Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.
Bella POV
Darle la noticia a Renée de la mudanza, no fue nada sencillo. Gritó, pataleó, insultó. Pero nada logró que retractara de mudarme con mi padre y mi madre.
La universidad va bien, no me puedo quejar, he de decir que esperaba algo más, pero está bien.
El día que llegué a vivir a la casa de mis padres, ellos me organizaron una cena, en honor a mi cumpleaños 18 y a mi llegada oficial. Habían invitado a Esme, a su esposo y por supuesto a sus hijos. Al tío George, hermano de mamá y a su familia, a mis amigos del Saint Augustine.
Mientras me terminaba de preparar para la cena Rose entró a mi habitación.
̶ A ver enana qué te pasa, desde que supiste que papá invitó a los Cullen te ves muy rara.
–No lo sé Rose, es solo que el hijo de Esme, me agrada pero… no sé
Rose comenzó a carcajearse –Rosalie, no es de risa.
Entre risas logró repetir –Te gusta, ese chico te gusta.
Me sonrojé, en el fondo sabía que así era, desde la charla que tuvimos en el parque, las miradas que nos dábamos, pero se me hacía tan superficial decir que así era, sin conocerlo realmente –No lo sé Rose, somos tan diferentes, estoy segura que él cree que soy una niña. Ni siquiera estoy segura que realmente me guste.
Mi hermana me abrazó y me susurró –Si no te das la oportunidad nunca lo sabrás.
Durante la cena todos nos divertimos mucho, lamentablemente Edward no nos pudo acompañar, situación que no pasó desapercibida por Rose ya que estuvo fastidiando toda la noche.
Darme cuenta que el que Edward no nos acompañara me hizo darme cuenta de que sí me gustaba, sentir algo más no lo creo, al menos no ahora.
No fue hasta acción de gracias que volví a encontrarme con Edward, su familia organizó la cena a la que fuimos invitados.
Mientras nuestros padres hablaban para ponerse al día y Rose me ignoraba para ligar con Emmett, Edward se acercó para hablar conmigo.
–Bella, ¿Qué tal las clases? –Me preguntó soltando una risita
–No me puedo quejar, y tú ¿qué tal el hospital, mucho trabajo?
–Demasiado, pero bien, adoro mi profesión. Es mucho más complicado que cuando solo tomaba clases en la facultad pero todo bien, aunque estoy ansioso por las rotaciones con tu padre el próximo año.
Me reí –Papá es estricto pero muy bueno.
–Aun así, él es así contigo porque eres su hija. –Era cierto, papá siempre trataba de ser el mejor con Rose y conmigo –Su trato en el hospital es diferente.
–La que sabe mejor es Abby, ella lo estaba con él en el hospital. Pero las veces que me llevaba con él podía ver que era muy bueno con sus pacientes.
–Así que eras niña de hospital.
–Desde que nonna regresó a Italia, hacia viajes frecuentes al hospital como compañera de papá, ahí Rose y yo nos hicimos amigas. No muchas niñeras nos querían cuidar.
–Entonces tú y Rose eran traviesas no –Dijo levantando la ceja y dándome una mirada pícara, no pude evitar sonrojarme
–Solo Rose, aunque siempre terminaba envuelta en sus travesuras.
Esa noche platicamos como nunca lo habíamos hecho, hablamos de muchísimas cosas excepto de mis años en New York, o de la historia de Renée. Hablamos de sus sueños y un poco de los míos.
Desde la cena de Navidad me sentí más unida a Edward. Incluso en ocasiones salíamos por un café o por un helado, bueno siempre cuando y él tuviera tiempo, nos convertimos en buenos amigos.
Una noche después de ir al cine con Edward Rosalie me enfrentó, faltaba un mes para salir a vacaciones de verano y que se terminara mi primer año de universidad.
–Vamos bolita, suéltalo.
–¿Soltar qué?
–Que estás loquita por Edward.
Me sonroje – Claro que no, solo somos amigos.
Rose comenzó a reír – Por favor, si a leguas se nota que te gusta.
Rosalie me conocía mejor que nadie, no podía ocultarlo más –Está bien, Edward me gusta mucho, pero creo que él solo me ve como una niña y sin interés romántico, me ve solo como su amiga. Así que si siendo su amiga, puedo estar cerca de él, entonces seremos amigos.
Rose suspiró –Te enamoraste –Acusó
¿Me había enamorado? Por supuesto, quien no se podría enamorar de Edward.
–Sí. –Y de pronto sentí como se me aguaban los ojos y las lágrimas corrían por mi cara, Rose me abrazó y me susurro al oído –Si no le dices, él nunca lo sabrá.
–Él no me corresponderá Rose, lo sé, él me ha dicho que no está dispuesto a volverse a enamorar, su ex novia le hizo mucho daño y no está dispuesto entregar su corazón una vez más.
Aquella noche, mi hermana fue mi pilar. Trato de convencerme que hablara con él de mis sentimientos, que no perdiera la oportunidad.
Solo no pude, lo que quedó del semestre evité a Edward, poniendo de excusa los exámenes finales. Simplemente lo aceptó. En cuanto terminé todos mis exámenes y me entregaron mis notas finales y después de la graduación de Rosalie huí a Italia con la nonna. Necesitaba un respiro.
Edward POV.
Después de la cena de Navidad con los Swan, me volví amigo de Bella, su compañía era relajante. Salíamos casi todas las semanas, por un helado, a dar solo una vuelta en el parque o al cine.
Disfrutaba mi tiempo con ella, era una muy buena amiga.
Una noche que la invité por sushi, simplemente me dijo que tenía un examen importante la mañana siguiente y que no podía. A partir de esa noche todo lo que hizo fue rechazarme, lo entendía estaba en su primer año, en exámenes finales, necesitaba tiempo para estudiar.
Una noche cuando estuve seguro que estaría libre, porque el semestre había terminado, la llamé a su celular y me sorprendí que la que me contestara fuera Rosalie.
– ¿Se encuentra Bella?
–Hola Edward, no, ayer por la tarde se fue a Italia con la abuela y se dio cuenta que olvidó su celular hasta que estábamos en el aeropuerto.
–Supongo que les llamará, le podrías decir que la llamé, por favor.
–Sí Edward, yo le comento.
Algo pasaba con Bella, solo se había ido sin decirme adiós. Pero no entendía qué pasaba.
Mi verano se me fue como agua, jamás recibí noticias de Bella, solo supe que dos semanas antes de regresar a clases en la universidad su familia se fue a Italia de vacaciones.
Debo admitir que no descanse mucho, ya que pasaba algunas horas en el hospital con mi padre, por las tardes iba al gimnasio o salía con Jasper y con Emmett, claro cuando no estaban con sus respectivas novias.
Pocos días antes del regreso a clases, vi que etiquetaron a Bella en una fotografía, donde salía con un chico de cabello negro y decía algo en italiano que tuve traducir "La mejor compañía del mundo, te quiero B"
Bella tenía una sonrisa enorme y se veía bronceada. Se veía radiante.
A pocos días de haber regresado a clases, Bella me envió un texto
Ed, qué dices de un poco de sushi
Deja de hablarme por meses y me habla como si nada, definitivamente esta chica es rara.
En media hora paso por ti
Me cambié y fui en mi coche por ella. Me estaba esperando en la puerta de su casa llevaba en sus manos una caja con un moño. Me sonrió y me saludo con la mano cuando vio que estaba cerca.
Se subió al coche y habló –Vamos chico listo, muero de hambre.
Mientras esperábamos nuestra orden me entregó la caja.
–Es un regalo de cumpleaños atrasado, perdón por perdérmelo.
Al abrirlo me encontré un pequeño muñeco que se parecía a mí
–Pensé que te gustaría, yo lo hice en mi estancia con la nonna.
–Es muy tierno de tu parte Bella. Espero que el próximo año no te lo pierdas.
Sonrió, me explicó que se fue de repente porque su abuela estaba un poco enferma, y que su empleada, tuvo una emergencia y su abuela se quedaría sola. Me contó que estuvo la mayor parte del verano con su abuela pero que en cuanto estuvo mejor comenzaron a salir por el pueblo y cuando llegó su familia fueron a la playa. Jamás mencionó al chico de la foto. Y yo me mordí la lengua para no preguntarle.
Cuando terminamos de comer la llevé a su casa.
Después de esa noche de sushi, las cosas continuaron con Bella como antes. Salíamos regularmente. Bueno, cada que las practicas me lo permitían.
Muy cerca de navidad mi madre me pidió que llevara un pedido a casa de los Swan. Cuando llegué me di cuenta que tenían compañía y no era más que el chico de la foto.
–Edward, pasa – Me dijo la señora Swan.
Cuando se percataron de mi presencia en la sala Rosalie habló.
–Bella por que no presentas a Alec.
Bella se sonrojó pero al final habló –Edward él es Alec Volturi, Alec él es Edward Cullen.
Alec, me tendió la mano –Mucho gusto, soy el novio de Bella –Rosalie se empezó a reír, no entendí por qué y Bella se sonrojó más.
–Solo traje esto que les envía mi madre, me disculpo ya que tengo que estudiar para un examen.
Me sentía molesto con el hecho que Bella tuviese novio –Mucho gusto Alec.
Salí sin despedirme de los señores Swan. Me tomó un poco tranquilizarme pero cuando lo hice, le envíe un texto a Bella.
Siento haber salido corriendo, tenía algo de prisa, mañana tengo exámenes finales. Disculpame con tu madre.
Fue casi una hora después cuando recibí la respuesta de Bella.
No te preocupes, suerte con tu examen.
