Capítulo beteado por Ivis Martínez, Beta FFAD.
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Bad boy
LOS PERSONAJES PERTENENCEN A S. MEYER. LA HISTORIA ES MIA
Capítulo 6: A la cárcel.
Edward
Cuando Tyler estuvo frente a nosotros se podía ver en su cara una sonrisa de suficiencia y también se le podía notar cierta rabia, pero eso no era nuevo en él. Cada vez que nos veía estaba rabioso con nosotros, pero lo que me puso alerta fue esa sonrisita, ya que confirmaba claramente que estábamos jodidos, que por fin podría poner sus manos en nosotros.
—Cullen, necesito que vengan conmigo, han sido acusados de violación así que me acompañaran por las buenas o me darán el placer de llevarlos por las malas.
Al maldito infeliz se le notaba la satisfacción que sentía al decirnos esas palabras, nosotros lo sabíamos de sobra, por eso nos cuidábamos de no darles pruebas algunas para que no pudiera jodernos; hasta que a estas perras les da por denunciarlos, pero ya verán lo qué les haremos, ellas sabrán que con los Cullen nadie se mete.
—¿Es enserio, oficial, seguro que no se equivoca? Ya sabe que cuando tiene esa edad tan avanzada oye mal, ya no le funciona bien el cerebro: ¿Usted sabía? —Le dije con una risita irónica, no podía dejar pasar algún momento para refregarle en la cara a Tyler que ya estaba viejo y que debería estar en un asilo de anciano.
Por otro lado, Jasper estaba súper encabronado con las perras esas se le notaba en la cara que quería darles su merecido, pero en estos momentos los dos sabíamos que lo mejor era hacernos los maricas y tratar de que no se nos notara en la cara lo encabronados que estábamos.
—Vamos, Jazz, hagámosle caso al Jefe Tyler antes de que le de un infarto; además, él sólo hace su trabajo —comenté—. ¿Cierto, Tyler? —pregunté con ironía.
—Bueno, bueno, respetando la autoridad, para ustedes soy el jefe Tyler, no sean insolentes y comiencen a caminar. Basta de charlas, ya tendrán tiempo de charlar en la celda —nos dijo el malnacido con su sonrisa, ya quisiera yo borrársela de un puñetazo pero ya habrá tiempo para las venganzas.
De camino a la comisaría nos miramos con Jasper y claramente vi que ya tenía el plan perfecto para vengarnos de las zorras y el maldito ese.
—Bájense, les presento lo que será su casa hasta que se aclare todo el asunto de la violación.
Esta vez nos bajamos sin decirle nada y al entrar nos encontramos con la otra zorra en el pasillo de la comisaría. Apenas Jasper la vio se puso rojo, ya que la perra nos miraba con una sonrisa de ironía en la cara pero con una rabia en sus ojos que podría lanzarnos rayos y partirnos por la mitad. Se quedó con la mirada fija hasta que la otra perra que estaba con Tyler en el instituto se reunió con ella, obligándola a quitarnos la mirada. Apenas pasamos por su lado Jasper les masculló:
—Nos las pagarán, zorras —yo por mí parte trataba de ignorarlas, ya que si les prestaba el más mínimo interés me iría encima de ellas y las haría pagar en estos momentos.
Al llegar al escritorio de Tyler, Jasper le dijo—: Bueno, Tyler, aquí nos tienes, ahora sí dinos cómo es que nos acusaron de violación. ¿Quién fue y qué pruebas tienes para tenernos acá? —cuando Jasper terminó de hablar, el Jefe Tyler lo miró con las cejas enarcadas, ya que él se había mantenido callado todo este tiempo.
—Bien, aquí las señoritas presentes son las que pusieron la demanda contra ustedes por presunta violación —mientras Tyler nos decía lo que ya sabíamos me quedé mirando fijamente a una de las perras con una mirada de puro odio y a ella no le quedó más que bajar la cabeza; apenas la otra vio esa reacción me miró fijamente por unos instantes, tratando de desafiarme, pero rápidamente los ojos se le desbordaron de lágrimas.
—¿Ellas fueron? Ya, por qué no nos muestran las pruebas de que nosotros las violamos. ¿Quién nos asegura que ellas no nos están acusando falsamente y que si fuimos nosotros? —Jasper asintió ante mi declaración—. Además, Tyler, seamos honestos, tú sabes que las mujeres se tiran a nuestros pies rogando a ser folladas. ¿Qué ganaríamos nosotros violándolas a ellas? Ni siquiera están tan buenas, las hemos tenido mejores —solté una carcajada y Jasper me acompañó.
Hasta que una de las imbéciles se puso a gritar como demente.
—¿Qué es lo que estás diciendo, hijo de puta? ¿Qué no nos violaron? ¿Quieren pruebas? ¡Qué más prueba que nuestra prima muriéndose por su culpa en el hospital!
—¿Por nuestra culpa? Dices que es nuestra culpa que tu prima esté en el hospital, ni siquiera sabíamos que tuvieran una prima —le contestó Jasper—. Además, ¿Cómo es que tenemos la culpa si nosotros no la llevamos allá? —apenas terminó de hablar la mano de la loca impactó contra la cara de Jasper, dejándonos en shock. No había notado que estaba tan cerca.
—¿Cómo que no es su culpa, desgraciados? —sollozó—. ¿Cómo es que no saben de quién hablamos? Nuestra prima, Bella, la misma a la que ese infeliz —me señaló y yo abrí mis ojos sorprendido— drogó y violó, por esa razón ella intentó suicidarse. ¡Ahora se acuerdan de ella! —chilló.
—Mira, maldita estúpida, nosotros no tenemos la culpa de que la estúpida de tu prima sea una suicida —dije, aunque debo confesar que por dentro sentí algo raro al saber que estaba mal pero eso debe ser a que ya no podré tenerla desnuda y consciente como me había propuesto.
—¡Ya, se callan todos! No más peleas. Miren, señoritas, es mejor que se vallan a tomar un vaso de agua y que traten de calmarse —interrumpió el Jefe—. Y ustedes dos, como ya les dije se quedaran aquí hasta que se haya hecho la investigación del caso —finalizó.
—Usted no nos puede hacer eso, Tyler, no nos puede retener aquí sin las pruebas suficientes —le dijo Jasper tratando de calmarse.
—Está bien, usted tiene razón, no los puedo tener aquí sin las pruebas necesarias, así que los dejaré libres, pero no olviden que estaré más pendiente que de costumbre de ustedes dos; así que midan muy bien sus pasos por que estaré tras ustedes.
—¿Usted está diciendo que los dejará libre? —volvió a gritar la demente y estuve a punto de reírme en su cara. Jesús—. ¡Ellos son unos violadores! —chilló de nuevo.
—Tranquila, señorita, hágame el favor y se clama, osino la dejaré a usted por ser grosera con la autoridad —apenas dijo esto Tyler casi le da un infarto a la estúpida esa, su cara se puso más roja de lo que estaba. Eso volvió a causarme risa y tocí despacio para calmar mis carcajadas—.Ahora, ustedes dos fuera de aquí y acuérdese que estaré tras ustedes —nos volvió a advertir.
—Tranquilo, Ty, no queremos ir a la cárcel, además somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario —dije con burla al intento de policía.
—Respétame, Cullen, no me saque la piedra porque ahí sí que los dejo aquí con o sin pruebas, no me vuelva a decir Ty, soy Tyler que no se les olvide —nos dijo muy encabronado y mientras se daba la vuelta para irse nos dijo—: Lárguense —y por lo bajo decía: espero encontrar esas pruebas, como me gustaría tenerlos encerrados.
GRACIAS POR LEER C:
