica y la firma de un Tratado de no Agresión y Amistad y otro de Alianza Comercial y Cultural con la misma Federación y sus aliados y afirmo que haría todo lo que estaba en su poder para que dentro de los límites del Imperio y en sus áreas de influencia el Exiliado no pudiera realizar actividad alguna. A cambio, la Federación aseguro, que pese a sus propios conflictos asoladores, se comprometía a que ninguna potencia agresiva de su propia realidad pretendiera afectar los intereses de la Poderosa Hala y su pueblo.

Se retiro del palco con una sonrisa sardónica y casi demoniaca en el rostro. Se regodeaba de la estupidez de los Potentados Kree, que creyeron que podrían ocultarle a la Familia Imperial información de tan vital importancia como la relacionada con una Potencia Interdimensional de la magnitud de la Federación Intergaláctica. Las caras de frustración que observo en por lo menos un tercio de los Generales y Almirantes le demostró que las sospechas de Medusa y su esposo de un complot en su contra y que el Exiliado tenía seguramente sus garras metidas en todo ello eran completamente validas. Solo restaba esperar la movida de los traidores y tener la capacidad para destrozar su complot antes de que llegara a concretarse con éxito. Y, si más elementos interdimensionales de la Realidad del Exiliado se encontraban involucrados en los planes conspirativos, podían contar con que la Federación, pese a la terrible Guerra que enfrentaba se aseguraría de cumplir con sus compromisos. Aunque solo fuera por su propio interés de supervivencia, así como los Inhumanos se asegurarían en la medida de su poder de frustrar cualquier alianza de los potentados de esta realidad con las alimañas del Universo Alternativo.

Frontera del Imperio Badoon: Tres semanas después.

Era desesperante tener que estar dentro de las fortificaciones artilladas del sucio planetoide Borghal-8 aguantando los constantes bombardeos de la Armada Badoon, sin saber a ciencia cierta si las defensas aguantarían y si la contraofensiva ordenada por Maximus tendría algún resultado positivo. Lo único bueno de toda la cochinada, era que los Reyes Inhumanos parecían ser tan listos y contar con un servicio de espionaje tan capacitado como los rumores insistían en señalar, casi, diariamente.

Había sido por la insistencia de los Inhumanos que las fuerzas Kree en Borghal-8 representaban el triple de lo planificado por los "expertos" de la Academia Militar Estratégica del Imperio. Era por las órdenes emanadas desde el Palacio Imperial de Attilan que se quintuplico el número de piezas de artillería de grueso calibre y se decuplico la magnitud de los efectivos blindados en la superficie planetaria. Habían sido las imposiciones de Medusa las que forzaron al Alto Mando a reforzar por 20 las capacidades de repulsión de los escudos planetarios. Y fue la planificación de Ronan lo que permitió camuflar una flotilla de 150 navíos capitales en las cercanías del Sistema Estelar donde se encontraba el Planetoide y lanzar un inesperado asalto sobre la retaguardia de los guerreros Badoon y desorganizar la línea de ataque de las huestes asaltantes. Desorganización acrecentada porque los 150 buques capitales de Ronan se convirtieron 48 horas después en 1500 navíos capitales y 3500 de apoyo; toda una Flota al asalto sobre las Hordas Badoon.

Y pese a ello las dificultades no hacían otra cosa que aumentar. Maximus había lanzado una Flota tras otra en respuesta a la agresión Badoon, hasta que completo las siete Armadas de su Grupo de Flotas y en las dos semanas que siguieron tuvo que involucrar a los restantes Tres Grupos de Flota para lograr contener la arremetida feroz de los alienígenos y poder empezar a realizar intentos de retomar la iniciativa. Como se podían comprender los planes de Maximus, este había conservado una masiva cantidad de efectivos terrestres Kree en los planetas y planetoides de la Frontera del Imperio Badoon para impedir que este pudiera rebasar sus límites y representar una amenaza a la integridad territorial del aun frágil poderío Kree; al mismo tiempo que utilizaba en masa las naves de los Cuatro Grupos de Flota a su disposición para perforar las líneas Badoon e intentar llevar la conflagración al interior y de ser posible al corazón de los territorios dominados por este Imperio.

Pero, si las tropas tenían razón en este análisis de las intenciones estratégicas de su líder, parecía que dos semanas y media eran demasiado poco para que los resultados pudieran ser catalogados de óptimos. No solo era que Borghal-8 estuviera siendo salvajemente bombardeado por navíos capitales del enemigo, sino que las arremetidas de este se sucedían también en Vrolya, Laryssk, Attum, Klanet-57, Prime Ghal y sobre todo en Tradrazz Borum; planeta de la magnitud de la misma Hala y centro de las vías de comunicación de acceso directo entre los Imperios Kree y Badoon. La intromisión de Maximus en los dominios Badoon no había quebrantado la voluntad ofensiva del enemigo y por el contrario parecía haberse estancado, pese a no haber penetrado más allá del cuarto Sistema Estelar Badoon más cercano a la Frontera. Lo único positivo de la marcha de la Guerra hasta los momentos estaba en que los Badoon no lograban rebasar las líneas fronterizas impuestas por los Kree y estos en cambio combatían ya en los Sistemas del Imperio enemigo, aunque estos sistemas fueran casi tan fronterizos como los que servían de bases de operaciones para la Armada Kree.

Afortunadamente para las intenciones estratégicas del Imperio Kree, no eran solo las naves de su Armada las que se involucraron en la sangrienta y cuasi-inesperada guerra contra los Badoon. Apenas dieron comienzo los enfrentamientos entre las dos superpotencias galácticas, las naves de las Flotas Spartax, Rigel, y Alpha Centauri asaltaron sistemas estelares ubicados en extremos diferentes del territorio sometido a los Badoon, logrando penetrar escasa pero importantemente dentro del agresivo Imperio. Lo más preocupante de la situación bélica se encontraba en que combatiendo hombro con hombro con los Badoon estaban numerosas Flotas de procedencia Shi'ar, Skrull, Z'nox y Humana de lo que parecía ser una Tierra paralela a la de esta Realidad. La importancia de la invasión lanzada por los aliados de los Kree radicaba en dos puntos primordiales. Uno, varios de los planetas atacados estaban ubicados como los principales proveedores de recursos minerales y agrarios del Imperio Badoon, con lo cual se cortaba o debilitaba la provisión de productos para el potentado enemigo. Dos, se descubrió la masiva cantidad de apoyos y aliados con los que contaban los enemigos y la fortaleza militar de esta malsana Coalición.

Aunque esta información, conocida en todos sus detalles por las máximas autoridades del Alto Mando Kree y deducida en sus líneas más gruesas por el común de las tropas, poco consuelo podía otorgar a los soldados sobre el terreno que trataban de encontrar un modo no solo de frenar los constantes ataques perpetrados por las naves de las Flotas Badoon sino de penetrar lo suficiente en los mundos de los enemigos e infringirles un daño tan elevado que se vieran en la forzosa necesidad de solicitar y, mejor aun, rogar por una tregua y hasta por la paz sin condiciones.

-Creo que nuestros queridos monarcas se apresuraron demasiado en sus celebraciones públicas por la inminente victoria sobre los Badoon y sus aliados. Este constante martilleo de los cañones de esas plagas estelares diezma nuestras filas con una precisión, masividad y facilidad preocupantemente elevada y no pongo en la mínima duda que pronto nos veremos obligados a abandonar Borghal-8 y el resto de nuestras posiciones fronterizas de contención. Casi creo inevitable que tengamos que abandonar incluso Tradrazz Borum y replegarnos hasta el interior del Imperio. Es la única vía plausible de combatir la arrogancia Badoon con chance de éxito.

-Marlak, de lo que yo estoy convencido es que encontrarte agradablemente sentado en un bunker casi impenetrable, doblemente protegido por un blindaje impresionante y campos de fuerza "impenetrables", manejando la artillería pesada y bombardeando las posiciones enemigas con impunidad casi total; te ha dado demasiado tiempo para pensar estupideces y analizar demasiado las cosas.

-No pretenderás negarme que, desde los días de la Guerra de Reyes y la Conflagración contra los Constructores, el Imperio no se había enfrentado a un enemigo con la capacidad de frenar y hasta repeler las mejores unidades de las que dispone. Tienes que reconocer Vreek-Lar que nos estamos metiendo en una pelea de la que quizá no podamos salir bien librados. Solo debes observar nuestro propio trabajo de saturación artillero. Hemos bombardeado sus malditas posiciones durante tres semanas y esta es la hora en la que no han aflojado un centímetro de sus territorios y devuelven cañonazo por cañonazo.

-No pretendo negar nada de lo que acontece a nuestro alrededor. Pero tampoco voy a endiosar a una chusma salvaje y barbárica que lo único que tiene a su favor es el haber podido reunir los suficientes aliados para llenar los huecos de sus brechas e inundar el campo de alimañas cuando los atacamos con sumo grado de devastación. No existe motivo para concederles más meritos a los Badoon que un numero aplastante y unos aliados igual de numerosos.

Los impactos sucesivos y atronadores que tuvieron que soportar los escudos del bunker en el que se encontraban los interlocutores los hizo callar casi de inmediato. Resultaba poco menos que imposible mantener una conversación medianamente civilizada mientras las hordas salvajes de los Badoon martilleaban sin cesar las defensas artilladas de los Kree. Sobre todo porque pese a las palabras de Vreek-Lar la potencia de los cañones del enemigo demostraban a cada momento el poderío del que disponían y la capacidad de destrucción y exterminio del que estaban dotados. De hecho; y Vreek-Lar lo sabía, pese a su negativa a reconocerlo; su bunker formaba parte de una línea de trescientos bunkers ubicados en la Región Desértica de Chkaf; la zona más cálida del planeta y algunos afirmaban del Sistema estelar de Borghal-8; línea de bunkers de la que solo quedaban en pie una centena de ellos y que sobrevivía gracias al aluvión de tropas que los Kree mandaron durante uno de sus contraataques y a las poderosas piezas de artillería pesada que Maximus ordeno instalar y mantener en las fortificaciones de los bunkers.

Eran sumamente pocos los que a estas alturas de la confrontación se negaban a reconocer la valía militar del Imperio de los Badoon y Marlak ciertamente no iba a formar parte del conjunto de imbéciles que cantaban a coro las presuntas invulnerabilidades de la Armada Kree.

El haberse graduado en la primera posición de su curso en la Academia Militar Imperial y haber sacado las notas máximas en cada una de las materias que estudio y habiendo sobresalido en las aplicaciones de Historia Militar Kree, Estrategia y Táctica de Guerra, Logística, Tecnología e Interconexión de los aspectos sociales, económicos, políticos y militares durante la Guerra, le otorgaban los conocimientos adecuados y la experiencia teórica necesaria para lograr aprehender la realidad de los conflictos y erradicar de su sistema cualquier síntoma de arrogancia y soberbia chauvinista que lo impulsara a menospreciar a sus enemigos.

Conocía las humillantes derrotas padecidas por el imperio a manos de los Insectoides de la Zona Negativa durante la Guerra de Aniquilación; conocía de las derrotas padecidas por el Imperio a manos de la Falange guiada por Ultron; sabía de los desastres iniciales frente al poderío de los Constructores. Y gracias a su natural curiosidad estaba entre los dichosos afortunados (una ridícula minoría) que habían conseguido una copia del ilegal ejemplar titulado La Verdadera Historia de las Grandes Guerras contra la Federación Intergaláctica; obra de mil quinientas páginas (que en realidad era una recopilación de los principales capítulos de una obra mucho más vasta llamada Historia Completa y Verídica de las Campañas de las Legiones Imperiales Kree durante las Guerras entre los Federados Intergalácticos y sus aliados Revolucionarios contra los Señoríos Galácticos, que abarcaba 15 tomos y más de 20 mil páginas) en las que se relataba con lujo de detalles las dos grandes Campañas contra La Federación hacía tantos años atrás y que por supuesto era considerada por las autoridades imperiales como una obra sacrílega y prohibida y a la que sin embargo Marlak tuvo acceso gracias a su posición como hijo del Comandante Artuk-Kralk, jefe máximo del Espionaje Interno Kree. Y, por supuesto, conocía a la perfección que tan difícil había sido someter a los tradicionales enemigos del Imperio; tanto los Skrull como los Shi'ar fueron potencias que tardaron literalmente siglos en ser sometidas al estado de impotencia en el que se encontraban hoy en día y hubo ocasiones en las que fueron los Kree los que tuvieron que retirarse con el rabo entre las piernas.

Pero Marlak no podía considerar con seriedad hablar libremente acerca de todas las historias que había llegado a conocer y que desmentían tan fidedignamente las mentiras sobre la invencibilidad de las armas Kree. Ni siquiera el hijo del Poderoso Jefe máximo del espionaje imperial podría salir bien librado de la oleada de acusaciones que los chauvinistas y puristas de Hala desatarían contra su persona si recordaba a las masas las debilidades que a lo largo de su angustiante y trágica historia los arrogantes Kree habían padecido. De hecho, seria su propio arrogante y soberbio padre el encargado de encabezar la chusma determinada a lincharlo por su indiscreción. Hasta los presuntamente liberales Inhumanos mantenían un hermetismo salvaje con respecto a los documentos más comprometedores de la Historia Militar del Imperio y solo empleaban los datos que conocían cuando esto podía reportarles beneficios en sus pugnas contra los Grandes Grupos Familiares Nobiliarios, como en la sesión del Comando Central de la Armada Kree y su comprobación publica que conocían las leyendas y las realidades de las Guerras contra La Federación.

Y la intención de afirmar la necesidad de mostrarse precavidos en la confrontación se demostraba más complicada en Borghal-8 que en cualquier otra parte del frente de guerra contra los Badoon o que en cualquier otro frente de guerra en el cual estuvieran comprometidas las armas del Imperio Kree. Después de todo, el grueso de los efectivos contrarios en Borghal-8 pertenecía a razas consideradas aun más despreciables que los Badoon. Eran elementos Z'nox, Skrull y de los Humanos interdimensionales los que intentaban penetrar y eliminar las defensas implementadas por los inhumanos y la sola idea de retroceder ante semejantes especímenes era una ocurrencia que para la mentalidad de los más puristas integrantes de la raza Kree solo podía desarrollarla una persona cobarde o deficiente mental.

-Marlak. Tienes que dirigir los cañones a 35 km al Norte del Muro Arghal. Según los datos de la computadora y la magnitud de los destrozos padecidos por nuestras defensas en las trincheras cercanas a esa posición, allí se localiza sin duda la mayor concentración de artillería Badoon en todo la Región Desértica de Chkaf. No logro comprender porque los comandantes de artillería se han empeñado tanto en ubicar sus descargas a casi un centenar de km de las fortificaciones artilladas del enemigo.

-Pese a las apariencias, la concentración de piezas de artillería Badoon en el Muro Arghal, representa una trampa muy bien ejecutada. Los aliados de los Badoon están utilizando tecnología de transportación para ofrecer la apariencia de estar destrozándonos con la masa de artillería que mantienen concentrada en Arghal, cuando en realidad esta concentración artillera es ridículamente baja y los disparos que parecen provenir de esas coordenadas en realidad provienen de piezas que se encuentran dispersas en un radio de unos mil a mil quinientos kilómetros y que pueden golpearnos al mismo tiempo debido a los agujeros de gusano con los que transportan y dirigen sus disparos. Garantizan de este modo que haya confusión entre nuestro comando al no poder descifrar de donde provienen los ataques y al mismo tiempo mantienen protegidas sus divisiones de artillería al no poder ubicarlas y atacarlas.

-Los Badoon no manejan una tecnología semejante. Ni siquiera los Shi'ar o los Skrull nos han desafiado con una maquinaria bélica de semejantes características. No he escuchado de algo así ni tan siquiera entre los proyectos militares de nuestros laboratorios de guerra durante las campañas contra los Constructores o contra los Insectoides de la Zona Negativa.

-Bueno, Vreek-Lar, es que la tecnología de transportación de la que estoy hablando no es una creación de los Badoon. Fue traída a esta Realidad por los Humanos aliados a nuestros enemigos y mejorada y fortalecida por el Caudillo de la Guerra interdimensional que se encuentra refugiado en el Sistema Estelar Terrícola y que por lo que sabemos se encuentra sumamente enojado con nosotros por nuestros nexos amistosos con los poderosos alienígenas que le arrebataron su trono y sus posesiones.

-Los Humanos de cualquier realidad pertenecen a un subgénero racial incapacitado biológicamente para desenvolver adecuadamente una civilización interestelar poderosa y avanzada en términos pacíficos. No nos explayemos ya en las tecnologías de importancia o funcionalidad militar. Semejante poderío destructivo, si de verdad lo trajeron a esta guerra los Humanos de la realidad desconocida, solo les pudo haber llegado procedente de algún poder extranjero necesitado de emplearlos como carne de cañón y que deseaba confrontarnos sin necesidad de exponer sus rostros públicamente.

Marlak no tuvo la menor oportunidad para intentar rebatir semejante aserto. Una lluvia de proyectiles y descargas de energía empezó a golpear las defensas de los bunkers de forma ininterrumpida. El fuego parecía además concentrarse en la zona que daba en línea directa a las bocas de los cañones Kree. Era evidente que los aliados de los Badoon pretendían anular la capacidad de combate artillero Kree al asegurarse que, si los escudos colapsaban, lo primero en ser azotado por las descargas de sus cañones serian las piezas de artillería del odiado enemigo Kree. Pero en sus pantallas Marlak pudo constatar que existía un peligro mayor para las tropas desplegadas por los Inhumanos que una hipotética (aunque tremendamente probable) debacle de las defensas energéticas de sus fortificaciones bajo el peso de los bombardeos Badoon. Columnas de vehículos blindados, infantería mecanizada, robots de combate, artillería blindada móvil y hasta infantería ligera avanzaban en despliegue de combate; con sus escudos levantados al máximo de sus capacidades y sus armas prestas para desencadenar una tormenta de disparos apenas lograran alcanzar las líneas de los Kree.

Los cielos se encontraban, para complementar el cumulo de males que se abatían sobre las defensas Kree en el Desierto de Chkaf, sobresaturadas de naves de envergadura media con sus defensas colocadas en nivel Alpha y sus armas descargando un aluvión de proyectiles y descargas de energía sobre los escudos de las fortificaciones. Las pantallas permitían observar el desenvolvimiento de los combates a todo lo largo, ancho y profundo de la Región Desértica de Chkaf y, para los voyeristas, permitían que se detallaran las colosales explosiones que acontecían cada vez que los disparos salidos de las armas de los aliados de los Badoon impactaban con las defensas imperiales. Explosión tras explosión, Marlak podía captar como fluctuaban los escudos, a veces pareciendo que por fin iban a ceder frente al empuje de los cañonazos enemigos y otras demostrando una solidez mayor a la real. En realidad el espectáculo no resultaba para nada halagüeño y en cambio revestía el mayor peligro que las defensas Kree habían padecido en todo el transcurso de la breve guerra que enfrentaban. Resultaba evidente que los Badoon y sus "amigos" intentaban desencadenar un golpe táctico determinante para desmantelar la red defensiva con la que la Alianza de Potencias Civilizadas pretendía imponer la cuarentena contra los Badoon. Era el más poderoso despliegue de armas terrestres y naves de mediana envergadura, especialmente efectivas para las campañas de conquista planetaria, que los Badoon habían desplegado desde que comenzaron las hostilidades.

Y Marlak no pretendía hacerle las cosas fáciles a la canalla Badoon. Una cosa era estar libre de las estupideces chauvinistas de los Grandes Líderes Militares del Imperio y considerar con objetividad las capacidades económicas, políticas y militares de las diferentes potencias interestelares. Una cosa era considerar que los Skrull, los Shi'ar, los terrícolas y hasta los Badoon eran razas tan meritorias como los Kree y sus aliados. Una cosa era encontrarse tremendamente admirado por el poderío, cultura y riqueza de las Civilizaciones Interdimensionales descubiertas por los exploradores Kree hace tantos milenios atrás y que acababan de ser redescubiertas por interés estratégico de la Casa Imperial Inhumana. Otra cosa muy diferente era tolerar los planes expansionistas de los salvajemente aguerridos ejércitos Badoon y permitir que sus hordas pusieran sus pezuñas apestosas sobre las calles de Hala y Kree-Lar como parecía ser la intención de esos imperialistas brutales, como lo demostraba la masiva presencia de armas extrañas y de Armadas extranjeras en los Dominios del Imperio Badoon en proporciones mayores a las normales para tiempos de paz, en proporción de por lo menos 25 a 1.

Coordinándose con el resto de los operarios de las maquinarias de artillería que protegían las fortalezas Kree, Marlak desato una lluvia tempestuosa de descargas de energía, proyectiles y bombas contra los vehículos y robots que avanzaban y se encargo de desatar una tormenta no menos intensa que sirviera de barrera antiaérea contra los navíos estelares. Cañonazo por cañonazo se desato un duelo salvaje por ver que escudos cedían primero y que colapsaba antes, si la defensa de los Kree o la ofensiva Badoon. Podía verse la destrucción asolando los suelos desérticos, las trincheras saltando en pedazos y los soldados de ambas facciones pegando gritos estentóreos de ánimo o terror. Las naves Badoon se estremecían y bamboleaban en los cielos del planeta, víctimas de las explosiones generadas por el impacto de los disparos Kree contra sus escudos o por los ramalazos que llegaban desde la superficie del planeta cada vez que sus propias bombas y rayos destruían las edificaciones o intentaban penetrar las defensas que los Kree mantenían en el planeta.

Las ráfagas de energía que salían despedidas a vertiginosa velocidad de las bocas de los cañones de las armas de los soldados de la infantería blindada de los contendientes chocaban con estrepito con las armaduras de sus contrarios una y otra vez hasta que lograban perforarlas o hasta que las armas de las que eran disparadas caían de las frías y muertas manos de sus operadores. Marlak veía con pasmo y asombro renovados como los guerreros de ambos imperios se lanzaban al asalto, con entusiasmo homicida, para intentar destruir las fuerzas del adversario, pese a observar a centímetros de su propio rostro como sus compañeros de equipo o los soldados enemigos caían, llenando el aire de sus estentóreos gemidos de dolor al tener las entrañas perforadas, las manos desprendidas, las piernas vaporizadas, y eso sin contar a los que eran incapaces de desencadenar cualquier nivel de ruido al tener su cráneo volado y su cerebro esparcido por el campo de batalla por el impacto de los rayos enemigos o los pisotones de las botas de sus propios compañeros, incapacitados por la furia y la determinación para ver que lo que estaban aplastando bajo las suelas de sus calzados eran los restos sanguinolentos de sus propios camaradas.

Y aunque no eran tan visibles como los desafortunados que tenían la necesidad de combatir fuera de las fortificaciones, bien fuera porque las asaltaban o por que intentaban frenar el avance de los agresores, Marlak podía intuir los gritos de dolor, sorpresas y miedo que asaltaban a los ocupantes de los bunkers sitiados cada vez que los proyectiles o descargas de los cañones Badoon lograba perforar los escudos de los protectores y hacían volar por los aires la totalidad o grandes proporciones de las presuntamente impenetrables fortalezas del Imperio. Podía ver, después de todo, a las hordas de Humanos y Z'nox entrando en los fuertes que no habían estallado por completo, desencadenando la furia de sus armas contra los desconcertados ocupantes y gritando con salvajismo, para nada disimulado, cuando apretaban los gatillos de sus rifles o desenvainaban sus armas blancas.

Y al igual que no tenía reparos en bombardear las líneas enemigas que veía avanzar y a las que procuraba diezmar lo más posible para facilitar el trabajo de la infantería blindada y de la maquinaria móvil y así contribuir lo máximo con la destrucción de la arremetida bárbara; no demostraba escrúpulos para desmantelar a cañonazo limpio las estructuras Kree que hubieran caído en manos de los agresores masacrando en el proceso a todo aquel que tuviera la desdicha de encontrarse operando en el interior de las edificaciones tomadas, no importaba que fueran Humanos, Z'nox, Skrull, Badoon e inclusive posibles cautivos Kree. Era preferible en cualquier modo una muerte definitiva y gloriosa en medio del fragor de la guerra que sufrir los horrores del cautiverio a manos de los salvajes que pululaban alrededor de las fronteras de la Gran Nación Kree y de sus aliados.

Impacto tras impacto haciendo fluctuar peligrosamente los escudos del poderoso bunker en el que se encontraba, le hicieron comprender que los enemigos sabían o intuían que esa posición representaba el centro desde el que se coordinaba todo el esfuerzo de la artillería Kree en la Región Desértica de Chkaf. Y también lo comprendió a la perfección cuando observo a través de las pantallas como una gruesa sección de las tropas atacantes tomaba rumbo contra la zona en la que se encontraba su bunker, dejando que tropas de cobertura se encargaran de las fortificaciones que dejaban por el camino. Pero él no se había graduado en las mejores academias del imperio para lucir los diplomas como premios para un figurín de pacotilla. Se había encargado de preparar defensas extras para el caso en que los enemigos poseyeran un número tan abrumador que las defensas primarias colapsaran, como parecía estar ocurriendo y lo había hecho con tal cuidado que hasta los demás comandantes de la zona desconocían la real capacidad defensiva del territorio bajo su mando. Solo Black Bolt y Medusa poseían los conocimientos de su plan de batalla y lo habían aprobado sin demostrar la mínima duda.

Pese a que las tropas enemigas se acercaban a ritmo acelerado y los disparos de su artillería ya penetraban las defensas de los bunkers más cercanos al suyo haciéndolos estallar en pedazos o dejando sin guarnición apropiada una amplia franja de territorio, Marlak no ponía el ejecútese a su plan. Para el todavía no habían avanzado lo suficiente en los Dominios del Imperio y la trampa no cumpliría el adecuado papel exterminador que les haría ganar la batalla a los Kree no solo en Chkaf sino en todo el Planeta Borghal-8 y quizá en todo el Sistema Estelar. Triunfo que a pesar de todo no consideraba para nada definitivo y seguía creyendo que la guerra debía librarse en territorio más adecuado. Pero de eso se preocuparía más adelante. Por ahora se encargaría de demostrarles a los Badoon y a sus aliados interdimensionales porque los Kree eran la potencia más impresionante de esta Realidad y porque potencias que parecían ser tan impresionantes como La Federación y sus enemigos se molestaban en tratar con estos.

Para ensoberbecer a los asaltantes Marlak coordino una feroz oleada de bombardeos contra el centro de las filas enemigas y una oleada no menos intensa de ataques de vehículos blindados contra el flanco izquierdo de los Badoon. Durante una hora las tropas enemigas se vieron en la necesidad de contener su avance y dedicarse a defender las posiciones ganadas. Las explosiones desencadenadas por las armas de los Kree resultaban un espectáculo hermosos para la vista si uno solo se fijaba en los colores de los "fuegos artificiales" y no en lo que se veía después de ido el resplandor: cuerpos revueltos, hechos pedazos, desmembrados y sangrantes y a veces hasta algún desafortunado infeliz que de alguna manera había logrado sobrevivir a la oleada de fuego desatada y agonizaba en medio de dolores espantosos y un miedo aun más atroz al saber con seguridad plena que en cualquier momento se desataría una nueva ola de infernal ataque, bien fuera de sus enemigos o de su propio ejército y perecería irremediablemente.

Durante una hora se pudo observar a los blindados y a la infantería Kree disparando a boca de jarro sobre la soldadesca aliada de los Badoon, masacrando sus filas, penetrando en sus formaciones y desorganizando sus cuerpos de batalla. Obligando a las tropas Badoon a retroceder precipitadamente y a quebrar su línea de batalla, permitiendo que las huestes Kree se infiltraran hasta el propio centro de su frente de combate y masacrara a las tropas humanas, Z'nox, y Skrull por su espalda y sus costados. Caras desintegradas, costillas vaporizadas, miembros arrancados de cuajo, torsos partidos por la mitad y sobre todo guerreros cagados de miedo por la violenta intrusión que los obligaba a replegarse y a buscar con desesperación una manera de contrarrestar la contraofensiva de los Kree y más que todo una forma de salvar el pellejo sin parecer una masa de cobardes indigna de combatir hombro con hombro con las fuerzas del Poderoso Imperio Badoon.

Pero los Badoon no eran considerados por la Inteligencia Kree como una de las mayores amenazas a la Hegemonía Universal por representar un blanco fácil para sus enemigos, por poderosos que estos pudieran ser o aunque estos fueran los ejércitos del mismísimo Imperio Kree y estuvieran siendo dirigidos y coordinados por la Familia Imperial de los Inhumanos.

Marlak pudo observar cómo, a pesar de encontrarse las tropas Kree profundamente introducidas en las líneas de los aliados de los Badoon y combatían prácticamente cara a cara contra estos, los Badoon procedían a desencadenar un aluvión de disparos contra las fuerzas del Imperio Kree y lanzaban todo el peso de sus robots, tanques, blindados e infantería pesada, apoyado todo eso por las descargas de su artillería y de su potente fuerza aeroespacial contra los que los forzaban a retroceder. Marlak se encargo con el resto de los comandos de la artillería de las fortalezas de aguarles la fiesta a los Badoon bombardeando con toda la potencia de sus cañones a los contraatacantes y obligándolos a ralentizar su avance. Resultaba el campo de batalla un verdadero centro de carnicerías inmisericordes. Los cañones de los Kree despedazaban a los Badoon y a sus aliados pero también golpeaban con saña a sus propias tropas que estaban profundamente incrustadas en las líneas enemigas. Los cañones Badoon aniquilaban a las huestes Kree, haciendo saltar en pedazos sus poderosos blindados; pero en el proceso podía constatarse la caída masiva de sus propias fuerzas alcanzadas por la furia desencadenada por la artillería del mismo bando.

Y en medio del salvaje duelo de artillería, los vehículos y soldados seguían atacándose a boca de jarro sin dar ni pedir cuartel y demostrando una saña enfermiza y malsana. Se llegaba a presenciar duelos corporales entre los soldados que por cualquier razón perdían el uso de sus armas, se agredían con sus propias manos o con los restos metálicos que encontraran. Contusiones mortales, dentaduras perdidas, ojos arrancados en manos llenas de sangre, cráneos fracturados, costillas despedazadas, cabezas cercenadas. Tales eran los resultados de unos soldados para nada dispuestos a ceder una sola pizca de terreno y determinados a aniquilar a un enemigo al que hacía tres semanas atrás ni siquiera conocían.

Pero la tenacidad de los Kree no podía ya hacer frente a la ofensiva de los Badoon. Pese a su coraje, capacidad y poderío armamentístico se estaban enfrentando a un enemigo que en esos momentos demostraba poseer una superioridad numérica de por lo menos cinco a uno, que contaba con una superioridad en cuanto a poder de fuego por el número de piezas de artillería de hasta siete a uno y que estaban demostrando que contaban entre las piezas de su arsenal con maravillas tecnológicas que no necesitaban sentir envidia de las armas de los Kree y que en cambio las hacían empalidecer de frustración e impotencia. Para cuando hubo transcurrido un par de horas de esa carnicería salvaje y barbárica, las tropas defensoras se replegaban disciplinada pero irreversiblemente y los disparos de los cañones y blindados Badoon volvían a tener por blanco primordial los escudos y muros de los fuertes que defendían la Región Desértica de Chkaf.

Marlak no obstante sonreía de una forma completamente extraña. Parecía que la debacle que se avecinaba sobre los Kree no existiera y que fueran los Badoon los que tenían contados los días en la superficie de Borghal-8. No parecía comprender la magnitud de la catástrofe y continuaba golpeando las líneas de avance de los contrarios con fuerza letal; a pesar que todos observaban con sus propios ojos a través de las pantallas y de las holográficas que muchos de los artilleros abandonaban sus puestos junto con la guarnición que los protegía, permitiendo así que los atacantes se apoderaran de una parte importante de los recursos militares establecidos por los Kree en el área y olvidándose de las lecciones sobre el honor y la valentía con la que tanto se llenaban las bocas en la Academia.

-Considero prudente-empezó a hablar Marlak por el intercomunicador interestelar, para pasmo de Vreek-Lar-la implementación inmediata de la Directriz Total War y la puesta en práctica de los planes trazados por nosotros en las reuniones de comando en Hala durante las semanas previas al estallido de la contienda. Tomando en consideración la magnitud de las fuerzas atacantes y el poderío de la Flota desplegada por los sitiadores en la Zona Orbital del planeta, es mi opinión que no queda otro remedio que la aplicación de la fuerza de choque especial en una magnitud del cien por ciento.

-Su propuesta ha sido escuchada y sus análisis y pruebas adecuadamente estudiadas y la Familia Imperial y el Alto Mando Imperial considera correcta su apreciación sobre la magnitud del problema y de la contundencia necesaria para solventar las dificultades presentadas. Por lo que aprobamos la implementación inmediata del plan en el porcentaje considerado y afirmamos nuestro pleno respaldo a sus estrategias de batalla.

Cortando el nexo que lo mantenía comunicado con el Palacio Imperial de Hala, Marlak procedió a ordenar la implementación de la operación de la que acababa de obtener el visto bueno de Medusa: -Por medio de la actual orden debe procederse a activar los Protocolos Total War a lo largo y ancho de Borghal-8 comenzando su accionar en la Región Desértica de Chkaf. La orden debe ser de cumplimiento inmediato. Repito. La orden debe ser de cumplimiento inmediato. Total War ha sido activado. Total War ha sido activado.

Ese día Vreek-Lar comprendió lo que era tener miedo real, pánico, terror. Y lo más extraño era que lo sentía producto de los propios artilugios bélicos de sus paisanos y no producto de los "extremos actos de salvajismo" del enemigo. La tierra bajo sus pies tembló como bajo los efectos y estragos de un terremoto de magnitudes apocalípticas. Y por las pantallas holográficas pudo percatarse de la razón del desmadre. Haces de luz mortífera cubrían a los efectivos Badoon, humanos, Z'nox y Skrull a lo largo y ancho de cada frente de batalla en el planeta. Y tras la extinción de las luces podían observarse los cuerpos carbonizados y las maquinas destrozadas. Evidentemente Marlak había utilizado, con la aprobación plena de la Familia Imperial, las minas antimateria; armas capaces de proyectar una energía devastadora poseedora de la cualidad de exterminar cada rastro de vida biológica y artefacto tecnológico contra el que fuera utilizado. Los ingenieros y físicos Kree habían descubierto la capacidad de controlar y proyectar ese poder solo contra los objetivos previamente especificados, posibilitando la destrucción de un enemigo en medio de una zona densamente poblada, matando al blanco sin dañar a los que lo rodeaban sin importar lo cerca del objetivo que se encontraran. Obviamente Marlak había llevado esta mejora a niveles macro: cada soldado enemigo y sus armas estaban literalmente desintegrados o hechos pedazos, pero las fortificaciones, soldados y armas Kree se encontraban intactos.

Armamentos como esos estaban prohibidos por los Protocolos de Regularización de la Guerra del Consejo de Potencias Interestelares. Pero las armas biológicas y bioquímicas también lo estaban y los Badoon, Shi'ar, Skrull, Spartoi y los demás llevaban centurias obviando las legislaciones interestelares y empleando cualquier instrumento que les permitiera obtener la victoria, por amarga y cruel que esta fuera o pareciera. Evidentemente para Marlak y los Inhumanos había llegado la hora de jugar tan duro como todos los demás poderes que pretendían la Hegemonía.

Pero el espectáculo exterminador no había concluido de ninguna manera. Al mismo tiempo que las minas de antimateria ejecutaban su labor exterminadora a través de toda la geografía planetaria, miles de gigantescos robots centinelas salían volando a velocidad máxima desde túneles secretos ubicados en el subsuelo de Borghal-8 y disparaban sin detenerse y aparentemente sin siquiera apuntar contra las naves que surcaban los cielos del sacudido mundo. Vreek-Lar fue capaz de captar que cada uno de esos mastodontes mortales poseía la tecnología de armamento sónico que tan efectiva resulto en la Guerra de Reyes. Pero potenciada y mejorada. Su velocidad era casi diez veces superior a la del sonido, lo que resultaba en rayos de sonido que viajaban más veloz que el sonido y con una intensidad también decuplicada con respecto a los utensilios empleados contra los Shi'ar. Sus cuerpos estaban protegidos por campos de energía sónicos que demostraban ser capaces de repeler y absorber las descargas de las armas enemigas. Descargas que eran devueltas con potencia intensificada y resultaban en navíos de gran calado estallando en múltiples pedazos sin posibilidad de restauración.

Literalmente millones de soldados enemigos caían en cuestión de minutos ante la potencia desatada por partida doble por los Centinelas Kree y las minas antimateria. El planeta estaba convirtiéndose en uno de los mayores cementerios interestelares del Universo por obra y gracia de la Total War Kree. Y eso no tenía feliz a Marlak. No solo por razones de sensibilidad propias de una persona civilizada, sino por una simple y calculada razón estratégica. Todos los potentados del Universo sacarían dos conclusiones lógicas inmediatas de la catástrofe Badoon en Borghal-8. Por una parte demostraría que los Kree estaban fuertemente encaminados en la dirección de recuperar su papel como potencia hegemónica y que contaban con los recursos, medios y determinación para aplicar las medidas que fueran requeridas para concretar estas intenciones. Pero también demostraría que los Badoon, presuntamente la raza más débil entre las aspirantes al poder; solo por delante de los exterminados Skrull, poseían un poderío tan vasto como para retar la intentona Kree. Que su poderío era tan impresionante como la de las más poderosas razas y que los Kree se habían visto forzados a demostrar sus cartas maestras a tan solo tres semanas del inicio de la Guerra contra los Badoon y sus aliados. Demostrando a todos aquellos que temían a la resurrección del poderío de Hala que conformar una coalición con los Badoon no resultaría una idea tan descabellada como se considero al principio.

Marlak y los Inhumanos sabían a la perfección que cuando tomaron la decisión de aplicar todo su bestial poderío lo único que iban a lograr era prolongar una guerra que ya desde el comienzo ellos consideraban que iba a resultar larga y brutal y Borghal-8 se los confirmaba muy a su pesar. La Guerra iba a ser Total.