De abejas y flores

Un fanfic de Ranma 1/2

Escrito por Unma con la colaboración de Danae

Capítulo 7

Un asombroso aroma se esparcía por la cocina y la sala del dojo Tendo, como era de esperarse cuando Kasumi Tendo y Nodoka Saotome unían fuerzas para preparar la cena.

Desde siempre, la rutina de preparar la comida con la mayor de las Tendo había sido apacible, por decir lo menos. Nodoka amaba la cocina y aún más el cocinar para sus seres queridos y pese a que su hijo no se encontraba con ellos, igual había llegado a considerar a la familia Tendo como suya propia y eso la hacía feliz.

Con la repentina partida de Ranma las cosas en la casa Tendo estaban más tranquilas y era más fácil observar algunos detalles que, en medio de discusiones y peleas, era imposible notar. Uno de los más notorios era la cercanía entre Nabiki y Akane, quienes parecían más apegadas últimamente, aquello hizo sonreír a Nodoka levemente ya que siempre había creído que Akane era más apegada a Kasumi.

Su futura nuera había estado muy decaída desde la partida de su hijo y al principio aquello la había preocupado, intuyendo que los dos jóvenes podían haber tenido una discusión la cual habría desencadenado en la partida de Ranma, pero luego de pensarlo mejor se dio cuenta que tal vez eso podría ser provechoso. A veces la distancia era lo mejor para una relación pues les daría tiempo para pensar las cosas y analizar sus sentimientos. Ambos se extrañarían y estarían ansiosos de reencontrarse y la reconciliación sería inmediata, después de todo, ella podía ver más allá de los gritos e insultos de los jóvenes artistas marciales. Sin embargo, de un lado a esta parte nuevamente estaba consternada pues, si bien es cierto le alegraba el hecho de que Akane mostrara tal reacción por la partida de su hijo, su comportamiento cada vez se le hacía mas preocupante.

La menor de las Tendo estaba cada vez más afligida, se le notaba en el rostro y su comportamiento cada vez era más confuso. La pobre chiquilla estaba hecha un manojo de nervios, cualquier cosa la sobresaltaba, lloraba con solo ver un documental y pasaba más tiempo en su habitación que en cualquier otro lado.

Akane siempre se había caracterizado por su energía y dinamismo, pero últimamente ya no salía a trotar, ya casi no practicaba en el dojo ¡Ya ni se interesaba en cocinar! Definitivamente algo le estaba pasando y ya no creía que sólo fuera la tristeza por el alejamiento de su hijo. ¿Habrían tenido esos dos una discusión tan fuerte que hubiese variado el comportamiento de Akane tan radicalmente?

Otra de las cosas que la molestaba era la renuencia de Akane a hablar con ella, la joven era educada pero evasiva, como si no quisiera darle la cara. Al principio lo había atribuido al hecho de que temiera que la culpara por la ausencia de Ranma, pero luego de un tiempo se había dado cuenta que iba más allá de eso. Akane nunca había sido buena mentirosa y se notaba a leguas que había algo que quería ocultar.

También le preocupaba su estado de salud, cada vez la notaba mas cansada y ojerosa y en más de una ocasión había sugerido acompañarla a visitar al doctor Tofu sin embargo la reacción de Akane siempre era la misma, una excusa de estar durmiendo mal y la promesa de descansar mejor y si intentaba insistir un poco más se encontraba frente a Nabiki quien encontraba una buena excusa para cambiar la conversación y dejar las cosas en el aire. Tal vez la próxima vez debiera de hacer caso omiso a todo ello y llevarse a Akane al médico ya que si esa niña tenía algo era también su responsabilidad velar por ella. Si, eso sería lo que haría cuando regresara del colegio la llevaría y…

El sonido del teléfono la sacó de sus pensamientos, se acercó al aparato y contestó

-Dojo Tendo

Un sonido de interferencia salpicaba la línea, pero entre el incómodo sonido pudo escuchar una voz conocida.

-ma… ¿mamá? Me.. esc… chas¿Me escuchas?

Nodoka sintió un vuelco en el corazón, había añorado oír su voz. Después de haber estado separados por casi diez años y luego de haberlo recuperarlo, su ausencia se le hacía más palpable. Escucharlo era un gran alivio, mucho más sabiendo lo raro que era recibir una llamada en medio de un viaje de entrenamiento.

-¿Ranma¿Eres tú¿Estas bien, hijo¿Dónde estás?

El sonido no parecía mejorar

-Mamá ¿Están… bi… allí?

Nodoka se olvidó de todo, su única preocupación ahora era su hijo

-Ranma¿Me escuchas¿Puedes escucharme?

-Quiero… gas… estoy bien… nando mucho, estoy… este de las montañas… los quie… adios.

-¿Ranma¿Cuándo volverás¿Hijo?

Pero sólo le respondió el tono telefónico, suspirando resignadamente se disponía a colgar cuando el teléfono le fue arrebatado de improvisto de las manos.

-¿Ranma¡Contesta maldito bastardo¡¡Ranma¡¡Maldición!! –el brusco colgar de Nabiki casi hizo respingarse a Nodoka, no acostumbrada a tal exabrupto de la normalmente calmada muchacha.

-¿Nabiki?

La media de las Tendo miró a Nodoka por un momento, y en un flash había recuperado su normal apariencia -Discúlpame tía, es que me ha hecho perder una apuesta. Me avisan cuando este la cena, me voy a mi cuarto- y sin decir más se retiró. Nodoka la siguió con la mirada por un instante.

-¿Tía, pasa algo?

La dulce voz de Kasumi le hizo recordar que aún no terminaban de preparar la cena y meneando la cabeza -Cosas de chiquillos- se dirigió nuevamente a la cocina, contenta de saber que su hijo estaba bien y que la había llamado, lo cual la hizo olvidar momentáneamente de las preocupaciones que la habían estado mortificando momentos antes.


-¿Te sucede algo, Akane?

Akane dejó de mirar a la ventana para sonreír levemente a Yuka y Sayuri que se le habían acercado. Había tocado el timbre de recreo y el salón estaba completamente vacío.

-Ranma llamó ayer.

Las chicas se miraron entre si, sorprendidas. Akane meneó la cabeza

-Pero contestó la tía Nodoka y la línea estaba mala. No pude hablar con él.

Sayuri extendió una mano para tomar la de Akane -A lo mejor vuelve a llamar, no te pongas tan triste… sabes que no es bueno

Akane suspiró –Lo se, pero es que… es tan difícil, no se por cuanto tiempo mas podré ocultarlo en casa y cuando se enteren yo…

Yuka y Sayuri la observaban, impotentes por no poder hacer nada por su amiga, Akane siempre había sido una líder, era difícil verla ahora tan alicaída y perdida. Después de unos instantes de silencio Akane sacó dinero de su bolsillo y se lo dio a Yuca

-Podrías… ¿Podrías traerme una malteada? Se me…- Akane calló, asustándose de las palabras que había estado a punto a pronunciar. Yuka, por el contrario, sonrió de oreja a oreja.

-¿Un antojo?- poco le faltó para batir palmas -Caray ¡Tienes un anto… OUCH!

El codazo que le dio Sayuri cortó todo su entusiasmo mientras se apresuraba a sobar la zona adolorida.

-Shhhhh. ¿Si sigues gritando así hasta Ranma se va a enterar.

-Perdón… ya te traigo tu malteada, Akane- Yuka salió del aula aún frotando su estómago mientras mascullaba cosas contra Sayuri. Las dos chicas restantes simplemente sonrieron.

-Al menos te hemos hecho reír un poco- dijo finalmente Sayuri ya a solas con Akane. La chica Tendo la miró y luego volvió a suspirar recontando la cabeza en sus manos que se encontraban plegadas sobre su escritorio.

-¿Qué te pasa, Akane? Hace días que estas muy rara. ¿Ha pasado algo más aparte de la llamada de Ranma?

Akane miró por largos momentos a su amiga, debatiendo si decirle o no decirle.

-Kodachi habló conmigo

Sayuri sintió que un escalofrió le atravesaba el cuerpo, una conversación con esa loca no presagiaba nada bueno

-¿Y qué te dijo?

-Lo sabe todo, Sayuri. Estoy tan asustada.

Sayuri no sabía ni que decir ni que hacer, que lo supiera una de las prometidas de Ranma era malo, muy malo.

-Pero…- Akane dudó unos momentos, ni a Nabiki le había contado de la conversación con la chica Kuno, moría de vergüenza de solo pensar que su hermana pudiera enterarse de eso. Sayuri la miró con el seño ligeramente fruncido. Akane tragó duro

-Sayuri… ¿Tu crees que yo…? Yo no se si…

Sayuri le tomó de la mano -¿Si tú que, Akane?- le dijo suavemente –Sabes que cuentas conmigo para todo, puedes decirme lo que quieras

Akane la miró a los ojos y Sayuri pudo ver todo el miedo que se encerraba en ellos, algo en ella se apretó al ver la congoja de su amiga -¿Akane?

-¡¡Ya regresé!!

La voz de Yuka interrumpió su conversación, sobresaltando a las dos chicas -Había mucha gente en la cafetería, por eso me demoré- les dijo mientras se acercaba, malteada en mano

-No te preocupes…

Akane recibió la malteada mientras lanzaba una significativa mirada a Sayuri quien asintió levemente. Yuka las miró, un poco contrariada por la atmósfera que se respiraba -¿Me perdí de algo?


-¿Qué miras?

Yuka saltó por los aires, a las justas conteniendo un grito. No era una experta en espiar y que la profesora Hinako se le apareciera por detrás cuando trataba de espiar a Akane y Sayuri casi la había matado del susto.

-No, no es nada- mintió, tratando de alejar a la profesora que hacía mil y un esfuerzos para mirar por detrás de la chica -¿Qué es¿Qué es¡Yo también quiero ver!

Yuka resopló, las cosas le estaban yendo mal, de hecho, al parecer nada le saldría bien en el día.

A la hora de la salida Akane le había dicho que quería hablar a solas con Sayuri y eso le había dolido muchísimo. Se suponía que las tres eran amigas y que no había secretos entre ellas y era por ese motivo que ahora se encontraba espiándolas desde lejos, porque no le había sentado nada bien la cara que tenía Akane y obviamente porque estaba curiosa. Las había seguido por buen rato, no había sido fácil pues las chicas se habían dirigido por sitios que no acostumbraban a ir hasta que finalmente se habían detenido en un puesto telefónico. Las había visto conversar y por sus gestos y postura, sabía que estaban teniendo una conversación muy seria, conversación que por la distancia no podía oír ni saber de que trataba. Lamentablemente la interrupción de la maestra cambiaba sus planes y resignada optó por retirarse, llevándose a la pequeña molestia y ya se disponía a hacerlo cuando vio pasar una limosina y la escuchó detenerse poco más allá. Olvidándose de la maestra retomó su posición tras la esquina sólo para ver como se abría la ventana del auto dejándose ver el rostro de Kodachi Kuno

Esto es malo, muy malo

El instinto femenino de Yuka se encendió con todas sus luces, más aún al ver a sus dos amigas subir al auto y partir hacia Kami sabe donde.

-No sabía que las señoritas Tendo y Kuno eran amigas- el susurro de la maestra la sacó de sus pensamientos.

-No lo son…- respondió automáticamente mientras se tensaba. Obviamente estaba pasando algo muy grande, y tenía el presentimiento de que era algo malo. Sin pensarlo dos veces salió corriendo, con el único pensamiento de encontrar a Nabiki, tal vez ella tendría alguna idea de lo que estaba pasando.

-¡Hey¡Espera¿Qué está pasando aquí¿Qué es lo que pasa?

Yuka no respondió y siguió corriendo como alma que lleva el viento. Miss Hinako se encogió de hombros y sin pensarlo más decidió dirigirse al dojo Tendo. Tendría que hablar con la familia de Akane Tendo para evitar que se convirtiera en una delincuente más. Al doblar de una esquina vio a un par de muchachos enfrascados a golpes y sonriendo levemente sacó una moneda de 5 yenes


-Necesito hablar contigo a solas- Nabiki se quedó mirando a Yuka, quien lucía agitada, como si viniese de correr una maratón -¡Es urgente!- Kasumi le alcanzó un vaso con agua y ya se disponía a ofrecerle asiento cuando Nabiki se puso de pie rápidamente y tomando a Yuka de la mano se dirigió a su cuarto.

-Estas chicas, cada vez están más raras…- Nodoka regresaba de la cocina y había observado todo el intercambio.

-Dime Kasumi… ¿Esa no era la amiga de Akane?

Kasumi asintió –Si tía, son de la misma clase…- Kasumi hizo una pausa –Es extraño que venga a buscar a Nabiki.

Nodoka sintió que regresaba aquel presentimiento que la había estado molestando desde antes. Ahora si sería momento de hablar con Akane y Nabiki.

-Querida, avísame cuando Akane regrese a casa por favor

Kasumi asintió y ya se disponían a continuar con sus actividades cuando una tercera voz las detuvo en el acto.

-Perdonen, la puerta del dojo estaba abierta. Soy Hinako Ninomiya, profesora de Akane Tendo…


-Me da mala espina, nunca se han llevado bien, no se que tienen que hacer Akane y Sayuri con la hermana de Kuno-sempai- La voz de Yuka denotaba preocupación y Nabiki frunció el seño, a ella tampoco le sentaba esto nada bien.

-¿Akane con Kodachi¿Porqué…?

Esto no cuadraba en sus esquemas y detestaba cuando un engranaje no funcionaba como lo tenía planeado. Algo estaba faltando en esta ecuación, algo que había dejado pasar por alto… ¿Pero qué?. En su lista de peligros Kodachi estaba empatada con Shampoo. ¿Qué estaba pensando Akane al relacionarse con Kodachi, mucho más en su estado?

-¡Oh no¡Rayos¡Seguro que esa loca ya lo sabe!

Nabiki empezó a caminar de un lado a otro

Si lo sabe, ya debe de haberse dado cuenta que perdió la partida, con ese niño en camino a Ranma no le queda más remedio que casarse con Akane… Por lo tanto debe querer deshacerse de mi hermana, pero de querer eso ya lo habría hecho, aunque dentro de todo ya debe saber que Ranma no la perdonaría si lastimara a Akane entonces que…

Yuka no se atrevía a interrumpir a Nabiki, simplemente se limitaba a permanecer allí sentada. Parecía que la reina del hielo estaba en estado de trance, casi podía ver el humo saliendo de su cabeza.

Entonces si no es con Akane… ¿Qué? Si no piensa eliminar a Akane su única esperanza es que el bebe no…

Finalmente todo cuadró en su lugar y Nabiki pudo intuir, más que saber lo que podía estar pasando. -¡Maldición!


-Y como les digo, la noto muy extraña, está pálida y cansada. Ahora ya ni hace deportes pues nos ha dicho que sufrió una lesión. ¿Ya la llevaron al médico?

Kasumi y la madre de Ranma escuchaban lo que Hinako decía, habían notado el cambio en Akane también.

-Bueno, últimamente no se siente bien, es cierto- la mayor de las Tendo mostraba su preocupación –y esas nauseas… al menos ahora ya come mejor, claro que eso depende de lo que le gusta- sonrió inocentemente la joven, recordando lo peculiar que había estado Akane últimamente en cuanto a su alimentación

Cansada, somnolienta, evitando ejercicios, nauseas

Nodoka abrió los ojos –¡¡¡CANSADA, SOMNOLIENTA, EVITANDO MOVIMIENTOS BRUSCOS Y CON NAUSEAS!!!

Nodoka Saotome se puso de pie y salió de la cocina a prisa, dejando atónitas a Kasumi y a la maestra quienes atinaron a seguirla luego de un instante.

-Que rara familia- Hinako se encogió de hombros y continuó caminando tras la señora Saotome.


Nabiki tecleaba su celular. Ya había marcado el número de todos sus conocidos. La orden era expresa "Ubicar a Akane Tendo donde quiera que estuviese" lamentablemente ninguno de sus contactos la había visto ni sabía a donde podía haberse dirigido. Estaba tan absorta en eso que no siquiera se dio cuenta cuando Nodoka entró hecha una furia a la habitación.

-NABIKI, AKANE ESTA EMBARAZADA¿VERDAD?

Yuka se sobresaltó al ver que la mujer sabía el secreto, Nabiki, por el contrario, miró de reojo a su tía y simplemente asintió.

-Si, lo está y antes de que pregunten, es de Ranma

Kasumi y Hinako observaban petrificadas la escena, completamente sorprendidas con el anuncio. Nodoka se disponía a decir algo más cuando se vio interrumpida por Nabiki.

-Luego nos preocuparemos de las explicaciones, lo importante ahora es ubicar a Akane… Se encuentra con la loca de Kodachi y no creo que eso sea nada bueno.

Nodoka sintió un escalofrío y se obligó a calmarse, entendiendo la gravedad de la situación. Sabía de la rivalidad de esa chica con Akane.

-He estado llamando a todos lados pero nadie me da razón de ella

-¿Y ya llamaste a su casa?

Nabiki volteó a mirar a su hermana que había formulado la inocente pregunta -¡¡KUNO!!- gritó después de un momento -¡Eres una genio, Kasumi!- y de inmediato marcó el número ya habitual para ella.

-Hola Kuno-baby, necesito… No, no, no es por fotos… como te decía quiero… ¡No, no he visto a la chica de coleta!- los nudillos de Nabiki se veían blancos de lo fuerte que presionaba el teléfono –Mira, verás… ¡¡¡Escúchame un poco tarado, necesito encontrar a tu hermana, ES URGENTE!!!

Nodoka, Kasumi, Hinako y Yuka contemplaban boquiabiertas a Nabiki, que seguía hablando por teléfono

-…déjate de toda esa ridícula poesía Kuno-baby que hoy no tengo tiempo para tus tonterías. Tu hermana está con Akane y temo que la pueda lastimar –Nabiki paseaba de un lado a otro de la habitación –Si, ya se que no se llevan- la joven Tendo llevó una mano a su frente, sobándose la sien -No, no puedo esperar hasta que ella regrese a tu casa. Kuno, hay algo que…- Nabiki miró a Nodoka con desesperación, la mujer mordió levemente su labio y asintió -mira Kuno-baby, Akane está… Akane está embarazada- tuvo que alejar el teléfono de su oído y el resto de la audiencia pudo escuchar los gritos desaforados del kendoista. La media de las Tendo tomó aire para calmarse y luego gritó con toda su fuerza a la bocina -¡¡Después me hablas del honor perdido de mi hermana ahora lo que necesito es que me ayudes a encontrarla!!- notando que Kuno se había callado, o estaría al menos aturdido del grito, continuó -el bebe es de Ranma y tu hermana puede hacer cualquier cosa Kuno-baby, ayúdame a encontrar a Akane. ¡¡No puedes permitir que la lastime y mucho menos la vida de un bebe inocente- Nabiki puso la voz mas melodramática que pudo, jugando su última carta. Sabía lo arraigado que tenía Kuno el sentido del honor y que por más que odiara a Ranma, trataría de proteger a Akane.

Los ojos de Nodoka, Kasumi, Hinako y Yuka estaban en Nabiki mientras la joven escuchaba la contestación de Kuno

-Si, gracias, esperaré tu llamada

Nabiki colgó y se sentó en su cama -Hará lo imposible por ubicarlas y nos dirá tan pronto averigüe algo- sonrió sarcásticamente -También dijo que luego irá a buscar al vil hechicero Saotome para acabar con él.

-¿Tú crees que de verdad nos ayudará?- Kasumi se sentó junto a su hermana, Nabiki asintió.

-Es un tonto, odia a Ranma, pero su sentido del honor no le permitiría que se lastimase a Akane, mucho menos estando embarazada.

FIN DEL CAPITULO

Junio 2007


NOTAS:

Unma: Que decir?, particularmente no me gusta los personajes blancos o negros, todos podemos ser buenos, malos, o la infinita cantidad de intermedios entre esos dos estados. La gran mayoría de personajes que suelo usar en estas historias se adaptan a eso.

Danae: Esta vez yo sólo diré: El ser humano es un ente demasiado complejo. Mientras más creemos conocer a una persona más nos puede sorprender con actitudes muy distantes a su normal comportamiento.