NOTA: este capitulo sera dividido en dos, esta es la primera parte, espero y les guste.

Never can say goodbye to Sam

La verdad esta aquí Parte 1

Quinn ya estaba despierta tomando un café en la comodidad de su sala mientras leía un libro que había comprado el día anterior mientras esperaba a Santana, era un pequeño libro de al menos 150 paginas así que lo termino en poco tiempo, se levanto a encender el estéreo para luego poner dentro de el un disco al azar de The Beatles, que claramente eran sus favoritos, empezó con la canción Revolution la cual siempre le levantaba el animo, para ser una viuda reciente casi no pensaba en ello, claro que extrañaba el calor del cuerpo de Sam junto a ella en las noches o la risa de cada mañana, una viuda "normal" estaría escuchando su primera canción con su amada, o sentada llorando y recordando momentos que solo la harían llorar mas, pero no Quinn, ella era diferente, era una en un millón.

La mañana se empezaba a convertir en tarde, y el sonido de las aves era opacado por el horrible y desesperante sonido de los coches. Se alejo del reproductor de música y fue por un poco de comida para matar un poco el hambre. Saco de las alacenas unas galletas oreo y las vació en un bowl de color amarillo, cuando estaba a punto de entrar a la sala de nuevo, el timbre sonó asustando a Quinn haciéndola soltar el bowl lleno de galletas que cayeron al piso para luego rodar cada una en caminos diferentes. Se dirigió molesta a la puerta y antes de abrirla puso su mejor sonrisa, para su sorpresa eran los detectives mas importantes de la ciudad ; Sue Sylvester y Will Schuester.

— Detectives, ¿puedo ayudarlos? — Pregunto mientras los saludaba de mano.

Will y Sue se voltearon a ver — ¿Podemos pasar? — Pregunto Sue.

Quinn asintio y camino dentro de la casa con los dos detectives a su espalda, se agacho y trato de recoger la mayoría de las galletas que minutos atrás había tirado. Quinn se levanto ya con el bowl en las manos mientras que caminaba a la cocina en la que ya la esperaban los detectives sentados en la mesa. Puso el bowl sobre la mesa y se sentó quedando de frente a los oficiales.

Les brindo una amplia sonrisa a los dos — ¿Que pasa?.

Los dos oficiales empezaron a notarse nerviosos — Señorita Evans, no sabemos como, pero... — Dijo Will Schuester

— El doctor que se encarga de hacer las autopsias, cometió un grave error con la de su difunto esposo— Complemento Sue Sylvester — Su esposo no murió en un accidente, fue acecinado.

Las palabras de la detective retumbaban en la cabeza de Quinn mientras que se llevaba las manos al rostro para no ser vista llorando.

— dígame señorita Evans, ¿su esposo tenia un enemigo?, ¿ algún conflicto en el trabajo?.

La chica negó rotundamente con la cabeza — ¿¡COMO DEMONIOS COMETIERON UN ERROR DE ESA MAGNITUD!? — Pregunto Quinn enojada — ¿y tan siquiera encontraron a su asesino?.

— Creemos que fue el doctor , encontramos pruebas que lo incriminaban, pero el...— Will no había terminado de hablar cuando Quinn le interrumpió.

— ¿¡PERO QUE!?, ¿¡PERO QUE!? — A Quinn le hervía la sangre de la furia que se estaba apoderando de ella.

— El escapo, lo estamos buscando, así que ahora tendrá patrullas rodeando su casa, para protegerla.

Quinn asintio aun molesta y les pidió que salieran de su vista y de su hogar, los dos detectives salieron comprendiendo la actitud de Quinn, ella estaba triste y enojada por este "pequeño" detalle que se les paso.

Ella estaba dentro de su hogar tirada en el suelo de la cocina llorando desconsoladamente, pensó en sus suegros, en la pobre familia de Sam, y en su hijo en camino.

La tarde había pasado, y Quinn aún seguía sin levantarse del suelo, escuchando desde la cocina los mensajes de voz que los detectives le hacían. Tomo un gran respiro y se limpio las lagrimas del rostro, se levanto y acomodo el vestido amarillo que llevaba puesto abrió el refrigerador y tomo el bote de nieve que tenia guardado y saco una cuchara para luego comerlo.

se sentó en el sillón con el pote de helado en las manos pensando en si en realidad atraparían al asesino de Sam, se quedo inmóvil por unos minutos y dejo el pote al lado en una mesita, se levanto aún pensando en Sam y tomo el teléfono para escuchar los diferentes mensajes que los detectives le dejaron.

Continuara...