No es tan fácil como parece

Capítulo 7

Cerró sus ojos mientras su cuerpo era inundado por una tierna sensación, cálida, esponjosa* entre los brazos de Stephen…

De repente sintió que necesitaba una ducha. No es que no se sintiera bien, demasiado bien en esa posición para ser sincero, pero ya era muy tarde y estaba atentando contra su rutina.

-Stephen, necesito tomar un baño… ah… Stephen, por el amor de Dios, deja eso, en serio necesito… ahhh!

La víbora intentaba contener los gemidos que rasguñaban su garganta y nacían de las húmedas caricias que le prodigaba la lengua del albino a su cuello al tiempo que desataba los pequeños botones de la camisa que cubría el perfecto y bronceado pecho de su…

¿Amante?

Ponerlo de esa forma sería incorrecto. No eran amantes. No. AÚN no lo eran.

-Bueno, fella… creo que yo también me hace falta una- su aliento chocaba contra la piel húmeda causando espasmos tenues en el cuerpo que instintivamente se movía sin despegarse de su compañero, dirigiéndose hacia la habitación donde se encontraba el baño, dejando en el camino algunas del las prendas que los cubrían.

Besos y roces iban y venían, respiración superficial, calor, vapor, gemidos y jadeos…

Randall no sintió el toque helado de los azulejos que cubrían la estancia contra su espalda, su campo de visión estaba espesamente nublado por las nubes de vapor, pero lo que sí notaba claramente era la mirada apasionada de Stephen, su piel, sus manos, sus músculos… tan perfecto que podría ser un sueño.

Se apretó aún más hacia el cuerpo del guerrero celta, frotando sus crecientes erecciones entre sí, calentando sus cuerpos que destilaban placer a cada contacto, inesperadamente su cuerpo se giró 180 grados, dándole la espalda a su compañero en un provocativo gesto aprovechado por las manos de Stephen que, con vida propia recorrían insistentemente los pezones endurecidos y altivos, pellizcándolos, frotándolos en círculos y presionándolos hasta cansarse de ellos mientras su boca traviesa mordisqueaba sus labios, su cuello, sus hombros; dejando marcas de indiscutible propiedad.

En una mezcla de indecisión y fogosidad las enormes manos de Stephen fueron danzando temblorosamente por los magníficamente marcados abdominales de Randall hasta sus caderas y mucho más abajo… No hacía falta adivinar el motivo de su bien disimulado nerviosismo. Era la primera vez que trataba tan íntimamente con un hombre; con cualquier mujer no existiría inconveniente alguno, después de todo había sido educado por la sociedad para admirar y amar las adorables y equilibradas anatomías femeninas, de ahí el "no saber qué rayos hacer"… en una situación así.

¡¿Tan difícil es dejar de pensar un momento y ser arrastrado por las bajas pasiones?!

Por sentido común, por ser un hombre y ante nada un caballero, tuvo que pedir permiso para la inminente intromisión que se avecinaba en su futuro inmediato.

Recibiendo un suave y ahogado "Sí" por respuesta llevó su tacto hacia los firmes muslos de The Viper, estrujándolos, separándolos y descubriendo un estrecho orificio que sin duda ofrecería duro trabajo al más pertinaz.

En una de las manos del tiburón blanco se hallaba el imponente miembro de la víbora recibiendo mil atenciones de la misma, que lo acariciaba en toda su longitud, alternando roces con los testículos y jugando con la punta de vez en vez, hasta que de ésta escurrían pequeñas gotas de líquido pre-seminal. Su otra mano primero se deleitó humedeciéndose en la boca de Randall para luego masajear el interior de los muslos de éste, oscilando en cortas penetraciones que con los segundos profundizaron, tocando un punto sensible que hizo vibrar a cada célula que lo integraba.

-Ah...nhh… Stephen… por favor…

-¿Ehnnh…?

-¡Ahh…! A-presurate… enh-traa… por favor…ah…

Era suficiente, lo habría sido para cualquiera. Tomó su propio miembro alineándolo con la húmeda entrada y de una sola estocada irrumpió en lo más profundo de Randall el cual intentó ahogar un sollozo que, escapándose de su garganta, quedó atrapado en los candentes labios del albino, en un intento de consolar su dolor al cual se acostumbró en pocos segundos e instándolo con un rítmico y ansioso movimiento de caderas comenzó la enloquecedora fricción, estrecha y resbaladiza aunque deliciosa.

La cadencia de los incesantes empujes de Stephen presionaban el cuerpo de Randall contra la pared resbaladiza, cubierta de vapor que sostenía sus manos entrelazadas mientras que las otras, juntas masturbaban a la misma velocidad el enhiesto mástil que se alzaba orgulloso y vibraba de pura lujuria en cada movimiento.

-Te… nnnh… te… ¡Te quiero, fella… Ah!

-Eh… espera

El susurro que partió de los labios de Stephen acarició suavemente el oído de la víbora logrando que soltara un gran suspiro y aún faltándole el aliento se liberó del abrazo y el miembro del gran tiburón blanco en tanto volvía a girarse, quedando frente a frente rodeó con sus brazos el cuello albino para devorar sus labios en un ávido beso y con voz temblorosa, casi inaudible dijo – Yo ta… también. ¡Te quiero!

Nunca había visto nada más bello que la sonrisa delineada en los labios de Sheamus, hipnotizado por ella, levantó su pierna enroscándola sobre la cintura e introduciéndose lentamente la dura hombría en su interior continuó con los candentes movimientos que tanto placer les causaba.

Pasaron los minutos llevándose con sigo las caricias, gemidos y besos que se produjeron en la vaporosa habitación. Nada podría ser más hermoso y perfecto que eso; el amor plena y sinceramente correspondido es algo muy difícil de hallar, pero la felicidad que trae cuando al fin se encuentra… es incomparable.

Joo! Así termina mi primer fic de wrestling. Al final Randy es quien no se podrá levantar en una semana :3

-¡Cállate!- Randall acostado boca abajo en la cama XD

Nyan X3 aclaro que:

*Esponjosito, esponjosito… *Sebastian Michaelis mode on X3*

Y dejad rr! Si notan algún error, hay demasiado OOC, cosas por el estilo o si simplemente les gustó. Espero poder escribir mas respecto a la WWE, de hecho Drew se mira muy prometedor :/3

Ja, neh!