CAPITULO 7. Solos.

El sonido del agua golpeando el suelo despertó al pelirrojo, miró a su alrededor, estaba en el departamento de su ahora nueva amiga Griselle, miró a la cama y esta no estaba, la puerta del baño estaba entreabierta, supuso que ella estaría ahí, sintió el peso en su pecho y escucho otra respiración además de la suya, miró y vio a una hermosa castaña descansando entre sus brazos tranquilamente, el reloj de la pared indicaba que era temprano, mas en el departamento todo estaba oscuro, no entraba luz porque no había ventanas. Tomo a la castaña en sus brazos fuertes, cortesía de los deportes, y la recostó en la cama, después fue a la cocina y empezó a cocinar, como buen Weasley que era tenía que saber de todo.

Se cerró la puerta del baño, él volteo y vio a la china pelirroja – Buenos días – le dijo, ella lo miró – Hola – se acercó al pequeño tocador que tenía y empezó a peinarse – He preparado el desayuno, como dijiste que no cocinabas imagino que rara vez desayunas en casa – la pelirroja asintió – Gracias, enseguida voy – con la barita en mano dijo un encantamiento en voz baja y empezó a secarse el cabello, terminó pronto y se fue a sentar a la mesa, vio como su amigo se sentaba con ella a acompañarla – Huevos con tocino y tostadas con mantequilla – le sonrió amablemente ella lo miró – Bueno, y ahora ¿a ti que te pasa? – el joven la miro extrañado – ¡No te voy a envenenar! – la castaña pesco la broma – No me sorprendería – Weasley la alentó – prueba, mi madre es una gran cocinera y yo algo e de haber heredado – la chica probo lo que tenía enfrente - ¡Esta buenísimo! – comió con gusto, y en lo que a ella respectaba esa era la disculpa del joven que ahora la acompañaba - ¿Por qué puedes hacer magia? – Fred miró la barita de ella aun lado – Aun eres menor de edad – ella tomó del chocolate que también el había preparado – Pues yo terminé mis estudios este año que pasó, adelanté dos años y me gradué en contra de los deseos del ministerio, al final se hizo un juicio sobre lo que debían de hacer conmigo, y terminaron dándome libertad de hacer magia, pero sigo siendo menor de edad, así que a cada tanto tengo que reportarme, y sigo estando bajo su cuidado, así también, saben cuando alguien hace magia en mi departamento y que se hace. Afortunadamente lo de ayer no se hizo en mi departamento y ay otros magos cerca. – dio otro sorbo a su chocolate y siguió comiendo - ¿Adelantaste dos años? – dijo como si lo demás no contara nada - ¿Cómo hiciste eso? ¡yo apenas tengo tiempo de estudiar lo de un año! – ella sonrió lo miró – Con mucha ayuda de el hermano y el mejor amigo de mi exnovio – una mirada triste surcó su rostro, pero Fred no se detuvo - ¿Por qué te ayudarían? – ella sonrió con tristeza – Pues cuando era mi novio, una compañera, a la que mi familia había afectado durante la ultima guerra, decidió lanzarme la maldición asesina, y él se atravesó, dio su vida por la mía y su hermano y su mejor amigo, decidieron ayudarme desde entonces mas que antes… me gradué y pues son mi familia. – el pelirrojo se sorprendió por la sinceridad de su amiga la miró – Lo siento – ella sonrió – Yo no. Supe cuanto me amaba y es todo – se levantó – Gracias por el desayuno tengo que irme – ella tomó su bolso, lo miró – No salgan de aquí, traeré algo de comer para en la tarde, y los cabellos de quienes se transformaran mmm también a ellos, para poder irnos. – el joven la miró – Esta bien – la chica salió por la puerta y la cerró.

Fred se acercó a ver como estaba Hermione, ella estaba sentada, sería lo miró – Murio su exnovio… - dijo con un dolor en la voz – se sacrificó por ella – miró a Fred - ¿Imaginas cuanto dolor es eso? – el joven se acercó y se sentó aun lado de ella – Parece que esta bien, no te preocupes – la castaña lo miró – Ella siempre "esta bien" – el pelirrojo suspiró y le dijo – quizás eso te lo hubiera contado ayer si no hubiera interrumpido – la castaña asintió – vamos, tienes que comer algo – la tomó de la mano y la llevó a la mesa, donde el pelirrojo terminó de comer y ella comió. Al final limpiaron.

Fred encendió la televisión, y después de que Hermione le explicara como funcionaba, se puso a ver caricaturas y a reír de lo que hacían, mientras que Hermione sacó un libro de la mochila, ninguno dijo nada, pero se veían de vez en cuando. Con sus varitas aun lado o en la mano, listas para usarse. El día realmente pasó rápido, inclusive hubo un rato en que Fred leyó y Hermione vio caricaturas por el aburrimiento.

Al anochecer casi, entro Griselle riendo – ¡Ay no! Emil ¡Por dios no digas eso! – el joven iba detrás de ella, muy alto, de cabellos rubios y muy delgado, usaba lentes y tenia ojos azules, reía junto con ella – Solamente digo que deberías de usar mas a menudo los zapatos de payaso – una chica entro detrás de ellos, cabello negro mas baja que el chico, pero mas alta que la china – yo estoy de acuerdo – se cerro la puerta y los dos jóvenes se detuvieron en seco al ver que también estaban paralizados Hermione y Fred – Lo siento – dijo la pelirroja, les apuntó con su barita y ambos jóvenes cayeron al piso a causa de un hechizo no verbal, estaban como rocas con los brazos y las piernas juntas – Bien ellos son Emil – señalo al chico – y Valeri – señaló a la chica, fue a la alacena y saco dos botellas – tomen uno de sus cabellos y agréguenlos – se los dio a Hermione y Fred que no acababan de entender como lo hacía tan rápido y sin consultar nada a nadie - ¡Vamos! – les urgió.

Después de un rato Fred estaba convertido en Emil y Hermione en Valeri – Ambas son personas muy divertidas, así que actúen bien – A mi no se me dificultará – dijo Fred con una voz muy diferente a la suya - ¡Lin! – dijo la pelirroja y de un crack apareció una elfina domestica – ¿si ama? – hizo una reverencia – por favor llévatelos – señalo a los hechizados – a la casa, que no se vayan, ni nada… aunque no pueden, cuídalos, llegaré en unas horas, por favor ¿podrías tener lista la comida? – la elfina volvió a reverenciar hasta tocar el suelo – como ordene la ama – tomo a los dos chicos y con otro crack se desapareció - ¡No puedo creer que tengas un elfo domestico! – chillo Hermione con una voz que no era la suya – Ay Mione, no me digas eso, ella no quiere ser liberada es feliz y le trato bien, ahroa calla y pon cara feliz, vamos a salir en el auto de Emil – saco las llaves – que yo conduciré porque tu estas tomando – le dio una cerveza del refrigerador, y salieron del departamento - ¿Entonces, cuando volverás con los zapatos de payaso? – dijo Emil y Griselle contestó - ¡Nunca! No tienen el color adecuado – uniéndose pronto a la conversación – Seguro que te conseguimos unos que queden con el color de tus ojos – los tres rieron y llegaron a un auto negro, subieron, y pronto salieron del estacionamiento, ciudad y llegaron a la carretera.

Unas horas después la forma original de cada uno había vuelto. Iban en total silencio, el cual Hermione rompió - ¿Qué paso después? – La china la miró - ¿De que hablas? – la castaña la miró intrigada – Tu primer día de clases – un suspiro dio la china, miro por el retrovisor a Fred que estaba mas que despierto y devolvió la mirada – Pues, se quedo todo en un silencio que jamás olvidaré. Las chicas con las que me toco dormir sacaron mis cosas de la habitación, así que me asignaron una aparte, lo cual fue genial, porque hacía lo que yo quería, mi habitación era un aula que se adapto para mí y evitar pleitos. Entre clase y clase me molestaban sin razón alguna, debo admitir que quizás di motivos, jamás tapé mi brazo. Me aleje bastante de todos y me concentre en los estudios, llegue a los primeros lugares – interrupción por parte de Fred - ¡No me digas! ¿A quien se parecerá? – dijo con sarcasmo – Ja ja deja que termine Fred – pidió Herms, así que Griselle continuó – Primer año fue un exilio total, para segundo la gente ya me aceptaba, yo nunca trate mal a nadie y no delataba a quien me hiciera una jugarreta por mas cruel que fuera, supongo que so dio el mensaje que no era igual a mis padres, ya no eran tan crueles, la mayoría. – De nuevo suspiró pero mas profunda y pausadamente, ninguno de los dos hizo comentario alguno.

Volvió ha hablar – Kaiser Libert – una vez mas un silencio que de nuevo rompió ella – Lo conocí en segundo, pero el era dos grados mayor que yo, estaba en cuarto. Era jugador de quidditch. Un día estaba leyendo afuera y se me acercó después del entrenamiento a preguntarme porque estaba tan sola, yo solo le dije que no estaba sola que tenia muchos amigos, claro sarcásticamente, el sonrío y siempre después del entrenamiento fue a verme. Pronto la gente comenzó a aceptarme más y más, ya podía estar en compañía de muchas personas y nadie me decía nada. Conocí a su hermano Neón Libert y a su mejor amigo Gunter Dubois, ellos igual que él me aceptaron y me cuidaron – sonrió ante la idea del recuerdo.

Continuó perdida en el camino – Unos meses después Kaiser y yo nos hicimos novios y luego me enteré que había dejado a su antigua novia porque yo le llamaba la atención – una sonrisa de triunfo – Sara Petit – se borro la sonrisa – Un mes antes de que terminara el curso, yo me encontraba leyendo igual que siempre, esperándolo a que terminara su entrenamiento, pero llego ella primero, empezó a insultarme, me tomo por sorpresa debo decir, me había desacostumbrado, pero aun así mantuve el control, me lanzó el primer encantamiento y con el expeliarmus me quito el libro, me levanté dispuesta a enfrentarle, pero apenas me encontraba de pié ella ya había pronunciado el maleficio asesino – tomo aire – fue tan lento todo, me asusté, no pensé que alguien fuera a usarlo conmigo alguna vez solo por mi pasado o por un hombre, según ella mi madre mato a alguien de su familia y yo le quite a su novio, merecía morir, yo no lo creía así, y de pronto me cubrió la oscuridad, pensé que me había muerto, pero no – las lagrimas empezaron a caer de sus ojos, mas aun tenía un gesto de tranquilidad – él había salido de su entrenamiento y al ver lo que pasaba corrió a mi, llegó a tiempo para cuando me levantaba y volverme a tirar, pero no tan a tiempo para evitar el maleficio, y con su mirada tranquila, la ultima que me dirigió lo vi encima de mi – sus manos comenzaron a temblar – intente reanimarlo, llegaron los maestros, todos los estudiantes estaban alrededor y yo aferrada a Kaiser, rogándole que despertara, mientras Neon y Gunter desarmaron a Sará, quien en su desesperación lanzó mas maldiciones, al final, los alumnos se habían ido gracias a Madame Maxim que se me acerco e intento quitarme pero le apunté con mi barita, se llevaron a Sara, Neon y Gunter se me acercaron y solo con ellos pude soltar el cuerpo de Kaiser. No supimos mas de Sara – Dejo de hablar y en un rato dejó de temblar.

En el mes siguiente, se llevo a cabo su funeral, en el cual siempre estuve acompañada de Neon y Gunter, nunca me dejaron sola. Al entrar a tercero ellos me dijeron que me enseñarían todo lo de cuarto año también, no tenía mas que hacer y en mi tiempo libre solo me perdía mas en mis recuerdos y acepté. Lo superé poco a poco, pero para cuarto año en el que debería de estar, ya cursaba quinto y decidieron que nos graduaríamos juntos y me enseñaron lo de sexto. Y así lo hicimos, me gradué este año. Son las vacaciones. Se supone que me iré en tres semanas con ellos, aun no se que tienen pensado – terminó su relato ya habían entrado a la ciudad.

Hermione la miro atonita – No puede ser que acabaras cuatro grados en dos años – Griselle sonrió – No fue fácil para ninguno – Fred intervino – Yo le dije lo mismo, solo por intentarlo esta loca – rieron los tres.

Llegaron a una casa de un piso con un terreno mas grande que esta, abrieron la reja con magia, ya era de noche y no había nadie en las calles, entraron estacionaron el auto cerca y entraron a la casa. Había un olor a una comida deliciosa y completa, los tres se sentaron a comer, con Fred al frente de las bromas, fue una cena muy divertida. Hasta que la castaña se levantó – Bien, tengo que irme, junto con mis amigos – los miró – Ustedes pueden quedarse aquí el tiempo que deseen, solo cuando se vayan avísenle a Lin para que me diga, ella estará a sus servicios – habían tenido una discusión en el auto sobre los elfos domésticos – Y por favor Fred que no libere a mi elfina – dijo mirando a Hermione como una niña chiquita quien solo se sonrojo – Gracias – dijo esta, quien solo recibió una sonrisa de la castaña. Para cuando acordaron la castaña se alejaba en el auto con los cuerpos de sus amigos y sus ropas correspondientes.

Cerraron la puerta, estaban solos, se miraron y empezaron a explorar la casa – Pareciera que estaba preparada para cualquier cosa, pociones multijugos, y hasta otra casa – dijo Hermione examinando todo lo que había en la casa – A mi me calló bien – dijo con una sonrisa, cack, la elfina, Lin se apareció detrás de ellos – Esta es su habitación, espero que no les moleste que estén juntos, así será mas seguro – Hermione dio un brinco y cuando se recuperó – Gracias Lin – Fred se tiró a la cama – Durmamos, ya comimos pero de dormir, no ha sido lo mejor – crack, Lin se había ido, Mione cerró la puerta y se recostó al otro lado de la cama.

Miró al pelirrojo que aun no cerraba los ojos - ¿Crees que todos estén bien? – el joven respondió seguro – El resto son Weasley, nena. Y somos buenos con la magia no te preocupes por el resto. – él también se preocupaba pero si lo demostraba, solo provocaría que la castaña se preocupara mas - ¿Y crees que Griselle llegue bien? – el joven la miró – Pues si. Si lo creo, ella es fuerte – había mucho porque preocuparse y a pesar del cansancio, ninguno podía dormir - ¿Te gusto? – volvió a preguntar la grifindor - ¿eh? – le pesco de sorpresa esta vez - ¡No!... digo no… a mi me gusta otra persona – la chica abrazó una almohada, aun había un gran espació entre ellos. Un sollozo se escucho de parte de la chica - ¿Herms?... ¿Estas llorando? – el joven se acercó y toco su mejilla, la abrazó – No te preocupes, todos estarán bien, somos grandes magos y podemos con esto, aun falta mucho para que algo nos derribe – le sonrió, vio como ella lo veía – No lloro por preocupación – entonces Fred calló en cuenta de que lloraba porque el había dicho otra chica y no su nombre, a pesar de que ya le había dado un beso, así que sin mas actuó rápido y seguro como lo era él, le dio un pequeño beso en los labios – Tranquila, aquí estoy para ti – se pegó mas a ella y se acomodo para que Hermione pudiera dormir mientras le acariciaba el pelo, sin saber que ella cada vez estaba mas confundida, pero aún así, ese beso le tranquilizo, le daba esperanzas, la calmaba, y ese abrazo, en ese abrazo cualquiera podría dormir y así lo hizo, Weasley al asegurarse que Granger estaba dormida pudo cerrar sus ojos y descansar.