DISCLAIMER: TODOS LOS PERSONAJES PERTENECEN A STEPHENIE MEYER, YO SOLAMENTE JUEGO CON SUS PERSONAJES LOS HAGO SUFRIR Y DESPUÉS LOS SACO VICTORIOSOS DE ALLI

CAPITULO 7

¡Que tengas un buen turno, nos vemos para tomarnos un café a la medianoche!– dijo Alice mientras se alejaba de la habitación, Bella tomó su estetoscopio, terminó de guardar sus cosas, la pequeña habitación estaba casi vacía y se dispuso a salir de allí pero detrás suyo estaba Jessica Stanley con otra residente que se había incorporado ese día

Como verás, Para que te asignen un buen caso debes acostarte con algún especialista o sino mira a Isabella, ayer salió con el Dr. Cullen y hoy le ha tocado un espacio con el director del Hospital, me pregunto ¿Con cuantos especialistas hay que acostarse para obtener algo como eso?– Preguntó Jessica sarcásticamente, pero Bella solamente la ignoró, sabia que eso iba a suceder y eso no seria sino el principio de un muy largo día.

Bella inició su turno como cualquier otro, era lo que ella había estado esperando en realidad, una buena sesión médica con el Dr. Carlisle Cullen, sabia que era completamente envidiada por la odiosa Jessica Stanley pero algo muy pero muy dentro de su cabeza se preguntaba si ella en realidad había obtenido aquella buena oportunidad por haberse acostado con Edward, en realidad, ella no sabia si se había acostado con él pero el medio no importaba lo que importaba en ese momento era que su oportunidad de oro estaba allí y no la iba a desaprovechar, después pensaría en todos los moralismos que la caracterizaban.

–Dr. Cullen, soy Bella Swan y la Dra. Clearwater me ha asignado con usted el día de hoy– Dijo Bella y no pudo evitar esbozar una sonrisa tonta, estaba demasiado emocionada

–Hmm, Dra. Swan, es un placer conocerla al fin, me han hablado muy bien de usted y sus aptitudes como médica– Afirmo Carlisle esbozando una sonrisa también, su sexto sentido le decía que Isabella Swan no era una residente cualquiera, sino una de las mas brillantes por eso no dudo un segundo en escogerla para su primera práctica con residentes del día, –Estos son los expedientes de lo que tenemos el día de hoy, por favor analizarlos y pedir los exámenes de laboratorio pertinentes, si tiene alguna pregunta no dude en utilizar su buscapersonas y me encontrará, ahora estos 5 casos son todos suyos, sea prudente– afirmó Carlisle mientras se alejaba de allí.

Bella inició su ronda con los pacientes, era demasiado agotador pero a la vez energizante se sentía tan bien que las horas empezaron a pasar rápidamente como si estuvieran presionando el botón de acelerar el tiempo, hacia su trabajo con gusto pero temía la hora de ver a Edward, no sabia como reaccionar ante él, estaba demasiado sumida en sus pensamientos revisando unos análisis de laboratorio en la estación de enfermería, eran ya las 2 de la madrugada cuando escuchó detrás suyo una voz demasiado conocida.

–¿Café?– Susurró Edward detrás de su cabeza, tenia dos pequeños vasos de café caliente en sus manos, era demasiado tentador cuando era tan tarde en la madrugada, ella no podría negarse

–Si– Susurró girando su cuerpo hacia donde estaba él y haciendole frente, cuando vio sus ojos verdes esmeralda no pudo evitar sonrojarse

–¿Qué?– Preguntó Edward al ver que Bella se había puesto demasiado nerviosa

–¡Deja de mirarme así!– masculló Bella mientras arrebataba el café de las manos de Edward

–¿Cómo?– Preguntó Edward divertido, nunca podría saber que era lo que ella en realidad estaba pensando

–¡Como si me hubieras visto desnuda y te hubieras acostado conmigo!– murmuró Bella tan bajo que solamente Edward pudo escucharlo, pero ella no le dio la oportunidad de responder a sus acusaciones, solamente se marchó demasiado rápido, tan rápido que tropezó con un paciente que caminaba lentamente por el pasillo.

¿Ella en realidad pensaba que se habían acostado? se preguntó Edward sonriendo, de verdad, hacia muy pocos días conocía a Bella pero sabia que así la conociera de años nunca podría entender como funcionaba su cabeza, ¿Cómo había llegado a esa conclusión?– Sonreía ante las cavilaciones de Bella, tendría tiempo de explicarle a ella más tarde lo que en realidad había sucedido.

Mientras tanto Bella continuaba con su trabajo, estaba siendo un turno difícil, se había perdido dos veces en todo el hospital tratando de ubicar la sala de rayos X y en uno de sus expedientes había encontrado algunos casos demasiado únicos que no le recomendaba tratar a nadie, pero al final había conseguido su tan anhelada cirugía con el Dr. Cullen, había sido una experiencia maravillosa para ella y había estado aprendiendo del mejor de la zona, se sentía realmente orgullosa de si misma. Había llegado la hora de enfrentarse a las consecuencias de sus actos, había llegado la hora de sus 12 horas con el Dr. Edward Cullen, así que caminó lo más lentamente posible hasta el ala de Cardiología, mientras lo hacia se tropezó con Alice que sostenía en sus manos dos pequeñas cajas de comida.

–¿Desayunas con nosotras?– Preguntó Alice con voz cansada

–Necesito tiempo para reaccionar– Respondió Bella y así se dirigieron a la enorme cafetería del hospital, en la mesa estaba sentada Rosalie con Emmett, demasiado cariñosos como siempre

–¿Cómo ha estado tu medio turno con el jefe, te has tropezado mucho?– Preguntó Emmett divertido

–Ha sido genial, pero ahora tengo turno con tu hermano– murmuró Bella intentando no ahondar mucho en el asunto

–Te aburrirás Bella, Edward no es tan divertido– dijo Emmett mientras comía un gran sandwich de jamón

–¿Bella?– Preguntó Rosalie llamando la atención de la distraída muchacha

–¿Si?– contestó desinteresadamente, estaba demasiado nerviosa para estar al tanto de las trivialidades de sus charlas matutinas

–Alice y yo queremos consultarte algo, ya que vivimos juntas– Parloteó Rosalie de buena gana– Queremos hacer una fiesta en nuestro apartamento, la verdad, será una fiesta pequeña, solamente nosotros y algunos amigos– terminó Rosalie demasiado bajo

–Si Bella, será algo sencillo, ¿No te opondrás verdad?– Dijo Alice formando un puchero

Bella sabia que perdería su tiempo si se oponía a la dichosa fiesta, pero ¿Que tan malo podría ser? si era en realidad una fiesta pequeña podrían pasarla bien, relajarse y tener un poco de vida social, aunque eso a ella no le importaba realmente

–Esta bien, pueden tener su dichosa fiesta, ¡Pero que sea pequeña!– murmuró Bella señalandolas con su dedo de manera acusatoria mientras se levantaba y se dirigía ahora rápidamente a Cardiología.

Puedo hacerlo, puedo hacerlo, voy a hacerlo de manera profesional– Se repetía mentalmente cuando reconoció a Edward, su cabello broncineo estaba desordenado, debajo de la bata se podría divisar un pecho musculoso, su piel blanca, sus facciones perfectas eran una completa invitación a pecar –¿Si se hubiera acostado con ese ser tan perfecto, como habría podido olvidarlo?– se preguntó a si misma mientras intentaba calmar el ritmo de su respiración.

–Dr. Cullen Buenos Dias, soy Bella Swan y la Dra. Clearwater me ha asignado con usted el día de hoy, ¿Por donde empiezo?– murmuró Bella, ella sabia que era mejor conservar los formalismos, como se lo había propuesto haría como si nada hubiera pasado el día anterior.

–¿Que has desayunado hoy?– Preguntó Edward divertido, trataba de alivianar el ambiente, ella estaba pensando algo completamente equivocado y él creía entender cual iba a ser su juego

Bella entrecerró los ojos mientras negaba con la cabeza, ¿que estaba pensando él?

–Sandwich de queso– Susurró la castaña, su corazón se detuvo cuando Edward esbozó una sonrisa torcida, esas que tanto le gustaban a ella

–Eso no es muy nutritivo– Dijo Edward mientras caminaba a paso rápido hasta donde estaban sus historias clínicas

–Lo siento es lo único que teníamos en el refrigerador– Contestó Bella avergonzada tratando de seguirle el paso a Edward

–Éstas son las historias clínicas de hoy, tienes 8 pacientes para tu deleite, espero que sea suficiente para ti– dijo Edward enarcando una ceja, él sabia que ella esperaba algo realmente bueno de éste turno, así que decidió complacerla

–Muchas Gracias Dr. Cullen– respondió Bella sonriendo, intentando ocultar su nerviosismo

–¿Dra. Swan me acompañaría a la habitación de uno de los pacientes? es la 3498– murmuró Edward esbozando de nuevo aquella sonrisa que hacia que la muchacha se sonrojase

–Claro– susurró Bella de la manera mas normal posible, él estaba siendo profesional ¿Por qué ella no?

De repente Edward y Bella entraron en una habitación oscura, en la que ella esperaba ver a su paciente pero en vez de eso fueron los labios de Edward los que se posaron en los suyos con demasiada necesidad, Bella se sintió desfallecer en ese momento, intentaba respirar pero le era imposible, aunque nunca se lo planteó había estado deseando ese momento durante todo su turno, ese beso tan cargado de pasión y necesitado, ahora si podría decir que había pasado con Edward, sus lenguas danzaban sincronizadamente, sus respiraciones eran demasiado aceleradas, las manos de Edward se deslizaban suavemente por la espalda de la castaña causando pequeñas descargas eléctricas por toda su piel, él por su parte se deleitaba degustando aquel sabor dulce que destilaban los labios de ella, se detuvieron cuando ambos necesitaron respirar.

–Bella no te vayas– Susurró Edward jadeando por la falta de oxigeno

–Esto no puede ser– Susurró Bella a su vez mientras negaba con la cabeza

–¿Por qué no puede ser?, ¿Estas enamorada de aquel perro del otro día?– Preguntó Edward, había intentado no demostrarlo, pero había odio en su voz, debía mantener la calma, así que se presionaba el tabique nasal como gesto de inquietud

–No, Dr. Cullen usted es mi jefe, yo soy solo una residente de primer año– casi gritó Bella intentando mirarlo a los ojos pero era imposible, no quería perderse en ellos

–Hoy soy el Dr. Cullen, ayer era Edward– Dijo él intentando no carcajearse, tenia bajo la manga aquello que Bella pensaba que habían hecho

–¡Tu te aprovechaste de mi!– murmuró Bella intentando contener la ira

–¿Yo me aproveché de ti?– Preguntó Edward riendo como un niño pequeño

–¡Si lo hiciste!, me emborrachaste y luego me llevaste hasta tu casa, solo tu sabes lo que pasó después– susurró Bella demasiado enojada

Edward se tensó, ya había tenido suficiente juego por el día de hoy, el pequeño buscapersonas había empezado a sonar, había llegado la hora de bajar al mundo real, pero antes quería aclararle las cosas a Bella así que la aprisionó contra la pared, formando una pequeña cárcel entre sus brazos haciendo que quedaran frente a frente, los labios de Bella lo invitaban a probarlos de nuevo, pero debía concentrarse.

–Anoche tomaste algunas copas de más, intenté llevarte a tu casa pero tu te negaste a darme tu dirección, estabas demasiado feliz cantando, intenté llamar a Emmett pero ya sabes lo que sucede cuando esta con tu amiga Rosalie–Dijo Edward mientras ambos se estremecían al recordar lo que sucedía cuando Rose y Emmett estaban juntos– así que como no te iba a dejar durmiendo en el Volvo y eran las 2 de la madrugada, decidí llevarte a mi casa, te acosté en mi cama y yo me fui a dormir al sofá.

Al escuchar esto Bella se quedo en Shock, había estado pensando las cosas de manera equivocada, él no se había aprovechado de ella, había sido un caballero, no como los demás que andaban por allí rodando. De repente y sin planearlo ella se lanzó de nuevo en busca de sus labios, aspirando su olor, reconociendolo por primera vez con sus cinco sentidos, no pudo evitar soltar un pequeño gemido cuando Edward posó sus labios en el cuello de ella, era una sensación que ella jamás había experimentado, quería mucho mas que eso.

–Tenemos una emergencia–Susurró Edward suavemente contra la piel de su cuello

Bella solamente asintió silenciosamente mientras sacudía su cabeza, intentando desvanecer aquel aturdimiento que le habían dejado los besos de Edward

–¿Que te parece si hablamos después de tu turno?– Preguntó Edward mientras dibujaba pequeños círculos con su nariz sobre las mejillas de Bella

–Esta Bien– susurró ella con voz ronca

–Me gusta como se sonroja Dra. Swan– Susurró Edward para alejarse de ella

Después de ese pequeño encuentro volvieron a ser el Dr. Cullen y la Dra. Swan, no podían evitar intercambiar miradas cómplices mientras trabajaban juntos, él le había asignado un buen numero de casos, lo cual la mantenía ocupada como para estar pensando en otras cosas, tenia vidas en sus manos y quería ser una profesional, mas bien, debía serlo. En el transcurso del turno no pudo evitar cruzarse con Alice y Rosalie que aunque estaban también muy ocupadas intentaban planear lo de la fiesta, ya habían invitado algunas personas y esperaban invitar algunas más.

–¿Café?– Preguntó Edward a Bella enseñando los dos pequeños vasos que cargaba en una de sus manos mientras que en la otra cargaba historias clínicas

–Por supuesto– Sonreia Bella

–Me encanta cuando te sonrojas "Bella"– Susurró Edward muy despacio haciendo que la castaña se sonrojara aun más hasta limites insospechados

Y así transcurrió todo el turno, agitado pero tranquilo al mismo tiempo, ya no esperaba ningún otro paciente había terminado por el día de hoy, un turno de 24 horas era algo realmente digno de recordar, lo único que no seria digno de recordar sería el próximo que según las escandalizadas Rosalie y Alice era de 48 horas.

–¡Esto no puede ser posible!– murmuraba Rosalie escandalizada

–Si es posible Dra. Hale ¿O acaso pensaba que aquí venia a aprender solamente a hacer curaciones y suturas?– Preguntó con sorna Leah mientras miraba con sarcasmo a la pequeña Alice que sostenía en su mano un pequeño sobre. Rosalie solo bajó la cabeza y maldijo millones de veces a Leah Clearwater en su cabeza. Bella simplemente se limitaba a empacar sus cosas, de repente una voz muy conocida y no muy deseada se acercó a ella

–Bella muchas gracias por invitarme a tu fiesta– murmuró Mike Newton mientras la miraba nervioso

La castaña se quedó inmóvil ¿Cómo había podido olvidar la famosa fiesta? se giró para hablar diplomáticamente con Newton, o al menos eso intentó

–No hay de qué, pero debes agradecerselo a Alice no a mi– Susurró Bella mientras se dirigía a la pequeña duende

–¿Cuando es la famosa fiesta?– Preguntó Bella ocultando su estado de pánico

–Hoy– Susurró Alice formando un triste puchero con sus labios

–¿Estas loca?– Preguntó Bella entrecerrando los ojos

–No, no tendremos otra ocasión para nuestra fiesta de inauguración del apartamento, será divertido– dijo Alice con una gran sonrisa en su rostro

–¿Cómo puede ser divertido después de 24 horas de turno?– Preguntó Bella escandalizada

–Ya lo verás, además te tengo una sorpresa– Susurró Alice teatralmente dando saltitos

Bella solamente rodó los ojos y se dirigió hasta el parking, pero antes recibió un mensaje de texto de Edward, ¿Cómo demonios había conseguido su numero de teléfono?– Se preguntó mientras sonreía como una estúpida al leer el mensaje

Bella o ¿Dra. Swan?, ha habido una emergencia (como siempre) y debo quedarme un poco más, hablaremos más tarde, no hagas nada divertido durante mi ausencia. Edward

–¿Pasa algo Bella?– Preguntó Rosalie mientras abría las puertas de su ostentoso BMW

–Ya se ha animado con la fiesta– Aseguró Alice

No sabia como la habían convencido de hacer la famosa fiesta, pero de lo único que estaba segura en ese momento era que había sido un gran error, de lo otro de lo que no estaba segura era de cómo la habían logrado peinar, maquillar y vestir en contra de su voluntad, de verdad había temido por su propia vida cuando Alice y Rosalie la miraron con aquella mirada asesina. En menos de una hora, estaba lista y extrañamente cuando entró a su cómodo hogar ya estaba completamente decorado para una fiesta de proporciones colosales.

–No me moveré de aquí– Mascullaba Bella molesta, estaba demasiado cansada y soñolienta para además de aceptar la fiesta disfrutarla

–Vamos Bella solamente serán unas cuantas horas y nos iremos a dormir– Dijo Alice mientras pasaba las manos por la espalda de su amiga para calmarla

–Reitero, no me moveré de aqui– continuó Bella

Rosalie estaba impaciente no quitaba la vista del reloj y luego de escuchar unos ruidosos golpes en la puerta su rostro se iluminó y corrió a abrir, allí estaba el gran Emmett con una gran sonrisa en su rostro antes de fundirse en un beso apasionado con la rubia.

–¿Les molesta que me quede por hoy?– Preguntó Emmett mientras repartía abrazos del oso por doquier

–No Emmett, estas en tu casa– dijo Alice amistosamente

–Me lo tomaré literal– respondió Emmett sonriendo

Los invitados comenzaron a llegar, Bella estaba completamente adormilada, tanto que no se percató de que Mike Newton se sentó a su lado a hablar, no podía entender como todos podían tener tanta energía después de un turno como aquel, tampoco podía entender como Alice había invitado tanta gente, todos los residentes estaban presentes, entre ellos Jessica Stanley y la enfermera Lauren Mallory, esas dos parecían víboras por separado, juntas eran aun peor. La Dra. Leah también había sido invitada y estaba sentada justo al lado de las bebidas, Bella solamente entrecerró los ojos, seria muy extraño ver a la Nazi borracha, de repente el timbre de la casa se escuchó bajo el sonido estridente de la música, nadie se molestó en abrir así que Bella que ya estaba harta de la compañía de Newton lo hizo.

Al abrir la puerta tuvo que sostenerse de ella, allí estaba su milagro personal, Edward Cullen, no alcanzó a articular palabra antes de que el la sacara del apartamento y cerrara la puerta para fundirse en un beso furtivo.

NOTA DE AUTORA:

MUCHAS GRACIAS A LAS NIÑAS QUE ME HAN DEJADO REVIEWS, ESTA HISTORIA APENAS COMIENZA, TODAVIA FALTA MUCHO CAMINO POR RECORRER, ESPERO QUE LES ESTÉ GUSTANDO…

MARCELITA SACA SU PEQUEÑO CARTELITO PINTADO COMO NIÑA DE PREESCOLAR, SE ESCONDE TRAS ÉL Y SUSURRA: ME PUEDES DEJAR UN REVIEW PORFA?

MUCHAS GRACIAS POR TOMARSE EL TIEMPO DE LEER LAS COSAS QUE PIENSO CUANDO ESTOY DEMASIADO ESTRESADA CON UN NIÑO DE 8 AÑOS Y UNA NIÑA DE 5 QUE POR CIERTO NO LE GUSTAN LAS PRINCESAS NI NADA POR EL ESTILO, ¿DONDE QUEDA LA MAGIA EN LA QUE TODAS LAS NIÑAS CREIAMOS? EN FIN..

REVIEWS?