Saben lo que nunca debe hacer un semidios o persona normal nunca de los nunca ¿en su vida? decir que algo no puede salir mal o que no puede salir peor porque ahí van las queridísimas moiras dueñas de tu destino a contradecirte y hacerte ver que las cosas si pueden ir peor pero antes que les cuente que tan peor volvamos a donde lo deje.
- Ya no quiero cargar cajas Piper - me queje con mi amiga ella estaba más que feliz cargando cajas y desempacandolas, "claro como le gusta esto de los disfraces y las fiestas como no" no puedo más que darle la razón a mi conciencia.
- Vamos míralos todos están hermosos - exclamo ella con voz soñadora sacando de una de las cajas un disfraz de una heroína creo que Shena o algo así, porque parecía de una guerrera pero aún así nada agradable para mí, se lo puso por encima era un vestido blanco con chapas doradas en la parte del pecho y en la parte de abajo como tablones también con adornos dorados.
- No me gustan los vestidos - rode los ojos y creo que aquí es cuando debí sospechar que todo se iría al tártaro, ella estaba encantada con lo de la fiesta.
- Vamos Annabeth es una fiesta de disfraces - me sonreía ella poniendo esa vocecita soñadora para convencerme, cosa que no va a lograr, hace esto mientras pone el disfraz en un perchero y tomaba otro creo que de linterna verde para chica era un traje de cuero negro total con una franja verde en el centro y un simbolo como un ojo.
- Eso se va a pegar demasiado al cuerpo - espete y me di media vuelta para irme sin darme cuenta que había alguien detrás mío primer error "bien Annabeth vamos bien" pensé con sarcasmo viendo lo que tiró al piso la persona con la que tropecé.
- ¿Qué estás ciega? - chillo una voz inconfundible y que detesto más que la de Elli "solo a mí me pude pasar esto" pensé con pesimismo y algo de enojo.
- Drew - gruño Piper yo sólo respire hondo "No puedes matar semidioses tampoco Annabeth" me tuve que recordar además que yo fui la causante del accidente, levante la vista para enfrentarme con la chica delante mío que tiene manchado el vestido.
- No te vi - es todo lo que le contesté con la mayor tranquilidad del mundo y aquí podemos notar el segundo error a esta hija de Afrodita en particular es a la que más detesto, bueno detesto a la mayoría de los hijos de esta diosa porque son muy superficiales, egocéntricos e histéricos, pero ella les gana a todos los demás.
- Pues estas ciega mira lo que has hecho - espeto ella apretando sus puños y comencé a revisar el daño que he causado con mi torpeza al parecer traía un vaso con jugo de fresas en sus manos y se ha regado encima de ella tercer error nunca ensucies a una hija de Afrodita esto iba a ir mal, porque esta linda chica nótese el sarcasmo es vengativa pero como buena hija de Atenea mi orgullo estaba por encima de esto y me vale lo que me vaya a hacer cuarto error.
- Yo no he hecho nada- me encogi de hombros sin darle importancia a la rabieta que estaba haciendo ella y que todos nos estaban mirando - Tu eres la que no ha visto por donde venía- le lance una mala mirada y ella me vio igual de mal "bravo Annabeth las has hecho enojar más" cállate conciencia.
- Esta me las vas a pagar como que me llamó Drew Tanaka y soy hija de Afrodita- ok en un principio no creí que esa amenaza fuera a valer la pena porque díganme ¿quien le tiene miedo a una hija de Afrodita como ella? es bastante altanera y chilla por todo, "Es buena con ciertas cosas" me recordé a mi misma pero claro después no le di importancia, después de decir su " gran amenaza" salió corriendo a limpiar su perfecto vestido blanco ups no creo que salga muy fácil.
- Me vale - rode los ojos mientras cruzaba los brazos está fue como la millonésima vez que los rodaba así de malo estaba mi día "Y se pondrá peor" lo sabemos conciencia.
- La has hecho enfadar - se reia Piper ¿Ven? ni ella creía que esa amenaza valiera la pena de ser tomada en cuenta, es que nadie toma muy en cuenta las amenazas de ella, pues no es muy inteligente que digamos.
- Ya lo he dicho me vale - resople, descruce los brazos y me comencé a irme de ahí sintiendo a Piper caminar detrás mío.
- ¿A dónde vas? - preguntó ella algo preocupada según su tono de voz caminando detrás tratando de ponerse a mi altura.
- Pues obviamente a buscar a Thalia - gruñi al tiempo que me detenía para esperar que ella se ponga a mi altura.
- Te acompaño - me sonrió inocentemente sabe que también estoy algo molesta con ella por hacerme ayudar con la estúpida fiesta.
- Pensé que querías seguir con la fiesta - arquee una ceja viendola desafiante.
- Si pero también quiero ver a Thalia - me sonrió, suspiré y simplemente comenzamos a avanzar a los establos cuando estábamos ahí pues que creen no estaba sólo estaba su pegaso que no se veía feliz de estar ahí.
- Llegamos tarde - bufé mientras me arrimaba a una de las puertas de los potreros de los pegasos que estaba vacío.
- Hay que pensar en otro sitio para buscarla - sugirio Piper al tiempo que hizo una mueca mientras se ponía a mi lado, nos quedamos un rato pensando.
- Tal vez en el recodromo - sugerí pues a ella le gustaba entrenar ahí cuando venía al campamento debido a que los romanos no tienen algo así en su campamento, Piper asintió y salimos corriendo al recodromo por la puerta de los establos.
- Creo que ahí está- señaló Piper a lo lejos a una chica de cabellera negra y puntas azules inconfundiblemente nuestra amiga Thalia, pero ella no estaba subida en el recodromo más bien estaba sentada en la barda que esta al rededor de este.
- ¿A quién está mirando? - le pregunté a Piper mientras la detenía con el brazo y pausabamos el andar, es raro que ella no esté en el recodromo pues le encanta burlarse de los demás cuando les gana en especial a esos que se dan de superiores.
- No lo sé- las dos miramos hacia Thalia y luego hacia el recodromo habían algunas personas subiendo una era Grover eso era fácil de notar el es un sátiro igual que el entrenador Hedge pero menos belicoso, a las otras personas no las reconocí seguro eran varios del campamento Júpiter pero estaban muy lejos para asegurarlo, nos acercamos un poco más hacia donde estaba Thalia.
- ¡Vamos! ¡tú puedes! ¡Ganales!- victoreaba Thalia eso sólo sembró más dudas en mi, ella no solía alentar a Grover pues sabía que era el más rápido para subir después de todo es mitad cabra como no va a ganar, así que volvi a fijar mi vista en el recodromo, tratando de averiguar a quien alentaba con tanto entusiasmo.
- ¿A quién miras? - preguntó Piper y en ese momento quise pegarle un coscorron pues advirtió de nuestra presencia a Thalia que se termino cayendo de la barda no voy a negarlo ver a la hija de Zeus caída fue de lo más gracioso pero arruinó mi plan de descubrir a quien miraba Thalia.
- Chicas - nos sonrió ella en el suelo apoyada en sus manos y se veía ¿nerviosa? ella nunca estaba nerviosa y por un momento su vista fue al recodromo y luego a nosotras - Estaba por ir a buscarlas - nos sonrió es muy sospechoso no se veía con ganas de querer ir a buscarnos vamos que estaba de lo mejor alentando a quien sabe quien.
- Ah si - me crucé de brazos y la vi desafiante arqueando una de mis cejas y luego vi al recodromo, la alarma de este sonó y había alguien en la cima desde abajo no se podía notar su aspecto pero no era Grover de eso estoy segura.
- Le han ganado a Grover - dijo Piper sorprendida y yo estaba igual casi nadie le ganaba a él en especial del campamento Jupiter y estoy segura que quien ganó es de ahí.
- Chicas porque no vamos a por las espadas - nos dijo Thalia cuando ya estuvo de pie, claro ahora si quería estar con nosotras eso era aún más sospechoso.
- Yo quiero conocer a quien le ganó a Grover - le sonreí, salté la barda y trate de avanzar hasta el recodromo.
- Bueno si eres tan miedosa para no querer luchar conmigo sabes que te puedo vencer ¿no? - uh ella dio un golpe bajo sabe lo que amo contradecirla me gire para verla, ella tenía una mirada burlona mientras sonreía igual.
- ¿Tú? - la señale - ¿Vencerme a mi? - arquee una ceja ella me sonrió lo admito ella ganó porque hice lo que ella quiso un error más a la lista ¿saben como queda una después de practicar con las espadas? si su respuesta es cansada pues tienen razón aún así salimos corriendo las tres hacia la plaza de espadas y lanzas a entrenar nunca espere lo que vino después.
