Capítulo VI / Croix

"La magia no será olvidada, hemos dado un gran paso para cambiar al mundo pero aún queda mucho por hacer… y lo haremos juntas."

Desperté temprano al día siguiente de regresar a mi torre, lo primero que hice fue tomar un largo baño caliente para disminuir la tensión que había acumulado en los últimos días, ese tiempo en la bañera hacía maravillas para sentirme más calmada. Al decidir que ponerme me decidí por una blusa de tirantes blanca y un short rojo, me esperaba un largo día de investigación por delante y lo mejor era estar cómoda.

Para cuando salió el sol ya tenía papeles y libros esparcidos por todo mi estudio, pasando de un montón a otro, sentada en una silla, acostada en el sofá que ahí tenia o sobre el piso, eso me recordó aquellas noches de estudio antes de los exámenes que tuve con Chariot, concentrarse solía ser difícil con ella.

Chariot y yo nos aventuramos repetidas veces en el prohibido campus norte y descubrimos algunos de sus secretos, Chariot sabía algo del lugar antes que yo, ya que su compañero de la infancia, el gran oso Arcas vivía ahí; ella lo había traído consigo a escondidas cuando llegó a Luna Nova y estando ahí creció más de lo esperado, por lo que el abandonado campus norte se volvió su hogar. Fue en ese mismo sitio donde encontramos algunos antiguos cuartos bajo tierra y después de elegir uno, limpiarlo y adaptarlo con algunas cosas que tomamos poco a poco de la academia se volvió un verdadero cuarto, nuestro pequeño rincón personal.

―Chariot, por favor, termina de ponerte tu ropa para dormir y ven a estudiar, parece que el examen de lingüística mágica va a estar difícil y ya sabes cómo es la maestra Finnelan ―le dije al verla distraerse con uno de los artilugios que encontramos al limpiar nuestro cuarto mientras yo ya estaba cambiada en un camisón y acostada en el piso al costado de la cama en el que había formado un medio circulo de libros, cuadernos y papeles frente a mí.

―Lo lamento Croix, nunca había visto este tipo de cosas, es difícil solo ignorarlas ―me dijo mientras terminaba de cambiarse―. ¿Qué vamos a estudiar hoy? ―me preguntó al recostarse a mi lado vistiendo su conjunto rojo de camisa de tirantes y short; viendo el medio círculo de cosas acomodadas en el piso.

―Comenzaremos con el capítulo V, simbología y… ―ella me besó, no pude terminar siquiera la frase porque me besó, no pude evitar sonrojarme e intentar evadir la situación.

« ¡El examen de lingüística mágica es mañana! ¡Es el final del periodo! ¿¡Cómo se le ocurre, por Dios!?» pensé, pero sinceramente otra parte de mí lo disfrutaba.

―Chariot… yo…

―Perdón Croix, pero no puedo concentrarme y sé que no podré hacerlo hasta que te lo diga.

― ¿Qué… cosa? ―dije aún más sonrojada, intentando apartar mis ojos de los suyos pero fallando rotundamente.

―Yo siento algo muy especial por ti Croix ―dijo tomando mi mano―, desde que te conocí me pareciste muy interesante, lista, elegante… linda. Hemos pasado mucho tiempo juntas desde entonces ―mientras hablaba podía ver ese brillo en sus ojos, ese brillo que me había imposibilitado el concentrarme tantas veces―, y con cada día que pasamos juntas, con cada instante que pasamos arreglando este lugar y cada momento que hemos venido aquí para estar solas no puedo evitar desear saber si… tú sientes lo mismo por mí.

«Relájate Croix, relájate, tómalo con calma» pensé, pero mis acciones no coincidieron con mis pensamientos.

―Chariot ―dije tomando cada una de sus manos en una de las mías, entrelazando los dedos y después levantándome junto con ella hasta que ambas estuvimos de rodillas, frente a frente.

― ¿Si… Croix? ―me preguntó con una mirada expectante tras de la cual pude ver existía una gran tristeza o felicidad en potencia.

―Chariot yo…

«Cuida tus palabras», pensé.

―Desde que te conocí también me pareciste interesante, y linda, una chica diferente, con un gran corazón, con esa luz por dentro que parece iluminar cualquier oscuridad… una chica con un hermoso brillo por dentro y por fuera ―pude sentir como me apretaba mas fuerte después de decir eso―. Chariot, si tú no fueras especial para mí jamás habría puesto todo este esfuerzo en que pudiéramos estar juntas…

« ¿En serio vas a decirlo? Has leído mucho sobre que eso no puede decirse a esta edad, que aún no sabes que significa, que es peligroso decirlo primero… ¿vas a decirlo?... ¿¡qué más da!? Si yo siento que quiero decirlo, si siento que decir eso es lo que haría esto perfecto, ¡al demonio con lo que los demás piensen!» pensé, durante un par de segundos que me parecieron eternos.

―Chariot, yo te amo ―dije finalmente mirándola fijamente a los ojos, y sintiendo que ahora era yo la que tenía la mirada expectante, yo la que albergaba en su corazón una gran tristeza o felicidad en potencia.

«Por favor, que esto no haya sido un error», pensaba.

―Croix, yo también te amo ―me dijo ella con una mirada que nunca olvidaré.

Al escucharla decir lo mismo no pensé 2 veces, me acerqué y la besé, fue el primer beso así que habíamos tenido, pasamos por sobre todo lo que había acomodado en el piso, al chocar contra la cama me levanté ayudándola a hacer lo mismo, enseguida ella me empujó y caí sobre las almohadas.

Nos entregamos por completo a la otra por primera vez aquella noche, fue algo nuevo e inolvidable.

Al siguiente día obtuve un 8 de calificación en el examen basándome en lo que recordaba, Chariot reprobó. La maestra Finnelan nos hizo esperar sentadas en el salón después del final de la clase para llamarnos la atención.

―Estoy decepcionada, señorita Meridies, espero más de la mejor alumna de la clase, ―me dijo parada frente a nosotras―. Y usted señorita du Nord, no olvide que debe mostrar el orgullo de una estudiante de Luna Nova, había estado mejorando sus notas pero esto es un gran retroceso ―dijo dirigiendo la mirada hacia Chariot.

Mientras nos regañaba nosotras nos tomábamos la mano por debajo de la mesa, sabíamos que valió la pena a pesar de todo.

―Ni estando tan lejos de ti me dejas concentrarme Chariot ―dije viendo nuestra foto, su foto, que habíamos intercambiado nuestro último día juntas en Luna Nova.

«Debo concentrarme, por ti, entre más rápido consiga la cura más rápido te veré de nuevo» pensé viendo la foto; me la guardé y seguí revisando el libro que la maestra Wanda me había dado junto a otros documentos para apoyarme.

Las brujas conocían la existencia de Ávalon pero en algún momento la conexión se cerró y el contacto entre el mítico lugar y nuestro mundo se vio cortado; si quería llegar también debía saber cómo fue que esa conexión se perdió. Bajo unos complejos diagramas que parecían ser antiguos portales ley encontré una frase que llamó mi atención.

"Ante la luz de Ávalon encontrarán el camino aquellos que iluminados han sido por ella, oscuridad espera a quienes la busquen sin esta sabiduría."

Al principio me pareció algo confuso pero era evidente que esa frase escondía mucho más allá de lo que significaban sus palabras. Tomé buena parte del día investigando en cuántos libros y documentos tenía a mi alcance todo sobre las antiguas 9 brujas, más específicamente sus características especiales, algo que las distinguiera de las demás o que fuera similar en ellas, algo que pudiera actuar como "una llave."

― ¡Maldición! Grité exasperada al agotar la última de mis ideas, me sentía agotada y sentía que no estaba más cerca de resolver lo que aquella frase ocultaba. Tomé una cobija de tela caliente y empecé mi camino a descender de la torre hasta salir de ella. El lugar en que la torre se encontraba (el lugar en que decidí edificarla) era un pequeño valle entre montañas, difícil de encontrar, justo como lo quería, y muy bien conservado en su estado natural, había un gran campo de pasto verde y un lago formado por el agua que bajaba de las montañas.

Al salir sentir el pasto bajo mis pies fue gratificante, me hacía sentir más relajada, caminé hacia el lago, sentir el agua fría me causó un pequeño escalofrío pero seguí hasta que el agua llegaba a mi cadera, esa sensación de inmensidad en el agua, ese movimiento que esta hace para responder a cada uno de los míos, todo eso me ayudaba a dejar de lado la tensión para seguir buscando la respuesta a la incógnita que me agobiaba. Después de un poco de tiempo deje la cobija en la orilla y me recosté sobre el agua usando un poco de magia para mantenerme a flote, con tan solo el ligero movimiento del agua guiándome a través del lago.

―Ante la luz de Ávalon encontrarán el camino aquellos que iluminados han sido por ella, oscuridad espera a quienes la busquen sin esta sabiduría ―me dije para pensar un poco más en lo que esta frase ocultaba.

Poco tiempo después de pronunciar aquellas palabras, mientras flotaba por el centro del lago vi como una luz de color verde aparecía debajo de mí… después de eso no recuerdo lo que ocurrió.