DISCLAIMER :todos los personajes son propiedad de Naoko Takeuchi, solo los tomo prestados.

La historia es enteramente mía, queda prohibido publicarla en cualquier plataforma sin mi consentimiento.

Sigo sin entender porque tengo sus favoritos y alertas pero no sus opiniones :´´)

Darien estaba en la terraza apoyado en la barandilla , encendiendo el cigarrillo con maestría para comenzar a fumárselo lentamente, dándole largas caladas y expulsando el humo sin prisa alguna. Justo estaba por darse la media vuelta cuando sintió unas cálidas manos alrededor suyo.

―No sabía que fumaras― murmuro Serena―

―Lo deje desde hace años― dijo Darien para terminar de darle una última calada y lanzarlo al aire.

―si lo dejaste desde hace años ¿entonces por qué lo retomas ahora?-pregunto ella preocupada mientras intentaba tomar la mano del pelinegro, pero este se dio a media vuelta dejándola sola en la terraza―

―Darien no puedes ignorarme así ¡esta situación no puede seguir! Por el amor del cielo ¿ por qué me tratas de este modo ? ― dijo ella mientras seguía al azabache para ponerse frente a él y darse cuenta que tenía manchas de sangre en la camisa y una mano llena del mismo liquido espeso.

―Ve a tu habitación Serena― replico él con voz fría, no podía seguir con Serena enfrente de él y menos con ese pequeño camisón que apenas y la cubría, era alarmante lo encantadora que se veía con el sin mencionar que el tener la visión de su cuerpo lo hacía desearla todavía más ―

―No iré a ningún lado tienes la mano medio destrozada ¿cómo rayos es que no te inmutas? E incluso estabas allí fuera como si no tuvieras nada.

―No tengo nada coneja deberías hacerme caso e ir a dormir yo arreglare esto.

― De ninguna manera, no me iré hasta que tengas un vendaje en esa mano y no estoy jugando Darien― replico ella para salir de la habitación corriendo y regresar con un pequeño botiquín de primeros auxilios.

― Serena estas exagerando― dijo el al ver que la rubia se sentaba a su lado. Para luego tomar su mano y limpiarla con cuidado. Ella era demasiado buena demasiado generosa para ser real . Sus ojos llenos de preocupación habían desarmado cualquier otra negativa por su parte

―¿Cómo te hiciste esto Darien ? ― pregunto ella con preocupación mientras enredaba unas vendas en su mano. ¿ cómo le diría a ella que había roto el vaso que tenía en la mano por la furia que le causaba el imaginarla con otro hombre ?

―Fue un accidente, nada del otro mundo―contesto el observando cómo Serena se arrodillaba en el piso para recoger lo que había tirado. Desde donde él estaba sentado tenía una vista privilegiada del escote de su camisón y como él se había imaginado ella no llevaba sujetador. Tenía los pechos más exquisitos que él jamás había visto en su vida y que estaba muriendo por saborear y recorrer con sus manos Serena tenía unos pechos generosos con unos pequeños pezones rosados y piel cremosa.

―Quítate la camisa― dijo ella de pronto mientras se levantaba.

―¿Por qué?

―¿Quieres dormir con una camisa llena de sangre? Vamos no me la hagas mas difícil.

―yo podría ponerla en la secadora Sere― objeto él mientras se la desabotonaba sin dejar de ver la cara de la rubia que ahora se encontraba con las mejillas sonrojadas, sin apartar los ojos de él.

―Gracias por esto… gracias por seguir siendo la misma Serena bondadosa con los demás aunque no lo merezcan. incluso conmigo.

―Eres la persona que mas aprecio en este mundo Darien. Hagas lo que hagas siempre serás importante para mí ― dijo ella, mientras le daba la espalda y corría hacia el lava manos para empapar de agua un pequeño trapo.

―¿Qué piensas hacer ?- pregunto el azabache al ver que la mirada de la rubia recaía en su estomago.

―usaste la camisa para limpiarte la sangre e incluso traspaso esta. debes de tener todo el abdomen pegajoso.. déjame que te ayude con ello.- se ofreció ella con timidez mientras lo apremiaba a que se sentara.

―Serena, no tienes que hacer esto. ― estaba a punto de negarse pero nunca en su vida alguien se había preocupado tanto por el.. y menos por un simple rasguño. Sin olvidar que tan solo le pudo haber dicho que se daría un baño .. pero no, no había querido dejar pasar la oportunidad de sentir sus manos como ahora lo estaba haciendo, las manos de ella eran pequeñas y cálidas sobre su piel que a pesar de tocarlo con ese pañuelo podía sentir sus agiles dedos deslizarse sobre el . aun no lo había tocado íntimamente en ningún lugar y su sangre comenzaba a hervir ante su toque y sin siquiera notarlo un gruñido retumbo profundamente de su garganta .

―¿Te hice daño ? ― pregunto ella con preocupación, abriendo de par en par sus ojos azules llenos de consternación.

―No sigas con esto Serena es hora de que vayas a dormir― anuncio el de pronto mientras tomaba la mano de la rubia para alejarla de él.

―No entiendo que es lo que hice mal de pronto habías vuelto a ser el mismo.. el mismo Darien que yo había conocido hasta hace poco pero que se ha alejado de mi ¿ qué es lo he hecho mal ? no comprendo porque vuelves a tratarme así― dijo ella con dolor, mientras su labio inferior temblaba violentamente y sus ojos comenzaban a estar cristalinos.

―Serena… ― dijo él mientras se acercaba a la rubia para abrazarla fuertemente. en su interior sabia que ella no se merecía el modo en como la trataba pero ese era mucho mejor que volverla su mujer porque de hacerlo la pondría en un peligro más grande del que ya estaba. Pero el sentir sus manos enredadas en su cuello y sus pechos con sus pezones duros como guijarros estrellarse contra su torso hacían que todos los pensamientos coherentes desaparecieran dando paso a las fantasías mas eróticas donde Serena era la protagonista y de pronto sintió como toda la sangre se acumulaba en su entrepierna.

―Darien yo.. yo ― y entonces rozo la piel suave de sus labios probando el sabor de ellos los saboreo, los acaricio y recorrió hasta que ella tímidamente le correspondió dando paso libre al interior de su boca, mientras el cernía sus manos sobre su cintura para pegarla más a su cuerpo ella comenzó a mover sus labios torpemente revelando su inexperiencia algo que lo inundo de alegría, haciendo que el beso se tornara mas provocativo hasta que Serena soltó un suave gemido y se separo unos segundos para tomar aire.

― Ve a dormir Serena― dijo de pronto el azabache al darse cuenta de la respiración acelerada de ella y la ensoñación que desbordaban sus ojos celestes.

―Pero .. pero Darien yo no quiero ir a dormir necesitamos hablar.

―No juegues con fuego si no quieres salir quemada. Esto no debió suceder. apenas sales del cascaron tu mereces empezar a conocer el mundo con alguien de tu edad.. alguien que no busque más que unos cuantos besos y entrelazar su mano junto a la tuya y yo no puedo darte eso.

―Pero yo no quiero eso Darien, yo quiero lo que tú puedas darme, no tienes idea de cuánto me desespera tu actitud.

―Eres una chiquilla y no necesitas empezar tu vida con un hombre mucho mayor que tu― replico él mientras acariciaba su rostro con ternura―no tienes idea de lo que me encantaría hacerte en este momento y ni siquiera estas preparada para ello. Ve a dormir pequeña y olvida todo esto.

―No decidas lo que es mejor para mi ― contesto ella, caminando hacia la puerta y desaparecer tras ella.

En definitiva necesitaba un baño. Necesitaba apagar el fuego que ahora le quemaba por dentro y que sabía que no desaparecería.

Al día siguiente…

Necesitaba sacárselo de la cabeza o si no se volvería loca, decidió la rubia al levantarse por la mañana al ver el reloj y darse cuenta que no había dormida más de una hora por estar dando vueltas en la cama recordando aquel beso… tenía que olvidarse de aquello y buscar a alguien para poderse olvidar de Darien de una buena vez por todas y eso era lo que haría aunque tardara años en lograrlo.

―Buenos días coneja― saludo el pelinegro como habitualmente hacia mientras cerraba un sobre que tenia entre las manos―

― Buenos días Darien― contesto ella mientras tomaba una manzana de la nevera―

―Serena es sábado ¿que no se supone que no tienes qué ir a la universidad?- pregunto el frunciendo el ceño, y guardando la carta en un cajón cercano―

―Decidí seguir tu consejo, debo salir con algún chico y comenzar a conocer el mundo fuera de mi cascaron.

Y entonces Escuchó una risa masculina, ronca, divertida y burlona resonar en toda la estancia.

―Nunca pensé que algún día seguirías un consejo mío― las comisuras de sus labios evidenciaron una leve sonrisa ladeada.

―pues ya ves que si, un amigo me invito a salir y decidí no desaprovechar la oportunidad ―dijo ella intentando que sonara casual, mientras abría la puerta y salía de allí sin darle al azabache la oportunidad de contestarle.

Las próximas horas del día se las paso al lado de Seiya que fue de lo más atento con ella el era un buen chico y estaba segura que en otras circunstancias hubiera sido el hombre modelo que ella tanto había estado esperando durante los últimos años.

―¿A dónde te gustaría ir ahora Serena?- pregunto cortésmente.

―No tengo ni la mas mínima idea todo el día hemos recorrido gran parte de la ciudad.

―¿Quieres que te lleve a casa ?- ofreció el mientras se acercaban al estacionamiento―

―Creo que si ha sido demasiado por hoy aun no puedo creer que fuéramos a ese santuario. Fue fantástico y te lo agradezco mucho ―dijo la rubia mientras escuchaba como encendía el motor.

―No me agradezcas nada, para mí fue de lo más placentero estar en tu compañía tenlo por seguro Serena.

Y así fue como transcurrió todo el camino entre risas y preguntas triviales que los dos se hacían.

―Creo que hemos llegado a tu casa Serena― anuncio el pelinegro, volteando a ver a la rubia y entrelazar su mano junto a la de ella. ― Bueno durante el tiempo que hemos compartido en las últimas semanas, me he dado cuenta que eres una personas diferente .. a todas las demás y desde el primer momento me interesaste pero ahora, ahora estoy seguro que quiero mucho mas de ti.- aseguro él mientras se acercaba un poco más a ella.

―Seiya yo no sé si estoy preparada para…― el pelinegro no le dio tiempo de contestar y la beso. la beso con ternura y calma, mientras la rubia se dejaba llevar pero por más que intentaba hacerlo no podía… por que tan solo podía corresponderle al imaginar que era Darien el que la besaba que eran sus brazos los que la rodeaban, pero su cuerpo no se dejaba engañar como lo hacía su mente porque sencillamente no reaccionaba con Seiya como lo había hecho la noche anterior con Darien. Y entonces todos sus pensamientos se interrumpieron cuando escucho que la puerta del auto se abría con violencia mientras que unos brazos sacaban a Seiya lanzándolo directamente al suelo, lo siguiente que se escucho fue la cabeza de este azotando contra el pavimento.

Darien estaba encima de Seiya propinándole contundentes golpes en la cara, por su parte el pelinegro de coleta no lograba soltarse de su fuerte agarre por mas intentos que hacía sintiendo el metalico sabor de su sangre descender por su nariz.

―¡DETENTE! ― gritaba la rubia desesperada al ver como el moreno tomaba como trapo al pobre de Seiya ― ¡ maldita sea, no sigas ! .

Tan solo basto un descuido por parte del moreno al escuchar los gritos de Serena para que el pelinegro de coleta tomara una pequeña ventaja de la situación dándole un asertivo golpe a Darien pero que este contesto con mas brutalidad en las costillas de este.

―¡SUELTALO! ― grito por última vez Serena caminando hacia él y tomarlo del brazo― dándole oportunidad a Seiya de tomar un respiro y escupir la sangre que tenía en la boca.

―¿Por qué me has golpeado así ?- objeto Seiya― pasándose el dedo índice por el labio notando que lo tenía abierto y desbordando sangre .

―Solo no te acerques a Serena niñato ― respondió, mientras rechinaba los dientes.

―¿Quién se supone que eres para decirme que hacer ?- reclamo Seiya de forma petulante, levantándose del suelo con dificultad mientras se tomaba el estomago.

―Créeme que la próxima vez que te vea cerca de ella lo que te he hecho quedara como un pequeño saludo ― en sus ojos se veía posesión e incluso propiedad.

―No actúas como un padre, si no como un amante celoso ¿te gustan las jovencitas pedazo de cabron ? ― refuto con tono desdeñoso sin ocultar la burla en su voz.

―Entra a casa ahora Serena. Si es que no quieres que termine lo que empecé con tu amiguito.- ordeno Darien, haciendo gala de toda su paciencia.

Serena hizo lo que ordeno sin chistar viendo como Seiya desviaba sus desafiantes ojos hacia la helada mirada del moreno. Darién estaba tan serio que hasta a Serena le dio temor, tenía que recordarse que ese era su Darien y el nunca sería capaz de hacerle daño alguno.

―Dime Serena ¿ qué es lo que pretendías con todo esto ?

Serena se estremeció al escuchar la aspereza de su voz.

―Yo no pretendía nada Darien ― contesto ella cohibida ante su mirada penetrante y fría.

―Dime el te toco de esta forma― pregunto él mientras la acorralaba contra la pared para meter su mano bajo su camisa y comenzar a masajear sus senos suavemente con movimientos circulares para después acariciarle con sus dedos los costados. ―Vas a contestarme, pequeña-aseguro él.

―Ya te lo he dicho ― replico ella, con la respiración acelerada al sentir las manos del azabache en esa parte de su cuerpo, podía sentir como sus pechos se volvían más pesados y sensibles ante sus atenciones.

―Sera mejor que no me mientas Serena―objeto él mientras dirigía su dedo índice a la areola haciendo círculos sobre ella para rozar sus pezones sutilmente para después tomarlos entre las yemas de sus dedos y apretarlos con cautela.

―Santo cielo Darien sabes que la respuesta es No, ningún hombre me ha tocado de este modo.- dijo la rubia mientras se mordía el labio inferior.

―¿Por qué saliste con ese imbécil ? ― interrogo el gruñendo guturalmente sin dejar de acariciarla y tranquilizarse al saber que era el primero en hacerle sentir esas sensaciones.

―Yo solo quería dejar de pensar en ti, quería alejarte de mi mente .. intentar tener algo con alguien para ver si así lograba sacarte de mi cabeza.

―y por eso decidiste salir con ese tipo con falso bronceado ¿ por eso dejaste que te tocara ?

― Eso no te daba derecho a portarte como un hombre de las cavernas con el fuiste un salvaje ― refuto ella con intención de ofenderlo, pero tan solo se limito a reírse entre dientes.

―Desde ahora no quiero verte con ningún otro hombre pequeña.- aseveró.- ¿ te quedo claro ?

―Tú no me quieres cerca y tampoco quieres que este con otra persona… no te entiendo no entiendo tu sentido de posesión cuando ni siquiera quiere estar cerca de mí .

―¿Crees que no te quiero cerca ? no tienes ni la más mínima idea de los sentimientos que despiertas en mi.

―Tú no me deseas Darien, solo quieres torturarme por haber salido con Seiya e intentar provocarte. ―decía ella mientras se movía inquieta y sentía como el pelinegro la tomaba del mentón, obligándola a hacer contacto visual con esos ojos azules hipnóticos que tanto la embelesaban.

―Mírame Serena― demando el― ¿ crees que si no te deseara lograrías ponerme en este estado ? ― pregunto, mientras tomaba la mano de la rubia y la ponía en su entrepierna que estaba dura como el acero, y que inmediatamente reacciona ante el tímido toque de ella.

―¿Entonces por qué me has huido como la peste Darien ? ― inquirió ella aun con las mejillas sonrojadas.

Darien se paso la mano por el pelo, sin dejar de acorralar a la rubia mientras que sus facciones tensas revelaban que estaba enfrentando una lucha interna para revelarle la verdad.

―A lo largo de mi vida he aprendido que yo controlo mis emociones, no ellas a mi… pero contigo es diferente me cuesta demasiado lograrlo y es casi imposible. Eso es algo completamente nuevo para mí y he tratado de repelerlo a toda costa por eso me he alejado de ti las últimas semanas.

Serena se puso de puntillas y enredo sus manos en su cuello, para abrazarlo cariñosamente, ella amaba a ese hombre desde hace años y saber que el albergaba sentimientos hacia ella hacían que su corazón latiese con intensidad.

―No tienes por qué controlar tus sentimientos conmigo Darien.. yo se que tu nunca me harías daño eres la persona en la que mas confió― susurro ella a su oído.-

Y como si fuera posible aquella declaración tenso aun más el cuerpo de Darien

― No tienes idea de lo mucho que me ha costados mantener las manos alejadas de ti. Pero sobre todas las cosas Solo quiero que me prometas algo Serena. Si en algún momento sientes que estoy llevando las cosas muy lejos vas a decírmelo por la confianza que hay entre nosotros.

―Lo prometo ― afirmo ella mientras descansaba su cabeza sobre su pecho, escuchando el firme latido de su corazón.

Estaba consciente de todos los riesgos que implicaba el entregarle su corazón a Darien… por que dentro de todo el era un hombre que irradiaba peligro por cada poro de su cuerpo. Pero la decisión estaba tomada y nada ni nadie la haría retroceder.

Bueno este capítulo fue corto pero en mi opinión sustancioso. la miel a comenzado y veremos hasta donde llega… la inspiración está tardando un poco pero al menos fluye en esta historia no como en la otra que se está quedando estancada.


Faby amy mizuno: lo sé si yo fuera la lectora en lugar de la escritora estaría igual que tu, tenle un poco de paciencia jaja y si ahora te desespera lo vas a querer ahorcar después tenlo por seguro.

Ali:me da mucho gusto que te animaras a comentar, y pues estos dos apenas y comienzan a darse cuenta de sus sentimientos, veremos que les depara mas adelante.

yssareyes48: Uff apuesto a que en este capítulo casi y lo ahorcabas mentalmente, Seiya es un soberbio de primera pero en mi opinión el muy tonto le dio un empujoncito a Darien. la miel a comenzado y todo puede pasar..

Maryels: Y como bien dijiste celos, celos y mas celos que al menos hicieron despertar a Darien dando paso a la miel.

Thatycarter:¡Otro lector fantasma que aparece! Estoy de suerte muchas gracias por leerme y dejar un comentario son los que me motivan más que nada me da gusto que estés disfrutando de esta historia y poco a poco veras a estos dos progresar si te quedas por aquí ¡saludos!

Karmina:me alaga que te parezca una buena historia y aun mas que te tomes el tiempo de comentar. Cualquier duda de la historia siéntete en libertad de expresarlo ¡nos leemos !