Un pequeño niño de unos 4 meses trataba de alcanzar los cubos delante de él, el infante se encontraba acostado boca abajo sobre una alfombra de colores, sus pies se movían verticalmente y nerviosamente para generar impulso, sus ojos grises no se apartaban de su objetivo. El rubio estaba decidido alcanzar sus juguetes.

—Eres muy terco, no sé si lo sacaste de tu padre o de mi.—Una mujer acostada a su lado mencionó, con la varita hechizo los cubos para que flotaran así quedaron frente al bebé, quien frunció el ceño molesto .—En definitivo ese gesto lo heredaste de los Malfoy.

El pequeño rubio miró fijamente a su madre e inició una larga alegata, no se entendían palabras simplemente era una fila de balbuceos y sonidos sin sentido pero ese semblante serio daban a entender que le reclamaba o explicaba algo a su progenitora.

—Sin duda eso lo heredaste de mi.— Dibujo una nostálgica sonrisa.— No sé que hemos creado Darco y yo, eres la mejor versión de ambos.

La mujer dejó caer los cubos a la misma distancia que un inicio, entonces observó a su pequeño tratar de arrastrarse para alcanzar las piezas, ella podía pasar horas y horas viendo a su hijo hacer cualquier movimiento, escucharlo reír, verlo hacer burbujas con su baba, molestar a su padrino Harry, cada segundo era una aventura a su lado.

— La combinación Malfoy-Granger es increíble, anda amor tú puedes .—La chica ánimo al pequeño que dejó de reír para poner una mirada más seria, estiró sus regordetas manos para alcanzar los cubos.—¡ Tú puedes Cepheus!

Entonces el pequeño alcanzó una de las piezas, giró su cabeza para mirar a su madre y soltar una risa. Hermione contestó el gesto, el remordimiento y culpa aparecieron en su momentos eran irrepetibles y le estaba prohibiendo a Draco disfrutarlos, le arrancaba tiempo que le correspondía. Por mucho que deseara los genes Malfoy no iban a desaparecer de Cepheus, cada uno de sus gestos, movimientos le recordarán a Draco.

—No quiero que me odies cuando crezcas.—Le susurro estirando el dedo índice para que lo atrapara esa mano regordeta.— Sé que te cuidara, si te ama tanto sin conocerte no imagino cuando vea lo inteligente que eres.

En ese instante la puerta principal se abrió, Harry entraba abrazando por la espalda a su novia quien ahora lleva las puntas de su cabello rosa pastel. También el chico usaba un gorro de campana rojo que le quitó a su pareja entre juegos. Esa mañana ambos fueron a almorzar con el Señor Lovegood por ello ambos lucían muy guapos y casuales.

—Harry ¿puedes hacerme un favor? —La chica cuestiono con una pacífica sonrisa.— Es tiempo de que Cepheus conozco a su padre.

Luna dio un salto de emoción mientras dejaba ver sus muslos con esa falda de estampado de rosas con vuelo, el mencionado asintió ante la petición y sin pudor desvió sus ojos a la piel expuesta por su pareja.

—También aceptó ir con ustedes a la fiesta esa de brujos naturistas.— Susurro en silencio.—Es tiempo de volver a salir.

—Ya tengo al mago perfecto.—El pelinegro soltó a su novia con los ojos brillando.—Rolf Scamander, es ideal para tí, amable, inteligente y dice Luna que guapo.

Lo último fue expresado en tono de burla, Potter odiaba a ese brujo porque siempre andaba pegado a su adorada novia, más cuando la chica usaba vestidos cortos. Hermione emitió una sonrisa, su mejor amigo no tenía reparo en dejar salir sus celos, con el paso de los años y la influencia de Luna el hombre se volvió más transparente.


Draco se sirvió un trago de whisky, los malos hábitos de salud era una necesidad primordial para mantener la cordura, encendió otro cigarrillo detectando el ruido de un par de tacones. Se giró para encontrarse a su amiga Pantsy. La chica no había cambiado mucho desde el colegio seguía siendo una muñeca hermosa, su carácter se volvió más dócil y amable.

—Deja de tomar tanto ya estas en el tercer piso y tu salud es un tema primordial.—La morena comentó besando la mejilla de su amigo, le arrebató el cigarrillo.—Muero por una fumada.

Dejó escapar un suspiro al sentir el veneno correr por sus pulmones. La heredera Parkinson seguía siendo una niña mimada pero ahora poseía un par de restaurantes, de los cuales era gerente aunque su padre los compró para que tuviera en qué entretenerse, resultó ser buena haciendo negocios y cocinando.

—Realmente debes estar perdida por ese chico.—El rubio sacó otro cigarrillo para ponerlo entre sus labios.—Es imposible que alguien te obligue hacer algo que no quieres, ¿Cuando me revelaras su nombre?

—Es un chico lindo y no pienso presentarlo contigo hasta tener público, quiero que todos vean tu cara al conocerlo.—Se dejó caer en la silla del dueño de la oficina.—Admito que me trae como una tonta juro que he soñado con nuestros futuros hijos. Quiero que tengan sus ojos, su color de cabello.

La morena bufó molesta, nunca antes estuvo enamorada así que esos sentimientos la hacían sentir trope. Su adorado novio le dijó que estaba bien sentir mariposas en el estómago, todo esos malestares emocionales eran normales. Llevó sus ojos de borrego a su amigo que no dejaba de burlarse por su estado.

—Es una pena nunca verte enamorado.—La mujer le criticó fríamente. —Sospecho que los Malfoy son inmunes al amor.

—Mis padres se aman, detras de las puertas son muy cursis y en mi caso.—Su semblante se tensó, fumó aquel cigarrillo.—No sé qué decir, con un hijo la situación cambia al pequeño Cephus lo adoro sin conocerlo. Con las mujeres es distinto.

Pantsy rodó los ojos, su amigo era un caso especial. Era un agradable sujeto pero frío como el hielo, cruel con sus acciones, su corazón era una coraza de metal difícil de acceder, era imposible que alguien atravesara tan insensible personaje. Continuaban esperando respuesta de la carta enviada a Hermione, donde Draco le confesaba que Astoria fue quien interceptó su correspondencia.

—No sé cuanto tiempo mas debo esperar, he quitado la demanda en los juzgados.— El rubio echó la cabeza hacia atrás par dejar caer todo su peso en el respaldo de la silla.— Astoria no va tardar en darme el divorcio, le he cortado las ayudas mensuales a sus padres.

—Su familia posee un increíble poder sobre ella.— La castaña comentó mirándolo fijamente..—¿No sientes remordimientos?

El rubio negó con la cabeza. Astoria lo decepcionó profundamente, detestaba que las personas eligieron por él, odiaba ese sentimiento de impunidad. El objetivo de tener un matrimonio siempre fue tener un heredero. Cepheus era quién iba continuar con el legado Malfoy así que no necesitaba seguir casado. La puerta de la oficina se abrió de imprevisto, bajo el umbral apareció la figura de Nott.

—Les tengo buenas noticias.-—El chico se acercó al escritorio para dejar unos papeles sobre el escritorio.— Hermione te ha enviado una propuesta.

Draco se irguió para tomar los pergaminos, Pantsy también se acercó para saber de qué iba la propuesta.

—Este viernes puedes ver a Cepheus, ahi te pondrás de acuerdo con Granger para elegir qué días puedes ir a verlo y en qué horarios.— Draco arrugó el ceño, él deseaba llevarlo consigo a casa.—Es muy pequeño para estar arrastrarlo de un sitio a otro por el momento es recomendable que esté en casa de su madre hasta que se acostumbre a ti.

El rubio soltó un suspiro, era un avance, para la terquedad de Granger, uno importante, llevo sus ojos a Pantsy para gesticular un gracias, sospechaba que la chica formó una clase de "amistad" con Luna, ya anteriormente las había visto en una cafetería. Quizá ella era su fuente confiable.


Notas de la autora: Gracias por sus reviews, me han animado mucho y por eso esta noche tendremos cap doble. Muchas gracias y ahorita nos vemos con otro cap. Saludos!