Disclaimer: Hetalia no me pertenece. La historia sí. Dile no al plagio y dime si la ves fuera de fanficion.


Filo

Le besé la mano llorando amargas lágrimas, y lloré aún mucho más cuando, encerrándome en mi cuarto, me eché sobre la cama. Fue una noche dolorosa; sólo Dios sabe lo que sufrí y luché.- Hans Cristian Andersen.

(Polonia/Lituania+ Bielorrusia)

Polonia quería morirse allí mismo, de ser posible rápida e indoloramente.
Esa mañana había decidido darle una sorpresa a lituano estando allí para despertarlo y ¿Por qué no? Proponerle estar allí a la mañana siguiente de una manera muy diferente…

Pero nunca jamás en esta vida ni en ninguna se imagino lo que vio…Toris estaba desnudo completamente con Natalia yacida en su regazo en las mismas condiciones con las piernas enredadas en las suyas. Ambos dormían abrazados y a él le hervía la sangre.

-Ah…yo… ¿Están ocupados? ¡Pero qué tonto soy! Por supuesto que están ocupados jaja…jajajaja, ah...hag…harg… y yo que creí que i-iba a sorprenderte Liet…osea y venía a despertarte tipo con u-¡un beso hombre! Y tú t-tenías que est-estar a-aquí con… ¡Oh Dios!

Polonia se paso el brazo por los ojos, se limpio las lágrimas, los ojos con rabia, sin fuerza para decir nada más.

-Polonia…

-NO no Liet, n-no digas nada, no n-no quiero oírte.

-No era mi intención que te enteraras de esta manera yo…

- ¿Tú? ¡Tú que maldición! Por si no te has dado cuenta, eres un juguete, de seguro ella solo te está usando para olvidar a Rusia… ¿cómo no puedes revolcarte con tu hermano ahora te revuelcas con mi Toris?

Y Toris no dijo nada. Era cierto, pero no le importaba en absoluto. Por fin tenía a Natalia y estaba seguro de poder enamorarla. Bien. Natalia se hartó. Nadie hablaba sí de ella.

-Tú no tienes derecho a reclamar nada zorra afeminada. La última vez que supe ustedes no eran nada.

Bingo. Lo malo de Natalia es que sabía perfectamente como destrozarte. Era certera como un cuchillo cuando tomaban lo suyo. Y en el nuevo concepto adoptado hace unos días, Toris era suyo.

Polonia Salió de allí hecho pedazos. Sentía pena, rabia e impotencia. No podía soportarlo. Toris, en todo su esplendor, ardiendo por Natalia…metió la cabeza en un cubo de agua a ver si eso se llevaba la horrorosa imagen que se formo en su cabeza. Y esa no era la primera, a juzgar por lo bien que se amoldaba un cuerpo a otro, hace tiempo que se encontraban por las noches.

Ahora lo entendió. El súbito apocamiento de Iván, la tristeza melancólica que ahora parecía ser su sello. Los sutiles cambios en Natalia. La adoración con la que Toris la veía…

Todo eso…porque eran amantes. Iván debía de sentirse en el infierno. Sabía que Rusia amaba a su hermana pero se castigaba a si mismo porque amarse era pecado. Por eso siempre le decía que no. Ahora Natalia se había cansado. Veinte siglos era tiempo suficiente. Decidió darle una oportunidad a quien siempre la había amado y hasta ahora no se arrepentía.

Por eso Polonia se quería morir. Porque sabía n el fondo que aquello podía funcionar.

-Así que tú también ¿da?

- ¿Cuándo lo descubriste?- le dijo Iván con una versión más triste de su usual sonrisa.

-Hace y diez meses…

Oh. Justo cuando Toris empezó a faltar a sus reuniones con escusas baratas. Que ciego fue. Realmente fue idiota al no darse cuenta de lo obvio. Ahora se sentía un imbécil y Rusia lo miró con esa desgraciada mueca de comprensión al peor estilo de "somos dos"…

-¿Un vodka?

-Que sea doble…

Y con eso dejo que el replicar de sus tacones se oyeran hasta la sala de Iván…aquello era como un puñal para él. Ciertamente, Polonia quería morirse.